Disclaimer: Ni Percy Jackson ni las Crónicas de Kane me pertenecen.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Roma y Egipto no son una buena mezcla

Nuevamente, era necesario otro consejo de guerra, más tomando en cuenta el desastre que tenían formado por dos de las tres partes-entiéndase la egipcia y la romana-decidieron hacer un par de cosas primero.

— Llévense al augur al campamento Júpiter y revisen que no tenga una contusión—les dio instrucciones Reyna, luego de tener una charla con Percy y Annabeth que les juraron que podían confiar en los magos. Seguía reacia, pero tomando en cuenta que entre los dos habían allanado sus terrenos, debía admitir que su reacción fue normal.

— Pero…—trato de decir algo un hijo de Trivia, lo que era mucho decir. No había argumentado nada, no obstante querer ir contra una orden de un líder, sobretodo tratándose de la pretora hija de Bellona, era obvio que o tenía agallas o estaba desesperado. La mirada de Reyna se endureció.

— Hagan lo que les digo y no le cuenten a nadie de lo sucedido hoy, les hare una inspección con aurum y argetum y más les vale que no huelan que me mienten cuando les pregunte si alguien más lo sabe—ordeno con dureza. Frank podía ser un hijo de Marte y tener complexión de jugador de futbol americano, más cuando Reyna se podía en ello no había mortal o semidiós que pudiera no obedecerle. Los tres chicos más nerviosos que antes, se llevaron al desmayado y salieron por el túnel. Suspiro, volteándose a ver a su amigo de ojos verdes— Más te vale que no te equivoques.

— No te preocupes, será igual que con los griegos—argumento tratando de hacer más delicado al asunto; cuando ambos recordaron la "bienvenida" que hubo el primer día que embarcaron los griegos en nueva Roma, parece que cambio de parecer— Okey, mal ejemplo; solo confía en mi juicio, ¿Vale?

Reyna miro hacia Frank, que como compañero Pretor debía ser el otro que opinara sobre estas cosas. El chico respaldo al hijo de Poseidón; ese lugar y las personas que vivían en él no le daban demasiada confianza, no obstante si hay alguien en quién pudiera confiarle hasta su vida era él. La puertorriqueña se rindió sobre el asunto; esperando que confiar otra vez en potenciales enemigos no viniera a salirle el tiro por la culata.

Los Kane estaban más o menos igual; solo tenían que convencer a Cleo, pero ella estaba furiosa, no entendía quiénes eran los extraños pero cualquiera que osaba dañar su biblioteca-aunque técnicamente no era suya-iba a ganarse el poco mal genio increíblemente iracundo que tenía la muchacha-fue una suerte que los atara en lugar que los convirtiera en libros de David Copperfield, porque o bien terminaban como libros o el hechizo explotaba y las cosas acababan peor-.

— Mira, entiendo que estés enojada, pero son de fiar; o eso creo—decía Carter tratando de hacer entrar en razón a Cleo, que seguía mirando a los romanos como si fueran secuestradores o algo parecido. ¿Honestamente? Los magos estaban igual de seguros que los romanos, no obstante si había algo que tenían en común eran los griegos que habían mostrado ser de confianza, así que tendrían que aguantarse incluso si cada parte de ellos les decía lo contrario.

Esto, tampoco era de sorprender. Entre los grecorromanos tuvieron exactamente este mismo problema al principoo: aunque solo una pequeña cuestión de linaje los separaba, sus instintos no dejaban de decirles que estuvieran alerta; de la misma forma en la que ellos heredaron TDAH y dislexia-o la mayoría-por sus sentidos de batalla y sus mentes cableadas en otro idioma, también lo hacían con los enemigos. Tanto los griegos como los romanos tuvieron problemas para sentirse plenamente cómodos ya sea con otros o en los propios lugares; si las cosas no estuvieron muy bien entre griegos y egipcios, la desconfianza entre romanos y egipcios era épicamente mayor.

Y de que se llevaran bien dependía el destino del mundo…probablemente si hay algo en lo que todos pudieran estar de acuerdo, es que el mundo necesitaba un grupo de guardaespaldas a tiempo completo, porque cada tanto terminaba peligrando otra vez.

Carter les echó una mirada a los romanos-de los cuales solo quedaba los dos de capas y la chica morena que tenía la misma edad que Sadie-que estaban a una distancia lo suficientemente prudente para que ninguno de los dos grupos pudiera oír la conversación del otro. Volvió hacia su amiga brasileña.

— Ve con los demás, asegúrales que todo está controlado pero que por favor no salgan de sus cuartos; trae a Jaz y a Julián contigo, ellos también tienen derecho a saber—ellos junto con Cleo y Walt eran sus pupilos más avanzados y con mayor juicio, si iban a tener tamaño de problema entre manos si algo les llegaba a pasar, al menos podía confiarles a ellos que siguieran con todo. La chica estuvo algo reacia, pero se fue.

— Muy bien, queremos explicaciones—a tiempo que la seguidora de la senda de Tot salía de la gran sala venía la pretora flanqueada con el hijo de Marte y la centurión; los griegos junto con Jason llegaron a tiempo para reunirse con ellos, listos para intervenir si ocurría algo no previsto. Carter tuvo el impulso de encogerse un poco; puede que la chica fuera hermosa pero eso era la último que podía pensar, sus ojos oscuros le recordaban peligrosamente a los plateados de Artemisa; y si una semidiosa podía imitar la mirada molesta de una diosa eran malas noticias.

— Las tendrás—dijo, con la voz más fuerte que pudo— Pero queremos traer a unos colegas nuestros, ellos también merecen saber lo que sucede.

— Um, Carter—interrumpió Zia, que si bien se dirigía a él no dejaba de mirar a los tres chicos alerta, lista para disparar una bola de fuego de ser necesario— Tomando en cuenta que necesitamos explicaciones de Amos, si vamos a tener un consejo de guerra podríamos tenerlos en el nomo primero.

— Un momento—hablo Frank, mirando a la pareja de magos con cautela—no vamos a ir a ningún lado con vosotros, y si vamos a hablar de términos lo haremos en el campamento Júpiter.

— Alto ambos—intervino Annabeth, temiendo que alguno pudiera sacar un arma o bien un hechizo y la guerra fría tacita que había se volviera una guerra real. Miro hacia los dos pretores— Chicos, ¿Confían en mí?

— Si—respondieron ambos, sin duda alguna. Frank ya le tenía respeto hacia la mente estratégica de la griega desde antes de luchar con Gea, y Reyna ya había probado cuan segura estaba de ella cuando atravesó un océano entero solo por una nota suya. Sabían que cualquier cosa que hiciera seria por la paz de los tres bandos.

— Entonces confíen en mí, si dicen que tenemos que ir iremos, estaremos bien—acto seguido que dijo eso, vio hacia el seguidor de Horus— Carter por favor te lo pido, si vamos a ir a un lugar desconocido más vale que sea necesario; y necesito que me garantices que no habrá ningún problema.

— Tienes mi palabra Annabeth, no habrá contratiempos—le aseguro. No es que Carter hubiera pasado demasiado tiempo con la hija de Atenea, pero habían luchado en batalla juntos y de ser necesario dejaría su vida en sus manos; entre ella y Percy tenían la más reciente tregua con los griegos en la que no podían darse el lujo de destrozar. Volteó hacia su novia— Creo que tienes razón, tenemos varias cosas que hablar con Amos, mejor hacerlo en persona.

— Ya que tenemos que confiar en ustedes, mejor hacemos las presentaciones correspondientes—menciono Reyna, extendiendo su mano donde se pudo ver el tatuaje de SPQR que traía— Reyna, hija de Bellona y pretora de Nueva Roma.

— Carter Kane, ojo de Horus, líder del Nomo Vigesimo primero y faraón de Egipto en tiempos de crisis—procedió, estrechando la mano de ella. La chica le miro claramente sorprendida.

— Pensé que la era de los faraones había caído—decía viendo con cierto interés hacia él y sus acompañantes, que ciertamente tenían un aura bastante egipcia.

— Puedo decir lo mismo de Roma, aunque también lo creía de Grecia y luego me encontré con Percy—menciono para luego mirar hacia su amigo— Nunca me explicaste sobre los romanos cuando combatimos con Setne, tampoco cuando estuvimos en el campamento mestizo.

— Frank Zhang, pretor de Nueva roma e Hijo de Marte—se presentó el chico, que por su compañera por poco es pasado por alto. Al igual que el egipcio, vio hacia el hijo de Poseidón— Percy, ¿Qué tanto sabes sobre esto de los egipcios?

— No demasiado—este estaba claramente incomodo, sobretodo porque nuevamente le enviaban miradas de quiero-matarte-por-mantener-la-boca-cerrada. Miro a los dos bandos representados como un montón de simples adolescentes— Bueno, al igual que sobrevivió el legado griego, también lo hizo el legado egipcio y romano; los romanos se guían por legiones y también suelen incluir a legados de dioses, pero en sí no son tan distintos de nosotros—vio hacia sus amigos más viejos— Con los egipcios…pues son bastante distintos de nosotros; no se demasiado, pero ellos no son hijos de los dioses sino que siguen sus sendas de poder, emplean magia a través de jeroglíficos y otras cosas, y de vez en cuando pelean con ellos; ¿Se entiende?

— Apenas—argumentaron los chicos-incluyendo los que estaban en el campamento mestizos, que veían con algunas sonrisas a Percy que claramente no sabía explicarse-su novia le veía con diversión.

— En ese consejo será mejor que te sustituya sesos de alga, porque si depende de ti no van a entender nada—aun con el ambiente tan tenso, todos rompieron en carcajadas; siempre podían contar con su sentido del humor para romper el hielo. Unos segundos después no tardaron en llegar Cleo y los demás.

— ¡Carter, Sadie! ¡Qué bueno que están bien! —Decía alegre Jaz que estaba a punto de darle un abrazo a sus maestros, antes de que su mirada cayera ante el nuevo gran número de personas— ¿Quiénes son ellos?

— Es una larga historia, en el nomo primero les terminaremos de contar—zanjo Sadie antes de que su hermano viniera a hacerlo, lo que sería una gran pérdida de tiempo tomando que nuevamente tendrían que hacerlo con Amos, donde a saber qué clase de horas serían ya en Egipto como para venir a ir aun más tarde. Vio a su hermano— Carter, ve al cuenco de aceite y dile a Amos que vamos en camino, los llevare al techo.

— De acuerdo—arranco el mayor en el acto, mientras iba por la mansión su mente no dejaba de divagar. Sentía que las cosas estaban tomando un giro aún más peligroso en el que ya estaban; su padre nunca le hablo demasiado de romanos o griegos, sin embargo sabía lo suficiente de ellos como para saber que al menos los romanos, eran junto con Cleopatra-que por querer poder termino enredando todo-los causantes de la caída de Egipto. Sabía que los magos le echaron la culpa a Cleopatra VII y a los dioses, no obstante cuando son esos soldados los que masacraron tanto su pueblo, dudaba que estuvieran libres de cargos de culpas.

Se alegró que Horus ya no se comunicara con él, estaba seguro que iba a exigir la cabeza de esos semidioses a como dé lugar-sino lo hacía con Percy y los demás-, y en parte, debía admitir que le molesto un poco como esa chica llamada Reyna le miraba. Entraron a su mansión, hicieron un desastre en su biblioteca, por no mencionar las atrocidades que hizo el pueblo Romano contra ellos; ¿Y ahora venía a verle como si fuera un bichejo? Fue esa la razón por la cual se presentó también como faraón, deseaba demostrarle que él no era alguien a quién subestimar tampoco. De no haber ido al campamento mestizo y siendo disuadido por Annabeth, de habérselos encontrado en la biblioteca no habría duda de que hubiera atacado.

Tratando de alejar esos pensamientos demasiado violentos para ser los de él-por un momento, creyó que el dios estaría otra vez jugando con sus pensamientos-fue hacia el cuenco de cerámica puesto fuera de su habitación. Dijo la palabra de mando y en un momento, vio a Amos.

— ¡Tío Amos! —Replico, no podía ver muy bien con sus gafas, pero a juzgar por el silencio, temía que estuviera dormido-a saber qué horas serían allá en el Cairo-. Este solo pareció levemente sorprendido.

— Hola Carter—decía con una sonrisa; no siempre hablaban por la escuela, horarios y responsabilidades, más siempre venía en bienvenida— Ya es algo tarde acá, sería mejor si habláramos maña-

— Es grave—interrumpió su sobrino; normalmente era respetuoso y más con su tío que era el Líder de la casa de la vida, pero temía que cuando acabara la frase cortara la conversación y no le dejara acabar— Nos hemos encontrado con griegos, una oráculo acaba de predecir una profecía que incluían a los egipcios; y hoy atacaron monstruos, griegos y egipcios.

Por unos momentos, pareció que el mago había perdido el habla, totalmente anonadado; después dijo con voz regia— Ven para acá ahora mismo.

El menor asintió, antes de agregar— Iré con algunos magos, también con unos semidioses griegos y romanos.

— Entonces no pierdas tiempo—se veía aún más tenso cuando dijo eso, acto seguido la imagen desapareció con su tío levantándose de su lugar asignado; como si necesitara hacer algo antes de que llegara.

Haciéndole caso a las palabras de su tío, fue corriendo lo más rápido que pudo hasta el techo, donde el excéntrico grupo estaba esperando; la mayoría miraba a Freak-incluso los que vinieron volando en su barca-.

— Tío Amos dice que nos demos prisa—anunció Carter a la otra líder del nomo, mientras recuperaba el aliento poniendo las manos en sus rodillas; al diablo lo que pensaran otros, había usado magia, recibido una explosión y dado un maratón por su mansión, necesitaba un respiro. Su hermana le miro como si hubiera dicho que el agua es mojada.

— Si, tampoco pensaba tardarme; no sé cuánto tiempo más pueda hacer que nuestros "amigos" no asusten a Freak—indico apuntando hacia los mestizos, más en Piper que parecía tratar de susurrarle palabras tranquilizadoras a la bestia para que no les hiciera nada.

— ¿El pesa tres toneladas y nosotros lo asustamos? —pregunto Frank con escepticismo, que estaba delante de su novia y mirando al bicho inquietante; debatiéndose entre ir hacia su arco o transformarse en algo.

— No es tan malo, solo un poco susceptible—alego el dueño, ya iba a iniciar otra vez con su discurso de "El grifo con alas para hacer carne picada no es tan malo" pero cuando vio que con sus amigos griegos no sirvió la primera vez, desistió— Olvídenlo, tampoco vamos a viajar en él. Sadie, invoca el portal.

— En camino—decía antes de ir al frente de la esfinge e indicarles a los otros que no se separen. Empezó a enumerar una fila de momentos auspiciosos esperando dar con uno, Zia-que normalmente no hacía viajes y no con Sadie-parpadeo confusa.

— Sadie, ¿Aun no te sabes los momentos auspiciosos? —interrogo entre incrédula y sorprendida; ya debería haberse aprendido de memoria los momentos correctos para abrir portales después de dos años siendo maga y más profesora. Carter ahogo un suspiro y se apretó el tabique de la nariz.

— Alega que hay tantos momentos auspiciosos que simplemente puede dar con uno—respondió por su hermana, que no podía hablar en ese momento. Obviamente había tratado de disuadirla, pero como casi siempre, era imposible ganarle a la terquedad de Sadie— solo espera que no sea un momento inauspicioso y listo.

— ¿Y qué pasa si es uno de esos momentos? —dudo Hazel moviéndose un poco para ver a los magos, que estaban frente a la esfinge que tenían para abrir portales en la mansión. Walt se le adelanto.

— Digamos que tiene unos feos efectos secundarios, y es todo lo que quieres saber—dijo dando una risa floja para tratar de inspirar confianza, más no lo logró ni siquiera con el mismo. Antes de que alguien chillara, saliera corriendo o simplemente renegara de seguir con el plan, el portal se abrió y los absorbió con fuerza.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Ya lo sé, deben estar hasta las narices de caps cortos-donde OTRA VEZ, he venido a cortar-bien, admito que no tengo ningún derecho a estar yendo cortando mis propios capítulos como si fuera un jamón ahumado, y que no me sorprendería que si alguien lee esto-o lo lee en el futuro-este cabreado porque pudiendo entregar cosas más largas, salga con "relleno" donde por razones que ni yo entiendo, termino escribiendo más de lo planeado.

No obstante, creo que es lo mejor yendo de esta forma, sobretodo porque lo siguiente es algo muy fuerte y un cambio de escenario-aunque planeo escribir el octavo capítulo ahora mismo-. Y si bien me disculpo por todo y por nada, espero que respeten mi decisión como escritora de hacerlo; es mi historia, si yo he de quererlo así aun si no es bueno para mi propia imagen como escritora, dejadme hacerlo-si es que alguien aparte de mi amigo y una que otra persona le interesa esto-.

Procediendo, vendré a aclarar algunos puntos.

Un detalle que deseo aclarar; para los que habrán estudiado historia supongo que ya sabrán que técnicamente, los griegos se apropiaron de varios dioses egipcios y los adaptaron a su modo-nunca he podido averiguar bien el detalle realmente, cuando empecé este proyecto mi tiempo de internet es limitado y apenas me he puesto a averiguar de las musas-mis más sinceras disculpas respecto a esto y todas mis grandes posibles metidas de patadas de pata-que tendré y demás-porque sé que este proyecto exige mucho sobre cultura, mitos y leyendas de las que no se si tendré acceso. Quisiera respaldarme en que es una historia y puedo inventarme las cosas, pero yo sé que eso no es excusa; así que para cualquier fan de este fic, le pido disculpas y si hay algún detalle importante que no sepa, que esta errado o algo así, por favor háganmelo saber y veré si puedo cambiarlo, aun siendo un desastre deseo hacer mi desastre lo mejor posible.

Dejando de lado eso, les anuncio que con el detalle de "llevarse a sus dioses/adaptarlos" tendré que hacerle caso omiso, ¿Por qué? Dentro de lo que pude investigar, algunas contrapartes de dioses pueden ser varias o parecido-o al menos eso dice San Wikipedia-un ejemplo, es que se considera que Anubis y Osiris son ambas contrapartes de Hades; ¿Queréis imaginarse lo sucedido en la serie héroes del olimpo con los problemas de personalidad grecorromanas, cuando se trata de una persona? Sin mencionar que si por allí vamos, Hades está saliendo con Sadie. No, sencillamente la cosa se volvía más enredada de lo que ya la he puesto; nuevamente pido disculpas, pero me imagino que entenderán porque diantres hago esto.

Con el asunto de la desconfianza griega/romana/egipcia quizás algunos dirán que esto no paso en los libros; en realidad fue un detalle que leí en una crítica: son hijos de distintos legados culturales, unos que se han pasado peleando desde la tiempos más antiguos; si tienen la mente hecha para pelear y leer en otro idioma, no sería tan raro que tuvieran problemas para confiar en ellos. Probablemente se pregunten porque lo quiero implementar-y veré como lo hago, los conflictos no son cosa mía-porque ciertamente lo hace más interesante; esto fue mencionado en la crítica que leí cuando se decepciono al saber que no hubo realmente problemas de poder entre Jason y Percy-como hijos de los tres grandes, de diferentes contrapartes y que llevan liderando por años, bien podría haber pasado algo más que las rencillas que tuvieron-por el hecho de ser griegos y romanos; ¿se imaginan un grupo de personas que tienen el instinto cableado para desconfiar de otros, y aun así deben depender sus vidas de ello? Venga, a eso yo le llamo ponerle un toque interesante; pero mis raras ideas os dejo para luego.

Okey, ahora mejor acabo porque odio hacer esto tan largo; gracias por leer se despide.

Lira.