Capitulo 11: Un anillo
Ya me había recuperado, los Cullen estaban felices de la partida de los Vulturis, y yo también...eso aseguraba la vida de Nessie. Nadie querría hacerle daño, ni la miraría diferente.
Nuestra relación estaba solida, estábamos tan enamorados, me sentía la persona más feliz del planeta, y me parecía que ella también!
En estos días estuve pensando en hacer algo especial para ella..., quería demostrarle el profundo amor que sentía, a ella y a todos.
Tomé la mejor decisión de mi vida...le pediría matrimonio…
Realicé un anillo de compromiso en el taller, muy al estilo Ness. Esa misma noche pensaba entregárselo.
La llamé por teléfono, y la invité a casa, mi padre iba a dejarnos solos, ya que sabía cuál era mi plan.
A los 20 minutos llegó, había venido en el auto de su padre Edward...-sentí un poco de pánico al pensar que él leería mi mente-
Al bajar del auto Edward me miró fijamente, se acercó y me dijo: -Jacob Black si vas a proponerle matrimonio a mi hija primero deberías preguntarme a mí si te doy su mano, ¿no?
Rápidamente le respondí: -Si claro que iba a hacerlo...¿Me das la mano de Renesmee?
-Sé que la cuidarás bien, y que la amas..También se que ella te ama a ti, y contra eso no podrá ir nadie, acepto tu valor, y si puedes casarte con ella, solo que si la haces sufrir romperé tu cuello. . .; dijo Edward mientras largaba una carcajada.
Genial, su padre había partido...ahora estábamos solo, y con la aprobación de Edward me sentía más seguro.
Prendí unas velas, acomodé unas copas en la mesa, me arrodille a su lado y dije: -Hermosa Renesmee, ¿Quieres casarte conmigo?
La expresión de felicidad en la cara de Ness ya me dio las respuestas que quería escuchar, pero necesitaba escuchar un sí.
Dijo con su voz dulce: -Sí quiero!
Puse el anillo en su dedo anular, nos abrazamos, y giramos y giramos de alegría.
Comenzamos a besarnos, y de los besos pasamos a otra instancia...estábamos juntos en la cama, su piel tan suave, sus manos tan tibias, su cara sonrojada, era el momento perfecto que siempre había estado esperando.
¡Entonces era oficial, Renesmee ahora sería mi esposa!
