michii15/timysnape/gloes/sweedbastar/wildestlana/
Gracias como siempre por sus lindos reviews.
solo tres capítulos mas y sabremos quien es el maldito. Y por si no lo sabían Cas anda con Ruby y analiza la posibilidad de matrimonio. Por si no sabian!
algún error una disculpa.
sin mas a leer!
Desde las sombras de los árboles, bajo de una luz menguante, el vigilaba la casa. Era demasiado temprano para ir a dormir, lo sabia, pero podía esperar.
Tenía varias ideas para ajustarse a cualquier oportunidad que se le presentará. En lugar de huir. Regina parecía estar estableciéndose, así que tendría que adaptarse. Era capaz de trabajar de esa forma. Le habría gustado hacerlo de otra manera, pero su vida había estado llena de opciones realizadas a medias y las que había llevado a acabó por completo preferiría mantenerlas intactas.
Cuando se encendió la luz del baño, vio a Regina pasar frente a la puerta con la camisa de Emma puesta y decir algo en voz alta.
De tal manera que adapto sus planes a la oportunidad que ahora se le presentaba.
—agua —repitió Regina —me estoy muriendo de sed
—la ducha tiene agua o eso dicen
—no me voy a meter a la ducha contigo, es el camino a la perdición y necesito hidratarme, puedo preparar algo sencillo mientras te duchas.
—¿de comida?
—haré una sopa de verduras. Con pan y queso no será suficiente.
Emma frunció el ceño un instante
—dijiste comida no verduras
—te gustara —Regina salió de la habitación
Arremangándose la camisa fue a la cocina. Encendió la luz y lo primero fue servirse agua. De pie al refrigerador, bebió directamente de la botella. Cuando la bajo, oyo un golpecito que la hizo mirar por la ventana de arriba del fregadero.
Vio su figura, con los hombros tapados en un abrigo negro y una gorra naranja. Llevaban una gafas oscuras que le ocultaban el rostro.
Con un grito ahogado retrocedió dando un traspié y dejo caer la botella de agua, que se derramó en el suelo. Luego desapareció la imagen. Se quedo congelada tratando de recobrar el sentido.
Y vio el pomo de la puerta girar a la izquierda, luego a la derecha.
Esta vez grito fuerte abalanzándose para tomar el cuchillo de chef que estaba sobre el mostrador. Siguió probando, agarrando el cuchillo mientras retrocedía. Cuando se abrió la puerta, corrió.
Emma estaba bajo la ducha cuando oyo que se abría la puerta del baño. Perezosamente abrió la cortina y se que do mirando a Regina. Tenía un enorme cuchillo en la mano y la espalda contra la puerta.
—¿que diablos?
—esta en la casa. En la puerta traerá, en la cocina.
Con un movimiento rápido. Emma cerró el agua y se enredo en un albornoz al instante.
—dame el cuchillo, Regina —tuvo que arrebatárselo d ellas manos —sígueme. Vamos a entrar primero a la recamara, ahí hay un teléfono. Cuando esté segura de que estamos a salvo, enciérrate y llama a emergencias ¿entendido?
—si, no te vayas —tomándola del brazo, echaba un vistazo a la puerta —quédate conmigo. No bajes. No bajes.
—estarás bien —la jalo para protegerla detrás de ella y abrió rápido la puerta —¿te siguió?
—no. No lo se. Solo estaba ahí. Yo corrí.
—quédate cerca —entro en la recamara y cerró la puerta con llave. Busco debajo de la cama, en el armario. Soltó un momento el cuchillo para ponerse los jeans y una playera blanca —llama a la policía, Regina.
—por favor, no te vayas. Podría tener un arma.
—regresare —dejo el cuchillo en el mismo lugar. Saco el bate de béisbol del armario —cierra las puertas. Llama.
No quería dejarla, no cuando tenía tanto miedo. Pero ella debía defender lo suyo.
Era probable de que ya hubiera huido, pensó Emma al revisar su oficina. Tras asegurarse de que no hubiera nadie, bajo las escaleras.
Sola, Regina no dejaba de mirar la puerta. Se echó en la cama y gateo hasta el teléfono.
—emergencias ¿en que puedo ayudarle?
—ayuda. Necesitamos ayuda. Está aquí.
—¿que clase de... Regina? ¿habla Regina Mills? Soy Hank ¿que sucede? ¿estas lastimada?
—Emma. En la cabaña de Emma. La mato. esta aquí. Apúrese
—no me cuelgues. Voy a enviar a alguien. Resiste.
Un estrépito en la casa la hizo reprimir un grito. ¿un disparo? ¿era un disparo? ¿en real o su imaginación? Sollozado, soltó el teléfono y tomo el cuchillo. Emma podría morir.
Zelena murió y ella no hizo nada para poder evitarlo.
A pesar del sonido de su cabeza. Oyo pasos en las escaleras. Esta vez la encontrarían y terminarían con lo que habían empezado.
—Regina. Esta bien. Soy Emma. Abre la puerta.
—Emma —tiro de la puerta, la miró fijamente, tambaleándose.
—esta bien —le quito el cuchillo de la mano —se ha ido
Veía puntos frente a ella. Emma la llevo a una silla, le hizo meter la cabeza entre las rodillas.
—basta, respira.
—oí...
—me resbale. Había agua en el suelo de la cocina. Tire una silla. Sigue respirando.
—no te dispararon —lentamente alzo la cabeza —no estaba segura que era real y donde estaba ¿lo vistes?
—no. El maldito cobarde huyo. Eso es lo que debes recordar —le tomo firmemente la cara entre las manos y vio el pánico que revelaban sus ojos marrones —es un cobarde
Oyo las sirenas pero no despego la mirada de sus ojos
—llego la caballería. Abrígate
Bajo y encontró la puerta trasera abierta y los reflectores encendidos. Oía el murmullo de voces. Buscando consuelo en el orden, preparo café. Luego limpio el piso húmedo.
Tenía tazas, pan dulce, azúcar, y leche . Cuando entro Emma con Denny.
—¿cafe, oficial?
—si no estaría mal ¿estas lista para hacer una declaración, Regina?
—si. Tu café sin azúcar ¿no?
—si —Denny se sentó en la mesa, saco su libreta —¿me puedes contar lo que ocurrió?
—baje a hacer de cenar, Emma estaba en la ducha —sirvió el café y continuo— estaba oscuro y la luz de la cocina se reflejaba en el vidrio. No lo vi claramente.
—¿estatura? ¿peso? ¿color de piel?
Cerró los ojos. Le había parecido grande, increíblemente enorme
—blanco. Bien afeitado. No estoy segura. Todo fue muy rápido.
—¿dijo algo?
—no —se estremeció al oír que llegaba un automóvil
—ese, probablemente sea el alguacil —dijo Denny —Hank se puso en contacto con el. Voy a salir y lo pondré al tanto.
Regina se quedo sentada con las manos en el regazo mientras Denny salía
—es lamentable ¿no? Estaba parado justo ahí, pero no pude describirlo. No me creerán, Emma. Soy una histérica ¿encontraron algo tu y Denny fuera? Cualquier pista
—no es cauteloso
—pero tu me crees —respiro profundo —cuando estaba sola arriba creí oír disparos. Me enrede toda.
—no seas tan dura contigo, Regina. Respondiste —Emma miro hacia la puerta e hizo una señal al oír que tocaba
George entro y se quitó el sombrero
—oí que tuviste problemas
—allanamiento y acoso —respondió Emma
—¿que tal un poco de este café? Pedí a Denny que echara otro vistazo por los alrededores —George hizo una pausa mientras Regina servís otra taza — Regina, por que no me muestras donde estabas sentada cuando viste a esa persona... En la ventana ¿no?
—estaba aquí —fue hacia el refrigerador —oí un ruido y mire
—la luz de la cocina se refleja en la ventana ¿te acercaste?
—Eh... No. El retrocedió. Luego vi que giraban la manija. Tome el cuchillo y la puerta se abrió, y estaba parado justo afuera, frente a mi. Decidí darme la vuelta y corrí.
—aja. Emma ¿estabas en la ducha?
—así es
—¿la puerta estaba bien cerrada o no?
—estaba cerrada
—bien —George abrió la puerta trasera, se puso en cuclillas para examinar la cerradura y la jamba —¿llevaba guantes?
—el... —Regina trato de recordar —si, guantes negros
—¿recuerdas algún otro detalle?
—lo lamento
George se levanto cuando llego Denny y negó con la cabeza
—muy bien, yo diría que ya no vas a tener mas emociones fuertes esta noche. Mañana me daré la vuelta para ver si encuentro algo de día. Regresa, Denny, haz el reporte. Emma ¿porque no me acompañas?
—de acuerdo —miro a Regina —regreso en un momento
Salieron por la puerta principal. George miro el cielo despejado, se metió los dedos pulgares en los bolsillo.
—voy a decirlo directamente, Emma. No hay señales de que haya sido forzada la cerradura.
—hizo saltar la cerradura o tenía una duplicado de la llave. Tenía que estar vigilando la casa
—¿para que? ¿para jugar al coco? Si fuera a hacer algo, lo habría hecho cuando estaba sola. Si es que existe este hombre.
—espera un maldito segundo
—no, tu espera un maldito segundo. Soy hombre tolerante, Emma, pero no soy Estupido. Tienes aquí a una mujer con historial de problemas psicológicos que dice ver al mismo hombre que según vio matar a una mujer que solo ella ha visto. Pero no hay señales de que alguien ha estado aquí. Del mismo modo que no hay señales de que alguien a sido asesinado junto al río ni que alguien a entrado a su apartamento o estropeado su ropa. Tu duermes con ella, así que quieres creerle. No hay nada mas atractivo que una damisela en problemas y tu ser su salvadora ¿verdad? Emma.
—que estupidez. Tienes la responsabilidad de proteger y servir
—de proteger y servir a este pueblo. Ya he hecho todo lo que he podido con Regina Mills. Los turistas de verano están por llegar y no puedo malgastar el tiempo o a mis elementos en seguir a sus demonios. Es una mujer agradable que sufrió de un infortunio muy grande, y tendrá que superarlo.
—te tenía en mejor estima, George.
—a estas alturas, Emma —dijo George, cansado, al subirse a su camioneta —puedo decir lo mismo de ti —dio un portazo y se fue
Cuando Emma volvió a casa, Regina estaba junto a la estufa, salteando pollo y ajo en una sartén.
—al diablo con eso —Emma saco una cerveza del refrigerado
—gracias por ponerte de mi parte —agito la sartén, añadió las verduras —no hace falta que oyera la conversación para darme cuanta de que no me cree —le ardían los ojos —se que tu me crees y eso es lo que me da fuerzas
Regina regreso a trabajar a la segunda mitad de su turno de horario partido al día siguiente. Entro a la cocina a tiempo para ver a Ruby aventar una bandeja llena de platos sucios junto a David.
—ay, creo que hay problemas en el paraíso —dijo David entre dientes
—no masculles frente a mi —estallo Ruby —no estoy sorda
—te vas a quedar sin empleo si sigues aventando las cosas
Ruby se volvió hacia Granny
—no aventaría las cosas si tu hijo no fuera un mentiroso y un tramposo
Granny siguió friendo un filete y cebollas
—mi hijo puede ser muchas cosas que no son halagadoras, pero nunca he sabido que sea ninguna de esas dos. Ten cuidado, Ruby
—¿me dijo o no que anoche tenía que quedarse en el rancho para ayudar con una yegua con cólicos? ¿y vino o no Reuben a preguntar si habíamos disfrutado la película?
—puede ser que Reuben estuviera equivocado. Podrían ser muchas cosas.
Ruby levanto el mentón
—dijo que me quería Granny. Pero no toleraré que me mienta o me engañe —se le quebró la voz un poco —dijo que estaba listo para hacer una vida conmigo. Los hombres no son buenos para nada—salió de ahí indignada dejando a Granny suspirando
—si este muchacho estropea esto, es mas torpe de lo que imagine —dijo Granny entre dientes
Mientras Granny parecía consternada, Regina sintió que se le tensaba el estomago y el cuello. ¿donde había estado Cas la noche anterior y por que había mentido?
—¿y tu te vas a quedar ahí soñando despierta? —exigió Granny —¿o te vas a hacer cargo de la parrilla? Tengo trabajo administrativo que hacer y tengo que pagar toda esta maldita pintura.
—lo siento —regina tomo un delantal, fue hacia el fregadero a lavarse las manos —la pintura amarilla se ve bien. Es mas alegre.
—lo nuevo y lo alegre cuestan
Tres personas se habían quedado pintando después de cerrar el negocio, recordó Regina, ¿pero que hicieron antes?
—entonces ¿cuando empezaron a pintar exactamente?
—a las once. Yo imagine que Reuben estaría demasiado cansado para venir a abrir la boca después de haber estado trabajando hasta las tres de la madrugada.
Debía actuar despreocupada, se advirtió Regina. Tenía que actuar como si nada, como si solo estuvieran haciendo conversación.
—¿a esa hora vinieron, a las once?
—eso acabo de decir. Reuben, Graham, Joe y Mary. Su hermano Dean iban a ayudar pero tenían otra cosa que hacer —dijo Granny
Regina empezó a cocinar, y mientras cocinaba trato de imaginar a Reuben, a Cas, a Dean y a Joe, con jamás oscuras y una gorra naranja, en la ventana de Emma.
Después del trabajo, Regina consiguió que David la llevara a casa.
—te agradezco que me lleves
—no esta lejos, no hay problema alguno
—David ¿donde crees que andaba Cas anoche?
—bajo la falda de alguna mujer. Con perdón
—supongo que si es así, ya habrá tenido muchos problemas con las mujeres. En cambio Reuben no se le ve con muchas mujeres
—no le va mal, pero sabe ser discreto —David miro de lado a Regina —el invierno pasado tuvo una aventura con una conejita de las que vienen a vacacionar en la nieve. No dijo nada, pero no es fácil entrar y salir de una habitación de hotel por la entrada del sótano.
—el sótano —murmuro Regina
—se supo todo cuando tuvieron una buena pelea
—¿como era esa mujer? Tengo curiosidad
—era una castaña guapa. Reuben confeso después de tomarse unas cervezas que le seguía llamando al rancho semanas después llorando y gritando.
Ya estaban llegando a casa de Emma
—supongo que Dean, el hermano de Mary, tenía una cita importante anoche ¿no?
—o un juego de póquer —David chasqueo la lengua —si ese muchacho tiene diez dólares en el bolsillo se va directo a apostarlos —se estacionó frente a la cabaña —oi que paso algo fuerte por acá
—ya me imagino que todo el mundo ya habrá oído
—no dejes que te aflija, Regina
Regina volteo a verlo
—¿por que tu no crees que estoy loca?
—bueno, todos lo estamos de alguna forma. Pero si dices que alguien andaba por acá merodeando, me imagino que así fue.
—gracias —abrió la puerta y sonrío —gracias, David.
—de nada
Ahí estaba. quizás la policía no le creía, pero David si. Y Emma, Ruby y Granny. Tenía gente de su lado. Y ya tenía otro ángulo para investigar el asunto.
Encontró a Emma en el porche trasero leyendo un libro.
Emma alzo la mirada. Como obviamente le gusto lo que vio, se le dibujo una sonrisa en los labios.
—¿que tal te fue hoy?
—de mal a mejor. David me contó sobre la vida romántica de algunos hombres del pueblo. Cas mintió a Ruby sobre donde estuvo anoche.
—es bien sabido que juega con las mujeres —Emma dejo a un lado el libro —¿crees que Cas puede ser el asesino?
—seria el ultimo en mi lista. Me cae bien y mi amiga esta enamorada de el ¿pero no es tradicionalmente el asesino el menos probable?
—en la ficción si, y en la buena ficción tiene toda la lógica. Cas es un mujeriego, Morena, pero no las estrangula.
—¿y si alguien lo amenazara de alguna forma, si lo presionarán hasta hacerlo perder el control? —se puso en cuclillas junto a la silla de Emma —Reuben tuvo una aventura que terminó en violencia el año pasado. No empezó a pintar anoche sino hasta las once. El hermano de Mary ni siquiera fue.
—¿entonces ya tienes una lista de sospechosos?
—debo empezar por algún lado. Defenderme.
—¿y que, investigar a todos los hombres de story?
—puedo eliminar algunos. Cualquiera que tenga mas de sesenta y cinco y menos de veinte años. Cualquiera que tenga barba o bigote, que mida bastante más o menos que el promedio. Se que tal vez no sea de story...
—si, yo creo que si.
—¿por que?
—anoche no se oyó un automóvil ¿como escapo?
—¿caminado?
—quizás tenía un automóvil lo suficientemente lejos para no hacerse notar. Pero si era alguien de afuera, tendría que averiguar tu rutina. Alguien se daría cuenta. Nadie se a quedado en un hotel mas de una semana desde abril. Algunas Cabañas han sido alquiladas, pero no por mucho. Entonces, tomando en cuenta ese razonamiento, es uno de nosotros.
—Emma, no quiero volver a llamar a la policía a no ser que... Seamos dramáticos. A no ser que sea cuestión de vida o muerte
—estamos solas tu y yo, Morena.
—me gusta que estemos solas tu y yo.
—que curioso, a mi también.
Decidió preparar una cena con chuletas de cerdo, puré de papas, ejotes y pan. Mientras se cocinaban las mapas y marinaban las chuletas, se sentó en la mesa de la cocina con su computadora. Primero hizo una lista. Junto a los nombres, escribió lo básico que sabia de ellos.
Graham (Cas), casi treinta años. Conoce bien el área. Es del tipo vaquero, un mujeriego. Tiene fácil acceso a las llaves de Granny. Puede ser violento cuando se irrita, como lo demostró en clancy's.
Parecía algo tan frío, pensó, pero siguió con Reuben.
Más de treinta años, supuso. Trabaja en el rancho circle K. Es bueno con las manos. Tiene una camioneta con una barra para colgar armas. Baja al pueblo al menos una vez por semana. Tuvo una aventura (posible víctima).
Continuo haciendo la lista de nombres e información, luego se detuvo con un sentimiento de culpa al pensar en el doctor. No era tan joven, pero era robusto. Hacía caminatas, pescaba y en todas las partes lo quería. Y un hombre que curaba ¿no sabia matar?
Luego estaba August, David, Dean, jeff el de la licorera, el fiel alguacil, Archie y mas. La idea de hacer una lista de todos los hombres que conocía, le daba un poco de nauseas.
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Al otro lado del lago. Cas llamo a la puerta de Ruby. Tenía una rosa en la mano e iba lleno de lujuria.
Cuando ella abrió la puerta, le entregó una rosa.
—hola, cariño
Ruby se puso una mano en la cintura
—¿que quieres?
—a ti —trato de acercarla con la otra mano, pero ella se alejó y le dio una patada a la puerta que casi dio el portazo. El la detuvo con un hombro —diablos ¿que te pasa?
—no me gustan las flores de mentirosos. Así que a volar.
—¿de que demonios hablas? Hoy trabaje catorce horas para poder tener la noche libre y venir a verte.
—¿ah si? Me parece injusto por que anoche también tuviste que trabajar. Maduro mentiroso. Quizás estuviste entre el heno. Pero no fue por un caballo con cólicos.
—no fue así —hizo una mueca de dolor —espera
—¿como pudiste mentirme así? —se dio media vuelta — te dije que no aceptaría ser una del montón, Cas.
—no lo eres. No podrías serlo. Nunca lo fuiste. Ruby. Mi amor, no es nada de lo que crees.
—¿entonces que es, Cas? ¿no me mentiste?
Se saco el sombrero
—bueno, si pero...
—fuera.
El tiro la rosa y luego su sombreo a un lado
—no me iré así. Si, mentí, pero tenía un buen motivo
—¿si? ¿como se llama?
Si expresión se endureció por la frustración seguida por la furia
—si estoy listo para otra cosa, termino con todo. No ando con dos personas a la vez ¿por qué habría de empezar de hacer esas cosas contigo cuando eres la única que me importa?
—no lo se —se le llenaron los ojos de lagrimas —ojalá supiera
—no estuve con ninguna mujer, Ruby. Lo juro. Si me quieres, tendrás que confiar en mi esta vez.
—la confianza se gana, Graham —furiosa por llorar, se seco las lagrimas —dime donde estuviste
—no puedo. Aun no. Tenía algo que hacer. Te diré el sábado por la noche. Resolló.
—¿que tiene que ver el sábado con todo esto?
—no te lo puedo decir. Pero quiero una cita contigo el sábado por la noche. —sonrío, lenta y totalmente encantador —te quiero, Ruby. Hasta me esta gustando decirlo.
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Levantarse temprano todos los días cambio la perspectiva de Emma. Vía mas amaneceres y la mayoría bien merecía que se obligará a abrir los ojos. Trabajaba mas, lo que iba a poner Contentos a su agente y a su editor.
Le dio mas tiempo para ver su cabaña y pensar en la posibilidad de un cambio.
Le gustaba el lugar. Tal vez debería de pensar mas enserio en comprar una casa y dejar de alquilar.
Le gustaría tener una terraza, pensó, para sentarse ahí en las mañanas a tomar café, a prepararse para iniciar el día. Se paro en la ventana de su oficina, pensando en el cambio. Podría ser algo bueno.
¿una o dos sillas? Se preguntó al imaginar la terraza. Si comprar la cabaña era una gran paso, quedarse con una mujer seria un salto enorme. Pero Regina era una razón más irresistible para salir de la cama todas las mañanas que el amanecer más espectacular.
—dos sillas —decidió —tendrán que ser dos sillas
Alejándose de la ventana, fue hasta su escritorio. Recogió la memoria usb que le dejo Regina. Cuando prendió la computadora, vio que había dos documentos. Uno llevaba LR y el otro lista.
—algo para el libro de recetas —farfullo y se preguntó que si ella hubiera querido que lo viera o lo había dejado por accidente. De cualquier forma, ahora lo tenía en sus manos.
Fue lo primero que abrió, y empezó a leer la introducción.
—no esta mal —decidió. Había entremezclado fragmentos sobre el tiempo, el equipo, los estilos de vida. Lo mantenía todo en un tono claro y accesible. Después de la introducción incluyo algunas recetas con instrucciones y le dio de uno a cuatro gorritos de cocinero. Advirtió que se trataba del grado de dificultad —Eres una chica lista ¿no, Morena?
Lo pensó rápido y luego le escribió un correo rápido a su agente. Y adjunto el archivo de Regina.
Lo cerró, abrió su lista. Agregó sus propios comentarios. No tenía forma de saber, por ejemplo, que al oficial Denny le rompió el corazón la camarera de un hotel que le hizo esperar meses, luego huyó del pueblo con un motociclista el otoño anterior.
Copio el archivo y la información del libro de recetas en su computadora. Faltaba poco para las ocho de la mañana. No tenía otra cosa que hacer, más que trabajar.
Tomo un descanso a las once, cuando su teléfono sonó y su agente pregunto si tenía tiempo de hablar sobre la propuesta de su amiga.
—claro, tengo un rato ¿que piensas?
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Emma entro a la cafetería justo cuando Regina se estaba quitando el delantal. Tenía el cabello recogido y el calor de la parrilla la había sonrojado. Tenía un aspecto suave, pensó Emma.
—¿cocinaste algo hoy? —le pregunto —es hora del almuerzo
Regina salió de la cocina con una bolsa
—puedes ser de las primeras en probar nuestros nuevos sándwiches calientes experimentales.
—sándwiches calientes. En lo de Granny
—¿Ey tu, Emma? Te imaginabas que estaba cocinando caracoles y sesos de ternero cosas que además puedo hacer de una forma deliciosa.
—me quedo con el sándwich —la acompaño afuera —por cierto leí tu lista
—Ah —fue como una nube tapando el sol —¿y que pensaste?
—bastante concienzuda. Añadí algunas cosas. Ya me entere que anoche Reuben, Joe, Dean y August tuvieron un juego de póquer en clancy's. Después de las diez Reuben y Joe fueron a lo de Granny. August y Dean estuvieron jugando hasta la una. Dean perdió diez dólares.
—pues ya son tres menos
—a mi agente le gusto tu propuesta para el libro de recetas
—¿Que? ¿Que?
Emma mordió el sándwich
—que bueno —dijo —tiene que hablar directamente contigo
—pero no estaba lista
—¿entonces para que me la diste?
—solo pensé que si querías y tenias tiempo podrías echarle un vistazo. Eso era todo. Para darme consejos.
—creí que era buena, así que le pedí mi opinión a mi agente. Esta de acuerdo conmigo. Quizás quieras hablar con ella mañana.
—estoy nerviosa
—claro —mordió el sándwich otra vez —¿porque pusiste sándwiches calientes en el menú de hoy?
—por que son muy buenos, divertidos, rápidos. Y para tener un poco de variedad.
—¿me vas a dar otro?
Sonriendo abiertamente le paso otro y su teléfono celular sonó
—nadie me llama —Regina lo saco —diga
—¿Regina Mills? Habla Serge. El que te puso hermosa en Jackson, el pueblo de a lado.
—ah, si. Serge. Eh ¿como estas?
—totalmente bien, deseando que Ruby y tu regresen a visitarme. Mientras tanto llame por el dibujo que dejaste.
—¿el dibujo? ¿la reconociste?
—acabo de contratar a una muchacha que dice que la reconoce. Empieza el lunes. ¿quieres sus datos?
—si. Espera —busco una libreta y un bolígrafo en su bolsillo —dime —anoto nombre, dirección y teléfono —gracias Serge. Y tan pronto como pueda, iremos Ruby y yo para que nos hagas de todo.
sin mas, nos vemos a la próxima. Dejen reviews. Quien quiera dejar sus spoilers por mi no hay problema xD, quien creen que es el asesino? Graham!? David? O alguien mas?
