(Capitulo 4)

El olor a cigarrillos y alcohol inundaba el ambiente, el sonido de las ruletas, maquinas traga monedas y algunas risas se escuchaban a los alrededores, pero eso a no le importaba ya que la mirada estaba atenta a su juego en aquellas cartas de póker, era su última oportunidad de recuperarse porque el… Perdió, había perdido de nuevo mucho más dinero del que llevaba o al menos del que había aparentado llevar.

-Entonces muchacho ¿Qué quieres llegar a perder? ¿El dinero o el orgullo?- El castaño rechino los dientes mirando a su adversario con odio.

-Eso no se decidirá hasta que alguien gane esta partida- Sonrió de lado, tenía una buena jugada y dudaba que su oponente pudiera superarla.

-Pero vamos muchacho, llevo todas las de ganar...- Con un movimiento de su mano libre le mostro la gran cantidad de cosas que tenía a su favor; dinero, joyas femeninas, relojes- Y ya lo único que te queda es el orgullo-

-Te daré las escrituras de mi casa- El hombre frente a él sonrió de forma amplia.

-Ambos sabemos que no traes esos papeles, tu cuñadito te ha escondido aquello que pueda ser el sustento de su familia- El castaño gruño mientras ponía su juego sobre la mesa e intentaba formar una sonrisa ladina, tres 7 y dos A- Que interesante muchacho, nada más y nada menos que un full-

-Te he ganado- Cruzo sus brazos al ver que la mirada de su contrincante se oscurecía, segundos después una carcajada inundo el lugar.

-Me temo que no es así Hans, yo eh ganado- Cinco cartas, todas de color rojo con el símbolo: A, K, Q, J y 10- Escalera real de color-

-Tu…- Se levantó aunque antes de alcanzar al hombre del otro lado de la mesa, dos manos lo sujetaron con fuerza obligándolo a sentarse.

-Tranquilo niño, sabes que ahora me debes mucho dinero y jamás me ha gustado que me deban tanto- Tomo el vaso frente a él sin embargo no tomo nada, solo jugo con los hielos- Pero eh descubierto que tienes algo que me interesa…-

-¿Algo? Yo no tengo nada, todo lo que había de valor bajo mi propiedad ya lo tienes- Aquel hombre de cabellos negros volvió a sonreír acercando aquel vaso de licor a sus labios.

-Digamos que es bastante valioso y aunque no es directamente tuyo, me podrás ayudar a conseguirlo-

-Déjate de rodeos y dime qué carajo quieres-

-A tu hermana- Hans abrió los ojos, ¿En verdad le estaba pidiendo lo que escucho?- Tus hermanas son preciosas; lo malo es que una está casada y mujeres ocupadas no me agradan ya que adoro ser el centro de atención, pero la otra… La mayor, es la más atractiva y para mi suerte es soltera-

-Estas demente, ¡Jamás te dejaría acercarte a Elsa!-

-¿Con que se llama Elsa?, hermoso nombre muy digno de alguien así…- Los dos guaruras de aquel pelinegro apretaron con fuerza los hombros del muchacho causando un gemido que no pudo evitar.

-Ya me escuchaste, quiero que hagas que tu hermana permanezca a mi lado o me desharé de ti- No le permitió decir nada, se puso de pie seguido de aquellos dos hombres saliendo del casino.

-Bastardo…- Hans también salió, aquella noche había resultado aún peor de lo que esperaba.

Mientras tanto en el restaurante, Elsa estaba feliz con la compañía de aquel muchacho de cabellos blanquecinos; sus comentarios eran divertidos al igual que sus historias… Cuando lo conoció le pareció lo que ahora mostraba, alguien divertido y con un gran carisma.

-¿Entoncesquerías golpear a tu hermana?-

-Créeme que si… ¡Acababa de conocer a ese sujeto! Me decía que estaba totalmente enamorada, pero agradezco a todo lo que es bueno que Kristoff me ayudo para sacarla de esa idea tan extraña que aquel viejo rabo verde le metió- Tomo su copa bebiendo un sorbo tranquilamente.

-Y de paso ganaste un cuñado que era de tu agrado-

-Siendo sincera ya me había dado cuenta de los sentimientos de Kristoff, pero nunca quise meterme ya que él era quien debía de dar el primer paso ya que Ana era muy despistada y no se daba cuenta de nada- Jack sonrió de lado mientras cerraba sus ojos.

-Por lo que pude ver esta tarde tú hermana y cuñado se quieren mucho- Elsa sonrió.

-Se podría decir que están hechos el uno para el otro-

-Dime Elsa ¿Llevas mucho tiempo enseñando en el conservatorio?- La chica dejo su copa a un lado después de beber delicadamente un sorbo.

-Casi cinco años, desde que fallecieron mis padres… -

-Lamento tu pérdida, yo tengo el consuelo de que mi padre aún goza de salud y vitalidad; aunque a veces ciento que tiene más que yo- Ambos sonrieron mientras daban un sorbo a la copa frente a ellos.

-¿Tienes más familia aparte de tu padre?-

-Sí, mis dos hermanos y un tío-

-¿Me hablarías de ellos?, desgraciadamente mis padres eran hijos únicos y por lo mismo mi familia solo consta de mis hermanos, Kristoff y yo-

-Claro, si tú me cuentas de tu familia-

-Es un trato- Recargo sus brazos en la mesa mientras que su barbilla encontró refugio en sus manos entrelazadas- Con nosotros vive mi tío Sandy, es el hermano menor de mi padre y aunque jamás se caso es un hombre muy divertido, lo veo como un segundo padre ya que siempre está al pendiente de nosotros cuando mi padre debe de salir a un viaje de negocios, desde que murió mi madre siempre ha sido así… También tengo dos hermanos como ya te lo había mencionado, mi hermano mayor Aster Frost…-

-Espera, espera- Elsa abrió los ojos- Tu hermano es Aster Frost, el ganador de la última carrera Rally Dakar-

-Así es, veo que sabes sobre eso- Elsa se sonrojo al haberse mostrado tan emocionada por algo así.

-Yo lo siento, es solo que lo leí en el periódico hace poco-

-No te preocupes, me gusta verte así de alegre por este tipo de cosas… Como te dije él es mi hermano mayor, tiene 30 años y bueno ya no es necesario contarte más ya que me supongo sabes varias cosas porque dudo que estuvieras leyendo noticias deportivas solo porque sí- Elsa volvió a sonrojarse mientras que encogía en su asiento causando gracia al ojiazul- Mi hermana Peri es abogada también, pero yo me gradué antes que ella-

-¿Quién lo diría? Como dice aquel viejo refrán "Genio y figura hasta la sepultura"-

-Soy alguien único- Elevo su copa ante la chica con una mirada divertida- Aunque el graduarme antes me costó varias noches de sueño-

-Debo de suponerlo, tu familia es única… ¿Ya no cuentas con más familiares?- El semblante de Jack cambio a uno más serio, Elsa se incomodó un poco pero antes de que pudiera decir algo el camarero había llegado con sus platillos- Esto se ve delicioso-

-Lo es, espero te agrade mi princesa-

-Deja eso de princesa, quien te escuche pensara que tenemos una relación más allá de amigos-

-¿Te molesta que lo piensen?- La chica se cruzó de brazos cerrando los ojos y adquiriendo una posición muy seria.

-Por supuesto, en especial cuando te acabo de conocer- Su voz era tan solemne que hizo pensar al muchacho que había dicho algo fuera de lugar pero al escucharla reír su tensión redujo drásticamente- Deberías de ver tu cara-

-No me deberías espantar, me causaras un ataque; anda será mejor que disfrutemos los alimentos para retomar nuestra platica-

-Me parece bien-

-Pero que veo…- Jack reconoció esa voz, ¿Cómo era posible que su suerte cambiara tan drásticamente?- Pero si es mi querido sobrino Jack Frost- Elsa noto aquella incertidumbre, al girar a dónde provenía la voz se encontró con un hombre de cabellos negros y ojos ámbar, su piel era excesivamente pálida vistiendo un traje en color gris oscuro.

-Buenas noches Pitch-

-Vamos Jack, ¿Acaso no te da gusto ver a tu tío?- Aquel sujeto intento colocar su mano en el hombro del muchacho pero antes de que lo tocara se puso de pie.

-¿Qué hacer aquí Pitch?-

-Solo vine a cenar algo, el lugar me quedaba de paso- Su vista se posó en la acompañante del muchacho- Un placer madame, mi nombre es Pitch Black- Tomo la mano de la chica para depositar un beso en el dorso.

-Igualmente, yo soy Elsa Arendelle-

-¿Es usted hija de Elena y Diego Arendelle?- Extrañada la chica asintió, miro a su compañero quién se encontraba con una mirada furiosa.

-Vamos Elsa- La chica no comprendió pero asintió, el albino tomo su mano comenzando a caminar.

-Hermosa señorita Jack, pero ¿Rapunzel sabe que saliste con otra mujer?- La pareja se detuvo ante esas palabras pero retomaron su andar sin mirar atrás, Jack le dio una cantidad sin ver al camarero saliendo de ahí.

Caminaron algunos minutos sin rumbo aparente, cuando el muchacho reacciono habían llegado a una calle algo desolada pero le era muy conocida.

-¿Ya podemos detenernos?-

-No, sigue caminando-

-Escúchame, no sé quién sea ese sujeto pero los problemas que tienes con el no deben de inmiscuirme; así que tranquilízate y suéltame porque estas comenzando a hacerme daño- Jack pareció reaccionar tras esas palabras, soltó la mano de la muchacha quién se sobo con la propia.

-Perdóname, no quise…-

-Tranquilo, solo quiero que me expliques quien era ese tipo pero sobre todo ¿Quién es Rapunzel?- La cabeza del chico encontró entretenido el suelo en ese momento, no sabía que hacer ya que era obvio que le hablaría a Elsa sobre su novia pero no quería que fuera de esa forma.

-Caminemos un poco más, cerca de aquí está un departamento que permaneció a mi madre… Solo lo usamos de vez en cuando- Elsa se cruzó de brazos.

-No… Me dices que pasa o llamo un taxi y me voy a mi casa- Paso su mano entre sus cabellos mientras un suspiro de resignación salía de su boca.

-Está bien- Miro a todos lados encontrando un pequeño local, por la fachada que tenía era un bar o algo parecido- Ahí podremos hablar con tranquilidad-

Caminaron en un silencio incomodo, la presencia de aquel sujeto había arruinado toda su noche además de su apetito, Elsa iba sería y Jack demasiado incomodo; ¿Cómo iba a explicarle lo de Rapunzel?, en una mesa apartada lograron sentarse pero esta vez sin mirarse ya que Elsa tenía la vista perdida en el techo observando las diferentes luces de colores y Jack le pedía a un cantinero un whisky y un Cosmopolitan para ella. Elsa pensaba como abordar el tema, algo le decía que su príncipe encantador se convertiría en un sapo pero jamás pensó que de esa forma.

-Es mi tío- Menciono rompiendo el incómodo silencio que se había formado- El hermano mayor de mi madre-

-Me imagino que es el pariente del que no me querías hablar- Las orbes azules se encontraron con el rostro de Elsa que no había despegado su vista del techo.

-Sí, Elsa yo…-

-Relájate Jack, no tengo porque echarte en cara nada- Un suspiro abandono sus labios- Pero en vez de sacarme de esa forma me lo hubieras explicado-

-Lo lamento ya que no quería incomodarte de esta forma-

-Ya te dije que no hay problema, aunque lo único que no me agrada es el hecho de que jamás mencionaras a "Rapunzel", supongo que es tu novia ¿No?- Jack no sabía que decir o hacer, se sentía nervioso al saber que ella había descubierto todo de esa forma pero no entendía porque, es decir, aquella salida solo era de amigos, el mismo lo había mencionado cuando la invito.

-Si... Conozco a Rapunzel desde hace mucho tiempo, somos pareja desde…-

-¿Años?- Jack asintió con la cabeza mientras Elsa suspiraba y apoyaba su cabeza en una de sus manos, un muchacho se acercó depositando las bebidas en la mesa para alejarse- Deja el nerviosismo Jack, tú lo dijiste; somos amigos y no tienes por qué ponerte tan nervioso-

-Es cierto, bueno Elsa… Rapunzel es mi novia desde hace 5 años- Elsa sintió y aunque su rostro mostraba una sonrisa dentro de ella esa declaración le molestaba- Tal vez sea porque siento que me engaño- Pensó.

-Me gustaría conocerla algún día, claro si me lo permites, pero en esta ocasión me encantaría que no me sacaras del lugar de una manera tan brusca- Jack estaba sorprendido, pensaba que Elsa se iría pero antes de eso lo golpearía.

-Tienes razón y créeme te prometo que esto no volverá a repetirse, es solo que la presencia de ese tipo me incomoda-

-Pero es tu familia ¿Por qué te incomoda su presencia?-

-Ese bastardo desconoció a mi madre cuando se casó con mi papá- Sus puños estaban apretados en la mesa, Elsa colocó una mano sobre la de él causando que un suspiro se escapara de su boca- Lo siento, creo que no es algo que creo llame tu atención-

-¿Te gustaría hablarlo conmigo?-

-No quiero molestarte con mis problemas familiares-

-Jack, somos amigos y estaremos juntos en las buenas o en las malas-

-Yo… Aster me contó que escucho cuando lo hablaban mis padres, cuando Peri y yo nacimos Pitch llego a casa de mi padre, estaba frenético gritando que mama era una vergüenza para su familia al casarse con alguien mucho inferior… Me comento que incluso iba a golpearla pero mi padre además del tío Sandy se lo impidieron sacándolo a la fuerza; cuando mis abuelos se enteraron de aquello le dieron la espalda a Pitch así que juro que se vengaría de nosotros… Sé que no tengo pruebas pero estoy seguro que él tuvo que ver con la muerte de mi madre, ella fue la única heredera de mis abuelos; con lo que ese maldito no conto fue que mamá nos dejara todo a nosotros- Jamás le había contado a nadie eso, ni siquiera a Hiccup o Guy pero con Elsa era fácil abrirse de esa forma.

-Esa es una acusación muy grave Jack-

-Lo sé- Restiro su mano mientras tapaba su cara con una de sus manos- Pero jamás se pudo resolver el accidente que la mato, mi madre era una mujer muy dulce- Una lagrima había caído en la mesa que llamo la atención de la muchacha, al acercarse se encontró con aquellos ojos azules cristalizados debido a las lágrimas que aún luchaban por salir.

-Mis padres eran grandes artistas, mama era una excelente pianista y papa era un chelista realmente talentoso; cuando cumplí los 20 años emprendieron marcha para un nuevo concierto pero en pleno vuelo su avión tuvo una falla en el sistema… Nadie sobrevivió… Desde entonces eh estado al cuidado de Ana y Hans, los padres de Kristoff nos ayudaron en esos tiempos- Elsa también se sentía triste pero ya había derramado las lágrimas suficientes, además debía de ser fuerte por Ana y Hans.

-¿Por qué te presentaste como Elsa Arendelle? ¿Tu apellido no es Frozen?- Elsa sacudió su cabeza, había olvidado ese detalle.

-De hecho ese es el apellido de Kristoff y por consecuente de Ana, yo no estoy casada con alguien de su familia así que conservo el apellido de mis padres-

-Comprendo, en ese caso- Levanto su vaso ante ella formando una sonrisa sincera- Es un placer conocerla mi querida princesa Elsa Arendelle-

-Igualmente- Jack iba a tomar la mano de la chica pero esta la retiro rápidamente, comprendía la situación ya que ahora ella sabía que era no estaba libre y aquel rechazo lo había lastimado.

Las cosas con Kristoff eran diferentes, todos sonreían ante cualquier cosa que se contaran o simplemente de los gestos que la bebe de los dueños de la casa hacía.

-Vamos Emily, para ti ya es tarde y debes de dormir- Ana tomo a su hija entre brazos caminando hasta las escaleras subiendo poco a poco.

-Tienes una hermosa familia Kristoff- Comento Mavis mirando el camino que había tomado Ana.

-Gracias, son lo más valioso que tengo- La puerta se abrió de forma abrupta, el rubio de inmediato se imaginó de que se trataba pero no se quería levantar, Hans escuchaba ruido en el comedor encontrándolo repleto de desconocidos.

-Buenas noches- Saludo el castaño, Kristoff por primera vez pudo ver a su cuñado tranquilo sin mirada altiva o pretenciosa- Disculpen, no sabía que teníamos invitados; solo tomare algo del refrigerador e ire a mi habitación- Camino hasta la cocina tomando un vaso con agua, con un pequeño movimiento de cabeza se despidió de todos.

-¿El quién es?-

-Mi cuñado, digamos que es el hermano de en medio Hiccup-

-Bueno nosotros nos vamos, ya es tarde y mañana todos trabajamos- Periwinkle se levantó seguida del resto, Kristoff los acompaño a la puerta con una sonrisa y una vez que se fueron subió a la segunda planta; se sorprendió al encontrar a Hans hablando con Ana mientras apretaba sus puños con fuerza, su esposa lucía preocupada pero cuando tocaría el rostro de su hermano este dio la vuelta entrando a su habitación azotando con fuerza la puerta.

-¿Qué sucede Ana?-

-No lo sé, intente hablar con Hans pero no me lo permitió… Estoy preocupada- Tomando a su mujer entre sus brazos se permitió desahogarse pero el ruido de la puerta abriéndose llamo su atención, al bajar encontraron a Elsa quién tenía la vista baja.

-Y ¿Cómo te fue?- La mayor sonrió tristemente caminando hasta las escaleras.

-Te lo dije Ana, a veces el príncipe se vuelve sapo- Kristoff no entendió pero Ana si, suspiro para mirar a su marido.

-Sera mejor dormir, creo que esta noche fue algo larga para mis hermanos- El rubio asintió subiendo para dormir, al otro día tendría una plática muy sería con Jack.