Capítulo 2: "En la ciudad"

Habían pasado algunas horas, no me había dado cuenta de cuánto tiempo estuve dormido. Estaba teniendo un sueño del cual había tenido lugar años atrás, pero lo olvide tan rápido como había llegado. Lentamente me alejaba de la realidad que traía aquel sueño, escuchaba que me llamaban a lo lejos, no sabía quién era ciertamente. Cada vez se hacían más frecuente mi llamado, así que vagamente abrí mis ojos, aun dormido.

-"Blu… Vamos Blu, no seas vago, ¡ya hemos llegado!"- Era Linda quien me llamaba, el avión había aterrizado y los pasajeros se encontraban bajándose del avión.

Me levante torpemente, al parecer no había dormido tan bien en casa, así que había aprovechado para descansar unas horas. Linda tomo la Jaula en la que me encontraba y salía del avión, mientras tanto Tulio se encontraba recogiendo el equipaje en otra parte. Luego de un rato, Tulio, con todo el equipaje de Linda en mano, nos dirigía a la salida del aeropuerto, en la cual nos esperaba un Jeep amarillo que Tulio había solicitado horas antes. Linda dejo la jaula en la parte de atrás de este, mientras que Tulio organizaba el equipaje de ella allí mismo. Al terminar, Linda y Tulio se montaron en el Jeep y comenzamos a avanzar.

Al principio del recorrido no se podía apreciar nada fuera de lo normal, más que la carretera rodeada por algunos árboles y algunas montañas. Seguimos así por un rato, pero algo interrumpió mis pensamientos, estaba observando aquel paisaje, era alguno nuevo para mí, o eso creía. Mi mente empezó a llenarse de flashbacks, no sabía realmente si era real o no, pero eran unos recuerdos algo borrosos. No se distinguía muy bien, pero pude observar que me encontraba en una camioneta, encerrado en una jaula de solo barrotes, algo sucia, y que me encontraba con otras aves a mi alrededor, todas ellas también enjauladas. Había vuelto a la realidad, fue por un momento que me sumergí en mis pensamientos, sentía que aquel me era familiar, pero no sabía con exactitud porque; El caso fue que cuando volví en sí, el paisaje había cambiado, estábamos entrando a la ciudad, al principio no fue muy notable el cambio, pero luego de unos instantes todo cambio por completo. El jeep se movía cerca de la playa, lo que dejaba ver un hermoso paisaje, ver aquel escenario fue algo sorprendente, me sentía feliz, se sentía como si estuviera en casa. La brisa que corría por mi lado le daba un toque muy placentero a aquel viaje, realmente lo estaba disfrutando, no me sentía así desde hace tanto, no recordaba cuando fue la última vez que me sentí tan augusto. Me dejaba llevar por la cálida brisa de aquel momento, se sentía muy bien, pero escuche a unas aves a lo lejos, así que abrí mis ojos por un momento para ver de dónde provenía aquellos sonidos, era una pequeña bandada de guacamayos, unos 4, todos se veían felices, surcando el cielo acompañados del otro, eso me emociono más, me alegre al ver como disfrutaban volar juntos, y al pensar que yo podría estar en su lugar algún día me puso aún más contento, porque creía que existía, así fuera la más mínima posibilidad de que algún día yo podría estar en su lugar. También pude observar como las personas disfrutaban del día soleado en la playa, acompañados por familiares y amigos, se les veía contentos jugando y charlando.

Luego de un rato admirando el paisaje de la ciudad, nos detuvimos debido a que el semáforo se había puesto en rojo, no le preste mucha atención, porque un pequeño conjunto de personas se había acercado al auto con trajes de carnaval y moviéndose como locos, me asuste un poco ya que me habían tomado por sorpresa, pero luego pude ver sus divertidos movimientos y sus trajes, al principio no entendía porque iban vestidos como locos, pero luego recordé que antes de venir había leído que el carnaval de Brasil estaba próximo a celebrarse.

Empezó a escuchar un canto animado, así que levante mi vista para poder ver quién era el causante de aquel sonido, pude ver a un dúo de aves, que se movían al ritmo del canto del otro. El ritmo de la canción me empezó a gustar, así que la seguí agitando mi cabeza según el ritmo de la melodía. Pero rápidamente el cantante paro, ambos bajaron al lado de mí y uno de ellos pregunto algo a lo cual no supe responder porque era otro idioma, nerviosamente busque en mi jaula una pequeña guía para entender el portugués y también para traducir algunas palabras. De los nervios que tenía, al levantar y buscar el significado de lo que el canario amarillo me había preguntado, tire involuntariamente con mi ala la guía afuera de la jaula, intente agarrarla pero no fue lo bastante ágil, y está ya no se encontraba a mi alcance, así que lo mejor que pude hacer en ese momento fue improvisar.

-"Ehm…yo, no soy…de por aquí…"- Trate de responder nerviosamente, quedando como un tonto.

-"¡Mira Nico, Un Turista!"- El cardenal de cresta roja le hablaba a su compañero, con una sonrisa, parecía que no le había importado lo tonto que había hablado en ese momento.

-"Pues, a mí no se me hace…"- El canario amarillo me miro con curiosidad, yo también le devolví aquella mirada, pude notar que era pequeño y traía una tapa de soda en su cabeza.

-"¿Ah no?... ¿Enserio no?"- Pregunte con inseguridad pero más tranquilo que antes

-"…Pero tienes, desperdicios de paloma en el pico…."- Me respondió el cardenal señalando su pico y haciendo un movimiento que parecía que se lo estuviera limpiando, comprendí lo que quiso decirme.

-"¿Qué?, no, no, no, no…Esto es solo para proteger mi pico del sol"- Dije esto limpiándome el pico un tanto avergonzado.

-"Entonces, que, ¿Iras al carnaval?"- Me pregunto el pequeño canario algo animado.

-"Bueno, de hecho, solo he venido a conocer a…a una…Chica"- Respondí algo nervioso y articulando una sonrisa algo forzada.

-"Oh…una chiquilla…"- Sonrió picaronamente mientras se acomodaba un poco en los barrotes de la jaula, su compañero hiso lo mismo y asintió también.

-"Te daré un consejo, TU tienes que lanzarte primero…"- Se levantó rápidamente y su acompañante también.

-"Las brasileñas aman a los macho seguros…"- Dijo interpretando una escena de baile de pareja con su compañero, algo gracioso de ver, a lo que asentí nerviosamente, acto seguido su compañero empezó a imitar algunos movimientos que según él era algo como un ´Halcón del amor´.

-"Pero antes debemos sacarte de allí"- Dijo el canario señalando la jaula en la que me encontraba.

-"¡Si! Esa jaula voy a abrir, y de ahí vas a salir"- El cardenal empezó a tratar de golpear la jaula para que yo saliera, intente decirle que no se podía, pero siguió por unos segundos hasta cansarse.

-"Uff…Esta muy dura…"- Dejo de intentarlo y tomo un largo respiro.

-"No, no, descuida la jaula está bien, me gusta esta jaula…"- Le respondí intentado explicarle que no quería salir de ahí.

-"Esta bien, allá tú"- Dijo el canario, sonriendo y alejándose un poco

-"Y no lo olvides, ¡Halcón del Amor!"- Ambos se alejaron del auto, ya que este iba a avanzar de nuevo. Se despidió uno diciendo algo en el otro idioma, algo que no comprendí, supuse que era algo bueno.

-"¡Gracias…Igualmente!"- Fue lo último que pude decir antes de que el jeep se pusiera en marcha.


Luego de un rato, Tulio aviso a Linda que ya estábamos próximos a llegar, el lugar era algo alejado, es por eso que nos demoramos tanto, aquel lugar se encontraba algo apartado de la ciudad. Cuando ya estábamos llegando al edificio, pude apreciar el nombre del lugar, el cual era el mismo que Tulio traía en su carta de presentación, no era muy grande el lugar, pero aun así lucia bastante bien. Al llegar, Linda bajo la jaula en la que me encontraba, para luego llevarme con Tulio, quien nos estaba guiando por la instalación.

-"Este el corazón y alma de nuestro aviario…. ¡La clínica!"- Nos explicaba mientras nos guiaba por el lugar, señalándolos el lugar con entusiasmo. Acto seguido llamo a algunas aves de allí con unos extraños ruidos, que yo no comprendía.

-"Vaya, ¡Sí que les agradas!"- Linda observaba curiosamente a Tulio mientras que más aves se posaban en él. Yo me limitaba a observar el lugar y la extraña reacción que esas aves tenían con Tulio.

-"¡Sí, Soy su gran mamá pájaro!"- Respondió Tulio orgulloso, luego tomo una bolsa cercana a él y se metió cuidadosamente algo de su contenido en la boca, para luego abrirla y mostrar a las aves cerca de él lo que tenía allí. Un ave azul pequeña empezó a comerla, directamente desde la boca de él, algo que me pareció bastante asqueroso y puse una cara de desagrado mientras veía aquella escena.

-"..Uhm… ¿Un poquito?..."- Se acercó a Linda y a mí, señalando su boca, para ofrecer lo que traía en ella.

-"No, gracias, mejor paso"- Respondió Linda algo nerviosa, mientras que yo me contenía de vomitar, no podía imaginarme lo asqueroso que sería comer de allí.

Luego de que Tulio terminara de limpiarse los restos de comida que tenía en la boca, siguió su camino por la clínica mientras nos explicaba algunas cosas de lo que ocurría en algunas ocasiones.

-"Muchas de estas aves se las quitamos a los contrabandistas…"- Explicaba Tulio acerca de cómo llegaban pacientes a la clínica, yo mientras tanto no ponía atención a lo que decía, me dedicaba a ver a las demás aves y sus distintos tratamientos.

-"¿Contrabandistas?"- Pregunto sorprendida Linda

-"¡Sí! Y desgraciadamente, las pobres se lastiman mucho, algunas inclusive llegan a morir…"- Decía algo desanimado y triste, yo seguía con lo mío, algunos tratamientos eran graciosos, como ver a un ave llena de vendas igual que una momia.

-"Pero con buenos cuidados, ¡Se pueden salvar!"- Dijo más animadamente, mientras seguía dirigiéndonos hasta el fondo de la clínica.

-"Míralo, a este lo encontramos anoche"- Dijo Señalándonos a una cacatúa blanca algo fea, yo lo miraba con curiosidad, se veía bastante mal.

-"Te vez mejor que ayer, ¡mucho mejor!"- Tulio acaricio suavemente la cabeza de la cacatúa, mientras volvía a lo suyo, yo intente saludarla y animarla a que se mejorara, pero en cambio de recibir una sonrisa, una afirmación, o algún buen gesto, me miro seriamente y con desprecio, algo que me produjo un escalofrió y preferí ignorarle y volver a lo mío.

-"Y… ¿Dónde está Perla?"- Por primera vez escuche el nombre de la chica que iba a conocer, ninguno de los 2 me había dicho antes, no sé por qué, pero no me importaba. Pensaba en lo hermoso que sonaba ese nombre, volvía a pensar en cómo podría ser ella, en cómo podría ser su delicado plumaje.

-"Ah bueno, para ella tenemos un lugar muy especial, ¡Perla es un ave muy entusiasta!"- Dijo animado Tulio, sacándome de mis pensamientos.

-"Oh si, ya lo sé…"- Un doctor que se encontraba allí respondió a lo último que dijo Tulio, mostrando su cara con múltiples rasguños y golpes, algo que me asusto un poco.

-"¿ELLA LO HIZO?...Sí que es tierno…Oigan, quiero ir a mi casa…"- Trataba de disuadir la idea de que terminaría igual, o peor que aquel doctor, aunque solo se escucharon graznidos.

-"No te preocupes, ¡te convertiré en un galán!- Dijo Tulio tratándome de animar.

Al llegar al final del pasillo se encontraba una entrada pequeña, no le tome importancia, ya que tulio me había sacado de la jaula y se encontraba haciéndole algo a mis plumas, se sentía bien, era como cuando Linda me arreglaba las plumas cuando terminaba de bañarme. Luego de un rato así, Tulio había terminado y me puso en un pequeño pasillo, especial para aves, que conducía hacia una especie de hábitat artificial, como estaba algo asustado al ver un poco de aquel Hábitat no me moví, me había quedado quieto sin hacer nada por la impresión. Tulio tomo la iniciativa y me empujo adentro de este, yo seguía en shock, hasta que Tulio cerró la puerta.

-"Sáquenme, SAQUENMEN DE AQUÍ…"- Gritaba desesperado golpeando la puerta, por alguna razón me aterraba aquel escenario, ya que pensaba que no era seguro como mi casa o las jaulas. Pude observar lo que Tulio había hecho por el reflejo de la compuerta, me veía chistoso, así que rápidamente me las arregle y volví a quedar como antes.

-"LINDAAAA"- Gritaba a mas no poder, pero no había respuesta alguna, entonces decidí intentar calmarme y avanzar un poco por aquel espacio.

Las luces comenzaron a encenderse, algo que me dio un poco de cordura para empezar a mover mis patas. Lentamente avance por el hábitat, estaba atento a cualquier cosa, y me encontraba muerto de miedo, cautelosamente avance por un pequeño puente que en realidad era una rama que pasaba por una pequeña corriente.

-"¿Hola…?- Pregunte nerviosamente, sabía que allí se encontraba la chica de la que me habían hablado, pero el miedo no me dejaba articular muchas palabras. Baje de un pequeño salto de la rama, provocando que al caer partiera un pequeño palito, lo cual me asusto.

-"Hola…"- Volví a decir, igual de atemorizado que antes, y escuche como algo atravesó algunas hojas, llamando mi atención, pero no pude ver nada.

-"Ehm…Vengo en son de paz…"- Dije nerviosamente terminando con una leve sonrisa, voltee a mirar a todos lados muerto de miedo.

Seguido de esto pude notar algo arriba de mí, no le preste atención por los nervios, pero rápidamente voltee a mirar aquella silueta extraña, la cual al verla me dejo sin palabras y completamente sorprendido, haciéndome entrar en shock.


Bueno, sé que el inicio de esta secuela no fue el mejor, así que intente arreglarlo un poco con este nuevo Capítulo.

Si puedes dejar una Review o enviarme un PM diciéndome que te ha parecido este segundo capítulo te lo agradecería mucho! Me ayudan a saber en qué estoy fallando para Poder corregirlo y también me dan ánimos de seguir con esta historia.

Gracias por tomarte el tiempo de Leer este capítulo, Hasta Otra