Capitulo 4: Escapando
Había pasado ya unos cuantos minutos desde que aquel niño me había sacado de ese horrible saco y me había metido en una jaula, en ella se encontraba también Perla. Al principio ella intento escapar cuando me estaban metiendo en la jaula, pero no lo había logrado, entonces pude notar en su mirada angustia y preocupación, luego se dio vuelta a otro lado para no verme. El silencio reinaba en ese momento, ninguno de nosotros intentaba decir algo, solo nos dedicábamos a mirar a todos lados, tratando de ignorar al otro. Yo me sentía igual que Perla, nose si exactamente como ella pero era algo aproximado. Tome bastante tiempo para meditar la situación, no entendía quien era el que nos capturo, Tulio no nos dijo nada de que nos meterían en una jaula, algo que me llevo a recordar lo que él había dicho hace unas horas cuando había llegado al santuario. Empezaba a comprender lo que sucedía, era obvio pero en ese momento no podía concentrarme mucho ya que recuerdos llegaban a mi mente de mi estancia con Linda, sentía como si fuera el fin de todo, que era el final del juego, no volvería a ver a Linda, sabía lo que hacían con las aves que capturaban, las compraban otras personas y se las llevaban muy lejos de donde las habían secuestrado.
Luego de unos minutos, aun seguíamos sin pronunciar palabra alguna, nos limitábamos a guardar silencio. Perla se dedicaba a ver por un pequeño hueco que había en la manta que traía encima la jaula, yo mientras intentaba tranquilizarme, me podía desesperar fácilmente, así que mantuve la calma para no hacer algo tonto.
-"Tranquilo Blu, tranquilo…No hay lugar como tu hogar…Ah! Como quisiera estar con mi espejo, mi columpio y mi campanita, oh! Como extraño mi campanita…"- Dije pensando en voz alta, intentaba mantener la calma y no se me ocurrió mejor manera que hablar de mis cosas favoritas de Minnesota.
-"Shhh!...Hazte el muerto"- Dijo mientras ponía un ala en su pico simbolizando que me callara y luego se tumbó al suelo con las patas hacia arriba, simulando estar muerta.
-"¿Qué?, no necesito hacerme el muerto, ya casi me va dar un infarto gracias"- Dije algo alterado por el momento
-"HAZME CASO"- Susurro casi regañándome, así que no tuve de otra que imitarla y tumbarme al suelo, pero recreando una escena que pareciera que estuviera falleciendo de verdad
-"¿Enserio era necesario esa dramatización?"- Dijo Perla sarcásticamente y viéndome como si hubiera hecho un mal chiste
-"Oye, es para que se vea más real…"- No pude continuar hablando porque Perla me volvió a callar
Se escuchó como si llamaran a una puerta, luego el ruido de una puerta abriéndose y como unos tipos saludaban al chico que nos había capturado, luego puso la jaula en alguna superficie dura y reclamo su recompensa.
-"Pero esto no es ni la mitad de lo que acordaste…"- Dijo el chico, pero luego fue interrumpido por el contrabandista, quien seguidamente quito la manta que cubría la jaula.
-"¿Qué ES ESTO?..."- Dijo el contrabandista dirigiéndose a Perla y a mí, solo podía escuchar como regañaba al chico
Luego tomo a Perla, quien estaba fingiendo aun que estaba muerta y se la acercaba al chico
-"¿Acaso crees que esto está vivo? Menso…"- No pudo continuar porque Perla rápidamente reacciono y le mordió un dedo, luego comenzó a volar por toda la sala buscando una salida
-"¡Perla!"- Me levante rápidamente a ver que sucedía, solo podía ver como ella volaba desesperada por el pequeño lugar buscando una escapatoria, pero no pudo avanzar mucho ya que cuando había encontrado una Salida, una fea cacatúa blanca la tacleo y la tomo del cuello
-"Pepillo, la necesitamos con vida"- Dijo un contrabandista, la cacatúa al escuchar eso la volvió a tomar en sus garras y voló rápidamente a la jaula en la que me encontraba, luego arrojo sin ningún cuidado a Perla allí.
-"¿Ese era tu plan? ¿Largarte y dejarme aquí? ¡Oh gracias!"- Estaba algo molesto, porque me sentía frustrado de no haber podido hacer nada
-"¿Pero porque no fuiste detrás de mí?"- Dijo Perla mientras se recuperaba del choque con la jaula
-"Ehm…Ahm…"- No podía decirle que no sabía volar, así que intente buscar otra respuesta, pero ninguna surgió y preferí quedarme callado
-"…Los últimos guacamayos azules de la tierra, valen una fortuna…"- Dijo el mismo contrabandista mientras nos ponía una cadena que unía mi pata izquierda con la derecha de Perla, observe algo aterrado la cadena, mientras que Perla trataba de quitársela con su pico, lo cual era inútil.
-"Fernando, llévalos al otro cuarto"- Ordeno el contrabandista, el niño tomo la jaula en la que nos encontrábamos y se dirigió a una puerta que había allí
Al abrir la puerta, habían muchas aves en jaulas, de distintos tamaños y colores Observaba con temor todo el lugar, estaba aterrado al ver eso, que no pude pronunciar palabra alguna, solo me limite a callar y ver a los demás durante el pequeño recorrido por ese pasillo. Pude ver a un montón de pájaros pequeños amontonados en una pequeña jaula, se les veía muy estrechos; Por otro lado también vi a una lora que corría de un lado al otro por su jaula proclamándose el ave más bonita. Cerca de esa también observe a un pequeño murciélago, que al vernos dijo el motivo por el cual no debería estar allí, aunque realmente nadie merecía estar allí.
-"Lo siento amiguitos, necesito el dinero…"- Dijo Fernando, colocando la jaula en una cadena suspendida en el aire, se le notaba la tristeza en su voz, y al verlo por completo, pude ver porque lo necesitaba, se podía ver lo necesitado que estaba, seguramente vivía en la calle.
Luego de un rato, la desesperación comenzaba a llegar levemente a mí, aunque fácilmente la controlaba, pero aun así tenía algo de pánico, Perla no estaba muy diferente, solo se limitaba a caminar de un lado al otro por la jaula.
-"Ok, ok, no te desesperes, la clave está en no paniquearse"- Me dije a mi mismo tratando de mantenerme calmado, sin hacer nada
-"Yo no me paniqueo"- Respondió Perla al escucharme, pero en realidad no iba para ella, solo que yo acostumbraba a hablar conmigo mismo cuando estaba solo y necesitaba cordura
-"Eso no era para ti, me lo decía a mí mismo, pero no importa, porque seguramente Linda ya debe estar a punto de encontrarnos"- Dije tratando de sonar positivo, también estaba pensando eso, creía que Linda llegaría en cualquier momento junto con Tulio para sacarnos de ese feo lugar
-"¡Ah súper! ¿Y luego yo seré su mascota, no?"- Dijo sarcásticamente Perla, se podía notar su desprecio hacia los humanos, aunque para mi ellos no son tan malos
-"Si…Es decir, no…"- Dije inconscientemente, luego intente explicarle pero nuevamente fui interrumpido por Perla
-"Mira mascota, tal vez lo tuyo sean las jaulas, pero yo no le pertenezco a nadie, ¿Entiendes?"- Me respondió acerándose a mi enojada mirándome seriamente, pero luego llego Pepillo y se puso en la parte superior de la jaula, mirándonos mientras se reía.
-"¿A nadie, eh? Eso es lo que tú crees ave bonita, mañana ambos se irán muy lejos de acá, y no podrán hacer nada para evitarlo…"- Dijo Pepillo, pero lo interrumpí con un picotazo en una de sus patas
-"¡NO LE HABLES ASI, MALDITA CACATUA!"- No soportaba escucharlo, y menos hablarle así a Perla, no acostumbraba a hacer eso, no me gustaba la violencia, pero esa vez me saco de mis casillas.
-"SERAS…."- Pepillo se examinaba la pata, pero solo alcance a hacerle un leve rasguño, luego me miro muy molesto, se acercó y me tomo fuertemente del cuello, casi estrangulándome.
-"Si no fueras un objeto valioso para Marcel, estuvieras muerto….Considérate suertudo, la próxima no seré tan blando"- Luego me arrojo con fuerza de nuevo a la jaula, golpe que provoco que me golpeara fuertemente la cabeza, así que perdí la conciencia por breves segundos.
Perla no había hecho nada, solo se quedó mirando en shock la escena, mientras tanto yo recobraba la conciencia, cosa que me había hecho bajar la adrenalina que había tenido en el momento.
-"Ya está, fue suficiente, ME LARGO DE AQUÍ"- Dijo Perla mientras golpeaba la jaula de un lado al otro, como la jaula estaba suspendida en el aire, comenzó a moverse como un péndulo
-"Oye, oye tranquila, ¿Qué haces?"- Dije tratando de calmarla y algo aturdido aun por el golpe
-"LARGARME DE AQUÍ, ¿AYUDARAS O QUE?"- Decía mientras golpeaba cada vez más fuerte la jaula, podía ver su desesperación y angustia, la cual aumentaba cada segundo que estaba encerrada, no la culpo, después de todo sabía que ella era una salvaje
-"Es que los libros de supervivencia dicen que si esperas, la ayuda vendrá"- Trate de convencerla de dejar de golpear la jaula, está ya estaba yendo tan rápido que en una embestida toco unas rejas que asemejaban a una ventana del cuarto.
-"NADIE VA A VENIR, estamos solo tú y yo y si no hacemos nada, NOS VAN A MATAR"- Sabia que ya nada la iba a ser cambiar de idea, así que preferí hacer lo que ella pidió, abrí rápidamente la jaula con mi pico, a lo cual ella se quedó mirándome, dejando de hacer lo que venía haciendo.
-"No es enserio, ¿Verdad?"- Dijo ella mientras miraba la escapatoria que ahora tenía para salir de aquel lugar
-"¿Qué?, solo es un perno deslizable, solo…"- No pude seguir porque ella salió volando por la reja que hacía de ventana, a lo cual en un acto de reflejo tome con mi pico parte de la jaula, lo que le impidió seguir a Perla.
-"¿QUE ESTAS HACIENDO?"- Pregunto desesperada Perla mientras aleteaba con más fuerza
-"Ehm…No puedo…"- Trate de decirle que no podía volar, pero escuche como abrían la puerta de golpe, era pepillo y los demás contrabandistas.
Pepillo se acercó rápidamente a mí, volaba tan rápido como podía, pero antes de que pudiera alcanzarme, solté la jaula, lo que provoco que le diera un buen golpe a él y cayera al suelo. Pero por mi mala suerte, al soltarme, comencé a caer, arrastrando conmigo a Perla.
-"No puedo…Volaaaar"- Dije mientras me dirigía al suelo, pero por suerte, la cadena que me unía a Perla quedo en un cable, lo que provoco que ambos cayéramos en picada dirigiéndonos a una pared
-"Pudiste haberlo dicho mucho antes"- Dijo casi regañándome
-"Creí que eso no importaría Perla"- Fue lo último que pude decir antes de chocar contra la pared
-"Te odio…"- Perla me miraba un tanto enojada y aturdida por el golpe, pero luego el cable se soltó y ambos caímos al suelo, pero afortunadamente, debajo de nosotros habían cajas con poli estireno, lo que amortiguo la caída
-"¿HAY ALGO MAS QUE NO SEPA?"- Me preguntaba Perla un tanto molesta
-"¡Si! Nose volar, me saco el moco y hago pipi donde yo quiera, ¿Te cuento más?"- También respondí algo molesto, Perla me miraba con cara de asco y a la vez de enojo, pero no pudimos seguir nuestra discusión porque cerca de allí los contrabandistas de antes nos habían encontrado y se dirigían rápidamente a nosotros, así que rápidamente corrimos en dirección contraria
Perla se había adelantado, y yo trate de seguirle el ritmo, pero estábamos muy descoordinados y terminamos chocándonos con el otro y cayéramos
-"Oye, oyes, escúchame, tal vez volar no sea lo mismo, pero caminar si, así que sigue mis pasos, pata de adentro, pata de afuera…"- Dije casi dando órdenes mientras la ayudaba a levantarse
-"Si, si, si, Adentro, afuera, adentro, afuera…"- Decía Perla mientras corríamos a lo largo del callejón, pero luego pudimos observar que más adelante había un gato que obstruía el callejón
-"Wof, wof, wof"- Trate de imitar a un perro para ahuyentar al gato, lo cual resulto y el gato salto en la cara de los contrabandistas, lo que nos liberó de ellos
Pero luego de unos breves momentos corriendo, Pepillo se acercó por la espalda hacia nosotros, volando ágilmente hacia nosotros, a lo cual aceleramos aún más el paso, pero después de esquivar algunos obstáculos, nos distraemos mirando donde venía él y sin darnos cuenta caímos hacia una carpa que nos hizo saltar hasta otra casa y caer en un cubo metálico, por la velocidad que llevábamos hicimos que el cubo cayera y rodara por la casa. Segundos después el cubo se detuvo en una lámina, haciendo que ambos cayéramos junto a la lámina, que provoco que nos deslizáramos a través de las favelas como una especie de patineta, detrás de nosotros aún seguía Pepillo, lo que me aterraba aún más, así que procuraba mantener el equilibrio para no caer de la lámina. Así seguimos por un rato hasta que Pepillo logro acercarse a apenas unos centímetros de nosotros, sabía que si no hacía algo, volveríamos a aquel horrible lugar, entonces divise una toma de energía un tanto cerca, pero que estaba en la trayectoria en la que íbamos.
-"¡SUJETATE!"- Fue lo último que le dije a Perla antes de voltear con fuerza la lámina, lo que provoco que nos desviáramos y nos salváramos de chocar con la toma de energía que había en el poste cercano
Bueno eso ha sido todo, lamento la demora, pero es que he tenido problemas para escribir, pero finalmente aquí esta. Si te ha gustado, puedes dejarme una Review o un PM diciendo que te ha parecido, ¡lo agradecería un montón!, también si tienen alguna sugerencia o encontraron algún error, también me lo pueden hacer saber.
Hasta la Proxima!
