Capítulo 4: Secretos y Tragedia

"La cobardía es la madre de la crueldad."- Michel de Montaigne

Fox se tardó un minuto que le pareció una eternidad en terminar de entender la siniestra situación en la que estaba y que había arrastrado a Krystal. Pensó en un instante en abalanzársele a Oikonny encima, pero un segundo después recordó las amenazas de antes, vio por encima de su cabeza y comprendió que lo que había dicho su cobarde anfitrión tenían sustento cuando noto que a unos diez metros sobre donde estaban parados había ventanas con soldados rebeldes apuntándolos con rifles francotiradores, más que salón de combate era algo más parecido al circo romano.

-Muy bien McCloud, tú decides- dijo Andrew apretando un botón del dispositivo de su muñeca que hizo girar una pequeña porción del muro haciendo aparecer una silla, más bien un trono, de metal, acojinado con rojas, camino tranquilamente hacia a su asiento dispuesto a apoyar su simiesco trasero- en lo personal, prefiero que te mate, así que vamos, alégrame el día.

-Momento Oikonny- dijo Fox un tanto escéptico- ¿Cómo sé que realmente es Krystal? Hace solo unos momentos Scales y tú me hicieron una desagradable broma - Dijo apuntando hacia ella, que aún permanecía de pie con los ojos cerrados, como sumida en un trance hipnótico.

-Cierto, cierto, está bien quieres una prueba de vida ¿No es así?- dijo esto, apoyando su mano sobre el comunicador de su oreja- Ya lo oyeron, desactiven el aparato unos segundos.

Apenas termino la frase y se sentó en su trono, Oikonny le hizo señas a Fox para que prestara atención. La extraña gema en la frente de Krystal, que hasta el momento emitía un sutil destello, se apagó del todo, y en apenas tres segundos la zorra azul abrió los ojos, como si acabara de despertar de un sueño.

-¿Dónde…dónde estoy?- dijo agitando su cabeza, y llevándose una mano a la cara.

-¿Krystal?- dijo con visible temor en su voz, Fox no podía creerlo, sonaba como ella, sus ojos tenían la misma expresión de siempre, realmente era ella.

-¿Fox?- dijo sacándose las manos lo pudo ver a el- ¡Fox! ¡Ya recuerdo, tienes que salir de aquí, el va…

Suficiente, el tiempo de charla termino!- Grito Andrew haciendo sonar su voz por un alta voz, y así de rápido como la gema se había apagado esta volvió a encenderse, dejando la mirada de Krystal totalmente vacía.

-Mierda- fue lo único que consiguió gruñir Fox entre dientes, y se dijo para si mismo- tengo que encontrar la forma de liberarla.

-¡Soldados, denle a nuestros invitados unos juguetes!- ordeno Oikonny, acto seguido se vieron caer dos bultos desde la ventanas que cayeron de costado lo más al centro posible de la habitación, eran dos vainas de cuero, que albergaban lo que parecía ser dos sables de metal- no espero que puedas dar pelea McCloud, no después de pelear a puño limpio contra Scales, y menos aún creo que tengas lo necesario para hacerle daño a ella mwjaajmawaja, así que les doy estas cosas viejas para que acaben esto lo más rápido posible, es lo menos que puedo hacer, muy bien diviértanse, porque yo si lo hare.

Acabado de decir lo que dijo con cruel arrogancia, presiono un botón sobre su trono, un gran pilar lo elevo hasta la altura de las ventanas, y se formó un barandal alrededor de el para hacerlo lucir algo muy parecido a un palco, era evidente que su arrogancia lo hacía pensar que era una ya era un especie de emperador ajusticiando a los criminales.

-Muy bien hombres, hagan empezar esto que me aburro- exigió Oikonny hablando por el comunicador.

Krystal seguía con su mirada inexpresiva, pero por primera vez se movió en dirección hacia el sable que tenía más cerca, corriendo a toda velocidad lo tomo y lo desenfundo en el acto, era una espada china conocida como dao, preparando el primer golpe, y tal vez el ultimo, intento darle a Fox un corte en vertical que logro esquiva con un medio giro, pero antes de poder responder, la zorra azul giro rápidamente su arma haciendo un corte en diagonal, que de no agacharse a tiempo el zorro de pelaje castaño hubiera acabado bifurcado.

-¡Krystal, detente por favor!- dijo sin éxito, ella no podía oírlo, y lo próximo que hizo con su arma fue tratar darle una estocada, a lo que Fox una vez más pudo evadir y esta vez responder, logro sostenerle la muñeca con una mano, y con la otra dar un golpe con la palma abierta en la empuñadura haciendo que soltara la espada, pero antes que pudiera ver como contenerla, Krystal se liberó de su agarre, y le retorció el brazo haciendo, que Fox se pusiera de rodillas apenas contiendo dolor- por favor..Krystal…tienes que reaccionar.

Viendo que aun permanecía ella con un rostro imperturbable e inexpresivo, Fox dio un fuerte respiro, en un rápido movimiento se estiro lo más que pudo en su posición, la tomo fuertemente de la pierna más cercana, y de un fuerte tirón la hizo caer al suelo, adolorido por su brazo, pero sin perder tiempo trato de mantenerla en el suelo, tratando de tomarla de sus muñecas (lo que admito, es una posición incómoda, dadas las circunstancias), pero antes de que pudiera decir que la tenía atrapada, ella recogió sus piernas dando una potente patada doble al abdomen de Fox, y levándose con gracia dando una vuelta de carnero, dando un ligero brinco.

Entre los golpes ya recibidos, y apenas recuperando el aire de la patada, Fox asumió la cruel y triste verdad, en verdad era ella, sus movimientos, aunque aún más agresivos de lo acostumbrado eran los propios de Krystal. Apenas y tuvo tiempo de asimilar eso cuando vio que ella volvió a tomar su arma, y volver corriendo hacia donde estaba el. Parándose y con resolución de no dejarse matar, pero tampoco dañarla, Fox corrió con todo las fuerzas que pudo a buscar la otra espada. Apenas y tuvo tiempo de tomarla, que su oponente dio un fuerte mandoble, al que el líder del equipo Star Fox a duras penas bloqueo colocando el sable sin desenfundar como escudo, acto seguido dio un rápido paso hacia atrás, haciendo que el peso de la dao golpeara el suelo.

Aprovechando el breve instante en que ella tardaba en levantar su espada y ponerse de nuevo en guardia, Fox pudo desenfundar el suyo, era un sable, como los que algunos militares aún tenían decorando en sus habitaciones. Ya estando en una situación más pareja, Fox trato de pensar en un plan, pero antes de tener una idea concreta de que hacer, Krystal volvió a atacar con su arma tratando de dar una estocada, la cual esta vez fue desviada con el sable con tal fuerza que no solo el ataque sino que la propia Krystal fue desviada del impacto pero sin perder el equilibrio siguió de largo, pudiendo conectar una patada con la pierna de lado opuesto que tenía su espada al pecho de Fox, el cual ya se le estaban acabando las fuerzas, no solo había tenido una breve pero dura pelea contra el general Scales, sino que ahora estaba peleando contra alguien que lo superaba en velocidad.

Krystal volvió a atacar, corrió rápidamente hacia él, con la dao de su lado izquierdo preparando una estocada, a Fox solo se ocurrió una cosa, no podía dispararle con su blaster sin arriesgarse a herirla gravemente, tratar de bloquearla o desviarla solo haría que contratacara, esquivarla a duras penas era un opción en su condicion, puso su sable del lado opuesto hacia el que ella tenía el su arma, y corrió hacia ella, ocurriendo lo siguiente en una velocidad impresionante, cuando Krystal lanzo su ataque, Fox dio un ligero paso de costado, levanto el brazo que tenía enfrente de la dao lo más que pudo, espero a que tanto el arma como el antebrazo de ella pasaran sobre su axila, luego de bajo más rápido posible logrando atrapar el brazo de ella desde el codo, Fox entonces dejo caer su sable, no porque ella lo estuviera golpeando con el brazo libre en el torso superior y en el rostro, extendió su mano lo más rápido que pudo hacia la cara de ella, tratando de llegar a la gema violácea que tenía en la frente. Sea por la maligna voluntad que la dominaba, o tal vez eran los reflejos y la velocidad que tenía, rápidamente se dio cuenta su objetivo, le tomo el brazo con el que ella tenía libre, y le dio un fuerte cabezazo, esto hizo que Fox perdiera el equilibrio y le soltara el brazo atrapado, cosa que su adversaria aprovecho y le dio un corte en el lado derecho.

Fox cayó sobre su sable, apenas consciente por el golpe y el corte, pudo agarrarlo, pero sin tener tiempo suficiente de procesar todo lo que había acabado de pasar, vio a Krystal saltando para darle el golpe de gracia tomando su espada a dos manos, se le nublo el juicio a Fox McCloud en ese último instante, preso de su instinto levanto su arma, cuando pudo entender lo que había pasado el peor de los escenarios lo tenía en frente suyo: Krystal estaba sobre el, atravesada por su sable completamente inmóvil, la espada de ella estaba tirada a apenas centímetros de su rostro, fue en ese oscuro instante que Fox grito con todas las fuerzas que pudo, se hubiera hecho un llanto inconsolable de no ser que las mismas se agotaron en pocos segundos y se desmayo ante la horrible y cruel realidad que tenia frente a el.


Andrew Oikonny hizo descender su trono para contemplar su obra, había logrado su objetivo sobrepasando los límites de la venganza pero al le parecía un precio bajo si a cambio había logrado quebrar a Fox McCloud.

Vio a su adversario tendido en el suelo, la mirada en blanco, la gesticulación de horror y dolor de antes de quedar inconsciente, la saboreo por un rato hasta que le causo cierto desagrado, presiono su comunicado y ordeno que viniera gente a limpiar los restos de su obra- Que alguien le cure las heridas a nuestro invitado, luego métanlo en una de las celdas.

-¿Qué quiere que hagamos con los resto, mi señor?- pregunto el soldado del otro lado del aparato.

-ha quedado inservible, a bueno, junten esto y el desastre que el general Scales dejo en el patíbulo, y láncenlo al espacio, con suerte habremos cubierto bien nuestras huellas.

-Entendido, Lord Oikonny.

-Ah, y si Scales ya despertó, díganle que quiero verle en el puente de mando, espero que hayan dejado ahí todo lo que les pedí.

-Sí Señor.

Seguido esto solo hizo una cosa más antes de dejar esa sala donde la escena tan cruel había sido llevada a cabo, movió a Krystal de encima de Fox, tendida boca arriba, extendió su mano y tomo el chip de su frente. Sin voltear, siguió su camino fuera de la habitación, apenas abrió la puertas seis de sus soldados entraron a encargarse de las dos figuras que yacían tendidas.

Mientras se dirigía hacia el puente Andrew pensó que la diosa de la buena fortuna finalmente lo había tocado, con el fin de los aparoids, Corneria apenas estabilizando la situación luego de la invasión, y el némesis de su tío por fin vencido, la oportunidad finalmente estaba en sus manos, había tenido que utilizar muchos recursos, robar y comprar información clasificada de la armada corneriana, pero ahora solo necesitaba concretar su último paso para hacerse con el control de Lylat usando aquella fuente de poder ancestral, y quien sabe, tal vez podría sacar un provecho más a la situación que tenía, pero antes tenía una cosa que hacer.

Camino por los pasillos hasta encontrar el ascensor principal, subió hasta el último piso donde estaba el puente de mando de su nave, se abrió la puerta, y dio un suspiro para contemplar su obra en acción, había una mesa sobre la cual normalmente habían mapas y planos del sistema, estos habían sido reemplazados por dos artefactos en concreto: una especie de collar dorado, y un guantelete color purpura conectado a un generador en una mochila, apenas los vio se colocó el guante de metal en el brazo derecho se puso la mochila encima y lo encendió, con la mano izquierda dejo el chip/ gema que tenía en la mesa, y tomo el collar, luego miro hacia la silla de mando, estaba de espalda hacia él, y al parecer ocupada.

-Vaya, al parecer ya despertaste. Espero que hallas disfrutado el espectáculo- dijo Andrew con tranquilidad, sin recibir respuestas.

-No fue exactamente como esperaba pero fue aún mejor- siguió hablando pero ahora apenas disimulando su arrogancia, pero aun así con quien hablara no le contesto.

-Al final creo que estaba a punto de llorar, ahí fue cuando colapso, bueno fue más de lo que esperaba de McCloud- dijo ya con un visible tono de ironía, y al ver que una vez más parecía estar haciendo más un monologo que una conversación, se puso molesto y dirigió hacia la silla- sabes, es de muy mala educación dejar a un anfitrión hablando solo.

Volteo la silla en forma brusca, quien la ocupaba estaba atrapada con grilletes en las manos y en las piernas. Estaba llorando en silencio, sus ojos turquesa abiertos derramaban lágrimas amargas que formaban ya un hilo fino que surcaba en vertical por el pelaje de su rostro. Su pelo de su cabellera color azul estaba muy desaliñado, su hocico temblaba, era Krystal, la auténtica Krystal, y por los visto en los monitores tuvo que ver como "ella" peleo con Fox hasta el amargo final, cerro con fuerza los ojos, inhalo profundamente, cuando los volvió a abrir una mirada de desprecio absoluto si fijo en Oikonny.

-Sos una basura viviente Oikonny- dijo guardando la compostura- una pila de mierda con vida, eso es lo que sos ¡no tenías derecho a hacerle eso a Fox!

-¡A CALLAR PERRA!- dijo abofándola con el dorso del guantelete- el infeliz de McCloud lo merecía.

-Fox tuvo que haber peleado contra ti- respondió Krystal- por lo menos el general Scales peleo su propia pelea.

-Y ya vimos cómo le fue jajaja- respondió, luego la tomo mandíbula para que lo viera a los ojos- agradece que no te haya matado el general, que en verdad era lo que él tenía pensado hacer, no, creo que tienes cierto valor que puede serme útil, si puedo encontrar la forma en la que esos poderes de telepatía funcionan tal vez podría replicarlos, así que de momento te dejare vivir.

-No sé qué mierda haya sido esa falsa yo que usaste contra Fox- dijo ignorando la razón de por cual ella seguía viva- pero jamás te lo voy a perdonar, el realmente creyó que peleaba contra mí, y yo también lo hubiera creído de no ser que estaba aquí.

-Bah…Mi versión del bio espía prototipo de mío tío resulto ser un fracaso- dijo visiblemente molesto- copia demasiado bien a quien replica, básicamente es como clonarte sin que el clon sepa que es un clon, a diferencia del prototipo esta cosa no tenía lealtad a su creador, sino le hubiera puesto el chip aparoid hubiera contando todo lo que tu sabias, y hubiera quedado arruinado, la parte buena es que esta cosa destruyo rápido su personalidad simulada, pero lo que si copio muy bien fueron tus habilidades de pelea ¿quién hubiera dicho que la novia de McCloud podía darle semejante paliza?

Ahí comprendió Krystal, Fox creyó que era ella, porque parecía, sonaba, incluso peleaba como ella, de no ser por el aparato que la controlaba a la bio arma, y el hecho que estaba desbordado física y emocionalmente, Fox hubiera podido notar la diferencia.

-¿Atacaste gente inocente, utilizaste a tus aliados, y me usaste descaradamente, todo eso para poder lastimar a Fox?- dijo Krystal con casi sorpresa de a donde llegaba la mentalidad de Oikonny.

-Se nota que eres nueva en esto- contesto Andrew con tranquilidad, y dirigiéndose de nuevo a la mesa, tomo el chip de control con el guantelete- ¿quieres saber algo? Con este guante puedo controlar las acciones de quien maneja apretando los comandos, y algo más interesante, el proceso de control en robots o androides es relativamente rápido a comparación con seres vivos, algo así creo que había pasado con mi viejo compañero Pigma Dengar ¿no?

Krystal se dio cuenta de que era lo que tenía pensado hacer- Peleare hasta el final, el equipo te encontrara, y vas a pagar caro todo el mal que has hecho.

-JAjajaja! Por favor, eres realmente muy divertida ¿alguien te lo había dicho?, sin Fox McCloud no hay equipo Star Fox.

-Él no está muerto- dijo Krystal desafiante

-Aun no lo está, ese es un detalle que me he reservado- y Dicho eso, la tomo del cuello para que no se moviera, e igual que lo hizo con su doble no mucho antes de la llegada de Fox, el chip se pegó en su cabeza, ella resistió consciente, luego de eso quedó sumida en un sueño- cuando despiertes no podrás moverte a voluntad, y con el tiempo serás apenas una marioneta.

Apenas termino de hablar cuando la puerta se abrió atrás de él, entro el general Scales, tenía un brazo vendado y sostenido con una barrila, y el otro había reemplazado sus garfios por una garra de metal mecanizada, caminaba relativamente bien para alguien que había recibido una golpiza hace no más de media hora.

-¿Qué ocurrió, acabaste con él?- dijo Scales expectante

-mi jugada resulto bien, mejor aún que si hubiéramos matado a la chica como sugeriste mi estimado general.

-Entonces se acabó, McCloud está muerto.

-Me temo que no me exprese bien, acabe con él, pero aún sigue vivo.

-¡¿Qué?!- exclamo el general Scales con furia

-Tranquilo general, la aparente muerte de su novia a sus manos lo ha dejado un despojo, no es ya más amenaza para nosotros de lo que podría serlo un insecto minúsculo, pero aun así vamos acabarlo.

-Bien dime donde esta y…

-No lo siento Scales. Lo haremos a mi manera: lo dejaremos en el planeta Titania, el desierto árido que cubre toda la superficie le dará una muerte lenta, y será afortunado si un Goras no lo devora.

-Muy bien entonces, entonces envíame de nuevo a Sauria, tengo que tomar el planeta de una vez.

-Uppps…creo que se olvidó esta parte del plan, veras Scales, para tomar Lylat cuanto antes he de ir a Sauria a hacerme con el mismo poder que tú también busca.

Apenas dijo esto por fin supo Scales cuáles eran las intenciones del cobarde simio-¡Lo sabía, solo me usaste!- gruño Scales que corrió para aplastar a Andrew Oikonny, a lo que este solo apunto con la palma de su guantelete disparando una descarga eléctrica, que lanzo a scales contra la puerta del puente.

Andrew se le acercó al general herido, y le coloco el collar dorado, este se estiro ajustándose cómodamente en el cuello de Scales, Andrew presiono un botón de su transmisor haciendo que el collar empezara a emitir una luz verde.

- Y tú te dejaste usar, según el reporte que el prototipo espía pudo robar difícilmente sin ser descubierto de la base de Corneria, dice que el dios Krazoa te uso a ti y a McCloud para lograr revivir.

-¿Y eso a que ti que te interesa simio?- dijo el general

-Todo general Scales, veras el "Dios Krazoa" era al mi tio Andross regresado de la muerte- dijo con una sonrisa maliciosa al revelarle la verdad al general Scales, tío y sobrino, ambos habían usado a Scales como una pieza en su tablero de juegos- si existe un poder así que trae a los muertos a la vida, imagina usándolo para algo más poderoso aun ¡es el poder absoluto y debe ser mío!

-Eres un…

Antes de que pudiera terminar la frase, el general Scales recibió una potente descarga que le sacudió todo el cuerpo.

-Que… ¿Qué es esta cosa?- dijo señalándose al collar.

-Ah, es un collar de disciplina- dijo Andrew- les pedí a mis hombres que lo programaran antes de que me lo dejaran sobre la mesa, simplemente no puedes atacarme, o insultarme, pero si cumples con el objetivo asignado te dejara libre.

-¿Y cuál es?- dijo Scales visiblemente furioso pero conteniéndose de atacar.

-Tu llevaras a mis hombres a bordo, y Fox McCloud a Titania, lo tiraran por ahí, y luego podrás ir a Sauria, para entonces mi paso final estará completo y tendré el arma definitiva para tomar el sistema- dijo observando su guantelete con ambicion.

Andrew recibió un mensaje de uno de sus soldados.

-Señor su nave ya está lista para partir lo esperamos en el hangar.

-Sí, ya voy- dijo y volviéndose hacia la aun desmayada Krystal, se acercó liberándola de su grilletes, presiono un botón que hizo que despertara, la mirada de ella no era vacía como la de su doble, pero si estaba apagada como la mirada de alguien en trance- tú vienes conmigo, así que levante del asiento, y subamos a mi nave- Krystal se incorporó y fue caminando sin decir nada y sin protestar, hacia la puerta del puente.

Y volviéndose al general se le acerco y dijo- tus órdenes son claras lagartija súper desarrollada: mis hombres conducirán la nave a Titania, tú no los atacaras, y en caso de tener que defenderlos, lo harás ¿quedo claro?

Scales dio un gruñido, y como recompensa recibió una descarga, se incorporó pero sin mucho que pudiera hacer, solo se resignó, Andrew Oikonny antes de irse le dio una ampolla de cristal con un líquido verde que saco de su bolsillo.

-Este suero aumenta temporalmente la fuerza y tiene cierto grado de curacion, úselo bien general Scales, con suerte no tendrá problemas con cumplir su objetivo- al estregarselo el general apenas y podia contener su rabia, pero prefirio tener que tragarse su orgullo a recibir otra sacudida electrica.

El heredero de Andross bajo junto a Krystal al hangar, ahí lo esperaba su nave: un interceptor venomiano para ir rápidamente a su objetivo. Subieron a la nave, y partieron en dirección al planeta dinosaurio, ya convencido de haberse vengado, y ahora preparado para conquistar.

Apenas se fue, el enorme crucero de batalla activo su sistema de camuflaje, haciéndolo invisible en el vacío del espacio.


Hasta ahora este capitulo es el que mas difícil se me dio de encarar para escribir, necesitaba llevar a Fox al limite con tal de quebrarlo física y psicologicamente, ademas me era difícil plantear una situación de mantener a Krystal con vida y en secreto a vista del lector así que solo expuse la únicas razones para no matarla, llevarla a Sauria con fines que ya veremos pero creo que alguno ya debe suponer, y la razón científica de saber sobre la habilidad psíquica que tiene la zorra azul.

Bueno sin mas que decir, a quienes hayan leído hasta este punto les agradezco y espero no defraudarlos, a partir de ahora estamos "saliendo del bosque" por así decirlo.