¿Qué tal? Espero que bien aquí estoy yo con un nuevo capitulo de esta historia que espero estén disfrutando, les agradezco su apoyo además de los Reviews y sin mas les dejo leer.
Capitulo 4: El Laboratorio.
Jack veía como Dudley se quedaba totalmente estático mientras la criatura saltaba a atacarle. Apunto con el arma a…"¿Que Demonios?" un monstruo, un inmenso monstruo con aspecto de reptil. Era humanoide, con músculos enormes y la piel rugosa de un asqueroso color verde oscuro. Tenía los brazos tan largos que las manos provistas de garras casi tocaban el suelo.
Disparo directo en su rostro haciendo que retrocediera, no espero el resultado y volvió a disparar la escopeta, para luego dispararla dos veces más el ser cayo con un sonido seco al suelo, lo reviso y noto que le había destrozado el rostro. Volvió su mirada en su compañero y noto que aun seguía mirando a la felina esta también lo miraba pero ninguno decía nada solo estaban ahí mirándose en silencio.
—Kitty…—dijo Dudley sin poder creer que su antigua compañera estaba ahí parada a unos centímetros de el.
Lagrimas de alegría inundaron sus ojos, aquello era imposible e irreal pero ciertamente no le importaba ella se encontraba ahí frente a el, pero había algo extraño en ella sus ojos eran de un color diferente en vez de verde, eran rojos. Vestía su clásica ropa de siempre solo que esta vez sus guantes eran negros además de una bufanda del mismo color.
— ¿Te conozco?—pregunto, aquel perro sabia su nombre pero ¿Cómo? Y por primera vez luego de tanto tiempo Dudley sonrió.
—Soy yo Kitty, Dudley—le respondió no podía creer que su amiga estaba frente a el, tal vez había sobrevivido de alguna forma pero ¿Por qué no volvió con el? ¿Dónde había estado todo ese tiempo? Las dudas comenzaron a invadir su mente aunque no le importo en lo mas mínimo comenzó a acercarse a ella pero la mano de Jack lo detuvo.
—Esa no es Kitty Katswell mira sus ojos—dijo el felino con seriedad.
—No se quienes son ¿Cómo saben mi nombre? ¿Acaso an venido a matarme?—pregunto con desconfianza apuntándolos con su Magnum.
—Soy yo Dudley Puppy ¿no me recuerdas?—pregunto el ella no cambio su mirada fría expresión.
—No…—respondió con simpleza—. No me sigan si no quieren una bala en la cabeza—amenazo antes de irse por el pasadizo secreto.
—Espera—el oji azul, para luego comenzar a correr tras ella seguido de el tigre.
Corrió lo más rápido que podían sus pies pero los dos la venían persiguiendo ¿Por qué escapaba si podía acabarla en menos de un pestañeo? El perro seria fácil de vencer pero el tigre le daría algo de pelea considerando su fuerza, ¿entonces por que seguía corriendo? Aquel perro causaba un efecto en ella, sentía una especie de calidez en su interior, una calidez agradable algo que jamás sintió o recordaba haber sentido, no recordaba mucho sobre ella pero aquel tal Dudley la hacia sentir segura.
Como si se conocieran de antes aunque jamás lo había visto debía escapar no podía dejar que ellos se interpusieran en su misión de recoger la muestra, "Mmmm aunque tener a dos hombres cuidando tu espalda no es mala idea, mas considerando la situación" además sabia su nombre aquello se le hacia extraño, no importaba ese pequeño detalle después lo averiguaría y también investigaría sobre Dudley pero antes tenia que hacer algo y era buscar la muestra, para luego escapar los tres.
Volteo unos segundos para ver si la seguían, no se les veía pero podía oír sus pasos detrás de ella, doblo en un pasillo y vio como ambos pasaban de largo suspiro aliviada al perderlos, si tenían suerte se encontrarían con ella mas tarde y juntos escaparían.
El tigre seguía a su amigo corriendo, no confiaba en aquella felina y por lo visto Dudley creía que era la misma Kitty pero aquello era imposible. No por que no hayan encontrado su cuerpo no significaba que seguía viva y si lo estaba entonces ¿Dónde estaba? ¿Que había echo todo este tiempo? ¿Por qué no recordaba a Dudley? Todas esas preguntas confundían más su mente. Aunque aquella felina tenía un extremo parecido con Kitty sin contar sus ojos, pero a lo mejor no la volverían a ver, aunque tal vez Dudley quiera buscarla pero su prioridad es buscar alguna prueba que derrumbe a la corporación que ha causado tantos problemas.
Por otro lado Dudley sentía que le habían devuelto el alma al cuerpo, el sabia que era Kitty podía sentirlo no había duda de que era ella sin contar sus hermosos ojos rubí tal vez usaba lente de contactos o algo por el estilo, tenia que preguntarle donde había estado todo ese tiempo. Así tenga que poner toda esa ciudad patas arriba y acabar con todo los monstruos que haya por ahí.
— ¿Crees que haya pasado por aquí?—pregunto el perro de hermosos ojos azules, apuntando a una puerta al final del pasillo donde estaban.
—Tendremos que averiguarlo—le respondió el felino y sin más ambos entraron por la puerta.
Ambos entraron a un gran cuarto con varias cajas esparcidas por el lugar, divisaron dos infectados caminando torpemente al final del gran lugar, tenían batas al parecer eran científicos al notar que ellos estaban ahí se lanzaron al ataque, ambos alzaron las nueve milímetros. Cuatros disparos después ambos muertos vivientes cayeron abatidos al suelo.
—Solo hay una puerta—menciono Dudley.
Los dos se acercaron e intentaron abrir la gran puerta de metal pero esta no se movía, y tampoco había una cerradura ambos se miraron preocupados debía ser un callejón sin salida pues no había forma de abrir la puerta.
Kitty se encontraba frente a varios monitores al parecer era una sala de seguridad, era la única habitación en el pasillo que había agarrado para evitar a sus perseguidores, aunque igual tenia que pasar por ahí para desbloquear todas las puertas, apretó un botón y enseguida todas las pantallas se encendieron.
—Vamos a ver—dijo antes de comenzar a teclear sobre el teclado.
Apretó una secuencia de números que le pedía la computadora unos segundos después apareció un anuncio que le indicaba que todas las puertas electrónicas se habían abierto. De repente oyó un aullido seguramente de algunos de los experimentos pero solo oírlo hacia que la piel se le erizara, su teléfono sonó anunciando que tenia una llamada.
—Agente Katswell—respondió la felina.
—Agente como va con la misión—dijo alguien por el teléfono la misma que le había llamado anteriormente.
—Mark será mejor que no llames cuando estoy en una misión, si no quieres un disparo…no me dijeron que había tantos peligros—dijo fríamente la felina, pudo oír como su superior soltaba una carcajada.
—No representa un peligro para ti, será mejor que cumplas la misión con éxito de ti depende el futuro de la compañía y no podemos dejar que esa ciudad siga en pie. Así que activa el sistema de autodestrucción y escapa con la muestra… y disfruta de los fuegos artificiales—dijo para luego soltar una carcajada maligna y cortar la llamada.
Mark era su superior y su contacto con los superiores, el le había dicho que era su compañero y que había perdido sus recuerdos gracias a un accidente que tuvo en una misión, aunque ese cuento ella no se lo creía y tampoco lo trataba como un compañero y si lo fuera tampoco lo quisiera cerca ese sujeto le causaba escalofríos mas que todo con su actitud un poco sicópata. Le parecía extraño que el comparara la destrucción de la ciudad con un show de fuegos artificiales aquel sujeto era de lo mas raros que conocía, sin mas salió de aquella habitación pues no tenia mas nada que hacer ahí.
Dudley y Jack se voltearon al oír como la puerta se abria. Tenían que estar alerta pues hace unos momentos oyeron un horrible aullido y era seguro que no querían saber que era. No podían ver nada solo la oscuridad, cuando de pronto oyeron otra vez aquel aullido un ser de pesadilla salió a cuatro patas por la puerta dejando boquiabiertos a ambos por la monstruosidad que tenían frente a ellos.
Parecía un oso al menos eso creían por su rostro, no tenia pelaje dejando al descubierto sus grandes músculos. Al parecer estaba flaco señal de que había estado varios días atrapado, miraron sus patas las cuales tenían cinco grandes y relucientes garras. El ser volvió a aullar abriendo su gran y horrenda boca mostrando su larga lengua antes de lanzarse contra el tigre y el perro.
Ellos solo tuvieron tiempo para sacar sus nueve milímetros y apuntar hacia el ser, comenzaron a disparar vaciando los cartuchos por completo pero el monstruo no retrocedió solo siguió corriendo hacia ellos como si las balas no le hubiesen echo daño. Jack alzo la escopeta que tenía en su otra mano con la intensión de dispararla pero recibió un golpe a los costados que lo mando volando hacia una pared. Un gran dolor se hizo presente en la espalda del felino de ojos azules.
—Maldición—murmuro Dudley aquella cosa seria difícil de matar, utilizo el último cartucho que tenia de los nueve milímetros y disparo cinco veces, el ser se volteo hacia el dispuesto a atacarle.
Intento golpearlo pero el perro lo esquivo fácilmente, el ser salto hacia el cayéndole encima mientras habría su boca dispuesto a darle un mordisco. Dudley logro atinarle con todas sus fuerzas un golpe en la mandíbula que lo dejo aturdido, el ser volvió a intentar morderlo mientras el perro intentaba por todos los medios evitar que lo mordiera.
Jack se levanto adolorido viendo que su amigo estaba en problemas así que cargo la escopeta, y disparo dos veces el ser salió volando por la potencia del disparo hacia la otra pared. El felino le tendió la mano a su compañero la cual acepto.
—Eso estuvo muy cerca—dijo el felino con un tono serio.
—Si…sigamos buscándola—dicho esto ambos comenzaron a caminar hacia la puerta que lo guiaría a otro lugar pero se detuvieron en seco al oír un extraño sonido.
Se voltearon y vieron como el cuerpo del ser comenzó a convulsionarse, para luego levantarse torpemente hasta lograr estar en dos patas, su pecho tenia una gran herida causada por la escopeta la cual de manera sorpresiva comenzó a cerrarse hasta casi quedar recuperada, dos brazos mas salieron mientras sus músculos comenzaban a aumentar de tamaño, y como si no fuera suficiente le salieron dos grandes tentáculos de la espalda, el ser volvió a emitir un horrible aullido.
— ¿Qué aquí nada se queda muerto?—pregunto el felino con seriedad aunque ya sabia la respuesta.
De repente la puerta detrás de ello se abrió y una felina paso por ella, al ver al ser ella saco su Magnum y comenzó a disparar. Los potentes disparos impactaron en el cráneo de la criatura, Jack apunto la escopeta el gran estruendo del disparo se escucho en toda la habitación segundos después la criatura cayo abatida al suelo.
—Bien creo que ya esta muerto gracias…Kitty si no fuera por ti seguramente no lo habríamos logrado—hablo Dudley rompiendo el silencio reinante.
—No se como sabes mi nombre pero yo ya te dije que no te conozco perro—el tono de ella era frio aunque Dudley no le importo de alguna forma sabia que esa era la misma Kitty.
—No confíes en ella no es la agente Katswell—la desconfianza se notaba en la voz del felino.
—Me disculpan debo irme.
—Espera no vuelvas a salir corriendo…tenemos que estar los tres juntos es la única manera de sobrevivir—intento persuadirla el perro. Dudley tenia razón si querían salir de ahí tenían que estar los tres juntos.
—Conozco una forma de escapar de este lugar síganme.
Ella comenzó a caminar delante de ambos machos, Jack veía con desconfianza a la felina algo sabia ella pues no creía que ella haya encontrado ese pasaje secreto de casualidad y por alguna razón los recuerdos de su última misión llegaron a su mente, seguramente se encontraba en las instalaciones secretas de Trill debajo de Acorn City. Aunque no tenía pruebas contra la felina, la cual podía ser posiblemente un agente de esa corporación, debía esperar con suerte encontraría el laboratorio y las pruebas que necesitaba en lo mas mínimo que vea a la felina actuando extraño no dudaría en pegarle un tiro.
—Kitty espera—le pidió el perro ella volteo para ver lo que quería— ¿Estas segura que no me recuerdas?—pregunto aquella duda seguía estando en su mente.
—Ya te dije que no te conozco—le respondió ella con un tono serio.
—Bien supongo que debí confundirte con alguien mas…no importa—en realidad pensó que esa era la misma Kitty Katswell que el conocía tal vez era un error aunque aquel sentimiento que le decía que era ella no desaparecía.
Durante los siguientes minutos los tres se mantuvieron en un silencio tan tenso que podría ser cortado fácilmente por un cuchillo, hasta que se detuvieron frente a una gran puerta de metal con seguro la cual se abrió sin más entraron con las armas en alto.
Entraron en una gigantesca habitación donde pudieron divisar sobre algunas mesas lo que parecía instrumentos de laboratorio, unas cuantas camillas las cuales tenían unos grilletes y algunas jaulas abiertas el lugar era alumbrado por una luz blanca la cual le daba un aspecto tétrico habían llegado al…Laboratorio.
Bueno hasta aquí el capitulo espero que les haya gustado, gracias por sus Reviews que son lo que me dan animos a seguir bueno nos veremos en el siguiente capitulo recuerden dejen Reviews, criticas, amenazas de muerte etc.
Se Despide The Warrior Z
