Hola a tod s, antes que nada quiero agradecer personalmente a Yohannita0515, sin tus correos e insistencia quizás nunca me hubiera atrevido a terminar la historia.

Creo que todos se merecen una disculpa de mi parte, por qué esta historia estuvo pausada tanto tiempo? Fue porque algunos usuarios insultaron mi persona, mi creación pero sobre todo insultaron mi país, México; el cual adoro y me siento súper orgullosa de ser mexicana, esto me afecto más de lo que creí y por eso decidí suspender la historia y llegue a pensar que nunca más volvería a escribir, hasta que llego esta personita escribiéndome insistentemente que la retomara, espero que este a la altura de sus expectativas y sin más los dejo con el capítulo prometido.

ESTE CAPITULO TE LO DEDICO A TI: Yohannita0515, Y NO ME QUEDA MAS QUE DECIRTE GRACIAS! :D

LOS PERSONAJES DE BONES NO ME PERTENECEN YO LOS UTILIZO SIN FINES DE LUCRO PARA ESTA HISTORIA CREADA POR MI.

Capítulo VI

Booth volvió a quedarse con el rostro tieso y la mirada perdida, que pasará ahora….-ja… fueron las mismas palabras que soltaste el día que te fuiste…que pasará ahora…recuerdas?.- Ambos se miraron fijamente a los ojos y un silencio se acrecentaba con el pasar de los segundos alrededor de ellos, ninguno de los dos quería romper el incomodo silencio pero ambos sabían que uno de los dos tendría que dar el primer paso…

Booth tomó aire y en un intento casi fallido trato de tranquilizarse y serenar su mente. No sabía que podría decirle a Hanna, cualquier cosa que dijera o hiciera a partir de ese momento tendría repercusiones serias y significativas dentro de su matrimonio. La felicidad alcanzada hasta el momento pendía de un hilo tan fino que el viento seria capaz de romperlo. Sin más rodeos comenzó a hablar, era mejor que esa situación se aclarará y no podía seguir esperando más…-Tienes una hija ehhhí?... Que bien me da mucho gusto…que edad tiene?- Booth no sabia como iniciar la conversación, aunque le parecía estúpido haber preguntado sobre la hija de Hanna no se le ocurrió nada más con que iniciar la conversación. Hanna relajo su postura y se sentó justo al lado de Booth.-Así es, tengo una pequeña, es preciosa Seeley y muy inteligente, tiene solo 5 años pero le encanta la escuela…también disfruta mucho ayudándome a hacer mis reportajes…pareciera como si le gustará la aventura…-El timbre de voz de Hanna fue disminuyendo conforme terminaba la frase.

Me imagino que ha de ser preciosa…teniéndote como madre-Booth se tomó un tiempo para jalar aire a sus pulmones, la boca repentinamente la sentía seca y la lengua paralizada, con esos síntomas se sorprendía que hubiera sido capaz de formular siquiera una frase coherente.-Si Seeley es preciosa, es la niña más dulce e inteligente que he conocido.- Por la postura de Hanna, Booth intuía que no le estaba contando todo y que se estaba reservando ciertas cosas para sí, este tema era muy delicado, no podían hablarlo así de repente, no podían siquiera tomarse un tiempo a solas, su mente estaba echa un desastre, su esposa, la mujer que amaba por sobre todas las cosas, estaba en la otra habitación recuperándose con la única compañía del hijo de ambos, mientras su hija, su preciosa hija y milagro de ambos, estaba en brazos de Ángela esperando por el…y él, estaba frente a la mujer que alguna vez creyó amar, sin saber que decir o hacer, todo estaba mal, muy mal.

Sé que tenemos que hablar, te entiendo Hanna, pero…podrías por favor hacerme el favor de esperarme en el café que está enfrente del hospital? Solo iré a ver a mi hija y después te alcanzo ahí, está bien?.-Hanna contemplo su rostro demacrado por la tensión y el desvelo, si, lo que tenía que decir era importante y no se iría hasta conseguirlo, pero…si había logrado aguantar cinco años sin decir nada bien podría aguantar otros cinco minutos, no podría pasar nada si esperaba y se reservaba un poco más.-Te espero en el café de enfrente, por favor no tardes mucho.-Y así, sin esperar una respuesta, agarro fuertemente su bolso con ambas manos, se puso en pie y se encamino a la puerta del ascensor repicando sus zapatos contra el suelo reflejante del hospital.

Booth observó como partía con esa gracia tan propia de mujer, en otro tiempo su caminar y su largo y sedoso cabello rubio lo volvían loco, ahora solo tenía ojos y mente para una sola mujer, y para nada pertenecían sus pensamientos a la mujer que acababa de estar a su lado; dejando escapar un sonoro y gran suspiro, se puso en pie caminando en dirección a la cafetería del hospital donde seguramente su hija estuviera ansiosa de respuestas y esperando noticias de su mami y de su hermanito. Sus pasos se oían claramente por el corredor del hospital, era tarde y las lámparas blancas del hospital le daban un cuadro bastante tétrico a la situación y no ayudaban en nada que algunas lámparas decidieran en ese momento dejar de alumbrar. Así quería ser el en este momento, apagarse y dejar de funcionar, pero él nunca había sido un cobarde y no empezaría ahora, tenía que afrontar lo que viniera le gustase o no.

El letrero de la cafetería, anunciándose sobre su cabeza, era claro indicio que de pronto estaría abrazando a su pequeña, su pequeño cuerpo le infundiría el valor del que ahora carecía y con sus pequeñas manos le indicaría que no había nada por lo que temer, siempre y cuando mantuviera la fe y la esperanza todo se resolvería. Dando un último suspiro y reteniendo un poco de aire en sus pulmones, atravesó las puertas dobles para encontrarse con la escena más hermosa de todas: su hija.

En una mesa del fondo, sentados y charlando amenamente logro divisar a Hodgings y a Ángela, tomados de la mano, en el regazo de esta, se encontraba su pequeña, acurrucada contra su pecho, sus ojitos cerrados completamente y unas mejillas ligeramente sonrojadas, su diminuta boca hacia un hermoso puchero, heredado sin duda de su madre, Booth sintió que su corazón se fundió nuevamente de amor, y supo en ese momento que nada podría afectar a su familia, aunque si cambiaria un poco, solo tal vez, solo tenía Fe.

Ángela fue la primera en verlo, indicándole que fuera hacia ellos, ambos se veían agotados pero sabía que ninguno se iría, a eso precisamente había ido él,.-Como esta ella Booth?, todo está bien verdad?.- Si todo estaba bien con Bones, al menos físicamente pero y después?.- Si Ángela, todo está muy bien, ahora está en terapia intensiva, pero el peligro al menos ya paso o eso fue lo que me dijo el doctor.- Ángela tomo su mano como reconfortándolo, sin embargo no fue de mucha ayuda.-Ángela, creo que sería bueno que fueran a descansar, no podemos hacer mucho todos aquí de todas formas, solo esperar…crees que sea posible que te lleves a Cristine a tu casa? Debe de estar cansada y este sitio no es bueno para ella.-Su mirada instintivamente descendió hasta la carita escondida en el regazo de Ángela, dibujando instantáneamente una sonrisa en sus labios.

Como era de esperarse, ambos aceptaron por el bien de Cristine acordando llevarla al día siguiente, Booth deposito un suave beso sobre la cabecita de su hija y su pequeña medio dormida solo logro formular un pequeño papi… acurrucándose posteriormente de nuevo a una posición más cómoda. Booth los acompaño al coche de Hodgins despidiéndolos con un leve movimiento de manos, en cuanto el coche tomo la avenida y desapareció en la oscuridad de la noche y la soledad de la calle, pudo divisar el café, un letrero neón con la palabra "abierto" parecía burlarse de él, sus piernas parecían de plomo y un frio invernal parecía haberse desatado de repente. Puso todas sus fuerzas en caminar hacia el café, un pie luego el otro, acortando cada vez más el tramo que lo separaba de su destino.

Al llegar tomo con miedo el picaporte, y al entrar una campanilla anunció su llegada, inmediatamente sintió un par de ojos que lo observaban directamente, Hanna estaba sentada en la mesa con una taza de café en la mano, en cuanto lo vió depositó la taza sobre el plato y se cruzó de brazos, esperando que él se acercara, y fue entonces cuando lo supo…aunque tuviera Fe, su vida iba a cambiar para siempre.

Bueno hasta aquí este capítulo, espero que haya compensado el tiempo de espera, todos los comentarios son bien recibidos siempre con respeto, aunque sea crítica negativa puede hacerse cortésmente y sin insultar.

Los veos en el siguiente y gracias a todos los que esperaron pacientemente.