Disclaimer: Candy Candy no me pertenece, (tal vez cuando sea tan rica como mi rubio hermoso compre los derechos y le daré el final que me de la gana) así como ninguno de sus personajes, pertenecen al talento de Kyoko Mizuki. Este fic es producto de mi loca mente y lo hice por puro entretenimiento sin fines de lucro; cualquier parecido con cualquier otro fic es mera coincidencia… las grandes mentes pensamos casi igual.

ADVERTENCIA…

Este capítulo contiene situaciones aptas sólo para personas mayores de edad y con criterio amplio … léalo bajo su propio riesgo, no diga que no se lo advertí y luego se este quejando.

CAPITULO 3

VIAJE SIN BOLETO DE REGRESO

El otoño de 1915 se sentía en todo su apogeo, las hojas de los arboles caían dejando un tapete ocre a su paso, pero pese a ser un caballero que era capaz de disfrutar de esas pequeñas cosas de la vida, simplemente en esta ocasión ni eso lo llenaba, ese muchacho definitivo lo iba a terminar matando de un infarto.

Al fin llego al lujoso edificio ubicado en el centro de Chicago donde vivía; la guerra estaba en todo su apogeo en el viejo continente y la correspondencia que mantenía con sus investigadores cada vez era más escasa, tenía al menos más de 8 meses de no saber nada, absolutamente nada de su pupilo y jefe… si al menos no fuera tan necio! si al menos hubiera accedido a que alguien lo acompañara, pensaba George…

Encendió la chimenea y procedió a sentarse en el amplio sofá… ni siquiera era capaz de rendir adecuadamente en el trabajo, ya había perdido una negociación y sin contar que semanas atrás tuvo un altercado ni más ni menos con la matriarca de la familia…

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Flashback…

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-Como que no sabe nada de donde podemos localizar a William, George?

-Madame Elroy, créame que de verdad mi gente esta moviendo cielo, mar y tierra para localizarlo.

-Todo esto es culpa suya! su deber era salvaguardar a mi sobrino, no solaparle todas y cada una de sus extravagancias y tonterías…

-Madame, con todo respeto, sabe usted perfectamente que el joven William lo que MENOS pide es mi autorización para hacer lo que él quiere.

-Una cosa es que él sea el cabeza de los Andley, pero otra es que usted lo dejo hacer y deshacer a su antojo, y claro, ahora como pretende meter en cintura a un joven de 23 años! Y que hay de esa huérfana insulsa? ella debe saber algo de él, no?

-Madame, me permito recordarle que se ha mantenido el secreto de la identidad del señor William desde que era un niño por órdenes de usted y del consejo y mientras su identidad no sea revelada creímos conveniente que la señorita Candy tuviera el mínimo contacto con el joven, y cuando ella ha escrito cartas dirigidas a él, quien las responde incluso a petición del joven William soy yo.

-Esa es otra… mira que deshonrar a la familia estudiando para enfermera, que vergüenza! ya bastante tenía que dentro de sus caprichos William hubiera estudiado medicina y administración como para todavía tener a una enfermera, que es lo que pensará William que harán ella y él en un futuro con esos estudios que no les van a servir más que para deshonrarnos!, que pensaba William al firmar los papeles autorizando primero su adopción y luego que estudie…. eso…

George entonces recordó que en realidad Albert jamás había firmado dichos documentos de adopción, al ser aún menor de edad quien firmo, pero como tutor de Candy fue el mismo George y a petición de Albert ella usaría el apellido Andley sin ser legalmente su hija, posteriormente al cumplir su mayoría de edad él mismo firmaría los papeles para una adopción simple*1, pero eso quedo como secreto entre George y Albert, ya que sabían que si su tía se enteraba que no era legalmente una Andley, ella misma podría intentar tomar cartas en el asunto y quitarle la protección…

-Madame, el señor William nunca firmo los papeles autorizando a la señorita para estudiar enfermería, en su ausencia soy yo el encargado de firmar la documentación y cuando la señorita requirió sus papeles ella ya no mantenía ningún contacto con el señor.

-Eso es para lo único que sirves, para firmar papeles y servir de tapadera de ese par… en vez de que hagas algo más para poder localizar a William, hay rumores muy fuertes que incluso la parte norte de África ya están en conflicto por la guerra *2 y no es allá donde William esta? acaso no te preocupa que pueda pasarle a mi sobrino?

-Madame Elroy… cree que yo no estoy preocupado?, no sólo eso, sino angustiado por no saber nada del joven, usted cree que realmente no estoy haciendo nada por localizarlo? no he dormido desde hace semanas pensando en donde podría localizarlo; tengo mucho que agradecerle a esta familia, incluso mi vida entera gracias al señor William que me ofreció educación y un futuro y que en su lecho de muerte me hizo prometerle que haría de su hijo un hombre de bien, y que me dice de la señora Brown? a ella le hice justo la misma promesa, que cuidaría de su hijo y de su hermano… ya le falle con el señorito Anthony, como cree que me siento con respecto al joven William?;él no es mi familia madame…sin embargo lo he querido y protegido hasta donde me ha sido posible como si fuera mi propio hijo- … sin darse cuenta George había elevado el tono de su voz.

-SUFICIENTE! no permito que me hable en ese tono y menos que mencione a mi hermano y a mi sobrina muertos…debe recordar cual es su lugar en esta familia y que su deber era encausar a mi sobrino a ser el cabeza del clan, no a estar vagando por el mundo ayudando enfermos en un país olvidado de Dios.

-Si conociera mejor a su sobrino madame, sabría que eso es justo lo que movió al joven William a ir al África…

-Retírese! no quiero saber más, manejaremos este asunto como siempre, con total discreción y fingiremos que el bisabuelo William esta muy enfermo y su pronostico es reservado… pero espero que este consiente de que el peso del clan entero y su futuro esta ahora sobre usted y su capacidad de localizar a mi sobrino con vida…

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Fin del flashback.

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Arrojo con furia a las llamas de la chimenea las ultimas cartas de sus investigadores… nada… simplemente nada, parecía que a William se lo hubiera tragado la tierra… nadie con su descripción ni bajo el nombre ficticio de Albert Johnson que era con lo que viajaba para pasar desapercibido; había prácticamente criado a ese niño, lo consoló cuando siendo muy pequeño, un recién nacido su madre murió y posteriormente cuando lo hizo su padre… junto con Rosemary lo cubrió en sus múltiples travesuras y ocurrencias, y por lo general sabía donde localizarlo…salvo ahora… como amaba a ese muchacho alocado, podría pasar por su hermano mayor o por un padre muy joven para él, eso no importaba, él simplemente amaba a William porque era lo más parecido a una verdadera familia, familia que nunca tuvo.

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Habían pasado varios días desde que tuvo ese sueño, y ahora quisiera de nuevo tener las pesadillas que antes lo rondaban, al menos eran menos bochornosas para él; definitivo, quien entiende a la gente? había tenido diversos sueños en los que Candy era la protagonista de sus fantasías… a veces la soñaba con más busto, otras con menos, otras con más cadera, otras con menos… pero lo que nuca fallaba era el olor que ella despedía, ese olor a rosas y jazmín que simplemente lo volvían loco.

Llevaba varios días seguidos despertando húmedo y con una dolorosa erección, menos mal que él se hacia cargo de su ropa interior, porque no habría nada que le diera más vergüenza que Candy viera el estado en el que amanecía…y lamentablemente ese día no había sido la excepción… Aun no amanecía, sabia que faltaba poco pero simplemente ya no pudo permanecer más tiempo en la cama, se paro inmediatamente a la ducha y sus manos como si supieran lo que necesitaba comenzaron a hacerlo… parado en la ducha tomo su miembro mientras su mano bajaba y subía con cierto ritmo y la otra mano masajeaba o jalaba sus testículos, con la misma piel del prepucio cubría el glande y lo volvió a bajar dándole más placer mientras rememoraba en su mente las imágenes de sus sueños e iba incrementando la fuerza y la velocidad del masaje, apoyo su frente en los mosaicos del baño, hasta que sentía como su cuerpo estallaba y se tensaba, esa sensación de liberación y placer, mientras de su miembro emanaba ese líquido tibio, blanquecino y viscoso acompañado de un gemido ahogado ya que no quería que ella lo escuchara… y al final no pudo evitar sentirse culpable por lo que hacia… ella le había ofrecido su amistad, su casa, sus amigos, le había dado confianza y un nombre y él simplemente pensaba en ella de forma poco caballerosa; pero por otro lado no podía evitar hacer lo que hacia so pena de estar todo el día adolorido y ocultando ese endurecimiento. No sabía porque se sentía así y recordó haber visto un par de libros de Candy, tal vez ahí encontraría la respuesta a lo que lo atormentaba, terminó de bañarse, se enredó la toalla a la cintura y fue hacia una pequeña mesita que les servía a la vez de un librero improvisado… ahí estaban los libros, comenzó a ojearlos y fue leyendo y encontrando lo que necesitaba y descubrió que lo que le sucedía era algo normal en hombres jóvenes y solteros, se llamaban emisiones nocturnas … aunque él no tenía ni la menor idea de cual sería su edad, sabia que Candy andaba en los 17 y su primo Stear andaba en los 19…así que viéndose en el espejo calculó que debería andar arriba de los 22, tal vez 23 o 24 cuando mucho; siguió leyendo sobre las relaciones sexuales y no pudo evitar sonrojarse… como se supone que él haría con una mujer una cosa de ese tipo? y por donde dice que se debe hacer? sólo sabia que el tocarse en la ducha le daba gran placer, pero se sentía tonto al darse cuenta que desconocía muchas cosas de su propio cuerpo y un desconocimiento total sobre el cuerpo femenino y aunque Candy era enfermera y su amiga no le iba a preguntar cosas tan intimas siendo ella una chica; de repente volvió de nuevo a la realidad dándose cuenta que el sol comenzaba a colarse por las ventanas, dejo los libros en su lugar prometiéndose a si mismo que los leería todos un rato diario para seguir aprendiendo, se vistió y rápidamente se dirigió a la cocina a preparar como siempre el desayuno… la pequeña dormilona estaba a punto de despertar, mientras preparaba el desayuno la escucho despertar e ir corriendo al baño como siempre…

-Pequeña dormilona, de nuevo se te pegaron las sábanas

-Albert, debiste despertarme, voy muy tarde ya.

Mientras Candy se bañaba, no pudo evitar el recordar lo que había vivido hasta el momento a su lado… como fueron comprando algunas cosas para su pequeño departamento, ella siempre le consultaba sobre el color o el diseño, pero finalmente terminaba comprando lo que a ella más le gustaba y como disfrutaba él esos momentos a solas a su lado; los paseos en la caravana al bosque eran otra cosa que el disfrutaba enormemente… se sentía en familia aunque él ignoraba si contaba con alguna. pero también contrastaban esos momentos en que ella hablaba sin parar de su novio Terry y de cómo lo había conocido, también le platicaba sobre Anthony y aunque no conocía al chico, no podía evitar sentirse triste cada que ella le platicaba sobre él y su muerte prematura y sobre otro misterioso chico que conoció cuando ella era pequeña en una colina cercana a donde ella vivió de niña, quien sería aquel niño?… de repente la tetera comenzó a silbar sacando a Albert de su ensoñación… sabia que ese día sería diferente, no sabía porque.

Al terminar de almorzar se dirigió de nuevo como cada día a buscar trabajo…paso por un restaurante cerca del centro de Chicago en un área medianamente lujosa y vio que solicitaban a un lavaplatos, el dueño y chef *3 responsable del restaurante era un hombre de mediana edad que en apariencia hosco pero en cuanto comenzó a platicar con Albert se dio cuenta que era solo la apariencia.

-Así que te llamas Albert, Albert que?

-No le voy a mentir señor…

-Charles Wilkins

-Señor Wilkins, vengo del frente italiano, tuve un accidente y desgraciadamente perdí la memoria, no cuento con papeles ni nada que confirme mi identidad; vivo con…- No supo si continuar, pero ya estaba ahí y tenía que ser sincero, si lo contrataban sería por ser él …- …vivo con una amiga pero ella ignora completamente mi apellido, o mi edad, dice que la conozco desde que ella tenía 13 años, pero comprenderá que no puedo vivir a expensas de lo que ella gane, tengo que ganarme la vida por mi mismo y no temo al trabajo duro.

El chef miro fijamente a Albert, él simplemente sudaba frio ante el escudriñamiento del que era objeto.

-Mira muchacho, no soy nadie para juzgar tu vida ni como vivas con quien dices es tu amiga, ella y tú sabrán su historia y supongo ya bastante han tenido que enfrentar, como para que todavía yo tome el papel de juez, jurado y verdugo… a mi lo que me interesa es que realmente quieras trabajar; por la misma guerra muchos chicos han ido al frente como voluntarios y los pocos trabajos que hay a veces tardan en cubrirse por el bajo sueldo, curiosamente yo me encuentro en un lugar muy bien ubicado y la gente rica lo que menos quiere es saber sobre la guerra, y vienen aquí a comer algo rico y divertirse, así que puedo pagar un poco más de lo que se le pagaría a un lavaplatos… normalmente requiero al menos alguna documentación que acredite quien eres o de donde vienes pero entiendo tu situación… mi propio hijo se fue, me dejo para ir a pelear a esa absurda guerra… por tu acento deduzco que eres estadounidense, y si vives aquí con tu amiga también deduzco que eras de esta zona así que debiste haber hecho algo similar como mi hijo, te fugaste para ir a pelear y volviste vivo, pero sin memoria, así que si de verdad no temes al trabajo duro, lo conseguiste… el trabajo es tuyo, empiezas ahorita mismo… a menos que te hayas arrepentido.

Albert abrió los ojos en sorpresa… lo consiguió, al fin había conseguido un empleo!

Las horas transcurrieron y Albert se dirigió a su pequeño departamento, le extraño que Candy no hubiera vuelto aún, así que se apuro a hacer la cena y siguió devorando los libros de medicina que Candy tenía, al cabo de un buen rato al fin la escucho subir las escaleras corriendo…

-Albert, volviste! pero porque te fuiste, te fui a buscar… creí que te habías ido de nuevo… Albert!

La chica simplemente se arrojo a sus brazos y él la recibió con los brazos abiertos mientras la consolaba, se sentía tan bien tenerla así de cerca, aspirar su aroma mientras acariciaba la cascada de suaves rizos rubios.

-Candy, perdón por irme sin avisarte, sabes… conseguí al fin un empleo!

-Pero Albert… tú estas aun convaleciente, debes descansar…

-Nada de eso Candy yo estoy fuerte y trabajando me siento mejor aún, me siento útil y así ambos trabajaremos para estar mejor y salir adelante, no te parece? ven vamos a cenar que la cena se enfría, tengo un rato esperándote… pero mira como estas de sucia, que te paso?

Candy recordó que al ir a buscar a Albert se topo con Neal a quien ayudo a zafarse de una banda de malhechores e involuntariamente enrojeció al sentir el escrutinio de la mirada de Albert, no era la primera vez que Albert la observaba, sin embargo por alguna extraña razón que ella no sabía, se sintió cohibida por vez primera ante él.

-Como te dije, te fui a buscar y me tope con Neal, y…

-Neal, el muchacho ese que te molestaba?

-Si Albert, lo ayude un poquito a salir de un lio, pero nada me paso.

-Ve a darte una ducha, y no tardes que se enfría la cena…

Albert contuvo su molestia, que tenía Candy que ayudar al tal Neal? sin embargo la molestia se desvaneció recordando que era la naturaleza de su princesa el ayudar a la gente como lo estaba ayudando a él… eso simplemente…

Al día siguiente Candy puso en práctica lo que había leído el día anterior, un tratamiento por shock para hacer que Albert recuperara la memoria lo más pronto posible… acomodo uno de sus grandes libros de medicina en una de las puertas a manera que cuando Albert paso por ahí, el libro le cayo pesadamente sobre la cabeza ocasionándole simplemente un terrible dolor.

Otro día al ver que Albert se iba a sentar, movió rápidamente la silla haciendo que el pobre hombre se golpeara contra la mesa y para rematar cayera pesadamente en el suelo; y otro día simplemente le arrojó un cubo de agua fría encima empapándolo de pies a cabeza… Albert no se molesto, simplemente sonrío ante la ocurrencia de Candy, pero para la noche el pobre hombre ardía en fiebre *4…

-Albert, de verdad lo siento muchísimo… Albert, por favor reacciona…

Albert simplemente deliraba, en sus delirios gritaba el nombre de Candy, y revivía los horrores que vivió en los campamentos hospitalarios; Candy sabía que debía bajar esa fiebre a como diera lugar, pero simplemente ella era muy pequeña para poder cargar a cuestas a Albert hasta el baño, así que hizo lo que sabía debía hacer… lentamente le quitó la camisa del pijama, la piel masculina se encontraba perlada por una fina capa de sudor, no pudo evitar reparar en los anchos hombros y delineados bíceps, pecho y vientre… ya antes se había sentido turbada por él, primero en Londres cuando lo vio sin barba y lo noto más guapo, luego en la cama del hospital con el cabello rubio y sin gafas y cuando noto el azul cielo de su mirada simplemente quedo arrobada de lo buen mozo que era, pero ahora ella lo estaba desnudando…

….y no es que antes no hubiera desnudado a algún paciente varón, de hecho cuando Albert estuvo hospitalizado, ella no se hacia cargo de él mientras estuvo inconsciente, fue la otra enfermera quien se hizo cargo de su limpieza y cuando al fin se lo asignaron a ella, él ya podía valerse casi por si mismo. Pero el tenerlo ahora así… era su amigo, pero tenía que admitir que aparte de poseer unas facciones masculinas dignas de haber sido talladas a mano, poseía un cuerpo digno de cualquier Dios griego, era un hombre guapo y con porte por donde lo mirara…

Continuo con su tarea, ahora tenía que bajarle los pantalones… definitivo tenía que checar la chimenea, se estaba encerrando mucho el calor o algo le pasaba a ella que sintió mucho calor de repente, y le dejo únicamente el bóxer puesto, pero a los pocos instantes de haberle quitado el pantalón, una erección hizo su aparición turbando a Candy y haciendo que sin querer volcara la palangana con agua que había traído para ponerle los paños frescos en la cabeza y el cuerpo a Albert, jamás en su vida había presenciado que con algún paciente se le presentara una situación así, pero bueno, siempre hay una primera vez, por lo que suspiró y tratando de ignorar los ahora jadeos de su amigo, tomó la palangana para ir por más agua y comenzar a aplicar las compresas. Al final en la madrugada había logrado controlar la fiebre y Albert descansaba tranquilo… tendría que descansar un rato al menos junto a él y en la mañana pasar al trabajo de su amigo para reportarlo enfermo.

En la mañana despertó acostada junto a Albert… tenía que darse prisa, por vez primera deseó haber tenido ese día el turno de la noche y descansar, pero pues no tenía de otra, se paró con cuidado para no despertar a Albert y se apresuro a bañarse y arreglarse para salir; mientras Albert despertó tapado únicamente con una sábana y su ropa interior…su pijama estaba al lado de su cama, sobre una silla; así que un poco mareado se puso en pie y se colocó el pantalón, mientras Candy entraba como un torbellino a la habitación….

-Albert! Que haces en pie? Vuelve a acostarte por favor, estuviste con fiebre gran parte de la noche, pasaré a reportarte a tu trabajo y si mañana estas mejor tal vez puedas volver a trabajar, así que por hoy no hagas nada y solo descansa.

-Princesa, pero necesito ir a trabajar, tengo poco tiempo de haber entrado a trabajar y no creo que al señor Wilkins le haga mucha gracia que falte…

-No, no señor… vuelve a la cama y si te corre es que no es un patrón consiente… por favor Albert, te lo suplico, vuelve a la cama… si algo te pasa, no se - … De pronto a Candy la invadió una angustia… se imagino por vez primera sin la presencia de Albert en su vida, aún cuando estuvo en Africa, él le escribia y aunque lejos uno del otro ella sabía que contaba con él y que en espíritu estaba cercana a él…

-Candy, no te angusties- tomo ambas manos de la pequeña rubia entre las suyas… -ya, vuelvo a la cama, y no me pasará nada, te lo prometo- … y le guiño un ojo.

-Bien, siendo así nos vemos en la tarde, cuidate y descansa…

Candy salió tan rápido que a Albert se le olvido preguntar si ella lo había desvestido en medio de la noche por la fiebre… pero recordando como se angustió y la propia pena que a él le dio de pensar que ella lo hubiera desvestido, que prefirió dejar a un lado lo ocurrido….

Candy al fin llegó al restaurante donde Albert trabajaba… pidió hablar con el señor Wilkins y se dio cuenta que era un tipo más bien de aspecto bonachón y le recordó un poco al señor Cartwright.

-Buenos días señor Wilkins, soy Candy White… vengo a reportar enfermo a Albert, el joven que contrato hace poco como lavaplatos, tuvo mucha fiebre anoche, pero espero que este mejor mañana para que pueda presentarse a trabajar….

-Buenos días jovencita, así que eres tu quien vive con Albert….

-Este, pues- … sin querer Candy se sonrojó hasta las orejas, aunque… por qué?

-jajajajajaja jovencita, se lo dije a él y ahora te lo digo a ti, el por qué y como viven juntos a mi no me interesa y dile a Albert que no se preocupe… ha sido muy buen trabajador y lo espero aquí mañana; salúdalo de mi parte.

-Muchas gracias señor Wilkins, y le daré sus saludos… de nuevo mil gracias…

Candy se retiró del restaurante mientras Charles la veía alejarse… no pudo sino pensar que, si no eran pareja, esa convivencia cotidiana terminaría derivando algo entre ellos dos, y definitivo hacían una pareja hermosa….

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Stear también ayudo a Candy en su tratamiento por shock primero simulando un incendio y luego en un picnic golpeándolo fuertemente en la cabeza…

-No te preocupes Stear, Candy seguido me aplica tratamientos de este tipo en la casa, el otro día me tiro un cubo con agua helada encima y menudo resfrió que pesque…

Candy se puso roja de los pies a la cabeza recordando los bochornosos momentos que vivió junto a Albert…menos mal que a consecuencia de la fiebre, él ni en cuenta de lo ocurrido…

-Como candy? le hiciste eso a Albert? corearon los 4 chicos.

-Y eso que no tuve oportunidad de arrojarlo por la escalera…

-Ayyyyyyyy de mi, esta chica me va a terminar matando…

Todos estallaron en carcajadas y decidieron de común acuerdo que lo mejor era seguir intentando que Albert recuperara la memoria… el tiempo sería su mejor aliado.

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Al fin el invierno había llegado, Albert y Candy cada día se complementaban más en su convivencia y su relación y confianza mutua crecía… Albert en medio de la oscuridad que significaba vivir sin su pasado, veía la luz de la esperanza reflejado en ella, en su mirada, en sus acciones… sabia que si contaba con ella y si ella estaba a su lado él estaba bien. A raíz de su trabajo por increíble que parecía se compenetraron mejor, ella salía por lo general más temprano y en las tardes él pasaba por ella en la esquina del hospital para evitar comentarios cisañozos , aún así no los podían evitar en donde vivían ya que siempre los vecinos los volteaban a ver con suspicacia; los días que Candy se quedaba de guardia, él aprovechaba para devorar los libros de medicina que Candy llegaba a llevar por motivo de su trabajo y de preparación continua, y había logrado mover uno de sus días de descanso para hacerlo junto con ella…

Cuando les tocaba descansar juntos a veces salían a pasear en la caravana y a veces se alejaban un poco de las parejitas que los acompañaban y platicaban de sus cosas, parecía que nunca se cansaban de platicar… y él no se cansaba de escucharla, así fuera sobre Terry y como lo había conocido.. y como lo había conocido él.. si era verdad que él había conocido antes a Candy, porque nunca intento nada con ella, o que era lo que le impedía relacionarse con tan dulce criatura?

El sabia que Candy iría a Broadway a ver a Terry actuar como personaje principal en Romeo y Julieta, el pasaje de tren había llegado días antes, pero lo que le sobrecogió el corazón era que el tal Terry solo había mandado un pasaje de ida… y el día que Candy partiría había llegado; la noche anterior habían tenido una pequeña fiesta de despedida en honor a Candy y ahora se sentía muy aturdido… no había bebido en exceso, pero lo que más lo abrumaba era ver que ella partiría y que tal vez no volvería.

-Es increíble que una dormilona como tú tome el primer tren de la mañana…

-Ya tengo todo listo ahora si para partir

-Tienes el gorro al revés Candy, por cierto, quieres que te acompañe a la estación?

-No Albert, no quiero que pesques frío…

Al fin ella emprendía el camino hacia su destino, mientras Albert la veía con nostalgia alejarse… como decirle que no se fuera? como pedirle que no lo dejara? él había visto la impaciencia con la que esperó ese famoso boleto...

- Candy, vuelve pronto, si continuo viviendo con ella no sería necesario que recuperara mi memoria, todos estos bellos momentos a su lado podrían continuar, dejemos las cosas así-

Al fin la pequeña figura de la rubia desaparecía de su vista y comprendió lo que había tratado de negarse, no la deseaba, no… no era simple pasión ni tampoco agradecimiento… la amaba.

1.- A principios del siglo XX eran de risa las leyes que regulaban las adopciones de los menores, nunca se investigaba en realidad a las familias y muchas veces los niños eran entregados para realizar trabajos forzados sin paga; analizando los hechos históricos y legales de la época deduzco que en caso de no haber tenido Albert la edad legal para adoptar, quien en realidad fungió como tutor fue George y en el caso de haber tenido Albert dicha edad legal, la adopción fue simple al ser soltero y puede disolverse dicha adopción a petición de cualquiera de las 2 partes; independientemente que las leyes piden además un mínimo de edad entre adoptante y adoptado de 15 años (antes debió ser igual o incluso más, hay países que marcan 17 y aunque Candy y Albert se llevaran 11 años de diferencia la adopción no procede) .

Por otra parte y al ser la figura de los clanes escoceses similar a la figura del pater familis de Roma, Albert tenía la libertad de acoger y proteger en el seno del clan a quien él quisiera, con o sin el consentimiento del consejo. Para efectos de mi fic y debido a la discrepancia de la misma autora original de los personajes sobre la edad de Albert (oscilando entre los 6 y los 11 años) me fui sobre la edad mínima, es decir los 6 años de diferencia, por lo que al adoptar a Candy, Albert contaba con 20 años solamente y no los 21 que era la mayoría de edad requerida.

2.- En 1915 la guerra se había extendido incluso al continente africano, tanto aliados como alemanes cubrieron extensas zonas del continente sometiendo a sus pobladores, sobre todo aquellos países con salida hacia el mediterráneo.

3.-Los chef existen desde la antigüedad, se tienen registros desde el imperio romano y el imperio egipcio, probablemente una de las profesiones más antiguas.

4.-En 1915 la medicina no estaba desarrollada como ahora, no existían antivirales, penicilina ni antipiréticos, por lo que lo más recomendable para bajar fiebres altas era mantener al paciente lo más ligero de ropa o de plano bañarlos en agua helada o paños húmedos, algunas hierbas, evitar corrientes de aire y guardar reposo hasta que el mismo cuerpo liberara por si solo la infección.


Mil disculpas niñas por la demora... entre que se descompuso mi computadora y que no tenía ni una semana con ella cuando tuve un problema familiar bastante fuerte... mis amigas en FB saben a que me refiero... y bueno la vida sigue y aqui sigo presentandoles el siguiente capitulo, un poco modificado a como lo presenté originalmente en la GF ya que sentí que deje volando un poco una situación.

Gracias a todas aquellas que se han tomado unos minutos de su tiempo para dejarme un RW y también mil gracias a todas aquellas que han leido de manera anónima... a todas mil gracias por seguirme.

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Stear´s girl.... amigolosa... no comas ansias! jajajajaja todo a su tiempo; yo que más quisiera que este par se echaran de una vez el kamasutra completito, pero trato de respetar la personalidad de ambos personajes y al mismo tiempo la época en que la historia se desarrollo, además mi pobre wero todo desmemoriado ni siquiera sabe si ya lo hizo o no... jojojo

Keila Nt... lo siento amiga... jajajajaja, debí poner advertencia como... "no tomar líquidos calientes, mejor preparese con un vaso con hielos"...

Y referente a lo demás, que te digo? tú vives al menos en un país desarrollado, aqui en el mio aún en pleno siglo XXI siguen siendo estereotipadas algunas mujeres que viven solas como madres solteras, ya sea por elección o por que el tipo las abandono...

...le tengo mucho cariño al departamento de Magnolia creeme, y verás más adelante por qué, por eso pensé mucho como tomar el inicio de ambos rubios en el y me "agarré" del manga... en el anime nos muestra el peregrinar de ambos y como son rechazados de varios lugares ya sea por no contar con recursos suficientes o por no estar casados; en cambio el manga simplemente nos muestra a la parejita desempacando y ya viviendo juntos y pues al menos para efecto de mi fic me dio pie a crear esta situación...

Carito Andrew... Gracias por tus porras! ya uno de los fic parecidos al mio llego a su fin e insisto... hasta el momento nadie lo ha llevado para donde quiero llevar el mio, si apenas hace poco hice otra modificación en uno de los personajes creados por mi y de nuevo tiene su por qué...

jejejeje, de Albert no quiero adelantar nada, pero trato de apegarme un poco al manga y anime y un poco de mi retorcida imaginación, Albert si luchará... pero tendrá su momento de duda, de debilidad... pero prometo no hacerlo sufrir, en lo personal no me gustan los dramas, así que será algo "leve"

Sayuri1707 definitivo para mi, Candy empezaba a sentir algo más por Albert tanto en el anime como en el manga, era muy sutil, pero ella ni cuenta se daba; aqui lo hago un poco más notorio; de Albert ya ni te digo... él empezo a sentirse atraido por ella y es justo cuando ella parte a NY cuando a él le cae el 20 y se da cuenta que la ama, que no es simple atracción física.

AnaEdith ya somos 2 las golosas! jajajajaja, por eso es raro un fic mio que veas en otra clasificación que no sea M, aqui si me paso de la raya se que esta permitido ) difiero un poquito en tu percepción... creo que Albert siente deseo por ella, es como un niño descubriendo las reacciones de su cuerpo, un cuerpo que le pertenece, pero no sabe porque reacciona de tal o cual forma o porque siente placer... no sabe como canalizar o por donde con ella... jajajajajaja, al final el instinto es quien ayudará, creeme :)

Amigocha... eso trato amiga, de ser más realista y de no divagar, quiero hacer algo "horny", pero romántico y tierno a la vez...

Paloma... Mil gracias por tus elogios y pues espero que este capítulo sea también de tu agrado...

Josie... eres muy perceptiva... efectivamente, lo del departamento es plan con maña y es que insisto, soy romántica de closet y le tengo un serio cariño al Magnolia, más adelante diré porque, si lo explico ahorita será hacer un "autospoiler" )

... de mi rubio... quiero que juntas exploremos con él, lo que él ira descubriendo de si mismo... ahhhhh, ese fue un suspiro...

Aris cereth ... si... maldita Candy! que envidia... jejejejejejejeje; pues aqui esta el siguiente capítulo... espero sea de tu agrado...

...y se que más de una va a querer "echarle una manita" al wero... jajajajajajaja