-10 besos-
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"El ruido de un beso no es tan retumbante como el de un cañón, pero su eco dura mucho más."
Oliver Wendell Holmes
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El rubio se removió en su cama, buscando la mejor posición para conciliar el sueño cosa que ya consideraba imposible aquella noche. Finalmente, se quedó boca arriba y se pasó una mano por la frente. Desde que se había acostado, había conseguido dormir a penas un par de horas y en esas dos horas lo único que había hecho era soñar con ella. ¿Qué le pasaba últimamente? ¿Por qué no podía dejar de ver su sonrisa y sus grandes ojos cada vez que los cerraba? Resopló e intentó cerrar los ojos pero nuevamente aquella muchacha apareció con mucha claridad ante él. Entreabrió los ojos y empezó a recordar aquel día...
Había quedado con Tai, Sora y con Mimi para ir a la playa. Sora y él llevaban cerca de un año saliendo y Tai y Mimi parecía que cada vez se llevaban mejor. Por eso, habían decidido ir todos juntos a algún sitio por primera vez. Él fue caminando tranquilamente hasta la playa, era mediodía y el sol calentaba con fuerza, cosa propia del mes de agosto. Una voz chillona lo llamó desde lejos y él se giró para ver quién era aunque ya sabía de sobra el nombre de la persona que lo había llamado a voces. Mimi venía cargada con un gran bolso blanco e iba vestida con un vestido playero color rosa. Además, llevaba sobre la cabeza un gran sombrero de ala ancha y llevaba sus ojos protegidos por unas grandes gafas de sol. En cuanto llegó frente al rubio se quitó las gafas de sol y le sonrió. Matt esbozó una media sonrisa, era increíble como aquella muchacha sabía hacerlo reír con el más mínimo gesto.
─¿Dónde están los demás?─preguntó la castaña mientras miraba a un lado y otro de la playa buscando una cabeza pelirroja y otra morena entre la gente.
─Pues no lo sé, en teoría, habíamos quedado aquí, ahora. Supongo que estarán al caer.
Ambos decidieron esperarlos pero pronto les llegó un mensaje a sus móviles diciendo que no iban a poder acudir. Tai alegó que no podía ir porque le habían colocado un entrenamiento extra aquel día y Sora afirmaba que su madre la necesitaba para ayudarla con unos cuantos arreglos florales que se le estaban acumulando. Matt se encogió de hombros, un poco molesto. Siempre pasaba lo mismo cuando quedaban, Tai no quería acudir y Sora también terminaba huyendo despavorida. Matt bufó y Mimi lo miró.
─¿Quieres que nos quedemos o qué vas a hacer?
Matt miró a la castaña y se quedó pensando en que si se marchaba ahora a casa lo único que iba a hacer sería tirarse en el sofá a pasar la tarde mirando programas malos en la tele mientras comía patatas fritas. El plan de irse a casa no le atraía demasiado así que asintió con una pequeña sonrisa. Mimi fue la primera que metió los pies en la arena y echó a andar separándose de la zona del paseo. Matt la miró y sonrió, le hacía mucha gracia ver como caminaba Mimi, tenía un andar muy gracioso a la vez que sensual. Aquel cuerpo delgado tenía unas finas curvas que hacían a Mimi muy atractiva. La chica se giró a ver qué le pasaba a Matt y se quedó observándolo. Él al percibir su mirada, esbozó una seductora sonrisa y con las manos en los bolsillos la siguió. Mimi se sonrojó un poco y caminó a su lado. Se instalaron y montaron la sombrilla clavándola con fuerza en la arena. Mimi se despojó de aquel vestido rosa que llevaba y Matt descubrió que debajo llevaba un bikini blanco que le quedaba fantásticamente bien. Mimi abandonó sus pertenencias junto a la sombrilla y fue directa a meter un pie dentro del agua. Lanzó una exclamación al notarla un poco fría.
─¿Qué tal está?─preguntó Matt mientras se quitaba la camiseta y la doblaba para guardarla en su mochila.
─Medio fría y medio caliente.─respondió Mimi mientras intentaba poner los dos pies dentro del agua. Matt sonrió, aquello podía ser divertido. Dejó la mochila y corrió hacia Mimi, puso una mano a la altura de sus rodillas y la otra en su espalda y en un ágil movimiento la cogió en brazos. Mimi no pudo decir una sola palabra por la sorpresa pero empezó a forcejear a medida que Matt se adentraba en el mar con claras intenciones de tirarla a la fría agua─. Suéltame, Matt. Te lo advierto.
─¿O qué harás?─preguntó el chico desafiante a sabiendas de que en aquellos momentos tenía el control de la situación.
─O...─Mimi intentó decirle algo pero no se le ocurrió. A veces, Matt podía ser tan prepotente...
Lo miró con los ojos entrecerrados y se aferró a su cuello para evitar que la tirara en cualquier momento al agua. Se fijó en los pronunciados músculos de sus hombros y sin querer se sonrojó. Alzó al mirada y vio que Matt la estaba mirando con aquellos grandes ojos azules tan oscuros. Su pelo rubio se movía al compás de una suave brisa veraniega. Matt también se quedó prendado en los ojos color miel de aquella castaña, se dio cuenta de que era ligera como una pluma y que su piel era muy, muy suave. Era tan distinta de las demás. Tan distinta de Sora. Sacudió la cabeza y rompió el contacto visual con Mimi. La joven también bajó la cabeza un tanto avergonzada. Matt aprovechó ese momento para aferrarla entre sus brazos y zambullirse con ella.
Una agitada Mimi salió del agua empapada de pies a cabeza, Matt surgió del agua a su lado y empezó a reír sin parar al escuchar como Mimi se quejaba sin cesar. Se levantó y ayudó a que Mimi también se pusiera en pie. El agua les venía por las rodillas de manera que si se quedaban sentados les llegaba por la garganta. La castaña empezó a golpearle el pecho con los puños para intentar que dejara de reírse de ella.
─Vamos, Mimi. No me niegues que ha sido gracioso.
─Eres tonto, Matt. Yo necesito mi tiempo para meterme en el agua y más cuando está fría.
─Pero como puedes decir que está fría el agua cuando estamos en pleno agosto y con cuarenta grados a la sombra.
─Pues porque yo la noto fría─. Hizo un puchero y cruzó los brazos. A Matt aquello le pareció sumamente adorable y le colocó un dedo bajo la barbilla para hacerle alzar el rostro.
─Venga, no te enfades conmigo...─Dijo en un susurro con el rostro muy cerca del de la joven.
─Tendrás que hacer algo para compensarme...─Susurró la chica al ver como Matt estaba cada vez más cerca. Estaba tan cerca que podía sentir su respiración y sin estirar la mano podía tocar su cuerpo.
─¿Qué quieres que haga?─ A Mimi se le cortó la respiración en aquel momento, estaban demasiado cerca y aquello no podía acabar muy bien. Si se acercaba un poco más ella ya no podría controlar aquellos sentimientos que estaban luchando por salir de su interior desde hacía mucho tiempo, sabría que no dudaría en besarlo por mucho que él fuera el novio de su amiga, de su mejor amiga. Y no dudaría en hacerlo porque lo quería, lo quería desde antes de que saliese con Sora, lo quería desde el momento en que se había cruzado con él. Matt dejó de pensar durante unos segundos y se dedicó a deleitarse mirando a su amiga, sintiendo como cada fibra de su cuerpo le pedía que la besara, que lo hiciera ya. Su corazón le gritaba que la besara y no la dejara escapar porque ella era única y especial. No obstante, fue Mimi la que recobró la cordura y lo apartó poniéndose seria. La joven se apartó de él pero Matt la cogió de la mano─. ¿Qué nos pasa?
Mimi lo miró con ternura y negó con la cabeza saliendo del agua. Matt se quedó allí durante un buen rato mientra veía como Mimi extendía la toalla y se acostaba boca arriba sobre ella para tomar el sol. Matt nadó un poco, ni siquiera el tranquilo oleaje conseguía mitigar aquellos sentimientos que no sabía ni que existían. No lo había sabido hasta ahora, hasta que había descubierto que tenía el corazón partido en dos y una de las mitades le pertenecía a Mimi y la otra a Sora. Salió del agua, chorreando y caminó tranquilamente hacia la sombrilla bajo la cual Mimi estaba acostada con los ojos cerrados. Él colocó una mano a cada lado de la cabeza de la joven castaña y una pierna a cada lado de su cuerpo quedando a gatas sobre ella. Mimi no se dio cuenta del lugar que ocupaba Matt hasta que las gotas de agua salada que caían del cuerpo del joven empezaron a mojarla. Abrió los ojos sorprendida y miró a Matt a los ojos. Él no sonreía pero tampoco estaba serio. Su pelo rubio caía desordenado sobre su rostro y de su cuerpo resbalaban gotas de agua que acababan impactando en el cuerpo de Mimi.
─¿Qué haces aquí?
─Mirarte. ¿Te molesta?─Mimi no supo que decir y él ladeó la cabeza esbozando una sonrisa. Matt se inclinó un poco sobre ella hasta el punto de que sus narices prácticamente se rozaban─. Todavía no me has dicho qué quieres que haga para que me perdones por haberte tirado antes.
─No seas tonto, ya te he perdonado─.Dijo la castaña con una sonrisa que a Matt le pareció completamente adorable.
─¿Segura?
─Segura.
─Pues, perdóname ahora por esto─. Bajó la cabeza y posó sus labios sobre los de ella con suavidad. Mimi abrió los ojos de par en par, tenía que estar soñando, no podía ser que Matt la estuviera besando. Sin embargo, lo estaba haciendo. Cerró los ojos y rodeó el cuello de Matt con los brazos acercándolo a ella. El cuerpo de mojado de Matt se dejó caer sobre el suyo para profundizar el beso. El chico llevó una mano a la nuca de ella y acarició su pelo sin dejar de besarla. Finalmente, la falta de aire los obligó a separarse, Mimi fue la primera que se apartó, roja como un tomate. Matt tardó un poco más en reaccionar y se sentó en la arena en silencio. Ninguno de los dos dijo nada en un buen rato y cuando por fin se dijeron algo fue para despedirse.
Matt cerró los ojos, para él aquel beso con Mimi fue espectacular. Fue un beso dulce, sin llegar a ser empalagoso. Simplemente, fue perfecto y muy diferente a los besos de Sora e incluso muy diferente al que había compartido hacía no mucho con Kari. Mimi era distinta de las demás pero... ¿hasta qué punto llegaba eso? No estaba todavía seguro de lo que sentía pero lo cierto es que no había podido olvidar aquel día, ni uno solo de los detalles y lo peor es que le venía a la mente incluso cuando estaba con Sora. Solo una duda le venía cada vez que pensaba en aquel momento especial compartido con Mimi.
─Y tú, ¿recuerdas nuestro momento, princesa?─Pensó antes de volverse de lado para intentar conciliar el sueño.
Gracias a todos por leer el capítulo :) espero que haya gustado!
Tengo que agradecer los reviews a:
-Kuroda. Kumiko. miss: Bueno, a pesar de que no te esperaras la pareja espero que te gustara :) Y después me pasaré por tu Kenyako.
-HikariCaelum: Muchas gracias por tu review, no sabes lo mucho que aprecio tu opinión y sí que entiendo lo que quieres decir :) Cada beso es un recuerdo especial entre dos de los Elegidos para guardarlo entre ellos. Espero que este también te haya gustado!
-TakeruTakaichi99: Gracias por tu review, sí es una pareja un poco rara pero este fic es un poco un juego en el que van a haber parejas más comunes y otras que no tanto. Tú tranquilo que Takari habrá seguro porque también es mi pareja favorita.
-Guest: Un Michi también habrá. :)
-Arisa Bennet: Jaja a mí también se me hace el Takimi mucho más posible que el Yamakari y eso que nunca había escrito sobre estas parejas. Me alegro muchísimo de que te gustaran ambos capítulos y espero que apruebes el Mimato, estaré esperando tu opinión :D
-Genee: Querida Genee, gracias por pasarte por mi fic :) Creo que no me dio tiempo de notificar nada a Hikari Blossom porque cuando iba a hacerlo ya me había dejado un review jaja Sí, como puedes ver creo que habrá un Sorato pero no te preocupes ;) Y sobre las parejas que nombras el Joe x Mimi lo tengo pensado pero no sé todavía como enlazarla y el SoraxTakeru... digamos que está en proceso!
-Hikari Blossom: Muchísimas gracias por tu review, me costó decidirme a escribir sobre ellos pero veo que al final es casi el capítulo que más ha gustado :)
. : Gracias por tu review, sí este fic es del estilo de Emblemas y cada uno de los capítulos va de alguna manera enlazado con los otros :) No sé como quedará al final pero bueno jajaja Por cierto, he estado mirando lo de los reviews pero hay mucha gente que los contesta de esta manera así que mientras no digan nada no creo que pase nada pero gracias por decírmelo :D
