-10 besos-

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"El primer beso es mágico, el segundo íntimo, el tercero rutinario."

Raymond Chandler(1886-1959) Escritor estadounidense de novela policiaca

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Kari vio a entrar a T.K. en el gimnasio, lo vio por el rabillo del ojo y se giró dejando de lado la conversación que tenía a medias con un chico de su clase para observar con detenimiento al rubio. Su mejor amigo llevaba a Sora cogida de la mano, con delicadeza. Arrastró a la pelirroja hasta el centro de la pista de baile donde empezaron a bailar. Una punzada atravesó el corazón de Kari al ver como el muchacho tomaba de la cintura a su amiga, estrechándola con firmeza contra su cuerpo, la miraba con mucha ternura y nada hubiera podido borrar la sonrisa que llevaba pintada en el rostro. Kari era incapaz de desviar la mirada de la pareja y el muchacho de su clase con el que estaba hablando se marchó sin decirle nada, sabía que ella no le haría caso si estaba mirando a Takaishi.

La joven se mordió el labio inferior, T.K. se había marchado hacía un rato sin decir nada cuando ella había empezado a hablar animadamente con ese compañero de clase. Y, ahora, había vuelto a la fiesta con Sora de la mano. Giró la cabeza y miró a los lados al encontrarse sola y se dio cuenta de que su hermano también miraba con atención a T.K. y a Sora desde el otro lado del gimnasio donde estaba tomando una copa de ponche con Mimi cogida del brazo.

De pronto, sintió una mano que se posaba su hombro. Volvió la cabeza y se encontró con los ojos oscuros de Davis que la miraba con una sonrisa. La hizo volverse hacia él, cogiéndola por los hombros.

¡Hola, Kari! – saludó el chico con su habitual buen humor.

Hola, Davis – respondió ella con una sonrisa un tanto forzada. Quería mucho a Davis, era uno de sus grandes amigos pero hubiera preferido que no apareciese en aquel momento, no tenía ganas de charlar con nadie. El chico que ponía la música no paraba de poner canciones lentas, una detrás de otra y los que estaban en el baile ya estaban todos con sus parejas en la pista. Se sentía fuera de lugar por algún motivo.

¿Quieres bailar conmigo? – preguntó el chico con una sonrisa afable mientras le tendía la mano. Ella dudó unos segundos pero finalmente aceptó, podía estar bien intentar recuperar el buen ánimo que había tenido durante toda la noche. Davis se colocó entre las innumerables parejas y Kari caminó hasta alcanzarle. Se dio cuenta de que estaban muy cerca de donde bailaban T.K. y Sora. Sintió la mano de Davis tomándola por la cintura de manera que le puso una mano en el hombro y le cogió la otra con la que le quedaba libre. Empezaron a moverse lentamente, Davis no tardó en darse cuenta de que Kari no le estaba haciendo ningún tipo de caso –. Kari…

La joven giró la cabeza bruscamente y esbozó una sonrisa de disculpa, Davis la miró intensamente a los ojos y ella supo que se había dado cuenta de que estaba distraída. Davis suspiró, quería atraer la atención de Kari como fuera así que acortó la distancia que separaba sus cuerpos, apretándola más contra él y en un acto impulsivo dejó caer los labios sobre los de ella. Kari abrió los ojos de par en par, todo el mundo los estaba mirando. Apartó a Davis colocándole las manos en el pecho y giró la cabeza, T.K. había dejado de bailar junto a Sora, parecía que se había quedado petrificado. Sora le daba unos suaves tirones en la manga de la chaqueta pero él no reaccionaba. Davis se dio cuenta de lo que había hecho, se separó de Kari y se pasó una mano alborotándose el pelo de la nuca.

¿Qué ha sido eso, Davis? – susurró ella roja como un tomate en voz muy baja.

Yo… yo… lo siento, Kari – murmuró él, avergonzado. Maldita impulsividad.

Un leve murmullo se extendió entre los presentes y Kari escuchó unos pasos que se alejaban, no levantó la cabeza, sabía perfectamente quién se había marchado. Tampoco miró a Davis que intentó disculparse de nuevo con ella pero Kari le tranquilizó diciendo que no era necesario, que no tenía importancia. El beso con Davis había sido corto y había sentido un leve cosquilleo en el estómago, sin embargo, no había sentido nada más, nada especial, nada que la hiciera volar. Eso la cercioró de que había tomado la decisión correcta al apartarse, ella no era para Davis, si hubieran seguido los besos pronto se hubiera convertido en algo rutinario e incómodo para ambos, lo sabía. Cerró los ojos, le daba pena no poder corresponder a Davis, la verdad es que le encantaría poder corresponder esos sentimientos que él le profesaba pero estaba empezando a descubrir que había otro chico que despertaba muchos sentimientos en ella, muchísimos. No obstante, aún no estaba completamente segura de ello y tampoco sabía si serían correspondidos…

Se apartó del centro de la pista de baile, tras pedirle a Davis una vez más que no se disculpara. Se sentó en una de las gradas del gimnasio y aunque tardó unos segundos, todos la vieron salir del gimnasio a toda prisa…


Sé que ésta no es la mejor viñeta del mundo, lo sé. Pero, es un beso de paso que me abre más posibilidades. En los próximos capítulos aparecerá un Mishiro, un Kenkari, un Daiyako o Takeru x Miyako (aún no lo sé seguro), posiblemente meta a Joe en alguna viñeta y ya me inventaré otras parejas sobre la marcha. ¿Alguna sugerencia?

Tranquilos que habrá Takari xD

Y, asondomar, gracias por tu idea de los besos entre personajes del mismo sexo porque me has dado una buena idea para un próximo cap :)

Por último, aviso de que voy a cambiarle el nombre al fic y voy a llamarlo simplemente "Besos", básicamente porque van a ser más de diez.

Gracias a todos por los reviews, los follows y favorites.

Un abrazo enorme

Takari95