Disclamer: Todos los personajes de esta historia le pertenecen a J.K. Rowling.
ADVERTENCIA:Este capítulo contiene un Lemon.
Capítulo 22: Absolutamente tuya.
Draco volteo hacia el cielo y pudo divisarlo, antes de llegar al lugar donde estaba, pudo darse cuenta de que Hermione había hecho un gran tumulto de ramas, se imaginó que para encenderlas y llamar su atención. La gryfindor tenía razón, lo mejor era salir de ahí y enfrentar de una vez a todo el mundo mágico, se giró, dándole la espalda a la castaña, iba a comenzar a correr cuando un grito lo detuvo, volteo hacia atrás y no vio a su novia. Hermione pensó que el slytherin no haría nada mientras tenía esa batalla mental, así que se apresuró para ponerse en marcha pero se distrajo, sin darse cuenta dio un paso en falso, se resbalo perdiendo el equilibrio y cayó al agua no sin antes golpearse la cabeza con una de las rocas del arrecife. El chico al no verla, el pavor lo invadió y no pudo más que gritar su nombre totalmente aterrado.
- ¡Hermione!
Pero no obtuvo respuesta alguna.
- ¡Hermione! ¡¿Dónde estás?!-grito desesperado.
Y de pronto una idea paso por su mente.
- No, no, no, no puede estar ahí… no por favor…-decía una y otra vez mientras corría hacia el final del arrecife.
Al llegar fijo su mirada con desesperación en las rocas que se encontraban debajo tratando de encontrarla, sin embargo, no alcanzo a divisarla, así que sin pensarlo dos veces salto hacia el mar, tal vez podría ver mejor y así encontrarla, al hacerlo no tuvo el suficiente cuidado y se golpeó la pierna con una de las rocas, lo único que hizo fue gruñir, aunque eso no lo detuvo para sumergirse en el agua y buscarla. Cada segundo que pasaba sin poder encontrarla se le hacía una eternidad, una angustia tremenda lo invadía a cada momento, sabía que estaba ahí, ya que ¿Dónde más podría estar?
- ¡Hermione! ¡Hermione! ¡Respóndanme por favor!-gritaba exasperado.
Salía del agua solo para absorber un poco de aire, tratar de buscarla en la superficie y después volver a sumergirse, esta conducta la repitió tres veces más, hasta que por fin la pudo ver, un alivio lo embargo al mismo tiempo en que se combinaba con la angustia porque ésta solo flotaba en el agua, por tanto, nado lo más rápido que pudo hasta donde estaba ella, la sujeto de la cintura como pudo, afortunadamente la marea no eran tan fuerte, eso ayudo a que sacara a la gryffindor lo más rápido posible del agua. Con dificultad llego a la orilla debido a la herida en su pierna, ni siquiera volteo a ver qué tan grave era, lo único que pasaba por su mente era hacer reaccionar a Hermione, porque que no respondía a ningún estímulo.
Para cuando pudo colocar el cuerpo de su novia en la arena, ya se encontraba verificando su respiración, coloco su oído en la boca de ella mientras miraba su pecho, para ver más rápido si este se elevaba, horrorizado se percató que no respiraba, así que ni siquiera lo pensó, se inclinó, unió sus labios a los de la gryffindor y le dio dos respiraciones, toco su cuello y su pulso era muy leve, casi no se sentía, por tanto, prontamente coloco sus dos manos en el pecho de ésta y comenzó a oprimirlo, lo hizo 30 veces para después darle 2 respiraciones más, volvió a repetir lo mismo.
- Vamos Hermione, no me dejes por favor, no me dejes.-repetía suplicante una y otra vez. Por favor…
Conforme pasaba el tiempo y la chica no respondía, por la misma desesperación oprimía más el pecho de la castaña, como si eso pudiera ayudar más. Por su mente solo cruzaba la idea de volver a ver abiertos esos ojos amielados que lo observaban con esa ternura que solo ella podía brindarle a través de su mirada.
- Respira, respira, respira.-decía Draco insistentemente a la vez que le oprimía el pecho y se acercaba a su boca para darle las dos respiraciones que necesitaba.
Sus intentos parecían inútiles ya que Hermione no mostraba ningún signo de vida. El rubio se repetía a si mismo que todo estaría bien, que en unos segundos más respiraría, que ella abriría sus ojos y volvería a pronunciar su nombre. Estaba por el tercer ciclo cuando la angustia le gano.
- ¡Por favor Hermione respira!-exclamo suplicante.
Y como si ella escuchará aquel grito, comenzó a toser y aventó el agua que tenía dentro de los pulmones. El chico sintió como su alma regresaba a su cuerpo debido al enorme alivio que sintió, fue tanto que provoco que se dejara caer hacia atrás, pero esto no duro mucho ya que prontamente se colocó frente a ella. La castaña abrió sus ojos encontrándose con los de él, quien sin pensarlo la rodeo con sus brazos, aunque lo hizo tan precipuamente que provoco un quejido en ella.
- Lo siento.-se disculpó.
A pesar de que se estaba recuperando, pudo darse cuenta de la enorme angustia que la mirada de Draco reflejaba, angustia que ella había provocado en él… mirada que poco a poco comenzó a cambiar, ahora reflejaba alivio.
- ¿Cómo te sientes? ¿Puedes levantarte? ¿Estas bien?-pregunto aún preocupado.
Muchas preguntas y ella sin poder responder, le dolía mucho el pecho, posiblemente debió de ser por el RCP que recibió por parte de su novio.
- Creo que… estoy bien.-contesto muy apenas.
Pasaron algunos minutos, minutos que él dejo para que ella se recuperará.
- ¿Puedes levantarte?-quiso saber.
Solo se limitó a asentir, sin embargo, no tuvo que pedir la ayuda del rubio, ya que éste rápidamente coloco su brazo en su espalda y sujeto su codo para ayudarla a levantarse. Al estar de pie no pudo soportarlo más, la atrajo hacia él y la rodeo entre sus brazos, ni siquiera el dolor de su pierna le importaba en ese momento.
- Pensé que te perdía.-murmuró en su oído.
Hermione abrió ligeramente sus ojos sorprendida, después sonrió. Draco se separó de ella pero sin dejar de abrazarla.
- Si algo te hubiera pasado yo…-se detuvo.
- Tran… tranquilo… estoy bien… ya paso, además… no te puedes librar… de mi tan fácil.-bromeo con una ligera sonrisa.
Ese comentario también provoco una sonrisa en él.
- Espero que jamás pueda deshacerme de ti.-comento poniéndose serio.
Desvió su mirada hacia su cabeza, la soltó y comenzó a rodearla.
- ¿Qué… que haces?-quiso saber sorprendida por aquella conducta.
- Tengo que verificar que no tengas una herida… por algo estabas inconsciente.-comento.
Se ubicó en una parte específica, debido a que la sangre la delato.
- Creo que te golpeaste, tienes un poco de sangre.
- ¿Así?
Levanto su brazo y con la yema de sus dedos toco la zona, al hacerlo se quejó.
- Agrr.
- Déjame ver.-le ordeno el rubio.
Inspecciono el área, quería verificar que solo fuera una herida pequeña y que la sangre pudiera quitarse lavándose.
- Creo que primero tenemos que limpiarte.
Y sin que la chica lo previniese, la tomo entre sus brazos, cargándola.
- ¿Qué… que haces?-pregunto sorprendida.
- Debes de estar débil… además, es mucho más rápido así.
- Gra… Gracias.-dijo algo sonrojada por aquella conducta.
Al llegar al refugio, la acomodo lo más delicadamente que pudo, salió por un coco con agua, al regresar corto un pedazo de su camisa ya desgastada. Lavo el trapo lo mejor que pudo y después se lo coloco en la herida para comenzar a limpiarla.
- Argg.-se quejó la chica mientras hacía gestos de dolor.
- Lo siento.-se disculpó Draco.
- No… esta… esta bien, es mejor que limpies bien.
- No me refiero a eso, sino a lo que te dije acerca de no regresar… en realidad tienes razón… como siempre.-sonrió. Tenemos que salir de aquí, si algo más te hubiera pasado…-se detuvo y dejo de limpiar la herida.
- Tranquilo, nada paso.-trato de sonreír, sin embargo, el rubio no la alcanzo a ver.
- Perdóname por ser un estúpido.
- No tienes que disculparte de nuevo, ya lo hiciste Draco.-comento tiernamente.
- No, si tengo… siento mucho que no te haya dado la seguridad que te mereces… que pienses que te dejare en cuanto lleguemos a Hogwarts… no… no lo haré, te lo prometo, porque tú en verdad me gustas… yo estoy enamorado de ti, yo en verdad te…-se detuvo, apretó sus puños.
Hermione sabía perfectamente lo que pretendía decir.
- Draco no tienes que hacerlo, yo también lo siento… no quiero que me digas que me amas si en verdad no estás seguro… fui muy injusta, no me di cuenta de que de cierta manera estoy obligándote… si me la dices ahora, no será real… yo quiero que cuando en verdad me digas esa palabra, sea porque la sientas, porque te nazca decírmela.
- Pero…
- Perdóname por todo… yo tampoco te he dado la seguridad que te mereces ya que también piensas que te dejaré cuando regresemos… es injusto descartar esa posibilidad, porque al final del día sigue siendo una.
El slytherin coloco su mano en la mejilla de la chica, la acaricio, después acerco sus labios a los de ella para besarla.
- No tienes idea de todo lo que me haces sentir.-dijo él.
- Y tú a mi.-sonrió.
Y luego ella lo beso.
- Ahora veré que no tengas nada más en la herida.
Se colocó de tal manera que pudiera observarla bien, al fijar su mirada pudo ver que era una herida no muy grande, tenía sangre coagulada, lo que impedía verla como él quisiera.
- Al parecer no, pero te estaré monitoreando.-le dijo.
Ella sonrió.
- ¿Por qué sonríes?-quiso saber.
- Es que me encanta como me cuidas.-contesto.
Él sonrió igualmente.
- Te cuido porque ahora eres lo más importante de mi vida.
- Y tú de la mía.
Se acercó a ella y la beso cuidadosamente, no quería lastimarla, aparte de que sabía que aún se estaba recuperando.
Mientras tanto en Hogwarts, Ron y Luna se dirigían al comedor en busca de Ginny y Harry para contarles acerca de la buena noticia, al llegar los vieron que estaban comiendo.
- Harry, Ginny ¡les tenemos una excelente noticia!-exclamo el pelirrojo.
- ¡¿Encontraron a Hermione?!-pregunto su hermana.
- No, aunque puede ser que la encuentren.-contesto.
- ¿A qué te refieres?-esta vez fue Harry quien pregunto.
- Luna, cuéntales.
- Mi padre acaba de irse de viaje a las montañas en busca de un Snorkack de cuerno arrugado, como todos saben nadie cree que existan, aunque mi padre y yo estamos convencidos de que en verdad viven y se encuentran…
- Lo sabemos Luna, nosotros también te creemos, sin embargo, ¿puedes decirnos a que se refiere Ron?-la interrumpió Ginny.
- Claro.-sonrió. Mientras buscaba al Snorkack de cuerno arrugado, conoció a una persona y le comento la situación de Hermione debido a que él señor le informo a mi papá a lo que se dedicaba y dijo que tal vez podría ayudarnos.
- ¡¿En serio?!-pregunto entusiasmada la pelirroja.
- Si, mi padre me mandará una lechuza mañana para decirme cuando podrán venir.
- ¡Gracias Luna!-exclamo gustosa la chica, abrazándola.
- Muchas gracias Luna.-se unió el chico de anteojos.
Draco convenció a Hermione que debería de descansar para recuperar las energías que había perdido por el incidente del acantilado, en lo particular ella no quería hacerlo aunque era cierto que se sentía débil y cansada. Durante el tiempo que la castaña utilizo para dormir, el rubio comenzó a colocar varias acumulaciones de ramas de palma seca que pudieran funcionar para llamar la atención del helicóptero cuando pasará, además de preparar fogatas cerca de ellas.
La chica abrió sus ojos, dándose cuenta de que estaba sola en el refugio, se preguntó dónde podría estar el slytherin, como ya se sentía un poco mejor, se dispuso a ponerse de pie, no supo si lo hizo demasiado rápido o que fue lo que paso ya que su cabeza comenzó a girar provocando que se detuviera para no caerse al momento en que un dolor punzante se adueñó de su cráneo.
- Agrr.-se quejó.
Llevo su mano a la cabeza, específicamente colocándola en la parte de la herida, para después quitarla y llevarla ante sus ojos, se percató de que tenía un poco de sangre, volvió a tocarse, le dolió y se quejó nuevamente. Muy probablemente se había lastimado mientras dormía, así que no debía de preocuparse, pronto se pasaría. Pensó seriamente en decirle a su novio, sin embargo, opto porque no era buena idea ya que solo lo preocuparía sin razón, quizá no era nada grave y esa herida cicatrizaría en algunos días.
Para cuando Draco entro al refugio, ella ya estaba totalmente recuperada.
- Hermione no te dije que te quedaras descansando.-comento en tono de regaño.
- Ya descanse lo suficiente.-sonrió.
- Esta bien. ¿Quieres algo? ¿Agua, comida?-quiso saber.
- No gracias. ¿Qué estás haciendo?-pregunto curiosa ya que escucho muchos ruidos mientras estaba descansado.
- Estaba haciendo algunas cosas para que cuando volviera a pasar el helicóptero pudiera vernos y rescatarnos.
- ¿Así?
El chico asintió. Ella sonrió.
- ¿Qué sucede?
- Es que has cambiado tanto Draco… bueno los dos lo hemos hecho. Recuerdo como nos llevábamos en Hogwarts, incluso cuando llegamos, quién iba a decir que tú y yo terminaríamos así… siendo una pareja.-comento.
Se acercó, la rodeo de la cintura y cuidadosamente la atrajo hacia él, ya que no quería lastimarla.
- Lo sé, si alguien me lo hubiera dicho antes de llegar aquí, lo hubiera juzgado de loco.-bromeo. Agradezco el que hayas realizado ese hechizo que nos trajo aquí, porque nos hiciste un gran favor a los dos… Es cierto que al principio me mostré un poco antipático…-en ese instante fue interrumpido.
- ¿Un poco?-pregunto en tono de sarcasmo.
- Bueno… mucho.-se rió. Es solo que en ese tiempo era todo lo que un Malfoy debía y estaba destinado a hacer… ahora que te tengo a ti, ya no me importa si soy un Malfoy que cumple con los estándares o no.-dijo sinceramente.
- Creo que los dos hemos cambiado mucho.-lo apoyo, de pronto su rostro se tornó serio. Espero que cuando regresemos sepan comprendernos.-expreso triste.
- Si no lo hacen es muy su problema. Yo seguiré contigo, lo acepte mi padre o no.-aseguró.
- Me dolerá si Harry y Ron hacen lo mismo, Ginny tardará en aceptarlo pero al fin del día lo hará, a Luna no le importará.-sonrió al recordarla. Porque ella no juzga a nadie, te acepta tal como eres.
- Creo que por eso dicen que está un poco.
Hizo un ademan con su mano al lado de su cabeza, simulando locura.
- ¡Draco!-lo reprendió. Ella es única… creo que muchos de nosotros deberíamos de tener algo de Luna.
- Si, mi padre debería ser uno de ellos.-bromeo.
Eso origino una sonrisa en la castaña.
- Yo también creo eso.-lo apoyo.
- Dejemos de hablar de ellos y mejor solo concentrémonos en nosotros… en aprovechar el tiempo que estemos aquí… antes que nos rescaten.
- ¿Y que se te ocurre que debemos de hacer antes de irnos de la Isla?-quiso saber.
- ¿Tú qué crees?-pregunto sonriendo pícaramente
Se acercó a sus labios y unió los suyos a los de ella, fundiéndose en un beso lento, largo y apasionado. Al separarse, se miraron y sonrieron.
- Tienes razón, antes de irnos debemos de ver el atardecer.-comento la gryffindor.
Él rió.
- A eso no me refería con aprovechar el tiempo en la isla… pero para comenzar esta bien.
Salieron del refugio, al hacerlo pudo darse cuenta de que el slytherin cojeaba un poco.
- ¿Qué te paso?-pregunto preocupada.
- Solo me golpee con una de las rocas cuando intentaba rescatarte, pero no es nada de gravedad… ni siquiera me duele.-sonrió.
Se puso seria, debido a que se sintió culpable, volteo hacia un lado y se dio cuenta de la acumulación de palmas que había hecho su novio para llamar la atención del helicóptero, eso hizo que instantáneamente sonriera pero no dijo nada. Comenzaron a caminar, se colocaron debajo del árbol de siempre, Hermione se sentó y Draco se colocó detrás de ella, la rodeo con sus brazos y la chica apoyo su cabeza en el pecho del slytherin, quedándose así, observando aquel atardecer que se postraba ante sus ojos.
Al día siguiente, la primera en levantarse fue la gryffindor, durante la noche no había dormido del todo bien ya que la herida le dolía con cada movimiento que hacía y sin querer se lastimaba. Mientras iba por agua para limpiarse, volvió a sentir que su mundo giraba, se detuvo, agarrándose de una palma que estaba muy cerca del contener de agua, en ese instante Draco salió del refugio dándose cuenta.
- Hermione ¿estás bien? ¿Qué sucede? ¿Te duele algo?-quiso saber sin dejar su tono de angustia, tomándola de un abrazo y de la cintura.
- ¿Eh? Si… solo me dio una punzada.-mintió. Es… algo normal.-contesto tratando de sonreír.
Lo último que quería era preocupar a su novio.
- ¿Estas segura?-pregunto poco convencido ya que sabía que Hermione haría hasta lo imposible por no preocuparlo. Quiero que me digas si te llegas a sentir mal, no me mientas.-la sentencio.
- No lo esto haciendo.-respondió con una sonrisa más convincente debido a que el mareo había pasado.
- ¿Por qué te levantaste tan temprano? ¿A dónde ibas?
- A limpiarme la herida.
- No tienes que hacerlo, solo pídemelo, yo haré todo.
- No quería molestarte, estabas plácidamente dormido y…
- ¡Y nada! Yo seré quién te cuide y te desinfecte la herida.
Iba a replicar, sin embargo, el rubio hizo un ademan y levanto una de sus cejas.
- Esta bien.- aceptó a regañadientes.
De pronto un ruido llamo su atención.
- Creo que lloverá.-comento la chica al notar a lo lejos que una gran nube llena de agua se acercaba a la Isla.
- Cierto… es bueno tener ya el refugio.-sonrió él.
- Esperemos que aguante y no como el otro.-ironizó.
- Entonces, vamos. Limpiare tu herida.
Se fueron cerca del refugio, Draco tomo uno pedazo de su camisa, lo lavo y con él se puso a limpiar la zona afectada, Hermione hacia muecas de dolor, que notablemente el chico no alcanzaba a ver. Al terminar, se puso de pie.
- ¿A dónde vas?-quiso saber.
- Iré por la lanza, hoy es día que comamos pescado.-sonrió. No te muevas de aquí, regreso en unos minutos.-la sentenció.
- No lo haré.
Al irse el chico, su sonrisa se borró debido a más punzadas en su cabeza.
- No te preocupes Hermione, todo está bien, es normal.-repetía para sí misma.
Levanto su cabeza, trato de olvidarse de ellas mirando a su novio a lo lejos, quien estaba por el arrecife tratando de pescar. Pasaron algunas horas cuando lo miro regresar, venia sonriente ya que en sus manos traía consigo unos pescados, al estar más cerca se los enseño.
- Veo que te fue muy bien.-comento.
- ¡Excelente!-exclamo.
Ella se quedó observándolo y sonrió tiernamente.
- ¿Qué sucede?
- Que ya eres un todo un cazador… eres mi cazador.
- Fuerte y guapo.-bromeó.
Hermione rió.
- Muy fuerte y muy guapo.-lo apoyo. Entonces.-comento a ponerse de pie.
- wowo ¿qué haces?
- Prenderé la fogata.
- No es necesario, yo lo hago.
- Draco no estoy inválida.-expreso un tanto molesta debido a que no le gustaba no hacer nada. Además solo es encender el fuego, eso es todo.
El slytherin entendió que a lo mejor estaba sobrepasándose, conocía la personalidad de la castaña… lo que le molestaba y esto que estaba haciendo era de las cosas que no le gustaba.
- Esta bien.-acepto. Pero no te esfuerces demasiado.
- Te lo prometo.-levanto una mano gustosa.
Se puso a hacer la fogata, al terminarla se quedó unos momentos más de cuclillas, al levantarse nuevamente se mareo.
- ¿Qué me pasa? Es el tercer mareo.-se preguntó a si misma preocupada. Tranquilízate… no pasa nada, no dejes que Draco se de cuenta.
Respiro profundo, se calmó y se dirigió hacia donde estaba su novio, quien, afortunadamente para ella, no se dio cuenta del incidente.
- La fogata ya está lista.-sonrió.
- Gracias. Vamos.
Cocinaron el pescado y comieron plácidamente. El chico se quedó mirándola y rió.
- ¿Qué sucede?-pregunto sin comprender.
- Es que… tienes comida en…-trataba de explicarle, sin embargo, la chica no entendía. Espera.
Se puso de pie y con una de sus manos limpio su mejilla, la observo, como su mano ya estaba ahí no pudo evitar seguirla acariciando, la miro tiernamente y la beso.
- ¿Por qué eres tan hermosa?-pregunto mirándola intensamente al separarse de ella.
- No sé.-respondió sonrojada ya que cuando Draco la veía de esa forma todavía se ponía nerviosa.
- Eres la mujer más hermosa que he conocido… además de inteligente.-sonrió. Eres… completamente perfecta.
Hermione se sonrojo aún más.
- Gracias.-se limitó a decir.
- Es la verdad, es por eso que me enamore de ti.-confesó el slytherin.
- Tú también eres el hombre más perfecto para mí… eres lo más importante que tengo en la vida… te amo demasiado.
Se acercó y lo beso, lo hizo para que él no se sintiera obligado a decir algo que aún no estaba preparado, pero que ella no podía dejar de decírselo por ese motivo, además, se había dado cuenta que era mejor disfrutar el amor que se tenían, en lugar de andar pensando cosas que no originarían nada positivo en su relación, él ya le había demostrado lo mucho que ella le importaba… lo mucho que la quería… todo los días lo hacía y era injusto sentirse insegura solo por una palabra, por tanto, después del accidente decidió que ya no pensaría en eso, lo mejor era ahorrar energías para cuando regresaran y tuvieran que enfrentar a todo el mundo.
La noche llego rápido al igual que el día, el clima comenzó a cambiar, el viento a soplar más fuerte, la gran nube que habían visto el día anterior ya estaba sobre ellos, nube que era adornada por relámpagos. La herida le seguía doliendo de la misma manera y los mareos no habían desaparecido, estaba comenzando a asustarse, no obstante, no quería preocupar a Draco porque lo consideraba inútil, ¿de qué servía que él lo supiera? Solo ocasionaría angustia y miedo en él… y el helicóptero ya no se había visto, posiblemente porque se avecinaba esa tormenta.
- Iré por agua porque tengo que limpiarte la herida.-le dijo.
Fue al lugar y regreso.
- Tendré que ir al río, queda muy poca y si se avecina una tormenta tenemos que estar preparados, también traeré fruta.
La castaña comenzó a seguirlo.
- ¿A dónde crees que vas tú?-pregunto.
- A ayudarte.-contesto.
- Claro que no, no está lejos pero es mejor que te quedes aquí.
- Pero…
- Pero nada, no tardare, te lo prometo.
Se acercó y le dio un beso rápido.
- Ahora regreso.
- Pero…
No alcanzo a decir nada porque el chico ya había desaparecido entre los árboles. Se frustro, en verdad quería ir con él, le preocupaba cuando no estaba con ella porque se imaginaba tantas cosas, como cuando la dejo y después regreso malherido, jamás quería volver a pasar por eso. Los minutos que tardo en regresar le parecieron eternos, mucho más cuando la lluvia se hizo presente y los truenos y relámpagos no cesaban, poco a poco iban subiendo de intensidad. Ella se encontraba en la entrada del refugio, la lluvia le alcanzaba los pies, no obstante, eso no le importaba, miraba insistente el lugar donde lo había visto la última vez, el alma regreso a su cuerpo cuando empezó a ver que algo se movía en la maleza… en efecto se trataba de él, venia corriendo, completamente empapado.
- ¿Estas bien?-pregunto preocupada cuando llego con ella.
- Si, entra, no te mojes.-contesto.
Entraron, los truenos se seguían escuchando, aunque no con mucha intensidad pero si los relámpagos que alumbraban el cielo. El chico coloco los cocos dentro del refugio, volteo a verla, sonrió y echo su cabello mojado hacia atrás, de pronto algo llamo la atención de la chica, quien, prontamente se acercó a él.
- ¿Qué te paso?-quiso saber mortificada debido a que pudo percatarse de que la camisa del rubio traía sangre.
Él no entendió al principio, volteo hacia su abdomen y la vio.
- ¡Ah eso! Es que mientras venia corriendo, una rama de un árbol me golpeó, pero no es nada grave.
- Déjame verla.-le ordeno.
- No te preocupes, no es nada.
- Aún así.
Se acercó a él, quedando a escasa distancia, poco a poco comenzó a desabrocharle la camisa, al sentir el roce de sus manos con su abdomen, comenzó a ponerse nervioso, era estúpido pensar en eso en este momento… aunque si era sincero, pensaba en eso la mayoría del tiempo, más cuando la besaba y acariciaba.
Hermione estaba ajena a todo aquello, así que cuidosamente abrió la camisa del chico, acerco su mano y suavemente toco la herida. Al hacerlo, el rubio soltó un leve quejido, del cual se percató la chica, lo que no supo es de la electricidad que había sentido también.
- Estarás bien.-dijo al momento que volteaba a verlo.
Al hacerlo se topó con la mirada intensa de Draco, esa mirada la hizo sentir acalorada y en ella nació un sentimiento que comenzó en su estómago y se quedó estancado en su garganta, era como si a través de ella le estuviera diciendo lo que pensaba en ese momento, porque instantáneamente se puso nerviosa… el verlo ahí todo empapado, con la camisa abierta, los pectorales y el abdomen al descubierto, ciertos pensamientos se adueñaron de su mente, los cuales subieron de tono por la mirada intensa del slytherin.
Ninguno de los dos dejó de mirarse, era como si se comunicaran a través de sus ojos, el chico fue el primero en actuar, levanto su mano y acaricio la mejilla de ella, quien al sentirlo cerro sus ojos y dijo aquello que tanto quería decir y hacer.
- Draco.-murmuró.
- ¿Si?-pregunto al momento en que pasaba saliva.
- Tócame... como mujer.-le dijo.
- ¿Estas segura?-pregunto.
- Sí, quiero… quiero que tú seas… quiero que tú seas el primero.-dijo. Quiero que esto pase aquí… en la isla.
Eso basto para que se acercará, esto era lo que llevaba anhelando desde mucho antes de saber que estaba enamorado de ella, al principio solo deseaba su cuerpo, pero ahora deseaba conocer hasta su alma… y la beso, durante el tiempo en que sus labios tardaron en unirse, el corazón de ambos comenzó a latir fuertemente y la sangre se aceleró por todo su cuerpo.
El beso comenzó lento y profundo, para después pasar a ser apasionado. Bajo sus manos a la cintura de ella acercándola más a él, aprisionándola en su cuerpo. Se separó de ella.
- Hermione si no estás segura yo… lo entenderé.
- Estoy segura de lo que quiero Draco ahora más que nunca. Quiero ser tuya, completamente tuya.-expreso mientras rodeo su cuello y lo beso.
El slytherin volvió a rodear su cintura, colocando sus manos en la falda para después deslizarlas hacia arriba metiéndola debajo de la blusa y levantándola ligeramente al momento en que acariciaba esa parte de la castaña, ¡Dios! Como extrañaba esa sensación. Hermione por su parte tenía los dedos en el cabello del chico, después bajo sus manos al pecho de él, acariciándolo al momento en que lo despojo de la camisa. Como no quería quedarse atrás, quito sus manos de la cintura de ella y coloco sus dedos en los botones, desabrochando uno por uno, al terminar fue subiéndolos mientras que con la yema de sus dedos acariciaba todo lo que se encontraba a su paso… ascenso por el cual cruzo su abdomen, su pecho, hasta llegar a sus hombros, ya ahí, deslizo sus dedos hacia lados contrarios para despojarla de su blusa, al momento en que hacia todo aquello pudo sentir como la suavidad comenzó a desaparecer, encontrándose con la piel erizada de ella, probablemente debido a las caricias de su parte. Cuidadosamente la fue acostando en las palmas que funcionaban como cama para ellos, pasó de sus labios a su cuello y ella de su cabello a la espalda de él, pudo sentir como las yemas de la gryffindor hacia opresión con su piel, eso le encanto.
La chica por su parte, se dejaba querer, acariciar y amar por aquel hombre que estaba sobre ella en ese instante, había deseado esto desde tanto tiempo pero por miedo, inseguridad se había detenido antes, no obstante, había decidido que esos sentimientos ya no intervendrían más en su relación con Draco, si terminaban al regresar a Hogwarts, al menos se quedaría con estos momentos… con este tiempo en la isla… con esta parte de él.
Mientras besaba su cuello, bajo una de sus manos hasta la pierna de la castaña, la metió debajo de su falda y la levanto, provocando un suspiro en ella, se quedó ahí durante algunos segundos, descubriendo la suavidad de su piel en esa parte que no había sido tocada por él anteriormente. Subió al botón de su falda, lo desabrocho y bajo su zíper, quitándosela, quedando completamente en ropa interior. Entretanto, ella también aprovecho para bajar a los botones del pantalón del slytherin, desabrocharlos pero quien se despojó de esa prenda fue directamente él.
Ahora ya estaban en iguales condiciones, los dos en ropa interior. Conforme el tiempo pasaba, los dos seguían acariciándose, tocando esas parte de su cuerpo que desconocían y haciéndolas completamente suyas. De pronto el chico se detuvo, arqueo la mitad de su cuerpo y fue besando cada parte de ella, comenzando desde la parte baja de la pierna, acariciando además, con la yema de sus dedos ese recorrido. Ante esto, Hermione no pudo evitar más que disfrutar aquellos momentos y como efecto de las caricias en su cuerpo… sus manos comenzaron a contraerse, era como si tratara de oprimir algo que notablemente quería salir. Cuando éste llego a su abdomen, se detuvo, lo beso, lo acaricio mientras sus manos llegaban hasta los pechos de la misma, dándose cuenta de que aún tenía el sostén, el cual, sin perder tiempo lo desabrocho y se lo quito. Coloco una de sus manos detrás del cuello de la chica, la volvió a atraer hacia él y la beso, para ese entonces el cuerpo de los dos ya estaba empapado por el sudor que emanaba de ellos.
Draco pasó de nuevo a besar su cuello pero como su respiración era más agitada, le daba en el hombro a la chica, quien se estremecía, eso provoco una sonrisa en él, le encantaba originar eso en su novia, además de no poder describir todas las sensaciones que estaba sintiendo en ese momento, el deseo mezclado con pasión y amor, con las otras chicas solo las besaba y acariciaba un rato e iba directamente a lo que buscaba, el entrar en ellas y satisfacer sus ansias… con Hermione era diferente, a ella quería tocarla, acariciarla, besarla, conocer cada rincón de su cuerpo y de su alma, quería desnudarla pero no solo para penetrar su virginidad sino para quedarse dentro de ella y formar una sola persona… un ser único.
Casi por instinto, mientras él la acariciaba, abrió sus piernas y pudo sentir su parte masculina, eso la estremeció mucho más, no podía creer que por fin iba a perder su virginidad y que mejor que hacerlo con el hombre que ella amaba. El chico dejo de besarla para contemplar su cuerpo semidesnudo, al verla sonrió.
- No estoy equivocado, eres… perfecta.-susurró acercándose a su oído y provocando de nuevo sensaciones en Hermione que la volvieron loca.
Después la beso, unos momentos después se despojaron de la única prenda que lo dos tenían, quedando completamente desnudos. El slytherin acariciaba su mejilla, pasaba a sus pechos, a sus piernas, a su abdomen, a cualquier parte de ella que pudiera acariciar y hacer de él, ella por su parte, hacia lo mismo con su cabello, su pecho y su espalda. Ambos no comprendían como podían sentir tantas emociones… como la electricidad recorría todo tu cuerpo y se perdía en algún punto, para volver a aparecer nuevamente. Sabían que los dos estaban listos, Draco para entrar en ella y Hermione para dejarlo entrar a él, así que lo hizo, al principio fue extraño y un poco doloroso, pero después el placer que estaba sintiendo se extendió y paso a otro nivel. Casi por inercia ambos comenzaron a moverse uno al compás del otro, provocando más excitación en sus cuerpos, esto sin dejar de besarse y acariciarse.
Los quejidos de placer comenzaron a subir el tono, escuchándose mucho más, ni siquiera el ruido de los truenos los podía opacar, en verdad aquel momento era perfecto, mágico y hermoso, si quisieran preguntarle a ambos que lo describieran con una palabra, simplemente no podrían, porque no habría ninguna que tuviera o abarcará todo lo que estaban sintiendo.
De pronto aquellos quejidos alcanzaron el clímax más alto, el cual poco a poco fue bajando de tonalidad y es como si hubieran llegado a un acuerdo con el solo hecho de mirarse, se detuvieron ya que los estaban extasiados el uno con el otro, querían seguir pero su fuerza física había disminuido considerablemente. Estaban completamente empapados de sudor pero eso no detuvo al chico para que atrajera a su novia hacia él y la rodeara entre sus brazos.
- Fue… no puedo explicarlo.-murmuró Draco entrecortadamente en su oído.
- Para mí fue perfecto.-sonrió ella, colocando su mano y cabeza en su pecho.
- Gracias Hermione… ha sido el mejor momento de mi vida. Nunca había sentido todos estos sentimientos… no sé cómo describirlo…
No sabía si era por toda la actividad física que había hecho o por alguna otra razón pero sus ojos comenzaron a cerrarse casi por inercia.
- Contigo fue tan diferente… siento como si esta fuera la primera vez que he hecho el amor y que las otras ocasiones hayan sido solo sexo…
Muy apenas alcanzaba a escuchar la voz de su novio… quería mantener sus ojos abiertos, en verdad lo deseaba, sin embargo, algo no la dejaba, su cabeza comenzó a dar vueltas, supuso que era por todos los sentimientos encontrados de hace un momento.
- Estoy completamente agradecido contigo por mostrarme todo esto... porque he descubierto que…
Y lo que vino después no alcanzo a escucharlo debido a que su mente se puso en blanco. Draco al no ver ninguna reacción, volteo a verla, sonrió, probablemente estaba exhausta, provocando que se quedara dormida, así que opto por rodearla completamente entre sus brazos… abrazo que alcanzo a sentir muy apenas la castaña antes de desmayarse.
CONTINUARA…
AGRADECIMIENTOS:
[Lunática] Hola Lunática, esperando que estés muy bien ^_^ me da gusto que el capítulo te haya gustado, espero que este también! Si, a veces Draco es así jajaja igual lo amo! :D la duda creo que aún sigue ahí (de lo que le está pasando a Hermione) sorry pero así soy de mala :p jajajaja xD gracias por todo!
[Serena Princesita Hale]
[SallyElizabethHR]
[Sakura Gremory]
[MioKathx Malfoy Granger]
[anguiiMalfoydark]
[Effy Malfoy Reckless]
NOTAS DE LA AUTORA:
Hola Actualizando lo más rápido que pude, lo siento, es que pensaba hacer un capitulo corto pero la inspiración me gano jajaja xD espero que les guste, sinceramente no soy buena haciendo escenas intimas pero bueno, ojala y les guste jajaja :p
Como saben comentarios, quejas, sugerencias a través de sus reviews :D
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