Disclamer: Todos los personajes de esta historia le pertenecen a J.K. Rowling.
Capítulo 25: Enfrentamientos
- No sabemos cuándo va a despertar.
Solo basto esta última frase para que nuevamente detonara en Harry la furia que llevaba dentro.
- ¡Eres un maldito bastardo!-exclamo saltándole encima a Draco, golpeándolo.
Por supuesto que el rubio no se dejó en lo más mínimo, no permitiría que lo golpearan sin él dar guerra también, además, ya se lo había pasado una vez pero dos no podía hacerlo, su orgullo de Malfoy no se lo permitía… así que hizo lo mismo que el moreno, lo golpeo donde pudo, en el estómago, en el rostro, en la boca y en cualquier lugar que sus manos alcanzaran.
- ¡Harry detente!-grito el pelirrojo.
- ¡Potter!-esta vez fue Joshua.
- ¡Seguridad! ¡Seguridad!-exclamo el doctor. ¡Seg…
No pudo continuar llamándolos porque fue detenido por el hechicero.
- ¡Imperio!-susurro apuntando disimuladamente su varita hacia el doctor. Váyase a trabajar.-ordenó.
Él obedeció sin chistar y ¿Quién podría no hacerlo con esta maldición imperdonable? Para después, sin perder tiempo se metió a separarlos, a diferencia de con el doctor, con los dos chicos no quiso utilizar la magia para no comprometer a nadie, aunque si era sincero quería utilizarla para castigar a esos dos por no saberse controlar. Sin embargo, no podía solo así que opto por pedir ayuda.
- ¡Agarra a Potter, Weasley!-ordenó.
El gryffindor asintió y rápidamente fue en busca de su amigo para detenerlo mientras el hechicero tomaba a Draco para separarlo, fue un poco difícil hacerlo pero al final lograron su objetivo.
- ¡YA TE DIJE QUE YO NO LE HICE NADA!-gritó enojado el rubio.
- ¿A NO? ¿ENTONCES QUIÉN? ¡MALDITO BASTARDO!
- Ha…rry… contrólate… nos sa…caran del… hospital.-dijo Ron con dificultad, ya que su amigo seguía haciendo el intento por zafarse.
- ¡YO JAMÁS ME ATREVERÍA HACERLE DAÑO!-volvió a gritar el slytherin.
- ¡Por favor!-se bufó el moreno. Si en Hogwarts es lo único que sabias hacer ¡HIPÓCRITA!
- ¡WEASLEY, LLÉVATELO DE AQUÍ!-ordenó Joshua.
El pelirrojo hizo caso sin chistar, no conocía muy bien al hechicero y no sabía que podía hacerle a su amigo, afortunadamente no había usado la magia para separarlos. Mientras lo arrastraba con él, Harry seguía oponiendo resistencia.
- ¡SUÉLTAME RON!-exclamo furioso.
Al ver que su amigo no le hacia el mas mínimo caso, quiso convencerlo.
- ¡¿Acaso no ves lo que le hizo a Hermione?! Ese bastardo debe de pagar por eso.
- Lo se Harry pero esta no es la solución, ¿acaso no lo ves? Lo único que conseguirás es que nos saquen del hospital… y si hacen eso ¿Cómo sabremos del estado de Hermione?-pregunto.
- Pero…
- ¡BASTA HARRY!-gritó. Ni siquiera sabemos si fue Malfoy quien le hizo daño.
- ¡¿Lo vas a defender?!-quiso saber ofendido.
- No lo estoy defendiendo Harry, es solo que… es extraño…-se detuvo, ya no estaba sujetando al moreno de anteojos. Insiste en que no le hizo nada a Hermione, está aquí, esperando, en lugar de llamar a su padre e ir a su casa, yo… no sé qué diablos paso en esa isla donde estuvieron todo este tiempo… pero algo cambio… lo puedo sentir… ¿tú no?
- No.-respondió cortante.
- Yo tampoco soporto a Malfoy y una parte de mi cree que él lo hizo, sin embargo la otra…
- Esta dudando.-finalizo el niño que vivió.
El gryffindor asintió.
- Creo que…-suspiro, un poco más calmado. Tendremos que esperar a que Hermione despierte para saber de una vez toda la verdad… la verdad sobre lo que paso en la isla.-comento serio.
- No nos queda hacer otra cosa…-se detuvo, poniéndose a observar al moreno, traía sangre en el labio y el ojo comenzaba a hincharse. Creo que debemos de buscar hielo o a alguien que pueda curarte.-expreso Ron.
- ¿Tú crees?-pregunto con sorna.
- Eso te pasa por ser tan impulsivo y no saber controlarte.
- Estoy pensando seriamente en juntarme más con Luna a ver si funciona conmigo también.-se burló.
- Mientras no estés muy cerca de ella, todo está bien.-sonrió el pelirrojo.
Por su parte el hechicero aún seguía sosteniendo a Draco, quien al darse cuenta de que ya no era necesario se zafó, sin obtener resistencia por parte de Joshua.
- Deberías de dejar que te revisen esas heridas.-le aconsejo.
Ya que pudo darse cuenta que el moreno había logrado quitar algo del vendaje de su brazo, además de tener el ojo y la mejilla rojiza, los cuales comenzaban a hincharse.
- ¿Y usted quién diablos es para que me diga lo que tengo o no que hacer?-quiso saber furioso.
- Es solo un consejo muchacho.
- No quiero sus consejos.-dijo cortante al momento en que caminaba hacia una de las sillas.
Joshua lo siguió y se sentó a su lado.
- Debes de entender que Potter esta afligido por su amiga, por eso reacciono de esa manera.
- ¿Quién diablos es usted? ¿Su padre? ¡No se meta en lo que no le importa!
- A veces las personas reaccionamos de manera que no es la correcta, la mayoría de las veces por la situación… entiendo la reacción de Potter ya que tenía entendido es que la Srita. Granger y tú no se llevaban del todo bien, es lógico que ellos piensen que tú…
- ¡YO NO LE HICE NADA!-gritó, para después ir bajando el tono. Yo jamás me atrevería a hacerle daño… no a ella. Tal vez antes pero no ahora… no desde que llegamos a la Isla, yo…
Joshua lo entendió, ni siquiera necesito que Draco siguiera con aquella conversación, ya que sabía la razón por la cual él decía la verdad.
- Te creo.-dijo.
El slytherin volteo a verlo sorprendido, no conocía quien era este hombre, ni porque estaba con Harry y Ron pero algo en él le pareció sincero, aunque no dijo nada.
- Veré que puedo hacer para ayudar.-comento.
Dicho esto, se levantó en dirección a la recepción. El rubio solo lo miró irse. Sinceramente no le importaba quien era, ni que era lo que hacía ahí, ni el hecho de que le doliera el rostro, el abdomen y el brazo, lo único que quería es que la enfermera llegara y dijera que Hermione había despertado y estaba bien… que todo estaba bien.
Mientras tanto Joshua llego a la recepción, pensó bien en que era lo que debería de hacer, así que solo una idea vino a su mente. Debía de dar aviso en Hogwarts, que supieran que ambos estaban vivos y el lugar donde encontrarlos. Sin perder tiempo, utilizo el hechizo "Deferatur", el cual lo transporto nuevamente al salón de pociones.
Mientras tanto en Hogwarts, la profesora Mcgonagall iba rumbo hacia su despacho, en su rostro se podía notar la preocupación que la embargaba, algo en ella le decía que Lucius Malfoy no los quería para nada bueno, mucho menos porque habían llamado también a los padres de Hermione, quienes venían a su lado y un poco más adelante el Profesor Snape. Al llegar Severus giro la perilla, hizo una señal para que Minerva entrara primero, después la siguieron los señores Granger y por último entro él.
- Hola Profesora.-la saludo Lucius, quien se encontraba sentado en esos momentos.
- Sr. Malfoy ¿A que debo su visita? ¿Acaso se enteró de que hay un hechicero que puede encontrar a su hijo?-pregunto mostrándose lo más indiferente que podía.
- No lo sabía, pero gracias por informármelo.-sonrió de lado.
Mcgonagall pudo percatarse que esa sonrisa se debía a otro acontecimiento y no al que acaba de decirle.
- Entonces si esa no es la razón, ¿a qué debo su visita?-volvió a preguntar.
- Profesora, usted siempre tan… directa.-se puso de pie y siguió hablando. Estuve revisando con la junta directiva acerca de…-se detuvo, volteando a ver a Joseph Granger, sonrió y continuo. La Srita. Granger… esto fue lo que concluyeron.-finalizó al momento en que le daba una carta.
Sin perder tiempo Minerva la abrió y comenzó a leer, conforme avanzaba su expresión iba cambiando, no podía creer lo que Lucius Malfoy acaba de hacer.
- ¡Esto es inaudito!- exclamo ofendida.
- ¿Y eso porque?-quiso saber. Lo que hizo la Srita. Granger fue demasiado grave.-comento al momento en que su sonrisa se extendió más en su rostro.
- Pero… aún así, esto es demasiado.
- ¿Qué pasa?-pregunto preocupado Joseph.
- ¿Cuándo se decidió esto? Y ¿Por qué no se me fue informada de esta reunión?-pregunto enojada ignorando al Sr. Granger.
- No veo porque debimos de informarle Profesora.-respondió Lucius.
- Por supuesto que sí, en estos momentos soy la encargada del Colegio, por lo tanto se me tiene que informar de estas cosas.-su voz empezaba a subir de tono.
- Tranquilícese Profesora.-por fin Snape participaba en la conversación.
- Profesora ¿qué es lo que pasa?-pregunto de nuevo el Sr. Granger.
- Pasa que el Sr. Malfoy consiguió que a su hija la expulsen de Hogwarts.-respondió.
- ¿Qué? Pero… usted dijo que eso no pasaría.-comento atónito el papa de la castaña.
- Lo ve Profesora, es mejor no andar prometiendo cosas que no están sus manos.-dijo Lucius arrastrando las palabras, las cuales denotaban un gozo en su tono al decirlas.
- Gracias por su consejo Sr. Malfoy.-trato de controlarse. Si eso es todo lo que vino a decirme… creo que ya puede retirarse.-expreso lo más cortésmente que pudo.
- Hasta que estamos de acuerdo en algo.-sonrió éste, camino hacia la entrada. Por cierto si quiere conserve el papel de todas maneras a mí ya no me sirve.
Giró la perilla, abrió la puerta, se disponía a irse cuando se encontró a Joshua parado en el umbral de la puerta.
- Profesora tengo que hablar con usted.-comento.
- ¿Qué es lo que pasa? ¿Los pudo encontrar?-pregunto ésta.
Lucius quien ya estaba por marcharse se detuvo, se puso a obsérvalo, ¿acaso esta persona era el hechicero que trataba de encontrar a su hijo? No, no podía ser… no pudo más que mirarlo con desprecio.
- Así es, los dos están vivos.
Instantáneamente los presentes suspiraron aliviados, a excepción de Lucius, quien solo sonrió incrédulo, ¿Cómo era posible que un mago así pudiera encontrar a su hijo y no uno experimentado?
- El Sr. Malfoy está bien... la Srita. Granger no lo sabemos, se encuentran revisandándola, ambos están en un hospital Muggle en Australia.
- ¿Qué es lo que tiene Hermione?-pregunto alarmada su mamá.
- No lo sé, los doctores aún siguen revisándola.
El padre del rubio sonrió de lado, en lo particular a él no le importaba en lo más mínimo la salud de la castaña, a él solo le importaba su hijo.
- Dígame el lugar donde puedo encontrar a Draco.-ordenó el Sr. Malfoy.
- Claro Sr. Malfoy, los llevare.
- No necesito que nos lleve, solo dígame donde puedo encontrarlo.-comento cortante.
- Sr. Malfoy.-murmuró Snape.
- Se lo dije, están en un hospital en Australia.-contesto Joshua.
Lucius entrecerró los ojos y lo miro con odio.
- ¡Ya basta!-exclamo la Sra. Granger enojada. ¿No ven acaso que mi hija no está bien?-se giró hacia el hechicero. ¿Puede llevarnos por favor?
El Sr. Malfoy iba a replicar pero Snape intercedió.
- Lo seguiremos.-dijo.
- Claro señora, discúlpeme. Vamos.
- Ustedes vienen conmigo.-expreso Minerva a los padres de la gryffindor.
Los primeros en desaparecer fueron Joshua, seguidos de Minerva y los padres de Hermione, por último Snape y Lucius.
Draco levanto su cabeza dándose cuenta que el hechicero ya tenía mucho tiempo sin aparecer, en realidad, no le importaba en lo más mínimo, su única preocupación era Hermione. No sabía cuánto tiempo había pasado desde que dejaron la isla, él se imaginaba que era mucho, posiblemente se debía a que la espera le estaba resultando insoportable. Estaba tan ensimismado en sí mismo que no sintió en que momento comenzó a llamarlo una persona.
- Disculpe… joven…
Giro su cabeza, se trataba de la misma enfermera que lo había atendido.
- He logrado que pueda ver a su novia.
Ese comentario le ilumino el rostro al rubio.
- ¿De verdad?-sonrió casi al instante.
Ella asintió.
- Solo que debe de prometerme que se saldrá cuando yo se lo pida.
- Sí, claro.-contesto impaciente.
Lo único que quería era verla, acariciarla, tocarla.
- Ella aún no despierta… pero tal vez si escucha su voz pueda hacerlo.
- Gracias.-sonrió. Muchas Gracias.
- Tome, póngaselo por favor.
Lo más rápido que pudo lo hizo, en realidad era un tipo bata que debía de utilizar y era política del hospital hacerlo, al terminar siguió a la enfermera, conforme iban avanzando pudo darse cuenta que ella no había obtenido el permiso requerido, ya que cada vez que veían a un doctor ella le hacia la seña de que se detuviera, que se escondiera, que no lo vieran… poco a poco se estaba dando cuenta que en realidad los muggles no eran tan despreciables como él pensaba.
- Esta es su habitación.-dijo.
Draco iba a entrar.
- Recuerde que en cuanto le diga, tendrá que salir ¿entendido?
Él asintió. Abrió la puerta y pudo verla, sus ojos estaban cerrados, tenía cosas conectadas a su cuerpo, maquinas que emitían sonidos, probablemente eran para saber que ella estaba bien o al menos eso se imaginaba. Comenzó a caminar para sentarse a su lado, al hacerlo, no pudo evitar acariciar su mejilla y darle un beso en la frente, al menos estaba viva… bien no lo sabía, pero viva si, tal vez no era tan malo que la atendieran aquí y no en San Mungo… de todas maneras no sabía cómo ponerse en contacto con Blaise. Sin poder evitarlo junto su rostro con el de ella, quedando frente con frente, nariz con nariz y boca con boca… sus ojos la miraron al mismo tiempo en que coloco ambas manos en cada uno de los extremos del rostro de la chica.
- Hermione, tienes que ponerte bien ¿ok? Te necesito… puede que no sepas cuanto, pero si te despiertas puedo tratar de explicártelo.-murmuró. Estoy enamorado de ti como un loco… ahora no sé cómo vivir sin ti, mejor dicho, no quiero y no puedo vivir sin ti… así que por favor abre tus ojos, despierta... por favor.-suplico.
Sin embargo, nada sucedió, ella seguía con sus ojos cerrados, parecía que estaba dormida.
- Quiero pelear contigo.-sonrió. Pero no puedo hacerlo yo solo… despierta ¿Si? Te necesito a mi lado. Quiero besarte, abrazarte, acariciarte… quiero y necesito escuchar tu voz llamándome, diciéndome que me amas, quiero que escuches lo que realmente siento por ti, pero para eso necesito que te pongas bien.
- Joven, tenemos que irnos.-comento la enfermera detrás de él.
- Hermione, despierta por favor.-susurro en su oído.
Después paso a su boca y la beso, un beso intenso y apasionado, trato de que a través de él, ella pudiera percatarse de todas las emociones que estaba sintiendo en ese momento. Haciendo esto, siguió a la enfermera sin replicar, estaba demasiado agradecido con ella que lo dejara verla aunque sea por un tan corto momento. Llegaron a la sala de espera.
- En cuanto despierte ¿me avisara verdad?-quiso saber el chico.
- Por supuesto. Le prometo que será lo primero que haré.
- Gracias.
En ese momento Harry y Ron se percataron de esa escena, se preguntaron que hacia Draco con una enfermera muggle, después alcanzaron a escuchar cómo le agradecía ¿Gracias? ¿Por qué? La enfermera se marchó y el moreno de anteojos no pudo controlarse.
- ¿Arreglando las cosas para que terminen el trabajo que comenzaste en la isla?-pregunto con sorna el niño que vivió.
- Harry.-lo reprendió el pelirrojo.
- ¿Qué Ron? Es la verdad, o de ¿qué otra cosa puede estar agradeciendo este bastardo? Si no es que dañen a Hermione.
- Eso no te importa Potter.-contesto de mala gana.
Estaba harto de tener que aguantar al amigo de Hermione.
- Claro que me importa, aparte de ser mi amiga, es como una hermana para mí.
- Yo no le hice nada… si quieres creerme o no, es tu problema, pero deja de gritarlo como si fuera cierto.
Harry se bufó.
- ¿Te incomoda que diga la verdad Malfoy?
- Cree lo que quieras Potter.-contesto dándose la vuelta.
- Por favor Malfoy, tú no me engañas con eso de que estas preocupado por Hermione, que te crea otro idiota, porque yo no.
Draco, quien iba a comenzar a caminar, se paralizó al escuchar esto último, en verdad estaba harto, se dio la media vuelta y se acercó peligrosamente al moreno de anteojos.
- ¡Tú no sabes todo lo que vivimos en la isla… a lo que nos tuvimos que enfrentar!-exclamo apretando los puños.
- ¿Lo que vivieron?-se burló. Hablas como si Hermione y tú fueran cercanos…-se detuvo para después continuar. Tal vez estas arrepentido porque sabes te pasaste al molestarla y ver como termino todo.
- Yo jamás me atrevería a hacerle daño… no a ella.-expresó seguro.
El slytherin sentía como su sangre hervía con cada palabra que escuchaba por parte del moreno, apretó mucho más sus puños, a tal grado que sus nudillos quedaron completamente blancos.
- ¿A no? Y ¿Por qué?-quiso saber sonriendo socarronamente, acercándose más a él, retándolo.
- ¡Porque estoy enamorado de ella!-gritó.
Ya no podía guardarlo más tiempo, no con las acusaciones que tenía por parte de los amigos de la gryffindor, sabía que esta noticia no le correspondía a él, sino que Hermione les debía de decir a Harry y Ron pero, ya no podía contenerse más, estaba cansado... harto… exhausto, lo único que quería es que lo dejaran en paz… que dejaran de cuestionarlo, ni siquiera le importo quien lo escuchara, olvidándose por completo que ya no estaba en la isla, que ahora había vuelto al mundo donde todos lo consideraban un chico frío, calculador, sin sentimientos, un Malfoy, el príncipe de Slytherin y sobre todo un sangre limpia.
- Como un loco.-murmur.
Todos los presentes se quedaron en shock, abriendo sus ojos como platos, Harry quien tenía una sonrisa socarrona en su rostro se le borro de repente.
- ¿Qué diablos acabas de decir Draco?-pregunto una voz detrás de él.
CONTINUARA…
AGRADECIMIENTOS:
[Alicesaya99]
[Serena] Hola amiga! Esperando que andes muy bien muchas gracias por dejarme tu comentario, sabes lo feliz que me hace ^_^ Pues en el próximo capítulo sabremos que le paso a Hermione D: muchas gracias por leer!
[MioKathx Malfoy Granger]
[Chiaki Suzuki]
[SallyElizabethHR]
[Eliana] Hola, de nada ^_^ me alegro mucho de que el capítulo te haya gustado, en realidad me hace muy feliz eso! Claro que no la abandonare, no tan cerca del final :D gracias por tus felicitaciones! Saludos
[IEruve]
[LuNaChocoO]
[Sakura Gremory]
NOTAS DE LAS AUTORA:
Hola Subiendo el capítulo lo más pronto que pude espero que les guste! Bueno, ya saben todos acerca de que se aman xD … ok, solo que Draco la quiere a ella jajaja, ahora veremos sus reacciones… pobre de Draco y Hermione, si que recibirán muchos reclamos jajaja en fin, como les dije se acerca el final D: no quiero, pero debe de terminar, debo de cumplir mi promesa de terminarlo antes del 2015
Como saben comentarios, quejas, sugerencias a través de sus reviews :D
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"GRACIAS POR SUS COMENTARIOS"
