Disclamer: Todos los personajes de esta historia le pertenecen a J.K. Rowling.
Capítulo 26: Dudas Parte I
- ¡Porque estoy enamorado de ella!-gritó.
Ya no podía guardarlo más tiempo, no con las acusaciones que tenía por parte de los amigos de la gryffindor, sabía que esta noticia no le correspondía a él, sino que Hermione les debía de decir a Harry y Ron pero, ya no podía contenerse más, estaba cansado... harto… exhausto, lo único que quería es que lo dejaran en paz… que dejaran de cuestionarlo, ni siquiera le importo quien lo escuchara, olvidándose por completo que ya no estaba en la isla, que ahora había vuelto al mundo donde todos lo consideraban un chico frío, calculador, sin sentimientos, un Malfoy, el príncipe de Slytherin y sobre todo un sangre limpia.
- Como un loco.-murmuró.
Todos los presentes se quedaron en shock, abriendo sus ojos como platos, Harry quien tenía una sonrisa socarrona en su rostro se le borro de repente.
- ¿Qué diablos acabas de decir Draco?-pregunto una voz detrás de él.
Y como si en ese instante hubiera recibido un hechizo paralizador, su cuerpo se tensó al reconocer a quien le pertenecía esa voz, casi por inercia giro su cuerpo encontrándose con él… quedando cara a cara con el gran Lucius Malfoy.
- Te pregunte ¡¿QUÉ DIABLOS ACABAS DE DECIR?!-grito.
Todos los presentes habían escuchado tal confesión, incluso los padres de Hermione, quienes habían llegado antes que el Sr. Malfoy a aquel lugar y… todos ellos estaban anodados.
Draco seguía sin decir nada, solo se le quedaba mirando a su padre… en realidad no sabía lo que le pasaba, aquella valentía que había sentido unos momentos antes se había esfumado… sus piernas temblaban, sentía como poco a poco el miedo se adueñaba de su cuerpo… un miedo que siempre había sido inculcado y reforzado por él… un miedo de cómo iba a reaccionar. Al ver que su hijo no respondía, que solo lo observaba, se impaciento.
- ¡CONTÉSTAME CON UN DEMONIO!-grito de nuevo.
- Señor Malfoy tranquilícese.-intercedió Mcgonagall.
- No se meta profesora.-contesto cortante.
Sin embargo, el rubio seguía callado, todos los presentes lo miraban pero no decían nada, aún trataban de asimilar lo que Draco les había confesado. Lucius sin poder contenerse más, se acercó a su hijo y lo agarró del cuello de la camisa.
- ¡¿QUÉ NO OYES?!-lo cuestiono. ¡QUE ME CONTESTES!-exclamo zangoloteándolo.
Al parecer ese movimiento brusco lo hizo reaccionar además de darle el valor de enfrentar a su padre, entorno sus ojos hacia él y apretó los puños.
- Que… ¡QUE ESTOY ENAMORADO DE ELLA!-grito. ¡ESTOY ENAMORADO DE HERMIONE!
Lucius lo soltó casi al instante al momento en que lo miraba sorprendido, no creía que su hijo tuviera la valentía de volverlo a repetir, ya que él sabía perfectamente lo que había escuchado y que aquello no era producto de su imaginación. Sin poder contenerse más, lo abofeteó.
- Sr. Malfoy.-lo reprendió Mcgonagall.
- Usted no se meta.-contesto cortante mirándola de reojo.
- Puedes… golpearme todo lo que quieras padre, pero eso no cambiara la realidad.-dijo Draco arrastrando las palabras.
- ¡Eres un…-levanto nuevamente su mano para abofetarlo, aunque esta vez fue detenido por Snape.
- Lucius tranquilícese por favor.-intercedió Severus tomándolo del brazo.
- ¡Suéltame Severus!-expreso enojado. Y tú…-siguió dirigiéndose a su hijo. ¡No vuelvas a repetir esa estupidez delante de mí! Tú no puedes estar enamorado de esa… ¡ESA SANGRE SUCIA!-grito con desprecio.
- ¡NO LA LLAMES DE ESA FORMA!
Lucius Malfoy no podía creer lo que estaba sucediendo, su hijo enfrentándose a él y ¿por una asquerosa y simple muggle? ¿por una sangre sucia? Todos los ajenos a esa conversación solo se mantenían atentos a lo que estaba pasando, varios de los presentes aún no podían creer lo que estaba sucediendo frente a sus ojos, ¿Malfoy peleando con su padre por el amor de Hermione? Simplemente no podía ser, si no fuera porque lo estaban presenciando, no podrían ni siquiera creerlo.
- No voy a aguantarte este berrinche Draco… ¡TÚ Y YO NOS LARGAMOS DE AQUÍ!-exclamo furioso.
Se acercó a su hijo, lo tomo del brazo, sin embargo, éste rápidamente se zafó.
- No es un berrinche… y no voy contigo a ningún lado… no hasta saber que Hermione ha despertado y se encuentra bien.
- Tú vienes porque yo digo, para eso SOY TU PADRE.-esta última palabra la entono más que el resto.
- Serás mi padre pero no tienes derecho a llevarme contigo si no quiero.
Cualquiera que viera al slytherin en este momento no podría reconocerlo, aquel chico asustadizo de su padre ya no existía más en él, ahora era un hombre luchando por la mujer que quiere, sin importar quien o quienes aceptaran su relación. La isla lo había transformado completamente.
- No vas a hacer lo que te venga en gana Draco, vienes conmigo por las buenas o por las malas.
Y sin que el rubio lo previniese tomo nuevamente su brazo, saco su varita y desapareció de ahí, llevándoselo con él.
- ¡Espere Sr. Malfo…-no alcanzó a decir Mcgonagall. Profesor Snape podría hacer…- se detuvo al ver como Snape sacaba su varita y desaparecía también.
De pronto un silencio sepulcral adorno aquella sala de espera, todos estaban sorprendidos… mejor dicho impactados. Harry todavía seguía tratando de asimilar las palabras de Draco, no podía creer lo que había escuchado, no podía ser verdad, si él estaba enamorado de Hermione, entonces ¿ella? ¡No! ¡No podía ser! Hermione no podría hacerles eso. Un comentario de Ron lo saco de sus pensamientos.
- Esto no puede ser.-comento de pronto al momento en que se sentaba. Pero… ¿cómo? Si ellos… se odian y luego ¿se quieren?
- ¡Cállate Ron! ¡No hables por Hermione!-salto el moreno de anteojos. Ella… ella no pudo… Malfoy es el único que se enamoró aquí.-afirmó seguro.
- ¡Muchachos por favor!-exclamo Mcgonagall. ¿Qué no ven que esto solo empeora las cosas?
Los dos amigos la miraron intrigados.
- ¿A qué se refiere profesora?-pregunto Harry interesado.
- Antes de saber que los habían encontrado, el Sr. Malfoy me llevo una carta que decía que la Srita. Granger estaba expulsada de Hogwarts.-contesto.
- ¿Qué? Pero… ¡Él no puede hacer eso!-expreso molesto el niño que vivió.
- Pues lo hizo Sr. Potter… ahora me temo que todo lo que hagamos por tratar de hacer volver a la Srita. Granger será en vano… el Sr. Malfoy no permitirá que su único hijo le haga esto.
- Pero profesora Hermione no hizo nada.-comento Ron.
- Sr. Weasley… ella fue quien realizo el hechizo.-de pronto el rostro de la profesora mostró más preocupación de la que tenía. Me temo que la Srita. Granger no volverá a Hogwarts.
- ¡Eso no lo vamos a permitir! -salto Harry furioso. El Sr. Malfoy movió sus influencias… fue así como logro sacar a Hermione del Colegio… solo tenemos que hablar con las personas indicadas y estoy seguro de que lograremos que ella regrese.-dijo muy decidido.
En ese momento una enfermera se acercó al lugar, se notaba que estaba buscando a alguien.
- ¿Si?-quiso saber el pelirrojo.
- ¿Han visto a una joven rubio que estaba por aquí?
- Ni se moleste en buscarlo, él ya no está en este lugar.-contesto secamente el moreno.
- ¿Necesitaba para algo al Sr. Malfoy?-pregunto Mcgonagall.
- Si.-respondió, se quedó pensativa. ¿Ustedes son parientes de la chica que vino con él?
- Nosotros somos sus padres.-intervino Joseph al escucharla. ¿Por qué?
- Porque la joven ha despertado.
Padre e hijo aparecieron en la sala de gran mansión Malfoy, al hacerlo, lo primero que hizo Lucius fue empujar a su hijo a uno de los muebles del lugar.
- Ahora así, dime ¡¿QUÉ DIABLOS ES ESO DE QUE ESTAS ENAMORADO DE LA SANGRE SUCIA?!-pregunto enojado.
- ¡TE HE DICHO QUE NO LA LLAMES DE ESA MANERA!-grito también, estaba furioso.
- Me has decepcionado Draco… jamás pensé que serías tan estúpido como para meterte con una sangre sucia.-comento con desprecio.
- No me importa lo que pienses, ni tú ni nadie… ella… es lo único que me importa ahora.
No sabía lo que había pasado en ese lugar donde había estado su hijo, pero el chico que estaba frente a él no era Draco, seguía sin poder creer lo que estaba escuchando. Tenía que tratar de hacerlo entrar en razón y la forma en la cual lo estaba haciendo, no estaba dando resultado, así que opto por manejar otra estrategia, ya que gritándole solo ocasionaba que se sintiera con más furia para contestarle.
- Draco...
Se acercó a él, lo agarro de los hombros al momento en que trataba de controlarse ya que sabía muy bien lo que pasaría si le llevaba la contraria a su hijo, sabía que se encapricharía más con ella y eso él no lo podía permitir, iba a hacer todo lo que estuviera en sus manos para hacerlo desistir.
- Entiendo las necesidades que un chico como tú puede tener estando en un lugar así. Puedo…
Apretó un poco sus manos contra los hombros del chico, éste pudo sentirlo muy bien.
- Puedo entender que solo te sirvió para no aburrirte en la isla, está bien, tra… trataré de asimilarlo, pero no pretendas algo más con ella porque no te lo permitiré… al final ella es quien saldrá lastimada, lo sabes ¿verdad?
- Ella no saldrá lastimada.-expreso seguro. Porque yo jamás la dejare, yo de verdad estoy ena…
- ¡CÁLLATE!
Estallo de nuevo contra su hijo, lo soltó y le dio la espalda.
- Lo siento padre pero… esa es la verdad.
- ¿Dime dónde está el Malfoy que yo críe?-pregunto volteándolo a ver.
- En la isla padre, él… murió ahí.-respondió.
- No, él todavía sigue aquí. Recuerda hijo.
Nuevamente se acercó a él.
- Un Malfoy es fuerte, es déspota, engreído, siempre se sale con la suya, consigue lo que quiere y sobre todo jamás se enamora, porque eso lo convierte en un… débil y menos, enamorarse de una sangre sucia.-comento esta última palabra con desprecio.
- Lo… lo se padre, tú te encargaste de inculcármelo desde que tengo memoria. Siempre me dijiste que un Malfoy no baja la cabeza ante nadie, que él es quien debe pisotear a los demás, y sobre todo me enseñaste a odiar a los sangres sucias por el solo hecho de ser diferentes a nosotros.-sonrió amargamente. Si padre, me acuerdo muy bien… demasiado bien.-en ese momento desvió la mirada.
- Lo ves hijo, siempre ha sido así. Mi padre fue igual conmigo, por eso me convertí en un buen Malfoy, tu deberías hacer lo…-pero fue interrumpido.
- ¡Yo no quiero ser como tú padre!- exclamo, volteándolo a ver. Yo… yo jamás pude comprender el odio por las sangres sucias, lo acepte, es cierto, pero porque era lo más cómodo para mí y sobre todo porque quería agradarte… quería que estuvieras orgulloso de que era todo un Malfoy… el Malfoy que TÚ esperabas que fuera... sin embargo, ahora me doy cuenta de que este odio es estúpido… realmente estúpido.
- ¿Cómo puedes decir eso Draco? Si este odio sirve para que no nos mezclemos con la escoria, para que todos se den cuenta de que somos mejores y…
- ¿Sabes algo padre?-sonrió amargamente. Siempre estuve orgulloso de ti, me gustaba que todos supieran que era un Malfoy y mucho más que era tu hijo, el hijo del GRAN LUCIUS MALFOY… te admiraba… pero por las razones equivocadas, ahora me doy cuenta de ello y todo gracias a Hermione.-sonrió al decir su nombre.
- ¡NO MENCIONES A LA SANGRE SUCIA!- exploto furioso contra su hijo.
- ¡YA TE DIJE QUE NO LA LLAMES ASÍ!-gritó a Lucius, quien de nuevo lo abofeteo.
- ¡YO LA LLAMO COMO SE ME ANTOJE!
- Señor Malfoy, cálmese por favor.-comento de pronto Snape.
Quien ya tenía tiempo de haber aparecido, aunque se había mantenido fuera de la conversación. Sin perder tiempo se acercó rápidamente a su ahijado, quiso ayudarlo, sin embargo éste le aventó la mano, estaba furioso, quería agarrar a su padre a golpes, pero aún le quedaba cierto respeto hacia él, así que se contuvo. Lucius sabía muy bien que no debía perder los estribos, aunque su hijo lo estaba sacando de quicio… tenía que quitarle la estupidez de la cabeza de que estaba enamorado de la sangre sucia. Se dio cuenta de que por las buenas su hijo no iba a entender, así que decidió que lo haría entender por las malas, no importaba lo que tuviera que hacer.
- Vamos a hacer un trato Draco.-comento, tratando de calmarse.
- Yo no haré ningún trato contigo Padre.
- ¿Estás seguro?-pregunto de forma retadora. Tú no sabes lo que paso mientras estabas ausente.
El slytherin lo miró confundido.
- Te lo voy a resumir brevemente… conseguí que expulsaran a la sangre sucia de Hogwarts.
- ¿Qué? Pero… ¿Por qué lo hic…
- Porque ella es la culpable de que hayas desaparecido ¿O me lo vas a negar?
- No… no sabes cómo estuvieron las cosas.-apretó sus puños.
- La misma profesora dijo que le había enseñado ese hechizo, así que no quieras decir que ella no tuvo la culpa.
- Aún así… no tenías derecho.-dijo arrastrando las palabras.
- Tengo el derecho… porque soy tu padre.
Eso lo enfureció, ¿Por qué era su padre? ¿Por eso lo había hecho? ¡Que estupidez! Si fuera así, ¿Dónde estuvo cuando su madre murió? ¿Cuándo él necesitaba un abrazo de consolación por su muerte? ¿A su lado? ¡Claro que no! Probablemente llorando su pena solo, justo como un Malfoy debía de ser, pero él solo era un niño cuando eso pasó, ¿Por qué no estuvo ahí? ¿Por qué no estuvo cuando más lo necesito? Sin pensarlo bien comenzó a caminar hacia donde estaba su padre, sin embargo fue intercedido por Snape.
- Draco… recuerda que es tu padre.-comento.
Esa última frase lo hizo desistir de lo que pensaba a hacer.
- Entonces ¿quieres escuchar el trato que estoy dispuesto a proponerte?-quiso saber.
Draco no contesto, solo se limitó a mirarlo. A través de sus ojos podía verse el enojo, la frustración y el odio con el cual estaba mirando a su padre en ese momento.
- Te hice una pregunta Draco, ¿quieres oírlo o no?
- No necesito hacerlo… se lo que me propondrás.
- ¿Así? Me ahorras el gastar saliva.-sonrió mordazmente. Entonces ¿aceptas o no?
- No puedes proponerme eso, sabes que jamás lo aceptare.
- ¿Estás seguro?-pregunto queriendo hacer dudar a su hijo. Porque para que la sangr… la Srita. Granger vuelva a Hogwarts será muy difícil. Tú todavía tienes tu apellido pero ¿ella? Ella solo tiene esa estúpida escuela y a sus tontos amigos.
- No tengo nada que pensar, no me voy a alejar de ella para que tú la regreses a Hogwarts… No importa lo que hagas, yo… lograre que ella vuelva… lograre que sea admitida de nuevo.-expreso seguro de sí mismo.
Lucius comenzó a darse cuenta que la persona que estaba frente a una persona muy diferente… aquel chico malicioso, lleno de odio y rencor hacia los que eran diferente a él ya no estaba más ahí, había cambiado y para mal, pensaba él.
- Estoy demasiado decepcionado de ti Draco… pensé que eras más inteligente, pero ya me doy cuenta de que no…-se detuvo.
No quería llegar a tal punto de utilizarla, sin embargo, se había dado cuenta que ni siquiera amenazándolo podría lograr que se separará de Hermione, así que sin pensarlo, utilizo aquello que sabía que le dolería más a su hijo y tal vez, solo tal vez podría hacerlo recapacitar, y que abandonará de una vez por todas esa estúpida idea de estar enamorado de una sangre sucia.
- Si tu madre pudiera verte en estos momentos, estoy seguro de que sentiría la misma vergüenza que estoy percibiendo ahora…
Y como si recibiera un balde de agua fría, se quedó estático, esas palabras le dieron directo en el corazón… cada letra había sido como grandes rocas que lo habían golpeado sin previo aviso… ¿Y porque? Porque era cierto, su madre era una de las personas que más había odiado a los sangres sucias, incluso, antes de morir, sus ideas jamás cambiaron. El Sr. Malfoy se dio cuenta del efecto que había causado en su hijo así que siguió.
- No quisiera siquiera mirarte a los ojos de lo decepcionada que estuviera de ti, tal vez, mucho más decepcionada de lo que yo estoy.
Draco se mantuvo callado, no respondió ya que aquellas palabras le dolían profundamente, para él lo más importante había sido su madre, incluso cuando la perdió a ella… perdió el verdadero significado de lo que era Amar a alguien.
- ¿Sabes lo que ella hubiera hecho?-pregunto.
Sin embargo, éste seguía callado y con la mirada perdida.
- Ella hubiera negado ser tu madre.-dijo con malicia.
- Sr. Malfoy, por favor.-intervino Severus.
De pronto escucho por fin la voz de su hijo, aunque en un leve susurro.
- Eso no es cierto.-murmuró él. Ella…-apretó sus puños. ¡ELLA ME HUBIERA ENTENDIDO!-grito.
- Por supuesto que no Draco… no te engañes. Tú mejor que nadie sabe que jamás hubiera aceptado tu relación con esa…-se detuvo. Con la Srita. Granger.-finalizó.
La confianza que había sentido hace algunos momentos, se estaba desvaneciendo y no sabía cómo pararla, no quería perder las fuerzas que había unido para este momento pero las palabras de su padre eran tan ciertas… casi sin preverlo un nudo se le formo en la garganta… tenía tantas ganas de llorar debido a que su padre tenía razón, su madre posiblemente nunca hubiera aceptado su relación, ya que era cierto que quien le inculco este odio había sido su padre, no obstante, los recuerdos que aún tenía de su madre tenían mucha relación con el odio a los sangres sucia.
- Me alegro de que ella no haya tenido que vivir este momento porque… estoy seguro de que si estuviera con nosotros, esto ya la hubiera matado.-comento con crueldad.
Esto último hizo que el chico se quedara helado y sin tener una respuesta de ataque contra su padre… solo se quedó ahí parado, con la mirada perdida… poco a poco sus ojos se comenzaron a llenar de lágrimas… Su padre tenía razón, le había fallado a ella… le había fallado a su madre… aunque quisiera converserse a si mismo de que su madre lo hubiera apoyado, sabía que muy probablemente no sería cierto, aún y cuando lo negara, él conocía la verdad… su madre jamás hubiera aceptado su relación con Hermione… jamás.
- Draco, piensa muy bien en mi propuesta, tienes una semana para decidirte, solo recuerda lo que tú madre hubiera querido.
Dicho esto se dio la media vuelta dejando a su hijo sumido en una profunda agonía, confusión y aunque no se notara, desesperación… el chico que momentos antes había enfrentado a su padre por el amor de la gryffindor, se había esfumado de repente. Snape solo se limitó a observar al rubio, lo que había hecho Lucius le había parecido muy cruel.
- Draco, tu madre…
- Déjeme solo.-dijo cortante.
- Pero…
- ¿QUE ME OYE? ¡QUE ME DEJE SOLO!-grito.
Severus no se enojó, entendía perfectamente aquella situación, además, su ahijado siempre había sido así, solitario y guardándose las cosas para él… no quiso molestarlo más, posiblemente pudiera ayudar en otra cosa, así que tomo su varita y desapareció del lugar. El slytherin al ver que su padrino había desaparecido se dejó caer de rodillas en el suelo, apoyo sus manos contra el mismo y empezó a llorar desconsoladamente, para después dejar caer su cuerpo completamente y colocarse en posición fetal, estaba tan confundido de lo que en realidad debería hacer, quería ir con Hermione, saber cómo estaba, si ya había despertado, sin embargo, las palabras de su padre acerca de su madre lo frenaban y retumbaban en su cabeza una y otra vez, no sabía qué hacer, como reaccionar… y fue ahí cuando una idea se adueñó de su mente… aceptar la propuesta de su padre.
Desde que los padres de Hermione se habían ido con aquella enfermera para ver a su amiga, no sabían cuanto tiempo había pasado ya pero estaban demasiado nerviosos, tanto que Harry y Ron caminaban de un lado para otro, poniendo a los demás, en el mismo estado que ellos. En ese instante apareció Joseph Granger en la sala de espera.
- ¿Cómo esta Hermione?-quisieron saber al unísono sus dos amigos.
- Al parecer está bien, solo un poco adolorida, aún le siguen haciendo exámenes para evaluar su condición. Su madre la está acompañando. Tendremos que esperar a que terminen para que puedan pasar a verla chicos.
- Claro.-murmuró desanimado Ron. Nosotros esperaremos.-trato de sonreír.
Pasaron unos cuantos minutos cuando el pelirrojo jalo del brazo a su amigo, éste volteo a mirarlo confundido ya que se lo llevaba hacia un extremo de la sala.
- ¿Qué sucede?-quiso saber Harry.
- Lo que paso hace un rato… bueno lo de Malfoy ¿crees que sea verdad?-pregunto.
- No lo creo.-respondió tajante sin siquiera analizar aquella posibilidad.
- Harry tú mismo viste a Malfoy, la verdad jamás lo había visto tan… decidido y mucho menos que se enfrentará a su padre, y todo por Hermione. Algo aquí no está bien, él pudo negarlo pero no lo hizo.
- No se lo negó porque es parte de su plan, quiere engañarnos Ron ¿acaso no te das cuenta? De seguro le hizo algo a Hermione y ahora sale con que está enamorado de ella para que no le hagamos nada, recuerda, es Draco Malfoy y un Malfoy jamás cambia.-comento muy seguro el moreno.
A diferencia de su amigo, Ron no estaba de acuerdo con eso, algo dentro de él ya lo venía sospechando, aunque no se lo había mencionado a nadie, de lo que no estaba muy seguro es de los sentimientos de su amiga.
- Harry, yo creo que debemos de estar preparados para la posibilidad de que Hermione…-se detuvo, pensó muy bien en lo que estaba por decir, ya que sabía lo susceptible que era su amigo en este asunto. De que el amor de Malfoy puede que no sea unilateral.
- Estas acaso insinuando que Hermione ¿puede estar enamorada de él?
- Debemos de estar preparados Harry.
El niño que vivió apretó sus puños, trato de controlarse, no podía enojarse con su amigo o gritarle porque tal vez tenía razón, el tiempo en esa isla posiblemente no solo cambio los sentimientos de Malfoy, asumiendo que estos fueran ciertos, sino también pudo cambiar los de su amiga. Estaba por disponerse a contestar cuando el padre de la castaña se acercó a ellos.
- Hermione quiere verlos.
Estos se levantaron al instante y siguieron sin chistar al Sr. Granger. Los dos estaban nerviosos, no sabían como estaría su amiga, si estaba muy herida o tal vez algo peor.
- ¿Qué ha salido en los resultados?-pregunto preocupado Harry.
- Los más rápidos han arrojado que está bien, solo débil por la fiebre, que tuvo mucha suerte de llegar, ya que si hubiera pasado un día más, ella pudo haber…-se detuvo.
Los dos chicos hicieron lo mismo.
- Hermione está bien ahora Sr. Granger.-lo consoló el moreno de anteojos.
- Lo sé.-se limpió una de sus lágrimas. Al final a la derecha, ese es su cuarto.
- Gracias.-se limitó a decir el pelirrojo.
Caminaron juntos hacia la habitación donde encontrarían a su amiga. Estaban emocionados porque la volverían a ver, sin embargo, a la vez, las dudas los hacían cuestionarse sobre lo que en realidad paso en la Isla. Harry aún seguía sin poder creerlo, se negaba a hacerlo, tal vez Malfoy si había desarrollado algún tipo de sentimiento por su amiga, pero ¿Ella? ¡Por supuesto que no!
Al llegar a la puerta, quien giro la perilla, fue el pelirrojo, al hacerlo, los dos entraron casi al mismo tiempo. Caminaron hacia la cama y pudieron verla, estaba acostada, sus ojos estaban un poco cerrados, tenía algunas quemaduras, pero lo más seguro es que se debían al sol abrasador de la Isla. Ésta al verlos, sonrió.
- Los extrañe muchos chicos.
Al escuchar que su voz era baja pero fuerte sonrieron, al menos estaba bien. Y casi por instinto los dos se acercaron a abrazarla.
- Nosotros también te extrañamos Hermione, no sabes cuánto.-comento Ron.
- Y ¿Cómo te sientes?-pregunto Harry.
- Bien, solo me duele la cabeza.
Cuando entro a la habitación, debido a la alegría de verlos, no se percató de que su amigo tenia moretones en el rostro, le pareció extraño, el moreno de anteojos no era de los que se peleaba.
- ¿Qué te sucedió?-quiso saber preocupada.
- ¿Eh?
El niño que vivió no sabía a qué se refería su amiga, sino que volteo a ver al pelirrojo, quien le hizo señas en el rostro, fue ahí cuando recordó el incidente con Draco.
- ¿Esto?-pregunto señalando su cara. Tuve un pequeño percance con Malfoy.-comento sin importancia. Él es el culpable de que estés aquí, así que solo quise darle su merecido.
Hermione no decía nada, solo lo miraba seria, entonces Harry comenzó a reír.
- Y para zafarse de eso invento que estaba enamorado de ti y no sé qué otra tontería. Ron le cree, me dijo que posiblemente su amor no sea unilateral y que tú también estés enamorado de él.-finalizó.
La castaña apretó sus manos con las sabanas de la cama.
- Yo no estoy enamorado de Malfoy, Harry.
Éste al escucharla, sintió un profundo alivio y suspiro gustoso.
- ¿Lo ves Ron?-pregunto sonriendo mirando a su amigo, pero éste solo miraba a Hermione.
- Yo lo amo, Harry.
De pronto su sonrisa se desvaneció al escuchar su confesión, volteo a mirarla atónito, sin poder creer lo que estuviera oyendo. Por su parte la castaña sabía que este día llegaría… el día en que las personas que más amaba en este mundo la rechazarían, sin embargo, estaba dispuesta a hacerlo… estaba dispuesta a perder a quienes eran su adoración y todo por defender el amor que tenía con quien antes, era su mayor enemigo.
CONTINUARA...
AGRADECIMIENTOS:
[Pawlie37]
[Dargently] Hola me da mucho gusto que la historia te guste y te mantenga asi de atenta, espero que te siga gustando hasta el final. Gracias por leer.
[MioKathx Malfoy Granger]
[Effy Malfoy Reckless]
[Eliana] En serio, no sabes cuan feliz me haces por tu comentario! Espero que te siga gustando hasta el final ^_^ gracias por la espera, saludos!
[Lunatica] hahahaha xD me da gusto de ver tu comentario de nuevo Lunatica, la verdad ya lo echaba de menos me sigue poniendo muy feliz que la historia te siga enganchando! Gracias por leer :D
[SallyElizabethHR]
[Chiaki Suzuki]
[Serena Princesita Hale]
[LuNaChocoO]
[Sakura Gremory]
AGRADECIMIENTOS:
NOTAS DE LAS AUTORA:
Hola Lamento mucho la tardanza :/ pero he descubierto algo, como la historia estoy por terminarla se me va la inspiración xD ¿Cómo lo supe? Bueno esto mismo me pasa con las series que veo, justo ya se van a terminar y la dejo de ver, no se porque xD a lo mejor no me gustan los finales jajaja xD creo que esto me pasa con esta historia, pero no dejare que eso me venza :D la terminare! :3
¿Les gusto el capítulo? Espero que si ^_^ pobres, a ver cómo les va ahora :S Gracias por leer! La segunda parte la tratare de subir para mas tardar el Lunes :D
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