Disclamer: Todos los personajes de esta historia le pertenecen a J.K. Rowling.
Capítulo 27: Dudas Parte II
- Yo no estoy enamorada de Malfoy, Harry.
Éste al escucharla, sintió un profundo alivio y suspiro gustoso.
- ¿Lo ves Ron?-pregunto sonriendo mirando a su amigo, pero éste solo miraba a Hermione.
- Yo lo amo.
De pronto su sonrisa se desvaneció al escuchar su confesión, volteo a mirarla atónito, sin poder creer lo que estuviera oyendo. Por su parte la castaña sabía que este día llegaría… el día en que las personas que más amaba en este mundo la rechazarían, sin embargo, estaba dispuesta a hacerlo… estaba dispuesta a perder a quienes eran su adoración y todo por defender el amor que tenía con quien antes, era su mayor enemigo.
- ¿Qué… es… lo que… acabas de decir?-pregunto el moreno de anteojos, totalmente estupefacto.
- Yo…-apretó más sus puños con la sabana de su cama. Amo a Draco Malfoy.
- No… ¡NO!-grito Harry. Tú no puedes amarlo Hermione, es Malfoy… Draco Malfoy, aquel imbécil que durante todos estos años en el colegio no ha hecho más que molestarte y humillarte porque no eres igual que él… por su culpa hiciste ese hechizo… por su culpa tú estas fuera de Hogwarts ¡¿LO SABIAS?! ¡POR ESE ESTÚPIDO HURÓN ESTAS FUERA DEL COLEGIO!
- Harry, detente.-intervino el pelirrojo por primera vez en la plática.
- ¿Qué me detenga Ron? No, ella tiene que saber todo lo que está haciendo el padre del estúpido ese.
- Lo… lo siento.-murmuró la castaña.
- No Hermione, tú no tienes por qué sentirlo, ese hurón tuvo haberte hecho algo en la isla, posiblemente estas confundida… si eso es… está bien que lo estés, tanto tiempo a su lado…
- No estoy confundida Harry, yo en verdad lo amo… tanto que estoy dispuesta a perderlos a ustedes dos.
- ¿Qué?-pregunto sin poder creerlo. ¡¿Estás hablando en serio?!
- S… si.-trato de sonar lo más convincente que pudo.
Aunque ninguno de sus amigos se dio cuenta que estaba temblando.
- Ok. Tú lo amas ¿y él a ti?-cuestionó.
De pronto esa pregunta le cayó como un balde de agua fría, era cierto que él la quería pero ¿amarla? Aún no lo sabía a ciencia cierta, el niño que vivió pareció saberlo.
- ¡Lo sabía!-exclamo. No estas segura ¿verdad?
- Tú no sabes lo que vivimos en la Isla.-quiso defenderse.
- Notablemente no lo sé pero ¿enamorarte de Malfoy? ¿Enamorarte de esa rata?
- ¡NO LO LLAMES DE ESA MANERA!-gritó.
Fue tanto el esfuerzo que utilizó, que provoco un quejido en ella. Harry y Ron se preocuparon.
- ¿Estas bien?-quiso saber Ron.
- Si… yo…
- Creo que esta plática debemos de dejarla hasta que estés más recuperada.-opino el pelirrojo.
- No, es mejor ahora que…-se detuvo y siguió. Tengo el coraje para hacerlo.-comento la gryffindor.
Sus amigos la miraron serios, más Harry que Ron, en verdad ella estaba convencida de hacerlo, aún si con eso los perdía a ellos, sin embargo, no realizó ningún comentario. Hermione respiro hondo y comenzó.
- No puedo pedirles que me comprendan porque sé que es algo que naturalmente no harán debido a que están enojados, lo entiendo, sabía que esto pasaría pero… pero cuando decidí o mejor dicho cuando acepte mis sentimientos por Draco, también acepte esto…-trago saliva. El hecho de poder perderlos a ustedes dos, las dos personas que más amo en esta vida, mis dos mejores amigos, mis dos…-un nudo se le formo en la garganta. Mis dos hermanos, no de sangre sino de elección…
Se produjo un silencio muy pronunciado, como ninguno de sus amigos decía nada, siguió.
- Muy probablemente se preguntaran ¿Cómo fue que paso? Es decir, ¿Malfoy y yo? Que loco ¿no?-sonrió amargadamente al momento en que agachaba su cabeza. Yo en realidad no lo sé… todo este tiempo en la isla con él me hizo cambiar… cada momento a su lado me hizo verlo diferente y poco a poco fui conociendo al verdadero hombre, no al niño consentido enemigo de los sangres impura, no al slytherin, ni al hurón, mucho menos al Malfoy que siempre estuvimos acostumbrados, conocí…-levanto su rostro. Al verdadero Draco, aquel que es amable, leal, alegre y…-se detuvo.
Paso por su mente agregar sexy pero creyó que eso demasiado, más porque no era el momento.
- Y me enamore, tan rápido, tan fácil que ni siquiera pude verlo hasta que ya era demasiado tarde… fue difícil porque era Draco Malfoy, sé que también fue difícil para él, sin embargo, pasó y decidí luchar por esto que tenemos, si al final tenemos que separarnos, al menos no quedará en mi.-finalizó.
- ¿Y él también luchará por ti?-pregunto Harry.
- Confió en que así lo hará.
El moreno de anteojos asintió.
- Esta bien. Entonces contéstame, ¿Dónde está ahora?-cuestionó.
Hermione iba a responder, no obstante, fue interrumpida.
- Te diré donde, en su casa… con su padre. ¿Sabes? Por un momento comencé a creer que te quería, porque se enfrentó a él, le dijo que estaba enamorado de ti, yo estuve ahí… eso me sorprendió pero lo que también es cierto es que ya pasaron horas desde que eso sucedió, así que ¿Dónde está él? Posiblemente pidiéndole perdón a su padre, rogándole que no le quite el apellido Malfoy y que no lo desherede.
- ¿Qué? ¿Draco se había enfrentado a su padre y ya le había dicho la verdad? ¿Cómo? ¿Por qué?
La castaña se encontraba anonadada con esta revelación, lo único que hizo fue preocuparla y querer saber cómo estaba él, ya que sabía que le iría muy mal por esto que acaba de suceder, la angustia la invadió, provocando que se agarrara el pecho inquieta.
- Hermione... Hermione… ¡Hermione!-la llamo Harry.
- ¿Eh?
- ¿Escuchaste lo que te dije?
Al ver su rostro pudo darse cuenta y no necesito respuesta alguna.
- ¡No puedo creerlo!-exclamo molesto Harry. ¿Estas preocupada por él? ¿Acaso no escuchaste? ¡Posiblemente ya se olvidó de todo lo que vivieron en la isla y en este momento le está suplicando clemencia a su padre!
- ¡NO!-gritó. Tú no sabes nada Harry Potter, no puedes opinar y decir lo que crees que él está haciendo en este momento, yo… yo conozco a Draco, sé que no me haría esto, tú no lo conoces, no sabes todo lo que vivimos y ¿te atreves a hablar? ¡Opina cuando conozcas las circunstancias!
El niño que vivió sonrió incrédulo.
- Tienes razón, no debo de meterme en lo que no me importa… además, tú ya hiciste tu elección y lo escogiste a él sobre de nosotros… que te aproveche eso.
Dicho esto se dio la media vuelta y salió de la habitación azotando la puerta. La gryffindor lo miro irse, se arrepintió de la forma como le hablo, sin embargo cuando quiso retractarse él ya estaba cruzando el umbral de la puerta, casi inevitablemente se giró hacia un lado, buscando a Ron… buscando a alguien que la apoyara pero solo se encontró la mirada triste de éste.
- Lo siento.-dijo y salió detrás de su amigo.
Al momento en que se quedó completamente sola comenzó a llorar desconsoladamente, sabía que esto pasaría, sin embargo, no que dolería tanto. Ron al cruzar el umbral se encontró con Harry detenido en la pared, iba a comenzar a hablar, pero ambos comenzaron a escuchar los sollozos de dolor de su amiga, notablemente estaba sufriendo por esto. El moreno de anteojos no pudo soportarlo más y golpeo fuertemente la pared, tanto que sus nudillos sangraron, lo hizo porque se sentía miserable, estaba haciendo sufrir a su amiga por su estupidez, no obstante, no podía aceptarlo, simplemente no podía.
- Harry…-comenzó el pelirrojo.
- No quiero hablar de esto. Vámonos.
Comenzaron a caminar para después desaparecer del pasillo.
Mientras tanto en la Mansión Malfoy un chico rubio y de ojos grises se encontraba parado mirando hacia un punto fijo a través de la ventana, estaba muy confundido sobre lo que tenía que hacer, Hermione lo era todo para él pero no podía olvidar lo que su padre le dijo, eso lo atormentaba porque él tenía razón, su madre jamás hubiera aceptado esto, aparte estaba lo de la expulsión de la castaña de Hogwarts, sabía que para ella esa escuela era su vida, se sintió desdichado y culpable ya que de cierta manera él lo ocasiono… se sentía responsable de las acciones de su padre.
- Ya estoy de vuelta Draco.
- ¿Averiguaste lo que te pedí?-quiso saber.
- Si. Ya despertó, aún le siguen haciendo análisis pero los resultados hasta el momento muestran que está perfectamente. Lo que le causo esa fiebre fue que uno de los pedazos de roca se le incrusto y comenzó a provocar que la herida se le infectará.-contesto.
Draco sonrió, por fin la angustia que sentía acerca del estado de Hermione había desaparecido, ella estaba bien. Su amigo se dio cuenta de la tristeza que rodeaba esa sonrisa.
- Y ¿Qué piensas hacer?-pregunto Blaise Zabini.
- ¿A qué te refieres?-contesto con otra pregunta.
- Al trato de tu padre, ¿lo vas a aceptar?
Draco tardo en contestar ya que en realidad no sabía lo que iba a ser exactamente.
- No lo sé Blaise, estoy muy confundido.-contesto sinceramente.
- ¿Qué es lo que realmente quieres?
- Tú conoces la respuesta, así que no veo porque me lo preguntas.-respondió serio.
- Te lo pregunto porque no lo parece. Mira, sé que eso de la sangre es muy importante en tu familia, para la mía lo es también pero…
- No es eso.-lo interrumpió. Se trata de mi madre Blaise, ella jamás hubiera aceptado mi relación, ella fue la que me crio con este odio hacia los sangre impura y yo…
- Perdona lo que te voy a decir Draco, pero tú madre ya no está aquí, deberías pensar mejor en lo que tú quieres.
El rubio se quedó callado, no sabía cómo contrarrestar esa opinión ya que en gran parte su amigo tenía razón.
- Tengo que irme, si necesitas algo más dime, sabes que somos amigos.
Camino hacia la puerta, se detuvo y volteó a ver a su amigo.
- Piensa muy bien en lo que vas a hacer porque después ya no hay marcha atrás.
Dicho esto giro la perilla y salió de la Mansión Malfoy. Draco lo miro irse, volteo nuevamente hacia la ventana y su mirada se perdió en el horizonte, para cualquiera que lo viera él solo estaba ahí parado, sin hacer nada, con sus manos en el bolsillos, pero dentro de su ser se estaba librando una feroz batalla interna sobre lo que de verdad debería hacer.
Una semana había pasado desde el incidente en el Hospital, Ginny y Luna no había podido ir a ver a Hermione porque Mcgonagall no se los había permitido… hasta ahora. Durante ese tiempo, la pelirroja se preguntaba por qué su novio no hablaba de la castaña, aunque sin falta iba al hospital a visitarla, sin embargo, siempre que tocaba el tema, él evadía la conversación, contestando con un "ella está bien", "los exámenes fueron exitosos", "pronto regresará"… después del tercer día de recibir este tipo de respuestas ya no insistió, quizás era mejor preguntarle a su hermano directamente o mejor, recurrir a Luna para que lo averiguará por ella.
Por su parte Harry y Ron iban todos los días a ver a su amiga, el pelirrojo solo aguanto 4 días sin entrar a su habitación, el quinto día no pudo resistirse más y entro a verla. Lucia mucho mejor, su rostro mostraba mejoría pero su mirada estaba triste, sabía muy bien la razón, estaba seguro que se debía a que Draco Malfoy no se había parado por el hospital, no obstante, Harry Potter también ocupaba un lugar en esa tristeza.
- ¿Crees que un día me perdonará?-se aventuró a preguntar la gryffindor. Tú lo hiciste.-agregó.
- Claro.-sonrió Ron. Él… lo hará, solo que ahora está decepcionado, yo lo estuve y mira, solo aguante 4 días.-bromeó.
Eso provoco una sonrisa en la chica.
- Lo siento, yo…
- Esta bien Hermione, y ¿has sabido algo de él?-quiso saber refiriéndose al slytherin.
Ella negó con la cabeza.
- Comienzo a pensar que posiblemente Harry tenga razón.-murmuró.
El gryffindor no supo que decir, solo se quedó callado, Draco no le caía tan bien como para interceder por él frente a Hermione, lo único que pudo hacer fue cambiar el tema de conversación.
El niño que vivió regreso antes a Hogwarts dejando a Ron en el Hospital con Hermione, debido a que había escuchado a la profesora Mcgonagall hablando con Joshua acerca que el comité se había reunido, además de haber solicitado su presencia ahí como la encargada del colegio. Por tanto, había aparecido en aquel lugar lo más rápido que había podido. Como era de esperarse no lo dejaron entrar, habían hechizado la entrada, solo dejando pasar a aquellos que estaban citados, él obviamente estaba fuera de la lista.
No supo cuando tiempo paso hasta que por fin comenzaron a salir, uno por uno, quiso hablar con ellos pero estos solo se limitaban a levantar su mano en señal de que no los interrumpiera ya que llevaban mucha prisa, estaba a punto de gritarles cuando diviso una silueta muy conocida por él que venía en sentido contrario a su dirección, no sabía de donde había salido pero esa melena rubia y rostro pálido de ojos grises no era otro más que Draco Malfoy, éste se dirigía hacia donde estaba él, sin embargo, para su sorpresa el rubio se pasó de largo sin siquiera mirarlo, fue Harry quien lo llamo.
- Vaya, vaya, vaya ¿a quién tenemos aquí? Al hijo prodigo.-se burló.
Draco se detuvo pero no volteo.
- ¿Qué pasa Malfoy? No me vas a insultar.
- Sr. Potter, en lugar de estar peleando con el Sr. Malfoy debería de agradecerle el que haya logrado que la Srita. Granger regresará al Colegio.
- ¿Qué? Pero, usted dijo que eso iba a ser muy difícil. ¿Cómo… Cómo lo hizo?-quiso saber dirigiéndose a Minerva.
- Él…-pero fue interrumpida.
- No importa como lo hice, lo importante aquí es que ella ha vuelto.-respondió sin voltear a verlo.
- Pero…-Harry se había quedado sin saber que decir.
- Por cierto ¿Cómo esta ella? Me dijeron que ya despertó.-comento.
Trato de sonar indiferente, sin embargo, sus puños estaban contraídos contra sus piernas, aunque estos no podían verse porque estaban dentro de sus bolsillos. Al moreno de anteojos le pareció extraño que dijera "ella" las dos ocasiones y no Hermione como en el hospital.
- Esta… está bien, mañana la dan de alta.-contesto Harry mecánicamente.
Estaba atónito ante lo que acaba de hacer Draco, ahora que lo pensaba con la cabeza más fría, en verdad si había exagerado con todo esto, no es que ahora le cayera bien el rubio, sino que comenzaba a serle indiferente el hecho que él sintiera algo por su amiga.
- Me alegro. Encárgate de decirle la noticia.
Comenzó a caminar.
- ¿Por qué no se lo dices tú?-pregunto sin pensar, deteniéndolo.
No sabía porque lo estaba cuestionando, tal vez era por la curiosidad de no saber porque no se había presentado todo este tiempo en el hospital, si era más que obvio que él si sentía algo por la gryffindor, si no lo hiciera no hubiera hecho esto por ella.
- Yo no tengo el valor de verla, le falle.-respondió.
- ¿De qué hablas?-pregunto sin comprender.
- De nada que te incumba Potter.
Iba a comenzar a caminar nuevamente, aunque fue detenido.
- Ella quiere verte Malfoy.-comento de pronto. Mira tú… tú no me caes bien, pero aprecio demasiado a Hermione, ella está preocupada y triste por ti…-se detuvo y agregó. Y por mi.-murmuró afligido. Ella… ella quiere verte.
Draco se quedó ahí parado procesando las palabras de Harry cuando de nuevo inicio su marcha dejando al moreno de anteojos muy confundido por lo que acaba de pasar. El gryffindor no sabía porque le había dicho eso, que fuera verla, tal vez era una forma de disculparse con Hermione por su comportamiento de hace una semana y no entrar a verla a su habitación todo este tiempo.
La semana que había pasado, le estaba pareciendo eterna a Hermione, sobre todo porque no sabía nada de Draco, sentía tanta angustia por él, temía que su padre le hubiera hecho algo... o al menos trataba de aferrarse a eso, a que ese era el motivo por el cual no se había aparecido todo este tiempo… y no porque ya la hubiese abandonado, trataba lo más que podía eliminar ese pensamiento, sin embargo, éste no desaparecía… Casi sin pensarlo agacho la cabeza dejando escapar unas lágrimas que rodaron por sus mejillas, la mayoría de los días eran así, tristes… pactaba con ella misma él no mostrarle esto a sus padres o a Ron, creía que lo lograba aunque no estaba muy segura acerca de ello. Afortunadamente ninguno de sus padres le había cuestionado acerca de su enamoramiento con su anterior enemigo del Colegio, agradecía eso de su parte… si tan solo ellos supieran todo lo que vivió con Draco… ¿Si se enterarán que en esa isla no solo se quedó el odio entre ellos dos, sino que su virginidad también? ¡Dios! Sonrió al instante solo de pensarlo, las emociones volvieron a embargarla, las caricias se adueñaron de su ser y los besos de su cuerpo, besos que provenían del hombre que amaba.
Y fue ahí cuando recordó las palabras del rubio prometiéndole que no la dejaría, que lucharía por su amor, pero ¿Dónde estaba él? ¿Acaso todo aquello que le había ofrecido había sido una mentira? Tal vez si, por alguna razón no había ido a verla, todo en la isla había sido una mentira… una cruel mentira. El pensar en todo aquello la decepciono provocando que las lágrimas volvieran, no obstante, decidió que ya no sería así, no preocuparía a sus padres, ni a sus amigos, así que rápidamente se las limpio al momento en que levantaba su mirada, llevándose una tremenda sorpresa. Al lado del umbral de la puerta se encontraba Draco Malfoy, la persona por la cual había estado tan triste, angustiada y preocupada… por fin estaba ahí, con ella.
- ¡Draco!-exclamo sonriendo.
El slytherin, a diferencia de la castaña, no sonrió al verla, solo se quedó ahí parado con la mirada baja.
- ¿Qué te pasa? ¿Qué tienes?-pregunto preocupada, al no ver ninguna reacción en él.
- Lo siento.-pronuncio al momento en que levantaba su mirada.
- ¿Lo sientes? ¿Por qué?-quiso saber temerosa.
Algo dentro de su ser, le decía la razón.
- Por no haber venido antes.-respondió serio, aún situado en el umbral de la puerta.
- No te preocupes.-dijo tratando de sonar despreocupada.
- No había venido porque estaba confundido.-confesó.
El rostro de la chica padeció, tornándose serio.
- ¿Es… estabas? Eso significa que ya no lo estas.-cuestionó temiendo su respuesta.
- Si, ahora todo está claro.
La seriedad del slytherin estaba empezando a angustiar demasiado a la castaña, ¿porque estaba tan serio? ¿Por qué no simplemente se acercaba a ella, la abrazaba y le decía que lo mucho que la había extrañado y cuanto la quería? ¿A dónde quería llegar con esta plática? ¿Acaso la iba a dejar? Si era así, ¿Por qué no se lo decía de una vez y se dejaba de tantos rodeos? Tantas preguntas rondaban la cabeza de la gryffindor, pero solo una se atrevió a preguntar.
- ¿Se trata… de lo nuestro?-pregunto con un hilo de voz.
Draco asintió. En ese momento la chica sintió como si su mundo colapsara, creyó que se desmayaría pero no fue así, en cambio se armó de valor y trato de expresar aquella pregunta que había rondado su cabeza desde que despertó y no lo vi a su lado.
- Draco ¿Me…-se detuvo, sentía un terrible miedo por la respuesta, sin embargo, sabía que este momento llegaría, lo mejor era preguntarle ahora que tenía el coraje. ¿Me… vas a dejar?-quiso saber con voz ronca ya que sentía como poco a poco se le iba formando un nudo en la garganta por el silencio y la inexpresividad del slytherin.
- Mi padre logro que te expulsaran de Hogwarts…
- Lo sé.-lo interrumpió desesperada. No te preocupes, está bien.-trato de sonreír nerviosa.
- Él me ofreció un trato. Me pidió que me alejará de ti y tú volverías a Hogwarts.-soltó.
Hermione pudo ver como el rubio desviaba la mirada hacia otro lado, eso no le agrado en lo absoluto.
- ¿Por qué me estás diciendo esto?-cuestionó.
- Porque has vuelto a Hogwarts.-comento tratando de que su rostro reflejara una sonrisa, pero solo obtuvo que su rostro se mostrará afligido.
- Entonces… Me estás diciendo que tú… que tú ¿aceptaste… el trato?-pregunto con los ojos llenos de lágrimas, las cuales amenazaban con salir.
- No, no pude.
- ¿Qué? Pero…-la gryffindor no entendía lo que estaba sucediendo. Tú me acabas de decir que…
- Lo sé, has vuelto a Hogwarts pero yo no acepte el trato con mi padre porque…-se detuvo.
- ¿Por qué no lo aceptaste?-quiso saber.
- Porque yo te amo Hermione, te amo demasiado como para hacerlo.-respondió.
La castaña no pudo aguantarlo más, se puso de pie rápidamente, a pesar de que los médicos le recomendaron reposo absoluto, corrió sonriendo y con lágrimas que recorrían sus mejillas hasta el lugar donde se encontraba Draco, saltándole encima para besarlo. Al principio Draco se sorprendió, pero al sentir sus labios en los de él no pudo más que rodearla de la cintura, acercarla a su cuerpo y corresponderle, fundiéndose en un beso profundo, lleno de amor, mezclado con angustia, alivio, alegría y un sinfín de emociones.
CONTINUARA...
AGRADECIMIENTOS:
[Dargently] Hola hahaha si, se me paso el lunes jajaja lo bueno es que ya actualice :p gracias por estar al pendiente con la historia, en verdad lo agradezco! Espero que sigas estos dos últimos capítulos que faltan :D
[Lunática] Hola Lunática Ya subí la actualización, la cual espero que te guste! Feliz año para ti también, éxito en todo lo que emprendas :D saludos!
[Eliana] Lo se Eliana, pobre de Draco Lucius es en verdad muy cruel, pero bueno, siempre me lo he imaginado a mi suegro así u.u pero bueno, ya verás en este capítulo que fue lo que sucedió, aunque en el siguiente sabrás que fue lo que hizo decidir lo que decidió ^_^ gracias por leer!
[pinknOZ] Hola nena, claro! Lo continuare hasta el final tratare de no tardarme en las actualizaciones xD si! Viva el dramione, es de lo mejor :3 ya incluso estoy pensando en el siguiente xD gracias por leer!
[SallyElizabethHR]
[paulina] Hola Paulina, me da gusto que te agrade la historia, gracias por seguirla! Saludos :D
[SoniaMalfoy92]
[MioKathx Malfoy Granger]
[Chiaki Suzuki]
[Sakura Gremory]
[LuNaChocoO]
[MA Grey Gray]
NOTAS DE LAS AUTORA:
Hola Espero que estén muy bien! Aquí les traigo el capítulo 27, pensé en dejarlo en "Lo siento" pero dije: No Sol, eso es muy cruel xD jajajaja Por cierto Feliz año, espero que 2015 logren todo lo que deseen :D Ya solo faltan 2 capítulos más en fin u.u me apurare en escribirlos :3
Por cierto, en el próximo capítulo les hare saber que hizo que Draco tomara esta decisión Tratare de subirlo lo más pronto posible!
Como saben comentarios, quejas, sugerencias a través de sus reviews :D
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