Hola crayolas, buano, este es el nuevo y hermoso capítulo del fanfic, ¿¡ESTAS LISTA PARA ESTO?! Berdjsfangnjfed que bueno, comencemos –w-
Antes de eso, me gustaría agradecer a:
Jakce: Gracias por el pésame, y es que, no logro comprender bien cómo quieren que haga que los personajes hablen y hago lo mejor que puedo ;_;
El sol se colaba por la ventana sin cerrar y hacía que las cortinas bailaran al son de este, la luz entraba por el cuarto, haciendo que todo se iluminase. Y tendido en la cama, yacía nuestro, ahora híbrido, italiano. Abrió con molestia los ojos por la luz, causándole un gruñido y que se volteara sobre su pecho y enterrara la cara en la almohada. Ya es de día, y no me quiero levantar~. ¿Qué hora es y en qué día vivo? Agarró su celular que estaba en la mesita de noche a lado de su cama, lo desbloqueó y con pereza miró la hora. Martes, 9 y cuarto. Se regreso a su posición original y trató de olfatear lo que sea que estuviera haciendo de desayuno su hermano. Extrañamente, esto fue más fácil de lo que pensaba, a pesar de estar con la puerta cerrada y con la cocina algo lejos de su posición, pudo oler con claridad lo que preparaba
-Otra vez waffles. ¿Qué le dio por preparar esas cosas? – Se levantó cansadamente y se estiró, grave error todo mundo sabe que si haces eso sin haberte sentado, te dará un mareo. No tardó nada en ver todo como si tuviera estática la televisión, se tambaleó y afortunadamente cayó a la seguridad de su cama. Nota mental no volver a hacer eso y mucho menos sabiendo que alguien me puede atacar en cualquier momento.
Bajando las escaleras, el olor era mucho más claro y se escuchaba como Veneciano tarareaba una canción y como los alemanes se quedaron a pasar la noche, lo más probable era que la canción fuera alemana. ¿Por qué cada que está este animal aquí tú tarareas algo alemán? Pensó el sureño mientras se acercaba con sigilo a la mesa y tomaba asiento en esta
-Buenos días fratello, ¿Qué tal dormiste?
-Acostado y con los ojos cerrados, ¿qué esperabas?
-Waaaa~ Yo también dormí de ese modo. ¿Cuáles son las posibilidades?- Canturreo mientras abrazaba a su hermano
-Estás muy cerca de mí, aléjate aunque sea unos 10 metros- Dijo quitándose a su hermano de encima.
-Bueno, bueno. Por cierto, Alemania- El mencionado alzó la mirada de su periódico y se quitó sus lentes para leer
-¿Qué sucede, Italia?
-¿A qué hora vendrá Gilbert a desayunar?- Expresó algo preocupado, no era tarde aún, pero para él lo normal era desayunar a esa hora cuando no tenía que salir temprano
-A quién le importa, por lo que sabemos, bien podría estar ahogado en su propio vómito, se golpeó la cabeza en la mesita de noche o inconsciente en el piso del baño. Dijo Romano mientras agarraba un waffle de un plato lleno de ellos en medio de la mesa, y con una tranquilidad que a decir verdad, daba algo de miedo.
-¿¡Eh?! ¿¡Es cierto Ludwing!?- Gritó su fratello, posiblemente la persona más crédula del mundo
-¡No, no es cierto! Lo que pasa es que a mi hermano le gusta dormir hasta tarde. Dijo aclarando las dudas del norteño y volviendo a su periódico.
-Como sea, ¿hay nutella o me los como con miel? Romano cortó la plática con esta pregunta, mientras señalaba una pequeña montaña de unos 5 waffles. A pesar de ser tan pequeño, si que come. Pensaron los otros dos presentes en la mesa.
-Este, si. Si hay nutella, deja te la traigo. Dijo con una sonrisa algo nerviosa su hermano y yendo a la cocina. Mientras el alemán veía esa torre de waffles con sorpresa. ¿Qué tan grande es su estómago? ¿Cómo piensa quemar todas esas calorías? Pensaba mientras la miraba fijamente.
-¿Se te perdió algo, payaso? Le gruñó Lovi al sentir su mirada penetrando a sus pobres waffles. Pero lo que no se dio cuenta, fue que al decirle eso, también le mostró los colmillos. Lo cual sorprendió al alemán. Que yo recuerde, él no solía tener los colmillos tan filosos.
-Romano, déjame ver tus colmillos.
-¿¡Eh?! ¿Cómo por qué haría eso, bastardo?
-Que me dejes verlos. Le gritó y le agarró los cachetes para verlos, efectivamente, mucho más filosos que antes, tanto los de arriba como los de abajo.
–Están mucho más filosos, debe de ser por la pócima.- Dijo seriamente mientras lo soltaba y se volvía a sentar en su silla
-¿Estás seguro?- Preguntó sin poderle creer, él se sentía normal. Bueno, lo más normal que se podía con esas orejas y cola.
-Estoy más que seguro, cada que te enojabas conmigo, me enseñabas la lengua o algo parecido. Sin embargo, desde ayer has estado mostrando los colmillos cada que te enojas. Lovino se quedó atónito, tenía miedo de que esta clase de cambios siguieran en él.
-Fratello, aquí está la nutella y te traje algo de mermelada de frambuesa, porque sé que te gusta. Cantó su hermano, poniendo estos objetos a lado de él, pero, por alguna razón, su hermano no respondía. –Fratello~ Nutella~- Le volvió a cantar, pero, más cerca de su oreja
-Ah. Gracias. Le dijo saliendo de su cajita de la nada para agarrar su nutella
-De nada, ¿Qué te sucede? ¿Te sientes mal? No me digas que te tengo que llevar al doctor, ¿O sería al veterinario?- Le preguntó preocupándose y creando una animación de él llevando a su hermano al veterinario
-¿Qué le pasa doctor?- le preguntó tratando de entender qué le pasaba a su hermano
-No estamos seguros, señor. Necesitamos operarlo, si la operación no tiene éxito, tendremos que dormir a su hermano.
-¡NOOO~!- Gritó hacia el techo, agarrándose la cabeza y llorando.
-No seas imbécil, si acaso yo tendría que ir al doctor, no al veterinario, pendejo. Le vio con una mirada asesina irrumpiendo en su imaginación.
–Y de todos modos, no necesito ir, me siento bien. Solamente quiero desayunar en paz.-
-Lo siento, fratello. Ah, en cuanto acabes, ¿podrías ir a despertar a Gilbert, por favor?- Esta pregunta hizo que Lovi casi se atragantara con su waffle, haciendo que tosiera un poco
-¿Por qué yo? Que lo haga el cabeza de papa.- Dijo molesto mientras tomaba un poco de café
-Preferiría no hacerlo- Dijo el mencionado
-¿Por qué? No me digas que el cabrón duerme desnudo- El solo pensar que ese sucio alemán hacia esa clase de cosas en su casa, a pesar de que no usara esa cama, le asqueaba. ¿Nadie le enseñó a ese cabrón que esas pendejadas no se hacen en casa ajenas?
-Nada de eso. Por alguna razón no me sorprende que este niño piense esa clase de cosas de mi hermano.
-Ah, ¿entonces?
-Es solo que, a veces habla dormido y dice cosas muy personales.- Recordó la primera vez que le escuchó decir algo.
Flashback
El joven Ludwing estaba despierto de madrugada ante un ataque sorpresa, viendo el peligro en el que se encontraba su batallón, corrió hasta la tienda de su hermano.
-¡Hermano, despiértate rápido, nos están atacando! Herma…
-Oh, sí. ¿Te encanta sentirlo todo adentro, verdad, putita?- Dijo el aún dormido Gilbert. Mientras su hermano lo veía con horror y pasaban por su cabeza cientos de ideas en las que se podían usar esas palabras.
-Hermano… ¿Tú…?
Fin del flashback
-Con que, cosas personales, ¿eh? –Miró interesado el sureño. Tal vez vaya a decir algo interesante mientras duerme. Quizá hasta pueda chantajearlo con la información que me dé.
-Hermano…- Dijo nervioso y rompiendo el silencio al ver cómo le fluía una nube de oscuridad al sureño
-Ah. Si, no te preocupes, yo lo haré.- Dijo sonriendo malévolamente y volviendo a sus waffles. –Cuando termine con estos, iré a despertarlo.- No estoy seguro de que esto sea bueno. Pensaron los otros dos.
Mientras tanto, a unos cuantos metros de ahí, plácidamente dormía un alemán albino, quien seguía soñando sus cosas de niña de 12 años.
-Oh, Gil. Eres el esposo más encantador que jamás tendré. Te amo.
-Oh, Sofía Vergara, eres la mujer más hermosa que haya visto jamás. *se abrazan y ruedan en las flores*
En eso un italiano estaba parado afuera de la puerta y toco
-Oye, imbécil. ¿Estás despierto?- Parece que el infeliz sigue dormido-Oye, voy a entrar, más te vale no estar desnudo o algo parecido. Abrió la puerta y por suerte seguía dormido, usando sus bóxers y una camiseta de pijama
-Sofía Vergara… Te amo *ronquido* mi esposa.- Jo, entonces está soñando que tiene una vida feliz, esto va a estar bueno. Pensó mientras sonreía malévolamente el itálico y se acerco a su oído.
*De vuelta al sueño*
-¿Me amas Gil?
-Si, te amo mucho
-¿Entonces por qué me mataste?
-¿Eh?- El cielo se oscureció y ya no estaban sobre flores, todo el campo se comenzó a volver un lago gigante de sangre -¿Qu-qué está pasando?
-Gil, devuélvemelos por favor…
-¿¡Qué cosa!?- Gritó mirando a la que solía ser su esposa, que ahora tenía todo el vestido desgarrado y de sus palmas corría sangre
-Mis ojos…- Se volteó y se vieron sus cuencas vacías y de estas sangre que salía a mares
-¡Hijo de puta!- Gritó el albino despertándose de la pesadilla, pero no vio a nadie en su habitación. -¿Cómo un sueño tan hermoso se puede volver una pesadilla tan horrenda?- dijo para sí llorando cascadas.
Y te preguntarás ¿dónde está Lovi? El condenado se salió de ahí en cuando vio que el albino se iba a despertar, y mientras él se lamentaba, Roma se reía afuera de la habitación
-Ja ja jaja jaja jaja, pobre imbécil, se debe de haber meado del susto- trató de contener la risa y se puso lo más presentable posible- jeje, *tosido* *tosido* será mejor que entre- y tocó la puerta que estaba frente a él. Donde adentro el alemán se seguía lamentando
-¿Quién es? *sniff* *sniff*
-¿Puedo pasar o te estás fapeando?
-Condenado niño
-¿Qué?
-Nada, que si puedes pasar.- Dicho y hecho, Lovino pasó, lo miró de arriba abajo y vio que estaba pálido, sonrió para sí y se acercó a él
-¿Qué te pasa? ¿Acaso tuviste una pesadilla?- Le preguntó sonriendo de oreja a oreja y acercándose a la cara del alemán, pero este lo agarró de los cachetes, enojado
-¡¿Y a ti que te importa, pinche mocoso?!- Le gritó jalando sus cachetes lo más fuerte que pudo
-Hijo de puta-le dijo como pudo mientras comenzaban a salirle unas lagrimillas de sus ojos- suéltame-
-¡¿Oh si no qué?!
-Esto- Y le clavo los colmillos en la mano
-¡Condenado niño!- E hizo algo que nadie, jamás en su vida, debería de hacerle a alguna de las Italias si no les conoces bien o hablas mucho con ellos. Si, si es lo que estás pensando. Jaló el rulo. Al sentir que alguien, no cualquier persona, si no un maldito alemán tocaba esa zona, esa parte que le hacía sentir una clase de cosas que no le gustaba experimentar, a menos de que estuviera solo y con ganas de 'ya tu sabe', le alteraba más de lo que debía
-¡CHIGIIII!- Gritó con una fuerza que hizo que se escuchara en toda la casa y que el alemán lo soltara
-¡¿Pero qué?!
-¿¡Dónde crees que estás tocando, maldito pervertido!?- Y lo golpeo con todo su cosmos, no ¿chakra?, ¿ki? ¿Potato? Bueno, muy fuerte.
Bueno, creo que aquí le dejo, que ya escribí mucho estos días xD
Dejen sus hermosos reviews para que los lea y les mande saludos owo
Nos leemos luego, mushashas –w-
