Aquí trayendo un nuevo capitulo de esta historia :D que aun no se si sera larga o corta...
Kamira: Sempai... deberia poner de una vez el capitulo en vez de hablar tanto...
Shizuka: Te ignorare porque mas adelante me reiré de "aquello" *dice sonriendo dulcemente*
Kamira: Sempai no sonría así que asustara a los lectores...
*Se escucha el sonido de un golpe y un grito en el set a los lejos*
Shizuka: Como decía... Katekyo Hitman Reborn no me pertenece, solo el personaje de Ishiro Shizuka,y ahora si...
Disfruten del primer capitulo X3
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Al final de capitulo saldrán los links e las canciones en la que me inspire el primer y segundo capitulo :D si desean escuchenlas...
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Capítulo 2:
Ella es una idiota
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Su vida era rutinaria a veces, bueno no solo a veces, sino que la mayor parte del año.
Era considerada una chica amable y linda, eso suena muy agradable pero -siempre hay un pero- no lo es cuando te enteras de la razón de porque eres considerada así. Lo de amable lo decían porque no la conocían del todo, solo se dejaban guiar por lo que ella proyectaba al mundo y eso era amabilidad, ninguno de ellos había tenido la dicha de conocerla enojada o como verdaderamente era puesto que ninguno había ganado su confianza. Todos sus compañeros eran una panda de idiotas que se dejaban guiar por el que dirán y las apariencias, ninguno de ellos era real. Lo de linda era lo se debía a su tamaño. Siendo de una no muy privilegiada estatura, 1.54 m, y su cara de niña a pesar de sus 15 años, era considerada una de las cosas más tiernas según los lolicones y eso le causaba horribles escalofríos.
Sin duda odiaba que esas personas le describieran con esos dos adjetivos.
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Me encontraba en la parte posterior de la escuela, un lugar ya no visitado por los alumnos debido a que se encontraba el almacén de la misma. Se preguntaran, ¿Qué tiene que ver ese almacén? Pues hubo una ocasión en que al parecer una pobre alma estúpida osó querer robar propiedad de la escuela, lo que sucedió después fue horrible… para el idiota ese porque a mí me dio algo de risa ver a Moriyama-san correr por su vida mientras el prefecto del terror lo perseguía por la escuela.
Moriyama fue internado ese mismo día en el hospital de Namimori medio muerto, estuvo en coma unos días al parecer. Muchos sintieron lastima por lo que le sucedió pero yo no, quien le manda a tratar de robar. Además, días después se prohibió el acercarse a esa zona.
Hice caso omiso de esa orden impuesta por el prefecto, no es que apreciara poco mi vida, es que ese lugar era tranquilo y se encontraba libre del bullicio de los demás.
Se podía respirar paz en ese lugar. Pero…
Oh amado silencio que sé que te iras porque uno de los del comité disciplinario me vio.
¡Quiero chocolate!
Bueno, dejando de lado mis curiosos pensamientos debido a que no había traído nada para comer y ni pude desayunar porque me había despertado tarde y había luchado con las sabanas para salir de estas. Es en serio, parecía que habían cobrado vida. Comencé a correr por mi vida antes de que el maldito pudiera ver mi rostro.
Loca pero no estúpida. Es el lema perfecto.
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Había logrado escapar de la muerte otro día más, era un milagro que los del comité disciplinario nunca me lograsen atrapar quebrantando las reglas que ellos imponen. No sé si tengo mucha suerte o si algo va a salir muy mal para mí en el futuro. Ojala sea lo primero.
Siguiendo, ya habían terminado las clases y me encontraba de camino a casa recordando muchas cosas que había vivido desde mi llegada. La primera fue mi llegada a esta tranquila ciudad, tenía mucha curiosidad por conocer el lugar y no negare que aún me falta saber mucho. Lo segundo fue mi ingreso a Namimori-chuu que era el prototipo de escuela basada en grado de popularidad, en resumen, la odie al principio hasta que observe como el sádico prefecto de la escuela mordía hasta la muerte a unos idiotas presuntuosos importándole poco que fueran dos de los tipos más populares de la escuela en palabras de esas pobres masas sin cerebro. Hibari-san y su frase pervertida. No pude evitar mal pensar esa curiosa frase que siempre pronunciaba el prefecto antes de atacar a nosotros los llamados herbívoros. Lo tercero y más importante sucedió hace no más de un mes, había comenzado a vivir sola a causa de que mi madre tuvo que irse a casa de mi abuela debido a que esta se encontraba enferma y necesitaba quien la cuidase; como me había negado a mudarme nuevamente y pude dejarle en claro a mi mama que podía vivir bien, sin dejarme morir de hambre, logre que me dejase aquí en Namimori. Si se preguntan por mi adorado padre este se encontraba en un muy largo viaje de trabajo, ya ni sé en qué país se encontrara esta vez.
Después de rememorar lo sucedido en estos meses llegue a mi casa, mi idea era entrar rápido pero noté que había algo en el buzón de la entrada. Saque lo que parecía una invitación y me decidí a leerla.
- ¿Qué demo…? – pregunté durante el brutal shock. Nadie la había preparado para lo que leyó.
Ishiro Riko, esa Ishiro Riko que ella tanto conocía, sabia como era en realidad y la persona que más amaba su soltería sobre cualquier cosa… ¿Se casaba? Pero quien era el pobre desgraciado que la tendría de esposa.
- Hanamiya Ryu… - Leí y me sonó por alguna razón familiar pero no sé de dónde. Lo deje pasar.
Francamente no tenía ninguna razón para asistir a la boda de esa mujer sin corazón que tanto daño le hace a Shizuka. Tsk… como podía lastimar tanto a su propia hermanita y no podía decirle nada a la menor de los Ishiro porque no le creería. Shizuka-sempai adoraba a su hermana y confiaba mucho en esta. Suspiré ante mis tristes pensamientos.
- Supongo que tendré que ir a esa boda, sino no habrá otra oportunidad de ver a sempai… - pensé en voz alta sin importarme si alguien me escuchara. – Bien, está decidido… - dije entusiasmada mientras entraba a la morada con el puño en alto.
Pronto la veré sempai… quiero verificar que este bien y que Riko no le haya hecho más daño.
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Era el bendito día de la boda y fue toda una odisea llegar debido a que tuve la desdicha de que un idiota se cruzara en mi camino y comenzara a perseguirme por casi toda la ciudad, su excusa… que era demasiado moe para él. No se imaginan como quise llorar en ese momento.
Cuando llego a la iglesia espero encontrar entre los familiares de la novia a Shizuka pero no la veía por ninguna parte y eso le causaba un mal presentimiento, ella nunca faltaría a la boda de su hermana aunque estuviese enferma. Que faltase solo podía significar una cosa, Riko le había hecho algo a sempai y por fin Shizuka se había dado cuenta de quién era en realidad su hermana.
Quise llamarle pero no pude porque la ceremonia dio inicio, tuve que esperar a que esta concluyera. Debía admitir que el novio que se había conseguido Riko era guapo pero había algo que se me hacía familiar en él y su mal presentimiento de hace un rato le decía que recordase quien era pero nada venía a su mente. Lo dejo pasar una vez más, luego se acordaría. Riko también se veía hermosa aunque le odiase admitirlo para sí misma. Ella y Shizuka eran el calco de su madre pero Riko tenía los ojos azules de su padre, de allí su nombre, además de que su cuerpo estaba más desarrollado que el de su hermana. El vestido blanco de novia contrastaba con sus oscuros cabellos cual noche y su piel pálida. Sin duda era una novia muy hermosa.
¿El novio sabrá como eres en realidad?
No lo creía, ese chico parecía muy amable y sin malas intenciones pero eso es lo que veía en el exterior.
No le deseaba mal a Riko en su matrimonio pero si le había hecho algo a Shizuka no habría lugar en la tierra donde pudiese esconderse de su ira.
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Cuando la ceremonia terminó decidió marcharse pero para su desgracia en su camino a la salida se encontró con varios ex compañeros de escuela que no dudaron en hablar mal de Shizuka al no haber ido a la boda.
- No puedo creer que Shizuka haya sido capaz de no venir a la boda de su hermana. Que desconsiderado de su parte. – dijo una tipa que no reconocí de ningún lugar… ¿Acaso estudiaba conmigo o estudia con sempai?
- Después de todo Shizuka-san no es una persona agradable. – Dijo un chico, le mire con odio por su comentario sin poder evitarlo y no me sentí mal de verlo encogerse del miedo.
Todos eran unos idiotas que no conocían de verdad a Shizuka.
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Cuando llegué a casa no espere ni un segundo mas y le envié un mensaje a Shizuka, estaba preocupada por ella. Sempai podía ser a veces fría y parecer muy indiferente pero en realidad era una persona muy sensible, era el tipo de personas que se tienden a guardar todo aunque eso le este destruyendo por dentro.
Sempai era una idiota. Una idiota a la que tenía que cuidar.
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Habían pasado los días y ni noticias de Shizuka, en realidad estaba acostumbrada a no saber de ella en mucho tiempo. Cuando vivía en Tokio ella también era así, le gustaba estar más en su casa que en la calle aunque si te aprendías a ganar su confianza comenzaba a abrirse de a pocos.
Aun recuerdo como nos hicimos amigas. Como olvidar como casi me mando a volar, literalmente hablando, cuando le hice una broma pesada. Esos eran buenos tiempos, violentos pero de los buenos.
Sonreí sin poder evitarlo, cuando volví a la realidad ya estaba frente a la escuela. Otro día de tortura educacional.
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Durante clases se informó a todos los alumnos que habría revisión de maletines por parte del comité disciplinario. No había problema, había traído el celular pero lo escondía bien y listo. Además, no había nadie que me llamara en estos momentos así que 0% de riesgos para mi plan de esconder el celular para no ser mordida hasta la muerte por el sexy prefecto.
Si bien Hibari-san no era mi tipo no podía negar que era sexy.
Bien, todo iba perfecto, era el turno para que mi maletín sea revisado y ya tenía muy bien escondido el celular debajo del pulóver de tal forma que no se notara bajo este el móvil. Todo estaba yendo de acuerdo al plan.
Estaba bailando la macarena en mi cabeza por la felicidad de un plan perfectamente hecho cuando me dejaron irme ya a casa hasta que a pocos pasos de salir del aula sonó de la nada el timbre de un celular. Los del comité detuvieron todo lo que hacían y se concentraron en averiguar de dónde venía el sonido, yo solo podía sudar frió y rezar por mi alma. Sentía el celular vibrar contra mi pecho y la animada melodía que se escuchaba de este para mí era como la más triste marcha fúnebre. Llore internamente mientras maldecía a quien fuese el que llamara.
Apenas percibí movimientos y ruidos aproximándose a donde me encontraba comencé a correr como alma que lleva el diablo, no iba a permitir que me destruyesen mi hermoso viernes castigándome y mordiéndome hasta la muerte, no gracias señores.
Corrí y anduve sin parar hasta un lugar donde no pudieran dar fácilmente conmigo por un rato, irónicamente ese lugar fue ni más ni menos por los almacenes traseros de la escuela. El celular había dejado de sonar hace un rato pero nuevamente alguien llamaba, decidí ver quién era el remitente pero cuando leí el nombre de esa persona me sorprendí.
Conteste inmediatamente y sin poderlo evitar incrédula pronuncié su nombre sin creerme del todo su, porque no decirlo, extraña llamada.
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¿Shizuka?
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Y lo que vino después fue el inicio de un curioso por venir que tal vez nos traería una agradable sorpresa a sempai y a mí. Solo esperaba que esa sorpresa no provoque que termine avergonzada de un modo u otro aunque presiento que eso será algo inevitable.
Solo quedaba esperar lo inevitable.
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Como dije antes los primeros capítulos de este nuevo fic serán el arco introductorio de la historia para conocer un poco mejor a los nuevos personajes :D
Y como dije arriba les dejare el link de las canciones (solo quiten los espacios):
Cap 1 = / watch ? v = qJnHAw8Dea4
Cap 2 = / watch ? v = I9uFWAECCvY
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Esta demostrado que dejar un review no mata y hace que la autora tenga mejores ideas :D
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bye by
