Deben de odiarme por tardarme tanto en subir otro capítulo, no les mentiré, estuve muchas veces viendo el documento en blanco y no tenía idea de cómo continuar. Tengo en mi cabeza cómo terminará, pero no sabía cómo escribirlo. He estado ocupada, no he escrito mucho, así que tendrán que perdonarme si no me sale muy bien. Incluso puede que este distinto mi forma de escribir (espero que para bien).
Disfruten el capítulo!
Capítulo 5
Julie-su´s POV
-Soy Mephiles, Mephiles the Dark…
Su forma cambió de nuevo, ahora tenía la forma de Shadow, solo que las franjas que deberían ser rojas eran de un color celeste apagado. Solté una maldición.
-Si crees que con esa apariencia seré menos ruda contigo te equivocas…-le dije con brillo verde en mis ojos. Su risa maniática hizo eco en el salón del trono. Por más que quería, no podía evitar que me dieran escalofríos. Nunca me había enfrentado a un enemigo así.
Nunca había sentido tanto miedo.
Como si oliera mi miedo se rio más fuerte, entonces me di cuenta que mis rodillas y manos estaban temblando. Cerré los ojos dando una fuerte inhalación para tranquilizarme y solté un gruñido. Sin importar que tan ruda tratara de parecer yo nunca lo iba a intimidar. Mejor más acción y menos palabras. Alcé mis manos juntando energía chaos para luego juntarlas creando una gran bola de energía que sin dudar le lancé. Milagrosamente lo sorprendí y salió disparado hacia atrás, contra el trono donde se había sentado. Entonces le lancé más bolas de energía, sin parar, no quería que se levantara. No tengo idea de qué es capaz, pero, con lo poco que ha demostrado me ha hecho pensar que tal vez no podría ganarle en una pelea. Me detuve, con todos mis ataques una nube de polvo se empezó a esparcir por el salón. Poniéndome en guardia esperé para verlo y poder atacarlo de nuevo. Necesito un mejor plan que solo atacarlo cada vez que se moviera, si tan solo tuviera las esmeraldas chaos… podría tener una mayor ventaja.
¿Dónde estaban? Las puedo sentir, están cerca, en alguna parte de este lugar. Apenas me iba a fijar en el alrededor cuando un brillo captó mi atención.
Mierda.
Cuando el polvo se asentó pude ver a Mephiles que estaba flotando en los restos del trono, con las esmeraldas girando a su alrededor. Lancé otra bola de energía que rebotó contra un escudo de energía antes que llegara con Mephiles. Me quite de donde estaba antes que la bola que había lanzado me pegara a mí y entonces las esmeraldas giraron más rápido, brillando tan fuerte que me tuve que cubrir los ojos con un brazo.
Cuando se fue el brillo, parpadeé, queriendo que las manchas de colores se quitaran de mi vista. Aún con la vista afectada pude ver a Mephiles con una nueva forma, era la anterior pero como si estuviera cristalizada. Su poder estaba más elevado, las esmeraldas se encontraban en el suelo, sin brillo.
Mierda.
Luego lo miré a los ojos. Jamás había visto unas cosas tan horribles en mi vida, parecían las puertas al infierno. Después de todo lo que he hecho en mi vida no tengo idea si al morir iré al cielo o al infierno. Supongo que después de esto el infierno no tendrá ninguna sorpresa para mí, pensé con sorna. Claro que… yo no iré sola.
-¿Asustada?- me preguntó sonriéndome de una manera torcida y una aura morada saliendo de sus manos. No importa si me cuesta la vida, lo mataré, por todos mis seres queridos y la Dark Legion, no dejaré que Mephiles destruya el mundo.
-Tú lo estarás- le gruñí lanzándome hacia él. Esquivé las bolas de energía que me lanzó pero antes que pudiera alcanzarlo una energía me congeló, no me podía mover. Mephiles debió ver mi preocupación en mi rostro porque se rio de nuevo. Cómo lo odio. Entonces me volví a mover, pero en contra de mi voluntad y hacia atrás, atravesé una, dos, tres paredes y ya no sentí alguna fuerza sobre mí así que me frené con la mía. Mi espalda dolía demasiado, pero no podía tomar un descanso. Hace años que no me daban una paliza. Me puse en guardia, si no podía enfrentarlo en una pelea cuerpo a cuerpo lo haré a distancia, y una segura. Me fije en los agujeros por donde había pasado y esperé hasta que vi a Mephiles venir. Le lancé un Thunder Arrow y volé por el pasillo que me encontraba, volteé de nuevo hacia atrás mientras seguía volando y le lancé más ataques. El miserable solo los esquivaba mientras me perseguía por el castillo. Cuando volvimos a entrar por un pasillo con mis poderes agarré las paredes que estaban alrededor de él y lo aplasté. Sonreí ante mi pequeña victoria de poder haberlo herido, pero no me duró mucho la gloria Mephiles salió de los escombros como si fuera confeti y me lanzó una bola de energía demasiado grande para poder esquivarla. Así que hice un escudo con la mayor energía chaos que pude reunir. Cuando el ataque se encontró con el escudo éste último casi se rompe inmediatamente pero enfoqué más energía sin embargo no duró más de unos segundos. La energía contra mi piel se sentía como fuego que me empujó en todo lo que quedaba del pasillo. Apenas me iba a levantar cuando Mephiles me volvió a cargar con energía chaos y me lanzó hacia arriba, pasé por todos los pisos sin poder hacer nada al respecto. Llegué a una de las torres, aterricé casi en el borde, medio cuerpo mío quedo colgando en el aire.
Miré hacia abajo, afuera del castillo se había desatado el caos, soldados peleaban contra los Freedom Fighters, Chaotix e incluso algunos civiles de la ciudad. Unas luces negras captaron mi atención, Dr. Finitevus estaba peleando contra Knuckles y Shadow. Mis ex novios parecían tener graves problemas, no me sorprendía, Knuckles había perdido su poder chaos (em, técnicamente yo se lo robé) y Shadow no tenía ninguna esmeralda que pudiera darle más fuerza. Además que Dr. Finitevus era más difícil de derrotar con sus condenados anillos. Knuckles recibió un golpe de Finitevus que lo dejó en el suelo, al parecer mareado. Suspiré cuando tomé una decisión que seguramente me iba a arrepentir de ella después.
Cerré los ojos y dejé que todo a mi alrededor desapareciera, me envolví en una oscuridad que ya me era familiar. Demasiado familiar. Cuando los volví a abrir me encontraba sentada encima de la Esmeralda Madre. Miré mi cadena, estaba un poco más grande que la última vez. Gruñí, debe ser por el tiempo que he pasado con Knuckles hoy. Luego miré abajo y vi a Knuckles donde lo había dejado, encadenado al suelo oscuro. Él abrió los ojos, me miró y me preguntó
-¿Qué hacemos aquí?
Brinqué de la Esmeralda Madre para ponerme a su lado, me arrodillé y le contesté
-Te regresaré tus poderes- Knuckles me miró sorprendido.
-¿Por qué harías eso?- me preguntó y yo le sonreí.
-Porque parece que necesitas un poco de ayuda, pero no te ilusiones mucho, después de esta batalla te los quitaré de nuevo- le respondí al mismo tiempo que le quitaba varias cadenas hasta que solo le quedaba la que tenía en el pecho, la que lo conectaba conmigo. Lo ayudé a pararse mientras él me sonreía de vuelta.
-Tú no me quieres ayudar a mí, tú quieres…
-Cállate o te vuelvo a encadenar al suelo.
Se rio muy fuerte y yo solo le gruñí mientras ponía los ojos en blanco. Me puse a lado de la Esmeralda Madre mientras ponía una mano sobre ella y con la otra invitaba a Knuckles a hacer lo mismo.
-Gracias- me dijo mientras ponía su mano en la gema enorme y el poder fluía de nuevo en él.
Esta vez no le contesté nada, solo cerré los ojos y regresé a la realidad. Cuando los abrí pude ver que Knuckles me miraba directamente desde lo lejos. Me sonrió y se paró del suelo mientras que energía chaos salía de sus manos y se iba a atacar a Finitevus (quién se sorprendió al verlo con sus poderes de vuelta). Me dio cierta satisfacción ver a Finitevus algo asustado, pero no me duró mucho. No vi venir una bola de energía que me lanzó hacia el cielo estrellado. Me sostuve con mi propia energía mientras buscaba a Mephiles con la mirada. Se vino volando contra mí y en vez de correr lo fui a recibir con un puñetazo en la cara. Sin embargo, solo me lastimé yo sola, no le hice ningún daño al desgraciado. Me agarró de la muñeca y me lanzó hacia unos edificios. Logré volar para evitar chocar contra estos, y seguimos nuestra pelea por toda la ciudad. Yo no quería herir a nadie inocente, pero apenas podía defenderme del macabro erizo.
De repente uno de los ataques de Mephiles dirigido a mí hizo que un edificio empezara a colapsarse… ¡encima de unos niños! ¡¿Qué diablos estaban haciendo ahí?! Volé hacia ellos mientras ellos gritaban de horror al ver caer la estructura sobre ellos. Por suerte llegué a tiempo, los cargué a todos con energía chaos llevándomelos lejos de ahí. Los dejé en un lugar que yo consideré seguro, seguí volando mientras les gritaba a lo lejos que se quedaran allí. Mephiles por suerte no les dio mucha importancia cuando pasó cerca de ellos y me siguió persiguiendo.
No podía seguir peleando en la ciudad. Era demasiado peligroso para los demás. Decidida me fui volando hacia afuera de la ciudad mientras esquivaba los ataques de Mephiles. Cuando atravesamos el desierto además de las estrellas y a luna nuestros ataques eran lo único que iluminaban la noche. Uno de sus ataques me alcanzó y choqué contra la tierra.
Me golpeó, cortó, empujó, embistió, pateó, y torturó. Nunca había sentido tanto dolor en toda mi vida. Grité y sollocé de dolor. Luchamos por varios minutos. Sin importar todos mis esfuerzos por defenderme no podía hacerle nada. El maldito se ría de mí todo el tiempo. Cuando finalmente paró los ataques yo estaba tirada en el suelo, boca abajo. Traté de levantarme pero ya no tenía fuerza ni para eso. Como quiera seguí intentándolo con mis brazos y piernas temblando. Cuando creí que ya podría levantarme recibí una patada en la espalda tirándome al suelo de nuevo. Su pie se mantuvo allí, haciendo presión, provocándome dolor.
-Creí que serías una mejor oponente, pero me equivoque. No importan tus esfuerzos ni de los demás, el destino final de este planeta será la extinción- me dijo desde arriba, yo solo podía ver su sombra. Me pisó con más fuerza sacándome un grito de dolor.
-No puedes contra mí, morirás con esas heridas así que ríndete- me dijo.
Yo no podía decir nada, había empezado a llorar en silencio. Entonces ya no sentí su pie sobre mí, pero me agarró de mi fleco y me elevó hasta su cara, para que lo mirara. Sus ojos parecían dejarme helada, aunque la pérdida de sangre pudo haber sido la causante de tal sentimiento. Se rio en mi cara.
-Tanto querías a tu padre… finalmente te reunirás con él, mientras mato a tus amigos y tu gente- me dijo tirándome al suelo. Entonces empezó a caminar hacia donde estaba Knothole mientras mi vista se tornaba borrosa. Mis pensamientos se volvieron ecos en mi cabeza.
No… no podía… no podía dejarlo… no podía dejar que fuera… debía detenerlo…
Cerré los ojos mientras la oscuridad me absorbía.
Knuckles POV
Dr. Finitevus estaba huyendo de mí cuando sentí una presión en el pecho. Paré de correr. ¿Qué me estaba pasando? Escuché a mi corazón palpitar fuerte, cerré los ojos confundido. Los gritos a mi alrededor desaparecieron y el suelo donde me encontraba. La Esmeralda Madre apareció ante mí. ¿Qué estaba haciendo de nuevo aquí? Si Julie-su quería quitarme los poderes, otra vez, tendrá que pelear conmigo.
Miré a un lado y vi a Julie-su, pero me sorprendió su apariencia, nunca la había visto tan malherida.
-Julie-su…- empecé a decir cuando ella se subió, haciendo muecas de dolor, a la Esmeralda Madre.
-¿Qué haces? ¿Qué te pasó?- le pregunté preocupado. A una parte de mí todavía le importaba Julie-su. Ella se quedó allí viendo al suelo.
-Mephiles- solo me respondió, con la vista pérdida. Apenas le iba a preguntar que se supone que significaba eso cuando empezó a recitar el credo de la Esmeralda Madre.
-Los siete servidores son los siete del caos, caos enriquecido por el poder del corazón…
Energía verde la envolvió, sus ojos se tornaron verdes brillantes. Elevó sus manos hacia arriba mientras absorbía energía caos. Un leve ciclón de energía verde apareció alrededor de ella.
-Gran Esmeralda Madre, préstame tu poder una vez más… préstame tu poder absoluto para derrotar a Mephiles, para proteger a mi gente, para proteger a la gente que amo…
Su piel se hizo verde.
-¡Para salvar el mundo!-gritó cerrando los puños. Su piel y la Gran Esmeralda empezaron a brillar tan fuerte que tuve que cerrar los ojos.
Grité su nombre, mientras volvía a la realidad.
Julie-su POV
Cuando abrí los ojos un poder nuevo e inmenso recorría todo mi cuerpo. No fui la única en notarlo. Mephiles paró de caminar para voltear a verme. Me elevé con mis poderes, ya no sentía más dolor.
Mephiles sentiría dolor.
Volé hacia él mientras me atacaba con cristales que fácilmente pude esquivar. Llegué hasta él para darle un golpe en la cara que lo sacó volando hacia atrás, pero no me detuve. Me fui detrás de él mientras le daba más golpes. Él empezó a defenderse, sin embargo ya no me hacía tanto daño como antes.
Le sonreí, la verdadera pelea había comenzado.
Nunca me había sentido tan viva, tan poderosa…
¡Era increíble!
Tengo que enfocarme, debo vencer a Mephiles.
Peleamos, sin embargo en un momento el me paralizó y elevó su poder, mientras yo sabía que el mío no iba a durar para siempre. Milagrosamente me liberé de su agarre y me fui contra él. Huye de mí. Cobarde. Cuando casi lo alcanzo él se volteó repentinamente y su mano se hizo un cristal alargado brillante.
No pude esquivarlo. Observé como el cristal me había atravesado la parte inferior de mi torso. Él se rio de mí.
-Ay Julie-su, quisiste cambiar tu destino ¿pero para qué? Siempre ha sido tu destino ser la causa de la destrucción del mundo, incluso cuando lo supiste no pudiste hacer nada… Ahora morirás teniendo en la conciencia que todo esto y todas las personas de este planeta morirán por tu culpa- me dijo con un tono divertido, haciendo que mi corazón se estremeciera porque tenía razón. Todo ha sido mi culpa.
No puedo morir todavía. Hasta que él lo haga.
Agarré el cristal para que no se escapara, junté toda mi energía en la otra mano recitando por última vez el credo de la Esmeralda Madre…
-Los siete servidores son los siete del caos, caos enriquecido por el poder del corazón…
Por mis amigos, mi gente, mi familia…
-¡TÚ NO PUEDES MATARME!
Sonreí y respiré hondo.
-¡MADRE CAOS!- grité al tiempo que de mi mano salían muchas y diversas serpientes de energía chaos dirigidas a Mephiles. Lo rodearon por completo mientras el gritaba y trataba de huir, pero yo nunca lo solté. Las serpientes empezaron a brillar, Mephiles gritó de dolor. Explotaron con tanta magnitud que tuve que soltar el cristal para poder alejarme de la explosión, que pareció una pequeña explosión atómica iluminando por unos segundos la noche, sin embargo me alcanzó por un poco y me dejó sin aliento mientras me arrojaba al suelo con mucha fuerza.
Reboté y rodeé por la tierra hasta que las leyes de la física me detuvieron. Terminé boca arriba, gracias a Aurora, ahora si no me podía mover, y todo mi poder lo había usado en ese último ataque. Esperé unos momentos, aunque dudaba que Mephiles hubiera sobrevivido a ese ataque, quería asegurarme que había muerto.
…
Nada.
Si estuviera vivo ya hubiera escuchado algo o él habría venido a atacarme. Además que la energía de las esmeraldas las sentí irse en dirección a Knothole, a sus respectivos cuerpos de cristal. Ya no sentía a Mephiles.
Suspiré de alivio y cansancio, lo logré.
Miré el cielo, nunca lo había visto tan hermoso. Las estrellas brillaban más que nunca. Sonreí, hace años que no miraba con tanta apreciación a las estrellas. El dolor que se había ido regresó por unos segundos pero entonces se fue de nuevo, dejando una tranquilidad a su paso.
Sentí frío extendiéndose por todo mi cuerpo.
Así que este fue mi destino final.
Morir para emendar mis errores.
Que patético.
Aunque se podría decir que valió la pena, ahora todos estaban a salvo de Mephiles. A la mente se me vinieron las caras de todas aquellas personas que tuvieron un lugar en mi corazón a lo largo de mi vida. Me salió una lágrima al ver la última. Me hubiera gustado pasar más tiempo con ellas. Me hubiera gustado hacer más cosas, haber conocido más. Al menos podía ver las estrellas por última vez, después de todo siempre han estado conmigo.
Manchas negras cubrieron mi vista, supongo que ya era hora…
Knuckles POV
Ya tenía amarrado a Dr. Finitevus con las manos atadas a su espalda. Se encontraba desmayado en el suelo. Sentí una mirada familiar, volteé a ver quién era y sonreí al ver que era Rouge. Entonces alguien me dio una palmada en la espalda.
-Buen trabajo Knuckles- escuché a Sonic decir detrás de mí.
La batalla había cesado con la retirada de la Dark Legion y todos estaban gritando felices por haber recuperado su ciudad. Entonces las voces se empezaron a desaparecer junto con mi visión, cerré los ojos extrañado. Había vuelto a donde Julie-su me había devuelto mis poderes, ese lugar donde nuestro Soultouch se encontraba.
-Julie-su, ¿por qué estamos aquí otra vez?- pregunté buscándola con la mirada encima de la Esmeralda Madre. Ella estaba mirando hacia arriba con aire ausente. Su piel empezó a ponerse del color rosa normal que siempre había sido. Cerró los ojos y se dejó caer hacia adelante. Reaccioné rápido y la pude cachar. La acomodé en mis brazos mientras la checaba preocupado. Se veía mal.
-Julie-su ¿Estas bien? ¿Qué te pasó?- le pregunté mortificado. No me respondía. Le toque una de sus mejillas para ver si reaccionaba. No lo hizo.
-¡Julie-su! ¡Despierta!- le grité.
Le seguí gritando para ver si despertaba y me callé al ver que nuestra cadena, el Soultouch que nos unía, se estaba rompiendo. ¿Qué quería decir eso?
-¡Julie-su por el amor de Aurora despierta!- le grité asustado. Me recorrió un escalofrío al ver que Julie-su empezaba a desaparecer en mis brazos. Tenía una idea de lo que podía significar eso y me dio miedo.
-¡NO!- grité una última vez para volver a la realidad. Rouge estaba hincada a mi lado, viéndome con expresión preocupada. Yo de alguna forma me había caído al suelo.
-¿Estas bien, amor?-me preguntó.
-Yo sí, pero Julie-su esta muy malherida creo que… creo que esta muriendo en este momento- le respondí asustado. Rouge soltó una exclamación de miedo mientras se tapaba la boca con una mano. Una ráfaga de viento pasó a nuestro.
En dirección a donde habíamos visto una luz brillar en medio de la noche.
Julie-su POV
Cerré los ojos rindiéndome a la oscuridad que se apoderaba de mí, estaba demasiado cansada para luchar contra ella, solo quería descansar…
-¡Julie-su!... ¡Julie-su!...- escuché a lo lejos en ecos, pero no podía escuchar bien. No podía moverme.
No podía pensar.
Sentí como un aire me rodeaba por todo mí ser.
Fui escuchando como mi corazón latió más lento… hasta que solo quedo silencio.
Ya sé, me tardé años. Lamento haberme tardado, el siguiente capitulo no tardará tanto (antes que termine el verano) y será el último.
Asfdghasfdasfdjh, estoy tan enojada! Julie-su ha desparecido por completo de los comics todo por culpa de ese Ken Penders! Asdfasgdfhasfdgh, y va a sacar una estúpida serie con todos los personajes que desaparecieron llamada "Lara-su´s chronicles", y ya no serán equidnas, serán aliens… que porquería. Esta horrible, no la veré para no arruinar la imagen que tengo de Julie-su y todos los demás personajes. Me conformaré fantaseando que algún día regresarán. Hasta se me ocurrió una historia de como volverían al nuevo mundo, modificado, de los comics. Espero poder escribirla.
Muchas gracias por esperar. Seguiré escribiendo el siguiente capitulo.
