Y aquie stoy nuevamente trayendoles un nuevo capitulo :D

Lamento no haber publicado el lunes... es solo que la universidad y los trabajos me han estado consumiendo la vida XD pero dejemos eso de lado y lean :3

Diclaimer: Katekyo Hitman Reborn no me pertenece, solo el personaje de Ishiro Shizuka,y ahora si...

.


Capítulo 5:

El inicio fue una carta

.

No solo era lo de Hanamiya-san, Riko le había ocultado cosas y mentido tantas veces, según le contaba Kamira, que ya no sabía que pensar de nada. ¿Alguna vez su hermana si llego a sentir algo de cariño por ella? Lo peor era que no podía tener respuesta de ello, tendría que preguntarle a su hermana pero le mentiría de nuevo… o le diría la verdad al menos una vez.

¿Cómo diferenciar la verdad de las mentiras?

Ya no sabía que pensar, lo que había creído durante tanto tiempo tal vez no fue más que una vil mentira elaborada por Riko. Estaba consciente de que su madre nunca le iba a querer como a su hermana, aunque hubiese tratado de negar ese hecho, era algo que siempre tuvo presente.

Ya ni sabía si aún debía creer que el cariño de su amado padre fue real.

Todo era un desastre y lo peor no era eso. Lo peor era que a pesar de que debería odiarla por provocarle tanto daño, simplemente no podía porque en el fondo aun guardaba la esperanza de que nada fuese verdad y que Riko continuase siendo aquella persona que tanto admiraba y había deseado ser.

Anhelaba tanto desde el fondo de su corazón que lo contado por Kamira solo fuesen mentiras.

.


.

Habían terminado hace poco de hablar sobre Riko y todo el tiempo su sempai le había escuchado en silencio. Aun ahora seguía su mutismo y eso le preocupaba.

Ahora que recordaba, solo había visto a Shizuka así de callada cuando falleció su padre. Siempre metida en sus pensamientos y reacia a hablar con los demás durante varios días, ni siquiera le había dirigido la palabra durante ese tiempo. La única forma de "comunicación" con ella y aunque odiase admitirlo era Riko, tuvo que conseguir su número y llamarle constantemente para saber del estado de la que consideraba su mejor amiga. Esos días fueron difíciles, sin duda. Aun tenía muy presente cuando le volvió a dirigir la palabra luego de dos preocupantes semanas. Ella se veía tan pálida y ojerosa, no pude evitar el llorar en frente de ella al ver como la mirada que comúnmente tenia con un brillo de alegría ahora estaba opaca, sin vida. No quería ver eso nuevamente.

- S-Sempai… yo… - balbuceé sin tener idea de que decir, solo quería escucharle decir algo.

- Pfff... - ¿Ah? ¿Qué se supone que fue ese ruido?

Observe a Shizuka confundida mientras observaba sus hombros temblar ligeramente. Eso me preocupo e iba a tocar su hombro para hacerle reaccionar cuando lo que paso no me lo espere. Ella… ¿estaba riendo?

Era una carcajada suave y discreta que trataba de ocultar detrás de sus manos. Ya no entendía nada y no hubiera logrado terminar de entender si no fuera por el momento en donde detalle su mirada.

Dolor. Tristeza. Enojo. Todo eso decían tus ojos Shii-chan, y tú solo reías porque querías dejarlo a un lado y no pensar en ello... ¿No es así, sempai?

- No tienes que forzarte a reír sempai. – susurré mientras le sonreía suavemente. – Si quieres llorar, llora. Si quieres gritar, grita. Si quieres romper algo, hazlo… pero… solo no finjas estar bien sempai. – dije viéndote fijamente y observando tu expresión de sorpresa al oírme. – Sabes sempai… ¡Yo te protegeré!

.


.

La oía sin poder creerme del todo lo que escuchaba, no pude evitar que unas lágrimas resbalaran por mi rostro mientras le devolvía la sonrisa.

- Deberías tener esa determinación también en los estudios, idiota. – susurré mientras con mis dedos limpiaba mi rostro. Aquella mirada llena de determinación que observo en Kamira le había sorprendido al igual que sus palabras.

- No pida tanto sempai. – dijiste mientras hacías un ligero puchero. Podías ser algo infantil cuando querías o también llegar a portarte como toda una persona madura, te contradecías muchas veces. Y fue allí mientras pensaba que note algo curioso que no había notado el día anterior.

- Ya no llevas el cabello en trenza. – dije casualmente pero tal vez no debí nombrarlo porque por un momento creí ver que tu mirada se ensombrecía.

- Jajaja… es que quería cambiar algunas cosas ya que me iba a mudar a otra ciudad. Tú sabes, una nueva ciudad, gente nueva… y eso…

Te notaba nerviosa pero no dije nada, tu también debías tener cosas que deseabas mantener en secreto y lo iba a respetar por ahora. Luego ya vería como hacer que me lo contaras todo.

- Supongo que tienes razón, te queda bien el pelo suelto. – dije sonriendo tratando de apaciguar el ambiente y al parece funciono porque me sonreíste de manera brillante mientras un leve rosa pintaba tus mejillas. ¿Acaso estaba avergonzada?

- Gracias sempai.

- De nada.

Nos quedamos un rato en silencio sin saber que decir hasta que decidiste hablar nuevamente.

- Sempai…

- Mmmmm…

- ¿Qué le hizo Riko para que decidiera venir a vivir a Namimori? – preguntaste y yo no pude más que quedarme callada unos segundos pensando que responderte.

- En realidad no solo fue lo que hizo Riko – dije mientras recordaba a mi madre. – Pasaron otras cosas que no te las contare hoy aunque me insistas, lo cual sé ibas a hacer. – dije mientras ponías un cara graciosa.

- Entonces dígame que hizo Riko.

- ¿Lo que hizo? Bueno… seguro te acuerdas que antes de que te fueras te conté de alguien que me gustaba.

- Si, más o menos. Me habías dicho que lo viste por primera vez en una biblioteca que quedaba cerca de tu casa.

- Así es. Así le conocí.

- Pero… ¿Eso que tiene que ver con Riko, sempai?

- Tiene mucho que ver porque esa persona es ahora el esposo de mi hermana.

Observe como tu rostro se desfiguraba a causa de la sorpresa, debo admitir que ganas de reír no me faltaban al verte con ese gesto en la cara.

Abruptamente te levantaste de donde estabas sentada y tenias esa cara que conocía muy bien. Era esa cuando te dabas cuenta de algo importante.

- ¡Lo sabia! ¡Sabia que ese nombre lo había oído antes! ¿Cómo pude olvidarme que Hanamiya Ryu era aquel del que me contaste? – gritabas mientras pasabas tus manos por tu cabello castaño. – Soy una pésima amiga. – susurraste mientras un aura negra te rodeaba.

- No eres una pésima amiga… cualquiera se puede olvidar de algo así, y más cuando a pasado tanto tiempo desde que lo supiste. – te dije tranquila. – Pero eso ya no importa, lo que quiero saber ahora es quien te hizo todos esos golpes. – dije con una sonrisa mientras observaba Kamira.

Me pregunto porque se habrá puesto tan pálida de la nada.

.


.

Había sentido un horrible escalofrió cuando observo la sonrisa de su sempai. Esa sonrisa no prometía nada bueno. Tampoco lo hacia el aura oscura que comenzaba a formarse alrededor de ella.

.


.

Ya era de noche en el hogar Shirokawa y se podía observar las luces prendidas dentro de este.

Sentado sobre un poste delante de la residencia se encontraba un bebe en traje que bebía tranquilamente su espresso mientras su compañero reptil se encontraba reposando en su hombro. Se encontraba observando al par de muchachas que vivían en aquella casa queriendo saber un poco mas de ellas.

- Shirokawa Kamira. Una chica con notas dentro del promedio, no suele destacar mucho en la escuela, no se le ha encontrado ninguna detención por parte del comité disciplinario y no parece tener habilidades fuera de lo común. – dijo el infante mientras observaba a la menor de las jóvenes reír abiertamente a través de los binoculares que se había colocado. – Con todo esto y aun así lograste golpear a Hibari. Tal vez solo fue suerte.

Aun observaba a aquellas dos féminas que parecían estar hablado, o mejor dicho discutiendo o eso al menos por parte de la mayor de las dos que observaba a Kamira con enojo mientras preparaba la cena. La menor solo parecía reírse de algo aunque se calló de repente cuando la mayor dejo un rato la cocina y le golpeo el estomago con fuerza. Eso fue algo gracioso.

- Ishiro Shizuka. Cabello azabache, rasgos finos, piel pálida y de mirada fuerte. – susurró el ex arcobaleno del sol mientras observaba como Shizuka abría la puerta corrediza de la cocina que daba al patio y por ella lanzaba a la castaña que le pedía le abriera puerta dado que había puesto seguro. – Parece una persona muy fácil de hacer enojar y es muy cercana a la castaña. Se acaba de venir a vivir en Namimori por lo que vi. – comenzó a describir a la menor de los Ishiro a partir de lo que observaba. - Debe ser un año mayor que Dame-Tsuna…

Reborn se quedo callado por un momento mientras una idea comenzaba a formarse en su cabeza. Deseaba conocer más de aquellas dos y para eso necesitaba tenerlas cerca.

Observó como al final la mayor dejo entrar a la otra luego de terminar de cocinar, estaban comenzando a servir la comida. Reborn en eso pidió a León convertirse en un altavoz capaz de dejarle escuchar la conversación algo seria que comenzaban a tener Shizuka y Kamira.

.

- … entonces, ¿Cómo hará con la escuela, sempai?

- No sé, cuando decidí venir a Namimori no pensé en eso.

- ¿Va a perder el año?

- ¡Ni loca! Ya veré como seguir mis estudios aquí sin tener que repetir el año.

- Y si se viene a estudiar a Namimori-chuu conmigo.

- Es un buena idea pero primero debo hacerme cargo del traslado y ver que me permitan estudiar allí.

- ¿Por qué no lo permitirían?

- Acaso eres idiota, estamos ya a medio año de haber comenzado el año escolar. Normalmente no se le dejarían a ningún alumno trasladarse de escuela durante ese periodo.

- Mmmm… ojala a ti si te lo permitan hacer Shizuka.

- Lo mismo digo.

- Si… y así…

.

Dejo de escuchar la conversación de aquel par cuando obtuvo lo que necesitaba.

- Así que Nami-chuu. – dijo el bebe mientras sonreía maliciosamente.

Las cosas no le podían salir mejor al mejor hitman del mundo.

.


.

Al día siguiente Shizuka nuevamente se había levantado temprano y aprovechaba de la tranquilidad que había en la casa antes de que Kamira se despertase. Había puesto a hervir un poco de agua y se disponía a preparar el desayuno hasta que oyó algo fuera de la casa. Curiosa salió a ver que era pero no había nadie alrededor por lo que lo dejo de lado, en vez, se concentró en el buzón que parecía tener correspondencia. Con tranquilidad saco la carta que habían dejado más se quedo sorprendida al leer a quien iba dirigida.

Esa carta era para ella pero ¿Cómo? Nadie sabía la dirección de Kamira y mucho menos que ella se encontraba allí.

Con rapidez rompió el sobre de la carta y leyó lo que decía aquel papel.

.

Srta. Ishiro Shizuka,

Mediante la presenta carta se le notifica a usted que fue aceptada en la secundaria Namimori. Su uniforme y materiales que utilizara se le serán envíanos a más tardar mañana por lo que el lunes puede comenzar las clases con normalidad.

Esperamos que sea de su agrado nuestra institución.

Atte. El Director.

.

Se encontraba sorprendida. ¿Cómo había sido aceptada en Namimori-chuu? ¿Cómo se enteraron? Además, todo era muy rápido. Algo extraño estaba pasando y la única que podía aclararle sus dudas era la idiota a la que iba a despertar a punta de patadas si era necesario.

Sin darse cuenta la mayor era observada a lo lejos por un bebe trajeado.

Todo iba según lo planeado.

.


El siguiente capitulo o dos mas termina el arco introductorio del fic :D

Ya comenzaran a salir los otros miembros de la familia Vongola :D

Y como dije arriba les dejare el link de la canción (solo quiten los espacios):

Cap 5: / watch? v=0Ufh2CL - K4k

.

Esta demostrado que dejar un review no mata y hace que la autora tenga mejores ideas :D

.

:3