Aquí trayendo un nuevo capitulo de esta historia :D que aun no se si sera larga o corta...
Kamira: A pasado tanto tiempo que la extrañaba sempai Q3Q ...
Shizuka: Supongo que debo alegrarme por eso...
Kamira: Que cruel es sempai... una expresándole su cariño y usted así de seca *modo reina del drama*
*Se escucha el sonido de un golpe y el sonido de varias cosas rompiéndose*
Kamira: Gomen TT#TT
Shizuka: Como decía... Katekyo Hitman Reborn no me pertenece, solo el personaje de Ishiro Shizuka,y ahora si...
Disfruten del primer capitulo X3
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Al final de capitulo saldrán el link de la cancion en la que me inspire :D si desean escuchenlas...
La utilice basándome en Kamira :D
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Capítulo 6:
¡No lo permitiré!
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No había obtenido respuestas después de todo. Después de haber tort… hablado seriamente con Kamira supo que ella no había tenido nada que ver con la misteriosa carta. Eso solo la hacía dudar más y más, ni siquiera podía estar segura de que fuese real el contenido de esta.
- Si esto es una broma… ojala se pudra en el infierno el infeliz que la hizo… - susurró la peli azabache mientras veía con recelo el papel que se encontraba sobre la mesa de centro que había en la sala de estar.
- Sempai… no debería renegar tanto. Le saldrán arrugas como siga así. – dijo la dueña de la casa en lo que entraba a esa zona de la vivienda, es su rostro podía verse claramente las señas de golpes que su adorable amiga le había hecho hace unos minutos.
- Eso sería lo último que faltaría… - susurró Shizuka mientras volteaba a ver a la menor. – ¿Segura de qué esto no había pasado antes? – Inquirió la mayor a lo que Kamira solo se le quedo observando unos segundos antes de voltear su mirada al techo tratando de recordar una vez más –y sin ayuda de golpes- si había sucedido este mismo hecho durante el tiempo en que estuvo viviendo en ese lugar.
- No, nunca había pasado algo así. – dijo muy segura de su respuesta la castaña a lo que Shizuka solo pudo expulsar aire, a través de su boca, de manera ruidosa. – No se enoje sempai, ya vera que podemos resolver este misterio de una manera muy sencilla. – dijo sonriente la menor.
- ¿Cómo? – preguntó curiosa la mayor.
- Podemos ir a la escuela a preguntar… - soltó de la nada la menor mientras sonreía feliz por su brillante idea sin percatarse de la mirada sorprendida de su sempai.
Shizuka le observaba sorprendida en ese momento a la menor por dos razones: La primera, como no había podido pensar en aquello, estaba tan ensimismada en saber quién fue el que envió aquel maldito papel que no pudo pensar en nada más; y la segunda, fue Kamira quien la hizo entrar en razón y hacerle saber lo sencillo que podía ser confirmar si el contenido de aquella carta era real o falso.
- Sempai… oiiii… sempai… - llamaba la menor a una aun aturdida Shizuka a causa de la sorpresa.
Luego de haber reaccionado la mayor y haber obligado a apurarse a la menor en alistarse para ir a la escuela y poder aclarar sus dudas, ya se encontraban de camino a Namimori-chuu mientras hablaban de lo que podrían almorzar ese día. Todo iba de lo más tranquilo y pacifico hasta que en algún punto del camino la menor se detuvo abruptamente sorprendiendo a la mayor.
- ¿Qué sucede Kamira? – Preguntó la mayor algo curiosa del repentino comportamiento que había tomado la menor, pero Kamira no contestaba y eso solo irritó ligeramente a la mayor. – Kamira… ¿Por qué te detuviste de esa manera? – preguntó nuevamente y entonces comenzó a notar como la otra palidecía. – ¿Kamira?
- ¡Noooooo! – De la nada chilló la menor provocando que Shizuka buscase taparse los oídos con sus manos. Ahora si la mayor estaba enojada.
- ¡¿Por qué mierda gritas de esa manera idiota?! – Gritó la menor de los Ishiro en lo que le propinaba un golpe a la menor en la cabeza.
- ¿Por qué me golpea sempai? – chilló la menor molesta.
- Olvídalo, eres un caso perdido. – susurró la mayor mientras oía a la otra refunfuñar. - ¿Por qué te detuviste de la nada?
- ¿Eh? ¿Por qué lo hice? – se preguntó la menor al olvidarse porque estaba tan asustada pero al voltear a ver a su sempai todo vuelve a su mente. - ¡¿Cómo pude olvidarlo?! – gritó de la nada. Rápidamente Kamira evito el golpe que iba en su dirección. – Sempai… - llamó a la mayor mientras palidecía de nuevo.
- ¿Qué? – escupió molesta Shizuka.
- ¿Qué haría si le digo que Hibari-san estará en la escuela? – susurró de manera casi inaudible. Casi.
¿Hibari-san? ¿Quién demonios era ese tipo? Espera un momento. Juraría haber oído ese nombre antes… Pensó la mayor mientras trataba de hacer memoria. ¡Demonios! Era el nombre del psicópata de la frase pervertida de la vez pasada, porque un imbécil como ese estaría en la escuela… no me digan que…
- ¿Estudia en Namimori-chuu? – pensó en voz alta la mayor mientras veía a la menor asentir nerviosa. - ¿Debes estar bromeando? Ese tipo parece tener unos 17 o 18 años. Es imposible que siga en la escuela.
- No es imposible sempai. No sé si estudia en la escuela pero es el líder del comité disciplinario. – me informó la menor a lo que solo pude suspirar.
- A menudo lugar te viniste a vivir. – susurró la mayor mientras trataba de ya no pensar en aquella nueva información y comenzaba a caminar.
- ¿Sempai? – preguntó confundida Kamira.
- Avanza idiota… que tú eres la que conoce el camino.
- Mooooo… sempai, me acabo de dar cuenta de algo muy curiosa.
- ¿Qué? – Interrogó la mayor sin mostrar mucho interés.
- Acaso solo sabe la palabra idiota… - dijo burlona la menor antes de echar a correr al ver el aura asesina que se formaba en Shizuka.
- ¡ESTAS MUERTA SHIROKAWA!
Había logrado alcanzarla antes de que pudiera huir y poder hacerle sentir la peor de las golpizas que ni en sus peores pesadillas Kamira hubiera llegado a pensar, pero, maldito pero, antes de poder darle el primer golpe pudo notar que se encontraba delante de una escuela. ¿Este lugar será Namimori-chuu? Pensé mientras soltaba a una temblorosa Kamira y observaba con curiosidad los alrededores mientras me adentraba con tranquilidad al establecimiento.
- Parece un lugar agradable. – susurré mientras paseaba por los corredores mas no pude llegar más lejos porque un sujeto algo intimidante detuvo mi caminar.
- ¿Quién…
- ¡SEMPAI! – escuché un grito detrás mío y no necesite voltear para saber quién era la persona que venía corriendo en mi dirección. - ¡Ah! ¡Kusakabe-san! – chilló Kamira, al parecer conocía a este sujeto.
- Shirokawa Kamira. ¿Qué hace aquí? Hoy no deberían de venir los alumnos. – dijo con seriedad el sujeto de curioso peinado. Me causa curiosidad el tupé que tiene en su cabeza, ¿Cuánto demorara en hacérselo? Pensé.
- Es que vera… nosotras… yo…
- Vinimos a confirmar si esta carta que fue enviada a nuestra residencia es verdadera. – solté de la nada sacando la carta que tenía guardada en mi bolsillo mientras veía seria al sujeto. – Disculpe, si no es mucha molestia, ¿Cuál es su nombre? – pregunté.
- Kusakabe Tetsuya. Y el…
- Ishiro Shizuka antes de que pregunte. Tome. – dije mientras le entregaba el papel. – Esto nos fue enviado hoy por la mañana, es por aquello que vinimos en este horario. Creía que si le preguntaba al director talvez el sabría contestarme si el contenido de esta carta es real.
- Mmm… no se nos informó de que habría una nueva alumna. – dijo Kusakabe-san a lo que solo pude suspirar derrotada. Después de todo era falsa la carta.
- Talvez el director aun no les notifico de su decisión. – dije al ver a sempai de la nada decaída al suponer que la cara era posiblemente falsa. – Después de todo la carta llego de la nada a nuestro hogar cuando apenas habíamos hablado de su posible inscripción. – dije seria sorprendiendo a ambos por mi actitud.
- Es probable. Mejor sería tratarlo con el director.
- Si. – dijo con una suave sonrisa sempai.
- Bueno, entonces sería mejor ir y…
- Tetsuya… - dijo alguien detrás de Kusakabe-san.
Oh no… por favor que mis hermosos oídos me engañen y no sea la voz de Hibari-san la que estoy escuchando.
- Hibari-san. – dijo Kusakabe mientras volteaba a ver al líder del comité disciplinario. No había notado la ligera palidez que había marcado el rostro de las chicas con las que estaba hablando. - ¿Necesita algo?
- Tramites. – dijo seco el prefecto notando la presencia de dos personas detrás de su segundo al mando pero sin llegar a verles el rostro.
- ¿Tramites? – se preguntó a si mismo Kusakabe en lo que recordaba el papel que tenía entre sus manos. Avanzo hacia su superior y se lo entrego. - ¿Podrían ser sobre la admisión de una nueva alumna Kyo-san?
- Mhn… - soltó mientras leía la carta. – Ishiro Shizuka. – dijo y no pronunció nada más.
- Kyo-san, Ishiro-san ha venido a la escuela para confirmar que su admisión se esté llevando a cabo.
- Mhn.
La habitación estaba en silencio mientras Hibari Kyoya solo devolvía la carta nuevamente a Kusakabe.
- ¿Dónde está esa molesta herbívora?
- No deberías llamar a alguien molesto sin conocerlo, pervertido-san.
Detrás de Kusakabe la peli azabache no pudo evitar pronunciar aquellas palabras mientras sonreía burlonamente y se dejaba ver ante Hibari.
- Tu… - susurró el prefecto al verla.
- ¿Yo? – le siguió con burla la mayor mientras detrás suyo se escondía su loca pero no estúpida amiga.
- ¿Qué haces aquí herbívora?
- Vengo a confirmar mi admisión a Namimori-chuu. – dijo con suma seriedad la menor de los Ishiro.
- Sempai… no creo que… - Kamira iba a decir algo pero prefirió callar al notar lo tenso del ambiente.
Sempai está muy molesta. Hibari-san está muy molesto. Kusakabe-san está confundido. Y yo tengo sentimientos encontrados, siento temor por sempai, miedo por lo que pueda hacer Hibari-san, confusión por la extraña actitud que tiene Shizuka a Hibari-san y… ¿el hambre cuenta cómo sentimiento?
El ambiente de la nada desapareció cuando un ruido detrás de Shizuka se escuchó.
- ¿Tienes hambre?- preguntó seguro Shizuka a Kamira mientras esta se sentía sumamente avergonzada por lo que acababa de suceder.
- ¡Todo es culpa de sempai que me hizo venir aquí sin desayunar! – exclamó la menor derramando lágrimas de cocodrilo.
- ¡Aguántate! – ordenó Shizuka. Kamira no iba a obedecer, era obvio que no lo haría o eso creía hasta que observó los ojos de la mayor. Esos ojos le prometían sufrimiento si la contradecía.
- Sempai es mala. – dijo la menor en un susurro. Shizuka solo le ignoro.
- Kusakabe-san. Si lo que dijo este intento de persona… - refiriéndose a Hibari. – es verdad, podemos ver si ese trámite es verdaderamente sobre mi ingreso a Namimori-chuu. – dijo antes de tener que esquivar un tonfaso que se dirigió a donde estaba.
- En verdad que tienes agallas herbívora.
- No se trata de solo eso imbécil. – susurró Ishiro siendo oída solo por su compañera.
- Nee, Shizuka. ¿Por qué esa actitud hostil hacia Hibari-san? – le preguntó Shirokawa a la otra fémina.
- No sé exactamente porque pero me causa una sensación desagradable el que este en la misma habitación que yo. – dijo antes de esquivar otro ataque del prefecto. Estuvo esquivando varios de esos hasta que se acordó de algo. – Ahora que recuerdo, tú me provocabas la misma sensación Kamira. – pensó en voz alta la peli azabache.
- ¡OYE! – se quejó la menor.
- Jajajaja. – reía la mayor mientras seguía esquivando a Kyoya pero en eso se descuidó y piso mal haciéndole imposible evitar la siguiente arremetida. Solo llegó a observar la sonrisa sedienta de sangre del prefecto y se preparó para el impacto de sus tonfas contra su cuerpo mas eso no sucedió.
Lentamente fue abriendo sus irises, que inconscientemente cerró ante la posible ofensiva, y abriendo de forma desorbitada los ojos observó delante suyo impidiendo el ataque del azabache a un bebe trajeado que escondía su mirada a través de la fedora de su sombrero pero eso no importaba, ese idiota está atacando a un niño… que lo pudo detener con aparente facilidad.
Con rapidez la chica aprovechando que el prefecto había bajado la guardia le dirigió un golpe que el apenas y pudo evitar al sentirlo.
- No deberías bajar la guardia, pervertido-san. – dijo Shizuka antes de ver nuevamente al niños. – Gracias. –susurró la mayor sabiendo, de alguna manera, que el niño la oiría.
- Es normal… no puedo dejar que Hibari ataque a alguien que planeo este en la famiglia. – dijo el niño causando confusión en parte de los presentes.
¿Famiglia? ¿Italiano? Pensaron tanto Kamira como Shizuka al escucharle.
- ¿El niño acaba de hablar en italiano? – preguntó Kamira mientras veía al niño con curiosidad.
Se fue acercando a este y sin querer noto un brillo singular en los ojos del infante. La más pequeña del grupo, dejando de un lado al infante, frunció el ceño instintivamente y corriendo fue donde Shizuka y la agarro con firmeza su mano para salir con suma rapidez del lugar.
- Espera… Kamira… - se quejaba Shizuka tratando de soltarse de la menor. ¿De dónde saca tanta fuerza? Se preguntó terminando por dejarse llevar al ver que no podía liberarse del agarre de la menor.
- ¡NO ME INTERESA QUE SEA ESO DE LA FAMILIA PERO NO PERMITIRE QUE LASTIMES A SHIZUKA! – gritó la menor mirando con molestia la infante antes de seguir su camino.
Este lugar es cada vez más raro. Pensó Shizuka mirando a su pequeña amiga como si estuviera loca.
Si supiera la recién llegada que el instinto de supervivencia – que nunca le había fallado – de Kamira le había salvado de alguna manera.
Al parecer esa enana había visto a través suyo. Después de todo no era común y corriente. Además, lo había notado. La misma sensación que tuvo al conocer a Yamamoto la tuvo con ella. Esa mocosa iba a ser un gran candidato para la familia Vongola.
Shirokawa Kamira tenía potencial y eso era debido a que era una hitman de nacimiento.
Las cosas solo se veían mejorar para Reborn y sus planes.
Lejos de allí la menor sintió un fuerte escalofrió recorrerle y presintió lo peor.
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¿En qué me metí Kami?
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Fin del arco introductorio
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Y eso es todo por hoy :D espero que les haya gustado
cap 6: / watch ? v = KPPZi4IJq2w
Si tienen criticas, opiniones u otras cosas me las pueden hacer saber :D
Esta demostrado que dejar un review no mata y hace que la autora tenga mejores ideas :D
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REVIEWS? :D
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Bye by
