"El diario de Itachi Uchiha"
Capítulo 4: Adiós querido amigo.
"Tú eres mi mejor amigo, el único a quien puedo pedirle esto. Por favor protege a la aldea... y el nombre de los Uchiha"
๑ ๑ ๑
Han pasado seis meses desde mi ascenso a líder ANBU. Poco a poco mis actitudes han cambiado, desde que me enteré de mi enfermedad. Tsunade-sama hizo una predicción no tan errada a mi condición actual; tuve la oportunidad de verla y pedirle consejo, mas me encontré con una realidad devastadora, para evitar que ella conociera mi condición borré sus recuerdos con un genjutsu así ella jamás recordaría haber atendido a Itachi Uchiha en medio de una misión. Pero no solo bastó su diagnostico al tanteo, sino que después me hice análisis de sangre y dieron positivo. Tenía leucemia. Nadie más lo supo ya que las enfermeras que me hicieron los chequeos estuvieron en mi genjutsu. Oculté la verdad a todos y a todo, inclusive a mi mejor amigo.
Por otro lado, Shisui seguía en la Policía de Konohoa, sé que él me vigila. Y no lo culpo, son las órdenes de los líderes.
Mi función en ANBU además de hacer las misiones propias de ahí es estar de intermediario entre mi Clan Y Konohoa. No me considero traidor, no. Ni tampoco me considero un chismoso. Ni siquiera sé que me considero, sólo sé que quiero hacer un balance entre los de Konohoa y los de mi clan. Eventualmente mi padre me ha invitado a las reuniones mensuales dentro de los Uchiha, pero yo no puedo. No debo. Mi deber en ANBU es comunicar todo lo que sé acerca de los Uchiha, y mi deber como miembro del Clan Uchiha era contar todo lo que pasaba en Konohoa a ellos. Mi padre poco a poco desaprobó mi actitud "rebelde" o al menos así le llamaba él. Mis visitas a casa desaparecieron y preferí quedarme en los cuarteles ANBU. Mi vida poco a poco se escapaba en un callejón sin salida. Quién sirve a dos amos, con uno queda mal. Por ello decidí que ante todo la aldea era la prioridad. Mi prioridad. Veo poco a Sasuke, y las pocas veces que logró entablar una conversación decente con él siento las ganas de contarle sobre mi infierno, mi pequeño problema. Pero no quiero que vea la verdad ante sus sanos ojos, los cuales aún reflejan la inocencia en su más puro estado. Mi madre cada día se ve más preocupada y mi padre poco a poco pierde el interés en mí.
Shisui envió un cuervo hasta los cuarteles de ANBU. El animal tenía un mensaje, el cual identifiqué al instante. En tiempos pasados él y yo nos enviamos mensajes en forma de juego. Pero ahora sé que esto no es un juego. Abro la nota y activó mi Sharingan para leer el contenido:
"Es urgente Itachi, debemos vernos hoy en el río Nakano. No digas de este encuentro a nadie.
Shisui."
Un escalofrío me recorrió de pies a cabeza al leer la nota. La apreté con miedo. Mis latidos se volvieron frenéticos y mis pies apenas y respondieron, un mal momento para que la enfermedad me tumbe en cama por varios minutos. Caminé en zigzag y con dificultad atravesé toda Konohoa hasta llegar a nuestro destino. Las personas caminaban con especial desinterés a todo lo que sucedía dentro de la aldea. Un posible golpe de estado era evidente. Seguí avanzando con dificultad y a una velocidad increíble. Pocas son las veces en mi vida en las que me he sentido tan nervioso, una mala sensación embriaga mi cuerpo.
Paré en seco y puse mis pies sobre el pasto. Caminé a una velocidad normal y divisé la silueta de mi mejor amigo. Estaba en el borde del río.
Limpié un poco mi labio inferior, el cual estaba con sangre. Algo con lo cual he tenido que lidiar desde algunos meses.
-Shisui- llamé con miedo.
Él seguía mirando el río. Yo solamente miraba su espalda.
-Parece que ya no hay modo de impedir el golpe de los Uchiha. Y si una guerra civil ocurre en Konohoa seguro que otros países atacarán y se convertirá en una guerra total.
Analicé con sabiduría sus palabras. Usaba el uniforme de la policía de Konohoa. Su voz no era la de un Shisui relajado y sereno, sino la de alguien que ya había sufrido por la tercera guerra y de alguien que protegía a la Aldea.
-Justo antes de usar el "Kotoamatsukami" para detenerlo... Danzou me robó mi ojo derecho- Shisui volteó lentamente hacia mí.
No puse una cara de horror ni de espanto. Me quedé inmóvil sin mostrar ninguna emoción, aunque muy dentro de mí me dio un coraje terrible al imaginar al sucio de Danzou con mi mejor amigo... arrebatándole su más preciado poder.
-No confiaba en mí- la parte en donde tuvo alguna vez su ojo sangraba- busca defender la aldea por sí mismo, sea como sea. Estoy seguro que también buscará mi ojo izquierdo. Pero antes de eso...- su mano derecha se movió rápidamente. Seguí observando la imagen de mi mejor amigo arrancándose su único ojo.- te lo entregaré a ti.
Mi semblante palideció, o al menos eso sentí yo. Incluso mis pies comenzaron a temblar. Shisui seguía frente a mí.
-Shisui...- murmuré en voz baja, algo casi inaudible.
-Solo puedo confiar en mi mejor amigo- el puño de su mano estaba ensangrentado- protege nuestra aldea y el nombre de los Uchiha.
Extendió su mano y me quedé horrorizado.
"En un lugar lleno de sol se encontraba mi mejor amigo junto a Danzou. Los dos hombres estaban frente a frente como dos importantes mandatarios.
-¿Qué desea Danzou-sama? Ya casi es la hora- dijo Shisui con respeto.
El hombre moreno seguía con sus típicos vendajes sobre el rostro.
-¿Qué harías si la aldea no cambia aunque uses tu técnica ocular para cambiar a los Uchiha?
-El Sandaime prometió que cambiaría
-El descontento no desaparecerá aunque intervenga el tercero
-Lo sé, pero si ganamos tiempo...
-Además, están aquellos como yo que son muy recelosos. Su modo de pensar no cambiará tan fácilmente. ¿Qué harás entonces?- le preguntó Danzou.
-Pero... Danzou-sama
-¿Usarías el "Kotoamatsukami" en mí en este momento?
Shisui comenzó a temblar. Mientras tanto, Danzou se abalanzó sobre él, empuñando su katana consigo.
-¡Yo me haré cargo de tu Sharingan!
Su mano se movió a una velocidad increíble, sin embargo el Sharingan de Shisui se volvió brillante.
-¡Perdón!- se excusó mi amigo. La mano de Danzou cayó- es un simple genjutsu, despertará pronto.
Shisui se dio la vuelta. Pero ese fue el error, ya que en un movimiento de manos rápido Danzou hizo que el cuerpo de Shisui quedara paralizado. Danzou se giró rápidamente y golpeó a Shisui. Unos golpes a la cara y otro al estomago. Una vez que Shisui quedó a su merced, Danzou lo levantó del cuello y en un movimiento casi invisible le arrancó su ojo derecho. Aventó a Shisui un par de metros y levantó parte de su vendaje para auto-incrustarse el ojo de mi amigo.
Shisui llevó una de sus manos a donde alguna vez estuvo su ojo derecho. Su respiración era agitada. El rostro de Danzou mostró un Sharingan nuevo.
-Usaré el tuyo de repuesto y ahora me entregarás el otro-
Una docena de ANBU llegó hasta donde estaba Danzou. Shisui observó la escena con horror y en un intento desesperado por escapar lanzó una técnica de fuego. Mientras, los ANBU lanzaron una técnica de agua para repeler el ataque que había enviado Shisui.
Durante ese efímero momento de revuelo, Shisui logró usar una técnica de transportación. Para la sorpresa de todos los espectadores.
-¡Persíganlo!- ordenó Danzou."
Uno de mis cuervos recibió el ojo de Shisui. Cuando el cuervo desapareció, la atmosfera se llenó de plumas negras. Mi corazón se rompió. Algo dentro de mí empezó a arder. Y no era una técnica, ni siquiera la enfermedad... no. Simplemente dolía.
-Y esto no es lo único que tengo que darte. Te daré un nuevo poder... el Mangekyo Sharingan.
Mis ojos se abrieron sorprendidos, incluso mi cara pareció transformarse.
-Shisui... ¡No puedes!- le dije.
-No voy a durar mucho de todas maneras. Recíbelo como un regalo, mi último deseo hacía ti.
Fruncí levemente el ceño.
-¿A qué viene esa cara ahora?- preguntó- incluso estando así puedo "ver" tu cara fácilmente.
Colocó uno de sus brazos en mi hombro.
-La expresión de preocupación no te sienta bien. Mantén siempre la calma. Eso es lo que es Itachi Uchiha. Venga, puedes hacerlo.
Mis ojos seguían petrificados. Shisui seguía articulando palabras.
-No te preocupes- sonrió- todo irá bien.
Bajé mi mirada.
-Cumpliré tu voluntad hacia los Uchiha- dije.
-De ahora en adelante deberás caminar por una larga y oscura senda, repleta de dolor y sufrimiento. Tengo que disculparme por no poder estar a tu lado para atravesarla. Pero espero que no te desvíes de tu camino y sigas adelante como ninja de la Hoja. Creo en ti.
Mis labios empezaron a temblar, una sensación de opresión en el pecho se hizo notoria. Un nudo en la garganta empezaba a desgarrarme por dentro, mi corazón latía rápidamente.
-Por eso puedo pedirte que cumplas mi voluntad y portes el Mangekyo.
No articulé ninguna palabra, si lo hacía mis ojos empezarían a derramar lágrimas. El cielo era color oscuro, el sol ya estaba en su puesta. Shisui se dio la vuelta.
-Gracias por todo- un silencio se hizo presente, y después él dijo- este es el final para mí. Pero esto te allanará el camino y te proporcionará un nuevo poder. Ahora, Itachi... es el momento... ábrete paso con tus propias manos.
Mi mirada estaba fija en su espalda, en el logo del Clan.
-Puedes hacerlo... sé que puedes- añadió.
Mis puños seguían apretados. Pequeñas imágenes del pasado me embriagaban, las veces que salimos a pescar, las veces que cuidamos de Sasuke, las ocasiones que hicimos misiones juntos. Todo el tiempo siendo mejores amigos, chocando puños y sonriéndonos mutuamente aun en los peores días.
-Nos vemos amigo... te dejo el resto- dijo- a ti.
Miré con tristeza el rostro de mi amigo, duele saber que este será el final para él. Un héroe, la persona más sabia que he conocido. Mis labios se abrieron poco a poco.
-Lo entiendo, pero ¿qué harás tú?- le pregunté ignorando todo el dolor que sentía en mi pecho. Mi voz estaba cortada.
-Quien sabe si mi muerte cambie la situación...dejé una nota póstuma.
Mis ojos se abrieron sorprendidos. Shisui caminó algunos pasos hacia atrás. Mi cuerpo en un intento desesperado se movió hacía él.
-¡Espera, Shisui!
-No me detengas Itachi-
Balanceó su cuerpo hacía atrás. Mi cuerpo se movió hacia el frente y una de mis manos trató de alcanzar cualquier parte de su cuerpo.
-¡Shisui!- grité con voz cortada.
Mis ojos no daban crédito a la imagen. Todo pasaba como una cámara lenta, donde mi mejor amigo caía con los brazos extendidos y llenos de sangre. Una sonrisa de satisfacción lo embriagó hasta el último momento...
Después de eso... escuché un ruido contra el agua. Shisui había muerto. Mis ojos empezaron a arder y sentí como una parte de mi se ahogó en el lago junto a él.
-Descansa en paz, Shisui- dije en un murmuro.
Me senté sobre un farol de luz. La luna estaba en su cénit. La aldea ya no se veía igual... no con estos ojos.
-Cumpliré tu voluntad. Avanzaré creyendo en la senda que he escogido. Eso guiará el futuro de la aldea y salvará a mi hermano pequeño y a los Uchiha. Para ello caminaré en la oscuridad con estos ojos.
¡Triste! D: sin duda este ha sido uno de los capítulos más deprimentes que he escrito. Espero sea de su agrado y bueno... espero un review, gracias por leerme.
