Capitulo 3: Camelias, rosas y olores picantes.
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Estamos formados de átomos y de historias- (¿?)
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Me llamo Tsubaki Nakatsukasa. Trabajo en el puesto menos llamativo de la Death Galerie, la mayoría de las personas desconocen el local, pero los servidores solitarios nos buscan por nuestra compañía. Muchas personas que llegan a saber de nuestro trabajo lo confunden con un burdel o un cabaret, lo que nos causa muchos problemas de señoras molestas por la ¨mala imagen¨ que damos a la Galerie y hombres lujuriosos en busca de placer y enfermedad.
La mayoría de veces tenemos que dar explicaciones a las molestas mujeres que reclaman por niñas que entran al ¨cabaret¨ cuando ven a Maka a Crona entrar al despacho. Ellas son mujeres, pueden ser cálidas y adorables, y pueden volverse piedra y cristal con aspecto de niñas.
Este no es un ¨cabaret¨, como suelen mencionar. Solo ofrecemos compañía a los clientes de corazón herido y solitario. Pero nosotras no buscamos dar compañía sin alguna ganancia, tampoco buscamos dinero o algún favor. Nosotras estamos aquí por información. Eh venido a Death City por ese simple hecho, información.
Maka fue quien me recibió con los brazos abiertos al 777, cuando llegue, solo sabía hablar el japonés, Maka me enseño ingles y Crona el italiano. Me alegro la vida, dejar Japón fue lo mejor.
Eh cambiado gracias a ella. Eh dejado de ser una simple camelia sin esencia, silenciosa, invisible…
Mis padres eran los cuidadores de un santuario, y solo era una simple sacerdotisa. Mi hermano comenzaba a volverse distante y perdía color día a día. En la escuela era realmente callada y distante, no parecía ser alguien de importancia. Las personas mantenían la distancia conmigo, nadie sabe nada, nadie dice ni una palabra. No soy querida ni odiada, ni feliz ni triste, siempre tan neutral y sin esencia característica. La soledad y melancolía me acompañaban a todas partes, a todas horas.
No llamaba ni un poco la atención, era tan común como el aire.
¨no soy bonita¨ lamente un día, nadie comento nada, nadie lo negó ni lo contradijo, en aquellos momentos yo era invisible. Una camelia.
¨no soy bonita¨ dijo la muchacha arrogante y vanidosa del salón. Todos dijeron lo contrario…
La pluma callo de mis manos y decayó en el profundo silencio de la habitación, ya era de noche, la tienda se encontraba sin ninguna otra alma.
Maka fue solicitada como dama de compañía, Crona salió a la ¨fuente de información¨ con Ragnarok cuidándola, Blair fue a una cena elegante y yo solo me encuentro aquí, entre pensamientos y periódicos viejos.
11:29. Maka aun no llega. Me comienzo a preocupar, siempre vuelve antes o llama en caso de retraso, ¿habrá tomado? ¡Por dios! Ella odia el alcohol ¿La habrán drogado? no, es demasiado inteligente para caer en aquellas trampas vulgares.
Tomo mi abrigo blanco y acomodo mi cabello en una cola alta, la bruma de afuera se convierten en fantasmas de sabanas blancas, y la fuente de la plaza se encuentra congelada, sacando algunos cuchillos de hielo en cascada. Toda esta en completa oscuridad y silencio de ultratumba. Respiro hondo, tomo aire con fuerza y aprieto con fuerza la pistola eléctrica que me dio Maka en uno de sus robos de noche.
Las callejuelas de la ciudad están llenas de muertos y fantasmas memorables, estrecho, húmedo y frio como el invierno eterno de este desierto.
Ni un solo ruido conmueve la Galerie, el aire murmura suspiros fríos en mi cuello. Nada de Maka.
Vuelvo a recorrer todo a oscuras hasta la puerta trasera de carga. Un pequeño farol ilumina todo aquel estacionamiento de camiones de carga. Camino un poco y piso un charco cerca del basurero, no puedo distinguirlo, no ha llovido aun. La basura consigue un nuevo olor a… ¿Oxido?... ¿Hierro?... acaso ese charco era…
Sangre.
Gritaban mis intestinos apretujándose en mi interior. La sangre baja totalmente de mi rostro y recorre mis pies con las botas sucias pisando aquel charco rojo.
Sangre. Cadáver.
Algún homicidio, asesinato tal vez, no podía evitar el asco, ahí había un muchacho de traje roto, no tiene las mangas de la camisa ya no blanca. Un tatuaje de estrella adorna uno de ellos con una herida enorme.
Sangre. Muchacho. ¿Tatuaje de estrella?... tatuaje estrella azul… hombro derecho… acaso era del ¨´Clan de la estrella¨?...
Su pecho aun tenía una respiración leve.
Aun estaba vivo.
Dejo escapar un suspiro de mis pulmones, un suspiro contenido, aliviado y sobre todo emocionado. Un autentico miembro del clan de la estrella ante mí. Pero antes tenía que atenderle las heridas.
Lo tome de los hombros hasta tenerlo en mi espalda es más chico que yo por unos centímetros. Sus pies cuelgan en mis tobillos.
Lo llevo con dificultad a un sofá viejo del local. Se escucha el taconeo de Maka en el vestidor.
-¿Maka…?- pregunto en voz alta. Puedo escuchar a Maka hablando nerviosamente entre dientes, ¿le habrá sucedido algo? Escucho que baja las escaleras ahora en tenis y ropa cómoda.
-¿Qué pa…?- no logra terminar la pregunta y logra ver al muchacho tirado en el sillón más viejo manchando la funda azul turquesa. Parece algo intrigada, mas no sorprendida.
-busca el botiquín de medicina, y alcohol, está realmente herido.
Entra a la oficina y busca rápidamente el botiquín de medicamentos.
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Maka intenta mantener su seriedad, pero su rostro rojo dice todo lo contrario. ¿Qué le habrá sucedido?
Ella se percata de mi mirada y los colores suben a su cara con sorprendente rapidez. Eso no suele ser común el ella.
-¿sucede algo?- Pregunta con cordura de falta.
-¿paso algo interesante en la fiesta?
Los colores aumentan y tartamudea por un rato como una niña regañada, dando explicaciones. Sonrió.
-n-nada interesante por ahora…
Acostamos al chico en el pequeño sofá-cama rojo del segundo piso. Maka se acomoda el pantalón de dormir y se quita las coletas. En la habitación había una litera y otra cama individual. Al lado de la litera hay un pequeño elevador de servicio para sabanas y platos con distinto uso. Maka ve el reloj sin falta como siempre a las 10:30, el foco verde del elevador se enciende. Saco un pequeño camisón azul de los cajones de ropa y lo acomodo sobre la litera alta.
Las puertas se abren y al instante, Maka tiene preparada una toalla negra preparada con suavizante de lavanda. Crona aparece hecha bolita en el elevador esta bañada en lluvia y su rostro de muñeca de porcelana está lleno de sangre.
-Ragnarok ha vuelto a casa por hoy, no ha habido información.
Su voz es tan pequeña y tímida como un cascabel diminuto. Ella está encerrada en un cuerpo de catorce teniendo solo 2 años menos que Maka.
-Ven, vamos a limpiarte.- dice maternalmente Maka. Crona sonríe de una manera hermosa.
Sus atenciones, su compañía, todo de ellas me salvo la vida, salvo la vida de esta aburrida Camelia de jardín que desaparece cuando pierde belleza.
Muchas personas me han lastimado y usado como una herramienta.
Tal vez Maka y Crona no sean la excepción…
Pero soy la herramienta más feliz del mundo.
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Hola hola!
Por fin lo termine XDDDDD
Espero les guste esto y les de una idea de lo sucedido ;)
Este capitulo es dedicado a:…
Guest ;) y a yumari-chan 27
Gracias por comentar C'X
Disfrútenlo
Chao!
