A todas esas personas que siguen la historia ya sea que comenten o no, le doy las gracias :3

Flashback 1

No eres lo que pensaba

-Tauriel,ven aquí-la pequeña elfa corrió escondiéndose detrás de su padre, agarrada de sus piernas con cierto susto en su interior debido a que había un alboroto por todo lo que rodea el palacio y es que era el cumpleaños del joven príncipe: Legolas y Thranduil hizo una gran celebración en su honor; si; los elfos suelen ser fríos y serios pero tienen sentimientos y emociones aunque no las demuestren tan fácil y muy a menudo así que un año mas en la vida del menor era cosa de alegría entre la comunidad elfica. Thranduil y su hijo montaban un bello corcel blanco con la guardia detrás y adelante. Tauriel nunca había visto a ninguno de los dos ya que le gustaba estar en su pequeño hogar pero aquella vez todos los que quisieran habían sido invitados al convivio.

-Papá, no quiero ir…

-Tenemos que ir

-No es cierto, no es obligación

-Lo se pero es una celebración ¿Qué te cuesta?, Habrá otros niños por ahí

-Pero…

-Pero nada, vamos a ir tu madre y yo, tú también, soy parte de la guardia real así que cámbiate

La niña pelirroja no muy conforme hizo lo que se le ordenó y una vez lista la familia; salieron rumbo al castillo, estaba lleno

-Vaya…todos estamos aquí hoy

-Eso parece-respondió la elfa a su esposo

Justo cuando se estaban acomodando en sus asientos fue que Thranduil habló para presentar a su hijo y darle sus felicitaciones; el niño sonrió pero no muy entusiasta. A su padre le encantaba hacer un gran show mientras él era mas reservado

Tauriel rio al ver al rey con esa corona de ramas en su cabeza pero fue en silencio que nadie la escuchó, una vez finalizada las palabras del rey elfo todos los que quisieran podían felicitar personalmente al futuro rey

El padre de Tauriel se levantó e indicó a las dos damas de su vida que se unieran con él y fueran a felicitar al susodicho pero nuevamente su hija se negaba, no le gustaba esas cosas pero aun no estaba en edad de tomar sus propias decisiones así que sin muchos ánimos se puso de pie y los acompañó

-Muchas felicidades príncipe Legolas-le siguió su esposa con la misma frase y el tanto el rey como el príncipe asintieron con una sonrisa moderada

-Tauriel, no te escondas…disculpe, mi rey…es algo timida-escondida detrás de las batas de su madre asomó la cabeza para toparse con la mirada de Thranduil que le dio gracia verla así pero no dijo nada

-No te van a hacer daño, hija…-su madre la tomó de la muñeca y la presentó

-Amm…feliz…día..-dijo sin mas mirando a Legolas y el chico pareció divertirse con la actitud de la jovencita, una sonrisa verdadera en los labios del hijo del rey

Volvieron a su mesa y la realeza a la suya, luego de haber cenado; Tauriel le avisó a su padre que iría a husmear por ahí pero sin alejarse. Se quedó contemplando el cielo; estaba aburrida y parecía ser que las estrellas le animaban.

-¿Qué haces aquí tan sola?-se sobresaltó pero en seguida volteó

-¡Príncipe Legolas!, mejor dicho…¿Qué hace usted aquí? , debería estar con todos

-Si, pero no quiero…es mas por Ada que estoy aquí o estaría encerrado en mi alcoba si fuera por mi

-¿No le gusta?

-No

-A mi tampoco, me gusta mas explorar que quedarme encerrada en un solo sitio con tanta multitud

-Lo mismo me pasa!-ambos niños se vieron con un ligero brillo en los ojos

-Creo que debemos volver, príncipe

-Si, luego me buscará toda la guardia

-haha, vamos-dejó que pasara él primero para regresar a la fiesta.

Y fue en ese momento en que el jovencito no pudo borrar la sonrisa de Tauriel de su mente; a ella por su parte le cayó bien pues pensó que sería un niño creído y prepotente pero no.

Flashback 2

Conociendo la desgracia

El padre de Tauriel no era el capitán pero si uno de los mas veteranos y de los mas queridos por lo que aquella vez en batalla fueron sus ultimas palabras al rey

-Mi señor…prométame que cuidará de ella, no tiene a nadie, su madre murió …por favor…-el elfo estaba agonizando y llorando

-Lo…lo haré

-Prométalo, sé que no tiene obligación pero…

-Lo prometo sentenció Thranduil

Fue el último respiro de Eron; su hija estaría en buenas manos ¿y por que se lo pidió al rey? ; ellos tenían una buena relación, de confianza y él era el único disponible en ese momento pues estaba peleando a su lado cuando sintió los mazos destrozar su cuerpo

Cuando regresaron de la batalla; Tauriel y Legolas quienes se habían hecho muy buenos amigos salieron corriendo para ver a sus respectivos padres pero ella no encontraba al suyo por ningún lado y Thranduil no iba a tardar en darle la mala noticia. Ella rompió en llanto en los brazos de su ahora mejor amigo, le costó superarlo y por un momento creyeron que moriría de tristeza pero fue fuerte

Thranduil prometió cuidarla y lo hizo, a su manera al dejarla vivir en el palacio aunque no tuviera mucho contacto con ella; solo Legolas, era como su guardia personal. Tauriel por su parte desde que se instaló en su nuevo hogar aun siendo una niña no pudo despegar los ojos del rey; su primera impresión fue de miedo-cuando el cumpleaños de Lego-pero al saberse vivir con ellos debía enterrar ese sentimiento que se fue convirtiendo en algo mas agradable. Primero era como admiración y respeto, pero ella fue madurando y dándose cuenta que no era solo por eso que mantenía la mirada puesta en el rey, le atraía; cosa que con Legolas no pasaba…si, a él lo quería mas que a nadie pero no le hacía temblar las piernas como su padre. Al hacerla capitana su relación se volvió cercana pues debía informarle todo al soberano de Mirkwood. Aquel día él tuvo una conversación con ella.

-Mi señor Thranduil, ¿me ha llamado?-hizo una reverencia

-Tengo una noticia que darte, seguro que te agradará

-Dígame

-Te he nombrado capitana de la guardia-Tauriel cambió esa mirada inexpresiva a una llena de felicidad; quería sonreír pero no lo iba a hacer enfrente de él

-Muchas gracias, mi rey

-¿Es lo que querías, cierto?

-Si ,pero a que se debe que haya obtenido tan importante puesto?

-Qué has demostrado ser capaz y eso se paga muy bien…tu padre estaría orgulloso-Tauriel agachó la mirada con tristeza, mencionar a su padre era sinónimo de lágrimas-Lo siento

-Descuide, no puedo evitarlo…¿él se lo pidió , verdad?

-¿Qué?

-¿Qué se encargara de mi?, ¿por eso lo hace solamente?

-Tauriel…

-No, no importa…

-Tauriel…se lo prometí a tu padre, fue un gran guerrero…de verdad no me costó nada

La elfa iba a decirle algo pero mejor se lo omitió, claro que no le había costado nada…él solo dio las cosas materiales…tampoco es que esperara cariño de su parte

-Créeme cuando te digo que eres importante para mi-no podía creérselo, ¿le dijo que era importante para ella?, ¿el rey de hielo?

-Usted igual, con su permiso-se retiró con seriedad en el rostro pero apenas estuvo a solas una sonrisa inmensa cubrió su cara.

Flashback 3

Él me ama y yo lo amo

¿Cómo se han dado cuenta que aman de verdad?

Thranduil y Tauriel en un momento de vida o muerte

-¡Debemos retirarnos, señor!

-¡No!, aun podemos aniquilar a unos cuantos mas

-¡El problema es el dragón!

Smaug había calcinado a muchos de los elfos del bosque y el rey elfo parecía no entrar en razón a pesar de ver su ejército caído. Siguieron peleando pues no se había dado la orden de retirada pero algo tenía que pasar para que Thranduil se diera cuenta que era un grave error seguir ahí.

Corrió a socorrer a los demás luego de haber asesinado a un par de trolls, escuchó un grito femenino, podía reconocer esa voz…apresuró el paso a su dirección encontrándose con Tauriel en el piso y con heridas superficiales en el rostro mientras el temible dragón le hablaba mofándose de su incapacidad para derrotarlo. Los ojos de Thranduil se abrieron como platos y por un momento sintió desfallecer, Smaug preparando su potente ataque abrió el hocico mostrando todas esas hileras de dientes afilados pero antes de que la asesinara con su fuego sintió una espada chocar en su cuerpo. El rey trató de desviar el fuego y lo logró pero para salvar a Tauriel sin preocuparse de él puesto que una llama considerable pegó directo a su mejilla izquierda , el rey cayó de rodillas y Smaug rio elevándose por los aires. Tauriel lo socorrió enseguida dándose cuenta de lo gravemente herido que estaba. Ella como capitana ordenó la retirada junto con Legolas que justamente había aparecido en ese momento ayudando a su padre a subir al caballo. Muchos se fueron, pocos regresaron.

Las sanadoras se encargaron de curar al rey pero no era del todo suficiente, necesitaban magia elfica mas poderosa pues su piel se había abierto así que tuvieron que usar esos métodos para sanar la herida y cubrirla mágicamente pues el rey no se sentiría feliz con la mitad de la cara destrozada. Solo permitieron que su hijo lo visitara, Tauriel al ser la capitana también podía hacerlo pero no se atrevía aunque debía.

-Mi señor…-Tauriel entró sin hacer ruido. El elfo estaba cubierto por una sabana hasta su pecho pero despierto con la mirada en el techo, volteó hacía la puerta cuando ella habló

-Pasa

-Con su permiso-se aproximó a su lecho sentándose a su lado-No debió hacerlo…-los ojos llorosos de Tauriel provocaron que Thranduil acariciara su mejilla y ella se erizó en sentir el contacto de su mano sobre su piel

-Si no lo hacía no estarías aquí

-Pero mire como lo ha dejado

-Me hubiera dejado peor con tu muerte- Thranduil es de expresar sus sentimientos con otras palabras

-Mi rey…

-Creí que perdería a mi capitana-ya no era solamente el hecho de haber prometido algo sino iba mas allá que solo eso, a Thranduil le importaba la elfa

-Nunca va a perderme, nunca lo abandonaré-tomó una de sus manos apretando con fuerza

-Vamos a limpiar su herida

-No!

-Vamos-Tauriel empezó a quitar los paños en la mejilla del rey que estaban ensangrentados, antes de hacer magia quería limpiar bien y cerrarla después

-No!-volvió a rugir el rey algo molesto pero con dolor por el esfuerzo

-Deje ayudarse, ese es su gran problema…así que se queda quieto-habló con dureza dejando esa dulzura con la que comenzó

-No quiero que me veas así-bajó la mirada

-¿Por qué?

-Te espantarías

-No lo haré-sin más dejó que ella hiciera lo suyo

-No-susurró con desconfianza y temor que sintiera repudio por su nuevo rostro

-Sigue siendo el ser mas hermoso que mis ojos han visto-le dolía verlo tan herido e inseguro pero sus palabras lograron una sonrisa en el rey

-¿Cómo puedes decir eso?

-Porque es la verdad

-Tú no deberías estar haciendo esto, no es el labor de un capitán de la guardia

-Pero no me molesta

Tauriel se apresuró para dejar descansar al rey , volvió a cubrir su herida y antes de retirarse le propició un beso en la frente logrando que Thranduil cerrara los ojos y sonriera al mismo tiempo, lo había disfrutado. Al salir se detuvo en la escaleras mirando el cielo con alegría, su rey estaba a salvo pero no sano, sin embargo lo que sucedió minutos antes la colmó de felicidad y Legolas se extrañó de verla tan risueña pues iba a visitar a su padre pero mejor se escondió para seguir observándola sin que se diera cuenta. No tardó mucho así que cuando se quitó del paso; el elfo pudo ir con su padre.