Hooola! Aquí teneis el segundo capitulo! Solo queda uno más, el último!

Espero que os guste y lo disfrutéis.


La ¿cita?

Lucy se levantó aquella mañana cuando la música de su despertador hizo que gruñese como si de un perezoso se tratase. Desbloqueó su móvil y se fijó en el día. Sábado. Ella tenía algo planeado para hacer ese día ¿verdad?

¿Qué te parece si vamos juntos? La pregunta que le hizo Gray, sonó en su cabeza como si de una agenda se tratase. Claro, ella había quedado este fin de semana con aquel dulce amigo que le propuso ir a comprar lo que se pondrían el día de la fiesta de San Valentín.

Eran las nueve de la mañana. ¿A qué hora habían quedado? Creía recordar que ayer cuando hablaron sobre su cita al día siguiente, quedarían a las once en la plaza del gran centro comercial.

Espera. ¿Cita? Nunca dijeron que fuesen a tener una cita. ¿Por qué había dicho aquello? Ella ni siquiera quería una cita con Gray. ¿Por qué iba a querer una cita con él? Era su amigo. Solo su amigo. Era su nuevo amigo. Un amigo guapo. Muy guapo. Y esa sonrisa… ¡Eh! Lucy, pero que estás pensando… Contrólate.

Salió de la cama y sintió el frío de Febrero calarse en cada uno de los huesos de su pequeño cuerpo. Se metió en la ducha, suspiró y simplemente dejó de pensar en Gray.

-.-.-

Gray se levantó una hora antes de que el despertador sonase. Por alguna extraña razón, aquella noche no había podido dormir casi nada. Estaba nervioso. ¿De qué? No lo sabía.

Dentro de unas horas vería a Lucy. La veía cada día pero su cuerpo le decía que esto era distinto. Lo notaba por como su estómago se revolvía cada vez que pensaba en cómo se vería Lucy en ropa de calle, caminando a su lado.

No podía ser cierto que estuviese pensando aquello. Era su amiga. Solo su amiga. Y encima era la chica que había estado enamorada de Natsu y la que quizás aún lo estuviese. Apretó sus puños al recordar como hacía un par de días ella había llorado en su pecho durante largos minutos por culpa de aquel idiota. Hundió la cara entre sus manos ciego de rabia. Al día siguiente le había golpeado con todas sus fuerzas y cuando le había preguntado Natsu la razón, él solo había mirado a Lissana y seguidamente a su supuesto mejor amigo. "Me das asco" Fueron todas las palabras que le había dicho pero tampoco quería decirle nada más. No lo merecía. No se merecía el amor de Lucy. En realidad, nunca lo había merecido y el hecho de que lo hubiese tenido, hacía que le diese más coraje si podía ser.

El único temor que tenía acerca del día de hoy era que por alguna casualidad injusta de la vida, se cruzasen con Natsu y Lissana por el centro comercial. Deseaba con toda su alma que no ocurriese. No soportaría ver otra vez a Lucy tal y como estaba aquel día.

Se dio una ducha rápida y se puso unos vaqueros y un jersey. Salió de su casa dirección al lugar donde habían quedado.

-.-.-

Iba tarde, lo sabía. Bueno, solo eran cinco minutos de nada. Seguro que Gray le perdonaría aquellos cinco minutos. Pero en el fondo también era culpa suya porque se había pasado un buen rato intentando decidir que ponerse para la cita que iba a tener con él. ¿Cita? Lucy, deja de decir cita. No es una cita. No es una cita. No es una cita.

Sabía que se había puesto extremadamente arreglada para ser simplemente una quedada entre dos amigos que salen con el único propósito de comprar ropa. Pero quería estar guapa. Había estrenado un vestido de lana que compró hace tiempo. Un vestido rojo simple y corto.

Llegó corriendo a donde Gray la esperaba. Cuando la vió, su expresión no parecía de enfado sino de…Intentó encontrar una palabra que lo definiese pero no encontró ninguna. Solo sabía que Gray estaba extremadamente guapo en esos jeans y ese jersey que se entreveía por medio del abrigo que llevaba.

- Estás muy guapa.

Lucy sintió como toda la sangre se le subía a la cabeza y desvió la mirada nerviosa.

- ¿N-nos vamos, Gray?

- Sí, claro.

Empezaron a caminar, uno al lado del otro, dando un paseo. Gray estuvo buscando algún tema de conversación pero no encontraba ninguno. Desde que eran compañeros de pupitre en clase, hablaba sobre muchísimas cosas con Lucy. ¿Por qué ahora no encontraba nada que decirle? Quizás era por lo preciosa que estaba. Cuando la había visto corriendo hacia él, creyó que le daría un paro cardiaco por lo rápido que le había empezado a latir el corazón.

Dieron un paseo durante un largo rato, casi sin decir nada pero en lugar de sentirse incómodos, se encontraban extrañamente bien.

- ¿Qué te parece si damos una vuelta por todo el centro comercial, te invito a comer y después vamos a comprarnos lo que nos vayamos a poner y por último vamos al cine?

Lucy miró a Gray. Ella creía que él solo querría ir a comprar lo que necesitaban y después ya irse pero estaba equivocada. Gray quería pasar todo el día con ella. Se llevó una mano al pecho y comprobó que su corazón iba a salirse. El hecho de que pasasen todo el día haciendo cosas, juntos… Es casi como una cita.

Empezaron a andar de nuevo, Lucy miró el brazo de Gray y tragó saliva. Pensó en cogerlo con su mano para ir más cerca de él. No sabía si hacerlo. ¿Debería? Ahhhh Una señal, una señal que me indique que debo o no hacerlo, onegai…

Gray vió como Lucy parecía debatirse en una batalla mental mientras miraba intensamente su brazo. Sonrió al ver lo tierna que estaba aquella Lucy y movió un poco su brazo hacia ella. Lucy le miró sonrojada y el solo pudo pedirle con la mirada que tomase el brazo que él le estaba ofreciendo. Y así lo hizo ella, puso su mano en el brazo de Gray y se acercó más a él.

No sabía si debería darle las gracias. Gray estaba portándose tan bien con ella. Primero le ofreció su consuelo cuando se sentía en el fondo, no la agobió preguntándole que le pasaba o que había ocurrido y ahora aquello. ¿Por qué tenía la sensación de que él cuidaba de ella siempre? Suspiró soltando vaho por el frío. Gray estaba mirando al frente y se sintió extraña. Gray estaba demasiado guapo hoy, la estaba volviendo loca. ¿Por qué no podía dejar de mirarle? ¿Por qué se sonrojaba con solo pensar en él? Se separó un poco de él, rompiendo la unión que tenían. Gray la miró sorprendido y ¿apenado? Pero no importaba, a Lucy le latía tan rápido el corazón que sentía que si seguía cerca de él, Gray acabaría escuchándolo. ¿Por qué quería volver a tocarle? ¿Por qué…? Mierda. Sintió como su pie tropezaba con una loseta mal colocada del centro y comenzaba a caer. Esperó el impacto, pero éste nunca llegó. Abrió los ojos y vió a Gray mirándola.

- Si vas a separarte de mí para caerte y que tenga que cogerte y abrazarte, hazlo todas las veces que desees.

Lucy no supo si fueron sus palabras, el hecho de que estuviesen tan cerca, lo guapo que se veía o aquella sonrisa que le estaba mostrando pero se puso roja como un tomate y tuvo que agachar la cabeza para intentar que él no viera lo que había causado en ella. Pero él no se lo permitió, cogió con su mano la barbilla de ella y la alzó.

- No vuelvas a agachar la cabeza cuando te sonrojas, no quiero perderme nunca más esa expresión tan dulce.

Lucy abrió mucho los ojos y se puso aún más roja si cabía.

- Mooo… Gray, para. Esto no es justo. Yo no te digo todo el rato lo guapo que estás y lo mucho que me gusta cuando sonríes para que te sonrojes…

- ¿T-te gusta cuando sonrío?

- Si… Tu sonrisa es muy bonita…

Gray se sonrojó levemente también. Dios, ¿desde cuando esa chica pensaba aquello sobre él? Aun la tenía entre sus brazos, abrazándola. Le gustaba esa sensación tan cercana con ella, tenerla tan pegada a su pecho, con su cara a centímetros. Podía observar aquellos ojos chocolate y esos labios que tenían una pinta tan tentadora.

Besó su frente y le dijo que siguieran caminando hasta el restaurante donde la invitaría a comer. Le ofreció de nuevo su brazo y ella lo aceptó encantada.

Llegaron al local y se sentaron uno frente al otro. Comieron tranquilamente, hablando y riendo juntos.

Cuando terminaron, él pagó aun teniendo que soportar el ceño fruncido de ella porque quería pagar su parte pero él no se lo permitió. Ella estuvo sin dirigirle la palabra de lo enfadada que estaba hasta que él le propuso algo.

- Lucy… Lo siento de nuevo, pero es que no iba a permitir que la primera vez que quedábamos, pagases tú. Pero, tengo algo que ofrecerte. ¿Qué te parece si la próxima vez me invitas tú?

Lucy le miró sorprendida, estaba ofreciéndole otra ocasión para verse fuera del horario escolar…

- C-claro.

Él sonrió complacido. Y se dirigieron a varias tiendas, una tras otra fueron buscando un vestido perfecto para Lucy pero Gray nunca parecía contento con ninguno. Pero cada vez que la veía con uno distinto, sentía que no era lo suficientemente bonito para que fuera digno de que ella se lo pusiese. Estuvieron dos horas buscando y buscando. Cuando él pensaba que se le iba a ir la cabeza e iba a matar a alguien por no conseguir encontrar ninguno adecuado, miró a su izquierda y vió el vestido perfecto.

- Lucy, ven aquí.

Lucy le hizo caso y cuando vió frente a ella lo que él observaba, sintió como el corazón se le paraba. Era el vestido más maravilloso que había visto nunca. Y no dudó en comprárselo.

El traje de Gray costó muchísimo menos encontrarlo. Gray estaba bien con todos los trajes que se ponía, le hacían más elegante y todos le quedaban como un guante.

- ¿Vamos ya al cine, Lucy?

- ¡Si!

- Se te ve muy animada.

- Si bueno… Estoy muy a gusto contigo…

- Y yo contigo, Lucy.

Tanto Lucy como Gray sonrieron y fueron camino al cine, compraron las entradas y se metieron en la sala. Fueron prácticamente los primeros. Después de ellos, fueron entrando muchas más personas y cuando las luces ya se habían apagado, entraron dos más. Lucy los vió y todo su cuerpo se tensó. Gray, al ver como la expresión de ella había cambiado, siguió la dirección de la mirada de Lucy y se quedó sorprendido con lo que vió. Natsu y Lissana acababan de entrar y estaban sentándose una fila delante de ellos. Parecía que ninguno de los dos les había visto pues no les habían dicho nada. Y era mejor así, prefería que Lucy no hubiese tenido que saludarles ni hablar con ellos.

La película empezó y Lucy seguía igual de tensa. Gray no sabía que hacer así que tomó la mano de ella entre las suyas y depositó un beso en la suave palma de ella. Lucy le miró y vió en los ojos de él que le decía que se tranquilizase. Y así lo hizo. Relajó todo su cuerpo e intentó disfrutar de la película.

Todo parecía transcurrir bien, la película era entretenida y la mano de Gray aún seguía aferrada a la de ella. Cuando terminó, los primeros que se levantaron fueron Natsu y Lissana, parecían tener demasiada prisa cuando estuvieron en el pasillo del cine, Natsu tomó a Lissana de la cintura y la besó. Fue un beso largo e intenso. Un beso que provocó que Lucy apretara con fuerza la mano de Gray, con mucha fuerza. La pareja se fueron corriendo entre risas y Lucy sintió como los ojos se le inundaban de lágrimas que no quería dejar caer.

Aquel era el día que ella tenía una cita con Gray. ¿Por qué tenía que ocurrirle aquello? Ella estaba muy bien con Gray, tomando su mano y sonrojándose con lo que él le decía. Estaba muy bien. Estaba genial. ¿Por qué? Joder. ¿¡Por qué!?

Salieron de la sala aun cogidos de la mano. Gray no sabía que decirle para que ella dejase de sentirse así. No sabía qué hacer. No sabía nada y aquello le estaba matando. Sentirla así de mal y no poder hacer nada le hacía sentirse inútil. ¡Dios!

- Lucy, no deberías preocuparte por eso. Todos ya sabíamos que ellos dos estaban juntos en ese sentido, hasta tú.

- Sí… Pero… El verlo con mis propios ojos, ante mí… Ha sido demasiado…

- Demasiado difícil ¿verdad?

- Si…

Conforme le respondió, Lucy no pudo contener por más tiempo las lágrimas y dejó que estas fluyesen por sus mejillas. Gray, al ver esto, se rompió por dentro. ¿Acaso Lucy seguía amando a Natsu? ¿Era eso por lo que Lucy lloraba tanto y por lo que él sentía como su corazón se quebraba? ¿Por qué tenía que ser así? ¿Por qué no podía olvidar a aquel idiota de Natsu y darse cuenta de que siempre había estado cuidando de ella? ¿Por qué no podía dejarle amarla para siempre?

- Olvídate de él, Lucy. Natsu no merece tus lágrimas.

- Lo sé pero… No consigo quitarme de la cabeza el beso que se dieron…

- ¿Y si yo hago que tengas más presente otro beso?

- ¿Qué otro beso? Nadie más se ha besad…

Gray no la dejó terminar. Tomó el rostro de ella entre sus manos y unió sus labios. Ella, sorprendida, no reaccionó. Dejó caer sus brazos a ambos lados de su cuerpo mientras las lágrimas cesaban de caer y solo podía observar el rostro tranquilo y algo sonrojado de Gray, quien estaba con los ojos cerrados. Sus labios seguían unidos, él no se separaba de ella ni ella quería que lo hiciese. Pero lo hizo. Se separó de ella y besó la punta de su nariz.

- ¿Nos vamos a casa, Lucy?

Lucy miró a un Gray sonriente y se dio cuenta de que seguía en la misma postura en la que se había quedado cuando él la había besado. Se puso recta y tocó con los dedos finos sus labios, más que sonrojada.

- S-si…


Bueeeno, aquí lo teneís! Espero que lo hayais disfrutado y que me dejéis esos maravillosos reviews que tanto me gustan y que tan feliz me hacen *.*

Respuesta a los reviews!

Hikari Sumire: Me alegro muchísimo de que te esté gustando tanto tu capi de regalo *.* Aqui tienes el siguiente y ya solo queda uno! Nos leemos! :3

MaryUchi: Siii Gray es super tierno *.* Y yo tambien estoy amando este fic mientras lo escribo! Besitos :*

tessa-fullbuster: aqui tienes la continuación! Y me alegro de que te haya encantado

Alice K. W: Aquí tienes el siguiente capi y si, Gray es demasiado tierno y kawaii *.*

Lirycs-Op: Bueno, en este fic, Natsu no hace nada malo es simplemente que se enamora de Lissana... Y sí, Gray es el mejor "amigo" que Lucy puede desear jeje

NOS LEEMOS PRONTO GENTECILLA. OS QUIERO!