Capitulo 1.

-NO! NO!...ese maldito de Snape pagara por su traición, pagara por la muerte del señor!

Fue la ira, el coraje de Bellatrix Lestrange que se escuchaba en la mansión Malfoy. Para el mundo mágico la guerra ha terminado, un salvador, un lado ganador, muerte, dolor y un espía.

Para quienes sabían la verdad de Snape era un héroe como muchos en la guerra, para otros uno de los hombres más valientes de la historia capaz de mentirle en la cara al mismo señor oscuro, en otros un claro ejemplo de amor verdadero.

Para el lado oscuro era la traición, un espía, el causante de la caída del poder de Voldemort, porque aunque Harry Potter fue quien acabo con Voldemort para los mortifagos Snape fue quien le proporciono lo necesario para hacerlo, no solo traiciono la marca, Voldemort, traiciono a todo el lado oscuro, su reivindicación a costa de la caída del lado oscuro.

Para Bellatrix esto era algo personal, el hecho de que nunca confió en Severus y siempre aseguro que no era de confiar, ser rechazada por él, la muerte del único que creía fielmente en ella termino por desatar completamente su locura.

- El pagara por ello, pagara por todos… si tanto quiso probar su valentía con ellos, lo tendrá que pagar ahora!

Los mortifagos que pudieron escapar deseaban la venganza sobre Severus Snape tanto como Bellatrix, y no dudarían en tomar cualquier oportunidad para acabarlo y era el momento justo para planear el ataque, pero faltaba contar con la presencia de Lucio y Narcisa Malfoy.

- Pero que tenemos aquí?, debería tomar esto como invasión de propiedad privada?

Se refirió Lucio de una manera muy irritada, no solo ha perdido todo su poder, el buen nombre, pero ahora tiene que convertirse en fugitivo de por vida y perder el respeto en su propia casa.

- No, pero esto es importante y tú tienes que ayudarnos, se que Severus es o era tu mejor amigo… pero ese infeliz! Acabo con todo! Por su culpa el Señor esta muerto! Por el fuiste capturado! Por el has perdido todo!

Bellatrix respiraba pesadamente, su ira consumía toda luz que podía existir y era capaz de corromper la poca luz que quedaba en el alma de Lucio Malfoy. Para Lucio la muerte de Voldemort era la liberación de una esclavitud y era algo que muy en el fondo agradece, pero existía el sabor a traición por parte de quien creía su mejor amigo, el no solo lo dejo, también formo parte de quienes entregaron su cabeza en Azkaban y por ello merecía lo peor.

- Estoy de acuerdo contigo Bella. Dijo de manera muy apacible, manteniendo la mirada. - Pero ahora no es el momento, San Mungo está fuertemente vigilada y Severus aun mas…tenemos que esperar unas dos semanas.

Lucio miro fijamente a Narcisa y suavizo su mirada, después de todo ella ha soportado mucho por él, al mismo y todo lo que conlleva ser Mortifago. - Narcisa, toma tus pertenencias y las de Draco, quieres que desaparezcan de aquí. Narcisa lo miro con temor.

- Por favor Lucio vamos, no tienes nada que hacer aquí ya, déjalo por favor!

Lucio respiro profundo y con toda la voluntad que tenía se negó a ir con ella, alegando que esta era también su venganza y de su familia, Narcisa obedeció y le dio un último abrazo a su marido antes de partir para algún lugar seguro con su hijo.

Estas dos semanas serian la creación de los planes para la caída de uno de los mejores espías que pudo tener la Orden, eran consientes de que Severus era un gran duelista siempre tendrá nuevos maleficios bajo la manga y de la misma manera el siempre hizo larde de cómo ponerle un alto a la misma muerte, pero existía una información que no tenían, una información que podría asegurar su victoria, lo único que Severus no pudo embotellar o ponerle un alto.


Espero les guste, soy nueva en esto de escribir historias, saludos! :D