Invierno en el Corazón

Por Ayumi

Todos los derechos de "Naruto" son propiedad de Masashi Kishimoto

CAPÍTULO 3

Cuando Sakura abrió los ojos lo primero que vio fueron los rostros preocupados de Sasuke y Tsunade, completamente desconcertada le tomó algunos instantes ubicarse y recordar que era lo que tanto la había impactado. A pesar de conocer el motivo de su desmayo, Tsunade se apresuró a hacerle una evaluación superficial para prevenir que se hubiera golpeado al caer pero la joven le quitó importancia al suceso poniéndose de pie sin ayuda.

En un primer momento no pudo ver al hombre que tanto la había impactado así que pensó que solo lo había imaginado, pero en ese mismo instante Ino dio un paso al frente, para acercarse a ella, dejando al individuo al descubierto. Estando preparada para el impacto pudo asimilar un poco mejor el parecido y observarlo atentamente.

Era alto, casi de la altura de Sasuke, lo que significaba que le sacaba una cabeza, tenía el pelo muy corto, casi a rape, pero eso no impedía poder distinguirle el pelo rubio del mismo tono que Naruto, algo que no había notado cuando lo encontró en aquella calle. De frente el impacto de aquellos ojos era infinitamente superior; en aquellos momentos la veían de manera desconcertada por su desmayo, pero eran los mismos maravillosos ojos de Naruto de un azul tan intenso asemejando un hermoso cielo.

Sin embargo había grandes diferencias entre el joven, llamado Shinta, y Naruto, primero que nada no tenía en las mejillas las características mejillas, ni parecía sonreír tanto y su actitud parecía corresponder a alguien muy serio además su nariz tenía un bolita en el puente como señal de alguna fractura. En esos aspectos era la antítesis de Naruto pero aún así era un parecido asombroso.

Shinta iba vestido con un pantalón largo completamente negro a juego con una playera, la cual tenía como único adorno solo unas líneas en el cuello del mismo color de sus ojos, portaba el chaleco verde que lo identificaba como jounin y de su cintura colgaba visiblemente la funda una katana. En su frente ostentaba claramente el protector con el emblema de la Aldea de la Roca, otra enorme diferencia con el propio Naruto que siempre mostraba orgullosamente su protector de Konoha.

Ella no era la única que lo observaba intentando analizar el parecido, pero si que era quien lo hacía detenidamente, mientras sus amigos intentaban disimular un poco su curiosidad, algo a lo que ella había ayudado con su desmayo. Dicha atención parecía incomodar un poco al joven, pero aún así se acercó a ella y le preguntó en tono amable, aunque un poco distante

-¿Te encuentras bien?

¡Oh Kami! La voz era diferente, aún así devoró con avidez aquellas palabras deseando encontrar algún vestigio de la de su amigo. Quizá si Naruto estuviera vivo aquella sería su tono de voz, después de todo cuando el rubio murió era un joven a quien todavía le faltaba cambiar la voz.

-S…si-respondió intentando recuperar la compostura

-Me alegro-al escuchar aquella otra voz Sakura dirigió la mirada a la joven que también había ingresado al salón.

Recordó que Tsunade la había presentado como Okuni. Era bellísima. Tenía el cabello de un hermoso tono castaños, ojos cafés pero de un tono tan claro que se asemejaba a la miel, era casi tan alta como su compañero y Sakura notó con un poco de envidia el buen cuerpo que poseía, algo fácilmente notable pues, a pesar del frío que ya empezaba a poblar el ambiente, la joven iba ataviada con unos mini shorts que dejaban al descubierto unas piernas larguísimas. Al contrario que su compañero ella llevaba su protector de la frente sobre la cabeza lo cual parecía el complemento perfecto con su coleta de cabello que permitía observar sin ningún problema sus suaves rasgos faciales. Sin embargo lo que más desconcertaba a Sakura era la mirada que la joven le dirigía, altiva y con un poco de desprecio. Ella no podía entender la razón de esa actitud si nunca antes la había visto.

-Sakura, Sasuke. Quiero hablar con ustedes en mi oficina, vamos-ordenó Tsunade rompiendo con la tensión que parecía haber inundado aquella habitación.

/-/-/

Sakura se encontraba recargada en una de las paredes de la oficina de la Hokage intentando unos ejercicios sencillos de respiración para lograr alejar los nervios que aún la inundaban a causa del reciente encuentro con los ninja de la Roca, específicamente con cierto ninja. A pesar de la intención de Tsunade de hablar inmediatamente con los jóvenes shinobis, le dio unos minutos a Sakura para recuperarse de la impresión pero en cuanto consideró que había sido suficiente los llamó frente al escritorio

-Ustedes saben bien la situación que estamos enfrentando en estos momentos con esos ninjas que han violado la frontera varias veces y a quienes no hemos podido capturar o identificar-ese era un tema bastante conocido entre los ninjas de Konoha y uno de los motivos de preocupación por lo que ellos no necesitaron una explicación de modo que Sakura simplemente asintió mientras Sasuke se mantuvo atento-Esa misma situación ha sucedido con la aldea de la Arena y con la de la Roca. Por esa razón el Tsuchikage ha mandado a dos de sus mejores ninjas para colaborar junto a Konoha e intentar averiguar la situación a la que nos enfrentamos, pues ellos son quienes mas infiltraciones han padecido en las últimas semanas.

Aquello aumentaba lo extraño de la situación. Desde hacía un par de meses los Países del Viento y del Fuego habían sufrido la infiltración de unos ninjas desconocidos, los cuales cometían delitos menores en comunidades cercanas a las Aldeas Ninjas, pero nunca se habían acercado directamente a una de ellas. Pero si la Aldea de la Roca también estaba sufriendo esa situación ¿qué es lo que aquellos infiltrados buscaban? Las tres aldeas no compartían fronteras de modo que la idea de que hubieran entrado a un País por evadir la frontera del otro quedaba descartada.

Al momento no se habían suscitado enfrentamientos directos lo cual descartaba una amenaza inmediata, pero entonces ¿qué buscaban? Casi parecía una cuestión de recopilación de información pero ¿referente a qué?

-Eso me parece algo extraño ¿para qué necesitan la ayuda de Konoha en esto¿Acaso ellos no pueden investigarlo por su cuenta?-preguntó Sasuke después de meditar un poco sobre ese punto

-La Aldea de la Roca ha tenido muchos problemas en los últimos años. Su poderío ha disminuido sustancialmente y es una de las aldeas ninja que menos clientes tiene, supongo que se sienten incapaces de llevar esto por si mismos. Pero, hablando en su favor, Arena también está preocupado por la situación y en base a lo que arrojen estas investigaciones conjuntas el Kazekage decidirá si se une en una operación para atacar a estos posibles enemigos

-Comprendo, Tsunade-sama pero ¿para que nos necesita a Sasuke-kun y a mí?

-A pesar de lo que parecen buenas intenciones por parte del Tsuchikage…no confío por completo en él. Sus enviados vienen en son de paz, pero eso no debe ser pretexto para dejarlos vagar libremente por el país de Fuego. Ustedes son de mis ninjas más cercanos y por eso los he seleccionado con la misión de que los acompañen a todas partes. Nuestros visitantes estarán todo el tiempo vigilados por escuadrones ANBU, pero ellos necesitan colaborar conjuntamente con ninjas de Konoha, es decir ustedes. Serán una vigilancia mucho más cercana de ellos. ¿Comprenden lo que harán?-ambos asintieron, sin embargo a Tsunade no le pasó por alto la expresión de Sakura y se dirigió a su joven alumna-Desde que acepté la presencia de estos ninjas en Konoha había pensado en ustedes para esta misión, sin embargo entiendo lo mucho que te ha afectado el parecido entre ese joven y Naruto, Sakura…aún así confío en ti lo suficiente como para saber que, a pesar de ello, no afectara tu rendimiento en esta misión ¿o me equivoco?

Sakura quería decirle que si, lo que fuera con tal de alejarse lo más posible de él. A pesar de ya no tenerlo de frente, tenía grabada en su mente la imagen de Ogawara Shinta y su enorme parecido con Naruto. No se sentía completamente preparada para alejar esa confusión de su mente, pero por otro lado Tsunade confiaba en ella y ella le debía tanto que no podía fallarle. De modo que solo había una solución

-No se preocupe, Tsunade-sama. Sasuke-kun y yo nos encargaremos de la misión

-Bien. Los primeros días permanecerán dentro de la aldea pues intercambiaremos la información recopilada y hablaremos de algunos asuntos, pero en unos días quiero que viajen a las fronteras e investiguen de primera mano ¿entendido?

-Si

/-/-/

Ya habían transcurrido algunas tras su llegada a Konoha cuando finalmente Shinta y Okuni entraban en la vivienda que la Hokage les había asignado listos para reponer energías. Estaban cansados por el largo recorrido desde su aldea hasta Konoha y los que más deseaban era relajarse, pero lo primero era instalarse de modo que llevaron sus pertenencias hacia una habitación. La vivienda que les habían asignado contaba con dos recámaras, pero no había alguna razón para ocupar la otra.

Como todo hombre desordenado Shinta arrojó su mochila sobre la cama sin el menor cuidado y se dirigió al baño para poder darse una ducha y relajar sus entumidos músculos, sin embargo se detuvo a medio camino y regresó sobre sus pasos para quitar la mochila y guardarla en su lugar, ante la atenta mirada de Okuni.

Mientras tanto la joven se quitó el chaleco de jounin, quedando en un minúsculo top negro a juego con su mini short, aquel que alguna vez Shinta dijo que era mas un cinturón ancho, el mismo camino siguieron sus zapatos, el porta kunai y el porta shuriken de su pierna derecha. Ataviada únicamente con su ropa interior se apresuró a guardar sus cosas en su respectivo lugar. A su mente acudieron los recuerdos de la rara y perturbadora presentación que habían tenido con aquellos ninjas. Cuando se había enterado que el Tsuchikage le había asignado aquella misión a Shinta, ella había imaginado que algo así sucedería, pero aún así había sido muy desconcertante verlo. Pero había un tema que la preocupaba de sobremanera y ya no podía aguantarse la curiosidad de modo que preguntó en voz alta.

-¿Qué te parece Konoha?-el ruido de la regadera amortiguó sus palabras por lo que tuvo que repetir la pregunta con mas volumen, a lo que su compañero respondió

-No sé. Casi ni hemos visto nada, llegamos directamente a la torre de la Hokage y de ahí a este lugar. Ni siquiera nos llevaron a comer algo

Aquel comentario, tan típico de Shinta, le provocó una sonrisa a la joven, él siempre parecía tener hambre.

-Tú siempre piensas en comer-respondió con buen humor-No tienes que preocuparte por la comida, aún traemos algunas provisiones para hoy. Mañana iré de compras para tener provisiones y poder cocinar-un gruñido de aprobación fue la única respuesta que recibió, pero había un tema que aún no había tocado y que era verdaderamente importante, al menos para ella-¿Y de ella¿Qué piensas de ella?

-¿De quién?

-De Haruno Sakura, la que será nuestra guía.-el silencio que recibió podían significar dos cosas: o no lograba ubicarla o no la escuchaba. Ella prefería la primera opción-Ya sabes, la kunoichi que se desmayó en cuanto te vio ¿qué piensa de ella?

-Que es rara ¿qué mas voy a pensar? No pasa todos los días que alguien se desmaya frente a ti, menos si es porque te vieron.

-¿No piensas que es bonita?

-Solo la vi unos instantes antes de que cayera desmayada, no pude apreciarla lo suficiente-a decir verdad aquellos instantes habían sido suficientes para quedarse admirado por la belleza de la joven kunoichi, pero conocía lo suficiente a Okuni para saber que aquella era una respuesta incorrecta

Tras la respuesta del joven siguió un profundo silencio proveniente de la habitación, pero antes de que Shinta echara en falta la voz de Okuni la puerta de la regadera se abrió y ante sus ojos apareció su compañera, sonriente y completamente desnuda.

-Buena respuesta-dijo Okuni antes de entrar a la regadera y unírsele a su compañero

Para Shinta el baño dejó de tener importancia en aquel momento, al menos como un simple asunto de aseo, mientras su joven amante lo abrazaba fuertemente y alzaba su rostro hasta tomar los labios en un apasionado beso, tras el cual Shinta preguntó

-¿Estabas celosa?

-Tal vez-respondió la joven mientras pasaba posesivamente las palmas de sus manos por la ancha espalda de Shinta

-Entonces lo pasarás mal de ahora en adelante.

El buen ambiente que reinaba en la regadera se apagó un poco con aquel comentario tan cierto, pero Okuni necesitaba aquello, una noche de pasión al lado del hombre que amaba y olvidarse de sus temores, de modo que por aquella se tragó la verdad y se limitó a responder en tono ligero

-Ya me las ingeniaré-inmediatamente pasó su mano tras la cabeza de Shinta para acercarlo a ella a y volverse a unir en un apasionado beso bajo la caída del agua, de una manera lenta y sensual que terminó por caldear el ambiente.

Al cabo de unos instantes Shinta rompió el beso para empujarla suavemente contra la pared del baño. Okuni se dejó hacer sin emitir queja, sabiendo que lo mejor estaba por venir, mientras podía sentir claramente como algunas gotas de agua recorrían suavemente sus pechos, algo que no pasó desapercibido para Shinta que parecía devorar sus pechos con la mirada.

-¡Vaya!-exclamó Shinta con deleite

-¿Qué pasa?-preguntó la joven con la voz enronquecida por la pasión mientras internamente se preguntaba el porque no hacía algún movimiento en lugar de quedársela mirando

-Nada. Solo que he recordado un comentario que hace unos días dijo Eizan cuando pensó que no lo escuchaba

Eizan era uno de los amigos más cercanos de ambos y aunque Okuni le tenía mucho cariño no podía negar que era un pervertido de primera, que nunca guardaba sus opiniones respecto a los encantos de las mujeres.

-¿Qué dijo ese estúpido pervertido?

-Dijo que tienes los pechos tan perfectos que de seguro cuando te metías a bañar conmigo salían perfectamente limpios

A Okuni le tomó unos segundos entender el comentario y cuando lo hizo el rubor cubrió suavemente sus mejillas

-Ese idiota. Lo golpearé en cuanto regresemos

-No lo hagas, tiene razón-e inclinó su cabeza para demostrárselo

CONTINUARÁ

Hola a todos. Aquí tienen el nuevo capítulo de este fic. Según yo poco a poco empieza a cobrar forma la trama, lo cual les agradará pues ya se sabe un poco mas de ese personaje tan parecido a Naruto. Procuraré no tardarme tanto en las actualizaciones, pero se acercan tiempo ajetreados en la escuela y no garantizo nada, por eso me animé a publicar este capítulo antes de entrar a clases.

Muchas gracias a todos aquellos que me han mandado sus comentarios porque eso significa que he capturado su atención de alguna manera.

En el próximo capítulo ya habrá un encuentro directo entre Sakura y Shinta y verán que tanto se parecen Naruto y Shinta en el carácter. Sé que los capítulos están saliendo muy cortos, así que para compensarlos pondré de mi parte y trataré de que el siguiente al fin supere el promedio.

Espero que esta última escena, un poco subida de tono, les haya gustado porque este fic tendrá algunas de este tipo y me siento un poco insegura respecto al resultado. Pero bueno, aún faltan muchos capítulos para que llegue a esa parte.

2008-01-04