Invierno en el Corazón

Por Ayumi

Todos los derechos de "Naruto" son propiedad de Masashi Kishimoto

CAPÍTULO 4

-¡Narutooooo!-gritaba frenéticamente mientras se revolvía en sus brazos, resistiéndose a dejar a su amigo en aquel lugar y siendo sacada a rastras por Sasuke-¡Déjame Sasuke! ¡Naruto!

Prácticamente aventó a Sakura en brazos de Kakashi para volver a entrar al lugar y ayudar a su amigo, pero en ese mismo momento se escuchó una gran explosión y solo les dio el tiempo suficiente para correr y alejarse lo más posible del lugar. Cuando la explosión remitió en el lugar no quedaban más que ruinas.

-Naruto-susurró Sasuke mientras echaba a correr hacia el lugar siendo seguido de cerca por Sakura

-¡Narutooooooooo!

Sasuke se despertó de golpe mientras sentía el sudor frío recorrer su espalda. Ya había pasado mucho tiempo desde la última vez que había tenido ese sueño, sin embargo los acontecimientos del día anterior evidentemente habían sacado a la luz aquellos recuerdos.

Naruto había muerto en aquella explosión, le había costado trabajo pero no tuvo otra opción mas que aceptar la realidad. Él, Kakashi y Sakura habían buscado desesperadamente por horas alguna señal de que pudiera haber sobrevivido, pero no la encontraron. Incluso habían recurrido a las habilidades de Karin, la única sobreviviente de su efímero grupo Hebi, para rastrear el chakra de su amigo, nada había resultado de modo que tuvieron que resignarse al hecho de que Naruto había muerto en aquel lugar.

Los días siguiente habían sido muy duros para todos pero principalmente para Sakura, de modo que no le sorprendía en lo más mínimo que la joven se hubiera desmayado al ver el enorme parecido existente entre su difunto amigo y ese ninja de la Roca. Él mismo se había llevado la impresión de su vida, pero su personalidad no permitiría hacer algo como desmayarse.

Shinta. Su instinto le decía que había algo extraño en el parecido que Naruto y ese sujeto guardaban, y más sospechoso era que hubiera sido precisamente él a quien asignaron para acudir a Konoha. Al parecer la Hokage también tenía un mal presentimiento al respecto y por eso había ordenado que fuera vigilado de cerca.

La relación entre Konoha y la Aldea de la Roca había sido particularmente tensa en los últimos años, las mayores protestas de la Roca estaban relacionadas con el control que Konoha y Arena mantenían respecto a la Aldea de la Lluvia tras la derrota de Pein. Guerra como tal no existía entre las aldeas, pero al ser una situación tan tensa no dejaba de ser sospechosa la actitud del Tsuchikage de pedir ayuda específicamente a Konoha.

Sasuke se levantó de su cama con una idea en mente, no podía dejar esa situación solo en manos de los ANBU, él mismo se encargaría de vigilarlos de cerca.

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Ese mismo día ya entrada la tarde Sakura se encontró a Shinta saliendo de la torre de la Hokage. Aunque su primer impulso fue alejarse lo más posible se regañó mentalmente y dando un salto se colocó al lado del ANBU que lo seguía

-¿Y bien? ¿Ha hecho algo extraño?

-En lo absoluto. Estuvo puntual en la reunión con Godaime-sama a primera hora de la maña-respondió en tono formal el joven ANBU que había sido asignado específicamente a Shinta

-¡¿Godaime-sama lo citó a primera hora?!-exclamó Sakura, completamente sorprendida de aquel hecho tan poco común en su maestra

-No, fue él quien acordó la hora. Godaime-sama no estaba muy contenta-aunque no podía verle el rostro, no era difícil detectar un deje de diversión en la voz del ANBU, pero al momento recuperó su seriedad-Han estado reunidos hasta hace unos instantes

-Entiendo-Sakura contuvo un suspiro de resignación, sabía lo que tenía que hacer aunque no tuviera muchas ganas-Yo me encargo a partir de ahora

-Hai

Cuando el ANBU desapareció Sakura se concedió unos instantes para interceptar a Shinta, había estado consciente que tarde o temprano tendrían el encuentro y ya no podía retrasarlo, de modo que Sakura corrió para darle alcance. Unos pasos antes se detuvo para calmarse y verlo un poco, la manera de caminar era diferente a la forma de Naruto, no tan relajada, más bien parecía muy recto y seguro, aquella forma de caminar evidenciaba una educación llena de disciplina. Avanzó decidida a no quedarse atrás y dijo en voz alta

-Konichiwa

En cuanto escuchó el saludo Shinta volteó a verla y Sakura sintió de lleno el impacto de aquella mirada pero logró recomponerse rápidamente

-No creo que me recuerdes, de modo que me presentaré nuevamente. Soy Haruno Sakura, seré la encargada de guiarte por Konoha y sus inmediaciones

La sonrisa cortés que Sakura mostraba disminuyó un poco al no recibir respuesta y por el contrario era observaba fijamente por Shinta, pero después el joven pareció relajarse y le correspondió la sonrisa mientras le decía

-Oh…comprendo. Es un placer, Ogawara Shinta-respondió haciendo la correspondiente reverencia-Siendo que tú me guiarás por la aldea ¿sabes donde puedo encontrar un restaurante? He estado reunido desde temprano con Hokage-sama y ni siquiera he podido desayunar algo

-Claro, ¿te gusta el ramen?-Sakura quiso patearse internamente. Inconscientemente seguía deseando encontrar similitudes y por eso había mencionado ese platillo en específico

-¿Ramen? Pues…nunca lo he probado

-¿Lo dices en serio?

Casi sin darse cuenta habían llegado al Ichiraku, puesto que estaban cerca de la torre, de modo que Sakura se hizo a un lado para indicarle que entrara pero Shinta hizo un caballeroso ademán para cederle el paso e incluso la ayudó a sentarse, algo que sorprendió mucho a la joven porque no estaba tan acostumbrada a esos comportamientos, sus amigos no tenían aquellas costumbres…y menos las tenía Naruto.

-En la aldea de la Roca no se vende ese alimento, no hay un solo restaurante que lo prepare-dijo Shinta retomando el punto anterior

-Comprendo-aquello no pasaba de ser algo curioso, de modo que Sakura dejó de lado el tema.

Ayame salió a atender a los clientes en compañía de su padre y en cuanto vieron a Shinta sus rostros demostraron abiertamente el impacto que éste les había provocado, de modo que Sakura se apresuró a presentarlos e inmediatamente notó como el asombro era reemplazado por una expresión de tristeza al recordar a Naruto. Ambos permanecieron en silencio mientras esperaban sus órdenes, entonces Sakura volvió a regañarse mentalmente por no preguntarle a Shinta de que le gustaría su ramen pues se había limitado a pedir dos órdenes, estaba a punto de corregirse cuando Ayame les colocó frente a ellos sus tazones

-Aquí tienen

En ese momento el señor del Ichiraku, que permanecía con la mirada atenta a la preparación, alzó el rostro y le dijo a Shinta

-Es de res, estoy seguro que te gustará

Shinta pareció desconcertado por aquella situación pero inmediatamente hizo una inclinación de cabeza en señal de agradecimiento y comenzó a comer su ramen

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Casi una hora después Sakura y Shinta caminaban tranquilamente por las calles de Konoha. Acababan de abandonar el Ichiraku cuando el joven extranjero le pidió a Sakura que le enseñara la aldea a lo que, para su desgracia, Sakura no se pudo negar. A pesar de que la personalidad de Shinta era mas inclinada hacia la seriedad y poco dado en el arte de conquistar a las mujeres, necesitaba abrirse un poco para poder saltar el muro que Sakura parecía había puesto entre ellos.

-Sakura…es un bonito nombre y suena muy bien al pronunciarlo, de seguro que a tu novio le gusta.

Rayos. ¿De dónde había salido eso? ¿Qué clase de comentario era aquel? Ese era el problema cuando te asignaban una misión en la cual no eras muy bueno, como no tenía mucha experiencia en seducir a las mujeres no sabía que decir, ni siquiera podía recordar como le había hecho para conseguir a Okuni. Casi esperaba que Sakura lo mandara a volar pero definitivamente no se esperaba la respuesta que le dio

-Prometido

-¿Uh?

-Digo que no es mi novio. Estoy comprometida

-Comprendo. Y… ¿quién es el afortunado?

-Uchiha Sasuke

Aquello complicaba las cosas significativamente. Recordaba a Uchiha Sasuke de la reunión en la que la Hokage los había presentado con algunos ninjas de Konoha el día anterior, suponía que Sasuke era el otra ninja asignado de guía, a final de cuentas Sakura era una de ellos y ambos eran los ninjas más cercanos a la Hokage, como el Tsuchikage les había informado.

Dejó de lado esos pensamientos para voltear a ver a la joven que lo acompañaba, la sorprendió mirándolo fijamente pero en cuanto se vio descubierta volteó el rostro rápidamente, dejándolo muy confundido con esa actitud que había notado durante todo el tiempo que estuvieron en el Ichiraku

-¿Puedo hacerte una pregunta, Sakura-san?

-Claro

-Sonará raro…pero lo cierto es que me desconcierta mucho-Sakura alzó el rostro de manera interrogante, esperando la pregunta-¿Por qué evitas mirarme a la cara? Y las pocas veces que lo has hecho me observas como si estuvieras frente a un bicho raro.

Sakura palideció al darse cuenta de que era cierto, no lo había hecho concientemente pero era innegable que todo el tiempo había procurado mirar a cualquier otra parte que no fuera el rostro de Shinta

-Nada importante, solo…-decía Sakura intentado justificarse, pero ya no pudo terminar la frase porque sintió como una mano la tomaba de la barbilla y le alzaba suavemente el rostro

Cuando se encontró de frente, y con solo unos centímetros de distancia, con los ojos de Shinta, no pudo evitar que los suyos se llenaran de lágrimas y estas empezaran a descender por sus mejillas, ante la desconcertada expresión de Shinta.

-Yo…lo lamento ¿dije algo que te molestara? Perdón solo trataba de…-pero Sakura no lo dejó terminar y pudiendo soportar mas estar en su presencia de modo que se soltó del agarre para echarse a correr.

Cuando Okuni regresó a la vivienda que les habían asignado, después algunas horas de ser vigilada cercanamente por el insoportable de Uchiha Sasuke, lo último que se había esperado encontrar era a Shinta mirando atentamente su reflejo en el espejo de la recámara. Lo normal era que primero lo saludara, pero le ganaba la curiosidad del saber porque le dedicaba tanto análisis a su reflejo

-Ya estoy en casa

Shinta se sobresaltó ligeramente al escuchar la voz de Okuni, pero inmediatamente se recuperó de la sorpresa sin despegar la mirada del espejo.

-Bienvenida-saludó sin dedicarle mucha atención, lo que terminó por aumentar la curiosidad de la joven

-¿Qué pasa, Shinta?

-Nada importante, es solo que…-Shinta volteó a verla y dijo-¿Tengo un rostro…triste?

-¿Cómo?-aquella si que era una pregunta extraña ¿Cómo tenía que interpretarla?

-Es que en la mañana, cuando Sakura-san me vio de frente…se echó a llorar ¿no es extraño?-Okuni palideció suavemente, pero se volteó disimuladamente para que Shinta no se diera cuenta de su reacción.-Nunca me había pasado algo así, pero en esta aldea…cada vez que me encuentro de frente con alguien siento que me ven como si estuvieran de frente a un fantasma

-¿De…verdad?

La habitación se cargó de un tenso silencio, aunque cada uno tenía sus propios motivos para no decir nada, pero cuando Shinta decidió hablar, su voz estaba cargada de duda y un poco de sospecha

-¿Por qué me seleccionaron para esta misión, Okuni? Eres una de los ninjas de más confianza del Tsuchikage, estoy segura que sabes la razón

-No hables así, como si hubieran existido motivos ocultos o sospechosos para tu designación. Era obvio que a ti se te encargara esta misión, primero que nada eres el mejor ninja de toda la Aldea y además eres uno de los ninjas cercanos al Tsuchikage

-Eso no es cierto. No soy el más fuerte de toda la aldea y hay muchos ninjas con más experiencia en estas cuestiones ¿por qué yo?

-No seas modesto, eres muchas más poderoso que todos nosotros. Tu nivel de lucha es muy cercano al del Tsuchikage y no existe una razón para que lo niegues. Y sobre sus motivos para mandarte a ti ¿Importan acaso? El Tsuchikage confió en ti lo suficiente como para darte esta importante misión ¿qué hay de malo en ello?

-Nada…supongo. Pero todo esto es muy raro. Nunca me habían asignado misión por esta zona y ahora…me han asignado una misión en Konoha

-Esas son solo imaginaciones tuyas. Estoy segura de que si no habías tenido misiones en estas zonas se debe mayormente a una casualidad-pensaba seguir argumentando cuando las manos de Shinta se colocaron sobre sus hombros y le preguntó solemnemente

-Okuni, mírame a la cara y dime que no hay nada raro en todo esto

-Shinta yo… ¿por qué te estás comportando así? ¿Qué pasa?

-No lo sé-aseguró con un tono de voz en el casi se podía sentir una desesperación por algo.-Solo sé que hay algo en esta aldea que me inquieta y siento que solo puedo confiar en ti.

-Oh, Shinta-dijo Okuni mientras abrazaba fuertemente a su compañero y enterraba su rostro en su pecho-No tienes que preocuparte por nada. Esto es solo una misión más y cuando la terminemos…regresaremos a nuestra aldea y todo seguirá como antes, te lo prometo

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Horas después de su conversación con Shinta, ambos permanecían en cama descansando tras hacer el amor. Aquella había sido la manera en que Shinta había podido sacar toda la tensión que inexplicablemente lo invadía. En aquellos momentos dormía profundamente al lado de Okuni, quien, por el contrario, no podía dormir.

Mordisqueaba suavemente la yema de su dedo pulgar izquierdo, un vicio que siempre salía a la luz cuando esta preocupada y que nunca había podido quitarse, a pesar de lo mucho que sus profesores habían intentado quitarle ese pequeño vicio por considerarlo un símbolo de debilidad en alguien perteneciente a una de las mejores familias de la Aldea de la Roca y de quien esperaban se convirtiera en una gran kunoichi.

"¿Qué debo hacer? ¿Debería avisarle al Tsuchikage sobre la forma en que se está sintiendo Shinta?"

Lo más fácil sería notificarle discretamente la situación al Tsuchikage, pero no podía adelantarse en su decisión o podría ser contraproducente. Meditó mucho la situación y al final decidió guardar silencio y esperar un poco más.

"Si solo estoy exagerando y por mi culpa la misión se aborta innecesariamente el Tsuchikage no me lo perdonará jamás pues le habré dado la razón y cuando la misión sea reprogramada no me permitirá acompañarlo. Aún así tendré que estar atenta a la manera en que se desarrollarán los acontecimientos" aquellos fueron los últimos pensamientos de Okuni antes de decidirse a dormir y poder reponer energías para los días siguientes

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Aquel estaba siendo un horrible día para Okuni, el peor que había tenido desde su llegada a Konoha tres días atrás. La reunión con la Hokage se había extendido mucho y ella, que no había desayunado, se había tenido que excusar y dejar a Shinta a cargo mientras buscaba un lugar para comer algo. Sin embargo lo que más la molestaba era que la siguiera cierta persona, y ya no iba a guardarse su opinión

-Sabes, Uchiha ¿por qué no sales de tu escondite? Me estoy cansando de fingir que no me doy cuenta de que me has seguido toda la mañana. Además así al fin podrías hacer algo de utilidad y decirme donde puedo comer algo

Su reclamó recibió una pronta respuesta pues Sasuke apareció frente a ella, recargado en la pared con actitud indolente y fría. Durante unos segundos permanecieron mirándose atentamente, analizándose en el uno al otro, hasta que Sasuke se puso de pie y con las manos en los bolsillos dio la vuelta y empezó a avanzar. Al darse cuenta que avanzaba solo volteó el rostro y dijo

-Si tanto quieres comer, sígueme

Okuni murmuró por lo bajo un par de insultos, bastante molesta por la actitud del Uchiha ¿Por qué no le habían puesto un guardián mas agradable?

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Ino y Sakura se encontraban en un restaurante de dangos, comiendo tranquilamente al tiempo que disfrutaban del agradable calor que el lugar les proporcionaba en aquellos fríos días de invierno

-Sai sigue sorprendido -anunció Ino con toda la intención puesta en la última palabra

-¿Sai?

-Si, por toda esta situación del parecido entre Shinta y Naruto.

-Oh

Aquello terminó de un plumazo con el apetito de Sakura, por lo que hizo a un lado el plato del que estaba comiendo. Pero aquel detalle tan simple, a pesar de que lo había visto con claridad, no era suficiente para que Ino dejara el tema

-De hecho es el tema de moda en la aldea. Tsunade-sama me ha pedido que en cuanto me entere que Konohamaru regrese de su misión lo mande con ella, no quiere que el pobre se encuentre de frente con Shinta sin estar preparado, ya ves lo mal que la pasó tras la muerte de Naruto.

-Lo imagino. Kakashi-sensei habló ayer con Iruka-sensei al respecto-Sakura guardó silencio mientras Ino daba otro bocado a su postre

-¿No te parece extraño?

-¿Mmmm?

-El hecho de que pueda existir alguien tan parecido a Naruto

-Pues…ya sabes lo que dicen, que todos tenemos un doble por ahí. Shinta debe ser el doble de Naruto-respondió Sakura de mala gana. Si Ino en verdad era su amiga ¿por qué no se callaba?

-Si…supongo. Aunque, por un momento, cuando lo vi…pensé que Naruto había regresado. Pero es imposible porque está muerto ¿verdad?

"Desgraciadamente"

Ella se había pasado toda la noche intentando encontrar alguna explicación para ese parecido, pero el tema era tan duro para Sakura que prefirió no agregar un comentario con la esperanza de darlo por terminado. Al estar en una mesa cercana a la entrada pudieron observar como entraban al local Sasuke acompañado de Okuni. La joven se detuvo en la entrada y miró fijamente a Sakura, por segunda vez Sakura se desconcertó a causa de la mirada tan cargada de rabia y celos que la ninja de la Roca le dirigía. Sin embargo Okuni retiró la mirada y siguió a Sasuke a una mesa cercana

-Eso es algo también muy raro-dijo Ino en tono bajo

-¿Cuál?

-La forma en que te mira ella. Te miró de una manera que cualquiera pensaría que le has robado el novio

-Si, tienes razón.

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Aquel mismo día por la noche Sakura caminaba por los campos de entrenamiento cuando escuchó voces entre las cuales identificó sin problemas la voz de Konohamaru, entonces recordó el deseo de Tsunade que hablar con él antes que se encontrara de frente con Shinta y ante el temor de que Ino aún no le hubiera avisado corrió en su dirección

Grande fue su sorpresa al verlo platicando tranquilamente con Shinta. Ambos se encontraban sentados en el suelo y Konohamaru lo miraba ávidamente, con la misma mirada que le dirigía a Naruto, como intentando ganar su aprobación de hermano mayor

-Konohamaru-kun-en cuanto pronunció su nombre el joven Konohamaru, acababa de entrar en la adolescencia, volteó a verla. En cuanto la reconoció se puso de pie y se acercó a ella velozmente-Konohamaru-kun, Tsunade-sama quería prevenirte antes de que lo vieras…pero parece que no fue así

-Te equivocas Sakura-neechan, la vieja me lo advirtió. Por eso mismo lo busqué

-¿Tú…lo buscaste?

-Claro, tenía que verlo. Es maravilloso, ¡es casi como estar de frente a Naruto-niichan otra vez! Aunque no tiene el mismo sentido del humor-dijo en voz baja con profundo pesar, pero un segundo después su rostro se iluminó con una idea-o tal vez si. ¡Hey, Shinta!

Shinta, que los había estado observando todo el tiempo, dirigió su mirada hacia Konohamaru, que en ese instante sonrió animadamente y exclamó

-¡Sexy no jutsu!

Al momento frente a sus ojos apareció frente a sus ojos una morena completamente desnuda, con solo unas vaporosas nubes que parecían mas enseñar que ocultar. La cara de Shinta era de desconcierto total, pero poco a poco su fachada seria empezó a resquebrajarse mientras las comisuras de sus labios se alzaban, dando paso a una sonora carcajada. Sakura se tambaleó cuando el sonido de aquella carcajada atravesó su corazón recordándole dolorosamente las escandalosas risas de Naruto

Konohamaru deshizo la técnica y se unió a las carcajadas de Shinta, feliz por encontrar otra similitud con su difunto "hermano"

CONTINUARÁ

Saludos. Como se darán cuenta he estado publicando muy seguido, debido a que la inspiración me ha estado bombardeando y antes de que la musa se aleje, mejor actualizo un poco.

Espero que esté capítulo ya les haya resuelto algunas dudas, pero ya en el próximo capítulo conocerán aún más a Shinta y su extraño parecido con Naruto.

2008-01-13