Invierno en el Corazón

Por Ayumi

TODOS LOS DERECHOS DE NARUTO PERTENCEN A MASASHI KISHIMOTO

CAPÍTULO 7

Sakura maldecía entre dientes mientras cojeaba levemente a causa de una torcedura en su tobillo derecho ¿Cómo podía haberse lastimado de una manera tan ridícula? Si Ino se enteraba que justo cuando estaba practicando había perdido la concentración a causa de una imagen de Shinta, cuando él había estado entrenando el día anterior…Ino jamás le dejaría olvidarlo.

Acababa de apoyarse en un árbol, para recuperar el aliento, cuando apareció frente a ella Shinta. Tuvo que desviar la mirada porque en cuanto lo vio, aquella imagen de él entrenando solo con sus pantalones marcando su entrepierna, acudió a su mente.

-Sakura-san ¿qué pasa?-el tono de preocupación con el que había hecho la pregunta no hizo otra cosa que aumentar su incomodidad

-Nada de cuidado, solo…me tropecé y me torcí un poco el tobillo-inmediatamente Shinta la tomó en brazos y la recostó en el suelo

"¿Qué hace?" se preguntaba Sakura cuando su mente se llenó de imágenes de él recostándola completamente en el suelo…y ella no se asustaba para nada

-¿Qué haces?-afortunadamente su voz no había salido tan temblorosa como ella se sentía

-Pues…debo revisarte

-No es necesario. Soy una ninja médico y ya me revisé un poco. No es nada de cuidado, el dolor pasará en un rato y ya estaré como nueva para la fiesta de Ino esta noche-en cuanto se dio cuenta de lo que había dicho Sakura quiso golpearse por mencionar una fiesta a la que no sería invitado, pero él le sonrió comprensivamente

-Descuida, estoy invitado

"¡¿Qué?! Mataré a esa Ino-cerda" pensaba furiosamente Sakura, convencida de que Ino lo había invitado por su plática del día anterior

-Entonces supongo que te veré ahí

Mientras hablaba, Shinta había colocado sus manos alrededor de su tobillo lastimado provocando al momento un intenso calor recorrerle por toda la espalda, que no la abandonó hasta que él soltó su tobillo…varios instantes después

-No es nada de cuidado, en un par de horas estarás como nueva

-Eso mismo dije hace unos momentos-le recordó en tono de reproche, pero él se limitó a sonreírle inocentemente

-Aún así no creo que se bueno caminar sola, yo te llevaré a tu casa

-Eso no es necesario

-Quizá pero insisto

Aunque deseaba rechazar el ofrecimiento, Sakura sabía que si se negaba se vería muy grosera, a final de cuentas él le estaba ofreciendo su ayuda para llegar a su casa, de modo que asintió e inmediatamente él la ayudó a incorporarse y pasó su brazo por la espalda para servirle de apoyo.

Cuando Sakura menos se dio cuenta ya faltaba solo una calle para llegar a su casa, el recorrido, aunque no era muy largo, se le había ido como el agua mientras platicaba con Shinta de cosas sin importancia. Estaba a punto de dar otro paso cuando sintió un peso extra, a cusa de que Shinta se había detenido.

Extrañada volteó a verlo para ver si pasaba algo malo, por el contrario él estaba mirando fijamente hacia los rostros de los Hokage, pero toda su atención estaba puesta en el rostro de Yondaime. No pudo identificar fácilmente las emociones que inundaban a Shinta en aquellos momentos, evidentemente su entrenamiento ninja lo había capacitado para esconder perfectamente sus sentimientos en los momentos adecuados, pero podía notar claramente la tensión que lo invadía.

-¿Quién es él?-el tono duro con el que le hablaba, discordaba mucho con el que habían estado hablando tan solo un par de minutos antes

-Yondaime Hokage-sama ¿Por qué?

-Es solo que…olvídalo. No es nada

A Sakura le hubiera gustado preguntar que le pasaba, pero la expresión de Shinta indicaba que no pensaba responder nada. A pesar de que la intrigaba, la cosa no parecía importante, en cuestión ninja, de modo que dejó el asunto de lado y siguieron su camino.

Pero quien no podía dejar el tema era Shinta. Una sensación extraña lo había recorrido en cuanto había visto el rostro del antiguo Hokage, como un antiguo rencor. Cuando Sakura le confirmó la identidad de la persona había asumido que ese rencor era debido al que les inculcaban en su Aldea respecto a Yondaime, era bastante conocido que sus habilidades en el campo de batalla habían sido una de las razones por las cuales la Roca había perdido ante Konoha en la Gran Guerra Ninja. Sin embargo…había algo más, estaba seguro. Solo que no sabía qué era.


Okuni se miró en el espejo por enésima vez, ahora de diferente ángulo para estar completamente segura de que se veía bien. Había comprado ese vestido apenas un par de horas antes en una tienda de Konoha y no estaba del todo segura que le quedara bien. Como necesitaba una segunda opinión decidió preguntarle a Shinta, quien también se estaba arreglando

-Shinta

-¿Si?

-¿Qué te parece este vestido¿Me veo bien?

El aludido la volteó a ver por unos segundos, después se encogió de hombros y dijo

-Si-Okuni entrecerró los ojos ante la respuesta de su compañero. Pensó en exigirle una respuesta más detallada pero decidió que preguntarle de moda a un hombre…era una pérdida de tiempo.

Se miró nuevamente en el espejo para asegurarse. El vestido constaba de un corsé negro con estampado rojo, mientras que la falda era completamente roja. El corsé ajustaba su cintura y elevaba de manera agradable su busto, pero lo que le había encantado del vestido era la forma es que le marcaba la cadera, la hacía sentir un poco más voluptuosa y sexy. Su mayor problema eran los zapatos, ella que era una adicta a los zapatos, había tenido que conformarse con unos botines que no la terminaban de convencer. Pero tenían la ventaja de que podía guardar en ellos algunos kunais diminutos, a final de cuentas no podían ir abiertamente armados a aquella fiesta.

Otro punto a favor del vestido era que, como no tenía vuelo y era ajustado, podía llevar sin problemas algunos shurikens sujetos en uno de sus muslos. Le dirigió una última mirada a su reflejo para acomodarse el cabello, el cual llevaba sujeto en una cola de caballo, pero suficientemente holgada para tener un aspecto más suave con los mechones saliendo de su peinado.

Convencida de su aspecto tomó su protector de la frente y se lo amarró en el antebrazo izquierdo. Al ser extranjeros estaban obligados a llevar siempre visible el emblema de la aldea a la que pertenecían, seguramente para prevenir que pudieran mezclarse con la población y evadir la vigilancia.

Luchó contra el impulso de verse nuevamente en el espejo y en cambio volteó a ver a su compañero. ¡Como envidiaba la sencillez con la que los hombres podían vestirse! Tenía puesto un pantalón en color caqui y una playera azul, a juego con sus ojos. Se acababa de colocar el protector en uno de sus antebrazos, al igual que ella, y posteriormente se acomodó los zapatos donde, estaba segura, de que llevaba sus kunais. ¡Se veía tan guapo que hubiera preferido encerrarse en la habitación en lugar de ir a esa fiesta!

-¿Sabes que estaba pensando?-dijo Okuni mientras se sentaba en la cama para esperar cómodamente a que Shinta estuviera listo

-¿Que?

-Con esta boda a la que nos invitaron, he estado pensando…sé que esta misión va para largo, no solo por nuestra asignación a Konoha sino con lo que seguirá después, pero…tal vez cuando todo esto termine…tú y yo podríamos casarnos.-Shinta se paralizó al escuchar aquel comentario y suspendió lo que había estado haciendo-Sé que aún somos jóvenes, pero así seremos padres jóvenes ¡dicen que se disfruta más la paternidad cuando eres joven!

-¿Casarnos¡¿Hijos?!-el tono de espanto con el que hablaba reflejaba perfectamente su opinión-Mira Okuni yo…no está en mis planes

Shinta exhaló un suspiro de resignación, por la expresión de Okuni estaba seguro que aquello desembocaría en una discusión justo cuando menos la necesitaban. Estaban a punto de dar un paso adelante en su misión y podría arruinarse su trabajo en equipo y coordinación por una discusión cualquiera, pero evidentemente eso era algo que ya no podía evitar.


En cuanto Ino le abrió la puerta y vio como estaba arreglada, Sakura se sintió tremendamente fachosa. Su amiga llevaba un hermoso vestido azul, en el mismo tono de sus ojos, corto y con un hombro al aire, lo que le daba un aire sexy y elegante al mismo tiempo. En aquel momento Sakura odió su sencillo vestido negro.

-¡Llegas tarde frentuda¡La fiesta comenzó desde hace una hora!-reclamó la rubia mientras tomaba del brazo a su amiga y la jalaba al interior de la casa.

-Perdón, pero se me hizo tarde a causa de un encargo de Tsunade-sama-se disculpaba Sakura mientras pasaba la mirada por todo el lugar para ver quienes habían llegado. Aquello no pasó por alto para Ino, que sonrió maliciosamente

-Si buscas a Shinta-kun, él ya llegó desde hace rato, debe estar por ahí-Sakura se sonrojó por el tino con el que Ino había adivinado a quien buscaba

-No…no lo buscaba a él

-Si claro-murmuró irónicamente la rubia

-Pero mejor dime ¿cómo conseguiste que Sai te pidiera matrimonio? Ya ni me lo contaste cuando me diste la noticia-preguntó Sakura, segura de que ese tema lograría desviar la atención de su amiga y dejara de lado el tema de Shinta

-Fue gracias a Shikamaru y Chouji. Tuvieron una conversación de hombre a hombre y después de eso ¡bum! Sai me pidió matrimonio. No sé lo que le dijeron, pero ya se los he agradecido.

-¿Chouji…lo convenció?

Aquello sorprendió enormemente a Sakura. Todo mundo sabía que Chouji estaba enamorado de Ino, claro que Ino era la única persona que lo ignoraba. Aunque a veces Sakura no estaba segura de si su amiga en verdad lo ignoraba, o prefería hacerse la tonta al respecto para no hacerle más daño a Chouji

-Luego te seguiré contando, primero que nada hay que ir por una bebida para acompañar este festejo

Un rato después la fiesta estaba en su mejor momento, pero quien no la estaba pasando nada bien era Kiba. El Inuzuka llevaba toda la fiesta viendo a su novia dirigiéndole miradas furtivas al forastero ¡y ya estaba harto! Cuando captó una nueva mirada de Hinata en la dirección donde se encontraba Shinta…explotó

-¿Quieres ir con él Hinata¡Desde que llegamos no has dejado de voltear a ver a ese imbécil!

Pillada en la acción, Hinata no pudo hacer otra cosa que sonrojarse violentamente e intentar disculparse

-Kiba-kun yo…

-Déjalo. Si quieres estar con él entonces ve, pero por las miradas que él y Sakura están cruzando yo creo que deberías darte prisa o te lo volverán a ganar, igual que como Sakura te ganó a Naruto-luego de decir aquellas palabras, Kiba se alejó.

A pesar de que nadie miraba en aquella dirección, Hinata sabía que todo mundo los había escuchado, por lo que se sintió aún más apenada. Neji le dirigió una mirada de reproche a Kiba, probablemente por haberle hablado en ese tono a ella, lo que aumentó el pesar de Hinata

-Debes disculparlo, está celoso por la enorme atención que le estabas dedicando a Ogawara Shinta

-Shino-kun…yo no quería…

-Lo sé, pero eso deberías decírselo a Kiba

Mientras aquella conversación se llevaba a cabo, Kiba llegó al lado de Sasuke, que estaba recargado en una de las paredes mientras bebía distraídamente. Kiba se recargó a su lado y dijo, entre para él y para Sasuke

-Lo odio-no recibió respuesta de Sasuke, pero lo que Kiba quería esa desahogarse, de modo que siguió hablando-Me costó mucho trabajo y varios años que Hinata dejara de pensar en Naruto y ahora ¡aparece alguien idéntico a él! Mi suerte apesta

Sasuke le dirigió una mirada irónica por unos segundos e inmediatamente regresó su atención a Shinta y su acompañante. Se había llevado una enorme sorpresa cuando llegó a la fiesta y ellos ya estaban ahí ¿En qué pensaba Ino para invitarlos? Tenía que reconocer que no se estaban comportando de manera sospechosa, de hecho eran la sensación de la fiesta, pues no dejaban de platicar con todos. Detuvo su mirada un poco mas de tiempo es Okuni, a pesar de su aparente actitud relajada, se podía intuir cierta molestia, molestia que parecía dirigida a su acompañante. Quizá debería relajarse y dejarlos estar…al menos por aquella noche


Un rato después Sakura se sentía un tanto incómoda por haber hecho todo lo posible para no coincidir con Shinta. Siempre que él quería acercarse a ella y saludarla, ella se daba a la fuga, todo la hacía sentir culpable pues él no le había hecho nada malo…excepto recordarle a Naruto.

Sakura gimió internamente por ese pensamiento, sabiendo que su reacción estaba fuera de toda lógica. Para colmo de males iba acompañada de su novia, de su espectacular novia. Por si aún le quedaba un poco de confianza con el look que lucía aquella noche, después de ver lo hermosa que lucía su amiga Ino, esa confianza había salido volando por los aires en cuanto había visto a Okuni. Incluso todos los hombres del lugar no dejaban de lanzarle miradas furtivas.

Aunque Shinta no se quedaba atrás, esa noche lucía guapísimo. Ambos eran la pareja más atractiva de la noche.

Instintivamente pensó en Sasuke y lo buscó por el lugar, lo había visto un rato antes pero no se habían quedado juntos. Lo localizó en una de las esquinas del lugar, platicando con Kakashi-sensei y su deseo de acercarse y estar juntos desapareció. Suponía que era una charla entre hombre y en ese caso era mejor no entrometerse.

¿Dónde demonios se había metido Ino? Buscó por todo el lugar a su amiga, pero en cuanto su mirada se topó con la de Shinta…ya no pudo separarla.

No supo cuanto tiempo permanecieron mirándose el uno al otro, pudieron ser días, años o solo unas horas. Desde el momento en que sus miradas se habían encontrado se había sentido como una mariposa atrapada con alfileres, imposibilitada de alejarse.

Otra te cruzaste en mi vida y sin avisarme

Justo cuando empezaba de nuevo por fin a olvidarte

Tu mirada me trajo los versos que yo mas quería

Despertando mas fuerte el deseo que en mi se dormía

Sakura pegó un pequeño brinco en cuanto escuchó aquella música, no solo porque la había tomado por sorpresa sino porque, en el fondo, se sentía un poco identificada. Ella también había tenido su vida estructurada y planeada hasta le llegada de Shinta a Konoha…desde entonces ya no se sentía segura de nada.

No te quiero mirar porque aún se me escapa el amor por ti

No lo puedo negar, mis labios se muerden por volverte a sentir

No te quiero mirar, tú me provocas sin intención

No lo puedo negar, tú sigues siendo mi ardiente tentación

Tenía que admitir que había acertado de lleno cuando le dijo que Shinta le gustaba. Demonios ¿cómo podría no gustarle? Era guapo como el pecado, inteligente y agradable, a pesar de lo difícil que era estar con él y recordar a Naruto

Sakura y Shinta se miraban fijamente, el uno al otro, casi ajenos al relajo que se producía a su alrededor, pero eran observados atentamente por Ino. Al contrario que todos los presentes, para la rubia no le pasaron por alto las ardientes miradas que ambos intercambiaban, ni la tensión que había cargado el ambiente

"Aunque que si hay alguien que vaya que también se ha dado cuenta" pensó Ino al ver como Okuni interrumpía su plática con una de sus invitadas y tomaba a Shinta del brazo. Evidentemente Okuni también podía darse cuenta de la atracción que parecía existir entre Sakura y su novio.

"Bueno, en la guerra y en el amor todo se vale" fue el último pensamiento de la rubia mientras se acercaba a su amiga, tenía un plan en mente que seguramente resultaría

-Hey frentona-Sakura se sobresaltó por haber sido sacada del trance y volteó a ver a su sonriente amiga-Te he estado buscando, ven conmigo

Sakura fue jalada bruscamente por su amiga, quien la llevaba a una mesa situada en una de las esquinas donde estaban sentados varios ninjas, entre ellos Shikamaru junto a Temari, Sai, Lee y otro de par de ninjas pertenecientes a ANBU con quienes Sai llevaba una corta amistad.

-¿Qué pasa Ino?

-Nada, solo estamos jugando un juego en el que quiero que participes-al no escuchar una protesta Ino miró a su amiga y notó que parecía un poco atontada, con un poco de sospecha preguntó-¿Cuántas copas has tomado, Sakura?

-¿Mmm? Pues un par de copas…creo.

Ino no le creyó para nada, pero aún así hizo una mueca de conformidad y dejo el tema. ¿Qué clase de fiesta sería si nadie se emborrachaba? Además eso podía beneficiar a sus planes.

Sakura se sentó al lado de Temari, esperando que nueva locura había planeado su amiga. Pero Ino no se sentó, sino que caminó hasta donde se encontraban Shinta y Okuni para invitarlos a que se les unieran, a lo que ambos aceptaron.

A Shikamaru le bastó una mirada al rostro de su antigua compañera de equipo para imaginarse que estaba planeando, cuando la vio regresar a la mesa con Shinta a su lado sus sospechas se conformaron

-Mujer problemática, no podías dejar de intervenir-murmuró Shikamaru, seguro de que no pasaría nada bueno. Eso era seguro.


Mientras la fiesta seguía su curso la puerta del despacho de la Hokage se abría, dando paso a una ANBU, que entró de manera sigilosa al lugar. Permaneció unos segundos al lado de la puerta, pero en cuanto quedó satisfecha por su análisis se adentró en la oficina.

La luz de la luna entraba por la ventana alumbrando perfectamente el escritorio, a donde se había dirigido en primer lugar la ninja. Llevó su mano derecha hasta el rostro y se retiró la máscara, revelando el rostro de Okuni.

La joven kunoichi colocó su máscara sobre el escritorio, si alguien entraba en la oficina y la sorprendían tendría que ponerse inmediatamente la máscara, afortunadamente tenía unos excelentes reflejos y era casi imposible que la tomaran por sorpresa y quedar al descubierto. Sabía que era un riesgo el quitársela, pero ella aún no ingresaba en los escuadrones ANBU de su aldea y por ende no estaba acostumbrada a portar la máscara, convirtiéndose, para ella, en un estorbo.

Un pequeño ruido se escuchó por el pasillo, acercándose a la oficina, por lo que Okuni permaneció quieta mientras tomaba la máscara, preparada para actuar si esa persona la descubría. Poco a poco el sonido fue acercándose…hasta que prosiguió de largo, la joven permaneció en esa posición hasta estar segura que no regresaría,, entonces llegó el momento elegido.

"Infiltración conseguida. Es tiempo de recolectar información"

CONTINUARÁ

Hola a todos. Aquí llega el nuevo capítulo de este fic, que ojala esté siendo de su agrado. Este capítulo me estaba quedando verdaderamente largo por lo que decidí mejor cortarlo para que en el próximo capítulo sea donde pasen ciertas cosas muy importantes.

Ya tendré mucho mas tiempo libre en la escuela, el punto malo es que ya no tendré el pretexto de tarea para poder escribir en la computadora, aún así trataré de que las cosas sigan como hasta ahora: un capítulo cada semana.

Como en todos los capítulos les digo, muchas gracias a todos aquellos que han dejado sus comentarios, sus sugerencias también son bien recibidas.

Por cierto, los extractos de la canción que tiene este capítulo corresponden a la canción "Ardiente tentación" de Sentidos Opuestos.

2008-06-02