INVIERNO EN EL CORAZÓN

Por Ayumi

TODOS LOS DERECHOS PERTENECEN A MASASHI KIHIMOTO

CAPÍTULO 8

-¿Qué están haciendo¿Para qué querías que viniera, Ino-cerda?-preguntó Sakura en cuanto vio que Shinta y su pareja se sentaban para sentarse junto a ellos

-Nada importante, es solo que estamos con un pequeño juego y quería tener mas personas

-¿Juego?-preguntó Okuni con curiosidad por lo mucho que su anfitriona les había insistido para que la siguieran

-Si, Ino se ha obsesionado ahora por la lectura de cartas e insiste en leernos el destino a todos los que pueda-respondió en tono cansino Shikamaru mientras se acomodaba en su asiento

-¿Cartas¿Lees las cartas Ino-san?-preguntó Shinta a lo que Ino respondió con una enorme sonrisa

-Si, y soy la mejor en ello

-No mientas Ino-dijo Sakura interrumpiendo a su amiga-Apenas has empezado a practicarlo porque te aburres mucho cuando tienes que ocuparte de la floristería. Además, llevas semanas atormentándonos a todos con tus ganas de leernos las cartas, supongo que por eso traes a Shinta-san y Okuni-san ¿verdad?-la cara de Ino demostraba claramente lo poco que le había gustado ese comentario.

-No te preocupes Sakura-san, si Ino-san desea leerme las cartas yo no tengo ningún inconveniente, puede ser divertido

-¿Verdad? Pero todo mundo es muy escéptico y no me dejan en paz.

Mientras sus amigos hacían un gesto de fastidio, Ino se apresuró a preparar las cartas para la lectura de Shinta. Sus amigos tenían razón al decir que ella no era una experta, pero lo cierto es que le parecía divertida la idea de intentar averiguar el destino de alguien, en ese caso de Shinta. Además, siempre podía fingir una lectura que le conviniera a sus planes de casamentera

Después de revolverlas, Ino extendió las cartas sobre la mesa y le pidió a Shinta que tomara una, él sacó la de la rueda de la fortuna y posteriormente Ino la tomó para volver a revolverla y pedirle que de nuevo sacara otra carta, para sorpresa de todos volvió a sacar la carta de la rueda de la fortuna. Ino estaba tremendamente confundida mientras revolvía una vez más el mazo de cartas, por tercera vez Shinta eligió la misma carta, lo que provocó la extrañeza de todos los que los rodeaban

-Esto es…extraño ¿Cómo puede salir siempre la misma carta?-se preguntaba Ino en voz baja mientras contenía las ganas de ir corriendo por su manual.

-¿Es bueno o malo?-preguntó Shinta en absoluto preocupado, a final de cuentas él no creía mucho en esas cosas, pero tenía curiosidad al respecto

-Lo que pasa es que la rueda de la fortuna representa el destino, es como si…como si tuvieras dos destinos.

-¿Dos destinos?

-Por eso digo que es bastante extraño, nadie tiene dos destinos tan solo por el simple hecho de que nadie nace dos veces. Pero bueno, también significa otra cosa

-¿Cuál¿Qué mas puede significar?-preguntó Okuni quien se había mantenido callada, pero todo aquello parecía haberla puesto incómoda

-Significa que la mujer de tu vida está muy cerca. Te vas a encontrar con ella, o reencontrar, ya ni sé. A la mujer que le salga la misma carta no debes dejarla escapar.

-¿Que la mujer de su vida está cerca¿Qué ridiculeces son esas? Aparte ¿leer las cartas¿Qué es esto una fiesta para celebrar un compromiso o una pijamada de adolescentes¿Qué sigue¿Vas a pedirnos nuestro signo y hacer nuestra carta astral?-escupió Okuni mordazmente

-¡Okuni!-jadeó espantado Shinta

-¿Por qué no¿Cuál es tu signo?-preguntó Ino en tono retador

-Escorpión-respondió simplemente

-Se nota, se nota-dijo entre dientes Ino, lo que molestó aún más a Okuni.

-¡Basta!-exclamó Shinta mientras se ponía de pie, después tomo fuertemente del brazo a Okuni y la llevó aparte-Quiero que te disculpes ahora mismo

-¿Qué? No voy a hacerlo ¿No te das cuenta de lo que esa zorra dijo? Dijo que tú…

-Me importa un carajo lo que haya dicho para que te molestaras. Nos invitaron a una fiesta cuando no tenían ni una sola obligación de hacerlo y no voy a permitir que la insultes

-¿La estás defendiendo?-preguntó indignada

-Si-fue la respuesta seca de Shinta, a lo que Okuni desvió la mirada-Sé que estás molesta por la discusión que tuvimos hace unas horas, pero eso no te da derecho a desquitarte con los demás ¿entendiste? Vas a ir en este momento y te vas disculpar

Okuni permaneció en silencio por unos instantes, de mala gana y con paso lento se acercó a la mesa donde se encontraba Ino. Se detuvo a unos pasos de ellos y permaneció en silencio hasta que pareció rendirse e hizo una corta inclinación en señal de disculpa.

-Perdón. Lamento muchísimo esas cosas que dije, fui tremendamente maleducada y me siento mal por ello.

-Descuida, no hay problema-respondió Ino de buena gana, pero Okuni se perdió el final de la frase porque se incorporó, dio la vuelta y se alejó.

Okuni caminaba pisando con fuerza, a causa de la rabia que le ocasionaba que Shinta la hubiera obligado a disculparse. Cuando llegó a su lado de detuvo y le dijo

-Ya lo hice ¿contento?-e inmediatamente reanudó su camino.

Shinta hizo una mueca de disgusto por la actitud de su novia. No estaba acostumbrado a ese tipo de comportamientos en Okuni y se sentía muy desconcertado. Okuni tenía una educación muy refinada, todo lo que se esperaba de una señorita, por eso el comportamiento tan descortés de ella era tan raro. Incómodo por la mala disculpa de Okuni, se acercó a la mesa donde estaban los demás. Se sintió un poco mejor al ver que Ino no parecía tan ofendida, pues estaba muy ocupada repartiendo las cartas nuevamente.

-Yamanaka-san-al escuchar su voz, Ino se volteó a verlo, esperando lo que quisiera decir-Quiero pedir una disculpa por lo que ha pasado, me siento muy apenado por el comportamiento de Okuni

Ino parecía desconcertada, pero inmediatamente sonrió complacida y movió la mano indicando que no tenía importancia

-No te preocupes Shinta-kun, además tú no tienes la culpa por lo que pasó

-Aún así me siento responsable. Okuni y yo nos iremos en unos minutos

-¡No!-exclamó la rubia, pero inmediatamente se controló para no despertar sospechas de su actitud en Sakura-Quiero decir, no, pueden quedarse hasta que la fiesta termine ¿Por qué no comes un poco a tomas algo mas? En serio, no me siento ofendida, quiero que se queden mas tiempo

Shinta estaba extrañado por la actitud de Ino, pero decidió que, después de la manera tan grosera en que Okuni se había comportado, lo menos que podía hacer era quedarse un rato más y agradecer la hospitalidad. Así se lo hizo saber a Ino, quien sonrió complacida. Se dio la vuelta, para ir a buscar a Okuni, cuando escuchó a Ino decirle a Sakura

-Vamos Sakura, toma una carta, es tu turno.-la curiosidad pudo con él y permaneció de pie en su lugar, hasta que un chillido de deleite proveniente de Ino lo hizo voltear el rostro al tiempo que escuchaba a Ino decir-¡La rueda de la fortuna! Te ha salido esa carta a ti también

"A la mujer que le salga la misma carta no debes dejarla escapar."

Okuni pasó su mano mojada por su nuca, con la esperanza de quitarse la tensión y refrescarse. Si Shinta estaba sorprendido por su actitud, ella estaba más. Si Abe-sensei la hubiera visto comportarse de aquella manera se volvería a morir, después de todos los años y trabajos que le costó enseñarle modales.

El problema era la pelea que había tenido con Shinta rato atrás, y cuando Ino había dicho aquello de la mujer de la vida de Shinta, insinuando que era alguien mas de ella, lo había visto todo rojo.

Se miró en el espejo para estar segura de su aspecto y salió al pasillo. No se sorprendió cuando encontró a Shinta esperándola, lo conocía lo suficiente para saber que el regaño aún no había terminado. Estaba a punto de decir algo cuando él la empujo para arrinconarla contra una pared para poder hablar.

-¿Qué pasó?-Okuni abrió la boca para justificarse, pero fue interrumpida-No me refiero a lo de hace rato, sino con el asunto de la torre

-¡Oh! Todo bien, mi clon pudo infiltrarse sin problemas. Cancelé la técnica hace unos minutos, sin embargo no encontró información importante en la oficina de la Hokage

-No importa, nosotros ya habíamos contemplado esa posibilidad

-Si, tienes razón. Pasado mañana saldremos de Konoha y veremos como se desarrollan las cosas.

Shinta se limitó a asentir y alejarse del lugar por lo Okuni se apresuró a alcanzarlo para disculparse una vez mas. Pudo alcanzarlo gracias a que Shinta se había detenido y miraba atentamente hacia un punto de la habitación. Al lado de uno de los ventanales de la casa se encontraban Ino sosteniendo a su amiga Sakura, que parecía muy pálida.

Okuni lanzó un suspiro de pesar. Sabía exactamente que aquella era una buena oportunidad para ellos y no le quedaba de otra que dejar de lado sus celos.

-Ve

-¿Qué pasará con Uchiha?-sin embargo la atención de Shinta estaba completamente al frente y ni siquiera había volteado a verla para hacerle la pregunta, desanimándola aún más.

-Descuida, no está mirando en esa dirección y en todo caso…yo me encargo de él

-Bien-respondió mientras empezaba a avanzar hacia las chicas.

En cuanto Ino se dio cuneta que Shinta se acercaba a ellos, sonrió enormemente y lo llamó con un movimiento de la mano. En cuanto llegó a su lado la rubia le dijo.

-¡Que bueno que vienes, Shinta-kun! Sakura se siente muy mal, se le han pasados las copas

-¡Ino!-exclamó Sakura, sintiéndose ofendida por la facilidad con la que su amiga la estaba haciendo quedar mal

-Me doy cuenta-respondió Shinta, lo que apenó aún más a Sakura

-¿Serías tan amable de hacerle compañía unos instantes, Shinta-kun? Tan solo mientras voy a buscar con lo que pueda cubrirme y la acompañe a su casa. Como te darás cuenta ella no se siente bien y no creo que deba andar sola por las calles en ese estado

-Soy una ninja-aseguró Sakura entre dientes por el hecho de que Ino la pintara como una inútil indefensa.

-Eso no es necesario, Ino-san. No creo que debas dejar una fiesta tan especial para ti, yo puedo llevarla

Sakura abrió la boca para negarse, pero el chillido de felicidad de Ino ahogó cualquier sonido que hubiera podido emitir.

-¿En serio¡Eres un sol Shinta-kun!-aseguró Ino mientras, literalmente, aventaba a Sakura a sus brazos


Un nuevo mareó invadió a Sakura, obligándola a detenerse momentáneamente para poder recuperarse y continuar su camino, Shinta permaneció de pie a su lado esperando a que se sintiera un poco mejor. Sakura se maldijo mentalmente por haberse emborrachado de aquella manera, con muy pocas copas, evidentemente su resistencia al alcohol era muy escasa.

Apoyó la espalda en una pared cercana y giró el rostro hacia Shinta, a quien observó atentamente hasta que él le preguntó con una sonrisa

-¿Qué pasa?

-Nada es que…tú me recuerdas mucho a alguien. Te pareces tanto a él.

La sonrisa de Shinta se borró de un plumazo al escuchar ese comentario y recordó que Okuni le había asegurado que Sakura diría algo similar.

"¿Sabes lo que hará en cuanto tenga oportunidad? Te dirá que le recuerdas mucho a una persona muy querida a quien perdió. Conozco a las de su clase y usará un truco tan ridículamente viejo para parecer una víctima solitaria y frágil a tus ojos"

Shinta se sintió extrañamente decepcionado de que Sakura se hubiera comportado justo como Okuni lo había predicho. No entendía el motivo de su decepción pues, a final de cuentas, podía ser beneficioso para la misión, pero se sentía desencantado

-¿A quién?-preguntó Shinta, con la intención de averiguar un poco mas al respecto

-Él era…alguien muy querido para mi. Era mi mejor amigo-hizo una significativa pausa y cerró los ojos permitiendo que los recuerdos la invadieran por unos instantes-…no, él era mucho más que eso

Shinta se sintió molesto por aquel comentario y le habló con voz dura.

-Si, seguro. Anda, vamos a tu casa para que descanses-Sakura asintió y reiniciaron la caminata pero podía notar como el ambiente relajado había desaparecido y ahora Shinta la miraba con molestia, desconcertada por el cambio tan repentino preguntó la razón y él respondió-No me gusta ver a una mujer borracha, me parece de muy mal gusto

-Perdón, pero lo cierto es que yo no suelo tomar y por eso se me subieron las copas-a pesar de la molestia que el comentario de Shinta despertó en ella, sentía la necesidad de justificarse

-Pues no lo vuelvas a hacer

Aquello enfureció un poco más a Sakura ¿Quién se creía él¿Su padre?

-¿Acaso tú nunca te has emborrachado?

-Por supuesto que no. ¿Acaso has olvidado cuales son los tres grandes vicios que pueden acabar con un ninja? El alcohol es uno de ellos

-¿Y los otros dos?

-Pues las mujeres…-Shinta se interrumpió. ¿Qué podía decirle? Tenía que pensar bien y rápido una respuesta que lo dejara bien parado pero que no fuera contraproducente para la misión-…son una persona muy respetuosa y fiel que no voy de una relación a otra sin tener en cuenta los sentimientos de la otra persona-¿Aquella era una buena respuesta?

-Ya veo. ¿Y el dinero?

Shinta sonrió y pareció regresar el ambiente agradable entre ellos, alzó las manos como una señal de rendición y dijo

-Esta bien, lo reconozco ¡me encanta el dinero! Pero no soy una persona avariciosa que haría todo por dinero

-El dinero no da la felicidad ¿sabes?

-Si, bueno. Pero la pobreza tampoco. Lo cierto es que no soy rico, pero no me quejo. Siempre hago misiones del grado mas alto así que recibo muy buen sueldo. Pero lo mejor de todo es que tengo una suerte fantástica con los juegos de azar, mis amigos siempre me están preguntando que número jugar en la lotería de la aldea

-¿Y siempre le atinas?

-Siempre-respondió con una enorme sonrisa de satisfacción

-Entonces quizá deberías jugar a la lotería de Konoha, seguro que sacas algo

-Si¿por qué no?

Al darse cuenta que estaba frente a la puerta de su casa, Sakura se detuvo y sin voltear a ver a su acompañante le dijo

-Es aquí, gracias por traerme pero…ya es suficiente

-¿Segura? Te ves muy pálida quizá podría ayudarte a…

-¡No! Estoy bien en verdad-le sonrió suavemente antes de entrar a su casa.

Por desgracia para Sakura, volvió a tambalearse y estuvo a punto de caer de no haber sido porque Shinta alcanzó a sujetarla por la cintura y la apoyó contra su pecho

-Vamos, no te haré nada, solo voy a ayudarte a entrar a tu casa.

Sakura se sentía tan atontada que no pudo hacer otra cosa que asentir suavemente. Shinta la levantó en brazos y de esa manera abrió la puerta y la metió en su casa. En cuanto localizó la sala se dirigió a ese lugar con la joven en brazos.

La depositó suavemente en el sofá, donde Sakura pudo aprovechar para recargar la cabeza y poder despejarse un poco. A pesar de que nunca se había emborrachado, Shinta conocía la suficiente a su amigo Eizan para saber como tratar a una persona tan pasada de copas.

Supuso que Sakura dormiría por un rato y que se despertaría un poco desorientada. Pensó en dejarle encendida la luz de la sala, pero lo reconsideró al pensar que quizá cuando despertara sería muy molesto para ella que el foco la alumbrara directamente, de modo que entró a la habitación contigua y encendió el foco, lo que alumbro tenuemente la sala.

Sintiéndose satisfecho y seguro de haber hecho lo suficiente, se acercó a Sakura listo para despedirse. La joven permanecía con los ojos cerrados, eso y su respiración acompasada revelaban que sino estaba durmiendo ya, no tardaría en estarlo.

Aprovechó la oportunidad para observarla atentamente y de cerca. Su mirada recorrió los sedosos cabellos rosados que cubrían su frente, pasó por su pequeña nariz, un poco roja a causa de la bebida, pero que le otorgaba un aspecto bastante tierno que le arrancó una sonrisa. Lamentó profundamente que Sakura tuviera los ojos cerrados y así perder la oportunidad de ver de cerca esos hermosos ojos verdes como la esmeralda que tanto que lo atraían e intrigaban. La visión de sus sonrosados labios eran para él como un imán al que no podía resistirse.

Acercó su rostro al de ella y los labios de ambos quedaron escasamente separados, el aliento de ambos se mezclaba y Shinta tenía que hacer uso de toda su fuerza de volunta para resistir la tentación ce anular la distancia que lo separaba de probar aquellos labios.

Estaba a punto de alejarse cuando Sakura entreabrió los ojos y clavó su profunda mirada en los suyos. Permanecieron con la vista fija el uno en el otro por varios segundos, hasta que Sakura alzó y rostro y con ello los labios de ambos se encontraron.

Al principio el beso fue suave, los labios de Sakura se posaban casi tímidamente sobre los de Shinta. Pero aquello no duró mucho, en cuanto Shinta recuperó por completo el control de sus sentidos, pasó su mano por la nuca de Sakura y delineó suavemente con la punta de su lengua los labios de la joven, hasta que Sakura los entreabrió y Shinta tuvo la libertad de adentrarse.

La propia Sakura se incorporó un poco y pasó su mano para sujetar a Shinta y no permitir que se le separara. Shinta paseó su mano libre por el costado de la joven hasta llegar a la base de un seno, donde detuvo la mano y le mordió suavemente el labio inferior a Sakura, provocándole un gemido que lo excitó aún más.

Sabía que debía detenerse, recuperar el control y parar. Sakura parecía desearlo tanto como él a ella, pero no quería cometer un error que lo arruinara todo. ¡Pero maldita sea! Estaba tan caliente que la idea de parar se le antojaba horrorosa.

Se separó de ella por unos centímetros, los suficientes para poder arrancarse la playera y arrojarla al suelo. Fue en ese momento y esa posición cuando la luz de la habitación contigua iluminó de lleno su espalda, dándole un toque dorado a su cabeza.

La mente de Sakura, nublada por la pasión del momento, se despejó de golpe ante la imagen que tenía delante de ella. Con aquella luz alumbrando por detrás su cabeza, Shinta parecía tener un cabello largo y rubio, con lo que lució completamente a idéntico a Naruto.

-Naruto-susurró con gran emoción

Shinta se sorprendió al escuchar el nombre y la molestia lo invadió mientras preguntaba

-¿Qué?

Sakura se incorporó de lleno y se lanzó a abrazarlo fuertemente y enterrar su rostro en el cuello mientras lloraba emocionada

-¿Eres tú, Naruto¿En verdad eres tú¿Cómo pudiste hacerme esto¿Cómo pudiste romper tu promesa y nunca regresar¿Cómo pudiste dejarme sola tanto tiempo?-Sakura interrumpió el abrazo para tomar su cara entre sus manos. Él la miró fijamente-¿Es un sueño¿Lo es?
-¿Tanto me echabas de menos?-preguntó Shinta en un tono de voz neutro, pero bajo el que se podía notar la tensión que aquella situación le estaba provocando.
-¿Qué pregunta es esa¡Claro que te eché tanto de menos! Me he sentido tan sola sin ti todo este tiempo. Prometiste que volverías y no lo hiciste. Dijiste que tú siempre cumplías tus promesas¡pero fallaste esa!-lanzó un sollozo y continuó llorando, él limpió sus lágrimas con sus dedos.

Shinta la miró a los ojos por unos instantes y después se apartó violentamente, haciéndola perder el equilibrio y caer en el sillón

-Acabemos ya con esta farsa. ¿Sabes algo? Es la peor representación que he visto en mi vida.

La neblina en la mente de Sakura se disipó por completo y observó anonadada como Shinta tomaba violentamente su playera y se la ponía a toda prisa.

-¿Shinta-san?-preguntó con desconcierto, se llevó las manos a la cabeza para intentar frenar el dolor que la estaba invadiendo.

-Ya te lo dije, basta de esta farsa. Creo que ya lloraste lo
suficiente. No sé a que se debe toda esta representación de la chica hablando con su amor perdido ¿eh? Estaba tan caliente que te hubiera hecho mía en unos segundos así que tu representación para darte una imagen desvalida sale sobrando

-¿Qué estás diciendo?-preguntó Sakura horrorizada por lo que Shinta acababa de decir ¿Qué demonios había hecho?

-No te hagas la inocente, eso es algo que a estas alturas no te creo para nada. ¿Cómo podría creérmelo cuando estabas a unto de acostarte conmigo hace solo unos instantes, aunque estás comprometida¿Pero sabes qué es lo peor? Me confundiste con otro hombre ¡otro! Ni siquiera con Uchiha, sino otro ¿Qué eres¿Acaso una…?

La frase quedó interrumpida porque Sakura lo abofeteó con lágrimas en los ojos, probablemente si se hubiera sentido mas tranquila le hubiera dado uno de sus famosos golpes y mandado a volar, pero a su estado emocional se le sumaban los efectos que el alcohol había provocado en ella, atontando sus sentidos e impidiéndole moldear correctamente el chakra, aún así la sangre manando por la comisura de sus labios demostraba que Shinta no se había quedado muy limpio.

Ambos se miraron fijamente por unos instantes, hasta que Shinta se da la vuelta, y salió de la casa dando un portazo. Sakura abrazó sus piernas para enterrar el rostro entre sus rodillas y echó a llorar.

CONTINUARÁ

¿Qué les pareció? Como se darán cuenta a partir de este capítulo hay un cambio en la relación de Sakura y Shinta, lo que se notará mucho más en los próximos capítulos. Se podría decir que las cosas "tranquilas" de la historia se han acabado.

Les daré una pequeña pista de lo que pasará en el próximo capítulo: Shinta se enterará de su parecido con Naruto.

Tengo algunos recados para quienes tan amablemente se han tomado el tiempo de dejarme sus comentarios:

Fern25: prometo tratar de no tardar tanto…aunque esa respuesta en específico tardará el llegar

Lunaleen: gracias por tu comentario y en respuesta a tu duda te diré que…odio a Sasuke XDDDD. Pero descuida, en los próximos capítulos saldrá mucho

Srah-chan: ya me gustaría a mi, pero me sería imposible por la cuestión de la inspiración y tiempo

Loquin: me alegra que te guste y gracias por el comentario.

AnNA LiZbEtHe: creo que este capítulo resolvió un poco de tus dudas respecto a las intenciones de Ino. En cuanto a Sakura/Shinta…espera y verás

Diego-uzumaqi16: ese es el gran misterio de la trama, pero en el siguiente capítulo habrá mas pistas al respecto

Natsumy black: gracias, prometo tratar de no tardarme

Los reviews son muy agradecidos ¿eh? XDDD

2008-02-10