INVIERNO EN EL CORAZÓN

Por Ayumi

TODOS LOS DERECHOS DE NARUTO SON PROPIEDAD DE MASASHI KISHIMOTO

CAPÍTULO 12

- DIÁLOGOS

" " PENSAMIENTOS

El corazón de Sakura golpeaba frenéticamente contra sus costillas cuando llegó al lado del cuerpo inconsciente de Shinta. Sus manos temblaban sin control cuando las extendió para iniciar el análisis, maldijo entre dientes por aquel contratiempo y se obligó a si misma a tomar unos segundos para calmarse lo suficiente para que sus menos dejaran de temblar. Cuando lo logró procedió a realizar un análisis superficial revelando la ausencia de heridas externas, nada de fracturas expuestas o heridas en otras partes del cuerpo, la única clara era la de la cabeza. Pero los golpes en la cabeza muchas veces eran heridas mortales, por muy insignificantes que parecieran.

Convencida de que no había gran riesgo decidió recostarlo correctamente, para ello lo movió de manera lenta y cuidadosa, procurando no hacer un movimiento brusco que pudiera repercutir negativamente. Una vez que logró colocarlo en una posición correcta consiguió soltó de su espalda la mochila en la cual llevaba el equipamiento de primeros auxilios y la colocó a su lado, para poder sacar con mayor facilidad las cosas que fuera a necesitar. Estaba a punto de empezar a curarlo cuando unos suaves gemidos atrajeron su atención hacia el lugar de procedencia y vio con alivio como Shinta empezaba a abrir los ojos.

-Shinta ¿cómo estás? ¿Cómo te sientes?

-Estoy un poco aturdido, nada más-respondió entre dientes mientras intentaba incorporarse con evidente dificultad

-Espera, aún no te reviso, podrías estar lastimado del cuello, podrías…

-Estoy bien, Sakura. Solo un poco mareado

Sakura sabía que estaba mintiendo. Las palabras salían con evidente dificultad y un preocupante silbido podía escucharse en medio de su respiración. Pero por la forma en que apretaba los ojos y se tragaba un quejido, sabía que no le pondría fácil el hacerle una revisión, pero ella tampoco le permitiría que ignorada la necesidad de que lo curara. Sobre todo porque la herida de su frente continuaba sangrando abundantemente

-Por eso te digo que me dejes revisarte. Ese mareo que tan poca atención te merece, podría significar una conmoción cerebral, estás sangrando demasiado

-Déjalo tranquilo, Sakura-san. ¿Acaso no sabes que esa zona de la cabeza sangra en abundancia aunque la herida sea mínima? Desde aquí puedo ver que es solo un corte superficial ¿en verdad era una ninja médico tan buena como dicen?

Sakura se sobresaltó ligeramente al escuchar a su espalda el comentario mordaz de Okuni. Ni siquiera se había percatado del momento en que sus compañeros habían llegado con ellos.

Okuni pasó a su lado, con paso arrogante, hasta llegar a la espalda de Shinta, donde se colocó y con movimientos cariñosos le retiró el cabello de la frente para poder ver claramente la herida. Una punzada de molestia atravesó a Sakura, pero la pelirrosa se convenció a si misma de que era debido al hecho de que Okuni tenía razón y ella se había equivocado…y no porque estuviera celosa por la forma posesiva en que Okuni había colocado su mano sobre el hombro de Shinta

También obedecía a una razón estrictamente profesional, el hecho de que hubiera retirado la mano de Okuni, prácticamente con un manotazo, de la frente de Shinta para poder observar de cerca la herida. Maldijo entre dientes al notar que era un corte sin importancia. No es la molestar el hecho de que fuera una herida que no representaba un mayor problema que unos puntos, sino por haber pasado por alto algo tan simple ¿Tanto la había afectado el ver a Shinta herido?

Pero había cosas mucho más importantes que un ego herido, así que comenzó a limpiar con cuidado la herida, para eliminar por completo los restos de sangre y hacer la curación correspondiente. Todo ello mientras intercambiaba breves miradas hostiles con Okuni, encima del hombro de Shinta

Estaba acabando de limpiarle el corte cuando notó la manera en que Shinta se llevaba la mano a las costillas y soltaba un suave gruñido de dolor. De inmediato le retiró el brazo y procedió a examinarlo, pero Shinta se levantó de golpe antes de que pudiera revisarlo a la perfección

-Estoy bien, será mejor que nos vayamos

-No hasta que te revise las costillas, puedes tener algunas fracturadas

-No están fracturadas-aseguró entre dientes, dando un paso atrás, de manera tambaleante, para alejarse de ella.

-¿Cómo lo sabes?-le preguntó Sasuke desde su lugar.

-Porque me las he fracturado un par de veces, y no me duelen como si lo estuvieran. Es solo el golpe. A lo mucho estarán fisuradas

-Aún así deberías dejarme revisarte

-No, lo que en verdad debemos hacer es continuar nuestro camino. Con un poco de suerte podremos encontrar a nuestros atacantes.

-Eso sería buena idea, pero en realidad vamos a iniciar el regreso a Konoha-aseguró Sasuke, dejando sorprendidos a todos, pero principalmente a Shinta, quien se apresuró a encararlo

-¿Qué dices? ¿Estás loco? Aún podemos darles alcance

-No podemos hacer gran cosa con un herido a cuestas

Al escuchar ese comentario Shinta abrió enormemente los ojos, sintiéndose tremendamente insultado. Por un momento se olvidó del dolor y avanzó hasta estar frente a Sasuke para enfrentarlo.

-Puedes estar seguro de que herido como estoy, soy mucho mejor ninja de lo que tú eres en tus mejores condiciones

-¿Quieres demostrármelo?-preguntó en tono retador, lo que molestó aún mas a Shinta

-Cuando quieras

Parecía que en verdad iban a lanzarse a pelear, pero inesperadamente Sasuke dio un paso atrás y comenzó a alejarse, mientras decía

-Esta pelea es mejor tenerla cuando estés en plenitud de condiciones, no quiero que después estés diciendo que perdiste por estar herido.

-Maldito…

-Además, la orden de regresar no está a discusión. No solo el hecho de que estés herido nos retrasará, sino que ya encontramos evidencia de infiltraciones cerca de los límites de la aldea. Es importante llevar esa información para que la Hokage pueda disponer un escuadrón de vigilancia para esta zona. Además…esta noche caerá una tormenta de nieve peor que la de ayer, lo mejor es regresar lo más pronto posible.

Shinta masculló una maldición, pero no dijo más. En lugar de eso, se dio la vuelta y caminó hacia donde estaban Okuni y Sakura, además de sus cosas. Okuni pareció leer sus pensamientos y se le adelantó, cogiendo sus cosas y colgándoselas en su espalda, para que él no cargara nada.

Molesto por sentirse un inútil, se agachó con esfuerzos para coger su protector de la frente, que se le había soltado durante la caída. Estaba a punto de colocárselo cuando la mano de Sakura lo detuvo

-No te lo pongas, mejor déjame vendarte la herida

-No importa, en verdad me siento bien

-Déjate vendar-ordenó Okuni de manera firme mientras le dirigía una extraña mirada que Sakura no supo interpretar-Es lo mejor.

Aquella extraña mirada de Okuni pareció calmar un poco a Shinta y convencerlo de ceder, pues se dejó vendar la cabeza, aunque de mala gana, pues no dejaba de mascullar por lo bajo lo que pensaba de aquello. Algunos minutos después, todos iniciaron el regreso a Konoha.


"Hogar dulce hogar" pensaba Okuni de manera iónica mientras entraban en el departamento.

Se hizo a un lado en la puerta para facilitar la entrada de Shinta, quien en cuanto entró se recargó en la pared con gesto de dolor mientras colocaba su mano en las costillas

-¿Estás bien?

-Descuida, me recuperaré-contestó de manera cortante mientras la empujaba por el hombro para quitarla de su camino

Okuni no pudo evitar sentirse muy dolida ante su actitud. Ella solo estaba preocupada por él ¿qué tenía eso de malo? Suspiró con pesar al darse cuenta de que la autocompasión empezaba a inundarla. Odiaba sentirse así, y como la única manera que conocía para relajarse era una larga ducha, emprendió su camino al baño.

Cuando llegó al baño se encontró a Shinta mojándose el rostro con agua fría. La venda que cubría su cabeza se mojó y se la quitó de manera brusca para poder observarse en el espejo. Notó con satisfacción que no quedaba rastro de la herida, así que sonrió a su reflejo y después de eso salió del baño.

Casi una hora después Okuni salía del baño, completamente repuesta y relajada, solo para encontrarse con toda la ropa de Shinta siendo acomodada en una maleta.

-¿Qué significa esto?-preguntó en un hilo de voz, demasiado asustada y sorprendida como para poder asimilar completamente lo que estaba ocurriendo frente a sus propios ojos. ¿Por qué estaba haciendo la maleta? ¿Qué estaba pasando? ¿Acaso él había…?-miles de pensamientos fatalistas surcaban su mente, pero ninguno de ellos había atinado a la simple respuesta que recibió

-Me cambio a la otra habitación

-¡¿Qué?! ¿Por…qué?

-Porque es lo mejor. Me le he declarado a Sakura y ella me echó en cara decirle que la amaba mientras sostenía una relación contigo. Así que remedio ese asunto

"¿Sakura? ¡¿Sakura?! ¿Desde cuándo era Sakura?

-No…no tienes porque hacerlo

-Si tengo. No tendría necesidad de hacerlo si tú no te hubieras comportado como una ridícula novia celosa, cuando la misión indicaba que solo actuaríamos como compañeros de equipo.

-Pero…eso no importa. Tú puedes decirle que ya hemos terminado y listo, no tienes que cambiarte de habitación. Ella no tendría que enterarse de la verdad

-Quizá ella no lo supiera…pero yo si. Así que esto es lo mejor. Desde hoy y hasta nuevo aviso puedes considerar que nuestra relación ha terminado.

Okuni estuvo a punto de desmayarse al escucharlo. Había temido ese momento, esas palabras, desde el momento en que se había enterado de la misión. No, mucho antes. Probablemente desde el momento en que se dio cuenta que se había enamorado de él.

Sintiéndose desesperada le arrebató de las manos una prenda de ropa que él estaba guardando, y la apretó con fuerza contra su pecho, negándose a entregársela.

-Espera, por favor no me hagas esto. Sé que mi comportamiento en esta misión es terrible, pero no tienes necesidad de hacer esto. Prometo que no volveré a meterme, ni te haré escenas de celos, trataré con amabilidad a Sakura-san. Lo que quieras, pero por favor…

-Okuni basta-ordenó Shinta con una mezcla de sentimientos dentro de si. Por un lado se sentía apenado por la forma en que Okuni casi le estaba suplicando, pero por el otro estaba la fuerza de su decisión. Al ver la mirada de Okuni, el rubio no pudo contener un suspiro de resignación. La cosa se pondría peor en unos segundos, estaba seguro-Tengo algo más que decirte-la expresión desolada de Okuni casi hizo tambalear su decisión. Casi-Esto que hemos terminado la relación…no es solo de cara a Sakura y a Konoha. Es algo real. Quiero terminar contigo

Okuni entró en shock al escucharlo. Se quedó petrificada, con la boca abierta de la impresión y moviendo el rostro de un lado a otro de manera ausente, hasta que se dejó caer en el borde de la cama.

Shinta cerró los ojos unos instantes para alejarse del cuadro que tenía frente a sus ojos. Desde que había tomado la decisión de finalizar la relación, había sabido, sin asomo de duda, que sería algo terrible para Okuni, pero no se le había pasado por la mente el grado de reacción de la chica.

El cuarto quedó sumido en un pesado silencio, solo roto por los ocasionales jadeos de Okuni, que trataba de jalar aire a sus pulmones para lograr calmarse un poco y no entrar de lleno en un ataque de histeria, del cual se sentía muy próxima.

-¿Qué?-aquella fue la única palabra que se vio capaz de pronunciar, quería exigir una explicación sobre sus motivos, pero su cerebro se negaba a cooperar con ella en aquellos momentos tan importantes

-Lo lamento, pero así es. En esta misión he descubierto una cara tuya que no me ha gustado, además que sigo muy molesto contigo por el hecho de que me has escondido cosas

-Ya te he dicho que…

-Si, sé que lo seguirás negando. Pero el caso es que ya no te creo. Y lo que es peor, ya no quiero estar contigo. Lo lamento- dijo en tono suave, sintiéndose inseguro de cómo terminar aquella conversación, por lo mismo se apresuró a salir de la habitación

Okuni escuchó sus pasos alejándose de la habitación, pero no se levantó para intentar detenerlo y convencerlo de que cambiara de opinión, no porque no quisiera, sino porque no podía. Sentía como si su cuerpo se hubiera apagado y apenas tuviera la energía suficiente para seguir respirando. De manera ausente elevó su mano derecha hasta su pecho, para poder sentir su corazón

"Aún late" aquel pensamiento la sorprendió. ¿Cómo podía seguir viva si sentía como si le hubiera arrancado de tajo el corazón?


Por uno de los pasillos del hospital, en dirección a los cuneros, caminaba Sakura completamente sumida en sus notas, tan concentrada estaba que no se percató de la presencia de una persona, hasta que fue demasiado tarde y chocó de frente contra él. El impacto contra el duro pecho la hizo perder el equilibrio y probablemente habría caído al suelo de no ser porque un par de fuertes brazos la sujetaron con fuerza para atraerla contra el torso de su salvador.

Un intenso rubor invadió las mejillas de Sakura por aquella posición tan comprometida en que se encontraba, aplastada contra el torso de una persona y apresada por sus brazos. Solo le tomó unos segundos recuperarse de la impresión, así que alzó el rostro para agradecer y pedirle amablemente que la soltara, a final de cuentas era una posición comprometida y no quería que nadie la viera de aquella manera. Pero cuando vio quien la sostenía y la sonrisita que acompañaba su cara, se quedó boquiabierta

-Hola

Aquella simple palabra bastó para hacerla reaccionar y separarse rápidamente. Sus mejillas se colorearon aún más, pero trato de poner la pose mas digna posible para quitarle importancia al asunto.

-¿Estás bien?-preguntó Shinta de manera amable mientras daba un paso hacia ella, a lo que Sakura reaccionó dando un paso hacia atrás

-Estoy bien, muchas gracias por detenerme

-No hay problema. De hecho fue mi culpa, te tomé por sorpresa y tropezaste

-En ese caso fue culpa mía, por ir distraída. Ahora si me disculpas, tengo que continuar con mi trabajo-sin decir una palabra más, continúo su camino sin voltear atrás.

Caminó de manera apresurada hasta los cuneros, con la esperanza de alejarse lo más posible de la perturbadora e incómoda presencia de Shinta, por desgracia, para ella, no tuvo tanta suerte pues escuchó con claridad unos pasos a su espalda, indicándole que había sido seguida.

-Perdón por seguirte pero…quiero hablar contigo. Es importante

Fue el tono de voz con el que pronunció las últimas palabras lo que convenció de la importancia de aquella conversación y, por lo mismo, que ella debía evitarla. Su cabeza dio mil vueltas para encontrar una excusa razonable que no sonara patética y fuera creíble. Ya tenía lista la excusa perfecta cuando se volvió, pero aquella idea se esfumó de su cabeza en cuanto fue consiente de algo: lucía completamente recuperado de sus heridas.

Ya no llevaba venda en la cabeza, así que podía ver con claridad que su herida había cerrado por completo, además que por su postura era fácil deducir que las costillas habían dejado de molestarle. Era increíble el grado de recuperación que había tenido con solo un poco de descanso.

-Veo que ya no te duelen las costillas.

Aquella pregunta pareció desconcertarlo, pues instintivamente se llevó la mano derecha a su costado, pero rápidamente se recuperó y le sonrió despreocupadamente

-Bueno…te había dicho que solo era el golpe, como puedes ver ya estoy completamente recuperado. De la herida de la cabeza se encargó Okuni, no es muy buena en ninjutsu curativo, pero se maneja muy bien evitando las cicatrices.

-Me alegro. Aún así creo que debiste dejarme revisarte, nunca está de más una revisión a profundidad para poder descartar heridas internas.

-Bueno...si me hubiera agravado seguramente habrían tenido que traerme al hospital y te hubieras enterado

La sonrisa de Sakura se borró de un plumazo al escuchar la naturalidad con la que Shinta se refería a una situación tan delicada.

-No bromees con eso por favor

-Está bien, está bien, lo lamento-aseguró en tono conciliador mientras le sonreía, pero la sonrisa se borró de su rostro y adquirió una expresión decidida que le recordó a Sakura la conversación que se le avecinaba-Sakura en verdad necesito hablar contigo

-Me encantaría pero…pero…-"Demonios ¿qué era lo que tenía que hacer?"-tengo que ir a revisar a uno de los bebés-se aseguró de pronunciar aquello con la suficiente firmeza para convencerlo de lo ocupada que estaba y la conveniencia de que la dejara tranquila.

En realidad el revisar al bebé no entraban en sus obligaciones, pero ella había pedido que le permitieran hacer ese trabajo con la intención de mantenerse ocupada y lograr distraer su mente de los sucesos ocurridos en la misión, que tan intranquila la tenían.

Entró en la zona de cuneros y caminó hasta su único paciente, que tenía una plaquita con el nombre de Oguri Jun. No se habían producido nacimientos en los últimos días y por tanto el cunero solo era ocupado por aquel hermoso bebé de escasos 3 meses, que había pasado casi un mes en la clínica, aquejado de una infección.

La revisión se realizó sin problemas, demostrando la completa evolución del pequeño, con lo cual sería dado de alta al día siguiente. Satisfecha por aquella situación, anotó todos los datos en el formulario correspondiente y caminó rumbo al escritorio, situado junto a la puerta del cunero, para poder dejar sus notas y ocuparse del bebé.

-He dejado a Okuni-al escuchar aquella declaración Sakura dejó caer el formulario contra el escritorio, producto de la impresión recibida. Aunque no hubiera podido asegurar qué la sorprendió más. La voz de Shinta cuando estaba concentrada en otras cosas…o la declaración.

La pelirrosa permaneció quieta y en silencio mientras trataba de controlar las emociones e ideas que la inundaban en aquellos momentos. Sin duda esa era la última cosa que había esperado escuchar y aún no sabía como reaccionar ante ello.

Al ver que Sakura no decía nada o reaccionaba de alguna manera, Shinta supo que tenía que aprovechar ese momento para soltarle todo lo que había pensado decirle.

-No he dejado el departamento que compartimos porque aún somos compañeros de equipo en medio de una misión, pero me cambié de habitación. He dado por terminada mi relación con Okuni

-No te pedí que lo hicieras-susurró la joven aún sin voltear a verlo.

-Lo sé…pero era lo que tenía hacer si lo que quiero es estar contigo. En la cueva prácticamente me acusaste de estar jugando con las dos, y me di cuenta que tenías razón y estaba siendo tremendamente egoísta al hablarte de mis sentimientos mientras aún sostenía una relación con Okuni

-Shinta no…

-Aquello fue un error de mi parte, pero aún así todo lo que te dije en aquella cueva es verdad, Sakura. Me atraes mucho, me estoy enamorando de ti

-Por favor no digas eso. Yo no puedo ni quiero corresponderte. Lo mejor que puedes hacer es ir con Okuni y pedirle perdón.

-No puedo hacer eso, porque no solo terminé la relación por lo que siento por ti, sino porque me he dado cuenta que no la amo. Cuando uno se da cuenta de que ya no ama a alguien, por su bien creo que es mejor
decírselo de inmediato y no fingir. Aunque sea doloroso, a la
larga es lo mejor que puedes hacer por ese alguien. ¿No lo crees?-No obtuvo respuesta por parte de Sakura, pero sabía que de todas formas no la obtendría. Sonrió irónicamente mientras re recargaba en la pared-Pero también después pensé que lo hice por mi bien más que por el bien de Okuni y que lo hice para librarme de una pesada carga. ¿No recuerdas cuando, aquella vez en el Ichiraku, te conté sobre lo confundido que estaba con mis sentimientos hacia Okuni? ¿Recuerdas que te confesé que no estaba seguro si todo se trataba solo de agradecimiento?-un vistazo a los hombros de Sakura le corroboró a Shinta que la joven recordaba exactamente de qué le estaba hablando- Cuando te dije todo lo que sentía también lo hice por mi bien, no lo podía soportar más, me estaba ahogando intentando contener lo que sentía con tal de no hacer daño. Lo que quiero decir con todo esto es que…

-Cielos. Es muy tarde y aún no he alimentado al bebé-en cuando dijo aquellas palabras en voz alta, Sakura caminó de regreso hasta el bebé y lo tomó en brazos, para después sacarlo del lugar y llevarlo a la habitación contigua.

Por su parte Shinta estaba boquiabierto. Él le abría su corazón… ¡y ella pensaba en alimentar a un bebé! Le tomó algunos segundos controlarse y entender que, una vez más, Sakura estaba intentando fingir que las cosas no estaban pasando, para que él se rindiera y dejara las cosas pasar.

"No tienes tanta suerte, Sakura" pensó de manera decidida mientras caminaba a la habitación contigua, donde la joven se encontraba colocando al bebé en el cambiador.

-Sakura tenemos que…

-Rayos-marmuró mientras se alejaba unos pasos del bebé-Olvidé su biberón, ¿puedes quedarte con él un segundo?

Por el aspecto de aquella habitación era obvio que contaba con todo el equipamiento necesario para atender a un bebé, de modo que Sakura nuevamente quería poner un poco de espacio entre ellos. Shinta contuvo un suspiro de desgana y decidió que no le costaba nada darle unos instantes de tregua a Sakura, así que asintió y de inmediato la pelirrosa salió de la habitación, dejándolo al cuidado de un bebé con claros signos de echarse a llorar de un momento a otro.

Un par de minutos después Sakura continuaba en una negociación mental para convencerse de que tenía que regresar a la habitación de la que había salido prácticamente huyendo, pero se sentía reacia pues aquello desencadenaría en una nueva declaración por parte de Shinta. Declaración de la que ella trataba de huir. ¿Por qué tenía que estarle pasando aquello?

Contempló de manera distraída el biberón que sostenía en sus manos mientras se decía a si misma que el bebé era inocente de todo ese embrollo y no tenía motivo para ser castigado con el retraso de su alimento. Además de que había dejado a un bebé indefenso con un desconocido que, con toda seguridad, no sabía absolutamente nada de bebés.

Insultándose de miles de maneras diferentes ingresó a toda prisa al cuarto, solo para ser testigo de una imagen completamente inesperada y desconcertante

Shinta estaba inclinado sobre el bebé, terminando de colocarle el pañal limpio mientras le hacía una serie de muecas al pequeño Jun, con el afán de distraerlo hasta la llegada de su preciada comida. Jun era un bebé muy sensible que no toleraba muy bien la presencia de extraños, pero no parecía tener problema alguno con la de Shinta, al miraba atentamente. Una vez que el rubio le terminó de colocar el pañal, lo levantó para acomodarlo correctamente en sus brazos y poder arrullarlo con tranquilidad.

Tan concentrado estaba en ello, que no se percató de la presencia de Sakura, hasta que volteó la mirada a la puerta, buscando la mecedora. En cuanto se dio cuenta que ya no estaba solo lució claramente incómodo y hasta un poco sonrojado por la forma en que había sido pillado.

-No sabía que tenía público. Esto… ¿Tienes su biberón?

-¿Eh?

La joven tuvo que mirar su mano para recordar que lo llevaba consigo, la imagen la había impactado tanto que lo había olvidado por completo. Shinta extendió su mano en una petición silenciosa y ella se vio a si misma dándoselo.

Shinta recostó al bebé en su antebrazo para proceder a darle el biberón, que el bebé aceptó gustosamente. Por su parte Sakura estaba completamente sorprendida por la soltura que el joven demostraba en el manejo de un bebé, la confianza en que sujetaba al bebé e incluso la forma en que lo alimentaba, indicaba que no era la primera vez que hacía aquello

-Sabes mucho de bebés

Shinta se encogió de hombros mientras mantenía toda su atención en el bebé.

-He aprendido mucho de Shinta-chan

-¿Shin…ta-chan? ¿Tienes un hijo?

-No-se apresuró a negar categóricamente, temiendo que aquello provara algún mal entendido que complicara su situación, pero de inmediato se relajó y explicó-A decir verdad es mi ahijado, es hijo de mi mejor amigo

No, no era alivio aquello que había inundado el corazón el corazón de Sakura al escucharlo negar que tuviera un hijo. No sabía que era, pero no podía ser alivio. Porque si por alguna razón fuera alivio, entonces significaba que le había importado más de lo debido.

-Le pusieron tu nombre-Shinta lució un poco incómodo cuando le mencionó ese detalle, lo que provocó en ella una sonrisa-¿No te gustó que lo hicieran?

-Me sentí muy honrado, pero…no creo merecer ese honor.

-Estoy segura que tus amigos vieron algo en ti que los convenció de hacerlo. Cuando se elige al padrino es porque se tiene el convencimiento de que, en caso de ser necesario, el padrino se hará cargo del bebé. Debieron estar seguros que nunca abandonarías al bebé ¿se equivocaron?

-Claro que no. Si algo les pasara a Eizan y Kana…yo no dudaría en cuidar a Shinta-chan

-Entonces ellos estaban en lo correcto al elegirte-Shinta seguía pareciendo un poco avergonzado, de modo que Sakura decidió dejar de lado ese tema-Así que por eso tienes experiencia cuidando bebés

-Si, cuando Eizan y Kana tienen misión, Okuni y yo nos hacemos cargo. Pero como Kana, su madre, es una obsesiva con el bebé…nos obligó a tomar un curso de cuidados infantiles antes de que naciera. Gracias a eso soy un experto en cambio de pañales y Okuni en dormirlo

-¿De verdad?

-Si. Un par de semanas antes de venir aquí, le estaban saliendo los dientes y lloraba a pleno pulmón en la madrugada. Uno de esos días Eizan tuvo que ir por Okuni para que fuera a dormirlo

-¿Lo logró?

-En segundos. Se ganó el agradecimiento de todo el vecindario. Todo mundo le dijo que algún día será una gran madre

En cuanto escuchó aquella frase, Sakura sintió como la burbuja de tranquilidad en la que habían estado los últimos minutos, estallaba de lleno, regresándola a la situación que estaba atravesando. Sabía que lo más conveniente era dar por terminado aquel encuentro y alejarse, pero casi sin darse cuenta dejó escapar las palabras que trataba de contener.

-Entonces… ¿por qué quieres dejarla? Ella sería una fantástica esposa para ti

Shinta se tensó al escuchar aquella pregunta, pero optó por continuar atento al bebé mientras lograba pensar una respuesta correcta, aunque ni siquiera estaba seguro si la había. Había pensado que el hecho de informarle a Sakura que era libre facilitaría las cosas, pero por lo visto las había complicado. Seguramente estaba asustada porque la barrera que representaba Okuni había desaparecido y ahora tenía que enfrentarse de lleno con una situación de la que quería huir.

Toda aquella situación lo hacían sentir un poco inseguro, pues no sabía cual era el siguiente paso que debía dar, pero quedarse callado tampoco era una opción, de modo que decidió responder a Sakura lo mejor que pudiera.

-Tienes razón. Ella será una fantástica esposa…pero para alguien más. Como te dije hace un rato, creo que cuando te das cuenta que no amas a alguien, lo mejor es dejarlo por la paz en lugar de permanecer a su lado por temor a lastimarla. Sé que lastimé a Okuni por me decisión y que sufrirá por ello…pero prefiera que sufra un poco ahorita y no después. Te amo…y ella lo sabe. ¿No crees que, a la larga, fuera peor para ella que siguiéramos juntos sabiendo que pienso en otra?

-Yo…

-También quiero pedirte una disculpa

-¿Una disculpa?

-Si. Supongo que piensas que pedirte disculpas por mis acciones se está volviendo mi costumbre-aquel comentario provocó una suave sonrisa en Sakura, por lo cierto que era-Lamento…haber provocado aquella escena delante de tu prometido. Aborrezco a Uchiha, y sé que soy correspondido, pero eso no es justificación alguna para que yo declarara tan abiertamente mis intenciones frente a él y te colocara en una situación tan incómoda.

-No tienes que disculparte por eso.

-Si tengo. No por él, sino porque estoy seguro que no debió ser una situación agradable para ti ¿o me equivoco?

En realidad había sido incómodo por el hecho de que hablara de sus sentimientos por ella de manera tan abierta, no tanto por el hecho de que lo hubiera hecho delante de Sasuke. A final de cuentas ellos no sostenían una relación que se viera afectado por una cosa así

-Eso no tiene importancia.

Aunque la habitación volvió a sumergirse en el silencio, el ambiente ya no era tan pesado y tenso como momentos anteriores. Un suave quejido alertó a Shinta que el pequeño había terminado su biberón, de modo que se incorporó y colocó al bebé contra su pecho mientras paseaba su mirada por la habitación.

-¡Espera!-indicó Sakura mientras le extendía un trapo-No debes…
-Lo sé-respondió el joven con una sonrisa mientras se colocaba el trapo en el hombro derecho-Créeme, lo sé por experiencia.

Con cuidado apoyó el cuerpecito de Jun contra su hombro para proceder a masajear en forma circular su espalda. Tan solo unos segundos después un gran eructo resonó en la habitación, arrancando un par de sonrisas.

Shinta sintió como la cabecita del bebé empezaba a apoyarse contra su hombro, señal clara de que estaba a punto de dormirse, así que debía entregárselo a Sakura para que lo recostara, pero no quería hacerlo. Seguramente en cuanto lo hiciera, él ya no tendría ningún pretexto para seguir al lado de Sakura y cualquier punto que hubiera ganado se perdería sin remedio. Tenía que decir algo antes de que Sakura le pidiera que le entregara al bebé y ella se alejara nuevamente.

-Sakura, yo…

-¿Si?

-Sé que toda esta situación es difícil para ti…y que te incomoda que yo te hable de mis sentimientos, algo que tu prefieres ignorar, pero quiero que sepas que lo último que deseo es hacerte daño. Por eso quiero prometerte que no volveré a hablarte de lo que siento por ti. Sé que esto sonará raro porque solo unos minutos antes estaba diciendo lo contrario pero…quiero que seamos amigos. Solo amigos

Sakura quedó boquiabierta y después de varios segundos en los que su mente se recuperó del shock, solo puso pronunciar

-¿Qué?

Eso mismo se preguntaba Shinta. ¿Qué maldito impulso lo había llevado a decir eso? Era todo lo contrario de lo que deseaba y debía pasar. ¿Acaso se había vuelto loco?

-¿Lo…dices en serio?

-Si

En cuanto pronunció aquella afirmación, Shinta se dio cuenta que aquello era lo correcto. No era un experto en cosas de mujeres, pero tampoco hacía falta ser un genio para darse cuenta que la muerte de Naruto la había afectado profundamente y tenía miedo de entregarse por completo y volver a perder a esa persona.

Por lo mismo, si él iba hacia adelante ella daría un paso atrás. Así que… ¿qué pasaría si era él quien daba un paso atrás y se detenía? ¿Ahora sería ella quien diera el paso adelante? Probablemente si le prometía no traspasar los límites que ella pusiera, se relajara lo suficiente para que él pudiera continuar conquistándola, sin que saltaran barreras a cada segundo.

La confianza lo inundó mientras una enorme sonrisa afloraba en sus labios, acrecentando el desconcierto de la joven

-¿Amigos? Ese ofrecimiento ¿es en serio?

-Así es. Espero que veas esto como una muestra de que lo que siento por ti…

-Espera un segundo. Si estás hablando en serio, y yo decido aceptar tu amistad, entonces tienes que prometerme que no volverás a hacer comentarios sobre esos sentimientos que dices tener por mi

-De…de acuerdo

-Quiero que me lo prometas

-Está bien, si eso es lo que quieres. Te prometo que diré una sola palabra más al respecto.

"Al menos hasta que considere que estás lista para escucharlo"

Vio con satisfacción como Sakura asentía, satisfecha con su promesa y lo que significaba


Okuni se dejó caer en el suelo como un viejo saco de patatas. Su rodilla giró de no muy buena manera y todo su peso recaía en su tobillo derecho, pero no tenía la fuerza suficiente para acomodarse siquiera. Jalaba aire con fuerza para poder recuperar el aliento, pero a cambio tenía que enfrentarse con el dolor en el pecho cuando el aire congelado entraba a sus pulmones con tanta facilidad.

¿Cuántas horas llevaba entrenando? No tenía idea, había perdido la cuenta. Cada músculo de su cuerpo le dolía por el castigo infringido, se sentía a punto de desmayarse por falta de fuerzas y chakra, probablemente había sido el entrenamiento más duro de toda su vida, pero no le importaba. Después de una horrible noche en la que no había podido dejar de llorar o al menos dormir unos segundos, entrenar hasta la extenuación no era tan malo.

Sentía sus dedos entumecidos y el color que estaba adquiriendo su piel indicaba que estaba cerca de entrar en un grado de hipotermia, todo ello estaba provocado por su escasa vestimenta, tan solo compuesta por un pequeño short y un top. Era sin lugar a dudas el atuendo menos apropiado para un entrenamiento en medio de la nieve, pero al menos sentía algo, aunque fuera un frío calante o un gran dolo muscular. Pero cualquiera de esas molestias era preferible a continuar sumergida en aquel pozo de dolor en el que se encontraba desde el día anterior.

Sus ropas estaban a tan solo un par de metros, solo tenía que levantarse y caminar hacia ellas, incluso hasta podría arrastrarse, pero no se sentía con las fuerzas necesarias para hacer aquellos sencillos movimientos.

Por extraño que pareciera, le hubiera gustado quedarse en aquella posición por algún rato más, pero una presencia a sus espaldas le indicó que ya no estaba sola y era necesario arreglarse para no sentirse tan desnuda, literal y metafóricamente hablando.

-¿Qué es lo que quieres, Uchiha?

-Hablar contigo ¿acaso no tienes frío?-preguntó a verla levantarse y notar su indumentaria. O la escasez de la misma

La joven le lanzó una airada mirada por encima del hombro y caminó hasta sus cosas, extendió con lentitud sus pantalones y con la misma lentitud se dispuso a ponérselos. Deseaba que Sasuke interpretar esa lentitud suya como una manera de molestarlo y así no se percatara del estado físico tan débil en el que se encontraba. A final de cuentas no sabía lo que quería con ella.

-Estaba entrenando ¿de acuerdo? Por algo me manejo muy bien en ambientes extremos, gracias a este entrenamiento-terminó de vestirse en medio de un tenso silencio, que Sasuke no intentó romper, lo que minó un poco más la escasa tranquilidad de Okuni-¿Qué es lo que quieres decirme?

Odió con todas sus fuerzas el tono inseguro que había teñido sus palabras, únicamente obtuvo un ligero movimiento de ceja por parte de Sasuke, pero fue suficiente para comprender que al Uchiha no le había pasado por alto su estado de turbación afortunadamente para ella Sasuke decidió dejarlo pasar y entrar de lleno en el tema que le interesaba

-Pensé que te había dejado muy claro que no quería que Shinta se acercara a Sakura

-No sé de que hablas. Y tampoco sé por qué me dices eso a mi ¿No deberías decírselo directamente a Shinta?

-Hablaré con él, tenlo por seguro. Pero he venido primero a hablar contigo porque tú eres su novia y deberías impedir lo que está tratando de hacer, no fomentarlo.

-¿Qué te hace pensar que no lo hago?

-Las huellas

Fue casi imperceptible el sobresalto de Okuni al escuchar su referencia a las huellas, pero Sasuke había estado atento para captar cualquier señal, y no la había pasado por alto.

-No sé de que hablas ¿qué tienen que ver las huellas?

-Seguimos sus huellas y los rastros que Shinta y Sakura nos dejaron para guiarnos…y aún así nunca los encontramos. Si yo no hubiera decidido cambiar el rumbo quizá no los hubiéramos encontrado.

-Aunque así fuera, aunque Shinta lo hubiera planeado para dejarnos atrás y poder estar a solas con Sakura-san ¿por qué tendría yo que estar enterada?

-Porque vi tu cara cuando te enseñé las huellas. No entendí tu expresión en el momento, pero ahora me doy cuenta que reconociste que no eran las huellas de Shinta, por eso las miraste de aquella manera.

-No seas ridículo. ¿Por qué querría yo facilitar un encuentro a solas entre ellos?

-Eso es lo que no sé, pero estoy seguro que hay algo muy turbio detrás de ello. Así que te lo voy a advertir por última vez, asegúrate de mantener a tu noviecito lejos de Sakura si no quieren meterse en problemas ¿Entendido?

La amenaza vibró con fuerza en el aire, cargándolo de una tensión mas que palpable, aún así Okuni no se dejó intimidar por Sasuke. Lo encaró mientras sus miradas se cruzaban en actitud desafiante, no iba a permitir que creyera que podía intimidarla.

En aquellos momentos lo odió como nunca había odiado a alguien, odió la seguridad que emanaba mientras que ella se sentía como una persona a punto de derrumbarse, odiaba su actitud confiada y que se sintiera el dueño de todos y que todo giraba a su alrededor, odiaba la manera en que la miraba, como si ella fuera muy inferior a él.

Si hubiera tenido las fuerzas suficientes lo hubiera desafiado a una pelea para lograr borrarle esa molesta actitud y poder desquitarse con alguien y expulsar la frustración que la inundaba. Desgraciadamente estaba demasiado agotada como para cumplir sus deseos.

-Entendido-respondió burlonamente antes de darse la vuelta y alejarse del lugar. Había caminado unos pasos cuando se detuvo y, sin voltear a verlo, dijo en voz alta y clara-Pero tengo que aclararte una cosa. Él ya no es mi "noviecito". Me ha mandado al carajo ¿contento?

CONTINUARÁ

Hola a todos. De nuevo ha pasado un mes desde la publicación del último capítulo, no me gusta mucho esta "costumbre" porque me parece mucho tiempo entre capítulo y capítulo, pero el tiempo no ha estado de mi lado. Me gustaría decirles que el próximo no tardará tanto, pero no creo poder cumplirlo, por cuestiones de tiempo y de que el capítulo será un poco largo.

Sé que algunos de ustedes tienen sus propias teorías sobre la identidad de Shinta y todo lo que lo rodea, lo cual me da muchísima curiosidad ¿le estarán atinando? ¿Habré puesto demasiadas pistas? ¿O son pocas?

También quiero aclarar unas cosas. Okuni tiene una actitud tan…molesta por la situación en la que se encuentra, pero no entraré mucho en detalles porque todo se explica a profundidad más adelante. Ella no es así, eso mismo lo dice Shinta, es la misión lo que la ha puesto de esa manera, pero ya se enterará bien en los próximos capítulos.

He visto que a varios les disgusta un posible romance entre Okuni y Sasuke y otros lo han sugerido. Pues déjenme decirles que no sé muy bien en que va a ir a parar todo XDDDDD. Lo que tenía planeado para esos dos personajes ha ido cambiando conforme avance la historia y no sé a ciencia cierta donde acabarán.

Pero no se preocupen, que todavía tengo mucho tiempo para decidirlo. He hecho mis cuentas y el próximo capítulo apenas será la mitad de la trama, de modo que tengo tiempo para decidirme.

Quiero agradecer enormemente por sus reviews a Nahia, natsumy black, HikariBuffy, mAdEsiTa, lunaleen, Srah-chan (muchas gracias por tu sugerencia, trataré de poner más cuidado, pero si lo ves de nuevo no dudes en decírmelo), rokudaime naruto, Eri mond licht, Misha Uchiha, Loquin, Sae-Uchiha. Sería fantástico que más gente me dejara sus opiniones.

Como adelanto del próximo episodio les diré que hay una recapitulación de Okuni y ocurre algo relacionado con una boda. En próximos días publicaré un pequeño avance en mi blog, por si quieren estar atentos y checar, el link está en mi profile.

2008-06-20