INVIERNO EN EL CORAZÓN

Por Ayumi

TODOS LOS PERSONAJES DE NARUTO SON PROPIEDAD DE MASASHI KISHIMOTO

CAPÍTULO 13

- Diálogos

" --" Pensamientos

Tan solo una hora después de su encuentro con Sasuke, Okuni permanecía bajo el agua caliente de la ducha, para poder entrar un poco en calor además limpiarse el sudor que tan intenso entrenamiento le había provocado. Aunque si pudiera pedir algo, es que la ducha también se llevara toda las preocupaciones e inquietudes que la inundaban desde que había sido notificada de la misión.

Hubiera deseado seguir ahí por horas, confortada por la calidez del agua, pero no podía darse ese lujo, además de que su piel empezaba a arrugarse debido al tiempo que llevaba bajo el chorro de agua, tenía cosas que hacer.

Salió del baño envuelta en una toalla mientras con otra se secaba el cabello, que para aquellos momentos se le había rizado a cusa del vapor. Caminó sin ánimos hacia el tocador, con aire ausente se miró al espejo mientras continuaba secándose el cabello mecánicamente. Poco a poco empezó salir de la bruma en la que se encontraba hasta que logró concentrarse lo suficiente para observar su reflejo. Observó incrédula la forma en que sus pómulos se marcaban, señal clara de que había bajado de peso, enormes ojeras se alojaban bajo sus ojos, pero lo que verdaderamente la impresionó era la mirada de intensa tristeza que inundaba su mirada. ¿Esa era ella?

Arrojó al suelo la toalla con la se secaba, para poder apoyarse con fuerza en el tocador, sintiéndose impactada al ver la forma en que la había afectado, físicamente, la ansiedad que la estadía en Konoha le había provocado.

"¿Esta soy yo? ¿Qué demonios me pasa? ¿Cómo pude dejar toda esta situación me afectara hasta este punto? Yo no soy así, no soy una débil florecilla incapaz de resistir la primera tormenta y eso es lo que me está pasando. Estoy atravesando una simple tormenta, que no pienso dejar que me derrumbe. ¿Cómo podría seguirme llamando a mi misma kunoichi si sigo de esta manera? Abandonada a la autocompasión cuando me encuentro en medio de una misión fundamental para mi aldea"

Acudió a su mente el recuerdo de su último enfrentamiento con Sasuke. Odiaba darle algo de crédito al Uchiha, pero aquel encuentro había contribuido a darse cuenta de cual era su misión y lo mucho que ésta estaba siendo afectada por su comportamiento, algo sobre lo que había estado meditando durante su interminable ducha.

No quería admitirlo, pero Eizan y el Tsuchikage habían tenido razón cuando le externaron sus dudas sobre sus capacidades para realizar aquella misión en particular. Incluso Shinta le había dicho que estaba poniendo en peligro la misión con su actitud, pero ella había preferido ignorar aquella enorme verdad.

Eso era increíble. Ella. La mejor kunoichi de su generación en la aldea, estaba poniendo en serio riesgo el éxito de la misión, por su culpa se podía perder la oportunidad que su aldea había estado esperando por años. ¿Y todo por qué? Porque había dejado que sus emociones la dominaran de tal forma que acabó comportándose más como una mujer enamorada que como una verdadera kunoichi.

Pero aquello tenía que cambiar, eso era seguro.

Apretó fuertemente sus puños mientras observaba atentamente su reflejo. En aquel momento la imagen que el espejo le daba le gustaba mucho. Su mirada triste y apagada y en su lugar se encontraba la determinación tanto le había hecho falta.

-Voy a dejar de preocuparme por lo que está pasando con Shinta. Estoy segura que el tiempo pondrá cada cosa en su lugar y todas mis energías deben estar puestas en función de la misión, y así será desde ahora.

Sintiéndose renovada por aquella recapitulación, se vistió con movimientos seguros, mientras su mente se encargaba de planear los movimientos que tendría que realizar. Lo mejor era esperar hasta la noche y escurrirse sigilosamente de su vigilancia, con Shinta ocupándose de su parte de la misión, ella no podía seguir retrasándose con lo que le correspondía.

Aún se sentía emocionalmente débil por el enfrentamiento que había tenido con Shinta, además de lo dolida que estaba porque hubiera terminado la relación amorosa que los unía, pero en aquellos momentos lo verdaderamente importante eran la misión y su aldea. Todo lo demás debía ser dejado de lado mientras concentraba todas sus energías en realizar con efectividad la parte que le tocaba

"Es hora de entrar en acción"

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En aquella época del año, con las primeras nevadas cayendo sobre ellos cada día, y las bajas temperaturas que ello acarreaba, Ino disfrutaba enormemente una taza de delicioso té caliente. Como en aquel momento.

Si bien no había tenido muchas misiones en las últimas semanas, organizar una boda era un trabajo infinitamente más agotador que una misión. Ella y su madre se encargaban personalmente de organizar el gran evento, y aunque habían decidido dejar pasar seis meses para poder organizarla por todo lo alto, además de que las flores estuvieran en todo su esplendor, seis meses eran nada cuando su intención era hacer una bota de ensueño.

Por eso se sentía tremendamente cansada y necesitaba tanto aquel descanso. Sentada en una pequeña y tranquila mesa, al lado de Sakura, en aquel tranquilo y confortable local, Ino sentía que todo aquello era perfecto y nada podía superarlo…excepto, quizá, abrirle los ojos a su ciega amiga.

-¿Amigos? ¿Lo dices en serio?-preguntó de manera burlona mientras colocaba con suavidad su taza en la mesa-¿En verdad esperas que crea que ustedes dos pueden ser solo amigos?

-¿Qué tiene de malo?-preguntó la pelirrosa, poniéndose a la defensiva. Sabía que contarle a Ino aquello era un error, pero necesitaba hablar con alguien. Por desgracia sabía que su rubia amiga no le diría lo que deseaba-¿Dudas que pueda existir la amistad entre un hombre y una mujer?

-Obviamente no voy a negar que hombres y mujeres pueden ser simplemente amigos, a final de cuentas soy amiga de Shikamaru y Chouji y nunca he sentido deseos de acostarme con alguno de ellos

"Para desgracia de Chouji" pensaba Sakura mientras daba un trago a su té

-Pero nosotros podemos ser amigos gracias a que no nos atraemos físicamente. Cuando hay atracción sexual entre hombre y mujer, es totalmente imposible que puedan desarrollar una amistad y quedarse dentro de esos límites

-Entonces tengo otro punto a mi favor, no me siento sexualmente atraída por Shinta

-¡Ay por favor Sakura!-exclamó Ino poniendo los ojos en blanco-A otro perro con ese hueso. Cuando ustedes dos están juntos, se puede palpar la atracción vibrando en el aire. Por mucho que lo niegues, cuando estás en la misma habitación que él no lo pierdes de vista, te lo comes con la mirada cada vez que está a unos pasos de ti

-¡Eso es falso! Y claro que lo sigo con la mirada por toda la habitación ¡Se supone que tengo que vigilarlo!-masculló entre dientes, pero Ino sacudió ligeramente su mano, indicando que ese argumento era totalmente rechazable

-Ese es un gran pretexto, frentona-comentó burlonamente, pero de inmediato recuperó un poco de seriedad y continuó- Además está el hecho de que haya dejado a su novia por ti, quiere decir que va en serio

-¡Yo no se lo pedí!

-Lo que da mas valor al hecho que lo hiciera, solo para poder estar libre para ti

-Cerda, leer tantas novelas románticas te ha fundido el escaso cerebro que posees. Estás viendo cosas donde no las hay

La cara de determinación de Sakura fue suficiente para convencer a Ino que, si quería seguir disfrutando de un rato tranquilo tomando su té, lo mejor era dejar el tema por la paz. Sakura estaba completamente cerrado a ver las cosas de la manera en que ella se las planteaba y lo mejor era dejar las cosas como estaban antes que su terca amiga se pusiera violenta. Per tenía el comentario perfecto para soltar antes de dejar el tema por la paz

-Está bien frentuda. Tú ganas, no volveré a decir mi opinión al respecto. Si tú has decidido que te basta con la amistad, es tu problema-Sakura empezó a sonreír al escuchar que su amiga finalmente parecía haberla entendido, pero su sonrisa se esfumó en cuanto escuchó la última frase de la rubia-Pero quiero decirte una última cosa. Negar lo que sientes por Shinta-kun no hará que desaparezca. Por el contrario, lo único que demuestra es tu enorme miedo a volver a enamorarte y sufrir, y para mi eso es una enorme cobardía y tú no eres ninguna cobarde. O al menos creía que esa era una de las cosas que aprendiste con Naruto, ser valiente.

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Algunos días después, en la sala de la Hokage se encontraban reunidos con carácter de urgente Shinta y Okuni, representando a su aldea, Tsunade, Sasuke y Sakura .

La reunión había sido solicitada por Shinta, luego de que fueran avisados por su aldea, que algunos ninjas de la Roca habían combatido contra el enemigo, a un par de kilómetros de la Aldea. El hecho de que el enemigo hubiera llegado tan cerca de la Aldea no podía significar nada bueno, sobre todo porque también se habían acercado a los límites de Konoha. Al parecer la única aldea que no había tenido motivos para preocuparse era Arena, las violaciones a su frontera se habían detenido, algo que seguramente estaba relacionada con la férrea defensa de sus fronteras, lo que los caracterizaba desde que Akatsuki se había infiltrado y lograra llegar hasta Gaara

Desgraciadamente, a pesar que los enfrentamientos que ambas aldeas habían tenido con los infiltrados, no habían logrado capturar a alguno de ellos e interrogarlo para conseguir información.

Luego de discutir posibles alternativas e ideas sobre la posible identidad del enemigo, sin llegar a algo concreto, Tsunade dio la reunión por concluida. Okuni fue la primera en levantarse y salir del lugar, sin siquiera cruzar mirada con su compañero de equipo, momentos después salieron Shinta y Sakura. Aunque la puerta se cerró tras de ellos, Sasuke logró captar retazos de la conversación en la que Shinta la invitaba a comer al ramen Ichiraku.

Aquello podía parecer una invitación inocente y sin importancia, pero Sasuke sabía que no era así. En los últimos días había aumentado considerablemente el tiempo que ellos pasaban juntos, lo cual no gustaba en absoluto al Uchiha. A pesar de que trató de no demostrarlo, Tsunade captó algo pues comentó

-Esos dos han estado pasando mucho tiempo juntos

-….

-¿Debería preocuparme como lo estás tú?

-Él no ha hecho nada sospechoso pero…

-Pero no te fías-Sasuke asintió suavemente, mientras Tsunade hacía la silla hacia atrás y se levantaba-Haces bien. Pero preocuparse no solucionará nada, mejor encárgate de resolverlo-Tsunade salió de la habitación, dejándolo sumido en sus cavilaciones.

Estaba claro que tenía que actuar de inmediato y de manera efectiva, pero no sabía cómo. Podía hablar con Sakura y compartir sus sospechas, pero temía que la convivencia entre Sakura y Shinta ya fuera tan profunda que ella hubiera desarrollado una alta confianza hacia él, de manera que desestimaría sus sospechas y probablemente no le prestaría atención a ninguna de sus advertencias.

Tampoco podía ordenarle directamente que dejara de tener una relación tan cercana, probablemente Sakura se molestaría por ordenarle hacer algo y haría todo lo contrario.

Tenía que pensar muy bien qué era lo que tenía que hacer.

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Una brisa de aire frío llegó hasta Sakura, pero no sintió el frío que la rodeaba pues toda su atención y sentidos estaban puestos en el nombre de Naruto, grabado en el monumento a los caídos.

No estaba segura del porque estaba ahí. Su intención, cuando salió la clínica un par de horas antes, había sido ir a la floristería de Ino para poder comer juntas, pero sus pasos la habían llevado, sin darse cuenta, hasta ese lugar. El mismo lugar que tenía días evitando.

Ni siquiera sabía que decir, su mente estaba completamente en blanco. Desde que Naruto murió ella había ido a aquel lugar y parloteaba sin parar, contándole como cambiaban las vidas de todos sus amigos, a veces incluso solamente le contaba como había estado su día, pero ahora…

-Sakura

Al escuchar aquella voz, la pelirroja se sobresaltó en su lugar. Por un momento habría jurado haber escuchado la voz de Naruto, pero casi de inmediato comprendió que aquella voz le pertenecía a Shinta

No deseaba voltear, pero por el rabillo del ojo pudo verlo parado a unos metros, apoyado contra un árbol, con los brazos cruzados y mirándola fijamente. Su mirada regresó al frente, estaba decidida a ignorar la presencia de Shinta, pero para su mala suerte aquello no fue posible porque él avanzó hasta colocarse a su lado y mirar también aquel nombre.

-¿Estás bien? Hace frío y llevas aquí mucho tiempo

-¿De verdad?

-Si, llevo observándote más de diez minutos y ni siquiera te habías percatado de mi presencia. Debes estarle diciendo muchas cosas importantes, para llevar tanto tiempo aquí

-Si-susurró Sakura con vaguedad, mientras avanzaba al frente para poder delinear con su dedo el nombre-Hace mucho que no venía ¿sabes? Creo que desde que tú y Okuni llegaron a la aldea

Por muy simple que sonara aquel comentario, proporcionaba información muy valiosa a Shinta, así que se apresuró a ahondar en el tema

-¿Alguna razón en especial?

Sakura negó con aire ausente mientras continuaba pasando el dedo por encima del nombre de Naruto, algo que no dejaba de molestar a Shinta.

-No es lo que crees, no tiene nada que ver contigo, más bien es una coincidencia. La última vez que viene fue para comunicarle que me iba a casar con Sasuke. Al día siguiente de mi compromiso ustedes llegaron y desde entonces no había tenido tiempo de venir.

-Por lo visto eso te afecta

Aunque Sakura se encogió de hombros, queriendo restarle importancia al asunto, pero el temblor en sus labios y el titubeo con el que habló, indicaba que era todo lo contrario.

-Cuando él murió…venía todos los días y estaba todo el tiempo que me era posible, algunas veces me quedaba tanto tiempo que prácticamente tenían que obligarme a alejarme de este lugar. Con el paso del tiempo he dejado de venir todos lo días, pero siempre he procurado venir dos veces a la semana. Nunca antes había faltado durante tanto tiempo

-Bueno…pero supongo que habrás ido a su tumba en lugar de aquí

Sakura sonrió tristemente mientras colocaba la palma de su mano encima de la roca

-En realidad…no existe una tumba. Jamás encontramos sus restos. Este es el único lugar que tenemos para llorarle

-Eso lo hace más duro ¿no? El no tener un lugar, no solo para llorarle, sino tener la certeza de que su cuerpo está ahí, lo hace…

-Irreal-completó la frase con una sonrisa triste mientras daba un paso atrás-A pesar de los años que han pasado, creo que aún logro hacerme a la idea.

Ambos permanecieron en silencio, sin saber muy bien como continuar aquella conversación, hasta que después de unos segundos Shinta se acercó a ella y colocó su mano en su hombro en señal de apoyo.

-Nunca conocí a Naruto, pero por lo que me han contado, no creo que a él le gustaría que te sintieras culpable por algo como ya no visitarlo tanto. Al principio, cuando una persona muere, es tan difícil de aceptar que tratas de mantener vivo el recuerdo lo más posible, visitar siempre su tumba y cosas así. Pero cuando el tiempo pasa, la vida sigue, el dolor mengua e incluso la claridad de los recuerdos disminuye…pero uno no debería sentirse culpable de ello, es parte de la vida que uno siga adelante y no quedarse atorado en ese dolor. No tiene nada de malo con seguir adelante con tu vida. Además, no creo que lo mucho que te importó una persona se mida por la cantidad de veces que visitas su tumba, sino con la forma en que lo recuerdas y siempre lo tienes presente

-Para ser alguien que asegura no afectarle la muerte de sus propios padres, además de convivir bien con ella, lo que me has dicho suena muy…cercano a ti

-Si…bueno, te mentí. Tengo muy bien asumida la muerte de mis padres y no me importa demasiado la seguridad de que cada misión puede ser la última, pero yo también he perdido a un par de amigos en misiones, así que sé lo duro que es…al principio. Luego empiezas a acostumbrarte y a dejarlo de lado para continuar con tu vida.

Luego de aquella confesión Sakura miró fijamente a Shinta, estaba sorprendida por el hecho de que Shinta hubiera admitido que no siempre era tan fácil aceptar a una muerte, a pesar de que convivieran con ella todo el tiempo. Ante sus ojos, aquello lo sensibilizaba enormemente.

Poco a poco comenzó a relajarse y le sonrió de manera abierta y agradecida por sus palabras

-Gracias, eso que acabas de decir…me ha ayudado.

-Me alegro. Pero sé de algo que te hará sentir aún mejor

-¿Ah si? ¿Qué es?-preguntó, sintiéndose completamente intrigada

-Te lo enseñaré, ven

Para absoluta sorpresa de Sakura, Shinta tomó su mano entre las suyas y la jaló para que lo siguiera. En cuanto logró recuperarse de la impresión intentó soltarse del agarre, pero al darse cuenta de sus intenciones, Shinta apretó un poco más el agarre, haciéndole imposible retirar la mano.

Pensó en pedirle expresamente que la soltara, o jalar su mano con fuerza, pero por alguna extraña razón que no quería analizar, su intención de soltarse se evaporó por completo al tiempo que se relajaba y comenzaba a caminar tranquilamente al lado de Shinta, provocando una sonrisa en el rubio.

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Si alguien le hubiera preguntado a Sakura en aquel momento, cuando había sido la última vez que se había sentido tan tranquila, no hubiera sabido qué contestar. Era extraño recordar que tan solo una hora antes estaba deprimida por la ausencia de Naruto, y ahora, tras las reconfortantes palabras de Shinta y un simple paseo por el parque, se sentía tranquila.

No habían hecho algo especial, simplemente se habían limitado a caminar, a veces intercambiando opiniones de cosas sin importancia, y otras veces permanecían en silencio. Pero era un silencio que los envolvía agradablemente, aumentando la sensación de tranquilidad que la inundaba.

Pasaron bajo una rama copada de nieve y Shinta, en un gesto travieso, saltó y la jaló con fuerza, provocando que la nieve cayera sobre ellos, algo que encantó a Sakura y en respuesta le sonrió, pero también apuró el paso para llegar a la rama siguiente e imitarlo.

Ambos se reían, completamente relajados y disfrutando de la compañía del otro, cuando dos niños pasaron entre ellos, corriendo a toda velocidad. No pensaban darle importancia hasta que una bola de nieve se impactó de lleno en el rostro de Shinta, ante la sorpresa de ambos.

Un niño se acercó a ellos y murmuró una veloz disculpa, justificándose en que esa bola iba dirigida a sus amigos y no a él, pero antes de escuchar si lo perdonaban, el chico emprendió de nuevo la carrera para darles alcance a sus amigos

-Condenado chamaco. ¿No podía pedirme una disculpa en condiciones?-mascullaba Shinta mientras terminaba de sacudirse los restos de nieve que cubrían su chamara. Una risita a su lado le hizo voltear, pero en cuanto lo hizo la risita se convirtió en una sonora carcajada por parte de Sakura-¿Crees que fue muy gracioso, Sakura?

-Claro que si. Hubieras visto tu expresión cuando te golpeó la bola.

Reanudó sus carcajadas, pero estas se convirtieron de golpe en un jadeo de asombro cuando sintió una bola de nieve estrellarse en el rostro. Volteó a ver a Shinta, segura de que él había sido el responsable. La mirada de pura inocencia que le dirigió, no hizo otra cosa que confirmar sus sospechas

-Tú…-no pudo terminar la frase porque fue golpeada por otra bola de nieve.

Con su mano se limpió la nieve que cubría sus ojos. La mirada que le dirigió a Shinta fue lo suficientemente elocuente para que el joven pusiera pies en polvorosa, segundos antes de que Sakura iniciara la persecución

Estuvieron persiguiéndose el uno al otro, en medio de risas y divirtiéndose como dos niños pequeños. Ambos habían atinado y fallado infinidad de proyectiles, pero aún así no parecían estar dispuestos a rendirse y dar por terminada la diversión, a pesar de que ambos empezaban a sentirse un poco cansados

Finalmente fue Sakura quien, cansada e inmersa en un ataque de risa, se dejó caer al suelo para descansar un poco. A pesar de que disfrutó de poder sentarse un momento y descansar, lo que verdaderamente quería era continuar con lo que estaban haciendo. Quien le hubiera dicho que un juego de niños como aquel, iba a hacerla tan feliz. Ni siquiera capaz de recordar la última vez en que había reído tanto.

Shinta permanecía alejado a unos pasos de ella, bola de nieve en mano, probablemente esperando que ella se levantara y reiniciara la pelea, pero al ver que eso no pasaba dejó caer la bola de nieve y caminó hacia ella…solo para recibir de lleno en el rostro otra bola que Sakura guardaba para el momento en que bajara la guardia.

Una nueva carcajada brotó de sus labios al ver como la nieve recorría por completo el rostro incrédulo de Shinta. Eso era lo que mas estaba disfrutando Sakura, verlo perder su seriedad y tranquilidad habitual, y verlo comportarse en realidad como un chiquillo.

Shinta caminó hacia ella con paso firme, la forma en que la miraba al avanzar demostraba claramente su intención de desquitarse por lo que acababa de hacerle, pero cuando llegó frente a ella un escalofrío la recorrió entera, producto de las bajos temperaturas y por estar sentada en la nieve, algo que no pasó desapercibido para Shinta, que de inmediato se acuclilló frente a ella y le preguntó

-Tienes frío ¿verdad? ¿Por qué no sales más abrigada? Este es uno de los inviernos más fríos de los últimos años, y tú sale únicamente con esa chamarra delgada y tus guantes, no me sorprende que te estés congelando

Sakura se sintió inmediatamente molesta por estar recibiendo un regaño mas propio de una niña de cinco años que de una adulta como ella, así que replicó

-Quizá el escalofrío tenga más que ver con nuestra pequeña pelea de bolas de nieve, que con la ropa que traigo puesta ¿no te parece?

Esperaba una respuesta de su parte, pero no esperaba verlo quitarse su bufanda y empezar a colocársela a ella

-No, espera…-pero él no le hizo y continuó rodeando su cuello con aquella cálida bufanda. Todavía se tomó el tiempo para acomodársela perfectamente y cuando terminó de ponérsela, permaneció sujetando entre sus manos los extremos de la bufanda, que colgaban al frente.

Con el aroma de Shinta inundando sus fosas nasales, a causa de la bufanda, sus manos tan cerca de ella y la cercanía en la que se encontraba, Sakura se encontró sumergida en la emoción, sobre todo cuando las miradas de ambos se encontraron y permanecieron mirándose fijamente por interminables instantes

-¿Por qué…?-la voz le tembló ligeramente y tuvo que carraspear un poco para normalizar su tono de voz-¿Por qué eres tan amable conmigo? No solo digo de la bufanda sino por…intentar hacerme sentir mejor.

-Tú ya sabe porque-fue la sencilla respuesta de Shinta, aunque no era necesaria una mayor explicación de algo que vibraba claramente entre ellos

Shinta se arrodilló en la nieva, aún sujetando los extremos de la bufanda, y luego de unos instantes de incertidumbre, la jaló por la bufanda, para acercarla a él, y de inmediato bajó el rostro para que sus labios fueran al encuentro de los labios de Sakura.

Los labios de ambos se fusionaron sin problemas y tras unos momentos de vacilación, Sakura se relajó contra él y elevó el rostro para mayor comodidad de ambos. Permanecieron así mientras los primeros copos de nieve de una nueva nevada caían sobre ellos

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Era de noche cuando Sakura y Shinta caminaban de regreso a casa de la pelirrosa, sumidos en completo silencio. La joven sabía que él quería hablar del beso que habían compartido sobre la nieve, pero ella no estaba lista para esa conversación. Se habían besado otras veces, pero sabía sin género de duda que no había punto de comparación entre aquellos besos y el reciente. Algo había cambiado. Pero aunque tenía una ligera idea de qué lo hacía diferente, no se sentía preparada para aceptarlo.

Por eso no quería hablar de ello y Shinta, aunque a regañadientes, terminó aceptándolo, pues no volvió a hacer el intento de sacar el tema a flote.

El recuerdo del beso y la necesidad de hablar de ello, había creado una expectación que vibraba entre ellos de manera perceptible. Incluso el dueño del Ichiraku los miró completamente intrigado, cuando habían ido a comer al restaurante

Tan distraída estaba Sakura, que se llevó una enorme sorpresa al ver que ya estaban frente a la puerta de su casa. Luchó contra la desilusión que se apoderó de ella al darse cuenta que había llegado el momento de despedirse de Shinta. Necesitaba estar sola y lejos de él, para poder empezar a asimilar las emociones que la inundaban desde hacía días, pero que se habían intensificado con los sucesos de aquella tarde, por eso era incomprensible el que lamentara aquella separación.

-Bueno…yo…creo que debo regresarte esto-dijo mientras llevaba sus manos a la bufanda para quitársela y entregársela, pero Shinta colocó su mano sobre la suya para detenerla

-Déjalo. Puedes quedártela-Shinta retiró su mano, luego de unos instantes de mantener el contacto

Sakura se revolvió incómoda en su lugar, indecisa entre despedirlo o invitarlo a entrar a su casa, finalmente sus buenos modales se impusieron y le señaló de manera distraída la puerta mientras le decía

-¿Quieres pasar? Hace mucho frío y yo…-que ridículo sonaba aquel pretexto a los oídos de la propia Sakura, pero para su sorpresa Shinta le sonrió mientras daba un paso al frente

-Me encantaría

Sakura abrió la puerta y entró a su casa, seguida por Shinta, colgó su chamarra en le perchero que estaba al lado de la puerta y metió en los bolsillos de la misma sus guantes. Estaba a punto de descalzarse cuando su madre apareció repentinamente frente a ella, con una enorme sonrisa en el rostro

-¡Que bueno que llegas, hija! Llevábamos horas esperándote ¿dónde has estado?-preguntó animadamente mientras la tomaba por la muñeca y la jalaba al interior de la casa

-Bueno yo…-con la cabeza indicó que tenían visita, lo que provocó que la sonrisa de su madre se redujera un poco, pero al momento se recuperó de la sorpresa y dijo

-No importa, me contarás después. Veo que trajiste visitas, así que lo mejor es que ambos pasen, la fiesta a punto de empezar

-¿Fiesta?

Desconcertada por el comportamiento de su madre, Sakura la siguió al interior de la casa, hasta donde se encontraban reunidos casi todos sus amigos. ¿Qué estaba pasando ahí? ¿Por qué aquella repentina reunión?

Su padre, Tsunade y Sasuke estaban de pie en medio de la sala, también estaban ahí Ino con sus padres, Sai, Kakashi, Yamato y Shizune. No eran muchos lo invitados, pero todos parecían festejar algo que ella ignoraba, lo cual no le gustó ni tantito.

Notó la mirada hostil que Sasuke le dirigió a Shinta, por encima de su hombro. Estaba claro que no esperaban la presencia del rubio y que tampoco le hacía ilusión, pero no podía correrlo si había sido ella quien lo invitó a entrar.

-¿Qué está pasando aquí, mamá? ¿Por qué hay una fiesta de la que ni siquiera fui avisada?

-No te sientas ofendida hija. Tu padre y yo pensamos que no había nada mejor que una pequeña fiesta para festejar la maravillosa noticia que tenemos que darte.

-Y.., ¿de qué se trata?

Fue su padre quien se acercó a ella y colocó su mano en su hombro antes de decirle con tono solemne y orgulloso, por la noticia que tenía que comunicarle.

-Sasuke-kun vino a hablar con nosotros y hemos decidido la conveniencia de adelantar la fecha

-¿Adelantar? ¿De qué hablan? Por favor dejen de darme rodeos y explíquenme de qué se trata todo esto.

-La boda-aquella simple palabra, pronunciada por Sasuke, atrajo toda la atención de Sakura, que de inmediato se imaginó de que iba todo, aunque esperaba estar completamente equivocada-Nos casaremos la próxima semana

CONTINUARÁ

Hola todos. Ahora si que pasó mucho tiempo entre el último capítulo y este, lo cual no me gustó nadita. Así que prometo hacer lo posible para que los tiempos entre capítulo y capítulo no sean tan extensos.

Deseaba fervientemente publicar este episodio el sábado…pero no pudo ser. Deseaba hacerlo ese día por una razón muy especial: fue mi ÚLTIMO día de clases. Ese día terminé oficialmente la universidad y pasé a convertirme en una egresada. Mi etapa de formación escolar ha terminado (aunque siempre puedo terminar animándome a estudiar la maestría), algo que no pasa todos lo días. Por eso deseaba que la publicación del capítulo coincidiera con ese día, como mi particular forma de festejo, pero no se pudo y ni modo.

Ahora no les daré adelanto del próximo capítulo porque, como se habrán dado cuenta, representa el final de l primera parte de la historia y prefiero que no sepan nada del rumbo que tomarán las cosas en el próximo capítulo. Aunque si cambio de opinión quizá ponga algo en mi blog, encontrarán el link en mi profile.

Paso a responder algunas cosas:

¿Shinta es Naruto? Pues obviamente no se los puedo decir de momento, pero muy pronto verán algunas pistas para intentar resolver el misterio. Puede que si sean la misma persona, o solo una casualidad el parecido. Ya lo verán próximamente

natsumy black: espero que quedaras complacida con este capítulo, ahí está la escena romántica que deseabas

rokudaime naruto: en efecto, Sasuke cuida a Sakura por al ausencia de Naruto, además de que se siente culpable por la muerte de su amigo y ahora trata de proteger a Sakura y la aldea para "expiar sus culpas"

karen España: una disculpa por no contestarte, pero no tuve tiempo ni para eso.

También paso a agradecer a lunaleen, Uchiha Katze, xakane-chanx, eri mond, Sae-Uchiha, Leonardo, Nasaku Malakiel, SakUra-UchIha-UzuMakI, Loquin y Karen España, por sus comentarios.

2008-08-05