Invierno en el Corazón

Por Ayumi

TODOS LOS PERSONAJES DE NARUTO PERTENECEN A MASASHI KISHIMOTO

Capítulo 15

- Diálogos

" " Pensamientos

Este capítulo contiene escenas subidas de tono que pueden no ser recomendadas para menores de edad o a quien no le guste este tipo de escenas

El suave sonido de la taza de té al colocarse sobre la mesa reverberó con claridad en la habitación. Sakura vio a su madre dar un trago a su té y deseó que aquello lograra calmarla un poco y se redujera la tensión que inundaba la sala. Ambas estaban sentadas en la mesa, tomando un poco de té, pero toda aquella situación no así otra cosa que retrasar la conversación tan necesaria. Había ido a su casa cuando su padre no estaba, segura que hablar con ellos por separado sería mucho mejor que dejarlos hacer frente común contra ella, pero eso no quitaba que su madre se lo pondría tremendamente difícil.

-¿Cómo pudiste, Sakura?-dijo la señora mientras soltaba su taza y la miraba directamente-¿Cómo pudiste hacernos esto a tu padre y a mi? ¿A Sasuke-kun? Terminar con él en la misma fiesta que se había organizado para festejar el adelanto de tu boda.

Una punzada de culpabilidad inundó a Sakura, pero se obligó a si misma a calmarse y no demostrarlo, si su madre se daba cuenta de ello no dudaría en aprovecharse. No se arrepentía de su decisión, tampoco de haberlo hecho, simplemente lamentaba mucho colocar a Sasuke en una posición vergonzosa que no se merecía, por mucho que hubiera actuado a sus espaldas.

-Eso no hubiera pasado si ustedes no hubieran tomado decisiones sin mi consentimiento-se defendió, pero la mirada ofendida que le dirigió su madre indicó con claridad que aquella frase había sido un error y sería usada en su contra

-¡Ahora nosotros somos lo culpables!

-No he dicho eso…

-¡Porque el único culpable es ese tipo, Owagara Shinta! Ese ninja de la Roca a quien has estado vigilando ¿o me equivoco? ¿Crees que no lo sé? Aunque ayer no me lo presentaste, me bastó mirarlo para darme cuanta del parecido entre ese hombre y tu ex compañero, Naruto. Deberías darte cuenta que esa atracción que pareces sentir por él es únicamente por el parecido que guardan.

-Estás equivocada oka-san. Es cierto que el parecido entre ambos me afectó en un principio, pero ahora puedo verlo como una persona independiente. Estoy enamorada de Shinta, no de un repuesto de Naruto

Su declaración pareció apaciguar momentáneamente a su madre, que intentaba asimilar aquel nuevo dato, pero de inmediato recuperó la energía con la que se había estado expresando

-Aunque así sea ¿cómo pudiste decirle a Sasuke-kun que te habías enamorado de otro? ¿No pensaste en el daño que pudiste hacerle?

-Las cosas no son así oka-san. Sasuke-kun no está enamorado de mí, como tampoco lo estaba yo de él

-¡Estabas loca por él!

-Eso fue cuando todavía estaba en la Academia Ninja, ha pasado mucho tiempo desde entonces-aseguró de manera calmada, esperando que hablarle de esa manera calmara a su madre lo suficiente como para poder hablar a fondo.-El orgullo de Sasuke-kun es lo único que ha sido afectado con todo esto

-¿Y te parece poco? ¿Por qué haces esto Sakura? ¡Ibas a convertirte en la mujer que ayudaría a resurgir el clan Uchiha! Y tú lo has despreciado por un simple ninja de la Roca

-Lo amo

Su madre pareció ligeramente descolocada por aquella suave pero firme declaración, pero solo le tomó unos instantes para recuperarse y regresar al ataque

-¿Y eso te parece suficiente?

-Si. ¿Te estás oyendo a ti misma, oka-san? Es la segunda vez que te digo que lo amo y a ti parece no importarte. Sabes lo devastada que me quedé cuando murió Naruto, pues déjame decirte una cosa ¡lo amaba!

-Lo sé-aseguró con suavidad, ante la enorme sorpresa de Sakura-Luego de que él regresara de su viaje con Jiraiya-sama tú te empezaste a comportar de manera diferente cuando hablabas de él; cuando murió y quedaste tan destrozada…era muy obvio lo que había pasado

-¿Aún así no me entiendes? Desde que Naruto murió no me había sentido tan feliz, tan completa…como me siento cuando estoy con Shinta. Sé que tú y papá no están de acuerdo, seguramente hay muchas personas más que tampoco me apoyarán en esto, pero no me importa. Al fin me siento tremendamente feliz, y me voy a aferrar a esta emoción con ambas manos

-Entonces…lo que opinemos tú padre y yo no te importa. Tu decisión no cambiara ni aunque te diga que con esto estás eligiendo entre tu padre y yo y ese tipo

Sakura se sobresaltó de inmediato ante aquel ultimátum. Había esperado quejas, reclamos, y hasta un poco de amenazas. Pero encontrarse de lleno con esa oposición, sobre todo con esa postura tan extremista de parte de sus padres, era algo que no había querido considerar.

Su momento de duda y sorpresa fue interpretado por su madre como una aceptación a sus deseos y relajó en su asiento mientras se permitía a si misma aflorar una sonrisa de victoria.

Pero cuando vio a su hija recuperar la posición erguida y firme, además de la mirada llena de determinación que le lanzó, supo que no había victoria que festejar.

-Me dolerá, pero no me hará cambiar de opinión.

-Comprendo. Entonces no tienes nada que hacer en esta casa. No vuelvas hasta que recuperes la razón.

Sakura contuvo sus lágrimas mientras se ponía de pie. Esperaba el rechazo de su madre a su decisión, pero eso no lo hacía más fácil. Le hubiera gustado contar con el apoyo paterno, pero tampoco se iba a derrumbar o cambiar de opinión si no era así.

Obviamente la postura de padre sería la misma, así que hablar con él sería una pérdida de tiempo. Lo mejor sería darles el tiempo y espacio suficiente para que se hicieran a la idea, quizá eso los ayudara a reconsiderar su posición

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Nunca como en ese momento, Uchiha Sasuke sintió deseos de usar sus técnicas para acabar la vida de personas inocentes.

A causa de que la noticia de que había sido abandonado por Sakura se había corrido por toda la aldea con la misma velocidad en que Lee ejecutaba uno de sus movimientos, no había gozado de un momento de tranquilidad.

Desde que aquella mañana había salido de su casa y se topaba con alguien, recibía todo tipo de miradas. Desde la curiosa, pasando por la burlona, hasta la cargada de lástima. Y esa era la que más odiaba de todas.

Su ego estaba sufriendo un duro golpe, que le costaría un poco de trabajo encajar.

Pero para colmo de males, en aquel momento todo mundo le dirigía miradas curiosas a su paso. ¿La razón? Caminaba al lado de Shinta, su rival de amores. Obviamente todos se preguntaban cómo podía caminar tranquilamente a su lado, o si pensaban enredarse en una pelea por el amor de Sakura, en el lugar al que se dirigían.

Ambos caminaban sumidos en el más absoluto silencio. El motivo de aquel encuentro no era cordial y no tenían razón para fingir que lo era. Ambos sabían la importancia de aquella conversación que iban a sostener, y la necesidad de tenerla lejos de ojos curiosos.

Finalmente llegaron a su destino, un lugar escogido por Sasuke: el campo de entrenamiento del extinto equipo 7.

Shinta permaneció parado en su lugar y se cruzó de brazos de manera arrogante, mientras Sasuke caminó hasta uno de los tres postes que se encontraban en el lugar y se apoyó en el.

-Bueno, ya estamos aquí. Suelta lo que sea que quieres decirme-dijo con tono superior Shinta. Ambos sabían que la posición del rubio se había visto favorecida por la elección de Sakura, y no iba a desaprovechar la oportunidad de fastidiar al Uchiha

-Obviamente sabes de que va esto

-¿Hay diferentes opciones?-preguntó con ironía

-No te conozco, pero cuando dejaste a Okuni para ir detrás de Sakura debí darme cuenta que ibas en serio y no te detendrías hasta conseguirla.

-Sabías que era una amenaza, por eso decidiste adelantar la boda…algo que te salió contraproducente

La mirada que Sasuke le lanzó probablemente intentaba intimidarlo, pero obviamente no lo logró.

-Cuando Sakura te ve…en realidad lo está viendo a él, a Naruto. Lo sabes ¿verdad?

Aquella frase le cayó como un puñetazo en el estómago, para su mala suerte no pudo reprimir su reacción a tiempo y la satisfacción se reflejó en el rostro de Sasuke.

-Eso es mentira-replicó entre dientes

-No lo es. Tú la sabes porque te aprovechaste de eso para confundirla y llegar a ella.

Shinta controló a duras penas la respuesta que quería darle, por muy inconveniente que fuera; finalmente se calmó lo suficiente como para replicarle con el tono más digno que pudo

-No necesito aprovecharme de algo como eso para conseguir a una mujer.

-No voy a ocultar o negar mi desconfianza de ti. Nadie me quita de la cabeza que tu presencia y la Okuni puede representar un enorme riesgo para Konoha, pero tú eres un mayor riesgo para Sakura-Sasuke caminó hasta quedar solo un paso separado de Shinta y ambos cruzaron miradas amenazantes-No debería preocuparme porque no creo que todo esto dure, pero aún así quiero dejarte una cosa clara. Es mi amiga, no te atrevas a hacerle daño o te lo haré pagar

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Por primera vez desde que conoció el ramen, Shinta no lo estaba disfrutando.

La relación con Sakura era oficial y toda la aldea lo sabía porque, a pesar de que aquello apenas había ocurrido la noche anterior, siempre que se cruzaba con alguien, recibía desde miradas de curiosidad hasta desprecio. No es que a él le importara mayormente aquella situación, pero no dejaba de ser incómodo.

Aunque su real preocupación estaba relacionada con la plática/discusión que había sostenido con Sasuke. Esta seguro de que el Uchiha hablaría con Sakura para intentar convencerla del error que estaba cometiendo al estar con él, el problema era que seguramente tenía mucha influencia en ella, aquella que te da una larga amistad, lo que podría hacerla dudar.

"Maldición" pensó con fastidio mientras regresaba su atención al tazón de ramen. Tenía que pensar en ello y planear su próximo movimiento, pero no ahora. En aquel momento lo que en verdad quería era un poco de tranquilidad para poder disfrutar de su platillo favorito.

Acababa de tomar un bocado, cuando sintió una presencia a su lado que lo convenció que no podría disfrutar de su comida como esperaba.

-Hai-volteó a ver al recién llegado. A su lado se encontraba un ninja de pelo gris con la boca y el ojo izquierdo tapado, que sostenía frente a sus ojos un libro.

A pesar de que deseaba comer con un mínimo de tranquilidad, lo que podría conseguir si ignoraba el saludo, los modales que le habían inculcado lo impulsaba a comportarse amablemente, al menos con una inclinación de cabeza.

Iba a regresar su atención a la comida, cuando cayó en la cuenta de que aquel individuo se le hacía muy conocido, de modo que soltó sus palillos y preguntó

-¿Lo conozco?

-Solo nos hemos visto un par de veces así que no hemos sido presentados formalmente, soy Hatake Kakashi

-El famoso "Ninja copia"

-Así es.

-También eras el sensei de Sakura…así que también de Sasuke y Naruto por extensión

En respuesta Kakashi le sonrió, o al menos eso imaginaba al ver la expresión de sus ojos, porque la máscara que cubría su boca le impedía saberlo con seguridad. Cuando su actitud alegre desapareció y lo vio cerrar su libro y colocarlo con solemnidad en la barra, Shinta supo con certeza que le esperaba otra plática respecto a Sakura.

-Hace un rato tuve una plática con Uchiha. ¿También recibiré una amenaza de su parte, Kakashi-sensei?-le imprimió un dejo burla al término 'sensei', pero para su desconcierto le pareció que el peligris se quedaba congelado un momento, algo bastante extraño porque no había dicho o hecho algo sorprendente, pero de inmediato se recuperó y se giró en su asiento para mirarlo fijamente.

-Sasuke está preocupado por todo esto con Sakura

-Porque lo humilló cancelando una boda que él había organizado y ahora toda la villa lo sabe

-También por eso. Pero tienes que entender que ellos son amigos desde hace años y tras la muerte de Naruto se han vuelto más unidos, obviamente a todos, y no solo a él, nos preocupa tus intenciones con Sakura

-Hasta donde yo sabía, Sakura es lo suficientemente madura como para tomar sus propias decisiones y esperan que estas sean respetadas.

-Cierto. Pero eso tampoco significa que sus amigos debemos dejar de preocuparnos por ella. Sabes muy bien que las relaciones entre Konoha y la Roca han sido muy tensas en los últimos tiempos, no puedes esperar que no tengamos reservas en cuanto a ti y tus intensiones

Shinta torció un poco el gesto, por el uso del argumento e las tensiones políticas de sus aldeas, pero cuando habló lo hizo con el tono diplomático que tanto le había recalcado el Tsuchikage, que debía usarse en situaciones como aquella

-Es cierto que nuestras aldeas no son precisamente aliadas, pero tampoco estamos en guerra. Tenemos un enemigo en común y estamos trabajando en equipo, junto la aldea del Viento, para poder solucionar la situación. Eso debería bastar para saber que no soy ningún peligro para su seguridad; en cuanto a Sakura ¿no podría interesarme solo por ser ella?

-Claro que si. Es una gran chica y cualquiera podría enamorarse de ella, solo quiero hacerte entender que tendemos nuestros motivos para tener nuestras reservas respecto a una relación entre ustedes.

-Sé que tienen sus motivos, pero me molesta que todos asuman que soy un peligro para ella. No soy tonto, sé que hay muchas cosas en contra nuestra, pero tampoco quiero pensar mucho en ello. En lugar de eso prefiero concentrarme en pasar el tiempo con Sakura de la mejor manera.

Kakashi lo observó fijamente, evaluando sus palabras, intentando encontrar algo que lo delatara, que le quitara sinceridad a sus palabras, pero no lo encontró.

-No le hagas daño ¿de acuerdo? Ya ha sufrido bastante como para que tú le hagas más daño. Lo que sea que te haga Sasuke si dañas a Sakura, será nada comparado con lo yo que te haré.

Las miradas de ambos se cruzaron, la amenaza de Kakashi no solo permanecía flotando en el aire, sino que estaba perfectamente visible en la mirada que le dirigía el famoso ninja. Al final fue Shinta quien desvió la mirada, molesto por toda aquella situación.

-Como quieran-dijo con una mueca de fastidio.

Iba a regresar su atención al tazón cuando algo pareció atrapar su atención por completo. Aquello desconcertó a Kakashi ¿Qué era lo que había obtenido su total atención?

Descubrió para su total desconcierto que lo que había atrapado su atención era su Icha Icha que había colocado sobre la barra

-Es el "Icha Icha Tactics", es uno de los libros pertenecientes a la colección Icha Icha. ¿Acaso nunca habías visto uno?

-A decir verdad no. Esos libros están prohibidos en mi aldea

Kakashi frunció el ceño, desconcertado por esa noticia. Era la primera vez que sabía que el libro del difunto Jiraiya era prohibido en algún lugar. La censura seguramente era muy estricta en la Aldea de la Roca

-¿Por qué?

-No tengo idea-respondió con vaguedad y se encogía de hombros.

-Entonces… ¿nunca habías visto uno?

-Bueno en algunas misiones que he hecho he podido verlos en las librerías, pero nunca lo he leído.

Para Kakashi aquello era poco menos que un horror.

En su opinión los libros que había escrito Jiraiya debían ser conocidos por todo mundo, siempre y cuando fueran mayores de edad, claro. Así que para solucionar aquello, le acercó el libro a Shinta, quien lo tomó entre sus manos y comenzó a hojearlo.

El peligris lo vio dar una lectura rápida a varias de las páginas mientras él aprovechaba para pedir su propia orden de ramen. Acababan de ponerle en frente su tazón cuando Shinta colocó el libro en la barra con un claro gesto decepción en el rostro

-Este libro es un plagio-anunció con rotundidad

Los palillos, que Kakashi estaba por separar, se partieron en dos mientras su quijada se desencajaba y llegaba al suelo de la impresión. Cuando logró recuperarse de la impresión se levantó de golpe, listo para encarar al acusador y limpiar el honor del difunto sanin

-¡¿Qué?! ¡Eso es una tontería! ¿En qué te basas para decir eso?

-En que nunca antes había leído ese libro y sin embargo sé como transcurre la trama. Estoy seguro de haber leído antes esos mismos diálogos, además que esos errores gramaticales no son fáciles de confundir. No tengo una sola duda de que yo ya he leído este libro

-¡Entonces el libro que leíste es el plagio! Conocí a Jiraiya-sama, el escritor, y te puedo asegurar que era incapaz de plagiar una obra de la que él estaba tan orgulloso-aseguró Kakashi más calmado respecto a la acusación, pero preocupado por el posible plagio del que pudiera estar siendo objeto su tan amado libro. Al ver su reacción Shinta se limitó a encogerse de hombros y decir

-Entonces así habrá sido-concedió con diplomacia, pues no tenía ganas de escuchar una defensa apasionada que podría llevarle mucho tiempo.

Ambos dieron por terminada aquella conversación y procedieron a consumir sus respectivos tazones en silencio. En cuanto Shinta terminó y pagó su consumo, se despidió respetuosamente a Kakashi y salió del lugar.

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-Hola

Sakura respondió el saludo de Shinta con una enorme sonrisa mientras se apoyaba en la pared de la entrada, llevaba horas esperando volver a verlo, y al fin estaba frente a ella. Se enderezó e hizo a un lado para permitirle la entrada.

En cuanto cerró la puerta y se aseguraban la privacidad, se lanzó a sus brazos y enterró el rostro en su pecho, satisfecha de verse rodeada por su calor corporal y su aroma. Hasta ese momento no se había dado cuenta de lo mucho que necesitaba eso.

-¿Estamos solos?

-Si. Los señores Yamanaka se fueron un par de días a una ciudad cercana

-¿Ino-san?

-En casa de Sai. Quiere aprovechar que sus padres no están para poder pasar la noche con él. Sus pobres padres aún piensan que Ino esperará hasta el matrimonio-comentó de manera burlona

De inmediato sintió los brazos de Shinta rodearla con fuerza, se sentía más relajado ahora que sabía que estaban solos. Lo último que necesitaban era crear problemas con quienes le habían dado hospedaje en aquellos momentos.

Ambos hubieran deseado seguir en esa posición un rato más, pero el estómago de Shinta expresó claramente su opinión respecto a quedarse ahí. Con un ligero rubor cubriendo sus mejillas, lo que aumentó su vergüenza, ambos se separaron y caminaron en dirección al comedor, sobre cuya mesa los esperaban un par de tazones de humeante ramen.

Comenzaron a degustar sus respectivos tazones en silencio, Sakura sabía que no tardaría en llegar el interrogatorio sobre como había resultado la reunión con sus padres, pero quería disfrutar de un rato de tranquilidad que tanto merecía.

Pensó en ser ella quien sacara un tema que la distrajera al hablarlo, pero no se le ocurría uno. Pero de pronto una idea le iluminó la mente y supo exactamente qué quería preguntarle.

-Quiero que me cuentes una cosa.

-Lo que quieras, tú solo dime qué

-Háblame de tus amigos

-¿Mis amigos?

-Si. Tú ya conoces a los míos y siento mucha curiosidad por los tuyos. ¿Tienes muchos? ¿Eres muy amiguero? ¿Nunca has tenido problemas para hacerlo?

A pesar de que eran unas preguntas completamente comprensibles, considerando que a pesar de todo sabía muy poco de él, le recordó ciertas cosas que cosas que sabía respecto a Naruto y de inmediato relacionó su curiosidad con las palabras que Sasuke le había dicho aquella misma mañana

"Cuando Sakura te ve…en realidad lo está viendo a él, a Naruto."

Frunció el ceño con molestia mientras se ponía tenso y apartaba el tazón de ramen que con tanto entusiasmo había estado devorando; aquello bastó para desconcertar completamente a Sakura, pues era obvio que aquella simple pregunta lo había molestado de sobremanera sin razón alguna

-¿Qué pasa? ¿Por qué te has molestado?

-¿Intentas compararme con Naruto? ¿Qué prefieres que te diga? ¿Que fui un chico solitario y sin amigos o todo lo contrario?-escupió con rabia aquellas preguntas mientras se levantaba del lugar y la encaraba con los brazos en jarras

-¿De qué hablas? No te estoy preguntando eso porque quiera buscar un punto de comparación, simplemente quiero conocerte mejor. A pesar de que te amo sé muy pocas cosas de ti, solo sé lo que contaste aquella vez en el Ichiraku ¿acaso no es normal que sienta curiosidad por tu pasado?-para recalcar la molestia que había provocado en ella, golpeó con fuerza le mesa y de inmediato esta se desintegró en trozos

Shinta se obligó a si mismo a recuperarse de la enorme sorpresa que aquella acción había provocado en él. Sabía de la fuerza sobre humana de Sakura, pero ver sus efectos, en medio de una discusión, era ciertamente aterrador.

Pero si él estaba sorprendido, Sakura no se quedaba atrás. Aunque logró disimular su sorpresa, apenas podía creer que sus emociones la habían dominado hasta ese punto. Desde que Naruto había muerto se había comportado un poco más fría y controlaba mejor su temperamento. Obviamente Shinta parecía haber acabado con ello.

El ver la mesa ser destruida, además de las palabras con las que Sakura se había defendido, provocó que la incomodidad y la culpa aumentaran dentro de él. No había forma de desmentir todo lo que Sakura le había dicho, pero la realidad es que las emociones que lo invadían cuando pensaba que estaba siendo comparado con alguien, con la posibilidad de salir perdiendo en esa comparación, no tenían nada de racionalidad.

Era peor que eso. Podía soportar que otras personas lo compararan, pero pensar que Sakura lo hiciera…

Exhaló un suspiro de derrota, convencido de lo que tenía que hacer para remediar su metida de pata.

-Insisto, esto se está convirtiendo en una costumbre en mi.-murmuró más para si mismo que para Sakura mientras se rascaba nerviosamente la nuca-Lamento haberte dicho eso. Reaccioné de manera exagerada

-Muy exagerada-Shinta decidió no desmentir aquello, pero hizo como si no lo hubiera escuchado

-No me gustan las excusas, pero creo que yo también estoy un poco tenso y salté a la menor oportunidad. Estás en tu derecho de…preguntarme todo lo que quieras, y obviamente yo te responderé. ¿Quieres saber sobre mis amigos?-Sakura asintió de no muy buena gana, todavía molesta por aquella pequeña discusión de hacía unos momentos-Pues… jamás he tenido problemas para hacer amigos, de hecho algunas veces parecía como si pelearan por serlo; pero aún así tengo pocos a quienes puedo considerar amigos. Compañeros de misión, camaradas, gente con quien pasar un rato divertido, tengo muchos; pero los amigos con quienes tengo un lazo muy fuerte, casi de hermandad, son apenas tres: Okuni, Eizan y su esposa Kana, aunque ella ha sido mas amiga de Okuni que mía. Hace un par de años murió otro amigo muy apreciado por mi, así que solo me quedan ellos

-En el Mausoleo de los Caídos dijiste 'un par'-le recordó Sakura con sospecha, pero Shinta se limitó a encogerse de hombros, quitándole importancia a aquella aparente mentira

-Uno de ellos se podría decir que entraba en la categoría de compañeros de misión. Kosuke…él era un amigo.

-Co…comprendo. ¿Cómo murió?

-En una misión. Fue un desafortunado accidente, estaban huyendo de sus perseguidores cuando cayó y no pudo controlar muy bien la caída; atravesó un techo de cristal y los fragmentos le cortaron la femoral. Murió desangrado antes de que pudieran llegar a ayudarlo

-Lo…lamento

Shinta nuevamente se encogió de hombros, tratando de quitarle importancia al asunto, pero su mirada mostraba claramente que aquello todavía le afectaba, a pesar de que se comportaba como si no fuera así. Decidió hacer uso de su tacto y cambiar un poco el tema

-Eizan y Kana son los papás de Shinta-chan ¿verdad?

-Así es

-¿Llevan mucho tiempo de casados?

-¡Que va!-respondió con una enorme sonrisa-Se casaron el día anterior a que Okuni y yo emprendiéramos el camino hacia Konoha

-Oh…como me dijiste que el bebé ya tenía unos meses

-Si, pero la boda es reciente. Eizan se resistía con uñas y dientes a casarse. Siempre había sido un mujeriego, algo egoísta y temeroso del compromiso; cuando Kana quedó embarazada decidió que lo mejor para ambos era no casarse y solo hacerse responsable del bebé

-Y… ¿qué lo hizo cambiar de opinión?

-Kana es la mujer perfecta para él. Nunca lo presionó, se limitó a soltar la cuerda y esperar a que él regresara solo…mientras ella salía con otras personas. Cuando Eizan no pudo soportar los celos por más tiempo, o aguantar la idea de que otro hombre estaría tiempo completo con su hijo, no le quedó otra opción que regresar de rodillas a pedirle que se casara con él.

-Cielos…

-Kana es lo suficientemente lista y segura para garantizar que el matrimonio irá bien. Ambos han sido amigos toda la vida, así que se conocen muy bien, y ella nunca ha intentado cambiarlo. Sabe que siempre será un coqueto incapaz de resistir el hacer un comentario a alguna mujer hermosa, pero mientras todo eso sea inocente y no rebase los límites, ella no tiene problemas.

Al escuchar aquella descripción Sakura sintió una punzada de envidia. Esa chica tenía que ser muy segura para retener a su lado a un hombre que había sido un mujeriego. En cambio ella había estado muriéndose de la preocupación y celos cuando, luego de aceptar sus sentimientos por Shinta, se dio cuenta que él seguiría viviendo al lado de Okuni. Su espectacular ex novia.

Sentado cómodamente en el sillón, continuaron compartiendo diversas anécdotas; aunque fue él quien compartió un mayor número de ellas, muchas de las cuales provocaban las risas en Sakura y la relajaban cada vez más. Poco a poco, y sin poder impedirlo, se vio invadida por el sueño, al que terminó de ceder cuando apoyó su cabeza en el hombro de Shinta.

Shinta la observó dormir atentamente, sus ojos devoraban cada detalle de su rostro, la mera en que su respiración agitaba un mechón de cabello rosado que se le escurría por la frente. La había recostado contra el sillón en cuanto se percató que se quedó dormida. Probablemente debía llevarla arriba y recostarla en la cama, pero no quería correr el riesgo de despertarla y terminar con el momento.

Un ninja siempre debía estar alerta a todo su entorno y a quienes le rodeaban, sobre todo si era alguien a quien recientemente conocía, al menos así había sido instruido él. El hecho de que Sakura durmiera tranquilamente a su lado, demostraba un grado de confianza que provocaba sentimientos contradictorios en él.

Sin poder resistir el impulso se inclinó sobre ella, justo en el momento en que abría los ojos. Se detuvo al instante, pero no se retiró. Por el contrario, ambos permanecieron quietos, con las miradas clavadas en los ojos del otro. El ambiente se cargó de expectación, la tensión entre ambos aumentó cuando la mirada de Sakura abandonó los ojos y se clavó con intensidad en los labios, segundos antes de incorporarse y fundirse en un apasionado beso.

Shinta colocó una mano tras la nuca de Sakura, para acercarla aún más a él e impedirle la retirada. Como si eso fuera posible.

Para no quedarse atrás, Sakura también colocó su mano en la cabeza de Shinta. El cabello empezaba a crecerle, pero aún era demasiado pequeño, y le provocaba una curiosa y placentera sensación en la palma de la mano.

Torpemente, y sin separarse, se incorporó del sillón por completo para poder abrazarlo con comodidad. Sus labios se separaron, pero de inmediato Shinta la besó repetidamente por la frente, sus mejillas, los ojos, hasta regresar a los labios, que devoró con pasión.

Sumergida en el momento y siguiendo un impulso, rodeó con sus manos la cintura de Shinta para poder sacar la playera de sus pantalones y poder meter las manos bajo la misma. Su torso se sentía firme y cálido, y cuando movió sus manos, de manera titubeante, pudo sentir un estremecimiento por parte de él.

La necesidad de aire los obligó a separarse, pero Sakura aprovechó el momento de libertad para decir

-Quítatela. Quítate la playera-le costó trabajo reconocer aquella voz como propia. Esa voz sonaba ronca y anhelante. La mirada de Shinta se había oscurecido a causa de la pasión en al que se encontraban sumergidos y no pudo reprimir el pensamiento de que seguramente su mirada era idéntica

-¿Cómo?-escuchar aquel desconcierto fue reconfortante para ella, pues indicaba que no era la única que se encontraba inmersa en la pasión del momento

-Quiero que te quites la playera-murmuró contra su cuello, antes de besarlo en ese lugar.

Apenas podía reconocerse a si misma en aquellos momentos. Nunca se hubiera imaginado que sería ella quien llevaría la iniciativa en una situación como aquella. Pero era ella quien no quería detenerse, quien deseaba desnudarlo, y a ella de paso, era ella quien quería más y más.

Con suavidad, pero también con firmeza, Shinta la tomó por los hombros y la separó de él. Con su mano recorrió su cuello hasta tomarla por el mentón y elevarle el rostro lo suficiente para poder mirarla directamente a los ojos

-¿Estás segura de esto? Porque no creo que estés lista para lo quieres, para lo que ambos queremos hacer. No quiero aprovecharme de ti si no estás lista, emocionalmente hablando.

De alguna manera el que se mostrara dudoso por su seguridad y preocupado por sus necesidades, a pesar de la más que evidente erección que poseía, borró cualquier atisbo de duda que pudo haber tenido.

Shinta extendió la mano con la que le sostenía el mentón, y cubrió su mejilla. Ella cerró los ojos y se recargó contra esa mano mientras decía

-Nunca había estado tan segura de algo. Quiero hacer el amor contigo. Te deseo como no tienes una idea.

Shinta no dijo nada, se limitó a separar los dedos para cubrir la mejilla y llevó su dedo pulgar a los labios de Sakura, los cuales recorrió con lentitud, mientras mantenía la vista fija en ese movimiento.

Sakura nunca hubiera pensado que algo tan simple como esa caricia pudiera excitarla tanto. Pero así era.

Finalmente el dedo de Shinta se detuvo en el labio inferior y con suavidad lo presionó lo suficiente para separarle los labios.

-Si que lo sé-aseguró antes de inclinarse y volver a fundirse en un beso.

Sintiéndose seguro respecto al deseo de Sakura, ya no se contuvo y la rodeó por la cintura con un brazo mientras su mano derecha se colocaba de manera extendida sobre sus costillas, abajo del pecho, pero a suficiente distancia para pudiera sentir la punta del dedo medio rozar la curva de su pecho.

Tan concentrada estaba en el beso, que fue una enorme sorpresa cuando sintió la mano rodear la curva del pecho mientras su dedo pulgar se encargaba de frotarle el pezón. La sensación fue tan poderosa que no pudo reprimir un gemido de indudable placer, que exhaló contra sus labios.

Shinta rompió el beso, pero apoyó su mejilla contra la de Sakura y le dijo en el oído

-Una recámara. ¿Dónde hay una?-aquello le provocó una estremecimiento, pero logró despejar su mente lo suficiente como para poder ubicar la habitación

-En el piso de arriba. La puerta enfrente de las escaleras

-Perfecto

Sin darle a tiempo a reaccionar, Shinta tomó en brazos y se encaminó de prisa a la recámara. No perdieron el tiempo en encender la luz al entrar en la recámara, pero Shinta tomó la precaución de cerrar la puerta de una patada, por si hubiera un cambio de planes y llegaran los dueños de la casa, antes de tiempo.

Con cuidado la colocó en el borde de la cama, ante lo que Sakura extrañó de inmediato la sensación de estar en sus brazos, después de todo era la primera vez que un hombre la llevaba en brazos fuera de una misión, pero a cambio tuvo el placer de verlo quitarse de manera apresurada la ropa.

Su playera salió volando y estaba a punto de bajarse los pantalones, cuando pareció pensárselo mejor y retiró sus manos de la cinturilla del pantalón. No tuvo tiempo de sentirse decepcionada porque de inmediato volvió a tomar por asalto a sus labios.

Aún así, ella no pudo resistir las ganas de quitar aquella barrera de prendas que le impedían un total contacto piel con piel. Con movimientos torpes intentó bajarle el pantalón, pero las manos de él la detuvieron de inmediato e interrumpió el beso para decirle

-Calma Sakura. No vayas tan deprisa, tenemos toda la noche y podemos tomárnoslo con calma-con aquella promesa vibrando en sus oídos, se sintió un poco mas tranquila y relajada.

Los labios de Shinta recorrían con suavidad su cuello mientras sus manos se encargaban de soltar uno a uno los botones de su blusa. Con lentitud abrió la blusa y le dirigió una mirada de apreciación a sus pechos, cubiertos por un sencillo sostén.

-Preciosos-susurró antes de inclinarse y tomar un pezón entre sus labios, a través de la tela del sostén.

Con tranquilidad y ternura la había despojado de todas su ropas mientras recorría todo su cuerpo, alternando las caricias con los labios y las manos. Sakura no era una inocente respecto al sexo, pero jamás había imaginado que el cuerpo humano fuera capaz de sentir al mismo tiempo tantas emociones placenteras y que ella tuviera tantos puntos de placer.

No se habían dado el tiempo ni de prender la luz, pero con las cortinas abiertas y la luz de la luna entrando por la ventana e iluminando con claridad el cuerpo de Shinta, a Sakura le pareció que nunca antes había visto algo tan perfecto. Pero no le dio tiempo de recrearse en el espectáculo que presenciaban sus ojos, pues Shinta regresó a ella y capturó sus labios con un beso que borró todo pensamiento de su mente, mientras la recostaba y él se colocaba sobre ella.

De nuevo los hábiles dedos de Shinta se adentraron en ella. Las nuevas caricias la acercaron aún más al clímax, pero seguían sin permitirle alcanzar la liberación que su cuerpo anhelaba. Cuando finalmente parecía que estaba a punto de alcanzarlo, Shinta se detuvo.

Estuvo a punto de gemir de frustración, pero cuando sintió que él se preparaba para penetrarla. Los dedos fueron reemplazados por el miembro de Shinta, que se preparaba para entrar en ella.

Pero aún en ese momento, quiso tomarse su tiempo. Ante sus ojos, Sakura se veía hermosísima en aquel momento y aquello era motivo suficiente para querer hacer ese instante lo mas duradero posible.

Su piel estaba completamente perlada de sudor, las pupilas estaban completamente dilatas y brillaban con inconfundible pasión, la misma que reflejaban con claridad sus endurecidos pezones, que le atraían como si de un imán se tratara y no pudo reprimir el impulso de inclinarse y saborear nuevamente uno de ellos.

Sakura gimió con desmayo. Evidentemente estaba al límite, podía sentirlo con claridad. Negarle durante más tiempo el placer, también sería negárselo a él, así que se preparó para penetrarla por completo.

La vio cerrar los ojos y ladear el rostro, aquello podía ser un simple movimiento causado por la excitación, pero las odiosas palabras de Sasuke se colaron en su mente, dejándolo frío.

Se retiró de inmediato, ante lo que recibió un gemido de protesta mientras Sakura lo tomaba por la espalda, para evitar que se alejara más. Pero él estaba mas preocupado por otras cosas.

Tomó el rostro de Sakura con sus manos y la obligo a abrir los ojos y que lo enfocara, a través de la bruma en la que parecía estar sumida. Cuando sintió que la mente de la pelirrosa estaba medianamente despejada como para escucharlo con claridad, le ordenó con voz firme

-Di mi nombre, Sakura

-¿Mmm?

-Di mi maldito nombre, Sakura

Por un instante temió que la respuesta deseada nunca llegara. Pero entonces, por un momento, la vista de Sakura se despejó por completo y pronunció con voz ronca, pero sin asomo de nuda

-Shinta

Estuvo a punto de alcanzar el orgasmo con solo escuchar su nombre de sus labios. En lugar de ello la recompensó con un apasionado beso y retomó el lugar que había abandonado instantes antes.

Con cuidado y lentitud penetró ella. Las paredes de la joven se cerraron en torno a él mientras avanzaba cada vez más hasta que una inesperada barrera lo detuvo. Inmediatamente entendió lo que aquello significaba, pero ya no podía detenerse y dar marcha atrás.

Atravesó la barrera sin problemas y la única reacción que obtuvo de Sakura, fue un débil gemido de dolor y un estremecimiento. El nivel de excitación de Sakura era tal, que en cuanto Shinta le penetró por completo y se detuvo, el orgasmo, que tanto tiempo la había rondado pero sin llegar a ella, la golpeó de lleno.

Verla alcanzar el clímax estuvo a punto de que Shinta alcanzara el suyo, pero logro contenerse y mantenerse quito y sin moverse un centímetro, a pesar de lo mucho que sus instintos le indicaban que se moviera de inmediato y no parara hasta derramarse. Fue especialmente difícil debido a la marea en que las paredes de Sakura se comprimían alrededor de su miembro.

Cuando el orgasmo remitió un poco en la joven, Shinta le dedicó una deslumbrante sonrisa, que fue correspondida con una temblorosa

-¿Estás bien?-le preguntó con dulzura mientras se inclinaba sobre ella y la besaba en la punta de la nariz

-Mejor que bien-le respondió la joven en un murmullo

-Me alegro. Pero esto no ha hecho más que comenzar.

Estiró sus brazos y llevó los de Sakura por encima de su cabeza, enseguida entrelazó sus dedos y empezó a moverse.

Primero con lentitud, pero poco a poco fue aumentando el ritmo de las embestidas, hasta que estas alcanzaron un ritmo frenético. Soltó sus manos y las colocó bajo las caderas de la joven, alzándola un poco para poder entrar con mayor profundidad, a lo que Sakura respondió con grito de placer.

Finalmente las sensaciones que invadían su cuerpo, fueron demasiadas para Sakura. Alcanzó su nuevo orgasmo mientras lágrimas de placer salían de sus ojos y gritaba el nombre de Shinta. Él ya no pudo contenerse más, y finalmente lanzó un gruñido de placer mientras el orgasmo lo recorría por entero.

CONTINUARÁ

Primero que nada quiero hablar un punto importante.

Desde que empecé a publicar mis fics, he conocido el lado padre esto. Es decir, los comentarios. Pero también conocí la parte mala: el plagio. ¿Pueden creer que me encontré un plagio de "La noche mas tormentosa"? En su momento me molestó muchísimo, aún sigo de hecho, ero creo que ya lo solucioné. Si quieren saber como estuvo la cosa, en mi blog les contaré todo el chisme

De todas formas consideré conveniente dar una advertencia, debido a cierto tipo de plagios que he visto en internet: NO AUTORIZO A NADIE A PUBLICAR HISTORIAS MÍAS EN OTRA PÁGINA. AUNQUE ME CITEN COMO AUTORA Y DIGAN QUE ES PARA DIFUNDIRLA.

Espero que esta advertencia sobre, pero prefiero dejarlo claro ahora.

Ahora entrando de lleno en el capítulo Por lo visto a muchos les gustó el pantó a Sasuke…a mi también. El ego del Uchiha ha quedado golpeado y me alegro. Por otra parte ¿qué les ha parecido el lemon? Debo admitir que lo había planeado de otra manera, pero las cosas se fueron dando así y este es el resultado. Espero que les guste; pero si tienen algún comentario, no duden en dármelo.

Gracias a: lunaleen, Uchiha Katze, Nakasu Malakiel (en respuesta a tu pregunta, quien se sorprendió fue Okuni; es Shinta quien le informa), Eri mond licht, Mikapunzel, Leonardo, natsumy black, Loquin, Acoatl (he de decir que Hinata ya tuvo su participación en este fic. No tengo planeado nada más para ella XDD. Será hasta el próximo fic), akane-chan (eso ya se verá pronto), Sakurass y uzumaki

El próximo capítulo está muyyyy avanzado, solo me falta media escena, así que estará pronto. Girará en torno a las reacciones de los demás personajes. Ah, y más lemon XDD

2008-09-13