INVIERNO EN EL CORAZÓN

Por Ayumi

Los derechos sobre la obra "Naruto" son propiedad de Masashi Kishimoto

CAPÍTULO 17

" " Pensamientos

- - Diálogos

El suelo se sentía frío y duro bajo Sakura, pero ni por la incomodad estaba dispuesta a levantarse. En realidad estaba en contra de cualquier movimiento que la obligara a separarse de Shinta y romper con aquella armonía y tranquilidad que disfrutaba luego de un arrollador orgasmo. Un brazo de Shinta la apretaba por la espalda contra él, al mismo tiempo que enterraba sus dedos en los cabellos de ella.

-¿Estás cómoda? Podemos subir a la cama-le dijo él mientras miraba de reojo la cama, que se encontraba a unos pasos de ella. Sakura también la miró, pero optó por abrazarlo con fuerza

-No, aquí estoy muy bien.

Tenían un par de días viviendo juntos, las cosas se habían desarrollado de tan buena manera que incluso ya habían establecido una agradable rutina. El punto agradable de aquella rutina era hacer el amor en cuanto lograran estar a solas en su departamento.

Aquel había sido un día complicado para ambos y habían terminando desahogando esa tensión haciendo el amor. La cama les había parecido tan lejana en aquellos momentos…y seguía pareciéndolo.

Sakura se acurrucó contra él y con su mano empezó a recorrer el torso de su amante. Le provocó una curiosa sensación de placer cuando vio que las tetillas de Shinta se endurecían con aquella simple caricia; la conciencia de que podía excitarlo con facilidad la excitaban por igual.

Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando sus dedos toparon con una cicatriz. Ésta bajaba desde el lado izquierdo de la base del cuello hasta el pecho. Era una marca de una antigua quemadura, a la que el paso del tiempo había logrado desvanecer hasta quedar simplemente como una línea de forma irregular. Su experiencia como ninja médico le había permitido estar en contacto con infinidad de heridas y muchas otras cicatrices, así que no la impactaba en gran medida; sobre todo porque no era tan grave o marcada como muchas otras que le había tocado ver, pero bastaba para despertar su curiosidad.

-¿Te molesta?-la voz de Shinta atrajo su atención y alzó el rostro para mirarlo-Me refiero a si te molesta la cicatriz

-No. Solamente que…no la había visto bien

-¿De verdad?

-Créeme. Lo que hacemos me parece tan nuevo y tan…excitante, que no le había prestado mucha atención. Hasta ahora.

-Espero que no…repugne

-¿Estás loco? No me causa ningún problema. Soy una ninja médico y he visto innumerables cicatrices a lo largo de los años, esto no es nada para mi. Además, no es muy notoria.

-En todo caso, si te molestara, podríamos apagar la luz. Dicen que de noche todos los gatos son pardos.

-Baka. Esta cicatriz de nada no puede disminuir tu enorme atractivo-le aseguró en broma con una enorme sonrisa

-Lo sé-respondió Shinta con simpleza y una sonrisa arrogante

-Que modesto-le comentó de manera irónica

-La falsa modestia no va conmigo. No me siento inseguro respecto a la marca, de hecho hasta me enorgullezco de ella, pero a ti te podía molestar como se veía

-Claro que no. No soy tan superficial como para que me importe algo así-al cabo de unos instantes de silencio preguntó-¿Por qué te enorgulleces de ella?

-Pues…dicen que las canas, las arrugas y las cicatrices son marcas que representan nuestras experiencias. Esta cicatriz representa la vez que he estado más cercano a la muerte…y sobreviví.

-Te refieres a la vez que sobreviviste a un ataque ¿verdad? Cuando perdiste la memoria por un tiempo

-Si.

-Háblame de tu ella, de tu pelea

-No hay mucho que contar

-Vamos, tengo curiosidad

-Es que en serio no tengo mucho que contar porque no recuerdo nada., mi mente está en blanco sobre ese suceso. Como yo fui el único sobreviviente, no se sabe a ciencia cierta lo que pasó, pero por mis heridas y las marcas del terreno hemos logrado formarnos una idea.

-¿Cuál es esa?

-Fue una emboscada de varios ninjas, no sabemos el porqué atacaron a mi grupo, pero yo fui el único que logró sobrevivir.

-¿Estuviste muy herido?

-Mucho. Era una masa sanguinolenta cuando me encontraron; los doctores dijeron que fue un verdadero milagro que llegara con vida a la aldea para poder recibir tratamiento. Tenía costillas rotas, diversos huesos fracturados, un pulmón colapsado, una gran quemadura cruzaba mi pecho…pero el verdadero problema estaba en mi brazo derecho. Según los doctores, era increíble el hecho de que hubiera podido respirar, teniendo el pecho calcinado como lo tenía. No me daban muchas posibilidades de sobrevivir, pero el Tsuchikage dice que me aferre a la vida como no había visto a alguien. Pero como te digo, el mayor problema lo tenía mi brazo derecho, fue una verdadera suerte que no lo perdiera o quedara inutilizado

-¿Por qué?

-Era la parte de mi cuerpo que más daño tenía, aunque como todo estaba a un nivel interno que no lo descubrieron hasta el día siguiente. No solo los músculos estaban severamente afectados, sino que los daños llegaban hasta los mismos nervios. Los médicos no estaban seguros si podría recuperar completamente la movilidad de mi brazo o…tendría que dejar la vida ninja

-Pero…te he visto pelear y manejas sin problemas tu brazo derecho, no has adaptado tu estilo de pelea al izquierdo

-Eso es porque entrené muy duró para lograr recuperar la capacidad de mi brazo. Mi…mi cuerpo se repuso medianamente del daño en mi brazo por si mismo, pero para poder recuperar por completo la capacidad del mismo, me sometí a un entrenamiento exhaustivo. Casi todos mis senseis intentaron convencerme de darme por vencido y mejor concentrarme en desarrollar mi brazo izquierdo…pero yo me negué. Estaba convencido que si entrenaba lo suficiente lograría una rehabilitación total de mi brazo derecho; afortunadamente Kubo-sensei, mi principal sensei, tampoco estaba de acuerdo en renunciar a la capacidad de mi brazo derecho y me entrenó sin tregua alguna hasta que mi brazo se recuperó en su totalidad. La katana que uso es debido a ese entrenamiento. Mi sensei pensó que quizá necesitaría un poco de apoyo para realizar ciertos ataques y que una katana me ayudaría mucho. Ahora mi estilo de lucha ya no está tan basado en esa arma, pero me he acostumbrado a ella y no la he soltado.

-Entonces tu recuperación es total

-Correcto. Así que como puedes ver, salir de todo eso con solo una nariz desviada y una cicatriz en el pecho, me parece muy poco

-Eres muy afortunado. Además con tantos amigos, seguro que estuvieron contigo en todo momento. ¿Verdad?

-Pues…lo cierto es que cuando estaba más grave, el Tsuchikage no dejó que nadie se acercara a mí. Los únicos con los que tenía contacto eran los doctores y…Okuni-Sakura se tensó al escuchar ese nombre. Era completamente ridículo lo que sentía, porque era algo imposible, pero le hubiera gustado ser ella quien hubiera estado a su lado en aquellos momentos. Pero Shinta parecía no darse cuenta de sus sentimientos, porque continuó-No se despegó de mi lado hasta que salí del hospital.

Como quería que él dejara de pensar en su ex, Sakura volvió a recorrer con su dedo la cicatriz. Tal y como deseaba, aquello logró desviar la atención de Shinta hacia ella

-Entonces ¿no te molesta?

-Ahora menos que nunca. Esta cicatriz representa que eres un sobreviviente; pero también es una muestra de tu valor, de que eres alguien que no se deja vencer fácilmente por nadie. Ni siquiera por la muerte.

-Me alegra que lo entiendas.

-Y si te queda alguna duda…

En lugar de completar la frase, Sakura procedió a demostrarlo. Se incorporó un poco y su dedo fue reemplazado por su lengua en recorrer la cicatriz

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Habían trascurrido casi dos horas desde el incidente en el parque, el cual concluyó con su arresto, y Okuni permanecía encerrada en una sala de interrogatorios, a la espera de que llegara la persona que se encargaría de el. La joven no era tonta, y por la experiencia en su propia aldea, sabía que con toda seguridad aquella persona ya había llegado pero la trataban de mantenerla lo más nerviosa posible, para hacerla flaquear.

Se obligó a si misma a sentarse correctamente en la silla, no solo porque en la postura en la que se encontraba, sentada casi al borde del asiento y con la espalda recta pero formando un ángulo contra el respaldo, era una postura incómoda, sino porque también era una señal de debilidad. Debilidad que no podía permitirse en aquellos momentos.

Por enésima desde que la habían llevado al lugar, paseó su mirada por toda la habitación simplemente para tener algo con que distraerse. Si bien la habían llevado a una sala de interrogatorio, ésta no tenía nada que ver otras similares en las cuales las torturas formaban una parte importante del mismo; probablemente aquello tenía que ver con el hecho de que hubiera confesado el crimen y se hubiera entregado. La habitación no tenían ninguna ventana y lo único que parecía conectarla al exterior, era una única puerta, que seguramente estaría fuertemente custodiada; fuera de eso el único mobiliario consistía en una mesa y dos sillas, una de las cuales ocupaba en aquellos momentos.

A lo lejos pudo captar un cambio en el movimiento de las personas que custodiaban la habitación; al parecer el momento en que fuera interrogada había llegado.

Por un momento se permitió el lujo de sentir miedo. Sabía muy bien que el interrogatorio al que sería sometida tendría que ser perfecto o corría el grave de riesgo de arruinar la misión por ese incidente. Estaba consiente que no debía mostrarse débil o perdería su única oportunidad de salir avante de aquella situación, pero eso la ponía mas nerviosa. Además temía que aquello hubiera alcanzado a Shinta y lo hubieran citado a él. Si eso hubiera pasado no podría perdonarse jamás haber tenido un descuido semejante.

El sonido de la peurta al abrirse y de pasos que entraban a la habitación, fueron suficiente para erizarle la piel y poner su cuerpo en tensión. El momento había llegado.

Cuando la figura emergió de entre las sombras y la luz iluminó por completo su rostro, Okuni no pudo contener una maldición al ver quien sería su interrogador.

"¿Por qué él? ¿Por qué de entre todo mundo tenía él? Casi preferiría la tortura"

-¿Te molesta verme?-preguntó Sasuke en tono neutro, pero con ese suave tono burlón que ella tanto odiaba, mientras se sentaba frente a ella.

-Un poco. Creo que la opinión que tienes de mi puede influenciarte en contra mía sobre lo que te contaré

-Depende de lo que me cuentes ¿Por qué lo mataste?

No es que Okuni hubiera esperado algo de delicadeza o cortesía, a final de cuentas había matado a un shinobi de la aldea en la que estaba de visita, aún así la rudeza con que aquella pregunta salió de los labios de Sasuke, la desconcertó momentáneamente.

-Ya se lo dije a quienes me detuvieron…intentó abusar de mi

-¿Eso te daba derecho a acabar con su vida?

-Si. Tengo el derecho de protegerme y no había alguien cerca para hacerlo. Además que dudo que lo hiciera.

-Él era un buen ninja, nunca había mostrado algún antecedente que corrobore la acusación que le haces

Okuni sabía que tenía que irse con cuidado y manejar aquella situación lo mejor posible, pero el hecho de que el interrogatorio corriera a cargo de alguien a quien aborrecía, detestaba sus impulsos por contrariarlo y cambiarle el juego; pero si quería salir airosa lo mejor que podía hacer era controlarse y seguir el plan que había logrado tejer en su mente en escasos minutos. Aún así, no logró contener su propia lengua y escupió sin disimular el desprecio

-¿Ahora vas a decir que es mi culpa? ¿Por qué? ¿Por vestir 'provocativamente', pasear de noche por el parque? Tengo derecho a hacerlo y aunque él viera eso como una invitación, no que tenía derecho a atacarme.

Sasuke decidió que merecía un punto por su argumento, así que bajó un poco la agresividad de sus cuestionamientos y pasó a otra duda que lo perturbaba

-Cierto, no existe ningún pretexto válido para que una mujer sea atacada, sea tu caso o no; pero hay otra cuestión que quiero que me respondas ¿por qué te delataste? Pudiste irte y dejarlo ahí, nadie te habría relacionado

Okuni también se relajó un al percatarse del cambio de actitud de Sasuke, además de que la respuesta a esa pregunta la tenía completamente en su mente y con seguridad la respondió

-¿Bromeas? Soy una extranjera y aunque en una misión, pertenezco a una aldea con la que Konoha ha tenido problemas; yo habría sido la primera sospechosa y cuando hubieran llegado a mi, me hubieran cuestionado sobre porqué huí de la escena del crimen y eso no actuaría mucho a mi favor ¿o me equivoco?-no recibió respuesta, pero tampoco la esperaba así que continuó-Lo mejor era hablar de frente. Además, no me avergüenzo de lo que hice; fue por protegerme.

Sasuke entrecerró los ojos al escuchar aquella última frase, por un instante le había parecido captar un tono extraño en su voz.

Se maldijo internamente por no poder interpretarlo correctamente o decidir si se estaba imaginando cosas que nada tenían que ver con el interrogatorio. Morino Ibiki habría sido la elección lógica para llevar a cabo aquel interrogatorio, pero al final él se ofreció a interrogarla. ¿Qué maldito impulso lo había arrojado a ofrecerse?

Desde que Okuni y Shinta llegaran a Konoha, él se había encargado de vigilarla de cerca; ese hecho le había permitido conocerla lo suficiente para saber que siempre se mordía la yema del dedo pulgar cuando se sentía nerviosa…como en aquel momento. Sin embargo, a pesar de que su historia concordaba perfectamente con los rastros que se habían encontrado en la escena del crimen, y sus movimientos y actitudes concordaban con el perfil de una ninja que hubiera sufrido un ataque, había algo sospechoso en su comportamiento, en sus movimientos. Algo calculado.

-¿Cómo lo mataste? Dices no recordar exactamente como sucedió el enfrentamiento

-¿Me culpas también de eso? Además no le veo lo raro, me atacó y me defendí. No esperes que recuerde con exactitud el número de golpes que intercambiamos o si lo patee antes de encajarle el kunai, estaba muy alterada

-Tengo la impresión de que eres muy emocional en tu vida cotidiana pero en un combate sabes mantener la cabeza fría para poder atacar con precisión. Siendo así, no te imagino perdiendo el control en medio de un combate…aunque hubiera sido iniciado por un intento de violación

Aquella velada acusación vibró con fuerza en el profundo silencio de la habitación, aquel halago escondía una insinuación que no le convenía para nada, de modo que retomó su actitud defensiva y alzó de manera orgullosa la barbilla mientras cuadraba los hombros y dijo:

-Ya lo estás haciendo

-¿Qué?

-Usando en contra mía los prejuicios que tienes sobre mi. Justo lo que dijiste que tratarías de no hacer. ¿Y que si soy así en un combate? Ese no era un combate normal, acababa de zafarme de él mientras sentía como desgarraba la ropa, reaccionar fríamente no era mi prioridad en ese momento. ¿Alguna vez han intentado violarte? Entonces no juzgues mi comportamiento por algo que no conoces de primera mano.

Tras aquel estallido, el interrogatorio tomó un camino más formal y las acusaciones quedaron de lado, pues Sasuke decidió concentrarse por completo en preguntar una y otra vez los sucesos, siempre de distinta manera, para poder encontrar alguna duda en sus palabras o contradicciones. No encontró ninguna.

Finalmente Sasuke dio por concluido el interrogatorio y salió de la habitación sin dirigirle una sola mirada. Afuera de la sala de interrogatorios se encontraba Morino Ibiki, acompañado de un puñado de guardias, listos para vigilar a la prisionera el tiempo que fuera necesario. Se había manejado la posibilidad de que Ibiki entrara un rato después que él, para completar el interrogatorio, todo eso en caso de que éste no resultara bien, pero primero debía acudir a avisarle a la Hokage.

Sin correr pero a paso veloz, llegó hasta la oficina de la rubia y entró sin llamar a la puerta, seguro de que lo estarían esperando y lo mejor era no retrasarse por nimiedades como esa.

Dentro de la oficina se encontraban dos guardias ANBU apostados a cada lado de la puerta, a un lado del escritorio estaba Shizune, con la eterna compañía de su cerdo Ton-Ton en brazos, y recargada en el borde del escritorio, con sus brazos cruzados sobre su voluminoso busto, estaba Tsunade.

-¿Y bien?-le preguntó directamente la rubia.

-Afirma que fue defensa propia, porque Kosanabe intentó violarla. La única información que tengo sobre Kosanabe es su perfil, el cual me entregaron momentos antes de entrar al interrogatorio, así que no sé mucho sobre su personalidad. ¿Lo crees capaz de ello?

Tsunade intercambió miradas con Shizune y permaneció callada, meditando la información, finalmente descruzó los brazos y asintió con seriedad

-Era un buen ninja, pero también tenía varias quejas a sus espaldas por maltrato a las mujeres. En alguna ocasión intentó acosar a Shizune, hasta que ella lo amenazó con castrarlo si no la dejaba en paz

Aquello fue una enorme sorpresa para Sasuke. Si bien la explicación que había dado Okuni era congruente y posible, había guardado serias dudas al respecto; dudas que Tsunade prácticamente acababa de echar por tierra.

-De modo que es factible que ella la atacara. Supongo que la hostilidad y reserva que hay hacia los ninjas de la Roca lo haría sentirse más seguro de que su ataque no tendría consecuencias-dedujo Sasuke para si mismo, sin embargo Tsunade se incluyó en el comentario y asintió-¿Quá pasará ahora? ¿Dará la orden para que la suelten?

-Aún no-respondió la mujer con determinación, recibiendo a cambio una mirada sorprendida de su ayudante. Rodeó su escritorio, se sentó tras el y apoyó los codos en el mismo y bajó el rostro-Prefiero que la mantengamos aquí, la interroguemos nuevamente en un par de horas y la mantengamos observada. Su historia puede ser congruente y tener pruebas a su favor, pero prefiero forzarla un poco más. Veremos si un poco más de presión e incertidumbre sobre su destino la hacen flaquear y descubrimos…algo

-Pero Tsunade-sama-protestó Shizune con evidente preocupación-Realmente no hay pruebas que nos permitan retenerla. Ella ha presentado su versión de los hecho y ésta ha sido comprobada, está comprobado que mató en defensa propia.

-Todavía me queda un resquicio de duda, Shizune; duda que puede desaparecer luego de estas horas de analizarla

-Pero… ¿cómo justificaremos esto ante el Tsuchikage? Ella podría quejarse ante él, respecto al trato infringido por la aldea ¿cómo justificará usted que se le retuviera por más tiempo del necesario cuando su coartada había sido comprobada?

-No creo que ella presente una queja formal ante el Tsuchikage por esto-Shizune iba a decir algo, pero Tsunade la hizo callar un movimiento de su mano-Además, ella no tiene por qué saber que ante nuestros ojos es inocente; simplemente creerá que aún estamos comprobando su coartada, lo cual es cierto. Su versión de los hechos puede coincidir con los rastros que se encontraron en el lugar de la pelea, pero aún hay cosas que investigar; como la razón y la forma en que eludió la vigilancia del escuadrón ANBU. Ésta es la segunda vez que ésa mujer logra escabullirse de su vigilancia y eso no me gusta nada

-¿Qué dicen los ANBU que la vigilaban?-preguntó Sasuke a la rubia, pero fue Shizune quien emitió la explicación

-Que ni siquiera vieron en qué momento salió del lugar que se le asignó.

-Por eso los he relevado y le he asignado dos nuevos escuadrones para que no la pierdan de vista-miró directamente a Sasuke y preguntó-En sus primeros días en Konoha, tú la estuviste siguiendo ¿me equivoco?

-No, así es

-Bien. Porque quiero que reanudes tu vigilancia. Ya no puedo confiar en los ANBU para que la vigilen, por mucho que haya aumentado el número de ellos, si ha sido capaz de eludirlos lo mejor es que tú también te encargues de eso. En cuanto la liberemos quiero empieces a vigilarla muy de cerca y no pierdas de vista ni un minuto ¿entendido?

-Si

Shizune exhaló un suspiro de resignación. No estaba muy de acuerdo con aquella medida, sobre todo si eso podía desembocar en un problema diplomático con la Aldea de la Roca, pero al mismo tiempo entendía que Tsunade quisiera estar completamente segura de la inocencia de Okuni antes de liberarla.

Sasuke iba a retirarse, pero la voz de Tsunade ordenándole que se detuviera lo impidió. Intrigado por lo que fuera que se le hubiera ocurrido a la mujer, se giró hacia ella y esperó nuevas órdenes

-Hay otra cosa que quiero preguntarte Sasuke

-¿Si?

-Cuando Naruto…murió-guardó silencio unos segundos, tratando de encontrar las palabras correctas y al mismo tiempo para poder deshacer el nudo de tristeza que siempre se le formaba cuando recordaba aquellos acontecimientos-¿No viste nada raro?

-¿En qué sentido?

-Algo como…gente extraña en los perímetros cercanos, rumores de algún herido que estaba siendo atendido en alguna casa, lo que sea que…

-¿…Que qué?-cuestionó Sasuke, completamente confundido por el repentino cambio de tema y el asunto que parecía estar planteando la Hokage-No había nada. Nada que nos diera una esperanza, por pequeña que fuera, que Naruto hubiera sobrevivido a esa explosión. No hubo ni rastro de su cuerpo y nadie vio nada. Pero todo eso ya lo sabes, no los hizo repetírselo hasta el cansancio hace siete años ¡incluso mandó al lugar un equipo especial de rastreo para que encontraran lo que fuera…y el resultado fue negativo! ¿Por qué está sacando de nuevo el tema? ¿Por qué ahora?

Shizune le miraba asombrada a Sasuke, él raramente perdía los papeles de aquella manera, pero evidentemente el tema de Naruto era algo que lo afectaba.

El propio Sasuke sabía que no era la forma de dirigirse a la Hokage, incluso los ANBU presentes en la oficina dieron un paso al frente y se pusieron rígidos, como poniéndose en guardia por si la situación lo requería. A pesar del paso de los años algunos, mucha gente, ninjas la mayoría, aún dudaban de su lealtad y probablemente aquella explosión los estuviera haciendo cuestionarse si no estaba a punto de acatarla.

No había nada más lejos de la realidad. Pero el tema de la muerte de Naruto aún le dolía y mucho; que Tsunade lo sacara a flote en aquel momento y de aquella manera, con un perceptible dejo de esperanza al límite, no lo ayudaba precisamente.

-Sasuke-kun, creo que es mejor dejar el tema de lado-la voz de Shizune sonó con fuerza debido al profundo silencio que había inundado el lugar, pero ninguno de los dos le prestó especial atención

-¿Es por Shinta? ¿Acaso su parecido la está haciendo dudar?

-No exactamente. Pero Kakashi está teniendo sospechas, dice que son demasiadas coincidencias como para no significar nada

-Y usted… ¿qué piensa?

Tsunade contestó al cabo de unos instantes de meditación y silencio

-Por el momento lo que creo es que deberías avisar a los guardias encargados de vigilar a esa ninja de las Roca, lo que procederá a continuación

Sabiendo que Tsunade no diría una palabra más al respecto, Sasuke se limitó a emitir un gruñido y se alejó en dirección a la sala de interrogatorios.

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Era ya entrado el atardecer cuando Okuni pudo regresar al departamento en el que se alojaba. Después del interrogatorio al que la había sometido Sasuke, permaneció incomunicada por horas, sujeta a una enorme tensión por no saber si le habían creído o si habían ido tras Shinat; finalmente la liberaron, pero no antes de ser interrogada nuevamente, para comprobar que no existieran contradicciones en su historia. Otra persona en su situación quizá hubiera fallado, pero ella no. Había sido entrenada para soportar esa clase de presión y mantener un mínimo de cordura y frialdad para no arruinar la misión; por momentos flaqueó pero al final había resistido y ganó.

Casi con desgana se dirigió a la cocina. En los últimos días había comido muy poco, y su cuerpo parecía haber elegido ese momento para cobrarle factura por ello. Sus labios se curvaron una mueca irónica al ver que lo único que tenía para comer era un bote de ramen instantáneo.

Los tres minutos que tuvo que esperar por su comida se le hicieron eternos. Comió en silencio y de manera autómata; pero cuando llevaba apenas un par de bocados, la invadió un acceso de rabia y desesperación y de un manotazo tiró el bote de ramen, que terminó estrellándose en una pared cercana.

Con su alimento arruinado, no quedaba ninguna razón para seguir retrasando el descanso que tanto necesitaba.

Caminó como una autómata hasta la recámara. No tenía ganas ni de desvestirse, pero sus ropas desgarradas no hacían otra cosa que recordarle los recientes acontecimientos. El acceso de rabia la invadió nuevamente y se arrancó las ropas sin contemplaciones; sus ropas se convirtieron en simples jirones de tela a sus pies, pero para ella eso era indiferente.

Se dejó caer sobre la cama y jaló las cobijas para no pasar frío. Casi al instante se vio sumergida en el sueño.

No supo cuánto había dormido, si horas o minutos, cuando abrió los ojos de golpe, a causa de la presencia que sintió en la habitación. Le tomó solo unos momentos reconocerlo, pero no volteó a verlo ni se incorporó.

-¿Cómo estás? Escuché lo que pasó anoche y vine a ver si estabas bien

-¿En verdad te importa?-le preguntó, aún sin moverse

-Claro que si. Estamos teniendo problemas, pero seguimos siendo amigos y compañeros de equipo.

-¿Ah si?—Shinta frunció el ceño al escuchar el tono irónico con el que había hablado Okuni, que ya se había sentado en la cama y lo miraba desafiante

-Anoche te atacó un tipo y lo mataste. Sé lo mucho que odias tener que matar a alguien, así que asumí que estarías mal y vine a verte. ¿Estás bien?

-Claro que estoy bien. Sobre todo porque probablemente he jodido la misión

-¿Qué?-Shinta entrecerró los ojos con sospecha, esperando una explicación de Okuni-¿Qué pasó en realidad anoche?

-¿En verdad quieres saberlo? Bien, te lo diré. Ese maldito ninja me descubrió husmeando en archivos clasificados, intentó atacarme y tuve que matarlo

-Pero… ¿cómo lo hiciste? Eso debió ocurrir en uno de los cuartos de la torre de la Hokage y el cuerpo lo encontraron en el parque.

-Con el kage bunshin, claro. Mis clones limpiaron cualquier rastro en aquel cuarto, mientras yo montaba toda esa farsa en el parque. Tuve que esmerarme en acomodar la escena y planear lo que diría para evitar que me agarraran.

-¿Te creyeron?

-Claro que si. Afortunadamente ya había acabado su turno de guardia cuando me encontró, de lo contrario mi versión de los hechos no hubiera sido creíble.

-¿Entonces qué te preocupa?

-¡Que yo debía mantener un bajo perfil! Ese era mi principal papel ¡Y ahora eso es casi imposible! Logré burlar la vigilancia de los ANBU's que me cuidan, paro ahora ésta será aumentada y todo se me complicará.

-Comprendo-dijo en tono serio y reflexivo, lo que molestó aún más a la joven.

-No, no comprendes. No entiendes nada-exclamó la joven mientras se ponía de pie y se encaraba de frente con Shinta-¿Cómo puedes entender tú el sentimiento de frustración que tengo conmigo misma? Ésta es la misión más importarte para nuestra aldea y fue puesta en nuestras manos porque éramos los más capaces ¡y yo no he dejado de cometer errores! Pero éste es el peor de todos. Si no hubieran creído mi versión y lo hubieran descubierto todo…habría sido el fin

-No seas tan dura contigo misma

-¡Perfecto! Porque con quien quiero ser dura, es contigo

-¿Conmigo?-repitió completamente confuso el rubio; él estaba cumpliendo con su parte y no tuvo nada que ver con que descubrieran a Okuni.

-Si. Mientras yo me juego la vida, mientras yo cargo con todo el peso de la misión ¡tú te la pasas de lujo! Tú único deber es coger con esa maldita zorra… ¡y ni siquiera parece un sacrificio para ti!

-No permito que te expreses de esa forma-la amenazó con dureza, pero Okuni la ignoró por completo

-¡Me importa un carajo lo que me permitas! Ya empecé y no puedo detenerme. Te veo y me pregunto si la misión sigue importando para ti. Si esta situación hubiera tenido lugar hace unos meses, me hubieras regañado por mi rendimiento, habrías actuado conmigo como el superior que eres y hubiéramos planeado una forma para que este error mío no arruinara por completo la misión. En lugar de eso estás intentando consolarme

Ya era bastante malo que ella tomara una emoción tan normal como la preocupación y convirtiera en un insulto, pero que lo acusara de poner en riesgo la misión…

No iba a quedarse callado ante semejante acusación que carecía por completo de sentido.

-¿Cómo te atreves a poner en duda mi compromiso con la misión? ¡Mi lealtad con la aldea!-exclamó con furia, pero en vez de desanimar a Okuni o hacerla flaquear, la impulsó a encararlo con mayor ímpetu-Déjame dejarte una cosa clara; preferiría cortarme al brazo que traicionar la confianza que el Tsuchikage ha colocado en mi. Daría mi vida por la Aldea y lo sabes muy bien. Así que deja de intentar cargarme con tus propias culpas y remordimientos. Evidentemente fue un error venir a verte-luego de dirigirle una mirada furiosa, se dio la vuelta y se dispuso a salir del lugar

-Me permito darte un consejo: no te encariñes mucho de esta aldea

No había rastro alguno de la rabia que, hasta momentos antes, bullía en el interior de la joven. Aquella frase había sido pronunciada con firmeza pero también con tranquilidad, como lo que era: un consejo de amigo a amigo.

Shinta lo escuchó con claridad, pero hizo ningún comentario. Se limitó a salir del lugar en silencio y con paso firme, sin volver a verla una sola vez. En cuanto tuvo la seguridad de estar a solas enterró la cara en sus manos mientras se veía envuelta en un llanto producto de la presión de las últimas horas.

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Uchiha Sasuke se aguantó las ganas de golpear al borracho que se había parado frente a él y se estaba burlando por haber sido plantado. En su lugar le lanzó una mirada amenazante, que fue suficiente para convencerlo de que cerrara su boca y se hiciera un lado.

Lo último que necesitaba aquel día era estar ese bar; pero cuando había buscado al escuadrón ANBU asignado a la vigilancia de Okuni y lo habían dirigido a ese lugar, supo que no tenía muchas opciones.

Conocía ése lugar a causa de las veces en que él y/o Sakura tenían que sacar a Tsunade de sus 'noches de fiesta'. Cuando murió Naruto dichas fiestas eran diarias, ahora se conformaba con escaparse de la vigilancia de Shizune al menos una vez a la semana. Por suerte para todos, Tsunade estaba envejeciendo.

Con su conocimiento del lugar logró localizarla sin mayores problemas, estaba sentada en una mesa de la esquina al fondo del local. Caminó hasta ella, evadiendo a otro borracho envalentonado, o idiotizado, por el alcohol, que pensaba que podría burlarse de él. Le bastó un pequeño toque en el hombro para arrojarlo al suelo y pasar encima de él.

-¿Qué haces aquí?-le preguntó Sasuke con cierta rudeza. Okuni se enderezó en el asiento y torció el gesto de manera burlona y le dijo

-Perdón mamá. Pero te aseguro que no me estoy emborrachando

Sasuke ignoró el comentario y se sentó al lado de ella. Le quitó la botella de los labios cuando estaba dándole un trago y a cambio recibió una mirada furiosa

-Se supone una kunoichi de tu nivel no debería caer tan bajo como atontar sus sentidos con cosas como esta

-Perdón sensei, no lo volveré a hacer

-Deja de decir estupideces-ordenó entre dientes mientras se inclinaba un poco hacia ella. Okuni se removió incómoda por la cercanía, se recorrió en el asiento para poner distancia y le dio un largo trago al vaso que tenía-¿Qué haces aquí? Éste no es el lugar en el que esperaba encontrarte, sobre todo si consideramos tu…intento de violación

Okuni quedó congelada al escuchar aquellas palabras. Sus sentidos estaban demasiado abotagados como para identificar si el tono de su voz reflejaba dudad de sus palabras o burla por su situación. Fuera como fuera, no le gustaba

-¿Por qué? ¿Acaso debería quedarme en mi casa, bajo mil mantas y llorando desconsolada por algo que un imbécil intentó hacer y no logró? Para tu información Uchiha, soy una kunoichi y como tal entiendo que nosotras las mujeres corremos un enorme riesgo de sufrir un ataque. Si somos capturadas esa posibilidad es palpable, por esa razón, al menos en mi aldea, somos entrenadas para poder sobrellevar esa situación y recuperarnos lo más rápido posible. Incluso somos obligadas a llevar un estricto control de natalidad para que en caso suframos una, no tengamos consecuencias. Ser violada es malo, pero tener un hijo del enemigo es infinitamente peor.

Tras su apasionado discurso la tensión entre ambos se acrecentó. Sus aldeas podían estar en paz, pero ambos eran enemigos; así lo sentían y como tal se comportaban el uno con el otro. Un mesero se acercó a su mesa, pero al sentir las vibraciones de energía que ambos emitían, así como la rabia que aquella mesa irradiaba, decidió que lo mejor para su integridad era alejarse de aquel lugar.

-Hay algo de razón en lo que dices. Eres lo suficientemente dura como para dejar que algo que 'casi' pasó te afecte tanto como para hacerte venir a este lugar para buscar una salida y olvidar. Así que…esto debe tener una raíz mas personal. Es por él ¿no?

La pregunta pareció divertirla enormemente, porque en sus labios se dibujo una sonrisa irónica

-¿Qué pasa, Uchiha? ¿Tanto lo odias que ni siquiera puedes pronunciar su nombre? Lo entiendo; te ha robado a tu novia y te ha dejado en ridículo frente a toda la aldea que te tiene como un dios ¿no? Parece que, después de todo, si tenemos algo en común, nos han abandonado nuestras parejas. ¿Quieres tomar un trago conmigo?

Sasuke la miró fijamente por unos instantes, su mente trabaja a gran velocidad para decidir qué decirle o qué hacer, finalmente pronunció entre dientes

-Ésta es una pérdida de tiempo. Ahógate en alcohol todo lo que quieras; es tú problema, no el mío.

Sasuke estaba a punto de levantarse de su asiento, pero Okuni lo tomó de la ropa y lo jaló para que se sentara de nuevo mientras se acercaba a él y lo miraba directamente a los ojos

-Tienes razón Uchiha. Yo no soy tu maldito problema, así que agradecería que dejaras de juzgarme y de mirarme como si fueras superior a mi. Quieres actuar como si la vergüenza por ser abandonado públicamente no te afectara, como si te fuera indiferente; pero me basta verte para saber que estás que te mueres de la rabia y el odio hacia Shinta porque por su culpa estás en ridículo ante toda tu aldea. Tú. El gran Uchiha Sasuke es la burla de todos, en lugar del centro de sus respetos. Por eso lo odias

-Tú no sabes nada.

-¿Eso crees? Quizá tengas razón, quizá no sea esa la razón de tu odio hacia él. Probablemente ésta sea tu razón

Sin darle tiempo a reaccionar, Okuni lo jaló de las ropas hacia y pasó su mano tras su cuello para cercarlo y de inmediato cubrió sus labios con los suyos.

CONTINUARÁ

¡Al fin terminé el capítulo! Tenía pensado actualizarlo desde la semana pasada, pero el tiempo se me fue escapando y ya no fue posible.

Si bien casi todo el capítulo gira alrededor de Okuni, también he soltado mucha información sobre Shinta. Todavía falta para que se resuelva el misterio, pero hay información que empezará a soltarse en los próximos capítulos.

Hay otro tema respecto a éste capítulo. Casi desde el principio muchos de ustedes han expresado su opinión ante una posible relación entre Sasuke y Okuni, la gran mayoría manifestándose en contra, al respecto tengo que decir que lo que pase entre ellos en este par de capítulos no es sinónimo de nada ¿eh? Tengo dos opciones para el final de ambos y aún no he decidido por cual inclinarme, pero todavía tengo mucho tiempo para decidirme porque eso será hasta el epílogo. Así que pueden hacerme llegar sus comentarios y sugerencias de lo que les gustaría que pasara.

El próximo capítulo también girará en torno a Okuni, pero también respecto a una decisión que Sakura debe tomar…y que puede cambiar muchas cosas. Creo que este capítulo tardará un poco, porque me estoy enredando mucho con la primera escena y la última, que son las importantes, así que prefiero no dar una fecha aproximada y solo les recomiendo esperar.

Muchas gracias por sus comentarios a: akane-chan, Uchiha Katze (pues si, todavía falta algo de tiempo para que todo salga a la luz), Loquin, Leonardo, Acoatl, ahsayuni15f, Cielfaury y .Dark (prometo leerme tu fic en cuanto tenga un poco de tiempo libre)

Como siempre, espero ansiosamente sus comentarios de éste nuevo capítulo.

Para los que no se han dado cuenta, les aviso que acabo de publicar el primer capítulo de un nuevo fic y que también me gustaría saber sus opiniones al respecto.

2008-11-05