INVIERNO EN EL CORAZÓN

Por Ayumi / Yong Mi

Todos los derechos de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto

CAPÍTULO 22

Tsunade maldijo por lo bajo mientras notaba que su chakra disminuía más rápido de lo que pensaba. Estaba coordinando el auxilio a los heridos con Katsuyu, pero todo parecía indicar que sus babosas debían de ocuparse de un gran número de personas. Sin duda el ataque sorpresa, seguida por el tiempo que se tardó en organizar la defensa, jugó en contra de la aldea.

Se encontraba en la retaguardia, pegada a la pared del edificio, controlando los movimientos de sus babosas, mientras Sakura y Sasuke se encargaban de protegerla. Al principio ambos se lanzaron contra el kage enemigo, cada uno desde un flanco, pero los cuatro ninjas que lo acompañaban se interpusieron en su camino. Así que Sakura terminó encargándose de la guardia, mientras él hacía lo propio con el líder.

Al tiempo que su alumna sostenía un enfrentamiento parejo a pesar de tener a cuatro ninjas élite como rivales, Sasuke estaba teniendo problemas pues no había logrado conectar un solo ataque. En los escasos minutos que la pelea llevaba realizándose, el moreno había recurrido a ataques de larga y media distancia, sin que estos hubieran llegado a hacer blanco.

Todo porque, en algún punto del recorrido del jutsu, era bloqueado por una sólida barrera de tierra, que se formaba en apenas un segundo y se desintegraba con facilidad, pero manteniendo protegido al Tsuchikage.

La ausencia de sellos para invocar a la barrera y lo poco cansado que el kage lucía, además del desconocimiento de una técnica similar, inclinaban a Tsunade a pensar que estaban frente a una Kekkei Genkai. Una de la que no tenía idea.

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-¡Chidori!

Sasuke rugió mientras avanzaba hacia el Tsuchikage listo para atacar, aunque logró evadir la barrera de tierra que se alzó, al continuar su camino la tierra volvió a atacarlo, pero aquella vez desde tres puntos diferentes la tierra se estiró hasta rodear el brazo con el Chidori y comprimirlo. No sólo la técnica desapareció, sino que si él fue ligeramente lesionado por la asombrosa presión sufrida. Era como la aquella vez que luchó contra Gaara y su arena, pero el poder era mayor.

La frustración del Uchiha estaba al máximo, porque ni con el sharingan podía prever y esquivar esa barrera, y el hecho de que no pudiera copiarla le dejaba claro que estaba ante una desconocida Kekkei Genkai. Es cierto que tenía una buena reserva de técnicas, pero no era conveniente gastar una gran cantidad de chakra sin una estrategia clara.

-¡Sasuke! ¿Estás bien?-su compañera llegó hasta él rápidamente, una vez de haberse hecho cargo de sus enemigo. Quiso revisar su brazo, pero él lo retiró sin darle importancia

-No es nada, no gastes chakra en esto-la aludida asintió mientras su mirada se dirigió hacia el Tsuchikage, quien permanecía parado de manera despreocupada, con la mirada puesta a lo lejos, como buscando algo.

-¿Por qué no ataca? Desde que se presentó ante nosotros no ha hecho más que defenderse ¿por qué?-preguntó Sasuke en voz alta, al notar también que parecía estar esperando tranquilamente que algo ocurriera.

-Sí, es extraño. Se presentó ante nosotros y no muestra interés en acabar con nosotros para pelear con Tsunade-sama. ¿Crees que esté esperando refuerzos?

-No creo que los necesite. Esa técnica suya le ha bastado para mantenernos controlados. –reconocer eso no le hacía nada de gracia, pero no había forma de negar lo obvio-Sea lo que sea que espere, lo mejor es acabar con él antes de que cualquier cosa ocurra

-Hai. Trataré de encargarme del suelo mientras atacas.

Concentrando una gran cantidad de chakra en su mano, Sakura golpeó el suelo para provocar un gran cráter que afectó hasta donde se encontraba ubicado el Tsuchikage, provocando un momentáneo desconcierto en él que fue aprovechado por Sasuke. Sin embargo en lugar de hacer un jutsu, decidió atacarlo con taijutsu antes de que invocara nuevamente las barreras.

Conectó golpe tras golpe, pero ninguno parecía causar daño, sobre todo porque parecía estar ante un rival a su altura. No era un genio del taijutsu como Gai, pero poseía una férrea defensa que ni con la ventaja del sharingan podía bloquear. Lo que más le preocupaba es que no parecía estar realmente metido en el combate, sino que su atención estaba distante.

-Tu fama te precede Uchiha Sasuke, y aunque me gustaba la idea de tener esta pelea, no creí tener que entretenerme tanto-indicó el Tsuchikage con una sonrisa-Así que pongámonos un poco serios.

Entonces dejó la posición defensiva y conectó un par de patadas tan potentes que lanzó a Sasuke unos metros, aunque sin causarle un verdadero daño. Estaba punto de reiniciar el ataque cuando sintió que el subsuelo se movía ligeramente, algo que no había ocurrido cuando usó la tierra como defensa en anteriores ocasiones.

Un segundo después la tierra se sacudió con fuerza, como si de un terremoto se tratara, la tierra se cuarteó en diversas partes, obligándolos a saltar para evadir las profundas aberturas. La fuerza de los movimientos provocó que las tuberías se rompieran y que el agua comenzara a salir a gran presión inundando el lugar de la pelea y rodeándolos.

En un primer momento no le dieron importancia al suceso, sobre todo porque el movimiento de la tierra se detuvo, pero por el costado de Sasuke el agua tomó forma y lo atacó como si de un látigo se tratara, mientras la tierra volvía a tambalearse y atacaba del otro lado. Para los tres fue un sorpresa descubrir que el control que el Tsuchikage no se limitaba a la tierra, algo entendible, sino a más elementos.

A diferencia de Sasuke, que podía prever un poco los movimientos gracias al sharingan, Sakura estaba teniendo problemas para esquivar los ataques, que se sucedían de manera rápida y de distintos lados. Decidió saltar hasta el techo de un edificio cercano para evadir un poco la técnica, pero antes de que pudiera saltar, la tierra sobre la estaba parada se hundió y atrapó ambos pies, estaba preparándose para golpear el suelo y liberarse, cuando alcanzó a ver que se dirigía hacia ella una gran cantidad de agua a gran velocidad, como si de una ola se tratara. Fue sólo un par de segundos lo que tardó en procesarlo, sabiendo que no alcanzaría a evadirla ni aunque lograra liberar su pie, se encogió sobre si misma para reducir el impacto. Pero este nunca llegó.

El sonido del agua estrellándose con fuerza contra algo la animó a alzar el rostro, encontrándose con la espalda de Shinta. Parado imponente frente a ella mantenía los brazos extendidos al frente, de sus manos salía una gran cantidad de chakra de naturaleza viento, con la que había creado una especie de barrera que contuvo y desvió el ataque.

Confundida por el hecho de que un enemigo la hubiera defendiendo, procedió a golpear el suelo para liberar sus piernas. Una vez que estuvo libre se incorporó totalmente, encontrándose de frente con el rubio, que la miraba fijamente.

-¿Qué significa esto? ¿Cuál es tu nuevo plan?

- Créeme, no hay ningún plan detrás de esto. A decir verdad vengo a combatir del lado de ustedes

La incredulidad golpeó con fuerza a Sakura, pues esa declaración era lo último que esperaba. Tomándola por sorpresa, él llevó su mano derecha al rostro de la joven y acarició su mejilla con el pulgar. Por un segundo ambos quedaron mirándose fijamente, perdidos en los ojos del otro y olvidándose del escenario en el que estaban. Ella fue la primera en reaccionar y de un manotazo retiró el brazo de Shinta

-¿Crees que soy muy imbécil como para creerme eso?

-Es la verdad. Entiendo que no me creas, de hecho cuando todo esto termine tú y yo tendremos mucho que hablar, pero hablo totalmente en serio cuando digo que los ayudaré a proteger Konoha.

Mientras pronunciaba esas palabras se giró, poniéndola a su espalda, para mirar fijamente a su líder. En ese momento el Tsuchikage ya no lucía tan confiado por la aparente traición de uno de sus hombres más cercanos, pero se limitó a mirarlo fijamente, como intentando evaluar la verdad de sus palabras.

FLASHBACK

Sato Kuroi, YondaimeTsuchikage, imponía con su presencia. Aunque Shinta recordaba haberlo visto a lo largo de su vida, principalmente tras la muerte de sus padres, aún no lograba eliminar cierta incomodidad cuando estaba a su lado. En aquellos momentos caminaba a su lado, con rumbo desconocido, después de que el Tsuchikage interrumpiera su entrenamiento y le dijera que lo acompañara.

A pesar de que había sido dado de alta un par de semanas atrás, aún se sentía débil y titubeante, por eso Okuni se reía de él diciendo que parecía un recién nacido explorando el mundo, sobre todo cuando observaba su departamento con intriga, tratando de encontrar una familiaridad con ese lugar.

Trató de alejar esos pensamientos de su mente, pues no creía que al Tsuchikage le interesaran, aunque estaba seguro de por qué deseaba reunirse con él. Cuando llegaron a lo alto de la montaña el Kage se detuvo y espero a que su acompañante diera los últimos pasos para que se pusiera a su lado y ambos permanecieron en silencio por algunos momentos, limitándose a contemplar la aldea desde las alturas.

-Shinta-kun, quiero que veas bien la aldea-el aludido se limitó a asentir, confundido por lo que le deparaba esa plática-Todos los que habitan nuestra amada Iwagakure son tu familia. Quizá no los conozcas a todos, quizá ni siquiera te hayas cruzados con ellos por las calles, pero son tu familia, tus camaradas. En una misión, cualquiera de ellos podría dar la vida por ti, y lo justo es recibir el mismo compromiso de tu parte.

-H…hai

-Así pasó en la misión que resultaste herido, todos tus compañeros murieron y tú sobreviviste, tu responsabilidad con ellos es nunca olvidarlos pero también servir a la Aldea como ellos lo hubieran hecho.-dejó que las palabras calaran en su mente, logrando que se sacudiera la llamada 'culpa del sobreviviente'- Actualmente las aldeas estamos en paz, sin embargo es una paz construida sobre cimientos muy endebles que en cualquier momento puede derrumbarse. Los de tu generación son afortunados, conocen los peligros de las misiones pero el horror de vivir una gran guerra. Desde que combatía en la guerra soñaba en lograr una paz perdurable para la aldea, y gracias a ti lo lograremos.

-No entiendo Tsuchikage-sama? ¿Cómo puede ser gracias a mí?-la respuesta inmediata fue palmear un par de veces el vientre de Shinta, gesto que el joven rápidamente entendió.

-En estos momentos Konoha y Suna son las aldeas más poderosas de las cinco, como ambas son aliadas pueden contener cualquier intento de ataque de las demás. Es el poder de ellos, el temor de nosotros lo que mantiene la paz. Sin embargo, si decidieran atacarnos a nosotros…perderíamos. Por eso mi anhelo en convertir a Igawakure en la aldea más poderosa de todas, de esa manera no sólo impondremos nuestras condiciones y recibiremos la preferencia en las misiones, sino que todos nos respetarán y temerán. Aún es pronto y requerirá de muchos preparativos, pero en algún momento atacaremos Konoha, ocuparemos su lugar como la aldea más poderosa. Y será gracia a ti Shinta-kun.

-¿Yo? Pero… ¡míreme! ¿Cómo puede ser mi responsabilidad cuando tendré que empezar a entrenar como cualquier recién egresado de la Academia? Mi brazo está hecho un desastre, los doctores dicen que no saben si podré moldear chakra alguna vez.-exclamo mientras sacudía su brazo derecho, que en aquellos momentos descansaba en un cabestrillo-¿Qué clase de shinobi seré?

Ahí estaba. Finalmente había sacado un poco del miedo y frustración que lo llevaban embargando desde que despertó en el hospital. Sin recuerdos claros se sentía perdido, pero con un brazo inútil ni siquiera entendía su posible futuro. Okuni trataba de animarlo diciéndole que con el duro entrenamiento empezaría a recuperar forma…pero que ella le prometiera que siempre cubriría su espalda y pelearía a su lado lo hacía sentir un inútil.

Alzó el rostro hacia el Tsuchikage y noto que lo miraba fijamente, como tratando de penetrar en su mente y comprender todos sus temores, ese análisis los incomodó sobremanera y se vio en la necesidad de girar el rostro para escapar de ese análisis.

-No tienes que preocuparte por eso, Shinta-kun. Pondré a los mejores médicos para que observen tu evolución, pero principalmente serás entrenado para contrarrestar esa debilidad. Estoy seguro que los canales de chakra se recuperarán y podrás volver a moldearla, en el caso de los sellos nos encargaremos de enseñarte jutsus que no los requieran. Además…siempre podrás usar un arma como apoyo. Hay una gran cantidad de opciones que iremos explorando conforme tu entrenamiento transcurra y veamos la evolución de tu brazo. Eres parte muy importante para la aldea y por ello se hará hasta lo imposible por garantizar tu recuperación total.

Shinta debió desviar la mirada en cuanto sintió que los ojos se le humedecían, emocionado por ser tan importante para su líder y todos los demás. No estaba seguro, pero tenía la sensación de que ese nivel de aceptación y apoyo no era muy común en su vida.

-Yo…no estoy seguro de qué decir Tsuchikage-sama.

-No hace falta que digas nada. Basta con que veas a la aldea y entiendas que su tranquilidad, su futuro, estará sobre tus hombros. Algún día tú nos darás esa ansiada victoria, serás el arma por la que Iwagakure lleva años esperando. Y después…quizá tomes mi lugar, quizá te conviertas en el Godaime Tsuchikage y tengas esta misma conversación con otro chico prometedor y le diga que dejas el destino de la aldea y todos sus habitantes sobre sus hombros. Así como lo estoy haciendo contigo.

END FLASHBACK

-¿Escuché bien, Shinta-kun? Llevo varios minutos esperándote, temiendo que tú y Okuni-chan hubieran tenido problemas, incluso traté de ganar más atención sobre este lugar para darles más tiempo. Pensé que la razón de tu demora era que la guardia en la cárcel no se había relajado, jamás imaginé que era porque me estabas traicionando

-Yo…

Por un segundo la decisión de Shinta se tambaleó, todo el respeto y agradecimiento que sentía hacia el Tsuchikage cerró momentáneamente su garganta, ahogando sus palabras. De pronto todo parecía tan definitivo. Estaba traicionando a su aldea, pelearía contra aquellos que habían protegido su espalda por año. Indirectamente provocaría muerte y desgracias para toda su familia, para su aldea.

Sin embargo un imperceptible movimiento a su espalda le recordó la presencia de Sakura, esto actuó como el estímulo que necesitaba para despejar sus dudas y recuperar el coraje. Por el rabillo del ojo alcanzó a contar a cuatro de sus compañeros inconscientes y desperdigados por el lugar, algo que lo tranquilizó porque significaba que no tendría que pelear contra ellos. Sabía que otros de compañeros suyos estaban en el perímetro, conteniendo con una barrera a los ninjas de Konohaba que trataban de llegar hasta su Hokage; ellos mismos se hicieron a un lado para permitirle pasar, sin saber que estaba actuando como un traidor. Con ese conocimiento tomó la decisión de que pelearía contra ellos si era necesario, pero no morirían por su mano, era lo mínimo que podía hacer.

-Lo lamento Tsuchikage-sama. Sé que aquellos que traicionan a sus compañeros son considerados una escoria…y eso soy ahora. Escoria. Y asumo las consecuencias que este me traerá. Pero no puedo quedarme quieto, y mucho menos participar en la destrucción de Konoha. No tengo una justificación lógica para mi comportamiento, lo único claro es que mi mente y mi corazón no me lo permiten.

Esa firme declaración fue recibida por un impactante silencio por parte de los otros ninjas, víctimas del desconcierto por el giro que dieron los hechos. El Tsuchikage fue el primero en reaccionar, sonriendo con ironía mientras se erguía orgulloso.

-Irónico, muy irónico-masculló entre dientes antes de exclamar de manera orgullosa-Fuiste mi proyecto especial, supervisé tu formación en todos los sentidos, te di la vida que siempre hubieras querido, te moldeé como se moldea a un hijo para poner a la aldea sobre tus hombros…y así como te formé puedo destruirte. No cometas el error de que tendré piedad de ti, para mí ya no eres más que un traidor.

La declaración dolió, pero Shinta se contuvo de demostrarlo, si dejaba claro que aquello era una debilidad sería usada en su contra. En lugar de eso asintió con firmeza para demostrarle al Tsuchikage que iría en serio.

-Lo sé. Aunque no pienso ponérselo fácil. Pelearé con todas mis fuerzas.

CONTINUARÁ

Híjole. Les confieso que aún me siento un poco desenganchada de la escritura, porque todo este tiempo de lapso me he limitado a hacer notas y nada de narración. Traté de pulir lo más que pude, pero siento que las peleas no logro pasarlas bien de mi imaginación al 'papel'.

En todo caso, espero que el capítulo fuera de su agrado. Me gustaría terminar el fic a tiempo para mi cumpleaños (para que no inicie el 2015 con otro fic pendiente), pero dependerá de cómo transcurran mis tiempos y la inspiración. En realidad ya estamos muy cerca del final, unos 3 capítulos y el epílogo, es lo que estoy calculando.

Muchas gracias a quienes dejen sus comentarios, aquí seguimos disfrutando del NAruSaku, no será canon pero es la pareja que nos gusta y no la pienso abandonar.

2014-12-06