INVIERNO EN EL CORAZÓN
Por Ayumi / Yong Mi
Todos los derechos de Naruto pertenecen a MasashiKishimoto
CAPÍTULO 24
Un descubrimiento tan impactante requirió de varios segundos para que Sakura pudiera asimilarlo, para tratar de convencerse a si misma que aquella vez sí era de verdad. Era absolutamente imposible que fuera una simple coincidencia el hecho de que un hombre idéntico a Naruto, también poseyera en su interior a Kyubi; sobre todo porque tras la desaparición del rubio jamás se volvieron a tener noticias del Bijū, descartando que se hubiera liberado.
Estaban ante la prueba definitiva de que todo aquel tiempo Naruto estuvo vivo…bajo una otra identidad, pero a salvo. Eso reforzaba la teoría de una amnesia, aunque faltaba aclarar el por qué tenía recuerdos de una vida que obviamente no era la suya.
Aunque en un primer momento deseaba correr hacia él y abrazarlo fuertemente para nunca soltarlo, se obligó a controlarse. No sólo estaban en medio de una batalla, el propio Tsuchikage acababa de emerger de la tierra momentos antes y observaba tranquilamente la transformación de su rival, sino que era imposible saber el estado mental de Naruto.
De momento era difícil saber si él seguía sin recordar nada, podía simplemente seguirse creyendo Shinta Ogawara y sólo conseguiría confundirlo si le decía lo que acababan de descubrir. Trató de observarlo atentamente, buscando cualquier señal que la guiara a la manera correcta de comportarse, pero él parecía ajeno a todo, permanecía con la mirada perdida contemplando el cuerpo desfallecido de Okuni que sostenía en sus brazos.
El chakra de kyubi que lo rodeaba se disipó y sus facciones recuperaron la normalidad con un apenas un suspiro, señal de que parecía tener un control, sino total, sí mayor del que hacía gala cuando desapareció. Todos se quedaron clavados en su lugar, inseguros de cómo reaccionar o de quién daría el primer paso, finalmente fue el propio Naruto quien se giró hacia ella y caminó con paso firme, pero con una mirada ilegible en el rostro.
-Por favor ayúdala, está sangrando demasiado
Esa petición la hizo reaccionar por completo y le indicó que la colocara en el suelo para que pudiera examinarla, Tsunade y Sasuke llegaron también junto a ella y la observaron revisar a la joven kunoichi, aunque por el rabillo del ojo lo observaban en espera de cualquier reacción
-Kuso-maldijo Sakura en silencio al descubrir el daño interno y procedió a aplicar el ninjutsu curativo- Está mal, el hígado y el páncreas están prácticamente destruidos e incluso hay un poco de daño en el riñon.
Por tensos instantes trabajó tratando de reparar o al menos reducir el daño en lo que salieran de ahí, para trabajar más rápidamente su maestra se colocó frente a ella y le ayudó con el procedimiento tras intercambiar una significativa mirada.
Poco a poco lograron estabilizarla, ya no estaba tan pálida y su respiración ya no era tan irregular, la prueba definitiva fue cuando se agitó un poco y sus ojos parpadearon ligeramente, tomando aquello como una señal Naruto se puso en cuclillas a su lado y le retiró el cabello del rostro.
-Perdóname- susurró Okune de manera inaudible, pero legible a la hora de leer sus labios aunque no obtuvo respuesta.
-Será mejor que se alejen, no podrán salir de la barrera pero será mejor que tomen más distancia porque esto se pondrá peligroso.
No les dio tiempo a cuestionarlo o hacer comentario, se limitó a manchar sus dedos índice y medio derechos con la sangre que aún manchaba la piel de la joven. Sin decir otra palabra ni mirarlos siquiera, se levantó y caminó para quedar frente a frente con el Tsuchikage, quien lo había estado observando atentamente aquellos minutos. El duelo de miradas continuó por algunos instantes, hasta que el líder de Iwa sonrió con un deje de burla
-Vaya Shinta-kun, finalmente liberaste el chakra de kyubi. Esperaba que lo usaras para destruir Konoha, nunca pensé que lo usarías en mi contra.
-¡Cállate! No vuelvas a llamarme por ese nombre-rugió mientras llevaba su dedo manchado con la sangre de Okuni empezaba a trazar en su frente el emblema de Konoha-Yo no soy OgawaraShinta. Soy UzumakiNaruto, shinobi de la Aldea Oculta de Konoha.
Mientras una expresión de pesar cruzaba el rostro del Tsuchikage, la mayor de las alegrías inundaba a sus amigos al entender que no sólo se habían despejado por completo las dudas, sino que él ya era consciente de la verdad y tenía clara su verdadera identidad.
-Comprendo, el sello de tu memoria finalmente se ha roto. ¿Verte tan cerca de la muerte lo provocó?
-Si quieres saberlo, fue cuando nos sepultaste con la tierra y el fuego. Eso me llevó a otro momento similar durante mi pelea con Akatsuki.
-Siempre temí que esto ocurriera, que descubrieras tu verdadera identidad y nos traicionaras para volver a Konoha. Cuando el plan salió según lo planeado e invadimos la aldea pensé que la suerte jugaba a mi favor y mis temores nunca se harían realidad. Irónicamente nos traicionaste cuando aún te creías Ogawara Shinta, el ninja apreciado por todos en Iwagakure.
-¡¿Cómo te atreviste?! ¡Me manipulaste para acabar con mi propia aldea!
La dura acusación quedó en el aire pero no pareció afectar al Tsuchikage, al cabo de unos segundos se limitó a encogerse de hombros con un toque de indiferencia, pero su mirada era dura mientras le respondía.
-Te lo dije una vez, haré lo que sea para proteger y asegurar el futuro de Iwa. Tú fuiste un arma muy útil, un regalo caído del cielo que no pensaba desaprovechar.
-Maldito-masculló entre dientes mientras se colocaba en posición de ataque y de su cuerpo empezaba a brotar el chakra de kyubi-Ahora tengo mayores motivos para acabar contigo, ya no tendré ni piedad ni culpa por atacarte
-Lo mismo digo.
Al mismo tiempo ambos se lanzaron al frente y conectaron golpes al rostro del contrario, el impacto inicial repercutió en algunas ventanas de edificios cercanos y posteriormente los lanzaron unos metros de distancia. El Tsuchikage aterrizó en la pared de un edificio cercano y por medio de su jutsu logró que las paredes del lugar se desmoronaran hasta formar dos tentáculos que fueron al alcance de Naruto, pero él las destruyó con facilidad.
Por varios minutos intercambiaron ataques de un lado a otro, aunque no lograban causar grandes daños en el enemigo porque eran bloqueados por sus respectivos métodos, ya fuera por las barreras o por el chakra de kyubi que protegía el cuerpo del rubio. Sin embargo el Tsuchikage comenzaba a verse más cansado, al tener que ampliar los elementos con su chakra la estaba usando en demasía, mientras que Naruto jugaba a su favor la carta de kyubi.
A pesar de todo ello y aunque estaba haciendo uso de una gran variedad de técnicas, aunado a su nueva velocidad, su rival parecía adivinar sus movimientos, y aunque más lento que él, conseguía sortear los peligros de sus ataques.
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Con grandes dificultades Okuni se semi incorporó hasta quedar sentada y apoyada sobre las palmas de las manos, su cuerpo aún estaba muy débil pero centraba toda su atención en la pelea que estaba teniendo lugar frente a ella.
-¿Tendrás una píldora del soldado para mí, Sakura?-su pregunta fue un tanto brusca, con un sentido de urgencia que alertó al instinto médico de la aludida
-Esa píldora no te curará
-Lo sé muy bien, pero lo que necesito es un poco de chakra para ayudarlo…al menos desde aquí. Si puedo controlar la técnica que estoy pensando no tendría ni que pararme.
Su declaración no sorprendió demasiado a Sakura, habiendo visto lo que la castaña estaba dispuesta a sacrificar por ayudar a Naruto, en cambio aumentó el respeto que sentía por ella como shinobi y como mujer. Pero no podía darle la píldora, no sólo porque no disponía de alguna en aquel momento, sino porque podría ser contraproducente para la kunoichi de Iwa.
Pero el hecho de que ambas compartieran la preocupación por Naruto y la urgencia por ayudarlo, le ayudó a planear una estrategia alternativa que se apresuró a sugerirle.
-Puedo darte mi chakra, basta con que ponga mis manos sobre ti y canalizarás el chakra que te transmita
Tras una evaluación de la sugerencia, la joven sonrió con alivio y asintió
-Usarme como transmisor es una buena idea. Aunque me temo que tomaré mucho, estoy completamente seca y necesitaré una gran cantidad
-Toma toda el que necesites para ayudarlo, eso es lo primordial
-Hai. Uchiha, también necesitaré tu ayuda-y procedió a explicar el plan, obteniendo gestos de conformidad por parte del moreno, que también se mostraba ansioso por ayudar a su viejo amigo y acabar con el enemigo que tantos problemas les había causado. Ya sólo faltaba esperar el momento preciso.
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Naruto respiraba entrecortadamente mientras se apoyaba contra un árbol, de los pocos que seguían en pie, mientras se acomodaba el hombro que se le dislocó por el último ataque recibido, que también provocó que se arrastrara por el suelo varios metros. Estaba hartándose de que la ventaja que poseía sobre su rival no estuviera materializándose porque lograba evadir el mayor daño de sus ataques.
Masculló entre dientes al entender que aunque él conocía el estilo de lucha del Tsuchikage por aquellas veces que llegó a entrenar con él, esto funcionaba a la inversa pues éste había supervisado directamente su entrenamiento con los maestros que tuvo asignados y se le entrenó de acuerdo a sus indicaciones. Ahí estaba el problema.
Entendió que estaba cometiendo un error al seguir peleando como Shinta en lugar que como Naruto. Era cierto que en su 'identidad' verdadera estaba un tanto limitado en cuanto a arsenal de jutsus, pero ese desconocimiento jugaría a su favor. No importaba cuanto se hubieran esforzado por pulirlo y quitarle algunos 'vicios' de su estilo de lucha, en el fondo seguía siendo el mismo y podía volver a pelear como lo hacía antes.
Su mirada se dirigió brevemente a donde sus compañeros se mantenían alejados de la pelea, primero suspiró con alivio al ver que Okuni estaba incorporada, señal de que estaba fuera de peligro, pero al ver la postura de su amiga y el breve gesto que le lanzó, entendió que tenía un plan. Tantos años peleando juntos le había enseñado a no hacer preguntas innecesarias. En lugar de eso sonrió con renovado ímpetu y confianza, preparó un sello que no hacía desde hace años porque, a pesar que en su momento le extrañó, ninguno de sus profesores procuró animarlo a realizar el jutsu
-¡Tajū Kage Bunshin no jutsu!
Cientos de kage bunshin aparecieron en el lugar, ante la repentina sorpresa del Tsuchikage, que no se esperaba el uso de ese jutsu justo en ese momento. Los cientos de clones se lanzaron al ataque, lo sorpresivo del ataque consiguió que algunos de ellos lo golpearan hasta que salió del asombro y con ayuda de sus barreras acabó con algunos y con otros peleó con taijutsu.
La sorpresa inicial se acrecentó cuando el Tsuchikage notó que los clones no peleaban de la manera en que 'Shinta' lo hacía, en cambio lo hacían de manera más toca e impulsiva, debido a ello y al gran número de clones que le atacaban tuvo verdaderos problemas para defenderse, al menos en un inicio. En cuanto eliminó algunos y logró un hueco pudo obtener un respiro al activar sus barreras y eliminar a un par de decenas de ellos, sin embargo lo obligaban a retroceder hasta que la pared de un edificio le bloqueó el paso, entonces un clon se lanzó contra él y para evadirlo optó por saltar a gran altura para lanzar un ataque desde ahí.
Pero antes de que pudiera lanzar cualquier ataque, una gran columna de agua se formó y lo rodeó por completo encerrándolo dentro de una esfera.
-¡Chidori!
Apenas estaba procesando mentalmente el hecho y antes de que pudiera controlar el líquido para salir de ahí, cuando una descarga eléctrica impactó en el agua electrocutándolo, favoreciéndose del hecho que estaba 'resguardado' por una armadura de metal.
Todos miraron desde su lugar como la electricidad recorría el cuerpo del Tsuchikage, y elgrito de dolor que emitió por el mismo. A pesar de que estaba recibiendo el chakra de Sakura, Okuni fue incapaz de continuar manteniéndolo encerrado y de pronto se vio libre. Cayó tambaleante al suelo, pero se incorporó con rapidez pese a notarse herido y cansado, signo claro de que aún se consideraba listo para presentar batalla.
Sin embargo por su lado derecho alcanzó a ver un destello rojo que lo hizo girar hacia ese lado, a tiempo para ver que Naruto se dirigía a toda prisa contra él con una esfera de chakra en su mano derecha.
-Rasengan
El jutsu impactó en su costado derecho y luego de un par de segundos del impacto en que trató de resistir, fue lanzado por el aire mientras su armadura se destruía por completo, hasta que cayó boca abajo a varios metros de distancia.
Gravemente herido el Tsuchikage se revolvió levemente en el suelo, ya incapaz de levantar apenas logró incorporar un poco el rostro para escupir sangre. Su respiración era trabajosa y apenas tuvo fuerzas para cambiar el rostro deposición y observar a Naruto, que se mantenía parado a varios metros con la mirada perdida en un punto indefinido.
FLASHBACK
Era la noche antes de la misión, de LA gran misión de su vida, a esas alturas debería estar en casa durmiendo para tener fuerzas para el viaje que les esperaba. En lugar de eso Shinta estaba desmadejado en un sillón mirando la aldea mientras bebía sake despreocupadamente, acompañado de su amigo.
-Okuni me matará si no me voy pronto a casa-murmuró con desgana mientras daba otro trago al sake.
-Entonces deberías irte-respondió su amigo con la misma desgana
-Debería, pero no tengo ganas. Prefiero estar un rato más conmigo
-Prefieres estar bebiendo conmigo en lugar de ir a acostarte con tu novia. me siento honrado tío, pero no eres mi tipo. Por eso me casé con Kana, ya sabes
-Oh cállate-ordenó mientras reía por lo bajo-Deberías sentirte honrado con mi presencia, la próxima vez que nos volvamos a ver probablemente debas hacerme una reverencia, gracias a mí caerá Konoha y el poder e influencia de Iwa llegará a puntos inimaginables.
-Mphm-murmuró su amigo mientras daba un trago a su bebida, sin embargo ya no lucía tan relajado y la mirada mostraba un deje de preocupación que el propio Shinta notó
-¿Estás preocupado? Supongo que será porque no estarás en el escuadrón de ataque, estoy seguro que si fueras cuidarías mi espalda como siempre.
-Me jode no poder ir, y no tanto porque me acabo de casar, tú sabes que Kana te tiene mucho aprecio y me animaría a ir para luchar a tu lado, sino porque estas malditas heridas de mi última misión aún me causan molestias. Lo último que necesitan ustedes es que ala hora de la verdad me convierta en un estorbo.
-No te preocupes, la misión es pan comido. Sólo debo seducir a la mano derecha de la Hokage, despertar un poco de sospechas para atraer la atención hacia mí en lo que Okuni se encarga de preparar las rutas para la invasión y cuando llegue el momento…
-Liberar a kyubi
-Hai. Es tan fácil que no entiendo la preocupación que Okuni está mostrando con la misión, desde que nos la asignaron se ha estado comportando como una maniática ¡hasta intento que el Tsuchikage la cancelara!
Silencio mientras ambos bebían de sus botellas, sin embargo Eizan lo hacía sin degustar la bebida, su concentración estaba puesta en lo que deseaba decir y la mejor forma de hacerlo.
-Se preocupa por ti, diablos, Kana, yo, todos los chicos estamos preocupados por ti. Las misiones cambian a la gente Shinta, a veces de manera ligera y otras de manera drástica. Tememos lo que esta misión, lo que la destrucción de Konoha provoque en ti.
-¿Bromeas? ¿Acaso piensan que me volveré un sediento de poder o algo así?
-No, no tiene nada que ver. Mira…es difícil de explicar. Así que me limitaré a decir…que has sido un gran amigo, el mejor compañero que he podido desear. Te tengo tanto aprecio y respeto que por eso decidí llamar a mi hijo como tú y te encargué su seguridad si algo nos llega a pasar a nosotros.
El ambiente festivo de minutos atrás había desaparecido, lo cual incomodaba terriblemente a Shinta porque de pronto parecía una despedida para la cual él no se sentía preparado.
-¿Crees que moriré y por eso me dices estas cosas? Porque me siento insultado de que me consideren tan débil. ¿Acaso todos han tenido una premoción de mi muerte y no se han molestado en decirme?
-No seas ridículo, además estoy seguro que sobrevivirás. No has pasado por tanto para simplemente morir en una batalla sin importancia.
-¿Entonces?
-Simplemente quiero que mi amigo, mi mejor amigo, sepa que lo aprecio sinceramente y de manera incondicional. Aunque fueras otra persona y de otra aldea, en mí siempre encontrarás un compañero. Nos han educado con vestigios de rencor de los caídos en la Gran Guerra Ninja, pero lo cierto es…que ya no pienso así. Desde que Shinta-chan nació me siento como un ridículo pacifista, lo único que deseo es que todas las aldeas pudiéramos vivir en paz las unas con las otras para garantizar que las próximas generaciones disfruten de estabilidad, no esta calma falsa de nuestra generación ni las encarnizadas luchas de las pasadas. Por eso te digo que, así fueras un ninja de Konoha, nunca alzaría mis puños contra ti, eres como un hermano. Recuérdalo siempre.
-Tú estás….muy borracho
-Absolutamente borracho-replicó antes de soltar una gran carcajada.
END FLASHBACK
Ver para a su rival frente a él de manera imperturbable comenzó a hacer mella en el Tsuchikage, eso le provocaba una mayor sensación de indefensión que el dolor que lo embargaba por todo su cuerpo. Había sido derrotado por quien menos se lo esperaba y lo mínimo que deseaba era morir en batalla, lo último que deseaba era vivir para ver las consecuencias que la estrepitosa derrota conllevaría para su amada aldea.
-¡Mátame! Has ganado y esto es lo que debes hacer
-No lo haré.-dijo con rotundidad mientras disipaba el chakra de kyubi y lo observaba con determinación-Por seis años me tuviste prisionero aunque no era consciente de ello, me usaste como si fuera una simple arma para que destruyera a mi aldea, me hiciste vivir una mentira…pero por seis años fue una mentira maravillosa. Era parte de tu plan, pero me brindaste una familia, amigos, una aldea que me valoraba y maestros dedicados exclusivamente a mí para nunca sentirme desplazado. Por esa razón te perdono la vida. Pero también porque quiero que veas que la paz entre todas las aldeas es posible, tu sueño también es el mío…pero lo haré a mi modo. No como el Tsuchikage, sino como el Hokage.
Tras su apasionada declaración se giró y comenzó a caminar con paso firme en dirección a sus amigos, con cada paso se iba despojando del gesto serio y sus facciones se iban relajando hasta que en su rostro resplandecía una sonrisa de absoluta felicidad. Finalmente se sentía completo, en casa.
Aún faltaban unos metros, pero Sakura no pudo contenerse más y echó a correr hacia, le echó los brazos al cuello y lo abrazó con fuerza mientras unas lágrimas escapan de su control producto de la emoción, en respuesta él la apretó contra si mientras enterraba el rostro en su cuello por varios segundos.
Tsunade y Sasuke se acercaron a ambos pero se mantuvieron en silencio para darles un mínimo de privacidad, hasta que el propio Naruto decidió que era suficiente y se enderezó, sin soltar el abrazo que sostenía con Sakura les sonrió
-Teme, Tsunade-obaachan. Espero que ahora me den una mejor bienvenida que la de hace unas semanas
-Usurankatochi-masculló Sasuke mientras le sonreía ligeramente, por su parte la Hokage se unió al abrazo sin molestarse en contener las lágrimas.
CONTINUARÁ
Finalmente ha quedado cerrado el misterio central del fic, así que sólo resta un capítulo y el epílogo para darlo por terminado ¡al fin! Es que ya han pasado 7 años desde que lo empecé, no puedo creer lo mucho que me he tardado con el.
No podré concluirlo el día de mi cumpleaños como comenté, este domingo, porque tuve muchos contratiempos. Por eso no me gusta dar fechas, porque luego quedo mal. Pero prometo acabarlo antes de que termine el año, de eso no hay duda.
2014-12-20
