Capítulo II: Tiempo

Oscuridad, simple y vana oscuridad; era todo lo que veía, era todo lo que sentía, no sabía cuánto llevaba ahí, ¿minutos? ¿Horas? ¿Días? Le era imposible decirlo; no podía recordar el por qué estaba en ese lugar, simplemente estaba y no parecía que fuera a ir a ningún lado, inclusive no estaba asustado, al contrario, lo podría describir que estaba cómodo en ese lugar, aun que no supiera en donde estaba. De repente, empezó a ver pequeños puntos blancos borrosos a la distancia que empezaron a acercarse y a resplandecer con más fuerza, sentía que estaba abriendo los ojos pero eso era imposible, los había tenido abiertos todo el tiempo ¿o no?

Los puntos blancos se acercaban y resplandecían con mayor fuerza a cada instante que incluso parecían estrellas… ¿estrellas?

Entonces reacciono, estaba ante su cielo, ese cielo hermoso que tanto le encantaba y que quería, esas estrellas tan lejanas y al mismo tiempo tan cercanas acompañadas de esa enorme y bellísima luna roja que empezaba a opacarse, la enfoco un poco mejor al pensar que sus ojos le estaban jugando alguna broma pero no, la luna estaba perdiendo su color y con ella su belleza pero ¿Por qué?

-Naruto-escucho su nombre ser pronunciado con una voz profunda y tranquilizante-estoy muy orgulloso de ti

Giro la cabeza lentamente y sin miedo alguno solo para encontrarse con aquel chico que le había ofrecido su ayuda cuando más lo necesitaba

-¿Por qué dices eso?-pregunto después de unos minutos de solo estar viendo al peligris de manera apacible y sin ningún sentimiento cargado a esa frase

-Por qué no pensé que fueras a usarme tan bien siendo la primera vez que me liberabas-contesto este, mientras miraba el cielo con la misma tranquilidad que el rubio lo había hecho

-¿De qué hablas?-fue la respuesta que obtuvo del rubio que seguía muy tranquilo-si al final el tipo con cara de serpiente se salió con la suya, y no pude proteger a nadie, no hay razón para que estés orgulloso-regreso su mirada al cielo como maldiciéndose mentalmente por lo ocurrido en el bosque de la muerte

-Te recuerdo Naruto, que tan solo fue la primera vez que me llamabas, aun no hemos demostrado de lo que somos capaces-alego el ojimiel mientras también regresaba su mirada a los astros

-¿Cómo que somos?-inquirió el rubio mirado con incertidumbre a su acompañante

-Cuando llegue el momento te explicare quienes somos-contesto calmadamente este sin siquiera mirar al de los bigotes de zorro-pero ahora hay otras cosas que tengo que explicarte

-¿Y eso sería?-cuestiono lentamente el chico

-¿Recuerdas el otro chakra que se presento en tu pelea contra el Sannin?-pregunto sin rodeos el ojimiel

-Si

-¿Sabes de quién es?

-creo-contesto el rubio aun dudando sobre su respuesta

-bien-dijo el peligris regresando la mirada al cielo siendo imitado por su compañero

-Shippu-llamo después de un rato el rubio-me podrías…

-lo siento, Naruto-le interrumpió el de las marcas hasta el cuello-aun no es el momento para responder a tus preguntas, pero lo hare después, por ahora debes de regresar a la realidad

-¿la realidad?-repitió el ojiazul pero no obtuvo ninguna respuesta ya que todo se fue a negro de un momento a otro acompañado de un inmenso dolor en todo el cuerpo-"¿Qué diablos?"-pensó intentando no gritar por la agonía

Lanzo un pequeño gruñido y abrió lentamente los ojos solo para encontrarse con un techo desconocido para él, en seguida intento incorporarse pero el gran dolor en su cuerpo se lo impidió, lanzo otro gruñido y se recostó solo para percatarse de que estaba en una cama

-¿Naruto?-escucho su nombre ser pronunciado, giro la cabeza lentamente para encontrarse con una mujer joven de pelo morado que le miraba con una mezcla de esperanza y preocupación

-¿An…ko?-pregunto pausadamente dado que el solo hablar le provocaba un gran dolor pero solo escucho un "aja" muy débil, enfoco a la jounin mejor y se pudo percatar del estado deplorable en el que estaba esta, ya que tenía unas ojeras muy marcadas gracias al poco o casi nulo descanso que había tenido dándole una apariencia demacrada, sus manos y piernas temblaban levemente mientras se acercaba lentamente a la cama donde él estaba acostado

-¿de verdad estas despierto?-pregunto la hebi no meji sin despegar la vista del chico, como si creyera que se trataba de un sueño

-eso creo-contesto el rubio antes de ahogar un grito de dolor dado que la peli morada se había abalanzado sobre él y lo abrazaba fuertemente

-¡Dios! ¡Estaba tan preocupada!-exclamo la jounin sin soltar al chico mientras intentaba contener las lagrimas-¡Pensé que no despertarías! ¡Me sentía tan desesperada!

-Anko…duele…duele mucho-se quejaba el ojiazul a voz de cuello intentando no lanzar el grito por el sufrimiento que sentía

-lo lamento-contesto rápidamente separándose del chico al escuchar sus quejas-pero estaba tan angustiada

-¿Qué sucedió?-pregunto el de los bigotes intentando controlar el dolor-¿Cómo llegue aquí?

-veras-comenzó Anko buscando las palabras adecuadas para contestar-cuando nos enteramos de que uno de los Sannin estaba en el bosque de la muerte fuimos a su caza pero escuchamos el sonido de una gran batalla y cuando llegue-en ese momento su voz se quebró por solo recordar lo sucedido-tú estabas en un charco de sangre con varias heridas y una de ellas era muy profunda, me altere e hice lo único que se me ocurrió: te traje al hospital, cuando llegamos no querían atenderte así que tuve que amenazarlos para que te curaran, llevas tres días en coma y…

-¡tres días!-exclamo el rubio, acto seguido intento ponerse de pie pero Anko predijo su acción y lo detuvo sujetándolo por los hombros para impedir que se parara-¡¿Qué haces?-pregunto en un grito

-¡¿Qué haces tú?-contesto en el mismo tono la chica

-¡tengo que terminar el examen!-el rubio intento forcejear pero el dolor le impido siquiera intentar zafarse del agarre de la peli morada

-es increíble que en estos momentos pienses en el examen, has estado en coma tres días, no estás en condiciones de ni siquiera salir a la calle

-pero tengo que volverme Chunin-respondió tercamente el joven volviendo a intentar pararse-todavía tengo un día ¿no? Aun tengo tiempo

-lo lamento Naruto, pero no pienso dejarte regresar al examen, desde este momento has suspendido la prueba para convertirte en Chunin-sentencio la peli morada dando media vuelta con la intención de irse

-¡¿pero estas loca?-grito el rubio-¡no puedo suspender! ¡Tengo que regresar al examen! ¡Tengo que volverme Chunin!

-¡Por amor de dios Naruto! ¡Entiende de una maldita vez!-le contesto la jounin bastante furiosa girando sobre si mima, sorprendiendo al chico-Numero Uno: Solo tienes un día para buscar a alguien con un pergamino opuesto al tuyo e ir a la torre y eso nadie lo ha logrado, además de que-dijo mientras se acercaba al chico contando con los dedos y con expresión de verdadero enojo-cuando te traje aquí estabas mas muerto que vivo, llevas tres días en coma y te acabas de despertar ¿crees que estas en condiciones de pelear? Numero dos: ¡tu maldito equipo está en peor estado que tú! ¡No tienes ninguna oportunidad! Y numero tres:-la jounin bacilo un poco como si no estuviera segura de lo que iba a decir

-¡Esas no son razones suficientes!-alego el ojiazul aprovechando el silencio de la maestra

- Y numero tres: ¡No quiero ni pienso perderte otra vez!-esta vez el grito iba acompañado de una frustración enorme, la misma que había tenido mientras lo cuidaba a sabiendas de que podría no despertar-¡Maldita sea!-dijo desviando la mirada del ojiazul

-Anko…tu…-dijo presa de la sorpresa el chico pero no termino la frase al reaccionar ante lo dicho un poco antes-¿Cómo que mi equipo está en peor estado que yo?

-El Uchiha también ha estado en coma el mismo tiempo que tu, está en la habitación de al lado-contesto la maestra un poco más tranquila pero no levantaba la vista para ver a Naruto-y la chica de pelo rosa tiene una severa contusión en la cabeza pero esta consiente y a estado cuidando a él mocoso engreído, te ha venido a ver dos o tres veces en estos días

El rubio tardo varios segundos en asimilar lo dicho por la examinadora del 2 examen para después lanzar un gruñido que podría haberse entendido como uno de resignación y luego dar un gran suspiro y volver a recostarse. Pasaron varios minutos en los que nadie dijo nada provocando un silencio un tanto incomodo, en especial para cierta tutora de cierto chico hiperactivo que no hallaba la fuerza para mirar a la cara al chico, trago saliva y apretó un poco los puños antes de hablar

-Naruto…-dijo en un tono bajo, apenas audible, ¿pero qué diablos le pasaba? ¿Por qué cuando estaba con él se sentía tan indefensa y débil que solo pensaba en lanzarse a sus brazos y hundirse en su pecho? ¿Cómo era posible que un niño de doce años pudiera hacerla sentir así? No tenía lógica alguna por más que la buscara; estaba maldiciéndose mentalmente por no poder actuar como "solía ser ella" que no noto que el ojiazul la había estado viendo desde que lo llamo

-Anko-chan…¿pasa algo?-pregunto el rubio causando que la susodicha diera un respingo en su lugar

-¡No!Nada!-exclamo rápidamente mientras movía las manos antes de calmarse un poco y reunir valor-bueno la verdad es que…yo…

Pero la siguiente palabra pronunciada por la peli morada no se escucho gracias al golpe de la puerta que se abrió de par en par revelando a una pelirroja que respiraba agitadamente y se veía bastante alterada

-¿Himari-chan?-pregunto un tanto sorprendido el rubio-¿Qué haces…..?

Pero el chico no pudo terminar la pregunta ya que la Chunin, en un acto asombroso, salto desde la puerta hasta la cama donde él estaba acostado con los brazos abiertos

-¡NARUTO-KUN!-grito la chica mientras cruzaba la habitación prácticamente volando

Por su parte el jinchuriki del kyubi juraría que vio el acto en cámara lenta mientras le rezaba a kami que no le doliera lo suficiente como para desmayarse o desear morir

La joven chica impacto de lleno el cuerpo del rubio que intento con todas, y cuando digo todas son TODAS sus fuerzas, no gritar por el dolor y solo lanzo pequeños sonidos guturales con los ojos apretados al igual que las manos

-¡ESTAS VIVO!-gritaba la chica mientras se aferraba al cuerpo del chico que solo no se retorcía de dolor por que la misma pelirroja lo detenía-¡DIOS MIO! ¡ESTABA VERDADERAMENTE PREOCUPADA!

-Himari-chan….-dijo débilmente el ojiazul-po…po….drías….sol…ta…tar…me-pidió mientras que un extraño y sospechoso crujido acompañaba cada silaba que decía

-¡Oh!-exclamo sorprendía y un tanto apenada la pelirroja al darse cuenta de lo que estaba haciendo-¡lo siento! Es solo que estaba un poco alterada por que vine en cuando me entere que estabas aquí! y me dijeron que no podía ver te y yo estaba muy preocupada y no sabía qué hacer, fui con el Hokage y me dijo que estarías bien que confiara en ti pero yo seguía muy preocupada y-soltó todo de golpe y sin detenerse sacando toda la preocupación que había estado acumulando, tomo aire con la intención de continuar pero una tos un poco fingida la hizo reparar en la otra persona que estaba en la habitación, hubo unos segundos en los que el joven rubio juro que la temperatura descendió hasta que:

-¡Himari-chan! Que gusto verte-comento "muy feliz" la peli morada con una sonrisa "para nada" forzada-¿se puede saber a qué vienes aquí?

-Hola Anko-senpai-contesto en el mismo tono la pelirroja separándose del chico-vine a ver como esta Naruto-kun y…

-Ya viste que está muy bien así que ya puedes irte-"sugirió" la mayor mientras se acercaba lentamente a la otra chica

-Sí, pero he decidido que voy a cuidar de Naruto-kun hasta que se recupere-contesto esta imitando a la jounin

-No debes de preocuparte Himari-chan, yo estoy cuidando muy bien de Naruto-kun así que ¡ya te puedes ir!-dijo la maestra de la serpientes deteniéndose a solo escasos centímetros de la cara de la pelirroja

-No lo creo, tengo que vigilar a Naruto-kun cuando usted no este, ya que como es una Jounin debe de tener cientos de deberes que cumplir ¿no es así Anko-senpai?-pregunto la Chunin sosteniéndole la mirada a la peli morada mientras que Naruto hubiera jurado que un pequeño rayo unía las frentes de las dos chicas

-Tienes razón, tengo deberes que cumplir, pero no te preocupes puedo pedir algunos favores para poder cuidar de Naruto-kun-respondió esta al tiempo que Naruto se tallo los ojos por que podía ver a una anaconda detrás de la jounin

-Sí, supongo que debe de haber muchos hombres que te deben "favores" ¿no?-contesto distraídamente la pelirroja mientras que el rubio volvía a limpiarse los ojos por que ahora veía a una águila detrás de la Chunin

-¡Hija de…!-empezó Anko con la intención de decir algo muy feo

-¡CHICAS!-grito un poco asustado el rubio por la actitud de sus amigas, llamando la atención de estas-etto…¿les importaría no pelear en frente de mi? O al menos esperar a que yo no esté-pidió juntando las manos

Al instante ambas mujeres voltearon a verse por unos segundos y agacharon la cabeza en señal de arrepentimiento

-Lo sentimos-dijeron al unisonó haciendo una ligera reverencia

El joven de ojos azules solo suspiro antes de responder

-Descuiden-dijo mirándolas con una mezcla de ternura y diversión por su forma de actuar-pero quisiera dormir un poco para recuperarme pronto así que si me pudieran dejar solo…-solicito el chico parándose de la cama

-Sí, por supuesto, descansa, nosotras estaremos aquí afuera-contesto la jounin rápidamente-si necesitas algo no dudes en llamarnos…llamarme-se corrigió a si misma ganándose una mirada furiosa de la ojiazul antes de que ambas salieran de a habitación

-Las mujeres…dan miedo-declaro el chico después de unos segundos de estar solo-bien creo que mejor voy con Shippu a intentar obtener algunas respuestas-se dijo mientras se llevaba la mano a su pierna con la intención de buscar su porta Shirukens solo para darse cuenta de que solo llevaba la bata del hospital-¿Dónde…?-susurro mientras buscaba con la mirada algo por todo el lugar-¡Demonios! ¿Dónde está…?

Mientras tanto, afuera de la habitación, se encontraban las chicas, ambas recargadas a cada lado de la puerta, no llevaban ni cinco minutos afuera y ya estaban preocupadas por el rubio, aun que ninguna se atreviera a admitirlo, lo que había provocado un silencio un tanto incomodo

-Y…¿desde cuándo conoces a Naruto-kun?-rompió el silencio la segunda examinadora aun sin atreverse a mirar a la Chunin

-Desde hace cinco días-contesto la pelirroja imitando a su superiora-fue con el Hokage a la tienda de ropa de mi abuelito, ahí lo conocí

-¿Y cómo es que tu….?-comenzó la pregunta, pero después se recrimino mentalmente por qué no se atrevía a terminarla

-Pase toda la tarde en su casa, platicando sobre muchas cosas-respondió un poco sonrojada la chica ya que había entendido a lo que se refería la maestra de las serpientes-ya te puedes imaginar el resto

-No te culpo-comento en respuesta su escucha-hizo lo mismo conmigo cuando solo tenía seis años-conto con un ligero rubor en sus mejillas

-¿Seis años?-pregunto entre confundida y asombrada la menor

-Sí, veras…-la mujer estaba a punto de contarle su historia pero varios sonidos provenientes de la habitación de atrás de ellas las alertaron-¿Naruto?

-Naruto-kun…¿pasa algo?-pregunto Himari tocando la puerta pero no hubo contestación

-Naruto…¿estás bien?-esta vez fue la jounin solo que ella se atrevió a abrir la puerta. Ambas chicas entraron a la recamara solo para encontrar al joven rubio sacando cosas del buro de al lado de la cama como loco

-¿Dónde está?-pregunto de repente el chico, sin mirar a sus amigas

-¿Qué?-fue lo único que pudo responder la pelirroja

-¡¿Dónde está?-pregunto de nuevo el jinchuriki solo que esta vez con las volteo a ver y parecía bastante alterado, cosa que asusto a las chicas

-¿Dónde está qué?-pregunto con cautela la peli morada

-¡MI ESPADA!-exclamo el chico causando que las mujeres dieran un brinco en su lugar por su actitud

-¿Qué espada?-inquirió la jounin después de unos momentos, estaba asustada pero intentaba controlarse

-¡La espada! ¡La espada con la que me enfrente al cara de serpiente! ¿Dónde está?-contesto subiendo un poco más la voz

-No sé de que hablas, cuando te encontré solo tenias la Tsuka (mango) de una espada-se defendió la mayor, ya que Himari estaba asustada y no sabía a qué se refería el rubio

-Bueno, ¿Dónde está mi Tsuka?-cambio la pregunta el Genin sin cambiar su actitud

-No lo sé-repito la chica aun asustada-desde que te traje no la soltabas, los doctores y yo tratamos de quitártela pero parecía que estaba pegada a tu mano-conto-así que tal vez se cayó cuando despertaste, así que debería estar bajo la cama

Acto seguido el joven se lanzo debajo de la cama

-¡AQUÍ ESTA!-exclamo triunfante saliendo del otro lado y parándose antes de observar el mango de espada y quedase estático por unos segundos

-¿Esta es?-pregunto casi ausente observando la Tsuka que ya no era la de la Zambatou de Zabusa, ahora era una empuñadura de Katana con relieves con forma de estrellas de color blanco

-si…esa es…es el mango de espada que no soltabas-contesto la jounin un poco dudosa por la actitud del rubio que mantuvo su mirada en el objeto por varios segundos más antes de esbozar una sonrisa un tanto discreta, como si hubiese entendido algo

-Shippu-susurro más para el que para sus escuchas

-¿Shippu?-repitieron las chicas un poco extrañadas, causando que el rubio las volteara a ver

El chico no entendió por momentos porque sus amigas lo miraban con una mezcla de miedo y sorpresa, como si esperaran que les gritase, pero entonces comprendió el por qué, agacho la cabeza y desvió la mirada-perdón-dijo, asombrando a las mujeres que solo lo miraron aun más extrañadas por los cambios de actitud que había tenido-no quise asustarlas, lo lamento

Entonces las chicas sonrieron, había vuelto a ser el mismo

-Descuida, solo nos sorprendiste un poco-le contesto la jounin

-Sí, no te preocupes por ese tipo de cosas-le secundo la pelirroja con una sonrisa comprensiva-estas estresado por lo que paso

-Así que ahora solo debes descansar-termino Anko dirigiéndose a la puerta acompañada de la menor-espera-dijo cuando salió de la habitación-¿dijiste que te enfrentaste a un tipo con…-pero en ese momento el rubio cerró la puerta de la alcoba y corrió el seguro-cara de serpiente?

-Diablos, creo que hable demás-se reprendió por lo bajo el rubio mientras volvía a la cama-bien, después pensare en algo para zafarme, por ahora debo de ir con Shippu a conseguir respuestas-se metió entre las sabanas y cerró los ojos para abrirlos de golpe al percatarse de un pequeño detalle-"¿y como se supone que voy con Shippu?"-se pregunto mentalmente, empezó a dar vueltas recostado mientras pensaba en una forma para ir a ese mundo pero poco a poco comenzó a dormirse, sin dejar de pensar en alguna forma de viajar con su espada, pero llego un momento en el que no pudo más y cerró los ojos por el sueño que tenia

Los abrió de nuevo, solo para darse cuenta de que ya no estaba en el hospital, ahora estaba parado en la montaña de los Hokages

-¿Es que acaso tú no sabes esperar?-escucho a alguien a sus espaldas, giro sobre si mismo solo para encontrarse con la persona a la que quería ver recargado en una roca más grande que el

-Oh, vamos, se supone que deberías de saber cómo soy en realidad, no sé qué te sorprende-contesto el chico con una sonrisa, que fue imitada por su escucha solo que esta fue menos abierta-así que imagino que sabes a lo que vine-fue directamente al grano mientras su cara cambiaba por una completamente seria, algo no muy común en el, que fue copiada a la perfección por Shippu

-Claro que lo se-contesto este-pero te advierto que no puedo responder a todas tus dudas en este momento así que elige bien tus preguntas-le pidió tranquilamente

El chico comenzó a meditar un poco viendo el lugar en donde estaba, desde el cielo hasta el suelo, antes de caminar hasta el borde de la montaña solo para encontrarse con que había un mar de sangre en el fondo, que llegaba hasta donde alcanzaba su vista, pero por alguna razón aquel mar se veía débil, el chico no podría encontrar una mejor manera de describirlo, solo se veía débil, estaba pensando en eso que sin que se diera cuenta el peligris se acerco hasta estar al lado suyo

-Bien, creo que ya sé cuál es tu primera pregunta-comento el ojimiel tranquilamente, llamando la atención del joven Uzumaki que le miro de forma apacible, como si no le sorprendiera ese hecho-¿Qué es este lugar?-pregunto al aire a lo que su escucha solo asintió-bien, veras Naruto, este lugar….eres tu-

El rubio volteo su mirada al peli gris con una expresión de incertidumbre e incredulidad

-¿Qué?-pregunto aun sin entender las palabras dichas por su compañero

-Escucha Naruto, este lugar es un reflejo de ti, de tus sueños y tus metas y todo lo que hay en tu interior

-No entiendo…-contesto seriamente el chico

-Mira Naruto, todo lo que hay aquí es parte de ti, de tus pensamientos, ¿no adivinas en donde estamos?-le pregunto señalándole con la mirada un punto específico en el suelo, el rubio miro en la dirección señalada y quedo sorprendido por lo que vio

En el suelo, casi en la orilla había una pequeña marca, el símbolo de la aldea para ser más precisos, la misma que había puesto tiempo atrás en la cima del monumento a los Hokages mientras se prometía que se volvería el Shinobi más fuerte de su aldea para ser reconocido por todos

-Esa es…-susurro el chico en estado de Shock-¿pero como…?

-Ese es tu sueño ¿no?…volverte Hokage-dijo el peligris mirando al chico sin cambiar su semblante tranquilo

El Uzumaki miro sorprendido a su escucha antes de levantar su mirada al cielo y observar que de nueva cuenta podía distinguir los rostros de sus amigas en los astros

-Entonces las estrellas son…-empezó

-Las personas que tienen vínculos muy fuertes contigo, las mismas a las que quieres proteger-termino por el su compañero

EL jinchuriki cerró los ojos asimilando lo recién escuchado para después dirigir su mirada al mar de sangre que había debajo del monumento

-¿Y esto qué es?-cuestión sin dejar de mirar el mar rojo con una aparente calma

-¿No lo reconoces Naruto?-le respondió con otra interrogante el peliplata a lo que el chico negó con la cabeza-es tu odio

-¿Mi odio?-el chico estaba bastante asombrado-eso es imposible yo no tengo odio

-no mientas Naruto-le pidió tranquilamente su compañero como si supiera que esa iba a ser su reacción-quieras o no toda persona que habita en este mundo Shinobi guarda odio en su corazón, alguien como tú que has sufrido tanto a aprendido a guardar su odio para mostrar siempre una sonrisa, cuando tú tienes mucho odio en ti, este mar es un reflejo del mismo que está latente en tu interior y puede salir en cualquier momento

-¿pero por que es rojo?

-¿tampoco lo adivinas?-esta vez parecía que se estaba divirtiendo por las reacciones del Genin que parecía estar asombrado por lo que estaba escuchando-gracias a tu "inquilino involuntario" tu odio esta mas presente en ti que en la mayoría de las personas

-¿entonces la luna es…?-de nueva cuenta no termino la pregunta ya que su acompañante se le adelanto

-sí, es un reflejo de el…

-¿pero…porque esta tan débil?-inquirió con preocupación

-te has dado cuenta-el ojimiel no parecía sorprendido aun que tampoco se esperaba que se hubiera percatado de eso-¿recuerdas nuestra pelea anterior?-inquirió ganándose un sí como respuesta

-contra el cara de serpiente…-especifico el ojiazul de manera triste al recordar cómo no fue capaz de vencerlo-¿pero qué tiene que ver?

-En esa pelea, nuestro enemigo utilizo un sello que inhibía el poder del Kyubi, gracias a eso te fue más fácil liberarme y utilizarme mejor

-¿Qué?

-El Chakra del Kyubi me impedía contactarte de manera tan directa como lo hago ahora por eso solo te podía hablar entre sueños, pero cuando lo sellaron, fui capaz de moverme con más libertad por tu mente por decirlo de alguna forma

-¿y por qué me he tardado tanto en curarme….?-esa era una de las preguntas más importantes para el rubio ya que en anteriores ocasiones solo le bastaban unas horas para estar como nuevo

-por la misma razón, el Kyubi era el que te cura las heridas, es una de las habilidades de su chakra, pero como esta sellado, no solo ha perdido poder, si no que no puede ayudarte como lo había hecho antes, ahora no puede curarte

-¿Y qué debo de hacer para remediarlo?-pregunto sin apartar la vista de la enorme luna carmesí

-lo primero que debes hacer es encontrar alguien que sea capaz de quitarte el sello que te puso nuestro enemigo en esa pelea

-¿y después?

-Luego hablaremos de eso, se nos ha acabado el tiempo Naruto, tienes que volver a tu realidad-le dijo mientras le ponía en dedo índice en la frente sin importarle los reclamos del rubio que se desvaneció del lugar al instante-"esto no ha hecho otra cosa más que empezar"

El joven Uzumaki abrió lentamente los ojos intentando acostumbrarse a la luz de la habitación, giro la cabeza y se sorprendió al encontrar un gran ramo de flores con la leyenda de "mejórate" en la tarjeta encima de su buro ya que nunca le daban ese tipo de regalos cuando estaba en el hospital, giro al otro lado y vio a una pelirroja sentada en una silla pegada a la pared leyendo un libro titulado: "Mil y un formas de preparar Ramen"

-¿Himari-chan?-pregunto el chico mientras intentaba enderezarse sin perder de vista a su amiga que levanto la cabeza al escuchar su nombre ser pronunciado por el ojiazul

-Buenos días, bello durmiente-saludo sonriente cerrando su libro mientras se paraba e iba junto con el rubio

-Buenos…días-respondió un poco nervioso dado que no estaba acostumbrado a esa clase de trato se estiro un poco y se sorprendió cuando se dio cuenta de que si bien el cuerpo le seguía doliendo ya no era como el día anterior, ya era una molestia más que un dolor en el cuerpo-¿Qué hora es?

-Las doce-contesto con sencillez la ojiazul mientras ayudaba al chico a sentarse a la orilla de la cama

-¿Y Anko-chan?-cuestiono el chico sin percatarse de la mueca de molestia que se hizo presente en la cara de la chunin

-Se fue a la torre del área 44, dado que hoy es el último día del segundo examen y tiene que estar presente, porque si llegan muchos ninjas se harán peleas preliminares-le explico con calma

-¿peleas?-inquirió algo desconcertado el chico

-Sí, la ultima parte del Examen Chunin consta de un torneo para probar las habilidades de los aspirantes, si llegan muchos a la torre del área 44, se hacen peleas preliminares para sacar a los contendientes del examen que será dentro de un mes-declaro en respuesta la joven-bien, ya te puedes levantar, así que es hora de ir a tus exámenes

-¿Qué exámenes?-cuestiono asustado el rubio

-Tus exámenes médicos, para que determinen si te puedes ir a casa o si te tienes que quedar más tiempo aquí-dijo mientras lo jalaba antes de que se aferrara a la cama con todo y garras, pero no pudo evitar que se intentara agarrar del suelo

-¡NO! ¡Ya estoy bien! ¡No necesito exámenes! ¡De verdad!-gritaba el jinchuriki rasgando el suelo de todo el pasillo y llamando la atención de los que estaban por ahí

-Ni hablar-contesto secamente la chica mientras lo arrastraba de una pierna-vas a ir te guste o no

-¡Piedad! ¡Por favor!-se escucho el grito desesperado por todo el hospital

-Como odio los exámenes médicos-declaro un molesto Genin mientras caminaba de regreso a su habitación del hospital después de una serie de dolorosas y humillantes pruebas medicas-y encima Himari-chan me deja solo por ir a atender unos asuntos de la tienda…!vaya suerte!-se quejo mientras doblaba una esquina, pero vio salir a alguien de una de las puertas antes de detener a una enfermera que pasaba por ahí

-Disculpe, pero me podría decir ¿Cómo se encuentra Hinata?-la escucho preguntar, al instante se escondió detrás de la pared para seguir oyendo

-"¿Hinata?"-pensó asombrado el chico-"¿pero qué…?"

-Ella ya está estable, pero sigue inconsciente-contesto la voz de otra mujer que el rubio reconoció como la de una de las enfermeras del hospital

-"¿Qué?"

-¡Kurenai-sensei!-Escucho gritar a alguien por el pasillo contario, se asomo un poco y descubrió que se trataba de Kiba que recién llegaba y parecía bastante preocupado-¿Cómo esta?

-Ya mejor, ahora está durmiendo-contesto la jounin-¿Qué haces aquí?

-Tenía que venir a verla, no me podía quedar con los brazos cruzados, no después de lo que le hizo su primo

-"¿su primo?"-pensó fugazmente el rubio, aun sin dar crédito a sus oídos

-¿Por qué no se rindió, sensei?-pregunto de repente el castaño, una vez se hubiera retirado la enfermera-¿Por qué decidió enfrentar a Neji aun sabiendo que iba a perder?

-no lo entenderías Kiba-contesto seriamente la maestra mirando la puerta por la que había salido

-¿Por qué?-volvió a preguntar tercamente el Inuzuka

-porque quería demostrar de lo que era capaz, quería que todos supieran que ya no era la misma chica tímida, que ahora es una Kunoichi hecha y derecha, aun arriesgando su propia vida contra su primo-contesto la mujer sorprendiendo al del perro y aun que no lo supiera también al rubio, que no podía acabar de entender, ¿su propio primo casi la había matado? era algo totalmente absurdo ¿Por qué alguien de tu familia te querría matar?

-¿pero por qué?-pregunto aun sin haber entendido bien el chico

-para sorprender a alguien a quien admira mucho-respondió pensativa la experta en ilusiones

-Naruto…-contesto casi ausente y con un deje de tristeza el joven-¿llego tan lejos por él?

Esta última declaración término de descolocar al Uzumaki ¿lo quería sorprender demostrándole que se había vuelto fuerte y eso casi le cuesta la vida contra su primo?

-Vámonos, volveremos mañana a ver como sigue-aconsejo la ojirroja mientras emprendía el camino a la salida, seguida de cerca por su alumno, una vez se hubieron retirado, con el mismo sigilo que un buen ninja tiene se acerco a la habitación de la que había visto salir a la sensei, y empujo lentamente la puerta para entrar en el lugar, una vez adentro, vio con una mezcla de asombro y terror que efectivamente, Hinata estaba en la cama, estaba dormida pero al chico le pareció que estaba sufriendo por las muecas que hacia entre sueños, se acerco lentamente aun sin entender lo que hacía en ese lugar, solo que cuando se entero de lo que la chica había hecho sintió la enorme necesidad de verla

-Hinata…-susurro posándose a un lado de la cama-¿por qué?

Tomo una silla y se sentó junto a la cama tomando la mano de su antigua compañera de escuela y estuvo un tiempo solo viéndola, sin decir una palabra.

-Sabes-dijo después de un tiempo aun que la Hyuga seguía inconsciente-siempre me pareciste una chica extraña, eras callada, tranquila y no andabas todo el día acosando a Sasuke, siempre llamaste mi atención y siempre supe que estabas conmigo ¿sorprendida? No lo creo, después de todo como no reconocer ese hermoso cabello azul y ese aroma tuyo-en ese momento se inclino sobre la chica posando su cabeza en su hombro para poder respirar ese bello aroma y susurrarle al oído-siempre supe que eras tú la chica que me observaba todo el tiempo, y gracias a ti pude salir delante, de no haber sentido que alguien se preocupaba por mi cuando entrenaba, lo hubiera abandonado desde hace mucho, por eso, y por muchas cosas más que quiero contarte, debes recuperarte, por favor-le dijo antes de darle un beso en la mejilla y retirarse del cuarto-dulces sueños Hinata-chan-se despidió antes de cerrar la puerta, pero de haber esperado unos segundos más hubiera visto cuando la ojiperla abría lentamente los ojos

-¿Naruto-kun?-pregunto débilmente mientras miraba toda la habitación-fue un sueño-dijo en un susurro, era imposible que Naruto hubiera estado ahí, la hubiera acompañado e inclusive le hubiera dado un beso en la mejilla y le hubiera deseado dulces sueños diciéndole el subfijo chan-por dios Hinata, debes de dejar de imaginar cosas-se dijo a si misma antes de volver a los brazos de Morfeo

Ajeno a esto último, nuestro héroe favorito volvió a su camino rumbo a su habitación pero dado que su estomago comenzó a protestar por la falta de alimento en casi más de 24 horas decidió ir a la planta baja para pasar a la cafetería y comprar algo que llenar su estomago, pero cuando iba en la recepción, pudo distinguir una larga cabellera rubia que llamo su atención, se acerco un poco y fue testigo de cómo Ino casi ahorcaba a una de la recepcionistas mientras gritaba:

-¿Dónde está Naruto-kun?

-lo lamento, no sé donde esta, pero si me suelta podre investigar su ubicación-pedía bastante asustada la pobre chica

-¿Ino-chan?-pregunto entre extrañado y asustado el ojiazul, de inmediato la única integrante femenina del equipo diez volteo a verlo y de inmediato e impulsándose en la mesa en la que atendían las recepcionistas, dio un gran salto asía el chico con los brazos extendidos

El jinchuriki por su parte, vio el hecho en cámara lenta mientras una sensación de deja vu le recorría el cuerpo

La chica impacto de lleno en el rubio causando que ambos fueran al suelo quedando el rubio con la espalda en el suelo y la kunoichi sobre el

-¡Naruto-kun! ¿Estás bien? ¿Qué te paso? ¿Por qué estás aquí? ¡Estaba muy preocupada cuando no te vi en la torre!-la chica estaba dispuesta a seguir con su interrogatorio cuando el jinchuriki la silencio poniéndole el dedo índice en los labios de una manera tan delicada y dulce que provoco un sonrojo en la Yamanaka

-¿te parece si hablamos de esto en otro lugar?-le pido cortésmente con una sonrisa en el rostro, acto que aumento el color en las mejillas de la rubia, se levanto y caballerosamente le extendió la mano a la chica para ayudarle, la cual acepto con gusto intentando por todos los medios bajar el color de su cara, pero nada parecía funcionar, menos aun cuando el joven la tomo de la mano y la llevo la cafetería del lugar

-¿quieres algo?-le invito cortésmente el chico, Ino no parecía que fuera a soportar más, ahora sabia como se sentía Hinata cuando estaba junto a él, las piernas le temblaban y sentía que se iba a desmayar en cualquier momento

-n…no…gra…cias-logro decir mientras bajaba la cabeza

-vamos no seas modesta, yo pago-insistió el chico

Después de más insistencias por parte del chico, Ino acepto y juntos fueron al jardín del hospital, una vez ahí, la pareja se sentó en un banco para que Ino saboreara su helado y el ojiazul comiera a gusto su vaso de Ramen de cerdo

-¡ha estado delicioso!-comento feliz el rubio tirando su vaso en un bote de basura que había al lado-vaya que tenía hambre

-es raro, yo sabía que te devorabas de 10 a 15 tazones de Ramen, le hacías competencia a Chouji, ¿Por qué solo te has comido uno?-pregunto sorprendida la chica

-los doctores me han aconsejado que coma mas verduras, así creceré más pronto-contesto el chico con simpleza

-Vaya…¿así que por eso eres tan pequeño?-pregunto inocentemente la rubia causando que su escucha bajara la cabeza

-si…por eso soy tan pequeño…-contesto tristemente, causando que Ino se arrepintiera de lo antes dicho

-yo…lo siento, no quería hacerte sentir mal…-se disculpo realmente arrepentida, por no recodar que su problema de estatura era tabú para el rubio

El jinchuriki noto esto y de inmediato sonrió

-descuida-dijo enderezándose y viendo a los ojos a la rubia-así que pasaste el examen ¿verdad?-le pregunto recibiendo solo un movimiento de cabeza como respuesta-vaya, me alegro por ti

-no deberías-respondió la chica bajando la mirada-después de todo no pase al tercer examen

-¿pero llegaste al a torre? ¿No?-cuestiono confundido le rubio

-sí, pero llegaron muchos ninjas, así que hicieron rondas preliminares-contesto aun sin levantar la cabeza

-¿Qué? ¿Quiénes llegaron a la torre?

-Llegamos mi equipo, el equipo de la arena, el del sonido, el equipo ocho, el equipo del primo de Hinata, y Kabuto y sus compañeros de equipo pero dos de ellos se retiraron antes de empezar

-¿Y quiénes se enfrentaron?-pregunto el chico bastante interesado, cosa que percibió su acompañante de inmediato

-bueno…las peleas fueron: la chica rubia de coletas del equipo de la arena contra la chica del equipo de Neji, gano la de la arena, después fue Shino contra uno del sonido, gano Shino, luego fue la chica del sonido contra el vago de Shikamaru, gano ese flojo-comenzó a explicar bastante calmada e intentando recordar-después de esa…fue la pelea de Hinata contra su primo…gano el…y casi la mata….-conto mientras entristecía la mirada al recordar esa pelea, en la que kiba le gritara que se rindiera pero ella no hacía caso-después fue el tipo de la arena con la cara pintada que controla a las marionetas… contra el que faltaba del equipo de Kabuto, después pelee yo contra el maldito aliento de perro…no le pude ganar…-declaro bajando la mirada-después fue la pelea del chico raro con unas cejotas contra el pelirrojo que da miedo de la arena, fue una pelea increíble…fue una lástima que hubiera perdido el cejotas…de esa manera tan horrible, el de la arena le rompió un brazo y una pierna y aun que él se paro, su sensei entro y lo saco de ahí

-vaya-fue lo único que pudo decir el Uzumaki al escuchar eso

-la última pelea fue la de el ultimo ninja del sonido contra Chouji, donde perdió de una manera tan patética…-dijo esto último meneando la cabeza de forma negativa-pero bueno…y así fue que las peleas en el examen chunin serán: el pelirrojo de miedo contra la momia del sonido, el holgazán de Shikamaru contra la tipa de la arena, el marionetista contra Shino y Neji contra Kiba

-increíble…-el ojiazul estaba asombrado con lo que acababa de escuchar, era una lástima que se lo hubiera perdido

-bien, yo ya te dije lo que querías oír-dijo la chica-¿ahora me dirás que paso?

-¿Qué?-fue lo único que respondió el Uzumaki esperando habar oído mal

-sí, ¿Qué paso en el bosque de la muerte?-le repitió mirándolo a los ojos-¿Por qué no llegaste a la torre?

-eh….bueno…veras…-intento responder el chico pero no tenía nada preparado y no se le ocurría nada que inventar ya que quería mantener su secreto por lo menos hasta que tuviera más respuestas-…¿así que a Shikamaru le toco pelear con puras chicas eh?

-Naruto…-dijo la chica en tono serio-¿Qué paso?

-….-el chico no respondió de inmediato, rompió contacto visual con la Yamanaka mientras se paraba y daba unos pasos dándole la espalda

-Naruto…-susurro bastante preocupada, ya que esa manera de actuar no era normal en el-¿realmente fue tan malo como para no decírmelo?

-Ino…quisiera responderte, pero ni siquiera yo recuerdo lo que paso con exactitud-mintió el chico sin voltear a verla ya que si lo hacía no lo podría hacer

-dime…-pidió sin cambiar su tono

-lo único que recuerdo fue que después de unas horas de estar en el bosque…dos grupos de ninjas nos atacaron al mismo tiempo…intentamos defendernos pero….no fuimos lo suficientemente fuertes….Sakura y Sasuke quedaron inconscientes….intente escapar pero…no se qué paso después-"conto" el jinchuriki aprovechando el gran cariño que les tenia a ambas personas en especial a la pelirrosa-lo último que recuerdo fue que vi al examinador acercándose y…desperté aquí

-¿Cuando fue eso?-cuestiono la Yamanaka que estaba impresionada por lo que le acababa de contar

-el primer día, solo habían pasado unas horas de que empezara la prueba-contesto el chico, aun de espaldas

-¿pero eso significa que…llevas aquí más de cuatro días?-esta vez estaba bastante conmocionada-…pero… ¿tú también estabas inconsciente?

-si…acabo de despertar ayer, Sakura ya está bien pero Sasuke sigue en coma…¿no quieres ir a…?

-¿Y tu como estas?-le corto la chica bastante preocupada, sorprendiendo al joven

-bien…supongo…aun me duele no haber podido ganarle…ganarles-se corrigió-no soy lo suficientemente fuerte y…

Pero el Uzumaki no termino la frase al sentir los brazos de la chica enredándose en su cuello y su respiración cerca de su nuca

-qué bueno que estés bien…-le susurro al oído de forma dulce-eso es lo que más importa

-si…pero no pude cumplir mi palabra…no pude volverme Chunin-contesto con voz melancólica el joven mientras tocaba las manos de la chica

-no te preocupes…yo tampoco pude volverme Chunin…así que…¿te parece si lo intentamos el año que viene?-inquirió esta en un tono divertido

-si…podríamos hacerlo-le secundo el rubio en el mismo tono

Estuvieron en esa posición por varios minutos hasta que la Yamanaka hablo

-Naruto…lo lamento pero se está haciendo tarde-dijo mientras deshacía el abrazo y se mostraba realmente triste-y si no llego antes de que anochezca mis padres se enojaran porque tengo que atender la tienda

-descuida, me gustaría poder acompañarte pero no puedo salir del hospital hasta que estén los resultados de las pruebas medicas-contesto el ojiazul intentando consolarla-así que nos veremos en otra ocasión Ino-chan

El chico se giro para despedirse de su amiga que le dio un beso en la mejilla y le susurro al oído

-cuídate…Naruto-kun

Acto seguido se echo a correr a la salida dejando al joven con un sonrojo en la cara ya que había sentido una calidez enorme en ese beso, antes de emprender el camino a su habitación, sin saber que alguien lo había estado viendo todo el tiempo

La única mujer del equipo diez caminaba por los pasillos del hospital rumbo a la salida, había dejado de correr una vez entro a los corredores del lugar y aun seguía con el color marcado en sus pómulos, su mente no paraba de repetir la última escena con el Uzumaki, en la que lo había besado, ¿Cómo se le ocurrió hacer semejante tontería?…¿Ahora como tendría el valor de ver al chico a la cara? Eran las preguntas que se hacía y a las cuales no hallaba respuesta alguna

Ya solo le faltaba un último cruce de corredores para llegar a la recepción y por ende a la puerta de salida, estaba pasando por ahí cuando una mano la jalo y la estampo contra la pared, al instante abrió los ojos y se sorprendió de ver quien era

-¿tú, qué haces aquí…?

Ajeno a lo que le pasaba a su amiga, el jinchuriki del Kyubi caminaba rumbo a su habitación recordando el beso que acababa de recibir por parte de la rubia, juraría que aun podía sentir los suaves labios de la chica en su mejilla

-"¿Sera que acaso yo le…?...no…eso es imposible…después de todo ella y Sakura…"-iba pensando mientras caminaba por los pasillos hasta que al fin llego a la puerta de su cuarto de la cual podría jurar que salía un aura negra-"será mejor que no piense en eso de momento"-se dijo mentalmente antes de respirar hondo y entrar en el lugar

Al irrumpir en su habitación lo primero que vio fue a Himari sentada en la misma silla de la mañana leyendo la misma revista, Anko ya estaba presente en la alcoba y estaba sentada del lado opuesto al de la chunnin también leyendo una revista solo que esta era un catalogo de armas de la tienda "Konoha no Kissaki", ambas se veían bastante tranquilas….si no fuera por las extrañas auras negras que irradiaban y por que la temperatura del lugar descendía a niveles peligrosos

-chicas…ya regrese-anuncio el chico con voz dudosa recibiendo como respuesta un absoluto silencio-chicas…

Ambas mujeres levantaron la vista para ver al rubio que hubiera podido jurar que vio a una enorme boa de casi dos metros que irradiaba una aura morada se enredaba alrededor de la silla de Anko mientras lo miraba listo para atacarlo, entre tanto, la jounin lo miraba seria y malévolamente por encima de la revista, por su parte, Himari había dejado su material de lectura en una mesa que había al lado y le miraba de la misma forma que la segunda examinadora solo que tenia la pierna derecha cruzada y tenía a un águila de plumaje rojizo que poseía un aura violeta posada en su hombro con las alas extendidas lista para atacarlo, dirigió su vista a la cama y tuvo que dar un paso hacia atrás ya que juraría que, parado en frente de él, había un sujeto de pelo naranja, parecía una persona normal que llevaba puesto un traje japonés antiguo en color negro solo que por cara tenía una especie de mascara con unas líneas rojas en la parte izquierda de la frente, sus ojos eran malévolos ya que donde debería de ser blanco era de color negro, y sus pupilas eran de color amarillo que reflejaban una total demencia mientras se reía incontrolablemente con una voz bastante maliciosa

-"¿Un…un…Shinigami?"-pensó el chico bastante aterrado, parpadeo un par de veces y el extraño había desaparecido

-¿Quién era?-pregunto la pelirroja con voz seria y amenazadora

-¿Quién?-respondió de forma distraída el chico

-la mocosa a la que estabas abrazando en el patio-contesto la jounin con el mismo tono que la menor

-Ah…ella…era Ino-chan-dijo el joven-es una vieja compañera de la academia y mi amiga, me vino a visitar cuando supo que estaba aquí, ya que ella si llego a la torre

-ya veo…-dijo no muy convencida la peli morada-eso explica porque se me hacia conocida

-aun así eso no explica porque te estaba abrasando-replico con un deje de furia y celos la chunin

-eh, sobre eso….-contesto nervioso y un poco rojo el Uzumaki al recordar lo que había pasado, hecho que no agrado en lo más mínimo a sus amigas-bueno, es que estuvimos hablando un poco y ella me conto lo que paso en la torre y….y….

-¿y luego?-pregunto amenazante la hebi no meji

-bueno…es que…-dio un suspiro para armarse de valor, no tenia porque mentirles, después de todo eran sus amigas-nos pusimos melancólicos por no poder llegar al tercer examen y…no sé, solo sucedió

Ambas mujeres suspiraron antes de calmarse

-¿solo paso eso?-cuestiono no muy segura la pelirroja

-si…después de todo a ella…-empezó el jinchuriki pero bajo la mirada al recordar todas las peleas que había tenido con Sakura por el teme

-vale, entiendo- finalizo Anko no muy contenta cuando se dio cuenta de la mirada del chico, ante la sorpresa de la chunin-se acabaron las preguntas

-hai-contesto el rubio caminando a la cama tranquilamente-buenas…

-¡hey! ¿A dónde crees que vas?-le corto la peli morada, sonriendo de forma maliciosa

-¿pero no dijiste que…?

-dije que se acabaron las preguntas, pero nunca que te fueras a dormir-contesto la mujer-ya que "debes de pagar por tus acciones"-le dijo mientras se acerca lentamente a el chico que la miraba de forma interrogante al no haber entendido a que se refería con eso

-espere Anko-sempai…-intento detenerla la pelirroja ya que había descifrado la mirada maliciosa de su superior y no le gustaba para nada-no irá a….

Fue demasiado tarde, la jounin rodeo a al chico con sus brazos y lo atrajo hacia ella, tan rápido que el ojiazul no pudo poner resistencia alguna ante una furiosa pelirroja

-Anko-chan…no respiro-alcanzo a decir el rubio después de unos segundos en los cuales no llegaba aire a sus pulmones

La mujer aflojo el agarre un poco para después inclinarse hasta que su cabeza quedo al lado de la del chico que no entendía que pasaba

-Buenas noches Naruto-kun-le dijo al oído, en ese momento el jinchuriki recordó la mañana que paso con ella hace seis años, cerró los ojos al tiempo que un sentimiento de melancolía y tristeza se apoderaba de él, correspondió el abrazo para sorpresa de la mayor

-buenas noches Anko-chan-contesto dejando salir a flote todo el cariño que le tenía a la peli morada la cual al oírle decir de esa manera su nombre no pudo evitar sonrojarse. Le soltó y se giro rápidamente para no darle tiempo de que la viera así

-nos vemos después-se despidió saliendo de la habitación no sin antes darle una última mirada a la chunin que se sorprendió por unos momentos

-ok-dijo un poco extrañado y rojo al darse cuenta de que había estado a punto de ahogarse en los pechos de la jounin experta en tortura-"no sería una manera tan mala de morir"-pensó fugazmente el chico, pero al instante meneo la cabeza para alejar esas ideas y fue cuando se dio cuenta de que la pelirroja seguía en la habitación y le miraba de una manera bastante extraña, ya que tenía un gran sonrojo en su cara pero su mirada era cristalina lista para ponerse a llorar en cualquier momento

-¿pasa algo, Himari-chan?-pregunto preocupado y extrañado

-no, nada-contesto la chica limpiándose los ojos con el dorso de su mano derecha-tonto-susurro sin que él pudiera oírla y se encamino a la salida, pero fue detenida por una mano que la sujeto por la muñeca y antes de que pudiera racionar la atrajo asía el y con el otro brazo la rodeo por la cintura sorprendiendo a la chica que intento detenerlo poniendo su mano en frente de ella pero eso no fue suficiente para detener al joven, aumentando unos cuantos niveles más el rojo de la chica al darse cuenta de la posición en la que estaban-buenas noches Himari-chan-le susurro al oído

La joven pelirroja se dejo llevar por sus instintos cuando sintió el aliento del chico en su oído y correspondió el abrazo mientras inconscientemente comenzaba a acercar sus labios a los del rubio que por alguna extraña razón no hacia el mínimo esfuerzo por impedirlo, estaban a solo unos milímetros de distancia, podían sentir el aliento del otro, solo un poco mas

-"mi primer beso….y será con Naruto-kun"-pensaba la chica

-bien, se acabo tu tiempo mocosa-la detuvo una voz mientras alguien la sujetaba por detrás de la blusa, y antes de que pudiera siquiera contestar la sacaron del lugar dejando a un rubio bastante extrañado

-¿Qué fue eso?-pregunto al aire antes de sonrojarse al recordar lo que había estado a punto de hacer con la pelirroja, intentando olvidar eso se metió en su cama e intento conciliar el sueño, tardando unos minutos en quedarse dormido para despertar tirado en el la cima del monumento a los hokages

-diablos, debe de haber una forma más fácil y practica de venir contigo-se quejaba el joven hijo del cuarto Hokage mientras se levantaba lentamente

-tal vez, pero por el momento tendrás que conformarte con esta-contesto seriamente el peliblanco que se encontraba recargado sobre la misma roca de antes

-vale-contesto el chico- pero pasando al tema de interés…¿me dirás que tengo que hacer para que el zorro vuelva a la normalidad?

-nada-respondió el ojimiel secamente

-¿nada?-inquirió confundido el chico

-sí, si quieres regresar a la normalidad, no hagas nada, solo encuentra a alguien que te quite el sello que te puso el tipo-serpiente-contesto sin cambiar su semblante

-pero…-comenzó el Uzumaki con una ligera mueca en los labios

-si de verdad te quieres hacer fuerte…solo hay una forma de conseguirlo

-¿Cuál?-cuestiono el chico bastante interesado en la conversación

-derrotando al Kyubi-sentencio el espíritu

-¿derrotar al kyubi?-repitió asombrado el joven

-así es, será la única forma de volverte más fuerte, claro que en este instante no serias capaz de hacerle ni un rasguño pero yo te entrenare, y en una semana…lo retaras-aclaro rápidamente el peliplata

-no…en una semana no retare a Kyubi-contesto el chico seriamente con los ojos cerrados, hecho que sorprendió a su escucha

-Naruto no….-intento contestar este

-En una semana…-le corto el ojiazul antes de abrir de golpe los ojos mostrando una gran determinación en ellos-¡lo venceré!

Su compañero no pudo hacer otra cosa más que esbozar una gran sonrisa por la actitud del chico

-solo dime lo que tengo que hacer-pidió el rubio

-es una pena pero se ha acabado el tiempo-fue la respuesta del ojimiel-pero mañana te lo diré, descuida yo te contactare-agrego al ver la cara de desagrado el Uzumaki

-vale-dijo no muy a gusto el chico antes de cerrar los ojos para después abrirlos y estar de nuevo en su habitación del hospital, se incorporo con suma pereza mientras se tallaba los ojos

-buenos días Naruto-kun-escucho que le saludo una voz femenina que reconoció como la de Himari

-buenos días-contesto aun medio dormido antes de bostezar

-¿Cómo dormiste?-escucho la pregunta de una voz totalmente diferente que era la de Anko según el

-bien…ya recupere todas mis fuerzas-respondió mientras se levantaba y enfocaba mejor sus amigas y se sorprendió al verlas ya que se encontraban pardas en frente de su cama, mientras se sujetaban las mejillas entre ellas dando a entender que habían tenido una especie de pelea antes de que el despertara

-me alegra escuchar eso-contesto Anko mientras soltaba a la Chunin que la imito en seguida-porque hoy, los doctores te darán de alta

-¿En serio?-pregunto con esperanza, ganándose solo una sonrisa por pare de sus amigas-¡Genial!-exclamo antes de pararse-¿eh? ¿Y mi ropa?-pregunto volteando ver a todos lados

-¿te refieres a la que traías cuando te encontré en el bosque de la muerte?-contesto la Jounin a lo que el rubio asintió-esa ropa la tiramos desde hace días

-¿y que se supone que me voy a poner para salir del hospital?-inquirió con una gota en la nuca el ojiazul solo para recibir como respuesta un paquete que le arrojo la pelirroja-¿Qué es esto?

-tu ropa-contesto la chica-le pedí a mi abuelito una muda idéntica a las que compraste cuando fuiste, "es un regalo por seguir vivo"….eso me dijo cuando me lo dio-conto no muy feliz al recordar eso

-ehh…gracias….supongo-contesto el chico algo apenado y extrañado por eso

-te esperaremos afuera en lo que te vistes-dijo Anko saliendo de la habitación seguida de Himari

Una vez que ambas mujeres hubieran salido del lugar el joven rubio comenzó a desvestirse, lo cual no fue tan complicado dado que solo llevaba la bata del hospital

Mientras eso pasaba en la habitación, afuera de ella se encontraban dos mujeres recargadas una a cada lado de la puerta viéndose fijamente

-aun no te perdono por arruinarme el momento ayer-dijo de pronto la pelirroja con voz seca

-eso es lo que menos me interesa-contesto con indiferencia la mayor, lo que irrito aun más a su escucha

-debería…por qué no pienso dejar a Naruto con una anciana-contesto desafiantemente está mirando a su superior

-¡¿A quién le llamas anciana, mocosa?-exclamo colérica la jounin encarando a la otra chica

-¡pues a la única anciana que veo aquí!-le espeto la chica

-bien, ya acabe-escucharon decir al otro lado de la puerta segundos antes de que esta se abriera

Lo siguiente que vieron las kunoichics las dejo con la boca abierta, entre ellas Naruto salía de la habitación mientras que aun observaba su nueva vestimenta que constaba de un pantalón tipo anbu que le llegaba a los tobillos de color negro, a juego con las sandalias del mismo color, en la parte de arriba ahora llevaba un chaleco de cuero negro un poco parecido a los de las fuerzas especiales solo que le cubría la parte de los hombros pero no tenia mangas , lo llevaba cerrado solo que tenía una V que dejaba ver por debajo de la ropa rebelando una playera de red parecida a la de cierto genio flojo y tenía un pequeño broche donde terminaba la abertura del chaleco con el símbolo de la hoja, ahora llevaba su insignia de ninja en el brazo derecho y casualmente llevaba en los codos y rodillas unas vendas de color Naranja oscuro

-¿y bien?-pregunto simplemente

-eh…eh…em…-tartamudeo torpemente la peli morada

-ah…ah…-de igual manera dijo la Chunin

-¿tan mal me veo?-pregunto inocentemente-ya sabía yo que no me quedaría esto, no me siento muy bien, creo que debería de volver al buzo…

-¡NO!-exclamaron ambas mujeres sobresaltando al ojiazul

-te ves increíble….-empezó la experta en tortura

-sí, te ves genial-le secundo la menor

-eso es bueno, será mejor que nos vayamos-sugirió mientras ponía marcha a la recepción

-te alcanzamos después-dijo la jounin

-tenemos que ir a arreglar unos asuntos con el director del hospital-explico la ojiazul con una sonrisa

-de acuerdo, nos vemos en la entrada-se despidió mientras comenzaba a caminar en sentido opuesto al de las mujeres sin darse cuenta de que estas empezaron a sacar sus armas, pero al llegar al segundo pasillo simplemente doblo la esquina en lugar de seguir de frente, camino unos cuantos corredores más y llego a la habitación que estaba buscando, toco un par de veces y al no recibir contestación abrió la puerta y se quedo helado por lo que vio: a un pelirrojo de mirada demente que rodeaba con su arena a un indefenso Lee que aun estaba dormido

-¡detente!-exclamo con voz seria, no asustada, llamando la atención del ninja de Suna

-¿Quién eres tú y que haces aquí?-respondió con sorpresa el chico

-me llamo Naruto, venía a visitar a Lee para ver como seguía y me encontré contigo ¿Qué planeabas hacer?-pregunto secamente clavando su mirada en el jinchuriki del Ichibi

-matarle-respondió sin titubeos este

-¿y crees que te dejare hacerlo?-pregunto levando su mano a su porta Shirukens aun sabiendo que ya no tenía ninguno

-si me intentas detener, también te matare a ti

-ya le ganaste en el examen ¿por qué lo quieres matar?-cuestiono bastante molesto y curioso al mismo tiempo

-para comprobar mi existencia-respondió el de Suna-yo solo vivo para matar

-¿Estas de broma?-inquirió bastante extrañado e impresionado por esa declaración

-no, desde el momento en el que nací, mi padre me tomo como un arma y me entreno para matar, cuando cumplí seis, la aldea me vio como una amenaza y desde entonces han intentado matarme, en cualquier momento, en cualquier día, porque me tenía miedo, él y toda mi villa, por eso solo vivo para matar, esa es mi existencia…-le conto mirándolo con esa mirada demente

-no tiene por qué ser así-dijo el rubio-escucha, antes yo también era como tú, la gente intentaba matarme todos los días y hubiera empezado a matarlos si no fuera porque conocí a personas importantes que me querían y se preocupaban por mi

El de la arena bufo de forma burlona y demente

-yo no tengo a nadie así-contesto secamente

-eso no es cierto-le corto el ojiazul-tienes a tus hermanos ¿no? El chico y la chica de tu equipo, ellos se preocupan por ti

-solo tienen miedo de que los mate-replico el joven

-eso no es cierto, ellos se preocupan por ti, y si no te parece suficiente….-en ese momento el rubio extendió su mano mientras miraba a los ojos del pelirrojo-yo te ofrezco mi amistad

El jinchuriki del Ichibi miro a los ojos del rubio y se sorprendió al verlos, ya que si bien no reflejaban temor alguno, parecía que lo estuvieran examinando por dentro, como si quisieran ver su alma, bajo la mirada para observar la mano que se extendía de forma amigable y regreso si vista arriba

El Uzumaki estaba al pendiente de cada una de las acciones del chico y tuvo que contener una sonrisa que se le iba a escapar al ver que el chico estaba dispuesto, aun que un poco dudoso, a darle la mano

De repente la puerta se abrió de golpe para revelar a nada menos que a Maito Gay obligando a voltear al rubio, cuando regreso la vista, vio con desilusión que Gaara ya no estaba en el lugar

-¿Qué haces tú aquí, jovencito?-pregunto con una poca de desconfianza el maestro antes de reconocer al joven como uno de los alumnos de su eterno rival solo que con una ropa totalmente diferente a la que había visto antes

-solo…evitaba una tragedia-contesto en un susurro el ojiazul mirando por la ventana antes de girar a encarar al profesor-maestro supercejotas…¿Cómo esta Lee?-pregunto sin más sorprendiendo por momentos al adulto que de manera totalmente seria respondió

-el ahora está fuera de peligro…pero no puedo decir que está bien, al parecer…cuando su oponente le rompió los huesos….-no sabía cómo explicarlo, ya que le era bastante difícil aceptarlo-los rompió de tal manera que varios fragmentos se pasaron a su espalda….los médicos han declarado que no podrá volver a ser ninja-digo bajando la mirada

-es una pena-contesto bastante tranquilo el joven aun que el mayor pudo sentir la tristeza en sus palabras-no le diga que estuve aquí-pidió mientras salía de la habitación calmadamente dirigiéndose a la recepción dejando atrás a un extrañado Gay

Mientas caminaba por los corredores del hospital, el joven Uzumaki no pudo evitar pensar en su encuentro con el pelirrojo de Suna y de cómo su mirada reflejaba tristeza y soledad detrás de esa aparente locura, dio un suspiro mientras llegaba a la recepción para encontrarse con la tercera sorpresa del día, a su maestro preguntando por Sasuke a una de las chicas recepcionistas

-¿Kakashi-sensei?-llamo extrañado mientras se paraba cerca de su superior que volteo a verlo y lo examino de arriba a bajo con su ojo antes de abrirlo por la sorpresa

-¿Naruto?-pregunto bastante asombrado a lo que recibió un hai como respuesta-vaya, por poco y no te reconozco, ¿a qué se debe el cambio de ropa?

-¿tu lo dijiste, no?-contesto seriamente, por alguna extraña razón desde que había despertado en el hospital su aparente idiotez se había esfumado casi por completo y solo atinaba a reaccionar como normalmente lo haría si no hubiera traído su máscara de bufón por tanto tiempo-debo de tomarme más en serio mi titulo de ninja, y siendo honestos, un traje naranja para un ninja…simplemente no mola-termino con un gesto de desinterés

El antiguo anbu solo observo a su alumno por unos momentos sin decir ni una palabra, aun sin creer el cambio tan drástico que acababa de ver en el chico

-¿a qué vienes sensei?-pregunto después de unos momentos de silencio el rubio antes de esbozar una sonrisa un tanto burlona-apuesto mil ryus a que no venias a visitarme

Kakashi se congelo en su sitio, mientras su mente trabajaba a mil por hora intentando darle sentido a lo que estaba pasando ahí, ante el estaba un Naruto totalmente diferente al que había mandado a hacer el examen para Chunin, este era bastante serio, tranquilo y se le veía más centrado y determinado, además de que su "sentido del humor" se notaba más refinado, aunque con cierta demencia

-¿y bien?-le interrumpió sus pensamientos el chico-¿va a responder hoy o me doy una vuelta la semana entrante?-pregunto de nuevo con sarcasmo

-vengo por Sasuke-respondió saliendo de su letargo

-¿por?

-uno de los participantes de la última etapa de los exámenes fue asesinado, así que los miembros del consejo han decidido darle una oportunidad

-¿por qué a él?-pregunto extrañado el jinchuriki-si ni siquiera llego a la torre del área 44

-los ancianos dijeron que por qué ser el Novato del año merecía una oportunidad-contesto cerrando su ojo el jounin-así que como va a entrar en los exámenes lo voy a entrenar en este mes

-…

El silencio se prolongo por varios minutos, resultando un tanto incomodo para el peligris mientras el rubio pensaba un poco:

¿Por qué los ancianos del consejo lo habían elegido a él entre tantos ninjas?, si había sido el novato del año pero estaba seguro de que entre tantas aldeas ninja había alguien con mejores notas, a hora que lo pensaba un poco, siempre había sido así, Sasuke siempre lo tenía todo en bandeja, de hecho, recordaba una ocasión en la academia, los habían puesto a pintar sellos explosivos y Sasuke para variar había sido el mejor de la case aun que él había visto su trabajo y la verdad era pésimo…el teme siempre había tenido preferencia sobre los demás y eso lo hacía prepotente y arrogante, mientras los ancianos siempre que lo veían lo elogiaban por ser…por ser el único sobreviviente de su clan….

Ahora todo tenía sentido, la persona a la que siempre había considerado un amigo era solo un simple idiota arrogante que había tenido todo en bandeja mientras él se esforzaba por llegar a ser reconocido

Miro a su sensei por unos minutos antes de sonreír levemente

-bien…que tenga suerte entrenando al Uchiha-le dijo pasando a su lado caminando mientras se dirigía la salida, dejando atrás a un choqueado kakashi, ya que él había pensado que le pediría que lo entrenara a él en lugar de a Sasuke haciendo su típica rabieta pero el solo le había deseado suerte, como si no le importara en lo más mínimo lo que el hiciera y segunda, el había llamado a Sasuke por su apellido, y pudo notar por unos instantes cierto odio en la pronunciación, simplemente no lo podía creer, como era posible que en tan pocos días el rubio hubiera cambiado tanto

Estuvo parado en su lugar por varios minutos antes de emprender su camino a la habitación del pelinegro aun pensando en lo que acababa de pasar

Mientras tanto, el ojiazul salía del hospital para encontrarse con sus amigas que lo esperaban en la entrada, enfrascadas en lo que parecía un duelo de miradas

-chicas…-las llamo tranquilamente

Ambas mujeres dejaron lo que estaban haciendo y miraron al Uzumaki con una sonrisa

-bien…¿Qué esperamos?-pregunto este con una sonrisa, sorprendiendo a sus amigas

-¿de qué hablas?-pregunto extrañada Himari

-Oh, vamos…acabo de salir del hospital…creo que eso siempre hay que celebrarlo, y que mejor manera de celebrar que con una comida deliciosa, así que ¡en marcha!-exclamo para después tomar a sus amigas por las manos sin que pudieran hacer nada por evitarlo y empezara correr por las calles de Konoha

Mientras corrían, ambas mujeres tenían una pequeña idea de a donde las llevaría su "amigo", y aun que en un principio se sorprendieron por las acciones del rubio ahora le seguían el juego mientras lo sujetaban firmemente de la mano

Siguieron corriendo por varios minutos más hasta que el chico se detuvo, siendo imitado por sus acompañantes que miraron el edificio que tenían enfrente y sonrieron tiernamente

-por alguna razón no me sorprende que nos hayas traído aquí-comento Anko mirando el pequeño establecimiento y llevándose una mano a la cadera

-vamos, no hay mejor lugar que Ichiraku`s para celebrar que salí del hospital-contesto el rubio con una sonrisa

-bueno, es a ti al que vamos a celebrar, creo que tienes derecho de escoger en donde quieres comer-dijo Himari mientras se encogía de hombros con una mueca divertida en el rostro antes de entrar el lugar

-tienes razón, pero después nos pasaremos por la tienda de Dango-pidió la peli morada imitando a la Chunin

-por mí no hay problema-acepto el Uzumaki con una sonrisa de enorme y real felicidad, una que no muy a menudo se le veía cuando entro al lugar

Después de unos cuantos tazones de Ramen, una amena charla entre los ninjas y el dueño del lugar y algunas bromas entre ellos mientras disfrutaban de un poco de Dango fue suficiente para que el tiempo se pasara volando cuando salieron del lugar ya era bastante tarde

-los siento chicos, pero mañana tengo algo de trabajo por la mañana así que me voy yendo-se despidió la jounin antes de darle un beso en la mejilla al rubio y darle una última mirada de odio a la pelirroja

-vale, nos vemos después Anko-chan-se despidió el chico sonriéndole de tal forma que la mujer se ruborizo por unos segundos

-adiós-dijo secamente la menor mirando como desaparecía la experta en tortura por los tejados de la aldea-bien….yo también tengo que irme Naruto, pero ¿te puedo hacer una pregunta?

-claro-dijo el alegremente

-¿Qué piensas hacer ahora?-pregunto con cierta preocupación en su mirada

-entrenar-contesto rápidamente el rubio levantando la mirada para ver el atardecer-eso es lo que hare, tengo que volverme más fuerte para poder protegerte, a ti y a todas las personas importantes para mí, y no pienso retroceder, ese es mi camino-termino volteándola ver a su amiga que le miro bastante conmovida por lo que había dicho

-de acuerdo, pero, solo no te excedas ¿vale?-le pidió dándole un beso en la mejilla, solo que un poco cerca de los labios y se empezaba a alejar con un sonrojo evidente en sus pómulos

-descuida-le contesto el rubio mientras emprendía el camino de regreso a su casa

EL rubio camino por varios minutos por la aldea antes de llegar a su casa y llevarse una grata sorpresa el ver quien estaba ahí

-¿Ino-chan?-pregunto un poco asombrado a la chica que está sentada en el piso con la espalda recargada en la puerta, las rodillas en su pecho y los brazos cubriendo su rostro-¿Qué haces aquí?

-fui al hospital hace un rato, me dijeron que ya te habían dado de alta…así que vine a ver si estabas en casa-respondió esta con voz entrecortada como si acabara de llorar

-¿Cuánto tiempo tienes aquí?-pregunto el chico mientras se acercaba a la chica

-no lo sé…tal vez unas dos horas-contesto escondiendo aun mas su rostro entre sus brazos

-Ino…-susurro el joven dando un paso para descubrir que al lado de la rubia había una pequeña caja de regalo con una etiqueta en la que se leía: "felicidades por salir de hospital"

El chico miro la caja por unos segundos y se le empaño la mirada

-creo que debería ir…-empezó Ino levantando un poco la cabeza pero aun sin mirar al Uzumaki pero se callo cuando sintió el cuerpo de este dándole un cálido y profundo abrazo

-ven, vamos adentro-le dijo al oído antes de tomarla suavemente de la mano y ayudarla a incorporarse

-Naruto…-intento decir algo la rubia pero fue "arrastrada" gentilmente por el chico hasta el interior de la casa, aun que claro, no puso mucha resistencia que digamos, y cuando se dio cuenta estaba sentada en el sillón de la sala

-ahora vuelvo-dijo el ojiazul antes de dirigirse a la cocina dejando a Ino aun sin haber reaccionado

Por su parte la chica aun tardo unos cuantos segundos en mover la cabeza y darse cuenta de que estaba en la casa del rubio, así que aprovecho la oportunidad y empezó a inspeccionar el lugar viendo que el joven era bastante ordenado y limpio, se levanto de su asiento y camino en dirección de lo que parecía ser el cuarto de este pero entes de que pudiera abrir la puerta una voz la detuvo

-yo no entraría ahí si fuera tu, por que aun no la he limpiado, y créeme, no querrás ver cómo está adentro

La chica se sobresalto antes de girar a ver al ojiazul

-yo, lo siento, no era mi intención husmear…..la verdad-dijo apresuradamente sin mirar a la cara a su amigo

-relájate, no me incomoda ni nada por el estilo-contesto el suavemente, extendiéndole un vaso de Ramen de res-toma, debes de tener hambre

-no, para nada-contesto rápidamente la chica mientras movía las manos en forma graciosa-no tengo ham….-pero fue interrumpida por un rugido proveniente de su abdomen

-parece que tu estomago opina lo contrario-cometo el rubio con una sonrisa divertida dándole el vaso de comida que fue aceptada por la Yamanaka que estaba roja de la vergüenza deseando que se la tragara la tierra

Ambos Shinobis comieron en silencio, para la incomodidad de ella y la tranquilidad de el

Al termino el rubio le pidió gentilmente su vaso a la chica para tirarlo después de eso el se sentó al lado de ella en el sofá, pasaron varios minutos antes de que decidiera hablar

-perdón-fue lo único que salió de su boca provocando que la chica lo voleara a ver-por no estar aquí cuando viniste

La rubia meneo la cabeza suavemente de manera negativa

-no, yo debería de pedirte disculpas, debí saber que tenias cosas más importantes que hacer-contesto mientras bajaba la mirada

-tú también eres importante para mí, Ino-chan-afirmo el rubio cerrando los ojos-así que de alguna forma debo recompensarte-dijo mas para sí que para su escucha, estuvo quieto con los ojos cerrados por unos momentos hasta que-¡ya se!-exclamo antes de jalar a su amiga de la mano y salir de la casa

-Naruto, ¿A dónde me llevas?-pregunto un poco asustada la chica

-no te preocupes, ¡por aquí!-contesto este mientras la jalaba para que subieran las escaleras y cruzar varios pasillos hasta que se detuvieron en medio de uno

-¿Qué pasa?-pregunto la rubia mirando extrañada a su compañero

-nada-contesto este rascándose la mejilla de forma apenada-es solo que quiero que sea una sorpresa, así que…-acto seguido se puso detrás de la chica ninja y delicadamente le tapo los ojos-vamos, camina-pidió

La chica obedeció por que de verdad tenia curiosidad de saber de qué forma la iba a recompensar

-"me pregunto si valdrá la pena la espera"-se dijo mentalmente mientras caminaba a ciegas por el corredor

-bien, ya puedes abrirlos-dijo el chico mientras le quitaba las manos de la cara, la mujer se detuvo y abrió los ojos y quedo asombrada por lo que vio, ante ella el hermoso firmamento nocturno se extendía en todo su esplendor con las estrellas más brillantes que nunca

-es hermoso-dijo asombrada mientras daba un paso al frente con la mirada en los astros nocturnos

-supuse que te gustaría-cometo el rubio con una sonrisa mientras se paraba al lado de la rubia-este es mi sitio secreto, vengo aquí cuando quiero pasar el rato y pensar en algunas cosas

La chica ya no dijo nada, estaba bastante ocupada contemplando la belleza de la noche, cuando vio una estrella fugaz surcar le firmamento

-Naruto ¿viste eso?-pregunto con alegría volteando a ver al chico-era una estrella fu….-pero no pudo continuar cuando sintió unos labios presionando contra los suyos, abrió los ojos por la sorpresa y lo único que vio fue una cabellera dorada como el oro, no lo podía creer, era algo impensable, ella… ¡ESTABA BESANDO A NARUTO UZUMAKI!

Pero retrocedamos un poco:

Naruto se había estado sintiendo culpable por no haber estado cuando su amiga vino ya que ella era una de las pocas personas que había tenido las atenciones para con él y se sintió peor cuando vio el regalo que ella le traía, así que la invito a pasar y se fue a la cocina para prepara algo para comer, aun que obviamente tenía solo ramen, y en los tres minutos que tardaba en estar la comida se dispuso a abrir el obsequio que se trataba de una flor de magnolia cristalizada (ósea, dentro de un cristal) y recordó que en su jardín secreto había una planta de ese tipo la cual era la favorita de ella, tuvo que evitar las ganas de llorar cuando la vio, tomo los vasos de ramen y fue a la sala y vio a su invitada merodeando por la sala con la intención de ir a su cuarto

Cuando terminaron de cenar, el aun tenia esas ganas de compensarla por lo que paso así que tomo una decisión, si ella le había mostrado su lugar secreto, el haría lo mismo, la tomo de la mano y la llevo a él, aun que tapándole los ojos en el camino para que fuera una sorpresa

Cuando llegaron pudo ver lo asombrada y contenta que estaba de estar ahí los ojos le brillaban como a una niña pequeña en día de su cumpleaños, sonrió para sí mismo, de verdad se veía linda y fue entonces cuando sintió esa enorme necesidad de darle un beso

-"si se lo doy en la mejilla, no se molestara"-pensó para armarse de valor, ella estaba bastante entretenida viendo las estrellas-"bien, ahora es cuando"-cerro los ojos y se acerco lentamente, esperando pronto impactar con su piel

-Naruto ¿viste eso?-escucho que le dijo-era una estrella fu…-entonces hizo contacto y casi de inmediato supo que algo andaba mal ya que no se sentía como su mejilla, abrió un poco los ojos y pudo ver los de la Yamanaka que se estaban cerrando, entonces él los abrió, no sabía si maldecir o darle gracias a kami, ya que estaba besando a una de las chicas mas lindas no solo de su salón, sino de toda su generación, el….¡ESTABA BESANDO A INO YAMANAKA!

Apenas estaba procesando esa información cuando la falta de aire hizo de la suyas obligándolo a separarse de la rubia, de inmediato cerró los ojos en espera de sentir un golpe que jamás llego, así que los abrió lentamente para ver que su compañera tenía una expresión de incredulidad total acompañada de un sonrojo que la hacía ver sumamente hermosa, lo cual hizo que le diera un vuelco el corazón

-¿Ino?-pregunto con cierta cautela, aun esperando ese golpe, pero lo único que obtuvo por respuesta fue cuando la chica le sonrió de forma traviesa y se engancho de su brazo

-¿no son lindas las estrellas?-pregunto con total romanticismo mientras levantaba la vista

El rubio la miro con sorpresa por varios segundos antes de sonreír

-sí, todas las estrellas son hermosas, todas a su manera

-bien ¿estás listo?

-siempre lo estoy-contesto el ojiazul con confianza-¿Qué es lo primero que aprenderé?

-nada-contesto simplemente el peliblanco

-¿Qué? ¿Cómo que nada?-cuestiono bastante molesto el rubio

-no te puedo enseñar nada, porque ni siquiera tienes una espada

-eso no es cierto-contesto metiendo su mano en el bolso de armas y sacando el mango de la espada-ya tengo una

-Naruto, esa es la Tsuka de una espada

-pero….

-¿recuerdas como era tu espada, Naruto?-pregunto seriamente el ojimiel

El rubio se mantuvo estático mirando el mango de espada en su mano antes de negar con la cabeza

-no…no lo recuerdo, solo sé que tenía una espada cuando luche contra el cara de serpiente

-esa será tu primera tarea-contesto el peliblanco chasqueando los dedos para que ambos aparecieran en una especie de llanura-deberás encontrar tu espada de entre todas estas-a continuación realizo el mismo gesto y un millar de espadas de diferentes formas y tamaños aparecieron en el lugar-solo esa podrá romper esta-dijo mientras una katana totalmente negra aparecía en su mano derecha-pero descuida, tomaremos un descanso cada cierto tiempo, así que ¿estás listo?

El ojimiel tuvo que actuar rápido para bloquear un ataque de Naruto con una espada que formaba un semicuadro dando la apariencia de que estaba doblada que al impactar con su katana negra se partió a la mitad causando que la parte superior saliera volando, inmediatamente el peliblanco dio un salto asía atrás para alejarse un poco y ponerse en defensa , por su parte el rubio solo tiro la espada rota que tenía en sus manos antes de sonreír de forma divertida y un poco demente mientras agarraba otra arma, esta era visiblemente más grande y tenía varios dientes saliendo de ella

-¿eso contesta tu pregunta?

-esa es la actitud…pero veremos cuanto tiempo te dura-contesto sonriendo el peliblanco

Cierta chica de piel blanca y pelo azul oscuro se encontraba en una cama al parecer dormida, abrió los ojos lentamente para mostrar que eran totalmente blancos sin pupila aparente y se incorporo con cierta pereza

-buenos días, Hinata-le saludo de manera cordial la voz de una mujer madura

-buenos días. Kurenai-sensei-respondió mientras se frotaba delicadamente los ojos-¿ha pasado algo?

-sí, te tengo dos buenas noticias-comento al maestra con una sonrisa

-¿Cuáles?-pregunto curiosa la heredera Hyuga

-la primera, hoy te darán de alta-dijo la ojirroja manteniendo el gesto, el cual imito su alumna ya que estaba bastante feliz de escuchar eso

-¿y la segunda?-cuestiono un poco confundida la chica a lo que recibió como respuesta un gran ramo de flores, con violetas, rosas de distintos colores (rojas, blancas y rosas aun que suene redundante), tulipanes, claveles y demás flores hermosas

-¡es bellísimo!-exclamo asombrada la genin-muchas gracias

-no me lo agradezcas a mi-contesto la mayor con una sonrisa

-¿a no?-inquirió aun mas confundida la chica-entonces…¿mis compañeros?

La jounin negó con la cabeza

-¿alguien de mi clan?

La mayor repitió el gesto

-¿por qué no mejor revisas la tarjeta?-opino la pelinegra sin quitar su sonrisa

La chica obedeció un poco indecisa y saco la tarjeta entre todas las flores, el corazón casi se le sale del pecho al notar el color llamativo tan conocido

-"No, no puede ser, será que…"-pensó bastante conmocionada mientras acomodaba la tarjeta naranja para leerla

Para Hinata-chan:

No soy muy bueno haciendo este tipo de cosas, pero aun así pensé que debía de darte algo para alegrarte después de lo que hiciste en el examen, la verdad espero que te guste mucho tu regalo y que salgas muy pronto del hospital

Atentamente: Naruto

-"Na…Naruto-kun me…me dio un presente"-pensó intentando procesar la reciente información, apenas había levantando la vista para encarar a su sensei, mas roja que un tomate cuando se escucho una voz

-¿te gusto tu regalo, Hinata-chan?-pregunto dicha voz

La heredera Hyuga podía jurar que su corazón latía tan rápido que parecía más un zumbido que un bombeo y no le sorprendería que lo estuvieran escuchando en la torre del hokage, giro la cabeza en dirección a la puerta y ahí estaba. El dueño de todos sus suspiros parado en el marco de la puerta de su habitación y con un nuevo traje que le hacía ver condenadamente sexy…

Estos pensamientos fueron suficientes para saturar la pequeña cabeza de nuestra genin que al sentir como la sangre se arremolinaba en su cabeza término por desmayarse

-¿Hinata-chan?-pregunto preocupado el rubio cuando vio desplomarse a la chica-¡Hinata-chan!-exclamo mientras se acercaba a la cama-¡kurenai-sensei, Hinata-chan se desmayo!

-estará bien, solo déjala dormir-contesto la susodicha mientras intentaba contener la risa

Flash back:

La Jounin del Equipo 8 estaba en la puerta de la habitación de su alumna, estaba a punto de entrar cuando vio algo que la dejo atónita, un enorme ramo de distintas flores con piernas que caminaba asía ella, se tallo los ojos pensando que podía ser una alucinación ocasionada por beber tanto la noche anterior con su amiga Anko pero no, sin poder seguir pensando el ramo llego hasta ella y le saludo de forma muy enérgica

-¡Hola Kurenai-sensei!

Al instante la mujer reconoció esa voz tan peculiar y supo de quien se trataba

-¿Naruto?-pregunto un tanto incrédula obteniendo como respuesta que el chico hiciera a un lado el regalo que traía para ver mejor a la mujer y darle una sonrisa

-¡Vaya! Pero si es Naruto-comento feliz la kunoichi-¿vienes a ver a Hinata?

El chico asintió y entro a la habitación cuando la mayor lo invito a pasar, se quedo mirando a la heredera Hyuga por unos momentos mientras dejaba a un lado el regalo, fue entonces cuando la ojirroja reparo en la nueva vestimenta del chico

-¿Y esa ropa?-inquirió sorprendida la pelinegra mientras se sentaba en un pequeño sofá que había cerca

El ojiazul se encogió de hombros mientras se recargaba en el marco de la puerta

-no sé, solo se me ocurrió que debía de cambiar de look-respondió sinceramente el chico-¿me veo mal?

La experta en ilusiones observo de manera detallada el nuevo traje del chico y le sonrió, al parecer, Anko estaba en lo cierto, se veía demasiado bien con esa ropa nueva

-en absoluto, te queda genial-dijo con una sonrisa mientras deseaba que Hinata se despertara para que viera al rubio, antes de que se pusiera seria-Naruto, ¿es cierto que los atacaron en el examen Chunin?

El chico suspiro antes de responder

-sí, nos atacaron, pero ¿no es eso lo que nos debía de pasar?-pregunto esbozando una pequeña sonrisa

-no, no me refiero a que si los atacaron los demás participantes, Naruto, recuerda que yo, al igual que Kakazhi, fui Anbu, así que el Hokage nos da acceso a los informes y, según ellos, los ataco alguien que no debía estar en el examen ¿es eso cierto?-pregunto seriamente

El rubio repitió el gesto de hace unos momentos y respondió seriamente

-sí, alguien que no debía estar ahí nos ataco, a mí y a mi Equipo, pero buscaba a Sasuke en especial-contesto sabiendo que si Kurenai era de confianza para el tercero, también era de confianza para el

-¿por qué no dijiste nada?-cuestiono intrigada por eso

-por qué no valía la pena, los ancianos del consejo tienen a Jiji atado de manos, ellos toman la mayoría de las decisiones, como la de meter a Sasuke a la etapa final de los exámenes-respondió cerrando los ojos y cruzándose de brazos-aun que hubiera dicho lo que paso, ellos no harían nada

-¿y qué piensas hacer el resto del tiempo?-inquirió preocupada por el chico, sabiendo que Kakashi se había ido a entrenar al Uchiha por petición del consejo

-entrenar-contesto con sencillez el ojiazul-eso hare, ahora si me disculpa, tengo que ir al baño-dijo antes de salir de la habitación

La mayor aun estaba terminando de procesar lo recién dicho por el chico cuando su alumna comenzó a despertar

-"esto será interesante"-pensó la sensei esbozando una sonrisa siniestra, muy parecida a las de su amiga Anko

Fin del Flash back

-"bueno, creo que dos cosas salieron de esto"-pensó mirando al genin zarandear a su alumna con la esperanza de que despertara-"Naruto cambio gracias a eso…y Hinata creó un nuevo tono de rojo"

Una mujer de pelo morado y ojos de color miel salía de la que posiblemente fuera la mejor ducha de su vida después de una gran mañana

-"que gran día"-pensaba la jounin mientras se dirigía a su cuarto para cambiarse-"me voy temprano a casa después de torturar a unos espías y hacerlos cantar, lo mejor es que es día de paga por lo que pude comprar una gran caja de dangos para disfrutar viendo la televisión toda la tarde…este día solo podría ser mejor si Naruto estuviera conmigo"-lanzo un suspiro y estaba a punto de entrar a su recamara cuando el timbre de la puerta sonó-¡ya voy!-exclamo mientras se dirigía a la entrada, abrió la puerta con molestia y se sorprendió al ver quien era

-¡Hola Anko-chan!-saludo enérgicamente el rubio con una sonrisa y los ojos cerrados, entonces los abrió y quedo impactado por lo que vio, ante el estaba una Anko con una toalla enredada en la cintura que le cubría la zona de abajo y una toalla pasada por detrás de la cabeza que apenas alcanzaba a cubrir sus pezones, sumándole a eso que aun tenia restos de agua en el cuerpo

-Hola Naruto-saludo con alegría la experta en tortura antes de darse cuenta de que el rubio no le quitaba la vista del cuerpo-Naruto…-susurro siguiendo la dirección de la vista del chico y ver que se dirigía directamente a sus pechos-…¡Kyaaaa!-grito cerrando la puerta de un golpe y noqueando al ojiazul en el proceso por estar demasiado cerca

-eso te pasa por ser un pervertido, Ero-naruto-dijo Anko molesta mientras le ponía una vendita en la nariz al joven Uzumaki, ya con su ropa habitual puesta

-no es mi culpa que abras la puerta con tan poca ropa-se defendió este

-bueno, ¿y a que se debe tu visita?-pregunto sentándose al lado del chico

-¿Qué no puedo venir a ver a Anko-neechan de vez en cuando?—contesto con otra pregunta y una sonrisa

-por supuesto que puedes pero…-comenzó la peli morada intentando encontrar las palabras correctas-es un poco raro que lo hagas después de seis años…

-¿quieres que me vaya?-pregunto quitado su sonrisa y mirando a la jounin

-claro que no-respondió rápidamente esta, haciendo un gesto con ambas manos-es solo que me sorprendiste, eso es todo

-bueno, han pasado muchas cosas últimamente y algo me dijo que viniera a verte-comento mientras pensaba-"supongo que no le puedo decir que Shippu me dijo que aprovechara mi tiempo libre para estar con las personas más importantes para mí porque podría morir cuando me enfrente a Kyubi"-entonces llevo su mano derecha a la nuca y agrego-el problema es que no recordaba muy bien donde era, toque en cuatro casas diferentes antes de llegar aquí

Esto último le saco una sonrisa a la jounin

-bueno, ya que estas aquí ¿qué quieres hacer?-pregunto poniéndose de pie

-no sé, ¿Qué planes tenias?

-ver televisión toda la tarde comiendo dango-contesto rápidamente-pero sí quieres hacer otra cosa…

-para nada, ver televisión para mí está bien-le interrumpió con una sonrisa

La mujer fue a la cocina y regreso a los pocos minutos con un gran molde lleno de rosetas de maíz y ambos se pusieron a mirar televisión, el problema fue que dado el entrenamiento bastante riguroso que llevaba el rubio y el gran cansancio mental que le provocaba termino por ceder al sueño y se quedo dormido en el regazo de la domadora de serpientes que sintió un nudo en el estomago el verlo descansar tan tranquilamente después de todo lo que había pasado mientras contenía las ganas de besarlo

-"vamos bésalo"-decía una voz en su cabeza-"tú sabes que lo deseas, solo bésalo"

-"no, no puedo…y si despierta"-contestaba ella-"si no siente lo mismo por mi"

-"al diablo todo eso, solo bésalo"

La peli morada empezó a obedecer a la vocecilla y comenzó a acercarse lentamente al chico con la intención de besarlo mientras seguía dormido, o al menos eso creía

-¿sucede algo Anko-chan?-pregunto en un susurro el ojiazul cuando sintió una presión sobre su cuerpo mientras comenzaba a abrir los ojos, de inmediato la jounin se sobresalto y regreso a su posición original actuando como si nada-lo lamento me quede dormido-dijo el chico mientras se levantaba

-descuida-contesto con una sonrisa un tanto asustada pensando que se había percatado de lo que había estado a punto de hacer

El rubio se termina de incorporar y ve el reloj

-las 4 en punto-voltea al televisor y se sorprende-¿por qué ves eso?-pregunto arqueando una ceja-el especial del ramen va a comenzar-y toma el control remoto y está a punto de cambiarle cuando Anko lo detiene

-espera, ya va a acabar-intenta quitarle el control al chico pero este no se deja-quiero saber si Ichigo le gana a Aizen ahora que perdió sus poderes-dijo mientras hace un puchero

-no seas infantil-le recrimino el rubio mientras empezaba a forcejear con ella-además de ser una Fujoshi (femenina de Otaku)

-cállate, no es mi culpa que no tengas Hoby`s con los cuales pasar el rato-contesto la chica mientras aplicaba más fuerza, aun que el control ya había volado desde hace tiempo, siguieron forcejeando hasta que en un movimiento sin pensar el rubio mueve la pierna de apoyo de la jounin y esta cae de espaldas sobre el sillón llevándose al Uzumaki consigo

-Anko…¿estas…-empieza el chico levantando la mirada, entonces se da cuenta de la cercanía con el rostro de la mayor y queda hipnotizado de los ojos de miel de ella-...bien?

Por su parte la experta en torturas también había quedado embelesada viendo los hermosos zafiros del chico mientras comenzaba a sentir como su corazón latía con más fuerza

-"hazlo"-escucho en su mente y casi por inercia termino con la distancia que separaba sus labios de los del rubio plantándole tremendo beso al chico que no se la esperaba y solo sintió cuando la lengua de la jounin entraba en su boca, dándole una sensación totalmente diferente y a la vez parecida a la que había tenido con la rubia del equipo diez, no paso mucho tiempo antes de que la falta de aire en sus pulmones les hiciera separarse

-Anko…tu…tu lengua entro en mi boca….-conto un poco asustado y asombrado el chico

-"oh dios mío, que he hecho"-se recriminaba mentalmente la pelimorada, a pesar de que ese había sido el mejor beso de su vida ahora los sentimientos de culpa y temor se arremolinaban en su cabeza-Naruto…yo…lo siento…no debí…no quise…-balbuceaba la mujer mientras se cubría la nariz y la boca con las manos y pequeñas lagrimas comenzaban a emerger de sus ojos mientras los cerraba esperando que el chico comenzara a gritarle-yo no…Naruto-aun sin poder completar una frase coherente, la ojimiel levanto si mirada y se quedo atónita por lo que vio, a Naruto sonriendo plenamente-¿Naruto…no estás enojado?-pregunto aun temerosa de que el chico pudiera cambiar su expresión

-¿Por qué abría de estar enojado?-pregunto un tanto confundido el Genin mirando a la chica

-por que hice algo que no debí hacer…Naruto…tu eres un niño…y yo…no debí de hacer eso….

-¿Por qué no?-cuestiono en un susurro el chico, en ese momento, si Anko lo hubiera mirado hubiera visto el destello blanco que se presento fugazmente en su mirada

-por qué no está bien Naruto, no importa cuánto te quiera, no debí hacer eso

-¿y por qué lo hiciste?

-no…no lo sé…-ahora Anko parecía totalmente vulnerable y aun que le sorprendían las preguntas del chico, algo le decía que las debía de contestar, así que respiro profundamente mientras se limitaba a mirar el suelo-solo…no quise contenerme…hace seis años lo hice y te perdí…no quería que eso volviera a pasar-dijo en un susurro mientras que el fleco de su pelo le cubría los ojos y dejaba ver que el resto de su cara estaba visiblemente roja-pero…no te culpo si me odias por lo que hice…Naruto…yo…

La Jounin no pudo terminar de decir nada cuando sintió el cuerpo del rubio pegándose al suyo en un cálido abrazo

-Naruto…-susurro la mujer mientras correspondía el abrazo

-Anko…tu eres muy importante para mí, aquella vez hace seis años lo que paso fue que estaba asustado, pero aquí y ahora te prometo que nunca te volveré a abandonar…-le susurro al oído el rubio

-Naruto…-dijo entre lágrimas la pelimorada mientras se aferraba a Naruto en un cálido abrazo

-¡vamos! ¿Eso es todo lo que tienes?-pregunto con un poco de burla el peliblanco esquivando un corte en horizontal con un salto-¿Qué paso con esa determinación con la que empezaste?

-demonios…¡ya lo veras!-exclamo el rubio mientras giraba aprovechando el impulso dado por el corte de la espada y conectándole una patada con el talón derecho a su oponente que se limito a bloquear el ataque haciendo una "X" con los brazos puesto que sequia en el aire

Una vez que el ojimiel toco tierra con los pies alcanzo a ver por el rabillo del ojo al rubio que lanzo un tajo con la espada y esta vez puso su Katana para impedir el ataque, cuando ambas armas se tocaron, la del Uzumaki se deshizo en pétalos de flores de cerezo, lo cual hizo que el chico abriera enormemente los ojos al darse cuenta de que estaba totalmente a merced de la espada de su oponente que quedo bastante cerca de su cuello

El peliblanco estaba a punto de rebanarle la cabeza al ojiazul cuando el timbre de la puerta obligo al rubio a salir de su estupor y abrir los ojos de golpe, el timbre sonó por segunda vez y el chico comenzó a levantarse

-¡ya voy!-grito el chico cuando tocaron por tercera vez mientras se acercaba a la puerta-¿por qué tanta prisa…?-pregunto mientras abría la puerta, solo para encontrarse con una pelirroja detrás de la puerta-¿Himari-chan…?-inquirió extrañado mirando a la chica, que le miraba tímidamente

-Ho…hola Naruto-kun-saludo dudosa la chica

-¿sucede algo?-cuestiono mirando a la pelirroja

-no…nada…-respondió inmediatamente esta-solo pasaba por aquí y….bueno…se me ocurrió que podríamos dar una vu…vuelta…juntos-dijo mientras el color se le subía más a las mejillas

El rubio solo sonrió y cerró la puerta causando que la Fuyou bajara la mirada de forma triste, pensando que no quería salir con ella, pero esos pensamientos se esfumaron cuando el chico salió de su casa y la tomo delicadamente de la mano después de cerrar la puerta

-y bien, ¿Qué esperamos?-pregunto con una sonrisa mientras comenzaba a caminar rumbo al parque, seguido de la pelirroja que estaba completamente sonrojada por estar tomada de la mano con Naruto

Después de un rato de estar caminando por el parque y hablar de cosas triviales decidieron descansar en una banca cercana

-sí, de verdad, eso paso-dijo bastante alegre el rubio

-No te creo, es increíble-contesto la chica en el mismo tono que su acompañante después de haber escuchado la historia de su primera misión de rango C

Siguieron hablando por unos minutos más hasta que el sonido de campanillas les hizo detenerse

-¿podrá ser?-pregunto bastante esperanzada la pelirroja mientras se giraba-¡sí!...son los helados…tiene mucho tiempo que no como uno

-¿te gustan los helados?-pregunto el ojiazul

-¿a quién no?-contesto la chica mirando al rubio

-touche, entonces vamos-dijo el chico sonriendo antes de emprender la caminata en dirección al puesto, fue entonces cuando la pelirroja se percato de un insignificante detalle: seguía sujetando la mano del rubio desde que el la tomo de la mano cuando salió de su casa, avanzaron hasta el pequeño carrito mientras el Uzumaki hacia una seña con la mano indicando que quería dos helados

-aquí tienen-contesto el vendedor con una sonrisa mientras servía dos bolas de helado en un barquillo especial-el especial de parejas, para los jóvenes enamorados

Sobra decir que tras esa declaración, el sonrojo de Himari no hizo otra cosa que aumentar, en especial al ver que el ojiazul no decía nada para negarlo, solo sonrió antes de regresar a la banca acompañado por la chunin, continuaron hablando un poco mas mientras se comían el helado, para disfrute de ambos

Pero como todo lo bueno termina pronto, ambos Shinobis vieron como comenzaba a atardecer sobre la aldea

-creo que es hora de irnos-comento el Genin a lo que la chica asintió, el joven estaba a punto de parase pero fue detenido por su acompañante

-Naruto-kun, espera-pidió la chica, el Uzumaki volteo y ella, con su dedo le limpio una pequeña mancha de helado que tenía cerca de la comisura de los labios antes de llevárselo a la boca ocasionando que el rubio se sonrojara e instantes después que la pelirroja también lo hiciera-eh…yo…no…-balbuceo mientras daba unos pasos para atrás, pero no se dio cuenta de que estaban cerca de una ladera hasta que fue demasiado tarde, el ojiazul intento agarrarla pero termino cayendo junto a la Fuyou

Una vez terminaron de rodar por la vereda, ambos estaban tendidos en el pasto con una plena sonrisa en su rostro ya que eso había sido más divertido de lo que habían esperado, mientras se miraban entre ellos

Para cierto jinchuriki del Kyubi la chica que tenía enfrente se veía sumamente linda con el cabello alborotado por la caída y sonriendo divertida, fue justo en ese momento que tuvo el impulso de besarla, se coloco sobre ella sin dejar de sonreír aun que esta ya era una sonrisa un tanto picara mientras que la ojiazul le miraba desconcertada

-Naruto-kun….¿que ha…?-comenzó a preguntar la Chunin pero fue silenciada cuando sintió los labios del chico presionar contra los suyos, abrió los ojos por la sorpresa pero después de unos segundos los cerro mientras abrazaba por el cuello al chico para profundizar más el beso, pasaron unos minutos antes de que la falta de oxigeno les obligara a separarse

Ambos ninjas se quedaron viéndose a los ojos, con un sonrojo marcado en sus rostros antes de que la pelirroja esbozara una pequeña sonrisa maliciosa y se girara para quedar arriba del chico, ahora fue el turno del Uzumaki mirar desconcertado a su compañera segundos antes de que esta le plantara un segundo beso en los labios

-vaya, que gran idea la de ir a las aguas termales a descansar un poco-comentaba felizmente el rubio mientras caminaba por el lugar dirigiéndose al baño-es una pena que nadie haya podido acompañarme, porque todas tenían algo que hacer hoy

-vamos, Naruto, deberías de disfrutar este día, aun que estés solo-contesto una voz en su mente-después de todo, no sabemos que pueda pasar mañana

-tienes razón Shippu, pero sería más divertido si Anko-chan o Ino-chan o inclusive Himari-chan estuvieran aquí

La voz ya no respondió por lo que el muchacho siguió caminando hasta que algo raro le llamo la atención: un viejo sentado encima de una rana de considerable tamaño espiando en uno de los baños que era especiales para mujeres

-¡oiga anciano!-exclamo el jinchuriki del Kyubi-¿no cree que es de mala educación espiar a las mujeres mientras se bañan?-pregunto a voz de grito, al instante varios objetos comenzaron a salir del baño mientras se escuchaban gritos de mujeres enfurecidas

-¿Qué crees que haces gaki?-pregunto molesto el anciano mientras esquivaba todos los proyectiles-no estoy espiando, estoy recolectando información para mi próximo libro

-a mi me pareció que estaba espiando-contesto con indiferencia el chico

-demonios, deberías tenerme más respeto gaki ¿acaso no sabes quién soy yo?-cuestiono el peliblanco con una actitud cool, la cual fue ignorada olímpicamente por su escucha

-un viejo rabo verde que espía a las mujeres mientras se bañan-respondió con simpleza Naruto

-¡te equivocas!-exclamo el anciano-yo soy uno de los legendarios Sannin, el Gama-sennin: ¡Jiraya el magnífico!-se auto presento mientras hacia una pose ridícula dándole pena al Uzumaki

-¿dijiste algo?-inquirió el ojiazul haciendo una perfecta imitación del su sensei

-"maldito gaki"-pensaba nuestro Sennin favorito-"un segundo…el no es….si no cabe duda"

-Si ya dejo de quitarme el tiempo, me voy, estoy descansando antes de volver a mi entrenamiento-comento tranquilamente mientras daba media vuelta

-"espera un poco Naruto"-escucho en su mente al instante se detuvo-"esta persona aun que no lo parezca siento que es muy fuerte, además recuerda que yo no sé nada sobre el mundo Shinobi de ahora, así que por que no le pides que te entrene"

-"estas bromeando"-contesto un poco molesto el joven-"no hay manera de que un anciano tan patético sea tan fuerte"

-"déjame pensar…yo conozco un chico que a primera visa es un tonto y un bueno para nada pero me ha demostrado ser todo un genio en cuando a esfuerzo y aprendizaje se remonta…¿lo conoces?"-pregunto retóricamente la voz

-"vale, tu ganas"-contesto el chico regresando a ver al Sannin-de acuerdo, si dice ser tan poderoso, ¿Por qué no me entrena?-pregunto con una sonrisa le chico

-de ninguna manera-contesto el hombre-no hay manera de que entrene a alguien tan molesto como tu

Al instante el rubio inhalo una gran cantidad de aire antes de gritar a todo pulmón

-¡Oigan, aquí está el anciano que estaba espiando a las mujeres en las ter….!-comenzó a gritar pero fue callado casi de inmediato por el peliblanco

-de acuerdo, tu ganas, tu ganas, te entrenare…-le dijo al chico al oído aun sin quitarle la mano de la boca-"demonios….mira que usar el chantaje para que lo entrene…es igual que su padre"

Unos cuantos minutos después en un lugar cerca de ahí:

-bien…ya que he decidido entrenarte por qué no empiezas por decirme tu nombre-pidió el ermitaño

-¡Soy Uzumaki Naruto, Genin de Konoha y futuro Hokage!-exclamo el rubio con una sonrisa ignorando una pequeña punzada de dolor que recorrió su cuerpo-y usted es el Ero-Sennin ¿verdad?

-¡ya te dije que me llamo Jiraya!-exclamo molesto el hombre

-lo que digas Ero-sennin-contesto el chico-bien, ¿Qué me ensañaras primero?

-primero quiero que me muestres que es lo que sabes, así podre pensar en que te enseñare-pidió derrotado el anciano mientras pensaba-"pensé que jamás volvería a escuchar ese apodo….de verdad es su hijo"

-bien…empecemos con esto-dijo el rubio mientras se hacia el sello del carnero y exclamaba-Hengen no jutsu-hubo una pequeña cortina de humo y cuando esta se disperso en el lugar del chico había una hermosa joven de unos 19 años sin nada de ropa, de largo cabello dorado amarrado en dos coletas.

Al instante, el Gamma Sennin salió disparado de espaldas debido a la profunda hemorragia nasal que había sufrido mientras que el jinchuriki volvía a la normalidad

-ok, ok ¿Qué mas sabes?-pregunto el peliblanco mientras se levantaba lentamente

-bueno….de técnicas básicas solo esa, jamás pude dominar el bunshin no jutsu-dijo el ojiazul pero antes de que el Sannin pudiera preguntar como se había graduado el chico continuo-así que solo se está-comento mientras hacia una cruz con sus dedos índice y medio de ambas manos-Kage bunshin no jutsu-otra nube de humo cubrió momentáneamente el lugar antes de que hubieran cinco rubios parados mirando al anciano que se sorprendió a sobre manera

-"es increíble que pueda realizar ese jutsu a tan corta edad…"-pensó este-¿Qué más?

-nada mas-respondió el chico-es todo lo que se

-estas bromeando-dijo de inmediato el escritor de la serie Icha Icha

-no

-¿alguna técnica, algo más?

-en absoluto

-"¿de verdad hizo el examen para chunin?…¿Qué clase de idiota es su maestro?"-pensó-de acuerdo, ¿Qué entrenamientos has hecho hasta ahora?-pregunto apretando los puños ya que no sabía si quería conocer la respuesta

-veamos, en la escuela Iruka-sensei nos hizo el entrenamiento con la hoja en la frente y Kakashi-sensei nos enseño a caminar por los arboles…-recapitulo el ojiazul

-¿eso es todo?

-si

-….bien-susurro conteniendo su furia el hombre-quiero que tomes un kunai y lo lances a ese árbol-pidió mientras señalaba un pino que había cerca

-¿para qué?

-quiero ver que tan hábil eres manejando armas-contesto este

-bueno…-comenzó un poco apenado el chico-lo que pasa es que no tengo ni una, por que las use todas en el examen Chunin

-¿no tienes armas?-pregunto con una mescla de asombro y frustración

-es que no he podido ir a comprar más…

-¿solo tenias un juego de armas?

-sí, el que me regalo jiji cuando cumplí diez

El Sennin ya no respondió solo dio media vuelta y con un "sígueme" casi inaudible comenzó a caminar a la ciudad

Mientras caminaban por la aldea todos los aldeanos que veían a uno de los Sannin con el demonio comenzaban a cuchichear pero se callaban de inmediato al ver la expresión de verdadera furia en el rostro el hombre mayor, mientras que el rubio miraba extrañado al Sennin pervertido

Siguieron caminando hasta una gran tienda de armas que tenia por letrero una Katana en la que se leía: "Konoha no Kissaki" y antes de que el gennin pudiera preguntar qué hacían en la más prestigiosa tienda de armas de la aldea de la hoja el albo entro en el lugar siendo seguido de cerca por el rubio, camino con paso decidido asía el mostrador en donde estaba un hombre de complexión delgada y de cabello castaño que al mirar al alumno del tercero sonrió

-buenas tardes Jiraya-sama, ¿en qué puedo ayudarlo esta vez?-saludo cordialmente el hombre

-dame tres de tus mejores juegos de armas-pidió sin rodeos ni formalidades el Sannin, le hombre hizo una pequeña reverencia en señal de confirmación y salió para la parte de atrás de la tienda

Por su parte el jinchuriki miraba asombrado todas las armas que ahí se exhibían que eran desde las clásicas Katanas, pasando por espadas de doble filo, dagas y guadañas, hasta hachas, lanzas y alabardas, también palos de distintos tamaños y materiales y barras dobles o triples (chacos) entre demás armas

-buenas tardes…¿buscaba algo en especial?-le pregunto de repente una voz de chica, el joven volteo asía la propietaria de la voz y se encontró con una chica un poco mayor que él, tal vez un año, de cabello castaño peinado con dos chongos y ojos del mimo color, llevaba una blusa estilo oriental sin mangas rosa y unos pantalones verdes , que le sonreía tranquilamente, tenia atada su banda de ninja en la frente, al igual que el

-eh….perdón…solo estaba viendo-contesto el chico, la Kunoichi le miro por unos segundos antes de preguntar

-¿no nos hemos visto antes?

El ojiazul la miro por unos instantes antes de responder

-ciertamente me eres familiar-dijo pensativo-¡ya se!-exclamo de golpe, asustando a su escucha-¿no eres la chica del equipo del cejotas?

La castaña asintió lentamente sabiendo a la perfección a quien se refería con cejotas

-y tu eres…miembro del equipo de Hatake Kakashi…el eterno rival de Gai-sensei ¿no?

El rubio asintió

-¿Qué te trae a la tienda de mi familia?-pregunto la chica

-eh…vengo con el-contesto el chico señalando al peliblanco que seguía esperando su pedido

-¿en serio?-pregunto sorprendida la kunoichi al ver a uno de los Sannin legendarios, el chico asintió

-si enserio…este… ¿Cuál es tu nombre?-pregunto con una péquela sonrisa

-Tenten-contesto la chica-¿y el tuyo?

-Uzumaki Naruto

-encantada de conocerte Naruto-san-saludo cordialmente haciendo una reverencia

-el gusto es mío-contesto en el mismo tono el rubio pero antes de poder seguir hablando el albo invocador de Sapos paso a su lado

-vámonos-dijo sin cambiar su semblante serio mientras salía de la tienda

-ok, nos vemos en otra ocasión Tenten-chan-se despidió el Uzumaki sonriendo mientras seguía al mayor

Al instante la Kunoichi compañera de Lee y Neji sintió una punzada nada dolorosa en el corazón al ver esa sonrisa tan pura y tierna en un chico, que hizo que se sonrojara un poco mientras hacia un tonto ademan con la mano en señal de despedida

Por su parte, el Dúo valeroso, como los conocerían mucho tiempo después, caminaron hasta estar cerca de la torre del Hokage, fue entonces cuando Jiraya se detuvo y le lanzo una bolsa al rubio que la atrapo sin dificultad alguna y la abrió para ver su contenido, adentro había tres pequeñas bolsas rectangulares de piel negra junto con otras tres bolsas mas grandes con forma de semicírculo que el chico reconoció como porta armas y porta Shirukens, levanto la vista asía el albo pero antes de poder preguntar este dijo

-considéralo un regalo de mi parte, ahora que te tomare como discípulo-dijo seriamente-escucha, ahora tengo otras cosas que hacer, pero nos veremos mañana para comenzar tu entrenamiento

-perdón Ero-sensei -dijo el chico-pero mañana no creo poder, ya que tengo unas cosas que hacer, ¿le parece si nos vemos pasado mañana?

El peliblanco respiro profundo antes de responder

-de acuerdo, nos veremos en las aguas termales

-claro, donde pueda espiar a las mujeres desnudas-dijo el chico mientras comenzaba alegarse en dirección al ocaso

Un chico rubio caminaba en la oscuridad de la madrugada, a lo lejos se podía distinguir que el amanecer estaba próximo, siguió avanzando hasta llegar a un claro en medio del bosque por donde cruzaba un pequeño arroyo

-"bien, este lugar parece ideal"-pensó el joven examinando todo su alrededor, se recargo en un árbol cercano y se deslizo hasta quedar sentado en el pasto-aquí vamos-susurro antes de cerrar los ojos, en el momento en el que los volvió a abrir se encontraba en la cima de la montaña a los hokages y frente a él, un chico peliblanco que le miraba tranquilamente

-¿estás listo?-fue lo que dijo a forma de saludo el joven

-claro que lo estoy-respondió el Uzumaki-para esto he entrenado todo este tiempo, así que ¿Qué esperamos?

-vaya…te ves muy seguro de ti mismo-comento el de blanco-casi podría decir que te estás confiando demasiado

El rubio negó con la cabeza suavemente mientras esbozaba una pequeña sonrisa

-te equivocas-respondió el chico-se que sería un completo estúpido si me confiara, solo estoy dispuesto a enfrentar cualquier cosa y a no rendirme nunca, porque ese es mi camino-dijo mirando a su escucha con una mirada que mostraba una total determinación, ya que en lugar de ser de un azul zafiro ahora eran de un azul eléctrico, listos para cualquier cosa

El ojimiel sonrió un poco mas mientras cerraba los ojos

-de acuerdo, vamos allá-acto seguido el joven chasqueo los dedos y ambos aparecieron en un enorme cuarto con un poco de agua cubriendo el piso y al fondo una gran reja con un papel en medio con el kanji "sello" puesto en el

-vaya, vaya, miren quien ha decido venirme a visitar-se escucho una voz bastante malévola proveniente de adentro de la jaula-¿a qué se debe tan grandioso honor de que mi carcelero me visite?-pregunto con sorna el bijuu mientras que en la oscuridad solo se veían unos enormes ojos rojos acompañados por un gran hocico lleno de dientes bastante afilados

-así que tu eres el Baka Kitsune que está encerrado en mi-contesto con indiferencia el chico causando que Shippu tuviera que contener una sonrisa al ver las agallas del rubio-tu bien sabes a que he venido…¡a derrotarte!-exclamo mirando al interior de la jaula

Lo siguiente que se escucho fue una carcajada bastante sádica y lúgubre que le haría hacerse en los pantalones a cualquiera

-ha sido un buen chiste mocoso-respondió sin cambiar su tono imponente que no parecía afectarle en nada al ojiazul

-¿acaso ves que me estoy riendo?-pregunto a modo de respuesta este sin dejar de mirar al Zorro

-tu jamás me vencerás, solo eres un simple humano-contesto el demonio

-si así piensas…¿Por qué no hacemos una apuesta?-inquirió mientras sonreía tranquilamente-tengamos un duelo, aquí y ahora, si gano responderás todas mis preguntas y me ayudaras a alcanzar mi sueño

-¿y si yo Gano?-pregunto el rey bijuu

-te daré mi alma y serás libre para destruir el mundo

-quien hubiera pensado que la oportunidad de salir para destruir el mundo humano llegaría tan fácil-dijo el emperador de las bestias demoniacas detrás de las rejas-no te preocupes mocoso, no te matare, jugare un rato contigo y después te destruiré

-¿eso es un sí?-cuestiono el Uzumaki mientras se acercaba a la reja y con un ademan de la mano Shippu se transformaba en la espada

-Por supuesto, mocoso

-entonces…-el joven dio un salto para quedar enfrente del pergamino y de un solo tajo lo corto por la mitad-…sal a jugar un rato conmigo…Kyubi-kun

Fin del capítulo dos

Bueno en realidad no, es solo la mitad de lo que tenía pensado hacer del capítulo pero como ya van 39 páginas (a verdana 9) creo que lo dejare aquí

Como se abran dado cuenta este capítulo solo sirvió para que Naruto profundizara un poco su relación con sus "amigas" y conociera a Jiraya y a Tenten, fuera de ahí no paso nada destacable

De verdad les agradezco a todas las personas que han agregado esta historia como una de sus favoritas y también les doy las gracias a las que han agregado a un servidor como uno de sus autores favoritos, claro que también les agradezco a las personas que dejaron un Rewi en el capitulo anterior y los vuelvo a invitar a que me dejen uno en este capítulo, y también les invito a todos a que lo hagan sin temor alguno ya que también recibo rewis anónimos

En relación con el punto anterior necesito que me digan si quieren que Sakura forme parte del Harem o la mando al Carajo junto con el Sasugay, o si quieren que alguien más entre al Harem (recuerden que hasta ahora es un NarutoXHinataXInoXAnkoXHimari(OC)XTentenXTemari)

De nueva cuenta les invito a dejarme un mensaje con su opinión y/o comentario

Sin más me despido hasta la próxima actualización

Atte: Kyuto no Draconia