Capitulo VII: 4 días en el paraíso
…
Era el día siguiente a las discusiones entre las chicas por quien cuidaría a Naruto, quien había sido dado de alta esa misma tarde, por lo que fueron a la tercera celebración de "Naruto sale del hospital por hacer alguna cosa loca" de lo que iba del año y termino con un Naruto quebrado por ser el que pago toda la comida, ya que era la que el había devorado y la de las chicas, lo que resultaba en una cifra que hizo que Teuchi pudiera comprar otra parrilla para mejorar su negocio, después de eso, el conjunto se fue directo a dejar a su casa al Rubio advirtiéndole que por nada del mundo se le ocurriera ponerse a entrenar o a hacer algo por el estilo y se despidieron todas dándole un beso en la mejilla, claro, previo amarrado de manos a Anko para que no intentara pasarse de la raya, para al día siguiente empezar a cuidar al rubio como habían salido sorteadas
Ese día la primera por haber sacado al pajilla más pequeña y la azul había sido ni más ni menos que Ino, que había estado puntual a las ocho de la mañana para colarse en el apartamento de Nauro con la llave que había debajo de la maseta junto a la puerta y empezar a preparar un rico desayuno para el chico de sus sueños, aunque bueno, sus dotes culinarias no eran muy buenas, se esforzó tanto por hacerlo que acabo a eso de las 10:30, lo puso todo en una bandeja portable y fue directo a la habitación del chico que ya no estaba tan desordenada como antes
A Naruto un rico olor lo saco de su sueño, se seguía sintiendo cansado, aun seguía como a una cuarta parte de su energía original pero eso era lo que menos importaba ahora, la pregunta era, ¿Qué olía tan rico? la respuesta llego cuando Ino entro al cuarto con el desayuno directo a la cama del joven que se acomodó por inercia para recibir el manjar hecho por la Yamanaka
-buenos días Naruto-saludo la rubia mirando al chico que estaba asombrado mientras dejaba el desayuno en la cama y se sentaba a un lado del chico
-wow, Ino buenos días…-saludo aun desconcertado el chico mientras veía la bandeja frente a él con un tazón de arroz y uno de estofado de carne que era el que olía exquisito
-espero de tu guste el desayuno que prepare para ti-le dijo mientras se acomodaba y tomaba los palillos para darle una bolita de arroz al ojiazul-di "ahh"-le pidió mientras le acercaba la comida al boca
-no tienes que molestarte en darme de comer, puedo hacerlo solo-se defendió el chico
-no, no puedes, estas en muy mal estado, así que yo te daré de comer todas las veces que quieras, es mi manera de darte las gracias por salvarnos-contesto rápidamente la rubia mientras le acercaba un poco más la comida-anda, di "ahh"
El Uzumaki estaba a punto de reclamar de nuevo cuando reparo en los curitas que tenía en los dedos Ino, muestra de las cortadas que se había hecho al preparar el desayuno, por lo que solo sonrió tiernamente, consiguiendo que la chica se cohibiera un poco al verlo sonreír así sin motivo aparente
-ok, tu ganas-dijo sin quitar esa sonrisa-pero no me agradezcas nada, te salve porque eres importante para mi…ahh…-dijo mientras la chica le ponía la bolita de arroz en al boca
-¿te ha gustado?-preguntó la chica una vez le dio un poco de arroz y un pedazo de carne
-esta delicioso-alabo el ojiazul al pasárselo, bastante contento mientras la chica lo seguía alimentando
-gracias Ino-le dijo una vez acabo su desayuno
-me alegra que te haya gustado-confeso la alumna de Asuma antes de llevarse un dedo al mentón-pero me quede con ganas de probarlo…-confeso mirando al rubio-pero te lo di todo, así que…-se acercó a él, y sin dejar que nuestro héroe reaccionara, junto sus labios con los de el-mmm…si…sin duda delicioso-susurro en cuando se separó del chico que solo atino a reírse tontamente antes de decir
-sinceramente Ino, tu sabes mejor qué la comida-dijo logrando que la chica se sorprendiera y se sonrojara como cierta Hyuga
…
Eran justamente las 12:15 del mismo día, e Ino acababa de salir por la puerta de la casa tras despedirse de Naruto que cerraba la puerta para después irse a sentar en el sillón
-y bien…¿hasta cuándo piensas ocultarte?-pregunto al aire mirando al techo-Ino ya se ha ido…
Instantes después una cabellera lila se apareció de la nada, revelando a una Yugao con su uniforme pero sin la máscara, para nada contenta y hasta cierto punto sorprendida
-¿desde cuándo sabes que estoy aquí?-pregunto presa de la curiosidad, quizá si había estado subestimando a Naruto después de todo
-llegaste desde hace 25 minutos, diez de anticipación si mal no recuerdo a la hora que dijo Kurenai-sensei-respondió sin dejar de mirar el techo
-si…y ella se fue quince minutos tarde-replico molesta antes de sentarse junto al rubio que cerró los ojos al sentir el cuerpo de Neko cerca del suyo
-venga ya, fueron solo 15 minutos, no hay que exagerar, si quieres puedes quedarte más tarde-argumento el ojiazul para después levantarse-ya que me levante hasta las 10:30 y aun me tuve que bañar, nos dejó poco tiempo para platicar
-¿y cómo te sientes?-pregunto preocupada mirando al chico que solo se ladeo para evitar el contacto visual con ella
-bien…supongo-dijo mientras iba a la cocina a por un poco de agua para su cuidadora que tan pronto desapareció por la puerta de la cocina se hundió en el sillón
Neko no sabía cómo reaccionar, la voz de Naruto le estaba sonando fría, distante, como si no quisiera estar con ella en ese preciso momento y de alguna manera sentía que era su culpa, curioso, cuando ella y Hayate peleaban, ella nunca daba su brazo a torcer, y esperaba a que el castaño se disculpara con ella sin importarle mucho, pero esto era diferente, se sentía mal por el trato que le estaba dando el chico y ni siquiera sabía porque, y mucho menos sabía cómo hacer para disculparse por lo que fuera que hubiera hecho, suponía que tenía que hacer lo único que jamás había hecho en una relación, tragarse su orgullo, si quería hacer las paces con el rubio por lo que fuera que hubiera pasado
Pero Naruto también tenía pensamientos parecidos, él estaba un poco confundido por que esperaba el momento en que Yugao comenzara a gritarle para pedir explicaciones por lo sucedido en la invasión y sinceramente no tenía ninguna, realmente había buscado bronca con ella solo para probarse a sí mismo y no estaba seguro de cómo lo tomaría si se lo dijera, por lo que estaba distraído en sus pensamientos con los vasos de agua llenos en la mesa de la cocina esperando el momento de ser transportados o bebidos, estaba a punto de tomar los vasos cuando sintió como era abrazado por la espalda y la chica pasaba sus brazos por sobre sus hombros para juntarlos en su pecho, una posición un poco más cómoda debido a la diferencia de estatura
-¿Yugao?-llamo el rubio un poco cohibido en cuando sintió la respiración de la Anbu cerca de su cuello
-Naruto…-contesto la chica apretando el abrazo-¿estas molesto conmigo?-pregunto desviando la mirada, se sentía vulnerable, no estaba acostumbrada a eso, ella no solía hacer ese tipo de cosas, ni a actuar de esa manera, pero si era por Naruto…
-¿de qué hablas?-inquirió confundido el nombrado sin intentar hacer algo por separarse de ella
-oh vamos, no tengo ni cinco minutos aquí y siento que ya quieres que me vaya, como si estuvieras molesto conmigo y solo quisieras poner tierra de por medio-explico con la voz un tanto temblorosa, era ridículo, ella jamás había hecho ese tipo de cosas, ella jamás se disculpaba y ahora lo estaba haciendo ante un niño, pero bueno, no era cualquier niño, era Naruto y sinceramente no le importaba hacerlo por el-sabes que puedes decírmelo todo ¿quieres que me vaya?
-no, no, claro que no-se apresuró a contestar ahora si separándose para voltear a ver a la Anbu-no es eso…-miro hacia otro lado, como si no estuviera seguro de lo que iba a decir a continuación
-¡¿entonces por qué no quieres estar conmigo?!-grito frustrada la ojimiel mientras ponía rígidos los brazos a sus costados, cerraba los ojos y exclamaba la pregunta clave de todo esto-¿acaso ya no me quieres? ¡Si es eso dímelo y me iré! ¡No quiero estar con alguien que no me quiere cerca y que no me tiene la confianza para decirme la verdad!-todo lo que dijo era lo que sentía, se sentía mal, se sentía incomoda teniendo a tantas chicas revoloteando alrededor y al ver a Naruto tan alegre hablando con esa niña rubia le resultaba sumamente molesto, la llenaba de celos e inseguridades, ¿Qué ventaja tenia ella contra una niña de la misma edad del rubio y encima guapa? Y encima esa actitud fría que el mostraba la estaba matando, la tenía acelerada, sentía sus latidos retumbar por el cuarto y se quedó de piedra al recordar la primera pregunta-pero que tonta-se dijo a si misma antes de levantar la vista para ver a un Naruto que se recargaba con las manos un poco atrás en la mesa de la cocina, traía el estúpido buzo naranja, pero era lo más amplio que tenía para ponerse y ayudaba a disimular los vendajes, pero lo usaba abierto dejando ver la playera negra, no traía ya el hitai-ate dejando su cabellera libre de todo objeto, y haciendo que resaltaran más sus facciones, por lo que cuando se acomodó de esa forma en la mesa mirando hacia otro lado, la Uzuki casi se desmaya al verlo tan serio y atractivo pareciendo mayor por algunos instantes, como pocas veces lo había visto en su vida, y en sus ojos reflejaba un profundo desconcierto y dolor
-¡nunca vuelvas a decir que no te quiero!-exclamo el rubio mientras la abrazaba para sorpresa de la mujer-yo…¡lo siento!-le dijo al oído mientras pasaba sus brazos alrededor de la cintura de la chica
-¿eh?-fue lo único que pudo decir su acompañante por la impresión y al sentir el tacto del ojiazul
-lamento si te hice sentir mal, es solo que no tengo cara para mirarte después de lo que paso en la invasión…-se explicó para sorpresa de la Anbu que solo devolvió el abrazo
-¿era por eso?-pregunto totalmente calmada pasando sus brazos alrededor del cuello del ojiazul, solo para sentir su movimiento de cabeza afirmativo en su pecho-tranquilo, eso no es nada, ok, puede que en un principio estuviera un poco molesta, pero el Sandaime me explico tus motivos, solo querías probarte para ver si estabas listo, y decidiste enfrentarte a mí porque sabias que si no podías, bastaba con deshacer el hengen para que te dejara de atacar-dijo mientras el rubio solo ponía cara de "ehh….no había pensado que podía hacer eso" que había sido ocultada por los pechos de la pelilila-así que no hay problema, no te culpare por eso, ahora que si quieres compensarme por la angustia de saber que habías "muerto"-agrego sonriendo mientras se ponía a la altura del espadachín-puedes hacer algo por mi…
-¡hare cualquier cosa!-contesto convencido el ojiazul, ganándose una risita de la Anbu
-¿Quién lo diría? Con solo tragarme mi orgullo resolvimos este insignificante problema que pudo haberme costado una relación muy importante para mí-reflexiono-¿cualquier cosa?-pregunto suprimiendo una risita malévola que asomaba en sus labios al formular su venganza
-¡sí!
-bien…cierra los ojos-le pidió separándose un poco de el
El rubio obedeció y solo sintió una bofetada en la mejilla izquierda que ladeo su cabeza, cortesía de la Anbu
-¿auh?-fue lo más inteligente que pudo decir el rubio
-escúchame muy bien Uzumaki Naruto-empezó al chica de manera seria, en modo "regaño de pareja" que le saco un escalofrió al joven-jamás en lo que te queda de vida vuelvas a asustarme de ese modo ¿sabes cómo me sentí cuando el Shinigami me dijo que estabas muerto? ¿Sabes lo aliviada y furiosa que estuve antes de que me noquearas? ¿Tienes una idea de lo frustrada que me encontraba cuando me encontré con Anko y las demás y me dijeron que les habías hecho lo mismo después de salvarlas? ¿Te imaginas la impotencia que tuve cuando te vi arriesgándote contra el Shukaku y lo aterrada que me sentí cuando comenzaste a gritar como loco después de salvar al Sandaime?-le enumero acercándose peligrosamente a él
-ehh…-intento decir algo el ojiazul, pero su compañera no lo dejo ya que lo tomo por los hombros
-prométeme…-le dijo ella estando a pocos centímetros de su cara-prométeme que nunca te volverás a poner en tal riesgo, y si lo haces me pedirás ayuda…
-yo…
-¡prométemelo!-le pidió en un grito mientras comenzaba a llorar presa del recuerdo de tan indeseables sentimientos
-yo te prometo…-acepto el chico mientras bajaba la cabeza consiguiendo que su cabello le tapara los ojos-que intentare no volver a preocuparte de esa forma…nunca más-fue lo que dijo mientras la abrazaba de nueva cuenta impidiendo que ella viera la mirada de culpa que tenía en esos momentos
-…parece que tendré que fallar una promesa por primera vez en mi vida…porque sé que esto no parara ya nunca…-fue lo que cruzo por la mente del Uzumaki sabiendo de antemano que en el camino que eligió no podría estar siempre a salvo y sin problemas
La Anbu de alguna manera lo supo, supo que había hecho que le dijera una promesa que no cumpliría, lo sabía, pero aún que fuera mentira, quería pensar, por unos momentos que lo que le decía era real y que nuca más lo volvería a ver sufrir
-Naruto…yo te prometo que nunca te dejare solo, nunca…-y tras este pensamiento, agacho un poco la cabeza curvándose para hacer contacto labial con el rubio que no opuso resistencia alguna pese al desconcierto inicial
Después de algunos minutos, la pareja se separó y se sonrieron mutuamente cada uno con sus propias reflexiones
-no mi importa si es un niño, estoy cada vez más convencida que es el hombre de mi vida…
-curioso…diferente pero al mismo tiempo similar ¿Por qué será?…
Y así pasaron el resto del día sin ningún contratiempo, problema o discusión, con ambos bastante felices por estar con el otro.
…
Era la mañana siguiente después de la visita de Ino y de Yugao al departamento del Uzumaki, y ahora era el turno de Tenten que en ese preciso momento, siendo las 8:10 am, estaba frente la puerta de la casa del rubio indecisa, ya que era la primera vez que visitaba la casa de un chico, ya que a Neji en su vida lo visito en el complejo Hyuga y no tenía ni idea de donde quedaba la casa de Lee, estaba confundida sobre qué hacer ya que no tenía el coraje suficiente para entrar sin más como la Yamanaka y no tenía autorización para aparecerse en cualquier lado como los Anbu por lo que no tenía ni idea de que hacer, suspiro, no tenía caso asustarse en un momento así, con decisión dio tres toques en la puerta y llamo
-¿Naruto-kun?
No hubo respuesta, por lo que repitió el movimiento dos veces más y espero alrededor de cinco minutos y nada
Respiro hondo, debía de estar durmiendo
-supongo que tendré que volver mas tarde…-pensó dándose media vuelta y dando un paso lejos del departamento pero fue detenida por el ruido de la puerta abriéndose, se giró para encontrarse con algo que casi le provoca un infarto
Ahí estaba el tan solicitado rubio, parado en el marco de la puerta con una mano detrás de la cabeza rascándosela, la otra mano en la cadera solo con los boxers rojos puestos, dejando al descubierto todo el resto de su cuerpo con la mirada somnolienta que tenía y el cabello más alborotado de lo normal, dio un bostezo sin molestarse en cubrirse, tan hermoso desde el punto de vista de la castaña, antes de hablar
-buenos días Tenten-chan-saludo tallándose suavemente los ojos con el dorso de su mano, ignorando por completo el enorme sonrojo que tenía la chica-así que es tu turno hoy ¿no?- bueno, pasa-invito haciéndose a un lado
Una vez dentro, el rubio invito como siempre, un poco de agua a su invitada que estaba en el sofá de la sala aun cohibida por el espectáculo
-bueno…-dijo nuestro héroe para romper el silencio que empezaba a ser incomodo-¿Qué quieres desayunar?
-yo…eh…-intento contestar la amante de las armas, pero con el solo hecho de dirigir su mirada al ojiazul perdía totalmente la capacidad del habla-opi…opino que primero deberías…deberías de vestirte Naruto-kun…-sugirió evitando mirar a toda costa al semidesnudo hombre que solo pestañeo antes de mirarse el cuerpo, en efecto, descubierto
-he…creo que tienes razón-estuvo de acuerdo un tanto avergonzado-perdón, últimamente suelo dormir así por que las vendas me estorban y con el calor que hace es más cómodo dormir con poca ropa-se excusó mientras se dirigía a la ducha-vuelvo en seguida-dijo ganados un asentimiento por parte de la mujer de ojos chocolate
El rubio salió de la ducha y fue a su habitación a cambiarse, y cabe decir que la castaña casi babea por la vista, pero durante el tiempo que permaneció sola en la sala de espera comenzaba a inquietarse al no tener ni la más remota idea de que hacer o decir, se le había ocurrido retar al rubio a lanzar Kunais pero recordó que no debía hacer actividades de esa índole, estaba aún pensando en qué hacer cuando el dueño del apartamento salió de su alcoba choqueando a la morocha
Naruto había ido a comprar diferentes ropas, y ahora llevaba puesto un pantalón parecido al de su buzo solo que en gris, una playera blanca de manga corta y cuello redondo y encima una sudadera-chamarra del mismo color que el pantalón abierta, las sandalias grises a juego con el conjunto que le daba una apariencia relajada y casual, el cabello revuelto como siempre y sin la bandana
-ehh…yo…haa…-intento decir algo una roja Tenten mirando a Naruto que solo sonrió zorrunamente ante la indirecta de su apariencia, y tomo asiento junto a la chica
-y bien Tenten-chan ¿Qué quieres hacer?-pregunto feliz a su compañera
-bueno yo…pensaba…eh…lo que tú quieras hacer estará bien…-dijo finalmente mirando hacia otro lado aun sonrojada
Naruto sonrió y soltó una risa tierna que contrario a la chica
-¿Qué es tan gracioso?-pregunto un tanto molesta al pensar que se burlaba de ella
-lo siento, es que te vez tan linda que no puedo creer que seas una kunoichi un año mayor que yo-contesto sin dejar de sonreír, cosa que sonrojo aún más a la joven que se quedó congelada ante el alago-bueno ¿qué te parece si vamos a desayunar?-inquirió poniéndose de pie y tendiéndole la mano a la castaña
-¿salir?-repitió curiosa la ojicafe-¿A dónde?
-bueno, eso depende de lo que te apetezca desayunar-respondió el ojiazul mientras la tomaba de la mano y la ayudaba a ponerse de pie
-es que….yo siempre desayuno cereal con leche, un vaso de jugo y una tostada o una fruta-respondió sinceramente la amante de las armas
-¿siempre desayunas lo mismo?-inquirió extrañado el joven, recibiendo un asentimiento de cabeza de su compañera-¿ósea que nunca has desayunado crepas?
-¿crepas?-repitió la mujer-no, nunca-contesto aun dudosa
EL rubio solo volvió a sonreír y la sujetaba con más fuerza de la mano, claro, sin lastimarla, para salir del apartamento rumbo a un lugar desconocido para la de chongos
Al llegar, la alumna de Gay vio un pequeño restaurante por la zona de comercios de la aldea que le resultaba sobresaliente, ya que era de los pocos que estaba abierto a esa hora
-espera, pero si este lugar siempre está cerrado cuando paso-comento un tanto consternada la chica
-claro, es porque cierran a las 11 de la mañana-contesto restándole importancia a la sorpresa de su acompañante
Ambos chicos entraron al lugar aún tomados de la mano, al verlos, una joven de cabello negro se acercó con una sonrisa
-ah, Naruto-kun-llamo al chica mientras lo saludaba-menos mal que has llegado, todos estábamos preocupados al no verte después de la invasión…-comento sonriente
-descuida Misaki, aún sigo vivo-contesto también sonriendo-"aunque por poco y no la cuento"-pensó-pero dime ¿no les paso nada o sufrió algún daño el local?-pregunto genuinamente preocupado a la joven de ojos violetas
-tranquilo, afortunadamente no le paso nada a nadie, y el restaurante no sufrió mas que ataques menores a la fachada, nada que no se arreglara con un poco de pintura-contesto contenta por el interés del chico, antes de reparar en la morocha que la miraba mal y notar el hecho de que estaban agarrados de las manos-eh, pero que descortés de mi parte, hola, mi nombre es Ayuzawa Misaki, soy hija del dueño de este restaurante de crepas y hago de mesera en mis tiempos libres, disculpa, no quería molestarlos en su cita-dijo con una sonrisa cómplice-Naruto-kun nunca dijo nada de tener una novia…
Ante este comentario, Tenten solo atino a sonrojarse mientras negaba levente y balbuceaba cosas no entendibles
-descuida, Tenten es mi amiga, la traje a desayunar, espero no ser molestia-contesto tranquilamente el rubio
-descuida, no es problema, tomen asiento, en seguida los atiendo-contesto la pelinegra negando levente con la cabeza por lo distraído del chico
Fue entonces cuando la castaña reparo en el lugar, era pequeño pero acogedor, había varias mesas pequeñas para solo dos personas, estaba bastante lleno, la mayoría eran parejas de diferentes edades que disfrutaban de su desayuno, sonrojada por el hecho de que esto parecía más una cita que una salida de amigos, siguió al rubio y tomo asiento en un lugar cerca de la gran ventana de la parte trasera que daba vista a un jardín al parecer de la familia del restaurante
-bueno, aquí está el menú-anuncio Misaki dándole una carta a Tenten y otra a Naruto para después alegarse a seguir atendiendo a los clientes
La castaña abrió la carta, para sorprenderse por la cantidad de opciones que contenía, el rubio por su parte solo la abrió por unos segundos para después dejarla sobre la mesa y observar como su amiga tenia serios conflictos para elegir
-¿pasa algo?-pregunto tranquilamente
-sí, yo…no sé qué debería de pedir…-confeso la chica
-ya veo, es la primera vez que vienes ¿no?-recibió un cabeceo de asentimiento-bueno como es un desayuno yo te aconsejaría una crepa salada, tal vez de carne como plato fuerte, y una dulce como postre, yo suelo pedir una de jamón con queso y una de Zarzamora-le dijo-por qué no pruebas una como la mía y pides de postre alguna que te llame la atención-aconsejo-¿tal vez fresas o una de leche condensada?
-está bien…-miro la sección de crepas dulces y leyó por un tiempo las opciones-creo que probare la de helado…
-En ese momento Misaki se acercó a la pareja
-¿listos para ordenar?-pregunto sonriente
-si-respondió el ojizul dándole las cartas-que sean dos de jamón con queso, una de helado y una de Zarzamora por favor-pidió amablemente con una sonrisa
-de acuerdo, en seguida las traigo-contesto la camarera antes de ir a la cocina a dejar el pedido
Mientras esperaban, la ojicafe no pudo evitar preguntar la duda que le carcomía por dentro
-oye Naruto…-llamo a su acompañante que estaba entretenido creando una melodía golpeando sus dedos contra la mesa y levanto la mirada para verla-¿Cómo conoces este lugar?-cuestiono un tanto avergonzada por preguntar eso
-oh, esa es una historia curiosa-contesto mientras sonreía-como Jiji siempre me regañaba porque solo comía Ramen por la mañana, por la tarde y por la noche, me castigo prohibiéndole a Teuchi-ojisan que me vendiera cualquier alimento por una semana, fue una tortura, y un día vagando para buscar que desayunar, encontré este lugar, Misaki es muy buena y los dueños no se preocuparon cuando me vieron entrar, así que vengo una vez a la semana a desayunar, porque la verdad me he hecho también adicto a las crepas que prepara la mama de Misaki-conto sonriente al recordar esa semana tan "oscura" en la que conoció diferentes platillos y amplio sus gustos culinarios
-vaya…-fue lo único que comento la morena interesada en la historia
En ese momento llego la ojivioleta con las ordenes, y mientras las servía le guiño un ojo al rubio que sonrió en respuesta, para molestia de la castaña, una vez se hubo retirado la camarera, la kunoichi tomo un tenedor y corto un pedazo del platillo para llevárselo a la boca ante la mirada de expectación del Uzumaki, tan pronto la comida toco su paladar, una mirada centellante cruzo su rostro iluminándolo
-¡esta delicioso!-exclamo alegre tomando otro pedazo-¡es lo mejor que he probado en mucho tiempo!
-¿verdad que si?-dijo el hijo del Yondaime que sonrió alegre antes de empezar a comer su crepa disfrutando de la mescla de sabores como siempre lo hacia
La comida transcurrió en silencio, ya que Tenten estaba ocupada disfrutando del sabor recién descubierto y sin saber bien que decir y Naruto que seguía pensando en todo lo que pasaba alrededor, con lo referente a Shippu y a Kurama
Al acabar su plato fuerte, la mesera acerco a colocar las crepas dulces y dejo solos a la pareja, y Tenten pronto ataco su postre
-¡es una maravilla!-exclamo sonriente-¡como pude vivir mi vida sin conocer este manjar de dioses!
-yo también me hice esa pregunta cuando la probé por primera vez-comento sonriente el ojiazul mientras cortaba un trozo de la suya y la acercaba a la morena que se sorprendió por la acción
-eh…¿Naruto…?-pregunto sin entender que pretendía su acompañante
-pruébala-le contesto-es de Zarzamora, ya he probado todo el menú y esta es mi preferida, adelante, come un poco…
-eh…yo…-intento negarse, pero algo dentro de ella le dijo que lo hiciera, acerco su rostro y abrió un poco la boca, en donde el rubio deposito el trozo de crepa con suma delicadeza, pero no pudo evitar que un poco de la jalea del fruto resbalara por la comisura de los labios de la chica que no reacciono a ese hecho por el exquisito sabor de la crepa
-dios…esto es excelso-susurro embriagada por el sabor, solo para ver al rubio acercarse y poner su dedo índice en la comisura de sus labios, y pasarlo limpiando la mermelada de zarzamora que comenzaba a resbalar y llevársela a su boca para limpiarla
Decir que la cara de Tenten había enrojecido sería una completa mentira, más bien se diría que se llenó de tanto color, que algunos dicen que pudo verse un punto rojo desde la ventana del despacho del Kazekage, pero eran solo rumores, la mujer se sonrojo tanto que competía con un arbolito de navidad
-¿Na…na…Naruto…-kun?-dijo ella aun en shock-¿por…por qué hiciste…eso?-dijo mientras se dejaba caer en la silla intentando no desmayarse
-¿Eh? Bueno, tenías jalea de zarzamora en los labios-contesto como si fuera obvio
-pero…pudiste pasarme una servilleta…
-¿Y desperdiciar la jalea?…no lo creo-dijo cerrando los ojos tranquilamente y volviendo a comer su deliciosa crepa
Dejando a Tenten aun sin saber que decir y solo atino a volver a su postre aun roja como tomate
Una vez que hubieron acabado su desayuno, Naruto pago la cuenta y se dirigieron a la salida
-¡vuelve pronto!-exclamo Misaki siempre alegre despidiendo al chico y a la aun sonrojada castaña
-¿y a donde vamos ahora?-pregunto curioso a su amiga el rubio mientras caminaban por la aldea
-creo que deberíamos volver a tu casa, tienes que descansar…-opino sin atreverse a mirar al chico que la volvió a tomar de la mano delicadamente
-vamos pues…-dijo alegre comenzando a caminar
El viaje se tornó silencioso, en especial porque Tenten no tenía ni idea de que hacer o decir, y tan pronto entraron a la casa se fijó en el reloj
-las 10:30-susurro para sí misma, no tardaron mucho en el restaurante a pesar de que para ella fue casi una eternidad por todo lo que paso
-toma asiento-le aconsejo Naruto mientras iba a la cocina, a lo que la chica obedeció sin chistar, a los pocos minutos el rubio regreso con dos tazas de café que puso en la mesa de centro, y se sentaba frente a la compañera de Lee en una silla
-ehh…-intento decir algo no muy segura de sí misma la chica en cuando el ojiazul le ofreció al taza
-aún nos queda tiempo ¿Qué te parece sí platicamos? –fue lo que dijo el joven mientras se sacaba la chamarra ya que el calor comenzaba a hacerse presente
-¿hablar?-inquirió curiosa la morocha-¿sobre qué?
-bueno, pensaba en saber un poco más de ti-respondió el rubio tomando un sorbo de la bebida con los ojos cerrados, el no solía tomar café, pero como a Yugao le encantaba, el mes que estuvo con ella le había agarrado el gusto a esa bebida caliente-considerando el hecho de que solo nos llegamos a ver cuándo nos encontrábamos en la torre del Hokage para reportar o tomar una misión y que nos conocimos formalmente hasta los exámenes Chunnin, para que después solo te visitara un par de veces en tu tienda, pues no creo conocerte lo sufriente-se explicó para sorpresa y culpa de la castaña
-supongo que tienes razón, no nos conocemos mucho-concordó para después tomar ella un sorbo de su café un tanto triste por el hecho de que el ojiazul le dijera esa verdad, ya que ella tampoco lo conocía muy bien
-bueno Tenten, dime ¿cuándo es tu cumpleaños?-empezó a preguntar calmadamente el rubio, sacándole una sonrisa a su compañera al saber por dónde iba la cosa
-el nueve de marzo-contesto alegre-¿y el tuyo?
-El diez de octubre…¿color favorito?
-el verde oscuro…¿y a ti cual te gusta?
-el blanco…
La siguiente hora se la pasaron técnicamente intercambiando información de sí mismos, gustos, disgustos, sueños y demás, seguían charlando animadamente y ambos ya iban por su tercera taza de café
-venga ya…¿en serio?-pregunto entre risas la morena
-lo juro…-contesto también sin parar de reír el rubio
-¿y nadie se dio cuenta hasta que acabaste? ¡Imposible!
-¡de verdad!
El Uzumaki le había estando contando de cuando pinto el monumento a los Hokages ya que ella no lo había visto por qué estaba de misión
-entonces eres bastante hábil…-comento divertida
-no lo creo, solo corrí con suerte…-se quitó merito el rubio-…¿otra?-pregunto señalando la taza de Tenten
-por favor…-pidió la castaña, viendo al ojiazul levantarse a preparar el café
Una vez sola en la habitación, no pudo evitar comenzar a divagar en sus pensamientos
-"Uzumaki Naruto ¿qué clase de chico eres? Escuche de ti muchas cosas, cosas malas, un perdedor, un papanatas sin talento, el peor ninja de la historia…"-recordó lo que se solían decir de el-"…pero en el poco tiempo que llevo de conocerte, has demostrado ser el ninja más capacitado, hábil y sorprendente del que he sabido, maldita sea, lucho contra el Bijuu de una cola, salvo al Sandaime peleando contra los dos primeros hokages y contra Orochimaru, el Sannin traidor y lo más sorprendente de todo, los derrotaste a todos…¿y solo eres un gennin? Imposible"-se contestó a ella misma-"es imposible que un Gennin, hasta hace un par de meses considerado el peor de la historia Shinobi, sea un héroe, además de que como hombre has demostrado ser un caballero, algo que en este mundo no abunda, un chico sencillo, que se esfuerza por conseguir sus sueños y nunca se rinde hasta lograrlos, alguien que es capaz dar la vida por las personas que ama…no…tú no puedes ser ese chico, el perdedor de esta generación, el lastre del equipo 7, es impensable que tú seas ese Naruto…para mi…tú eres alguien muy importante, una figura digna de admiración, y no dejo de pensar que aun ocultas muchas cosas…"-siguió en sus pensamientos, aun cuando el rubio regreso con las tazas de café-…me resulta increíble que quieran tu cabeza…-esta última parte se escapó de sus labios, sin que se diera cuenta de que lo había dicho en voz alta hasta que el sonido de la porcelana romperse la saco de su trance y miro al rubio que estaba inmóvil, pálido y bastante asombrado, al instante Tente se dio cuenta de que había hablado demás
-¡perdón!-exclamo tapándose la boca con las manos rápidamente-no debería de decirte eso
Algunos segundos pasaron y Naruto permaneció como roca mirando a la castaña que tenía la tentación de darse de cabezazos contra la mesa, la Anbu Neko había sido muy específica a la hora de advertirles que no le mencionaran nada respecto al debate que se llevaba a cabo para la elección del destino del rubio, aun si ahora mismo estaba suspendido por causas de fuerzas mayores, sin saber que de hecho Naruto ya lo sabía, solo se había sorprendido por el hecho de que Tenten lo supiera si se suponía que era un secreto de clase S
-ehh…-intento hablar Naruto-…dime Tenten… ¿Qué tanto sabes de eso?-quiso saber, después de todo, si ella sabía algo más de lo que debería tendría que hablar con Sarutobi, se tranquilizó y estaba a punto de crear un clon de sombra para limpiar el desastre pero la chica Ama se le adelanto y fue directo por el cesto de basura para empezar a tirar los trozos de las tasas-ten cuidado…-le pidió cuando empezó a levantar las partes pequeñas
-tranquilo, trabajo con armas rotas y astilladas, esto no es problema…-le tranquilizo la morocha-no se mucho al respecto, son solo rumores que corren entre los aldeanos y los Shinobis de bajo rango, se dice que por lo que hiciste en la guerra, con respeto a liberar al Kyubi y usar su poder para derrotar al Shukaku y a Orochimaru, mucha gente en el consejo quiere tu cabeza diciendo que eres el demonio liberado…eso es todo lo que se-le conto mientras terminaba de limpiar
-¿Cómo te enteraste de eso?-pregunto el Uzumaki que miraba serenamente a la joven
-son solo comentarios que escuche de un par de Chunins mientras limpiaba la tienda-mintió completamente, recordando aquella conversación de Neko después de decidir en qué orden cuidarían al chico
-ya veo…-suspiro aliviado el chico, era de esperarse que una noticia como esa se esparciera por la aldea como pólvora
-¡auch!-exclamo la chica mientras se llevaba el dedo índice derecho a la boca, al parecer se había cortado con la última pieza fracturada de la taza
-¿estás bien?-pregunto preocupado agachándose junto a ella
-si…solo es una pequeña cortada…-contesto sin dejar de chupar su dedo
-espera un poco…-pidió el ojiazul mientras iba por el pequeño botiquín de primeros auxilios
A los pocos minutos, ambos ninjas ya estaban sentados en el sofá y Naruto terminaba de ponerle un curita al dedo de la alumna de Gay
-gracias…-dijo la amante de las armas con la vista puesta en la mesa para evitar ver esos hermosos zafiros tan irresistibles
-descuida, es lo menos que podía hacer por ti, después de que te has tomado el tiempo para estar conmigo…-contesto despreocupado guardando los utensilios utilizados para curar a la mujer
-no tienes nada que agradecer Naruto-kun, lo hago con gusto…"esperen… ¿Naruto-kun? ¿Desde cuándo le digo así?"-pensó extrañada la chica
-bueno, es que eres la primera chica que sin conocerme muy bien acepto venir a cuidarme…y eso es algo que aprecio de verdad-se sinceró el Uzumaki sujetando la mano de la castaña que se sonrojo un poco más y no pudo evitar verlo de frente ocurriendo lo que temía: quedo hipnotizada por ese par de hermosos orbes azules como el mar
-yo…-intento contestar la chica pero el rubio entrelazo sus manos y le sonrió tan encantadoramente que la dejo totalmente desarmada
-de verdad te lo agradezco Tenten-chan-levando sus manos junto con las de la chica-toda la preocupación que tienes hacia mí me resulta muy agradable…aun si no entiendo muy bien porque lo…-fue cayado por la totalmente poseída castaña que harta de la palabrería le había plantado un beso en la boca, fue un beso tierno, calmado, se separó de el a los pocos segundos totalmente roja sin atreverse a levantar la vista
-lo hago…porque me gustas…-fue el susurro que salió de los labios de la mujer que tal vez se había sonrojado un poco más-no te conozco mucho, pero sin duda eres un gran chico…eres tierno, caballeroso y dedicado, como ninja eres poderoso pero no arrogante, increíble en batalla y tus espadas son asombrosas…eres perfecto…-le dijo negándose a soltar sus manos-…y me gustas
-bueno…yo…Tenten…esto es muy inesperado-decía aun choqueado el rubio, sin saber que decir ante esa declaración-me pareces una chica muy linda…pero…yo…
En ese momento al puerta de la entrada se abrió de golpe, dando paso a una muy feliz pelirroja, que lo era hasta que vio al par sentados en el sofá con las manos entrelazadas mirándola un tanto asustados, pero cuando la mirada de chocolate de Tente se cruzó con la azul eléctrico de Himari se desato el pandemónium
-¿Qué es esto?-escupió la chica de la tienda de ropa con esa mirada fría-¿que se supone que haces con Naruto-kun…maldita china?
El chico se sorprendió al ver el enorme odio que reflejaban los ojos de ambas mujeres al mirarse, el sabia que no se llevaban bien, pero él esperaba algo como el con Sasuke o como Ino y Sakura, pero ellas dos eran algo totalmente diferente, inconscientemente se hizo un poco para atrás, como dándoles espacio para la guerra
-Nada que sea de tu incumbencia…pelizorra de pacotilla-contesto con el mismo desprecio en su voz la morocha
-menos mal que no es importante, ahora te puedes largar, ya paso tu turno…afiladora de metal…-la chica de la tienda de armas se levantó de su asiento para encarar a la recién llegada
-creo que doblare turno por hoy tejedora…así que puedes ir largándote…-ambas chicas se miraron intensamente, deseándose matar con la mirada
-no lo creo…la que debería de irse eres tú, no quisiera barrer el suelo contigo solo porque no quiero manchar al casa de Naruto-kun con alguien de tan de baja categoría como tu…-la chica Ama apretó los dientes y disimuladamente se llevó la mano al porta armas trasero que siempre llevaba
-¿qué dijiste desgraciada?-pregunto a punto de lanzarse sobre ella
-que ni siquiera vales lo suficiente como para golpearte, solo eres una Genin inútil…..así que lárgate… estúpida-le contesto son un desprecio al estilo Seshomaru, tan frio e hiriente
-puedo patearte el culo cuando quiera….no te creas mucho por ser una Chunnin rojita…-la castaña sonrió de medio lado, al ver como su rival se ponía roja de rabia, odiaba ese sobre nombre y ella lo sabía, no por nada habían sido mejores amigas en la academia
-atrévete a repetirlo retrasada…y manchare el piso con tus sesos…-amenazo temblando de coraje la mujer
El Uzumaki solo veía la escena con asombro, ellas de verdad se odiaban, ni siquiera él y Sasuke se detestaban al grado de insultos, es decir, si, se insultaban, pero no pasaban del Dobe/Teme, en cambio ellas si se tiraban con todo, suspiro, nunca le gusto ver ese tipo de espectáculos, se levanto y avanzo hacia la puerta, pasando desapercibido para las chicas por seguir en su duelo
-¿te molestaste…pelirroja mal teñida?-respondió Tenten sonriendo
-cierra el pico…puta-espetó la pelirroja colérica causando que su escucha apretara los dientes de rabia y sacara un Kunai dispuesta a clavárselo a su otrora amiga cuando el sonido del pistilo de la puerta corriéndose las saco de su disputa, voltearon a ver al rubio que estaba de espaldas a la puerta, mirándolas con seriedad
-¿saben?…para ser unas bellas damas tienen un vocabulario muy florido…-les dijo con vos grave y con un toque de decepción que hizo sentirse mal a las chicas-no suelo meterme en problemas ajenos por que no me gusta, pero hare una excepción…-avanzo asta pararse en medio de las dos chicas que lo miraban asombradas por esa seriedad que ahora desprendía-respóndanme…¿Por qué tanto "cariño" entre ustedes?-pregunto y ninguna de las mujeres noto como su mirada comenzaba a resplandecer en blanco, signo inequívoco de su cambio de personalidad momentáneo
-por…-empezó la castaña, pero se calló al no recordar el motivo de su odio hacia la Fuyou
-ella…-la pelirroja se detuvo, recordaba muy bien el porqué de su odio hacia la Genin de su generación, pero dudaba sobre decírselo al rubio
-bien…si no quieren decírmelo…-empezó el rubio al ver que ninguna iba a hablar, comenzó a caminar hacia su cuarto-tomare una ducha, así que las dejare solas para que arreglen sus problemas como las adultas que se supone son desde que se volvieron ninjas-eso les dolió al par de mujeres-es eso, o si prefieren pueden ir afuera a pelearse…-esa idea les agrado más a las chicas que solo se sonrieron esperando a despedazarse mutuamente-pero si eligen esa opción, no quiero volver a ver a ninguna de ustedes en lo que me resta de vida-termino a punto de abrir la puerta de su alcoba para tomar sus toallas para la ducha
-¿pero…por qué?-pregunto confundida la castaña
-fácil…no tolero a las personas que no confían en sus compañeros, si no confían una en la otra ¿Cómo sé que confiaran en mí?-les pregunto seriamente, demostrando que era un asunto muy importante para el-yo no puedo confiar en alguien que no está dispuesto a arreglar los problemas de su pasado, ustedes elijan-término entrando a la habitación
Tan pronto estuvo en el interior, camino despacio hasta la base de su cama y se llevó la mano a la cara
-demonios…pensé que ya tenía más energía…-susurro, lo que no sabía es que ese último cambio de personalidad había gastado demasiado Chakra, más del acostumbrado, por lo que sin decir nada más se aventó a su cama cayendo dormido de inmediato
Mientras tanto, afuera de su habitación, ambas mujeres estaban estoicas viendo la puerta por donde el rubio había entrado
La primera en reaccionar fue la pelirroja, que agacho la cabeza para que su fleco le tapara los ojos mientras apretaba los puños de puro coraje
-lárgate-fue lo único que dijo sin moverse de su lugar
-¿Qué?-reacciono Tenten ante la imperativa mirando a la pelirroja de mala manera
-vete, tu turno ya acabo, no tienes nada que hacer aquí, y no quiero tener problemas con Naruto-kun por tu culpa-contesto caminando a la cocina, sus ojos seguían sin ser visibles para la castaña
-no quiero, tengo que arreglar las cosas con Naruto-contesto siguiendo a la que alguna vez fue su amiga
-no me importa, solo vete antes de que te ataque…-le advirtió Himari deteniéndose en seco, de espaldas a la morocha
-no te tengo miedo escuálida, además, tu no me das ordenes-respondió molesta la ojicafe dispuesta a atacar a la chica frente a ella
-¡LARGATE!-grito encarando a la amante de las armas, con verdadera furia adornando su bello rostro, y espantando a su escucha-¡Vete a hincar delante de ese maldito Hyuga!-la compañera del nombrado se asustó un poco por tan colérica reacción, y por primera vez en todo ese tiempo, se dio cuenta del verdadero sentimiento detrás del coraje de su vieja compañera de la academia-¡ve a ayudarlo a entrenar, a lavarle la ropa…! ¡No me importa lo que hagas! ¡Solo vete!-detrás de todo ese odio en su mirada, en sus palabras, y en sus acciones, había una gran y profunda decepción que sorprendió a Tenten al descubrirla
-espera…¿Qué tiene que ver Neji en todo esto?-pregunto confundida acercándose a la Fuyou que como primera reacción se sorprendió por algún motivo pero después enfado aún mas
-no te hagas la amnésica…-le dijo mirándola de frente-tu bien sabes de que hablo, y si no entonces mejor lárgate de una vez-se dio la vuelta y entro a la habitación seguida de la otra chica
-no te hagas del rogar Himari-le riño cuando la vio con un vaso de agua-y dime de una maldita vez…
-Olvídalo, si no recuerdas eso entonces no vales ni mi tiempo-le contesto la nombrada sin molestarse en mirar a la alumna de Gay
-Himari…-la chica Ama la miro con seriedad-¿Qué tiene que ver Neji con esto?-repitió su pregunta parándose en el marco de la puerta para impedir el avance de la pelirroja que ya iba a la sala
-¿Qué que tiene que ver ese estúpido en esto?-el duelo de miradas se hizo inevitable-¿todavía tienes el descaro de preguntar eso? Eres más estúpida de lo que creía recordar…ahora quítate-le ordeno a punto de lanzarse un golpe
-no me moveré hasta que me respondas…-contesto Tenten pero no pudo cumplir con sus palabras ya qué la ojiazul la empujo asiéndola caer de culo sobre las tablas, de inmediato se incorporó y le regreso el favor a la otra chica que terminó estrellándose contra la alacena y rebotando de mala manera, la castaña estaba a punto de seguir pero vio como el porta armas de la pelirroja caía y de él salían algunos pedazos de madera rota que ella reconoció al instante, eran los fragmentos de lo que alguna vez fue la ballesta corta que le había hecho a Himari en su séptimo cumpleaños, entonces lo recordó de golpe, tan duro como un ladrillo, ese había sido su ultimo cumpleaños antes de que Neji fuera trasferido a su aula-Espera…Himari…-intento decir algo pero de nuevo la pelirroja la mando al suelo con otro empujón
-¿preguntas que tiene que ver Hyuga Neji en esto…?-exclamo con coraje la dueña de la tienda de ropa levantándose y mirándola mientras pequeñas lagrimas comenzaban a formarse en las comisuras de sus ojos-¡él tiene todo que ver! ¡Gracias a él nuestra amistad se fue al Carajo! ¡Fue gracias a ese imbécil que dejamos de ser amigas!-le grito sorprendiendo a la chica en el suelo
-…¿Qué?-fue lo más inteligente que pudo decir la chica con ojos de chocolate
-¿ya lo olvidaste no?-le pregunto con cierta gracia en sus palabras-tan pronto entro al aula tus ojos brillaron y te sonrojaste, no dije nada, a leguas se veía que era un idiota arrogante, dejaste de ir a nuestras sesiones de entrenamiento de repente, te excusabas diciendo que habías ido a ayudar a Neji con su entrenamiento, nunca qué fueron a hacerlo juntos…dejaste de comer conmigo por almorzar con ese estúpido, y tú le hacías su almuerzo, él se aprovechaba de ti y tu lo disfrutabas con una sonrisa boba en la cara…-le conto, mientras los recuerdos cada vez más nítidos invadían la mente de Tenten-pero el colmo…el colmo fue cuando tuvimos una pelea de practica entre nosotros dos por ser los mejores del salón, por que tus notas bajaron desde que el había llegado, por fin podría desquitarme de ese imbécil, me pediste hablar conmigo en privado, me alegre, pensé que me desearías suerte, que habías regresado a ser tu…pero lo único que me dijiste fue "no te propases con Neji por favor" y te fuiste a apoyarlo-le recordó-fue una buena pelea, era bastante hábil y su Juuken ayudaba mucho, un mal golpe y casi me mata…si el Sensei no interfiere ¿Y qué hiciste? Ni siquiera te acercaste a mi…fuiste de inmediato felicitarlo…fue cuando lo comprendí…que tú ya no eras mi amiga…-termino mirándola con lágrimas en sus ojos-desde ese momento te empecé a insultar…a ti y a ese engreído…y tu….tú lo defendáis a capa y espada….siempre, pero fue cuando terminaron en el mismo equipo…tu estabas encantada-aun llorando apretó los puños-dejaste de entrenar…dejaste de estudiar…dejaste de esforzarte…dejaste de…ser mi amiga ¿y todo por qué? Por un estúpido que ni siquiera te valora…cuando me entere de que no hicieron el examen para chunin, no porque tu maestro no los dominara, sino porque Neji no quiso ir y tú lo secundaste…
-me restregabas siempre que podías qué te habías vuelto Chunnin…-completo mirando al suelo la amante de las armas qué en ese momentos se sentía como la peor persona del mundo
-…esperando que por lo menos el odio que me tuvieras te incitaría a volver a practicar, a mejorarte, pero todo fue en vano…nunca lo volviste a intentar…nunca recordaste la promesa…-termino ya llorando
-¿promesa?-cuestión la morocha lentamente, mientras el recuerdo le llegaba de golpe
Flash Back:
Himari y Tenten de siete años miraban el cielo oscurecerse después del cumpleaños de la primera
-nuestras vacaciones terminaron, mañana regresamos a la academia…-comento la pequeña pelirroja mirando las estrellas aparecer en el firmamento
-si….espero que tu regalo te sirva-le dijo la pequeña castaña también viendo el cielo
-muchas gracias…lo atesorare por siempre, me ayudara a alcanzar mi sueño….-contesto al ojiazul
-¿Sueño? ¡ah! ¿Te refieres a volverte tan fuerte como la legendaria Tsunade?-pregunto sonriente su amiga
-¡ese!-exclamó la niña parándose de golpe-¡ya lo veras, podre apastar a cualquiera que intente hacernos algo Ten-chan!- exclamo mientras daba puñetazos al aire y la niña de ojos cafés sonrió, su amiga la protegía demasiado
-en ese caso, prometamos algo-dijo también levantándose
-¿qué?-inquirió curiosa la chica que cumplía años
-prometamos que seremos tan fuertes como la legendaria Tsunade ¡y ninguna de las dos descansara hasta que eso pase!-le propuso ofreciéndole su meñique a su amiga
-¡lo prometo!-contesto alegre la otra pequeña tomándose de los meñiques-¿tú lo prometes?-le pregunto dudosa a lo que la castaña asintió alegre
-¡es una promesa!-exclamaron al mismo tiempo con una sonrisa
Fin del Flash Back
-Yo…no…-intento decir algo la morena, pero el dolor no la dejaba hablar
-vete…solo…vete…-hablo la pelirroja pero esta vez era más que nada una súplica, mientras se giraba de nuevo dándole la espalda-…ya no quiero verte nunca…
La chica de la tienda de armas se puso de pie y camino hasta pararse detrás de su otrora amiga
-Himari…-la llamo mientras apretaba los puños
La ojiazul solo sintió ser volteada de golpe, y esperaba alguna clase de impacto, pero en su lugar solo sintió los brazos de la castaña rodeándola, por inercia la imito, y empezó a sentir algo húmedo en su hombro
-¿Tenten…?-pregunto insegura
-perdón…-fue lo que le dijo al oído en un susurro-perdón…perdón, perdón, perdón ¡perdón! ¡perdón!-el susurro fue remplazado con palabras y luego con gritos mientras apretaba el abrazo sin impórtale nada mientras ambas cayeron de rodillas en el marco de la puerta de la cocina-perdón por todos los problemas que te he causado…perdón…perdón
La mujer de la casa Fuyou sonrió débilmente, mientras acariciaba la cabeza de la chica y ella también lloraba pero la siguiente frase de la castaña la sorprendió un poco
-Gracias…
-¿Por qué?-no pudo evitar preguntar la chica
-por ser siempre mi amiga…aun después de todo lo que te hice…de todo lo que te dije, tu nunca dejaste de ser mi amiga…-le contesto la amante de las armas-siempre te preocupaste por mi…yo…yo no merezco a alguien así…-le confeso sin dejar de llorar
-no digas tonterías…-le regaño suavemente, tomándola de los hombros para separarla y poderla mirar-para eso son las amigas ¿no, Ten-chan?-le dijo sonriendo aun con los restos de las lágrimas, de inmediato la morena de oriente se lanzó de nuevo a sus brazos llorando sin control
-¡Hima-chan!-grito la castaña
…
Habían pasado alrededor de dos horas desde la reconciliación de la castaña y la pelirroja y ahora mismo estaban tomando un poco de te platicando mientras se ponían al corriente de sus vidas, cuando reaccionaron a un hecho interesante
-espera…¿y Naruto-kun?-pregunto Himari de repente
-eh…ahora que lo dices….dijo que iría a tomar una ducha pero yo nunca lo vi salir de su alcoba…-contesto Tenten
Ambas mujeres se levantaron y fueron a la habitación del rubio, la chica compañera de Lee estaba por tocar a la puerta, pero la pelirroja la detuvo, la silencio con un gesto y abrió la puerta lentamente, solo para ver al rubio acostado sobre su cama profundamente dormido, ambas sonrieron
-no tenía tanta energía como decía…-susurro Tenten mirándolo descansar, parecía un ángel desde su perspectiva
-por supuesto que no, el aún tiene que descansar…-secundo Himari cerrando la puerta con cuidado para que ambas regresaran a la sala a seguir con su platica
…
El rubio comenzó a abrir los ojos lentamente, un el cansancio estaba presente en su cuerpo pero al menos no había caído en coma de nuevo, tan pronto recobro el sentido noto la luz naranja-rojiza que entraba por la ventana, muestra inequívoca del ocaso, demostrando que eran alrededor de las 6 de la tarde, también noto que no estaba sobre su almohada sino sobre algo más cálido por lo que dirigió su vista al techo y en su lugar se topó con dos montículos curiosos antes de que la cara de Himari se acercara a él sonriendo
-¿ya despertaste?-pregunto al chico que solo se incorporó quedando de rodillas sobre la cama y se dio cuenta de que había estado durmiendo en las piernas de la pelirroja
-¿Qué paso?-inquirió curioso el rubio mirando a la joven Fuyou y recordó lo acontecido antes de su necesaria siesta-¿y Tenten?
-ella regreso a su casa hace una hora-fue la respuesta de la ojiazul tornándose seria
-¿pero tú y ella?-interrogo nuestro Jinchuriki a la chica que como respuesta sonrió como hacía mucho no lo hacia
-jeje…no te preocupes, Ten-chan y yo ya nos reconciliamos y todo gracias a ti Naruto-kun-contesto mientras abrazaba al joven que correspondió el gesto
-no tienes nada que agradecer, era obvio que ustedes aún se querían mucho, yo solo les di un pequeño empujón para que arreglaran las cosas-le contesto el rubio-pero dime…¿Cuánto tiempo dormí?-pregunto un tanto cauteloso
-por unas cuatro horas-fue la respuesta de la pelirroja-ya casi acaba mi turno-dijo con tristeza al ver que no pudo pasar mucho tiempo con el rubio
-pero aún no acaba-le dijo mientras se levantaba de la cama y ayudaba a la chica a incorporarse-¿Qué quieres hacer?
-mmm….no lo sé-contesto un tanto sorprendida por la pregunta-¿te parece si vamos a las termas?-opino un tanto insegura
-gran idea-le felicito el chico yendo a la salida de la casa seguido de la cisne roja
-pero…aun no estás bien…no deberíamos de salir…-intento detenerlo la de la tienda de ropa, a pesar de que ella había sido la de la idea
-descuida-la tranquilizo el chico mientras abría la puerta-tengo al suficiente energía para ir a las termas, además, merecemos un baño relajante ¿no crees?-cuestiono mirándola relajado, con una expresión como esa, tan atractiva desde el punto de vista de Himari, no tardaron en llegar a las mencionadas Termas, lo extraño era que no había gente, y la encargada atendió al rubio como si dé un feudal se tratara, al grado de ofrecerse a tallar su espalda gustosa, pero la mirada asesina de la pelirroja la hizo desistir de su ofrecimiento
-qué extraño fue eso…-dijo al aire el rubio que ahora estaba metido en el agua hasta el pecho, con la toalla afuera del agua-me pregunto por que fue la encargada tan servicial…
-es normal que las personas traten así a sus héroes ¿no?-le contesto al voz de la pelirroja mientras la silueta de la chica comenzaba a ser visible entre la bruma causada por el agua caliente
-Hi…¡Himari-chan!-exclamo el ojiazul mientras se ponía como un tomate al ver a la chica parada al lado de la tina de piedra con solo una toalla alrededor del abdomen cubriéndole lo necesario-¿Qué haces aquí?
-bueno, se supone que venimos aquí a pasar un tiempo juntos…¿Cómo esperas que lo hagamos si cada uno está en la alberca diferente?-pregunto tranquilamente mientras se metía en el agua quedando frente al Uzumaki que estaba totalmente rojo, aunque no se sabía si era de vergüenza o de otra cosa
-pe…pero es el baño de hombres-debatió el joven-¿Qué pasara si alguien entra?-pregunto apenado, sin atreverse a dirigir su mirada a la chica
-no te preocupes nadie vendrá, el lugar esta apartado por hoy…-fue la respuesta de la pelirroja que estaba tranquila con los ojos cerrados disfrutando de la sensación del agua en su piel
-¿apartado?-pregunto asombrado el rubio, viendo de frente a la Fuyou-¿para quién?
-para nosotros…-la chica estaba totalmente relajada en el agua, al grado de que parecía estar casi durmiéndose
-¿por qué?-fue lo primero que se le vino a la cabeza al joven de las espadas
-¿no es obvio? Está reservado para el héroe de Konoha durante la invasión, es por eso que la encargada estaba tan ofrecida, es un héroe del que hablamos-fue al contestación de la pelirroja mientras se acomodaba el cabello detrás de la oreja derecha-¿no es normal que la gente lo adore?
-pero…si quieren mi cabeza…-contesto el rubio un tanto cohibido al enterarse que el trato especial era solo para el
-¿Quién te dijo eso Naruto?-cuestiono la mujer presente mirando al rubio de manera seria, ya que él no debería de saber nada al respecto
-ehh…Tenten lo menciono mientras conversábamos-respondió el rubio, al parecer Himari también lo sabía cosa que no resultaba sorprendente pero si interesante
-ya veo, bueno ella siempre fue mala a la hora de guardar secretos con la gente que quiere-fue la tranquila contestación de la ojiazul antes de regresar a ver al rubio-eso es solo la mitad de la historia Naruto-kun-le dijo, bueno si ya sabía la mitad de la historia ¿Por qué no decírsela completa?
-¿a qué te refieres?-inquirió curioso, si ella sabía algo mas era necesario saber que
-es cierto que hay gente que piensa que ahora eres el demonio reencarnado…pero también hay gente que te ve como el héroe que salvo a la aldea de el Ichibi y como el que rescato al Sandaime de Orochimaru. Ninjas de altos rangos como los Nara o los Aburame piden que seas ascendido a por lo menos chunnin o si se puede a Jounin por tus logros en la invasión, obviamente se enfrentan con la mitad que te quiere muerto, pero eso no solo pasa entre los ninjas, también los civiles están divididos por las mismas razones ¿no lo notaste cuando veníamos para acá?-inquirió a lo que el chico recordó como cuando venían pudo ver a varios aldeanos dedicarle una mirada de odio aun peor que la que le solían dedicar y al parecer solo la presencia de Himari los detenía de atacarlo, mientras que otras personas lo miraban con admiración y hasta lo saludaban, de hecho juraría que vio empezar una disputa entre dos amigos sin razón aparente
-¿ósea que, básicamente, la aldea está dividida por mi culpa?-pregunto incrédulo, ya que eso le resultaba entre halagador y deprimente
-se podría decir que si-fue la afirmación de la pelirroja mientras regresaba otra vez a su actitud relajada, mientras estiraba su pierna izquierda sacándola del agua, mostrándosela en su esplendor al Uzumaki y se puso rojo de nuevo
-nee, Himari-llamo mientras la temperatura del agua bajaba un par de grados al tiempo que su mirada blanca se hacía presente, siendo invisible debido al vapor de rodeaba el lugar
La chica regreso a su posición original sentada mientras miraba al rubio, sin poder ver del todo sus ojos
-¿Si?
-¿tu…de qué lado estas?-la pregunta fue directa, sin rodeos, cosa que sorprendió un poco a la Fuyou que no contesto, solo gateo hasta quedar frente al rubio mirándolo seriamente, ahora con cierto coraje en sus ojos al chico que ya no tenía la mirada blanca para que después la bofetada resonara en las termas
-"¿qué diablos les pasa a todas que siempre me abofetean?"-pensó un tanto confundido el pobre diablo…que diga iluso rubio
-¿tienes el descaro de hacerme esa pregunta?-inquirió molesta la pelirroja-¿no es más que obvio?-y sin darle tiempo para contestar el planto un beso en la boca que atonto al joven y desconocido hijo del Yondaime-dime-dijo aun vez se separaron-¿tú de qué lado piensas que estoy?
Sin que se dieran cuenta, por lo menos del lado de la chica, la temperatura del agua subió y la esclerótica del joven paso a ser roja antes de sonreír de manera salvaje mientras la rodeaba por la cintura con un brazo, acto que de verdad sorprendió a la chica que no pudo poner resistencia
-¿de mi lado tal vez?-dijo juguetonamente antes de volver a besarla ahora con más pasión de su parte, la pelirroja aun no acababa de asimilar lo que pasaba cuando la puerta del baño se abrió dejando pasar a la encargada, de inmediato la pelirroja se separó del rubio un tanto apenada y roja por la situación
-lamento interrumpir su relajación Naruto-sama-llamo la mujer de manera servicial sin importarle mucho lo recién visto-pero el Sandaime está en el living esperándolo…
-gracias por el aviso-fue la contestación del joven mientras se levantaba y salía del agua-me pregunto qué querrá el viejo ¿vienes Himari-chan?-la invito sacando de su estupefacción a la chica que de inmediato lo siguió aun avergonzada por lo recién acontecido, cuando llegaron a la sala estaban ambos en bata y el tercero estaba sentado en la sala
-yo Jiji-saludo tranquilamente el rubio mientras iba a la máquina de envases de leche mientras la pelirroja se preocupaba, el chico estaba a empezar actuar muy diferente de lo usual-¿Qué quieres hablar conmigo?-pregunto dándole su botella a la chica para después mirar al anciano
-Naruto…-llamo el hombre seriamente mirando a Himari de manera discreta, a lo que el chico capto el mensaje
-descuida, ella lo sabe todo, al parecer nada es secreto en esta aldea-le contesto sonriente el joven y Hiruzen supo que algo pasaba, el chico parecía estar cambiando de personalidad cada diez segundos y su presencia se sentía muy errática, algo le sucedía y estaba seguro que ni él se daba cuenta
-bueno Naruto, debo decirte que al parecer el plan nos dará menos tiempo del esperado, ellos ya perdieron el interés en Ichigo y se han centrado en ti-le dijo mientras la encargada le servía un poco de té y el sacaba su pipa
-ya veo, al parecer fue más rápido de lo que planeaste-comento el chico terminándose su botella de leche-¿y ahora qué?
-tengo una idea que pensaba hacer de todas maneras en cuando se nos acabara el tiempo, pero esperaba que tardara más…-admitió el anciano hombre
-no importa ya, haz lo que tengas que hacer viejo, no te preocupes por lo demás-la sonrisa tranquila por instantes salvaje desconcertaba a los presentes, en especial a Himari que no decía nada en la conversación y se limitaba a oír
-de acuerdo-el hombre inclino su sombrero mientras fumaba de su pipa-tardara un par de días pero no queda de otra, Naruto, Jiraya pasara por ti pronto, él te dirá todo lo que necesites saber-termino mientras se paraba
-¿es en serio?-salto al chica de repente, sorprendiendo al par de hombres-Naruto-kun no está en condiciones de hacer ninguna clase de misión, no puede mandarlo así como así…-el brazo del rubio la rodeo sonrojándola al instante y callándola
-tranquila, lo sé, no sé qué planee el abuelo pero es necesario, no tienes que preocuparte por mí-le dijo calmándola-esperare a Ero-sennin en el plazo de dos días Jiji-y tras eso, el par de jóvenes se despidieron del hokage que regreso a sus obligaciones como líder de la aldea, lo bueno era que eso ya no iba a ser por mucho tiempo
Una vez la pareja estuvo fuera, se dirigieron a la casa del rubio, ya eran alrededor de las 9 de la noche y el par caminaba por las casi desiertas calles de la aldea
-Naruto-kun…-llamo débilmente la chica al rubio que la volteo a ver esperando la siguiente frase-¿Cómo te sientes?-le pregunto la pelirroja, la pregunta era en si más referente a los curiosos cambios de actitud que tuvo durante toda la tarde, como si algo lo estuviera…desequilibrando, no tenía una mejor palabra para describirlo en ese momento
-si…me siento bien, ya no tan cansado y más relajado, al parecer las termas si funcionan-contesto despreocupadamente el chico antes de seguir caminando en silencio para que después el chico la tomara de la mano, sorprendiendo a la joven que lo volteo a ver y él estaba como si nada, dirigió su mirada al suelo, si de verdad se iba a ir no podía parar de preocuparse y planeo infórmale a las demás esa misma noche, no podían dejar ir al rubio así como así, llegaron a una intersección que se dividía en dos caminos, uno iba a la zona de tiendas y el otro a la zona de departamentos donde vivía el chico-bien, creo que aquí nos separamos Himari-chan-le dijo soltándola, a lo que al joven bajo la mirada triste-no te pongas así, nos veremos pronto
-¿me lo prometes?-pregunto la chica sin levantar la mirada mientras lo sujetaba de la playera impidiéndole irse, a lo que el chico la abrazo cálidamente
-sí, es una promesa, serás la primera en saber que regrese Himari-chan-le prometió el Uzumaki antes de tomarla del mentón obligándola delicadamente a levantar la vista para verla y sonreírle-tranquila
-pero no puedo evitar preocuparme, es decir, no estás en condiciones y no sabemos que tan peligroso sea…no, no quiero pensar que sufrirás Naruto-kun, no sé qué haría si algo te pasara-le dijo sinceramente al ojiazul, el choque de zafiros fue directo y el azul del joven atrapo al azul de la chica mientras le sonreía
-gracias por preocuparte por mí, pero veras que nada malo pasara ¿ok?-le dijo antes de besarla suavemente, dejando a la pelirroja bastante ida mientras él se iba a su casa, de inmediato la Fuyou reacciono y se fue a buscar a la Anbu Neko para contarle lo sucedido temiendo por la seguridad del rubio
…
Era la mañana del tercer día y era el turno de una roja, temblorosa y miedosa Hinata que estaba parada frente al departamento del Uzumaki sin el valor para tocar la puerta, había llegado una hora antes de la reglamentada y aun no se atrevía a llamar al rubio de sus sueños más que nada por su problema de timidez, estaba pensando en regresar a su casa y encerrarse en su cuarto pero el sonido de la puerta la saco de sus dudas obligándola a levantar la vista, solo para encontrarse con el Uzumaki mirándola con una sonrisa, ahora solo con el pantalón de la pijama, haciendo enrojecer a la Hyuga
-Yo, Hinata-chan-saludo el sonriente ojiazul estando frente a la chica-¿llegas temprano no?
La peliazul no pudo ni responder al ver al chico con tan poca ropa y solo atino a desmayarse siendo sujetada por el rubio que solo negó con la cabeza mientras sonreía, esa niña nunca cambiaria; la cargo en brazos al estilo nupcial y entro con ella a su casa para dejarla en el sofá e ir a tomar una ducha, alrededor de una hora y media después la ojiperlada despertó con el sonido de algo friéndose y un olor exquisito que inundaba la sala proveniente de la cocina, la pequeña del equipo 8 se levantó y fue a investigar para sorprenderse al ver a Naruto entretenido en la cocina al parecer preparando el desayuno
-buenos días mi bella durmiente-la saludo tan pronto la vio, causando que se sonrojara por verlo en delantal y no pudo evitar imaginarse a ella llegando de una misión cansada y con el rubio recibiéndola como su esposo con el baño listo y una hermosa comida acompañada de sus dos pequeños y hermosos hijos…
-eh…Naruto-kun…-llamo intentando no desmayarse de nuevo por imaginarse ese tipo de cosas-no tenías que hacer el desayuno, si tenías hambre me hubieras despertado…yo…yo tenía que preparártelo…-dijo débilmente y un poco triste al no creerse de utilidad
-descuida, lo hago por gusto-le contesto el joven-además, siempre es lindo cocinar para las personas que quieres ¿no?-pregunto con una sonrisa, haciendo sonrojar aún más a la joven-pero si quieres ayudarme…¿podrías preparar la mesa? La vajilla esta en aquella repisa-pidió mientras terminaba de cortar algunos vegetales
-en…¡en seguida!-respondió la Hyuga casi corriendo a poner la mesa
Tan pronto la princesa del único clan con historia sobreviviente de Konoha termino de hacer lo que el chico le había pedido, ambos se sentaron a disfrutar de un delicioso desayuno hecho por el jinchuriki, lejos estaba de saber Hinata que este sería el mejor desayuno de su vida, tan pronto se sentaron, la chica se dio cuenta de que la vajilla era de estilo occidental pero no le presto importancia hasta que un Kage bunshin se posó frente a ella vestido de mayordomo sorprendiéndola cuando dejo un platillo que era una ensalada de col, piña y jamón, al ver el primer plato, la ojiblanca no pudo disimular su asombro
-¿tu hiciste esto Naruto-kun?-pregunto tan impresionada que olvido tartamudear
-así es Hinata-chan, he estado aprendiendo a cocinar desde que Jiji y Neko me moderaron el consumo de Ramen y la otra vez en la biblioteca me topé con un libro de recetas, pero es la primera vez que hago cosas tan complejas así que no te prometo que sepa bien-contesto con un poco de pena el rubio mientras se sentaba y su clon le servía su ensalada
Tan pronto la prima de Neji probó el primer bocado quedo fascinada con el sabor
-¡es delicioso Naruto-kun!-exclamo extasiada, haciendo sonreír al chico
-¿en serio? Gracias, supongo-agradeció también probando el platillo y debía de admitir que le había quedado genial; una vez acabada la ensalada la Hyuga estaba por dar las gracias por la comida pero el "mayordomo" la detuvo
-la comida aún no ha acabado Hinata-sama-dijo servicialmente el rubio con traje, haciendo sentir a la chica como si él y Naruto fueran alguna clase de daimonyos o gente de gran riqueza y estuvieran en su mansión disfrutando de un impecable desayunando, sin saber que ese era el plan del ojiazul héroe de guerra, tan pronto regreso a la realidad vio como su "sirviente" le dejaba el plato fuerte que era un platillo por demás raro, por inercia busco al Uzumaki original para preguntar pero fue el clon quien respondió como todo un buen mesero
-filetitos de cerdo en adobo y mermelada, Hinata-sama-dijo servicial
-te gusta la mermelada de judías suave ¿no?-pregunto el original, al que le traían su plato en ese instante
-s…si-contesto tímidamente, feliz de que el rubio conociera cuál era su comida favorita
-con permiso Naruto-sama-pidió el clon actuando de manera muy profesional al dejar su plato
-gracias-le dijo al clon-pero apuesto a que no has probado muchos tipos de mermelada ¿verdad?-pregunto con una pequeña sonrisa
-en el clan son muy estrictos en cuando a tradiciones…-fue la respuesta avergonzada de la peliazul-no comemos nada que no sea tradición del clan
-es mermelada de Durazno, con adobo, un tipo de salsa…pruébalo-fue todo lo que dijo Naruto llevándose un trozo a la boca, siendo imitado por la chica que casi lloraba de lo delicioso que era, por un momento casi olvidándose de sus modales al estar a punto de lamer el plato al terminar, pero pudo contenerse y como toda dama Hyuga, mantenerse apacible a la espera de otra sorpresa del ojiazul
El "mayordomo" retiro los platos y prontamente trajo el último tiempo de la comida
-he aquí el postre mis amos-dijo cuándo dejo al mismo tiempo el platillo-Tarta de queso con Fresas
-¿También haces postres?-pregunto asombrada viendo el dulce alimento bellamente colocado y adornado en su plato
-¿y repostería?-corrigió alegre el Uzumaki-si, aunque apenas empiezo, esta es mermelada de fresa, aunque mi favorita es la de zarzamora, que no hayas probado la madre de las mermeladas es impensable, así que adelante, prueba-la hermana de Hanabi obedeció y fue sumergida en un mundo de placeres desconocidos hasta ese momento para su paladar
-es…wow…no tengo palabras para describir el sabor de esto Naruto-kun, de verdad eres un dios en la cocina-dijo ella alabando al chico que solo se sonrojo un tanto apenado
-no es para tanto…-se quitó merito el joven también comiendo
-¿bromeas? Podrías abrir un restaurante y te volverías más rico que el feudal Naruto-kun, cocinas exquisito-contesto disfrutando cada trozo de su tarta, sin recibir respuesta del desconocido Namikaze
Una vez hubieron acabado y que el mayordomo les sirviera otra taza del té con que acompañaron a la tarta, ambos quedaron en un silencio un tanto cómodo, pero para la sorpresa del rubio, fue la ojiperlada la que lo rompió
-¿Qué es este té Naruto-kun?-pregunto degustando el sabor tan delicioso de la bebida caliente, perfecto para esa media mañana
-es Té Eart Grey-contesto antes de tomar un sorbo del líquido humeante-exquisito para acompañar un postre, perfecto para una amena plática entre dos personas-explico mirando a los ojos de la chica que se sonrojo al ver esos zafiros tan tranquilos y profundos
-y…¿y de que quieres platicar?-inquirió desviando la mirada para poder hablar
-bueno, pensaba en que la otra vez yo te platique toda mi vida-le respondió haciéndola recordar ese día en que se enfureció tanto que le dio una paliza a su hermana en el entrenamiento-así que pensaba que ahora podría ser tu turno de platicarme sobre ti-le pidió tranquilamente
La Hyuga dudo un poco al principio, pero accedió ya que el chico había demostrado su confianza al confesar su vida ante ella y ahora era el turno de regresar esa confianza
-de acuerdo…-dijo apretando un poco el mango de la taza-pero de advierto que lo que te contare probablemente no te guste-le advirtió de la misma forma en que él lo hizo, sorprendiendo al Uzumaki que no dijo nada y la dejo continuar…grave error
…
¡CRASH!
El sonido de la taza haciéndose añicos al estrellarse contra la pared resonó por la casa ahora en silencio, Hinata suspiro, sabía que esa iba a ser su reacción al contarle su vida
-es una broma ¿no?-pregunto furioso, levantado al otro lado de la mesa mirando a la Hyuga mientras apretaba con fuerza los diente por la furia, no contra la chica, sino contra todo el resto de su clan-dime que estas bromeando…-le pidió apretando sus puños mientras su clon recogía el desastre de la taza aunque con una furia contenida ya que temblaba al levantar los pedazos rotos
-No Naruto-kun, no es ninguna broma, tú me pediste que te contara mi vida y eso hice, no hay motivos para mentirte-contesto terminándose su taza de té
-¡pero es una estupidez!-exclamo furioso mirando a la chica en espera de algún indicio de la broma inexistente
-y sin embargo es la verdad…-contesto con calma dejando a un lado su bebida terminada
-¿así que básicamente, toda tu familia te considera una inútil solo porque no puedes ganarle a alguien de tu familia?-resumió toda la historia en el hecho que le molestaba, Hinata le había platicado su vida como él le pido, desde que tenía memoria y era feliz con su familia, el intento de secuestro a los tres años, el nacimiento de su hermana y el fallecimiento de su madre, el como su padre le sobre exigía y la hallaba incompetente al no cumplir con sus descabelladas y tontas expectativas, como Neji fue descubierto como un genio, el como Hanabi mostro más aptitudes para la lucha que ella y el como la comenzaron a subestimar todos en su familia
-si…así es…-afirmo ella con la mirada en el piso-es una estupidez, lo sé, pero son las reglas del clan, debo de ganarle a alguien mayor para demostrar la firme creencia de que los menores superan a los mayores porque la sangre se fortalece y se hace cada vez mejor
-¡esos malnacidos…!-el chico de verdad estaba molesto e incluso su chakra comenzaba a ser irregular, cosa que estaba preocupando a la Genin alumna de Kurenai
-pero…desde hace poco más de un mes todo ha comenzado a cambiar…-le explicó intentando calmarlo
-¿por qué?-pregunto un tanto desconcertado el jinchuriki del Kyubi
-digamos que desde que un día estaba muy enojada por algo que alguien me había contado, termine barriendo el suelo con mi hermanita en la práctica y mi padre me ha dejado de ver tan mal…
-¿pero por qué?-no se explicaba el joven
-porque normalmente no soy lo suficientemente despiadada como para lastimar a mi familia, por eso suelo perder…-le contesto un tanto avergonzada por esa declaración-pero ese día estaba tan enojada que no me di cuenta ni con quien peleaba y solo desquite todo mi coraje, al final padre tuvo que interferir antes de que cometiera un asesinato intrafamiliar…-le conto un tanto avergonzada por la conducta de ese día mientras Naruto hacia una nota mental de nunca hacerla enojar de verdad o podría morir aun con la ayuda de Kyubi y su factor curativo
El Uzumaki se tranquilizó un poco y regreso a su asiento y el resto de la mañana hablaron de cosas sin importancia o algunas anécdotas de entrenamiento con sus equipos, nada muy serio hasta que llegó el momento en que la primogénita de la rama principal de la casa Hyuga tenía que partir
-fue un placer tener tu compañía el día de hoy Hinata-chan-le dijo mientras se despedían en la puerta de la casa del chico, en realidad Naruto odiaba tener que despedirse ahí y prefería irla a dejarla pero las órdenes del Hokage fueron claras "no salgas de tu casa o te quedaras sin Ramen por lo que resta de mi tiempo como kage de konoha" oh no, esa clase de orden son las que no se toman a la ligera, no eran ordenes cualquiera como "no robes el pergamino de Jutsus prohibidos" oh no, esa si era una orden ya que de hecho para ir a las termas con Himari tuvieron que pedirle permiso al viejo, por eso sabia donde estaban cuando lo fue a ver, pero la orden era clara y no la quería desobedecer…¿o tal vez si?
-el placer fue mío Naruto-kun…cocinas delicioso…-dijo la roja chica-¿crees que…po…podrías invitarme a comer en alguna otra ocasión?-pregunto enrojeciendo aún mas
-cocinare para ti cuando quieras-contesto el rubio sonriendo alegre, al parecer el coraje de hace rato ya se le había pasado-y gracias por sincerarte conmigo
-no tienes nada que agradecer, solo regrese el favor, ya que tú lo hiciste primero ¿lo olvidas?-le dijo sin atreverse a mirarlo para poder decir esas palabras, solo sintió los cálidos brazos del rubio rodeándola desde atrás y el color en sus pómulos se acentuó aún mas
-¿Naruto….kun?-pregunto un tanto dudosa y sin saber que decir
-Hinata-chan, de verdad te agradezco que estés aquí conmigo cuidándome…-le dijo al oído y la pelizaul sintió derretirse
-no te preocupes-le contesto sacando fuerzas de Kami sabrá de donde para hablar, sonriendo puso sus manos sobre las del chico-siempre es lindo cuidar a las personas que quieres ¿no?-de una manera lenta y delicada el ojiazul la giro para que ambos quedaran de frente y el zafiro chocara con la perla en un hipnotizante momento, de nuevo, y ante todo pronóstico fue la Hyuga la que se empezó a acercar a los labios del Uzumaki mientras cerraba los ojos y sus labios se tocaban dulcemente en un beso donde la chica le demostraba todo su amor, se separaron un par de minutos después, ambos sonrojados, obviamente más la chica que el rubio, antes de sonreírse mutuamente-nos vemos Naru-kun-se despidió la chica mientras daba media vuelta y caminaba por el pasillo
-nos vemos Hina-chan-contesto aun sonriendo el chico mientras se recargaba en la puerta para verla doblar el pasillo, cerro los ojos y entro a su casa cerrando la puerta, tenía que pensar en algo
Lo curioso es que en el pasillo por el que había doblado Hinata, se podía ver a la susodicha desmayada sentada en el suelo y recargada en la pared, roja, con los ojos en espiral y murmurando cosas sobre "la señora de Uzumaki", al parecer por obra de Kami no lo había hecho antes, sin duda estaba mejorando
…
-¡Maldita sea!
Esa era la exclamación de una frustrada experta en ilusiones mientras se dirigía al campo de entrenamiento número 13, había llegado 15 jodidos minutos tarde por tener que hallar una manera "cortes" de rechazar a Asuma y su venteaba proposición de una cita y en cuando llego al departamento del rubio, que de hecho demoro otros diez minutos en encontrar por las pésimas indicaciones de Anko, no encontró al gennin, en su lugar había una nota
"A quien corresponda (o le toque cuidarme):
Estaré liberando un poco de tención en el campo de entrenamiento número 13, ya que he estado mucho tiempo sin hacer nada, no le digas al viejo ¿de acuerdo?
Atentamente: Naruto"
Y ahí estaba ahora, corriendo a toda prisa ya que era su deber cuidarlo y hasta donde sabia era la única que no solo había llegado tarde, si no que técnicamente lo había perdido y eso no le agradaba para nada
Llego al maldito campo y no vio nada, estaba a punto de maldecir de nuevo para sacar su coraje cuando un borrón salió disparado de entre las copas de los árboles, lo esquivo por reflejo y se horrorizo al ver que se trataba de un muy mallugado Naruto, estaba a punto de empezar a curarlo con lo poco que sabía de medicina, pero tan pronto se arrodillo el chico se esfumo en una nube de humo
-¿un kage bunshin?-pregunto al aire mientras de entre los arboles salía otro Naruto, este menos golpeado pero se notaba cansado
-"maldición…no dure ni 10 minutos en batalla…y mi clon pasado a los 5 se quedó sin chakra…esto está peor de lo que esperaba"-se dijo mentalmente antes de ver a al jounin de ojos rojos mirarlo fijamente y helarse en su sitio-"no esperaba esto"-maldijo para sí, el esperaba a Anko, tal vez a Sakura, alguien a quien rogándole le perdonara el haberse escapado para entrenar, pero no a la sensei de Hinata, todos menos ella-…y…yo…Kurenai-sensei…-saludo un tanto miedoso, de inmediato los ojos de la mujer se entrecerraron mientras el instinto asesino se hacía presente
-Uzumaki Naruto-dijo en su modo "reina de hielo" haciendo sentir deseos de huir al pobre chico
-¿hai?-el pobre rubio no sabía que hacer…nunca nadie le dijo como suplicar piedad a alguien tan aterradora como lo era en ese momento la maestra de Hinata
-me podrías decir…¿por qué estás aquí entrenando cuando deberías estar en casa, sin hacer nada?-cuestiono la ojiroja seriamente
-He…yo…vera…-intento responder el ojiazul mientras pensaba en una excusa creíble
Pero antes de que acabara de contestar, la sensei del equipo 8 lo tomo de la mano y comenzó a jalarlo mientras se dirigía de regreso a la aldea
-¡tú tienes que estar en cama!-exclamo la mujer mientras lo arrastraba-¡y lo estarás así tenga que amarrarte a ella!
-Kurenai-sensei...¿podría ir más despacio?-pidió el Uzumaki que de vez en cuando daba pequeños brincos o corría para no ser literalmente arrastrado por la pelinegra
-no-fue la contestación de la jounin sin detener su marcha pasando por el frente de una tienda de revistas donde un hombre alto de larga cabellera blanca estaba parado, en cuando escucho la voz de su ahijado y la de la mujer volteo discretamente y sonrió pervertidamente antes de advertir que el chico estaba en problemas
Era cierto, era un pervertido irremediable pero aun para serlo debes de saber algunas cosas básicas para sobrevivir a la ira de una mujer, y lo primero era saber cuándo disculparse, aun si no sabías que habías hecho, pero se había dado cuenta de que muchos hombres no sabían de eso y terminaban en problemas y eso era algo que el hijo de su alumno tenía que saber y cuando antes
En cuando la pareja paso junto a él, giro levemente la cabeza y susurro un "discúlpate" casi imperceptiblemente que fue escuchado por el rubio que lo miro por el rabillo del ojo y dijo un gracias inaudible mientras hacia lo posible por mantener el paso para no caer
-Kurenai-sensei…-la llamo casi corriendo, la nombrada solo lo miro de reojo, él se detuvo por completo causando que la maestra también lo hiciera y lo mirara con cara de pocos amigos-yo…-ladeo la cabeza y miro a otro lado con un gesto culpable en su rostro-perdón…
-¿Qué?-pregunto la mayor un tanto desconcertada, lo curioso era que seguía sin soltar la mano del rubio a pesar de que aflojo el agarre
-lo siento si la preocupe por escaparme y no quedarme en casa-siguió hablando del ojiazul-es solo que me he sentido un tanto inútil estos tres días, como si fuera una carga para ustedes…-se sinceró el joven-y necesitaba no sentirme mal conmigo mismo….además de desahogar mi frustración, pero de verdad lamento si la preocupe…
La Maestra en ilusiones lo miro sorprendida, no muchos hombres eran capaces de pedir perdón por sus errores, por eso seguía soltera, la mayoría, por no decir todos los hombres con los que había salido eran unos asnos y eso a ella le fastidiaba y por eso le rehuía a Asuma, aunque al parecer comenzaba a aprender pero ahora mismo ese chico se había disculpado por lo que había hecho, suspiro, si ese era el caso no tenía nada que reprocharle
-está bien, disculpa aceptada-le dijo sonriendo débilmente-pero no está bien que hagas eso, me mataría antes de dejar que algo te pasara mientras se supone que te cuido-al terminar casi se hace Seppuku por lo dicho-"se supone que era "me matarían" no que me mataría…no es como si yo…."-se regañó mentalmente
-ok, tiene razón sensei, pero ¿le parece si vamos por algo? Me muero de hambre-pidió el chico sonriendo un tanto apenado mientras su estómago gruñía mostrando su aceptación a la propuesta
-de acuerdo pero promete que no escaparas de nuevo-le exigió mientras le ponía un dedo de su mano libre en la frente
-de acuerdo…-acepto sin dudarlo mientras comenzaba su marcha a Ichiraku's siendo el quien ahora arrastraba a la sensei de Hinata que solo lo miraba sorprendida, esperaba alguna especie de reclamo pero el rubio había aceptado sin chistar, y para eso solo había dos razones, o era demasiado maduro y aceptaba todo lo que hacía o aún era un inmaduro que no entendía nada, tenía que ser la última, no podía ser de otra forma, sonrió, sin duda aún era muy inmaduro, sin oponer mucha resistencia se dejó llevar por el chico, poniéndose a su lado y caminando con el
-Naruto-san-llamo tranquilamente al estar junto a él, sin soltarse de la mano, el nombrado la miro con atención, poniéndola un poco incomoda por la atención que le brindaba-eh…dijiste algo sobre desahogarte…¿de qué hablabas?-inquirió curiosa, ese chico no debería de tener preocupaciones con la vida que estaba llevando en esos momentos ¿entonces de que necesitaba desquitarse?
-estaba frustrado-contesto regresando al vista al frente-…Hinata me cuido esta mañana y conversando me conto su vida…-no continuo porque sabía que la experta en Genjutsu también sabia de la dura vida de la Hyuga-francamente pensaba entrar al complejo y hacer una masacre en el clan…pero como eso está penado por la ley, me conforme con entrenar un rato-le dijo divertido, pero a la mujer le pareció muy verdadera esa declaración, recuerdos de lo visto en su habitación con los Anbu Ne inundaron su mente e inconscientemente apretó un poco la mano del rubio que se sobresaltó con el acto-¿Está bien, Sensei?-pregunto preocupado
-¿eh…? Ah si-contesto un poco asombrada de la reacción del chico mientras se sonrojaba tenuemente al ver esa expresión tan seria que expresaba verdadero interés en su estado-"imposible…es un niño"-se dijo para intentar calmarse-etto…ahora que lo pienso…-empezó al ver que no reconocía esa parte de la aldea-¿a dónde vamos Naruto-san? Pasamos Ichiraku's hace rato-pregunto un tanto espantada y sospechosa del joven que solo sonrió
-sorpresa-fue la contestación del zorruno chico que siguió caminando guiando a una un tanto confundida maestra, hasta que se detuvieron frente a un gran edificio con Cinco grandes letras en el techo, de inmediato al mujer se sonrojo a niveles que competirían con su alumna mientras se soltaba del ojiazul
-espera…Naruto-kun…dijiste que tenías…ha…hambre-empezó sin darse cuenta de lo que había dicho
-¿eh? Sí, tengo hambre…es solo que…-contesto distraído como si intentara recordar algo
-¿pero entonces porque estamos aquí?-la pelinegra lo miro con furia al pasarse la sorpresa inicial-"pensé que eras diferente, pero es solo otro calenturiento que cree que puede propasarse conmigo solo porque soy amable con él…yo le demostrare…"-pensó enojada mientras planeaba usar un genjutsu sobre el chico
-no recuerdo muy bien a donde era…-termino el rubio que al parecer no le había prestado atención a lo recién dicho por la mujer que solo se confundió-mmm…¡pero claro! ¡es por aquí!-exclamo volviendo a tomar la mano de la maestra y meterla por un callejón junto al Hotel de Konoha para salir a una calle oculta en la que se vislumbraba un restaurante justo en medio, se notaba que era un local modesto por el exterior y en el cartel colgado frente a la casa: "Sushi to Test", Yuhi Kurenai se quedó estupefacta
-espera…-le detuvo bastante descolocada-¿Qué es este lugar?-le pregunto aun procesando lo recién vivido
-el mejor restaurante de Sushi de toda Konoha, solo que está un poco escondido-le contesto despreocupado el rubio
-pero el hotel…-intento reclamar la ninja maestra
-sí, es un poco estorboso, por eso suelo perderme para encontrar este lugar…-le corto sin prestarle atención el joven mientras la llevaba al interior del local
En cuando entraron observaron un restaurante decorado al estilo japonés tradicional y fueron recibidos por una hermosa chica de unos 17-18 años con largo cabello rosa y ojos azules vestida con un Kimono tradicional también rosa
-Bienvenidos a Sushi no Test-les recibió alegre-soy Misuki Himeji un placer…-se presentó cortes mientras hacia una reverencia, sorprendiendo a la pelinegra por la formalidad
-hola Himeji-chan-saludo el rubio tan informal como solía ser
-¡ho! ¡Naruto-kun!-exclamo alegre-¡oigan todos! ¡Naruto-kun vino de visita!-grito eufóricamente al interior de la morada
Al instante salió un joven de cabello castaño y ojos cafés de aspecto simple de la misma edad que la chica, también vestido de forma tradicional que de inmediato le dio un apretón de manos al rubio y un medio abrazo
-¡mira es Mario!-dijo a forma de saludo el Uzumaki señalando a otro lado de la casa
-¿y no viene Luigi?-saludo el chico antes de reparar en la acompañante del joven-mucho gusto, soy Akihisa Yoshi-se presentó de inmediato y la pelinegra entendió el chiste de saludo de esos dos por lo que soltó una pequeña risa pero un flash de luz la distrajo y estaba lista para tacar cuando del techo cayó un joven de cabello azul y ojos negros de la misma edad que los demás, con una cámara fotográfica en la mano, le sorprendió a la mujer que el joven también traía un Kimono y se movía con bastante agilidad
-hey Mutsurini-le reprendió el castaño-no le tomes fotos a las personas sin previo aviso, es una ninja, podría matarte si quisiera
-perdón,-se disculpó con su cara siempre seria-Tsychiya Kouta, un placer-le extendió un papel al genin de las espadas que resulto ser la foto de la Jounin recién retratada-serán 2000 ryus-todos tuvieron una gota en la nuca ante tan descarado acto, pero la mano del rubio tomando la foto sorprendió a todos
-¡Naruto-kun!-exclamo sonrojada la mayor-¿Qué haces?-pregunto al ver que le pagaba al fotógrafo la cantidad requerida
-nada, es solo que sales muy bien aquí y me gustaría quedármela-contesto siempre sonriente, aumentando el sonrojo de la maestra, mientras todos los demás los miraban de una forma cómplice
-hey Naruto…amigo ¿Quién diría que te gustaban las mayores?-le dijo Yoshi mientras pasaba su brazo sobre los hombros del joven que solo sonreía-venga ya, los llevare a su mesa "tortolos"-y los guio al lugar mientras que una sonrojada Kurenai pensaba-"¿Desde cuándo le digo Naruto-kun?" ignorando el hecho de que los llamaron novios y ninguno protesto
Llegaron a su mesa y el dúo se quedó solo en un silencio un tanto incomodo por parte de la Ilusionista hasta que una aparente joven de cabello castaño arriba de los hombros y ojos verdes azulados se acercó con una sonrisa
-mucho gusto, mi nombre es Kinoshita Hideyoshi, yo los atenderé hoy-les dijo con una sonrisa bastante linda
-Hola Hide-chan, te ves tan linda como siempre-le dijo con una sonrisa el rubio
La ojirroja lo miro sorprendida de que el coqueteara tan abiertamente a la joven, que ciertamente era bastante linda, pero algo dentro de ella le pico, no sabía porque eso le molestaba, pero lo hacia
-Naruto…kun….-empezó al parecer molesta la chica-¡¿Cuántas veces debo decirte que soy un hombre?!-le grito, aunque las lágrimas y la pose dramática no le daba mucha credibilidad
-jeje, lo sé, sabes que solo lo hago para fastidiarte-le contesto el moreno sonriendo-lo de siempre por favor-le pidió alegre, cosa que hizo sonrojar al autonombrado chico
Tan pronto el sujeto de sexo dudoso se alejó, la ojirroja empezó el interrogatorio
-¿Qué es este lugar?-cuestiono sospechosa
-un restaurante de Sushi, en mi opinión el mejor-le contesto calmado, sorprendiendo a la mujer
-¿Cómo lo conoces, si tu solo vas a Ichiraku's?
-en la semana que Jiji me castigo sin Ramen y con el régimen alimentación de Yugao he encontrado varios restaurantes buenos que visito a menudo-respondió sincero como siempre
Antes de que pudieran seguir hablando, una chica de cabello rojo oscuro y ojos verdes se acercó con la charola de Sushi, tenía el cabello amarrado en una cola de caballo alta y vestía igual que los demás incluyendo también su edad
-hola Minami-chan-saludo contesto el ojiazul
-hola Naruto-kun-contesto la chica alegre
-¿y Hideyoshi?-pregunto curioso
-dijo que está enfadada/o contigo y me hizo traerte la comida -respondió poniendo la comida en la mesa-hola, soy Shimada Minami, un placer-se presentó a la pelinegra antes de ir con el rubio y decirle al oído, aunque bastante alto para que la jounin-sensei la escuchara-¿una cita?-pregunto picara como siempre-¿no es muy grande para ti?-eso hizo enfadar a la susodicha que estaba a punto de reclamar
-naa…deberías de conocer a Anko-fue la contestación del joven que le restaba importancia al asunto-hey…¿y Yuuji?
-¿Sakamoto?-confirmo la chica-está arreglando unas cosas con el consejo de restaurantes, volverá para la tarde
-perfecto, gracias-dijo el rubio mientras la pelirroja se alejaba, antes de mirar a su acompañante-empecemos ¿te parece?-le pidió sonriendo, a lo que la maestra de Hinata asintió
Ambos comieron amenamente mientras empezaron a hablar de sus gustos, en especial de los de Kurenai, ya que al parecer ella conocía todos los de el por la Hyuga, por su parte la profesora del equipo 8 estaba asombrada de la sencillez y el interés en ella del rubio, si no fuera porque su conciencia moral la reprendía, podría decir que esta era la mejor cita de su vida
Al acabar su comida, el par se despidió de los miembros del restaurante y regresaron felices al hogar del rubio, ya eran alrededor de las 5 de la tarde, en opinión de la experta en ilusiones el tiempo se le fue como agua, una vez estando en la casa el rubio fiel a su costumbre le ofreció un vaso de agua, se quedaron en la sala en silencio, mientras Kurenai por primera vez en su vida se mostraba visiblemente nerviosa
-Naruto…-se calló al no saber que subfijo agregarle, su educación le decía que le dijera "san" pero su corazón se estremecía de ganas por nombrarlo con el "kun", sin darse cuenta de que el ojiazul la miro esperando que continuara, cosa que no hizo por estar perdida en su divagaciones
-¿sucede algo, sensei?-pregunto el chico al sentarse al lado de la pelinegra que se sobresaltó al sentir la cercanía del joven
-he….bueno…yo-la jounin amiga de anko se quedó sin palabras y solo se atinó a avergonzar por ello, sin saber que más hacer para no sentirse tan incomoda
-ehh…¿sensei?-llamo un tanto avergonzado el rubio, al parecer sin haber escuchado los balbuceos anteriores de la mujer-¿puedo preguntarle algo?-cuestiono llamando la atención de la ojirroja
-por supuesto-respondió casi de inmediato mirando al rubio
-¿le puedo dejar de decir Kurenai-sensei?-inquirió no muy seguro de si el genin-vera, es que a la única persona que llamo Sensei es a Kakashi-taicho, y la verdad yo a usted no la veo como mi maestra-esto desanimo un poco a la mujer, por razones que ni ella entendió-ya que la veo más como mi amiga, al igual que a Anko-chan o Yugao-chan, así que me preguntaba si la puedo llamar Kurenai-chan…ehh, solo si usted está desacuerdo claro-se apresuró a añadir pensado que el rojo en la cara de la maestra ilusionista de konoha era de coraje
-"Kurenai-chan…"-repitió para si la mujer, aun incrédula, ya que siempre los hombres le rehuían o no pasaban del "san" por su reputación de "reina de hielo" y que el Uzumaki la quisiera llamar así la consternaba
-ehh…bueno…esta…está bien-accedió intentando modular su voz sin despegar la vista del vaso con agua que tenía en las manos
-jeje…¡genial Kurenai-chan!-exclamo feliz el de los bigotes estremeciendo involuntariamente a la amiga de Anko por esa sonrisa tan radiante que le hizo reflexionar sobre lo acontecido en el poco tiempo que tenía con él, en el que había demostrado ser un chico bastante maduro combinado con una faceta inocente que en el resultaba sumamente atractiva, ya que todos los tipos que conocía siempre eran unos pervertidos y narcisistas, su único problema era que aun en edad seguía siendo un niño y eso podría llevarla a tener problemas, aunque ya viéndolo en retrospectiva, ese detalle parecía no importarle mucho a Anko o a Yugao y ciertamente muchos hombres mayores tendían a salir con jovencitas, así que ¿Qué importaba? Estaba tan sumida en sus reflexiones que solo reacciono cuando dos zafiros se posaron mirándola directamente a sus rubís y su frente chocaba piel a piel con la del joven
-¡Naruto-kun!-exclamo sonrojándose mientras se sobresaltaba y estaba a punto de caerse del sofá, pero fue detenida por el hombre carcelero del Kyubi que la sostuvo delicadamente en sus brazos con una sonrisa traviesa
-perdón Kurenai-chan-se disculpó sin soltarla-pero parecías muy pensativa y creí que te estabas refriando, lamento si te asuste-le dijo aun sonriendo
-te…te perdono-accedió aun roja la maestra de Hinata, sin atreverse a romper el contacto físico con el rubio ya que le gustaba bastante, así como le encantaba oírlo llamarla "Kurenai-chan" por muy tonto que sonase, estuvieron así un rato, continuando con su conversación justo donde la dejaron en el restaurante, hasta que la hora de la partida de la mujer llego, para desagrado de ambos
-es una pena…pero ha llegado la hora de que me vaya…-anuncio la pelinegra, curiosamente sin mover ni un musculo por separarse del Uzumaki
-ciertamente es muy triste esa noticia-hablo con mucha propiedad el chico, como lo había hecho de repente en toda su plática, levantándose, para desagrado (aun incomprendido) de la maestra-bueno, Kurenai-chan, ha sido un placer tenerte por compañera esta tarde y lamento todos los inconvenientes que te cause-se disculpó amablemente mientras su escucha se ponía de pie aun sorprendida por los repentinos cambios de formalismo de Naruto
Ambos ninjas se dirigieron a la puerta de la casa del actualmente ninja desertor y la ojirroja se detuvo justo enfrente del chico
-fue también un placer para mi estar aquí contigo Naruto-kun-le dijo mientras sentía su corazón comenzar a acelerarse y sin previo aviso le dio un beso al ojiazul, se suponía que iba a ser en la mejilla o al menos esa parecía la intención, pero lo cierto es que se lo dio en la comisura de los labios sorprendiendo al joven espadachín-cuídate y no te escapes para entrenar que aun estas débil, buenas noches-fueron las últimas recomendaciones antes de desaparecer con el sunshin sin darle tiempo de contestar al Uzumaki que se quedó estoico en el marco de la puerta, como le estaba pasando muy a menudo en esos días
Mientras tanto la experta en ilusiones se detuvo en un tejado cercano a repasar sus acciones bastante improvisadas de ese día, primero estaba el hecho de que había rechazado a Asuma de nuevo, a pesar de que se sentía vagamente interesada en él, por ser uno de los guardias del Feudal, lo que se traducía en un ninja muy fuerte, aparte de ser miembro del clan Sarutobi, que era muy reconocido en Konoha, no por nada el Sandaime era el jefe del clan, pero odiaba que fumara tanto y que al parecer solo quería ligársela para llevarla a la cama, como muchos otros hombres que había tenido el "placer" de conocer en su vida, luego el hecho de que había pasado una tarde maravillosa en compañía del niño que se suponía debía cuidar y que había demostrado un grado de intelectualidad bastante elevado para su edad, junto con una gentileza y sencillez enorme, nunca había conocido a alguien así, y eso ciertamente le parecía algo sumamente atractivo, además de que era por momentos bastante maduro pero conservaba cierto aire de inocencia que se le hacía sumamente tierno
-"admítelo, te gusta"-sonó una vocecilla en su cabeza que curiosamente sonaba igual que Anko
-"pero es un niño"-se refuto a sí misma, o a la vocecilla, no estaba segura de cual
-"¿Y?"-fue la contestación de su al parecer voz de la razón-"¿no dicen que el amor no tiene edad? Él ha demostrado ser un chico en un millón, de esos que solo conoces por los cuentos de hadas, es tierno, educado, amable, sencillo y gusta de complacer a la persona con quien este ¿de verdad vas a perder a un partido como ese solo por una tontería como la edad?"-Kurenai de verdad se sorprendió, era un argumento bastante creíble y razonable que le resultaba extraño escucharlo con la voz de la pelimorada
-"lo….lo intentare…"-cedió un poco ante ella-"¿pero y si no le gusto?"
-"oh vamos, es obvio que te quiere ¿de dónde habría salido el "chan" si no?"-le contesto la vocecilla-"pero bueno es tu vida, tu morirás vieja y sola por no querer intentar algo con un chico que es lo mejor que hayas visto en tu vida, solo por la edad"
-"¡hey! Dije que lo haré"-exclamo molesta-"solo lo intentare…me daré una oportunidad con Naruto…solo eso…"-se prometió a si misma
-"si…genial, ahora la pregunta es…¿Cómo se lo explicaras a Anko?"-le pregunto la vocecilla, haciéndola asustarse al imaginarse la reacción de su amiga
-mierda…-susurro mientras regresaba su casa pensando en cómo hacer semejante acto y salir con vida…
…
Era el cuarto día y por asares del destino le tocaba a la pelirrosa del Equipo 7 que llego con un elegante retraso de alrededor de una hora y tan pronto se plantó frente a la puerta comenzó a golpearla fuertemente
-¡Naruto! ¡Naruto!-exclamo mientras tocaba la puerta de forma tan estruendosa que tal vez despertó a todos los vecinos del edificio-¡despierta y ábreme!
Los gritos y golpes se prolongaron por alrededor de 5 minutos cuando la puerta se abrió y un somnoliento Naruto se asomó a ver a Sakura que estaba con su ropa de siempre y traía un cesto de comida en la mano justo con la que no intento derribar la puerta
-hola Sakura-chan-saludo tallándose los ojos abriendo por completo la puerta para dejarla pasar-¿hoy te toca a ti?-pregunto aun semidormido
-sí ¡Pero no pienses mal! ¡Yo solo estoy aquí para agradecerte por salvarme de Gaara!-le dijo bruscamente en cuando entro y se giró para ver de frente al rubio y no pudo evitar sonrojarse al ver el torso desnudo del chico que solo llevaba sus pantalones como lo había hecho el resto de la semana-¡¿pero qué haces vestido así?!-exclamo bastante roja-¡ponte algo! ¡Pervertido!-le grito estando a punto de pegarle, pero se contuvo al recordar que el chico aún estaba muy débil y que ella estaba ahí para cuidarlo, no para mandarlo de regreso al hospital, así que solo se limitó a mirar a otro lado aun con el sonrojo en sus mejillas
-¿he?-pregunto un poco confundido le ojiazul antes de mirar su tórax desnudo-¡ah! Te refieres a mi ropa, si…en seguida me cambio, pero primero me duchare-dijo yendo al cuarto de baño-ponte cómoda-le sugirió antes de desaparecer por la puerta
La pelirrosa solo observo la habitación, a decir verdad era la primera vez que estaba en la casa del chico y el lugar era bastante limpio y ordenado, resultaba acogedor, tenía que reconocerlo, aunque la sala era del tamaño de su habitación era bastante interesante saber que el Uzumaki no era un cerdo como casi todos los hombres, y recordó que en la academia incluso Sasuke no era capaz de levantar lo que tiraba, aunque claro, todas su fans lo hacían por él, pero ella nunca vio a Naruto tirar basura o algo parecido, dejo al cesta en la mesa y se dirigió al sofá a esperar al chico de los bigotes que tardo aproximadamente 20 minutos en salir de la ducha ya vestido, usaba una camisa blanca desfajada y con los dos primeros botones desabrochados, un pantalón negro de vestir y una chamarra negra con una línea blanca que cruzaba los brazos del hombro a la muñeca
-¿desayunamos?-pregunto mirando a la ojiverde que lo miraba de arriba abajo examinándolo-¿sucede algo?-inquirió inquieto por la intensa mirada de su compañera
-nada…es solo que te ves diferente sin el buzo naranja-confeso sinceramente-pero si, desayunemos-estuvo de acuerdo mientras sacaba de la sesta varias cosas-hoy me pase por el hospital antes de venir y pedí algunas cosas para que comieras…
-¿el hospital?-pregunto nervioso el joven-"¿no pudiste pasar por Ichiraku's?"-se preguntó mentalmente
-…y dijeron que esto es bastante bueno para recuperar energía-comentaba mientras sacaba de la cesta varias barras nutritivas, bebidas energéticas y píldoras del soldado, arrancándole una sonrisa nerviosa al Uzumaki, ya había estado tres veces en el hospital y sabia perfectamente a que sabía todo lo que le había traído su compañera de equipo
Horrible
Oh si, estaba cien por ciento seguro de que esa comida era para incitar a los que se quedaban a no permanecer por mucho tiempo ahí, so pena de morir de hambre con esas cosas
-¿a qué esperas?-pregunto sentándose en la mesa la ojijade-come lo que quieras
-ok…-contesto no muy seguro de que comer-¿pero y tú que comerás?-pregunto cortes como siempre, esperando que compartiera su tormento con ella
-le pedí a mi madre que me preparara un par de bolas de arroz para almorzar-contesto ella sonriente
-ya veo…-comento no muy alegre el rubio sentándose y tomando una barrita nutritiva-bueno, a comer
Ambos comieron de manera muy tranquila, casi sin conversaciones, pero la mirada de cachorro del joven decía todo muy claro
-¿quieres un poco?-pregunto por fin un tanto harta de que la mirara así
-por favor…-pidió el chico y la pelirrosa le dio un pedazo de uno de los Onigiris
-aunque no deberías de comer esto, la comida del hospital es mejor-debatió al chica aun cuando le daba el trozo
-¿entonces por qué no la comes tú?-reto calmadamente mientras comía la bola de arroz
-porque no soy yo la que necesita recuperarse, además…sabe horrible-admitió la chica del equipo 7
-por esa misma razón es por la que te pido un poco de tu comida, para soportar el sabor del resto-contesto el ojiazul
La comida transcurrió sin más contratiempos y fue hasta el final que el rubio hablo
-jeje, ¿sabes Sakura?-llamo la atención de su amiga-siempre me pareciste linda-confeso sin más, sorprendiendo y sonrojando a la chica
-¡¿pero qué tonterías dices?!-exclamo sonrojándose y levantándose de golpe de la mesa
-la verdad, solo eso-respondió mientras él también se paraba, por alguna razón su mirada se notaba pesada-perdón Sakura, parece que no dormí lo suficiente…-le dijo bostezando y los ojos se le cerraban solos-¿Qué diablos…?
-venga ya, si inclusive dormiste una hora más de la planeada-le regaño la chica de vestimenta rosa dirigiéndose al sofá para sentarse-bueno ¿Qué quieres hacer?-le pregunto no estando muy segura de cómo pasar el tiempo-¿jugamos cartas?-le pregunto viendo como el joven se acercaba a ella con el cabello tapándole los ojos-¿Naruto?-llamo a su compañero de equipo que ahora mismo estaba frente a ella sin mover ni un musculo-¿pasa algo? ¿Te cayó mal la comida?-cuestiono preocupada, pero el chico solo se limitó a caer sobre ella tirándola a lo largo del sillón-¡¿Qué te pasa animal?! ¡Pervertido!-exclamó mientras forcejeaba para sacárselo de encima-no te quieras propasar solo por que no te puedo pegar…-le advirtió mientras veía como su cabeza, con los ojos aun sin poder ser vistos se acercaba a ella-no…espera…-suplico al borde del llanto cuando vio la cercanía de sus labios con los del ojiazul-Naruto…no estoy lista…no así-susurro cuando estaban a punto de besarse, solo cerro los ojos esperando el toque de sus labios, pero solo sintió una presión en su hombro
-zzzz…-escucho a su lado, como pudo giro al cabeza para ver al Uzumaki profundamente dormido
-ahh…-suspiro-baka…por un momento me asustaste…-le regaño sonriendo mientras se lograba incorporar con él a su lado, mientras le picaba las mejillas, consiguió sentarse y colocar al cabeza del rubio sobre sus piernas ¿Cómo lo hizo? Bueno, de eso ni ella estaba muy segura, pero ahora estaba un poco más tranquila después de ese incidente mientras veía a su amigo descansar en su regazo, estuvo así por alrededor de 20 minutos viéndolo dormir hasta que comenzó a hablar, más para ella misma que para el chico-¿sabes? Aunque odie admitirlo, desde que nos volvimos compañeros de equipo comencé a admirarte, porque en ocasiones podías ser incluso más impresionante que Sasuke, como esa vez contra Zabuza y tu plan para liberar a Kakashi-sensei…o esa vez en los exámenes Chunnin, podías ser asombroso cuando lo quisieras…por eso cuando me entere que Ino estaba interesada en ti, justo cuando dejaste de llamarme con el chan, debo de admitir que me puse celosa, porque pensé que tú siempre estarías para mi cuando lo quisiera con tus estúpidas y constantes invitaciones para salir, pensé que te tenía asegurado, nunca pensé que fueras tan solicitado y yo de estúpida te deje ir…aun que en ese entonces me parecías un idiota sin remedio que tenía sus momentos, fue hasta que platicamos que me di cuenta de que tú de verdad eras alguien brillante y me empezaste a gustar…-le confeso con un tenue sonrojo en sus mejillas-pero eso no significa que te puedas propasar conmigo-aclaro mientras jalaba de los "bigotes" del rubio que solo se removió un poco
-Sakura-chan…-dijo entre sueños nuestro joven héroe causando que su compañera y cuidadora sonriera tiernamente
-no tienes una idea de cuan feliz fui cuando me volviste a decir así en nuestra cita…-le fue sincera aun cuando estuviera dormido-…tonto, no pongas esa cara, que haces que de verdad me den ganas de besarte-le dijo mientras su mirada se enternecía ya que el chico comenzó a ronronear aun dormido-¿sabes qué? Como castigo por lo que me hiciste hace rato…-le amenazo mientras se acercaba a el-¿me dejaras besarte?-le susurro ya estando a pocos centímetros de su boca, posos sus labios suavemente sobre los de su amigo, en un beso robado al inconsciente joven, que con el acto comenzó a despertar
-¿Sakura…chan?-susurro al ver los ojos jade tan cerca de el
-¡eck!-fue lo único que pronuncio por la sorpresa la pelirrosa
-¿Qué paso?-pregunto mientras se levantaba-¿me quede dormido?
-ba…baka…obvio que si-contesto superando el Shock inicial y mirando hacia otro lado para no verlo a los ojos por la vergüenza
-qué raro…no me di cuenta en que momento me dormí, pero debí de suponerlo por lo que paso…-termino diciendo más para sí mismo que para su escucha
-¿sucedió algo en tu sueño?-cuestiono curiosa por saber que había imaginado su compañero
-¡si, soñé que tú me besabas!-exclamó sonriendo el ojiazul, ocasionando que la ojiverde se sonrojara aún más-pero eso es imposible…-dijo un poco desanimado
-…¿Por qué lo dices?-pregunto aun sin mirar al rubio
-porque a ti aun te gusta Sasuke-contesto bajando la mirada un tanto triste-así que no me besarías de ningún modo…-dijo haciendo sentir un tanto mal a la pelirrosa por esa declaración
-yo…-intento responder la joven mientras apretaba los puños para armarse de valor, se giró de golpe y sujeto al ojiazul de los hombros sobresaltándolo-escúchame muy bien Naruto, porque te lo diré solo una vez…-le dijo separándose solo unos centímetros de él y juntando sus frentes-¿ya olvidaste el beso que nos dimos en nuestra cita?-pregunto intentando suprimir el sonrojo causado por la cercanía de sus ojos con los de su compañero de equipo, recibiendo como respuesta una leve negación con la cabeza-¿pensaste que solo fue cosa del momento? ¿Me crees tan fácil como para dejar que un chico me bese en una cita?-de nuevo otra negación-entonces ¿crees que aún me gusta Sasuke?-el chico no dio respuesta, así que armándose de todo el coraje del que fue capaz junto sus labios con los de el en un beso corto pero que transmitía lo que quería-¿crees que aún me gusta Sasuke?-repitió la pregunta en cuando se separó de él y ahora solo negaba con la cabeza por respuesta, sonrió al ver eso-por fin lo entiendes, tú me gustas…no digo que este enamorada de ti, ni que quiera pasar el resto de mi vida contigo, pero si quisiera intentarlo, si tú quieres claro-le confeso ya separándose completamente de el-sé que muchas chicas te quieren pero…-ahora fue su turno de sorprenderse, ya que el rubio la rodeo por la cintura y la atrajo hacia el para besarla, por la sorpresa solo pudo poner sus manos en los hombros del rubio pero después lo abrazo por el cuello y correspondió el gesto
-tú también me gustas Sakura-chan…-le susurró al oído haciéndola temblar como gelatina
-¿en…en serio?-pregunto no muy convencida,
-por supuesto, no eres la tonta fangirl que creí que eras…-se sinceró el Uzumaki, ganándose un leve golpe en el hombro
-baka…-le dijo con una sonrisa la ojiverde
-eres una chica muy inteligente e independiente-completo con una sonrisa el chico, a lo que la Haruno se recostó en su hombro mientras el acomodada su cabeza en al de su amiga y así la pareja paso el resto de su mañana charlando en esa cómoda posición hasta que dieron las doce
-me tengo que ir…-mama me pidió que fuera a recoger algunas cosas-le dijo sin muchas ganas mientras se levantaba
-es una pena…-comento el Uzumaki no pelirrojo también levantándose para abrazarla por la espalda a la sonrojada pelirrosa-gracias por venir Sakura-chan-le dijo al oído sobresaltándola
-ba…¡baka!-exclamo avergonzada la ojiverde mientras se giraba y retrasaba el puño, el ojiazul solo cerro los ojos esperando la bofetada pero en su lugar solo sintió como lo tomaban de la mejilla-te salvaste por ahora Naruto…pero no lo hagas cuando estés sano o te mandare al hospital-le advirtió sonriendo dulcemente, aterrando al chico-¿entendido?-pregunto feliz recibiendo un asentimiento bastante efusivo de parte del chico
-nos vemos luego Sakura-chan-se despidió en cuando ella abrió la puerta
-nos vemos…Naruto…kun-dijo ella sin regresarlo a ver pero siendo apreciable su sonrojo mientras se alejaba y el joven sonreía feliz
…
Habían pasado apenas un par de minutos desde la partida de Sakura cuando un remolino se formó en la sala del rubio que estaba sentado en el sofá y que casi se va de espaldas por el viento creado de la aparente nada
-¡Naruto-kun!-exclamo la sonriente Anko apareciendo con el Sunshin y lanzándose sobre el ojiazul para abrazarlo efusivamente con sus pechos en la cara de él, mientras se acomodaba sobre el que aún estaba sentado en el sillón
-¡Anko-chan!-exclamo alegre el chico tomándola inconscientemente por la cintura hecho que hizo sobresaltar a la jounin
-Vaya, parece que el pequeño rubio ha empezado a aprender…-le dijo sonriendo sensualmente para abrazarlo por el cuello-pero muéstrame cuanto has mejorado en esta materia…-y tras esas palabras le dio un beso bastante subido de tono, que increíblemente el ojiazul fue capaz de seguir sin mancharse los pantalones-wow, incluso en esto has mejorado, y eso que soy la única que con la que haces este tipo de cosas…-se dijo a sí misma la pelimorada en cuando se separó del rubio-bueno-continuo poniéndose de pie-aun que desearía poder hacer esto las 8 horas que pasare contigo, no tenemos tiempo, nos tenemos que apresurar si queremos que todo quede listo para la noche…-le dijo desconcertándolo
-¿Qué? ¿Para qué tenemos que apresurarnos?-inquirió curioso mientras la imitaba levantándose
-para la mudanza ¿para qué más?-contesto feliz mientras sacaba varias cajas de un pergamino
-¿mudanza?-seguía prácticamente perdido el jinchuriki-¿de quién?
-¿De quién más? ¡Tuya tontito!-respondió un tanto divertida de ver la cara de confusión de su compañero mientras comenzaba a guardar los utensilios de la concina como ollas y sartenes-¿ya olvidaste que prometiste que después de la guerra te mudarías conmigo?-pregunto simulando estar ofendida, consiguiendo por fin hacer reaccionar al hijo del cuarto
-¡cierto!-exclamo feliz mientras se acercaba a la experta en tortura-lo había olvidado…-confeso mientras se acercaba al refrigerador y tomando una de las cajas comenzaba a guardar toda la comida-pero tardaremos todo el día solo en empacar las cosas…¡ya se! Hare un par de kage bunshins para avanzar más rápido-aviso mientras hacia el sello de manos, pero antes de canalizar el chakra para la técnica un pequeño golpe en la cabeza lo hizo voltear
-ni se te ocurra intentarlo gaki-le reprocho la de la gabardina-aun estas débil ¡así que déjaselo a la gran Anko-sama!-le pidió actuando como niña pequeña, sacándole una sonrisa al rubio al verla crear un par de clones de sombra
Así, el ahora cuarteto comenzó a empacar todas las cosas del departamento del rubio y a sellarlas en pergaminos, claro no sin algunas peleas entre las Anko para ver quien "trabajaría" con el rubio que solo se sentía un tanto aterrado al tener que lidiar con tres tokubetsu jounin
…
Mientras eso pasaba en la casa de nuestro héroe, en la oficina del Hokage se acababa de terminar una reunión entre el Sandaime y sus consejeros, y una vez que el anciano se hubo calmado mientras sus antiguos compañeros de equipo salían del despacho, busco en sus cosas su preciada pipa para destensarlo
-¿Y?-pregunta una voz sacándolo de esa sensación tan placentera que le brindaba la nicotina
Se trataba de él Gamma Sennin que estaba sentado en el marco de la ventada y le miraba seriamente como pocas veces lo hacia
-está hecho, los tuve que amenazar para que aceptaran pero acabaron cediendo, dependerá del siguiente Hokage la decisión de qué hacer con Naruto-explico inhalando hondo el humo del tabaco-lo hare público en la reunión de mañana
-¿y quién será el quinto Hokage?-pregunto curioso el albo-¿ellos lo elegirán?
-mmm…no, aceptaron que yo lo eligiera, y en caso de que esa persona no lo aceptara ellos lo elegirán-contesto tranquilamente-pensaba en que tu podrías tomarlo-le dijo sorprendiéndolo-pero sé que no lo harías, además de que tu primer decreto sería algo sin duda sumamente pervertido, y ellos no lo aceptarían, tuve que proponer a alguien que ellos piensan que nunca tomara el puesto
-no estará hablando de ella…¿verdad?-dijo mirando sorprendido a su sensei-pero ella jamás aceptara el cargo…
-estoy seguro de que lo hará…me juego el pellejo, pero necesito que la busquen, será una misión de rango S y necesito que tú la realices y que lleves a Naruto contigo
-¿al gaki? ¿Por qué?-pregunto desconcertado el peliblanco-aún está muy débil como para ir a una misión así…
-exacto-le corto el mayor-ese es el punto, aun si no consiguieras persuadirla de volver, si logras que lo cure podrá enfrentar lo que ese trio le prepare en dado caso…
-de acuerdo, eso también servirá para cuidarlo ahora que Akatsuki ha empezado a moverse tienes razón, iré a avisarle que mañana temprano partimos-le dijo el Sannin antes de desaparecer al comprender los planes de su mentor
…
Habían pasado ya 5 horas desde que empezara el turno de la jounin y ahora mismo el dúo estaba en la casa de esta, terminando de pintar el que sería el cuarto del Uzumaki, habían terminado antes dada la insistencia del rubio en ayudar con al menos un clon, que los hizo avanzar un poco más rápido; la habitación estaba pintada del color favorito…de Anko, que después de mucho rogarle al ojiazul consiguió su cometido
-bueno, hemos acabado de pintarla-celebro la mujer feliz, tenía puesto un overol blanco que se ceñía a su linda figura con múltiples manchas moradas, también tenía una manchita de pintura en la punta de la nariz y otra más en la mejilla derecha
-genial, ahora solo falta meter los muebles-le aviso el contenedor del zorro, que portaba ahora un overol parecido al de la mujer también manchado de pintura y con algunas partes del rostro en iguales condiciones a las de su ropa
-¿no es genial el morado?-pregunto soñadoramente la Mitarashi con ojos brillando cual estrellitas
-hubiera preferido el blanco…pero no esta tan mal-concordó el ojiazul cuando el toque de la puerta los interrumpió de su labor
-yo voy-aviso el rubio dirigiéndose a la puerta-¿Quién?-pregunto antes de abrirla
-soy yo Gaki-le contestaron al otro lado
-¿Ero-sennin?-se dijo extrañado el joven, en especial por la seriedad con que se escuchaba
…
-¿Es broma?-preguntaba una totalmente shockeada Anko en la sala de su departamento frente a un Jiraya sentado con los brazos cruzados y mirada seria-tiene que ser mentira-dijo aun sin salir de su estupefacción dirigiendo su mirada al rubio a su lado que estaba con la cabeza gacha haciendo que su cabello el tapara los ojos-¡no pueden pedirle eso!
-no, esas son las órdenes del Sandaime-le dijo mirando a los ojos de la jounin-Naruto, mañana temprano nos vamos, eso es todo-sentencio mientras se levantaba dispuesto a irse
-¡está loco si cree que lo dejare ir!-le grito furiosa la ojimiel-¡no está en condiciones de emprender una misión de esa índole! ¡Aun si es el Tercero el que la ordena, no lo dejare ir!-se giró para ver al chico que seguía en la mima posición como si fuera una estatua-¡dile que no iras!-le suplico con lágrimas en los ojos de la desesperación
-¿buscar al que será el siguiente Hokage?-pregunto con voz seria el rubio ignorando a la de cabello morado
-así es-le respondió el albo-esa persona tiene tiempo fuera de Konoha, es nuestra misión buscarlo y traerlo, en el camino continuaremos el entrenamiento donde lo dejamos-le explico levantándose de su asiento-nos vemos mañana a las 9 en la entrada de la aldea para partir, la misión probablemente dure un par de semanas, tal vez un mes o dos, dependerá de la suerte que tengamos al buscarla, así que si quieres despedirte, te esperare hasta las 10, si no te veo partiré sin ti ¿entendido?
-descuide, ahí estaré Jiraya-sensei-se despidió viendo salir al hombre de la casa después de que asintiera en confirmación-bueno, habrá que apurarse a terminan de arreglar el cuarto, que mañana tengo que levantarme temprano-se levantó dispuesto a seguir con sus labores pero la mano de Anko agarrando la suya lo detuvo
-no iras…-sentencio la ojimiel con voz queda
-¿Qué?-inquirió incrédulo el rubio volteando a ver a su acompañante
-no iras-repitió sin cambiar su postura la experta en tortura-no iras a ningún lado, no saldrás de la aldea…
-pero tengo que hacerlo, ya lo escuchaste, es una orden de Jiji y no puedo desobedecerla-argumento el ojiazul
-tu no harás esa misión…-insistió la jounin mirando decididamente a los ojos del gennin
-¿Por qué?-cuestión un tanto molesto el jinchuriki
-porque ni siquiera puedes combatir, aun sigues curándote de tus heridas de la invasión y tu Chakra no está ni al 50%, no puedes hacer una misión de Rango S, además ni siquiera eres un Shinobi, desertaste del programa y aun no te reintegran a el…¡no tiene derecho a mandarte a una misión!-le recrimino en voz alta, ya un poco molesta por la insistencia del rubio
-y sin embargo le ha pedido a Ero-sennin que me lleve, es Jiji, él sabe lo que hace, así que solo tengo que confiar en él, vamos, tenemos que acabar de…
-¡no te dejare ir! ¿Entiendes? ¡No te dejare!-le grito la mujer ya llorando mientras tomaba de los hombros al rubio y lo zarandeaba un poco-¡te perdí durante 6 años! ¡Luego durante 3 días! ¡No quiero perderte para siempre!-exclamo mientras caía de rodillas-no quiero saber que nunca te volveré a ver…yo…no lo resistiría…-dijo mientras intentaba detener el llanto tapándose los ojos, acto que le impidió ver el clásico destello en la mirada de nuestro héroe
-hey…-la llamo mientras se arrodillaba-¿y quién te ha dicho que no regresare?-le pregunto tomándola del mentón para obligarla a verlo
-pero estas débil…casi te pierdo cuando estabas al cien…si ahora te vas…podrías…-intento explicarse, pero su mismo llanto no la dejo seguir
-no deberías de imaginar cosas de esa índole, lo único que harás será frustrarte-le aconsejo sonriendo dulcemente-no importa que tan débil este, yo no moriré de ninguna manera, porque no podría dejar que tu o alguna de ustedes sufriera por mi culpa-la pelimorada lo miro sonreír de esa forma tan tierna y no pudo evitar sonrojarse
-¿me prometes que volverás?-le pregunto mientras se ponía de pie
-¡es una promesa, y tú sabes que nunca rompo una!-exclamo sonriente mientras se arrodillaba para quedar a la altura de la mujer y tomarla de las mejilla para besarla de manera tan tierna que hizo que la de la gabardina sintiera que volaba-pero tenemos que terminar mi cuarto, o no tendré donde dormir esta noche-le dijo al separarse de ella y dirigirse al cuarto, pero el abrazo por la espalda de su tutora lo detuvo por segunda ocasión en el día
-si de verdad te iras…-empezó a decirle en su oído-al menos cúmpleme un deseo…duerme conmigo esta noche…como hace seis años…por favor-le suplico apretando su agarre por encima de los hombros del joven rubio
-…-el contenedor del zorro de nueve colas no contesto, solo tomo las manos de su tutora y las separo lentamente de él para girar y sonreírle-claro que si Anko-chan, dormiremos juntos esta noche…-acepto llevándola delicadamente al cuarto de la ninja de mayor rango
-pero aún es muy temprano…no son ni las 8…-susurro desconcertada la pelimorada, aunque no intentaba nada para detener el avance
El ojiazul sonrió de manera traviesa mientras apretaba un poco la mano de la mujer
-precisamente por eso…hay que aprovechar el tiempo-le dijo entrando a la habitación
A los pocos minutos se veía a la pareja metida en la cama de la mayor, que de hecho era matrimonial, el rubio usando solo sus boxers y a la ex aluna del hebi-sennin con un traje corto de top con unos pequeños shorts; ambos estaban bastante cómodos disfrutando del calor que le brindaba el otro
-hace seis años…-empezó de repente el rubio tomando por la cintura a su acompañante sorprendiéndola-no pude darme cuenta de cuando acabamos aquí, pero he de confesar que nunca he estado más cómodo en mi vida-le confeso
La pelimorada no contesto, había soñado con este momento muchas veces desde hacía seis años, sabía que tenía que hacer y cómo hacerlo a la perfección, pero entonces… ¿Por qué no podía hacerlo?
Esa era la pregunta que tenía la ojimiel, no podía lanzarse directamente a la boca del rubio, por mucho que lo deseara su cuerpo mismo se lo impedía, no tenía lógica alguna, ella, la gran Anko, la "come hombres" de Konoha, no podía dar el primer paso con ese niño, era algo absurdo y sin embargo estaba sucediendo
-¿pasa algo Anko-chan?-pregunto un tanto adormilado el ojiazul al notar que su acompañante no se movía, y en su mismo ensueño rodeo con sus brazos la cintura de la mujer
-¿eh?…no nada-contesto mientras se sonrojaba al sentir el tacto piel contra piel, su mente le gritaba que lo hiciera, que se lanzara en picada a los labios del rubio y que no lo dejara dormir en toda la noche, pero algo dentro de su pecho le decía que no-solo quería que me abrazaras…-le dijo sonriendo mientras se acomodaba junto al joven pasando sus brazos por el cuello del Uzumaki que se acomodó un poco y termino en los pechos de la jounin que ni siquiera se inmuto
-buenas noches Anko-chan…-susurro antes de caer dormido plácidamente en esa hermosa almohada mientras pensaba-"esta fue una semana de locos…¿pero que pasa con Shippu y Kurama?"
-buenas noches Naruto-kun-se despidió ella también empezando a dormirse reafirmando su agarre para no soltarlo-"aún es muy pronto, algo me lo dice, esta noche te salvaste Naruto, pero no prometo que sea así la próxima vez"-pensó con una sonrisa al verlo dormir para después darle un beso en la frente y también caer dormida
…
A la mañana siguiente, nuestro rubio amigo se despertó sintiendo una suave opresión en sus labios y abrió los ojos para encontrarse con que se trataba de su ahora compañera de habitación
-Buenos días Naruto-kun-saludo tiernamente la jounin-el desayuno está listo y la ducha también, cuando estés listo te llevare a la entrada de la aldea-le aviso con una sonrisa
-gracias…-le contesto el ojiazul mientras se levantaba
Al acabar sus actividades matutinas y vistiéndose para la ocasión con un una copia de su buzo naranja solo que totalmente en negro con la chamarra abierta mostrando la playera de color blanco, el dúo se dirigió a la entrada para la partida del Uzumaki, al arribar al lugar el Ermitaño de los Sapos ya estaba esperándolos
-yo, Gaki, pensé que tardarías mas ¿no te despediste de tus otras amigas?-pregunto mirando a Anko de reojo
-Jiraya-sensei…si con trabajos conseguí que Anko me dejara ir, si me fuera a despedir de las demás, terminaría atado a algún poste para evitar que me fuera…-le contesto con seriedad
-supongo que en eso tienes razón…-estuvo de acuerdo el peliblanco con una gota en la nuca al imaginar semejante escena
-Ne, Naruto-kun, puedes esperar aquí unos momentos, quiero hablar con Jiraya-sama un poco-le pidió la ojimiel sonriendo dulcemente
-de acuerdo…Ero-sennin, no intentes nada pervertido con ella-le advirtió el jinchuriki en cuando el par se alejaba aun poco
Al doblar la esquina de la caseta donde los compañeros de Himari dormían, la princesa de las serpientes estampo con bastante fuerza al Gamma-sennin que se aterro un poco por el aura que comenzaba desprender la mujer
-escuche bien Jiraya-sama, más le vale proteger con su vida a Naruto-kun, porque si me entero que le paso algo en este viaje-le advirtió seriamente-digamos que mis serpientes disfrutaran mordiendo tus partes más blandas…¿soy clara?
Ante tal amenaza el pobre hombre se llevó las manos a la entrepierna mientras tragaba sonoramente y asentía con fuerza
-muy bien…-dijo con una sonrisa mientras regresaba con el chico dejando a un temeroso Sannin que regreso después de cambiarse los pantalones
-es hora de irnos-aviso el albo recibiendo una confirmación no verbal del Uzumaki
-es hora de que me vaya Anko-chan, pero prometo regresar…-le aseguro el ojiazul, a lo que la pelimorada se colocó a su altura y le dio un suave beso en los labios
-más te vale hacerlo, o nunca te lo perdonare-le dijo una vez se separó y se despedía mientras lo veía alejarse
-¡Espera!-se escuchó una voz a lo lejos
-¡Naruto-kun! ¡Espera un poco!-grito otra voz
El contenedor del Kyubi giro para ver a las dueñas de las voces, ya estando a unos 20 metros de las puertas de la aldea y descubrió que se trataba de las otras 7 chicas que lo había cuidado en la semana, Ino, Yugao, Tenten, Himari, Hinata, Kurenai y Sakura
-¿chicas?-se sorprendió regresando mientras su maestro ya hacia planes de un escape de emergencia-¿Qué hacen aquí? ¿Cómo supieron que me iba?-inquirió mirando a Himari
-yo les dije…-confeso la pelirroja
-¿y vieron a detenerme?-pregunto seriamente el hijo de la habanero picante
-en absoluto-respondió ahora Yugao que no traía puesta la mascara
-¿Ah no?-pregunto el trio que había llegado primero al lugar francamente sorprendidos por esa contestación
-no-siguió Kurenai-sabemos que hagamos lo que hagamos no te haremos cambiar de parecer, así que entre todas decidimos darte un regalo para que no te olvides de nosotras mientras estas de misión…
-¿eh? ¿y por qué no me avisaron a mí?-cuestiono interrumpiendo ofendida la Jounin especializada en tortura
-oh, lo siento, pensamos que estarías muy ocupada con Naruto-kun ahora que lo llevaste a vivir contigo-le respondió fingiendo desconcierto la Fuyou
-¿…ah…lo saben?-inquirió Anko ahora nerviosa mientras se llevaba la mano derecha su nuca
-¿Quién no lo sabría si utilizaste una serpiente gigante para mover las cosas de la casa de Naruto a tu casa?-contesto con otra pregunta la Anbu Neko
-si…te dije que no era buena idea…-le susurro Naruto a su tutora que asintió estando de acuerdo
-la próxima vez utilizaremos a tus Sapos…-contesto seriamente la mujer
-dejando eso de lado-les interrumpió Ino un poco irritada-solo venimos a despedirnos…
-a desearte buena suerte…-continuo Tenten
-dándote el regalo…que te compramos-dijo tímidamente Hinata
-y a amenazar de muerte a Jiraya-sama si algo te pasa-termino Yugao mirando con seriedad mortal al albo, al igual que sus otras 6 compañeras
El pobre escritor de libros temblaba en un rincón alejado murmurando cosas sobre mocosos que representaban un peligro para su integridad física y senseis que lo querían muerto al darle misiones de ese tipo.
-ok…¿Y cuál es el regalo?-pregunto Naruto intentando no mirar al que sería su maestro por el tiempo que durara esa misión
La Hyuga dio un paso al frente y lentamente saco algo de uno de los bolsillos de su chamarra tapándolo totalmente con las manos
-esto…es…de parte de todas…para desearte la mejor de las suertes Naruto-kun…-le dijo roja como tomate mientras extendía las manos
El Uzumaki recibió el obsequio con su clásica sonrisa, y al observarlo bien vio que se trataba de una pequeña placa que parecía un escudo con la parte de arriba en llamas y en el centro un cráneo (la insignia de Shinigami de Bleach)
-pensamos que un regalo así te gustaría "Shinigami-kun"-le dijo Kurenai sonriendo divertidamente
-muchas gracias Hinata-chan y gracias a todas por este detalle-les agradeció de corazón apretando la pequeña placa antes de colgársela en el pantalón con toda la tranquilidad del mundo-pero es hora de partir, nos vemos cuando vuelva-les dijo mientras comenzaba a caminar alejándose de la aldea al lado del ermitaño
-cuídate-le pidió Ino con preocupación
-no te sobre esfuerces-le ordeno Himari en el mismo estado que la rubia
-y regresa a salvo-fue el turno de Yugao con una mano en su pecho
Como toda respuesta el rubio levanto su pulgar indicando que todo estaría bien, después de todo ¿Qué podría pasar en esa misión tan sencilla?
-bien-dijo Anko una vez se hubieron perdido de vista el dúo valeroso de Konoha-Kurenai, tu y yo tenemos que hablar-le dijo mientras regresaba a ver a su amiga qué estaba temblando al saber lo que se avecinaba
-este va ser un largo día…-fue lo único que dijo mientras suspiraba cuando era arrastrada por Anko y Yugao para una conversación sobre cierto ojiazul que acababa de partir
…
Y listo, este capítulo estuvo tan pronto porque ya lo tenía casi completo, pero lo dividí en dos partes, bien, ahora las meras formalidades quedaron atrás y nuestro héroe va en busca de Tsunade, esto será interesante ¿no creen? Bueno, me despido de ustedes gracias por leer este capítulo nos vemos en el próximo, que tardara un poco más ok
