¡Hola!

Gracias por lo review, me alegra saber que alguien le gusta mi historia C:

les agradezco mucho sus comentarios! este capitulo va dedicado a ustedes:

Yumiiyumyum

Mitorolas

por ser l s primer s en comentar el primer capitulo de mi primer fic. espero disfruten la conti, la próxima no estoy segura de cuando se las traiga pero no se preocupen, sera pronto.

Capitulo 2: Llegada a Japón.

Una oji-perla miraba por la ventanilla de aquel avión, se encontraba pensativa y su rostro mostraba cierta tristeza y nostalgia, y no era para menos; se encontraba en un avión rumbo a Tokio, ella estaba volviendo a su país natal, el lugar donde perdió a sus padres, donde esa pesadilla comenzó. Estaba tan asumida en sus pensamientos y tan distraída, que no noto como la azafata se acercaba a ella junto a su carrito para transportar comidas y bebidas, ella se acercaba para preguntarle si deseaba algo.

—Señorita— La azafata la llamo hablando en francés, pero no logro obtener respuesta ni mirada alguna por parte de la chica—Disculpe, Señorita—volvió a llamarla y esta vez pudo obtener la atención de la muchacha de cabello negro-azulado.

—¿Eh?—Ella voltea a ver a la mujer y esta solo le sonríe dulcemente— oh, discúlpeme no la escuche-dijo la chica en un perfecto francés, esas clases de idioma le sirvieron muy bien; era experta en muchos idiomas aunque no quisiera aprenderlos debía hacerlo; su trabajo requería que supiera muchos idiomas ya que siempre viajaba de país en país.

—No se preocupe, solo venia para preguntarle si quería algo de tomar, comer o tal vez algo para leer y poder distraerse— Decía la azafata mirando a la chica.

—No gracias, no tengo hambre, pero…una revista o el periódico estaría bien, si no es mucha molestia claro…-Dice la oji-perla mirando a la azafata para luego sonreír.

—Claro que no, -dice sonriente la mujer para tomar el periódico y entregárselo a la chica- Aquí tiene Señorita-dice entrándole el periódico.

—Dime Hinata, el vuelo es largo así que, no estaría mal que nos llamemos por nuestros nombres, además…me gustaría charlar con alguien de vez en cuando-dice sonriente la chica aceptando el periódico mirando a la azafata.

—Me llamo Clarisse, un placer Hinata; nos vemos en un ratito-dice la mujer sonriendo alejándose para atender a los demás pasajeros.

Sin duda, en Paris están las chicas mas gentiles de todos los países que eh visitado-pensó Hinata con una sonrisa, jamás en todos sus años de viaje la habían tratado tan bien.

Hinata bajo la mirada para darle una pequeña ojeada al periódico, pero si sonrisa se borro al ver la portada de este; "Investigan caso de robo a empresa Namiuzumi y sabakuno". Rápidamente la chica va a la pagina que indica la noticia, sus manos temblaban levemente.

—Se encuentran investigando sobre los presuntos robos a las empresas mas reconocidas del mundo, debido a un "casi robo" la semana pasada a una de las empresas "Namiuzumi" situada en Paris. Los policías japoneses afirman que "Estos robos son hechos por la misma mente criminal, que ah estado robando a las empresas mundialmente" y que "no descansaran hasta encontrar al culpable"; Cabe destacar que los policías de los EEUU, China, México, Venezuela, Francia, Brazil e Inglaterra participaran en el caso con tal de atrapar al ladrón mas buscado del mundo antes de que estos robos pasen a mayores—Leia Hinata para si misma ni tan alto ni tan bajo, sus manos seguían temblando levemente; jamás pensó que una noticia la haría temblar de esa manera ¿Que iba a hacer ahora? ¿su jefe se enteraría de su error? El nunca se había enterado de su "accidente" no se atrevió a decírselo unas y mil preguntas circulaban en la cabeza de la pobre Hinata, hasta que ciertas voz conocida la trajo al mundo real.

—¿Te encuentras bien?—pregunta la azafata de nombre Clarisse mirando preocupada mirando a Hinata, ya que la chica se encontraba como sorprendida y asustada mientras temblaba un poco— ¿Pasa algo?—Volvió a preguntar, pero Hinata solo voltea a verla para luego dejar de temblar y solo sonreírle nerviosamente.

—Si, estoy bien. No es nada, solo que le tengo miedo a los aviones-Miente aun sonriendo nerviosamente, la azafata solo se ríe levemente.

—Ya veo, No te preocupes no tienes porque tener miedo; no pasara nada-dice dulcemente mirando a la chica con una sonrisa, pero un pasajero la estaba llamando— Ya vuelvo, me estaban llamando—dice la azafata.

—Claro, ve no te preocupes por mi, regresa a tu trabajo estaré bien—Responde Hinata sonriendo para tranquilizar a la chica para que vaya a trabajar tranquila y no preocuparla.

—De acuerdo, Ya vuelvo-dice la mujer caminando hacia el pasajero volviendo a su trabajo.

Solo espero que no se entere….es todo lo que pido-pensó la chica para acomodarse mas en su asiento recostando su cabeza para mirar al frente y luego cerrar sus ojos para caer a brazos de Morfeo.


Como le encantaba hacer eso, le encantaba hacerlo enojar, desde que se conocieron en la escuela se odiaban mutuamente y esos los llego a unir a tal grado de sentirse como hermanos, pero por mas que sean amigos amaba hacer enojar a su rubio amigo y ¿porque no? Hacer enojar a Naruto era lo más divertido del mundo. Dobe Pensó el azabache con una media sonrisa en su rostro muy divertido, mientras veía con esos ojos negros a su "amigo" el cual fruncía el seño enojado y lanzaba los dardos a la diana pegada a la puerta de su oficina; sin dar en el blanco.

—Shmp…no puedes ni siquiera darle al blanco, eres patético dobe-dice el azabache sonriendo divertido, ganándose una mirada de odio por parte del oji-azul.

—Teme—dice el rubio mirando a su amigo, ¿acaso las mujeres estaban locas? ¿Qué habían vistos ellas en el? ¡jodido Sasuke!, el rubio pensó que le había ganado en algo al azabache pero simplemente no; 25 números telefónicos, ¡solo por 5 jodidos y putos números teléfonos, Sasuke le había ganado! Sin duda las mujeres estaban locas. ¿Qué le veían a Sasuke? Simplemente era un azabache de unos ojos negros muy profundos, un cuerpo bien trabajado en la secundaria por el deporte, el cual aun seguía manteniendo y trabajando; mirada simplemente sexy y sonrisa sensual.

Sin duda esas 25 mujeres estaban ciegas— pensaba Naruto aun mirando a Sasuke con odio— seguro esos 25 números telefónicos son de ancianitas y mujeres con problemas de visión-decía Naruto caminando hacia la diana que se encontraba tras su puerta, tomando los dardos para volver cerca de su escritorio y guardarlos en una gaveta.

—Shmp, no te molestes, simplemente afronta la realidad Naruto. Soy mucho más guapo que tu—Dice Sasuke aun sin borrar su sonrisa divertida de su cara. El rubio simplemente lo fulmina con la mirada mientras una venita palpitante se hacia presente en su frente.

—¡Maldicion Sasuke, Voy a golpearte!—Dice frustrado el oji-azul apunto de lanzarse sobre su amigo

—Bueno, tampoco es para tanto dobe. Solo bromeaba—Dice tranquilamente el azabache, la sonrisa que tenia desde que había entrado a la oficina se fue borrando poco a poco hasta tonarse serio, el seguía mirando al rubio y este simplemente lo miro confundido.

—¿Qué pasa?—Pregunta el rubio mirándolo arqueando una ceja por la actitud de este.

—Me eh enterado del robo en parís, esta en todos los periódicos de Japón, como primera plana—Responde finalmente aun mirándolo.

—Me lo imagine, sabia que esta noticia iba a acaparar las primeras planas de los periódicos de Japón—dice también un poco serio.

—No solo en Japón, también en algunos periódicos de otros países, China, Estados unidos, Paris, Inglaterra entre otros mas y hasta en la web podrás encontrarla. Pero, lo que llama mi atención es…¿Quién demonios fue capaz de hacerlo? Simplemente es imposible; esas cajas fuertes son difíciles de penetrar—Dice Sasuke de forma seria, y era cierto. ¿Qué mente maestra y criminal esta robando las cajas fuertes?.

—Eso mismo me pregunto yo, pero debo admitirlo el maldito es un total genio—Dice Naruto, luego escucha como el teléfono que estaba en su escritorio suena y lo toma al instante—¿diga?

Naruto…—dice una voz masculina a través del teléfono.

—¿¡Gaara, Eres tú! ¡Amigo! ¿Como estas? oye, las fiestas aquí en tokio no son nada sin ti, como los extraño a ti, Shikamaru y Kiba—Dice sonriente el oji-azul tras escuchar a su amigo, de verdad que lo extrañaba. Gaara era el presidente de Sabakuno, se había ido hace ya 2 años a New York a trabajar en las empresas de su familia, era uno de los mejores amigos de Naruto y Sasuke, ellos se habían conocido en la secundaria; Gaara, Sasuke, Kiba, Shikamaru y Naruto eran los chicos mas codiciados y ricos en la secundaria, ellos eran los dioses de las fiestas y muchas mujeres besaban sus pies.

Shikamaru se mudo a Inglaterra junto a su familia, el era el heredero de la cadena de hoteles "Nara" y en cuanto a Kiba sigue viviendo en Japón, pero desde un año viaja por el mundo, el mismo se había ido a tomarse unas "vacaciones" antes de tomar el puesto de su madre como jefe en las empresas "Inuzuka" una automotriz muy famosa en Japon que daban los carros caros y lujosos de toda Asia.

Yo también Naruto, llame para decirte que volveré a Japón mañana, creo que tu y Sasuke ya se enteraron de lo que paso a nuestra empresa—Dice el chico aun por teléfono.

—Si, Sasuke y yo nos enteramos esta mañana, aun no cabemos en nuestro asombro, pero oye, no hay que desanimarse Sasuke y yo te ayudaremos a salir de ese aprieto cuenta con nosotros, además mi padre también estaría de acuerdo así que no hay problema-dice muy sonriente el rubio, Sasuke solo sonríe y siente levemente. ¿Cómo no ayudarlo? ¡Eran amigos desde la secundaria, sus primeros días de borrachera y fiestas desenfrenadas la habían pasado juntos! Además ¿para que estaban los amigos?.

Gracias Naruto, te lo agradezco mucho. Mañana temprano sale mi vuelo me hospedare en el Hotel de la familia de Shikamaru. Te llamo en cuanto llegue al aeropuerto, saluda a Sasuke de mi parte.

—Claro, nos vemos entonces, Adiós—Se despide Naruto colgando la llamada sin aun borrar su sonrisa—Gaara te manda Saludos Teme, Dice que volverá mañana a Japon—dice aun sonriente posando su mirada en su amigo.

—Bien, si Gaara vuelve mañana, solo faltarían Kiba y Shikamaru—Dice Sasuke sonriente mirando al rubio.

—Asi es, y cuando eso pase será mejor que Tokio se prepare—Dice muy divertido el rubio y solo sale responde con su típico monosílabo "Shmp" pero sin dejar de sonreir.


—Hinata, despierta—dice la azafata moviendo levemente a la oji-perla la cual llevaba durmiendo casi todo el viaje, pero la chica no se movió—Hinata, Hinata. Despierta estamos llegando—Vuelve a llamarla la azafata estaba zarandeándola un poco mas fuerte logrando su objetivo.

—¿Eh?—logra decir la ojiperla abriendo sus ojos fijando su mirada en Clarisse, su nueva amiga de vuelvo—¿Qué pasa? ¿Ya llegamos?—vuelve a decir Hinata aun somnolienta frotándose su ojo derecho.

—Asi es, ya estamos por llegar al aeropuerto—Dice clarisse con una sonrisa, ella un hablaba en Frances—¿Eres japonesa no Hinata?—Pregunta la azafata mirándola y la oji-perla asiente.

—Si, mis primeros 9 años de vida las pase aquí en Japón. Pero antes de cumplir 10 me mude a New York con mi tutor, Tenia 14 años que no visitaba Japon, pero ahora…ya estoy aquí—Dice fijando sus ojos por la ventanilla mirando un poco fascinada los edificios de Tokio.

Por fin estaba en su país natal, desde que tenia 14 años había anhelado volver a su país de origen; ese era su sueño pero aun no estaba completo, faltaba su hermana Hanabi pero la vería en una semana allí en Tokio así que su sueño si estaba completo de todas formas. Se sentía feliz, Triste con ganas de llorar pero no podía hacerlo, debía de mostrarse feliz ¡alfin estaba en Tokio! Podía ir a visitara sus padres los cuales anhelaba tanto visitar desde que había llegado a New York, quería hablar con ellos, contarles tantas cosas y llevarles flores. Sin duda amaría estar allí

La azafata miraba muy sonriente a la chica, se mostraba feliz pero a la vez triste, tal vez estaba un poco nostálgica y ella la admiraba por mostrarse al margen, 14 años de estar alejada de su país debían ser un poco agobiantes y tristes.

El avión aterrizo en el aeropuerto, Hinata se apresuro en bajar no sin antes abrazar a su nueva amiga y pedirle su numero telefónico sintiéndose un poco sorprendida cuando Clarisse le dijo que también era mitad Japonesa por su madre y cada 5 meses visitaba Japón. Hinata al bajarse del avión pudo sentir la brisa acariciar su cabello y rostro. Tenia una gran sonrisa en su rostro estaba totalmente feliz de haber llegado.

Ella seguía caminando por el aeropuerto a tropezones, había mucha gente en aquel lugar, miro de nuevo su teléfono y vio el mensaje que acaba de llegarle tras haberle dicho a su compañera de trabajo y amiga que estaba en Tokio que iba a ir por ella al aeropuerto

—"Estoy en el aeropuerto, ¡no puedo verte Hina-chan!_" —Decia el mensaje.

Hinata se subió a una silla que estaban allí y miro a todos lados buscando a alguien en especifico, hasta que la encontró parada de espalda, la encontró rápido entre tanta gente y ¿como no reconocerla? El cabello de su amiga era único en cuanto color natural se referían. Hinata bajo de la silla a toda prisa tomando su equipaje y luego salió corriendo dando empujones y pidiendo uno que otro permiso entusiasmada, llevaba meses sin ver a esa chica, a su mejor amiga de la infancia desde que había llegado a New york. Ella y Hinata se habían criado juntas a tal grado de decirse hermanas.

—¡Sakura!-grito Hinata detrás de la pelirosa soltando su equipaje mientras se le lanzaba encima.

La pobre oji-jade no pudo ni reaccionar, al escuchar su nombre solo voltea a verla y mira como su mejor amiga se lanza sobre ella cayendo las dos al suelo.

—¡Hinata!—La chica solo sonríe y corresponde al abrazo ¡Como la extrañaba!

—¡Sakura-chan! ¡Sakura-chan! ¡Como te extrañe! ¡Me hiciste mucha falta no sabes cuanto!—Decía la oji-perla derramando lagrimas de felicidad sin dejar de abrazar a su amiga.

—Yo también te extrañe Hina-chan-dice separándola un poco y secando sus lagrimas— vamos, no llores tienes 24 años aun te sigues comportando como una bebita llorona como siempre—dice un poco divertida la pelirosa acariciando el cabello de Hinata sin dejar de sonreír—Pero ¡mírate Hinata! ¡Han crecido mas desde la ultima vez que me fui! —dice una eufórica Sakura colocando ambas manos en los pechos de Hinata apretándolos y esta solo suelta un leve gemido de dolor—¡Dime tu secreto! Eres una mala amiga no quieres revelar tu formula mágica!.

—¡Ah! ¡S-Sakura-chan! ¡D-Detente!—Dice Hinata alejándose de su mejor amiga abrazándose, sus mejillas estaban teñidas de rojo carmín por la vergüenza y ¿como no estarlo? ¡Estaban en pleno aeropuerto!.

Hinata podía sentir la mirada avergonzada, sonrojadas y sorprendidas de las personas que pasaban a su alrededor que habían visto tal escena. ¿Acaso no le había dicho a su amiga que dejara de montar esos teatros siempre que andarán juntas?

—Jejeje, solo era una broma Hina-chan…ven levántate, es hora de ir a casa Ino te esta esperando—Dice muy sonriente la peli-rosa extendiendo su mano para que Hinata la tomara, la cual esta solo sonríe y acepta su ayuda. Sakura camina hacia las maletas de Hinata ayudándola para ir al auto y dirigirse a la casa donde pasarían los días en Tokio.

Hinata y Sakura caminan a la salida del aeropuerto, dirigiéndose al estacionamiento donde se montan en un convertible de color fucsia, el auto parecía salido de una caja de juguetes, era el mismo auto que tenia la famosa muñeca Barbie. El auto era de Hinata, Sakura y de Ino, las tres juntas ahorraron para darse ese pequeño capricho, y vaya que darse ese pequeño lujo les salió de maravilla, gracias a ese convertible habían tenido espectaculares bronceados, salidas a fiestas, ahorrarse esos viajes tan horribles en los trenes de los cuales ninguna de las tres quería recordar, en tan solo pensar en los pervertido que abundaban esos trenes y de los cuales habían sido victimas unas cuantas veces, les ponían los pelos de punta.

Sakura toma asiento de piloto y Hinata de copiloto colocando las maletas en la parte de atrás, ambas chicas se colocan sus lentes de sol y la pelirosa enciendo el convertible para comenzar a andar.

Hinata veía todo como si fuera una niña pequeña que acaba de descubrir el mundo, y Sakura no pudo evitar sonreír al ver a su amiga tan feliz.

—Sakura-chan, ¿sabes? me alegro de haber venido a Tokio, por fin podre conocer mi país natal—Dice sonriente la chica aun mirando todo a su alrededor.

—Lo mismo digo Hina, sabes tan bien como yo que las tres queríamos que esto pasara algún día y esta pasando, y eso merece una celebración-dice ansiosa la chica oji-jade

— ¿Celebración? Sakura, No me digas que…—pregunta muy confundida a chica

—así es Hina, ¡Hoy nos vamos de fiesta!—dice la chica sonriendo mas ampliamente volteando a ver a su amiga y luego al frente—Hoy inauguraran una discoteca aquí en Tokio, eh escuchado que estará genial así que…¿Qué mejor celebración que salir a rumbear un rato?

—Sakura…no creo que debamos ¿acaso no te acuerdas del incidente de aquella vez?—Dice Hinata un poco preocupada mirando a su amiga la cual esta solo frunce sus labios y la chica se da cuenta que recordó que había pasado.

—Vamos Hinata, solo fue esa vez, además no significa que vaya a pasar siempre que vayamos a discoteca… Además si alguien intenta propasarse con nosotras, podemos patearles los traseros. Te recuerdo que las tres no somos cinta negra en Karate y taekwondopor nada—

—Ya lo se pero…

—¡Pero nada! ¡Hoy iremos a esa fiesta quieras o no! —dice fingiendo regañarla para luego sonreír—No debes preocuparte Hina-chan, yo te protegeré—termina de decir dulcemente la peli-roja para luego sonreírle muy dulcemente.

—S-Sakura-chan—La oji-perla ante tal confesión no puede evitar que sus ojos se humedezcan.

—¡Ah! Hinata no llores, eres una mujer adulta compórtate lloronsita—responde muy divertida Sakura viendo y luego volviendo a ver al frente.

—Es que no puedo evitarlo, salen por si solas—Responde la chica secándose las lagrimas con su mano.

—Eso, sécatelas, iremos a ver a un par de personitas y creo que ellos no quieren verte con lagrimas en los ojos

—¿eh? ¿A quien Sakura-chan?-la mira muy confundida.

—Ya lo veras—Respondió sakura sin dejar de conducir cruzando en una esquina.

Hinata no pudo saber cuanto tiempo estuvieron en la carretera, la verdad es que por donde iban solamente habían casitas, maleza, arboles, mas casas pequeñas, pareciera que estuvieran yendo al campo, pero luego sintió que el aire le faltaba y sus piernas empezaron a temblar al ver ah donde se acercaban. Se dirigían cementerio que estaba en las afueras de Tokio, donde se encontraban los Padres de la oji-perla.

Sakura detuvo el auto en las afueras del cementerio ya que no estaba permitido entrar en auto, así que lo dejo en el estacionamiento de afuera, el cementerio constaba en puro césped a su alrededor, ese lugar radiaba paz y armonía. Las lapidas lucían brillantes y tenían muchas flores; Sakura le decía el "cementerio de Jardin" ya que había mucha paz, flores y mucho pasto verde.

—Sakura…tu-dice la chica volteando a ver a la chica.

—hace unos años, me dijiste que querías visitar a tus padres en Tokio y a eso hemos venido, Vamos Hinata, tus padres te están esperando—Dice la chica sonriendo un poco triste mirándola quitándose los lentes mostrando que sus ojos estaban un poco vidriosos. Hinata solo asiente y junto a su amiga se bajan del auto.

Ambas chicas comprar 2 ramos de flores cada una, y se dirigen a visitar a los padres de Hinata. La chica sentía que las piernas le temblaban, era la 2 vez que visitaba a sus padres, la ultima vez fue con los perdió en ese trágico accidente de donde solo ella y su hermana Hanabi salieron ilesas, bueno; Hanabi casi muere por suerte, Hana resistió hasta el ultimo momento para que salvaran a su bebe y le hicieran la cesárea.

La pequeña Hanabi nació prematura de solo 7 meses de gestación, sus pulmones no estaba totalmente desarrollados y el accidente empeoro las cosas: Ella había nacido muerta, pero gracias a los doctores lograron revivirla y Hana al ver que su hija viviría solo logra sonreír para articular con su ultimo aliento las ultimas palabras "Las amo mis niñas, Hinata y Hanabi". Hana murió 6 horas después del accidente, 6 horas de puro sufrimiento y angustia de que sus hijas estuvieran bien y fue catalogada en el hospital como madre ejemplar luego de morir. Pero esa noticia llego a oídos de algunos Japoneses y también la catalogaron con ese honorifico.

Hinata seguía a Sakura, ella ya había estado antes allí por lo que le había dicho la peli-rosa un día después de su llegada a Tokio había ido junto a Ino a visitarlos, ambas se habían presentado como las mejores amigas de su hija. Hinata sonríe ante tales palabras dichas hace unos momentos "Una amiga debe presentarse como tal a los padres de su amiga, por eso la cerda y yo vinimos" ella en verdad era afortunada de tenerla a ella y a Ino.

—Aquí es—Dice la chica oji-jade deteniéndose frente a dos lapidas, pero estas tenían algo extraño, al parecer solo tenían los nombres de dichas personas enterradas allí pero sus apellidos no aparecían.

—Pensé que si venia a visitarlos, tal vez también recordaría mi apellido-murmura la oji-perla para luego suspirar y sonreir y depositar un ramo en la tumba de su madre y en la de su padre; Sakura hace lo mismo y mira a su amiga la cual se encontraba de rodillas frente a ambas lapidas las cuales estaban juntas.

Hana y Hiashi, tenían grabado en color dorado aquellas grandes piedras de mármol negro y también el día que la vida de Hinata había caído en picada: 1 de agosto del 1888. Hinata miraba las lapidas con tristeza pero luego sonríe; era la 2 vez que venia a verlos no podía darse el lujo de que la vieran llorar.

—Mama, Papa…por fin estoy aquí, después de todos estos años, al fin vine a visitarlos. Lamento no haber podido venir antes espero me disculpen, pero vine a decirles que tanto Hanabi como yo estamos bien—Decía la oji-perla sonriente— Ya tengo 24 años y Hanabi tiene 14, dentro de un mes cumple los 15. Creo que no debía haberles dicho que estábamos bien porque creo que la ya lo saben ya que siempre han estado a nuestro lado velando por nosotros y cuidándonos. Y creo que ya saben lo de mi trabajo pero no se preocupen, yo misma hare que mi jefe caiga se los prometo y hare que page por todos estos años de sufrimiento y averiguare el caso del accidente, ya verán de que me llamo Hinata lo hare—decía la chica muy determinado elevando su dedo pulgar levantándose y limpiándose las rodillas—Creo que lo ultimo que me queda decir es…¡Gracias por cuidar de mi y de Hanabi todos estos años desde el cielo! ¡Los amo Mama y papa siempre lo Hara!—Dice gritando la oji-perla dando una reverencia rompiendo a llorar aun con la cabeza agacha dejando caer su lagrimas al suelo.

La peli-rosa simplemente miraba a la chica llorar, ella seguía haciendo la reverencia mientras lloraba y gritaba de dolor, la peli-rosa empezó a derramar lagrimas también en tan solo escuchar a su amiga llorar, sintió que su corazón quebraría en ese mismo instante y ella solo se acerco y la levanto un poco para luego abrazarla sintiendo como las lagrimas mojaban su camisa, pero no le importo, ella comenzó a acariciarle el cabello dejándola desahogarse en su hombro. Ella también derramaba lagrimas con ella y Hinata correspondió al abrazo sintiendo que sus piernas comenzaron a fallarle dejándose caer y Sakura solo la siguió, las dos se dejaron caer en el césped aun abrazadas sin dejar de llorar, las dos comenzaron a sentir como una inexplicable brisa comenzaba a hacerse presente revolviéndole los cabellos; era como si la brisa también estaba tratando de calmarlas tocando sus cabellos.


Un convertible de color Naranja iba por las calles de Tokio pero esta vez iba de forma tranquila ya que no tenia prisa, dentro de este espectacular auto de ultimo modelo iban nada mas y nada menos que Sasuke Uchiha y Naruto Namikaze, esa era el apellido principal del Rubio pero este le gustaba mas "Naruto Uzumaki" porque sonaba mas "Varonil" y de gente de "alta clase" así le había dicho a su padre, el cual después de ante tal aclaración desapareció de su vista con una aura de depresión y el rubio menor acabo con un chichón en su cabeza obtenido de su querida madre, mientras decía "te lo mereces por boca floja, estúpido hijo".

—Oye Dobe, hoy inauguraran una nueva discoteca ¿Qué te parece ir a estrenarla?—Decía el Azabache girando a ver a su amigo.

— ¿enserio? Bueno, porque no tengo 1 mes que no voy a mover el esqueleto y a conquistar chicas

—Querrás decir, ir a hacer cosas no actas para menores—dice muy divertido Sasuke.

—Cállate teme. Esta bien iremos a esa discoteca así que tendré que pasar por ti a las 9 como la típica mujer que eres. ¡Joder parecerás mi novia! Para la próxima alquílate un auto, esta es la quinta vez que chocas tu auto en el mes, ya parezco tu chofer—Exclama el rubio frunciendo el seño aun mirando al frente, y el azabache solo responde con su típico monosílabo.

—No te quejes y conduce, esta noche la pasaremos en grande—dice muy sonriente y de repente el celular de Sasuke suena, le acababa de llegar un mensaje, este al leerlo solo sonríe— Y vaya que la pasaremos en grande ya que no vamos solo nosotros dos—Termina de decir guardando su celular.

—¿Eh? ¿Acaso invitaste a alguien?—Lo mira muy extrañado el oji-azul.

—No, acaba de llegarme un mensaje de Shikamaru diciendome y avisandome viene en camino en un avión privado y eso quiere decir que llega a eso de las 7 de la noche; también me dijo que Kiba acaba de llegar a Tokio, esta en su casa. En otras palabras, reunión de galanes aunque falte Gaara—Dice divertido el azabache.

—¡Genial! Esta si que será la mejor rumba, igual que la desde la de hace 1 año—Decía el chico sonriendo zorrunamente, y vaya que seria la mejor fiesta. Pero el no sabia que algo o "alguien" podría arruinarle la noche y su amado orgullo…

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¿Que les pareció?

¿LES GUSTO? :D

En el próximo capitulo vendrá el tan esperado encuentro de Naruto y Hinata!

pero no sera de color de rosa xD

No digo mas y esperen al proximo capi

Zayo! :D