::Naruto no me pertenece, es obra de Masashi Kishimoto::
::La historia si es mi propiedad.
Solo digo que es mi primer fic, acepto tomatazos(? xD
Espero les guste el capitulo :)
Cap 3: Encuentros y… ¿Odio?
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Un convertible de color rosado iba por las calles de Tokio en el cual se encontraban dos hermosas chicas, una peli-rosa y otra peli-azul, Sakura miraba el frente y Hinata miraba aun las calles, ambas chicas tenían sus lentes de sol puestos sintiendo la briza revolver sus cabellos, ambas tenían las narices rojas y sus ojos también estaban rojos e hinchados; solo que gracias a los lentes no se podía notar.
—Gracias Sakura, no se que haría sin ti—dice la peli-azul volteando a ver a su amiga para luego sonreír. Sakura la estuvo abrazando hasta que ella logro calmarse, Hinata sonríe pensando que Ino y Sakura siempre lograban calmarla y eran las únicas que podía hacerlo y es que para ello había un secreto: acariciar su cabello de forma lenta.
Aunque pareciera raro, eso era el secreto; Hinata amaba que le acariciaran su cabello y la razón era porque le recordaba a su madre, cuando ella tenia miedo por las noches pensando en que un mounstro o fantasma iba a salir por debajo de su cama ella comenzaba a llorar, pero su madre llegaba a su lado y le acariciaba el cabello y le cantaba una canción hasta que se durmiera. Sakura e Ino siempre lo hacían cuando ella se sentía triste, siempre funcionaba.
—De nada amiga, sabes que siempre puedes confiar en Ino en mi, así que no dudes que venir a nosotras si te sucede algo ¿de acuerdo?—Sakura sonríe volteando a ver a Hinata la cual solo asiente sonriendo y luego mira al frente para seguir conduciendo; las palabras de Sakura eran ciertas, La peli-rosa y la rubia siempre estaban allí para Hinata desde el día en que se conocieron en New york se hicieron amigas, se protegían unas a las otras, hacían todo juntas a tal punto de un día juraron que jamás iban a romper su amistad y que de ahora en adelante serian hermanas aunque no sea de sangre, las tres vivieron muchas cosas y con el pasar de tiempo se volvieron fuertes con ganas de seguir adelante y acabar con esa pesadilla de una vez por todas. Por eso, seguían luchando y por eso iban a dar lo mejor para volar como un pájaro, un pájaro libre.
El auto sigue su recorrido esta vez iba por un conjunto de suburbios, muchas casas estilo japonés en aquel lugar, todo se veía tranquilo y pacifico muchos arboles, el césped era de un gran color verde, personas con sus mascotas, haciendo ejercicio entre otras cosas mas. La chica peli-azul miraba todo maravillada se decía que iba a disfrutar mucho estar allí. El auto fue bajando su velocidad hasta detenerse frente a una casa muy bonita de dos plantas, la casa tenia un hermoso jardín con muchas flores, y el enrejado era de un color blanco, la casa por fuera de beige muy claro.
—Bienvenida a casa Hinata-chan—decía la oji-jade con una sonrisa en oreja a oreja quitándose los lentes mirando a la chica la cual solo corresponde con una amplia sonrisa y baja del auto para luego hacer lo mismo con su maleta y caminar hacia la casa. Hinata al abrir la reja que daba con el jardín la puerta de madera se abre y de esta sale una chica rubia de ojos azules muy claros, su cabello llegaba casi a su trasero y estaba recogido con una cola alta y un flequillo le tapaba un ojo, estaba vestida con un pantalón de color negro ajustado y una camisa de tirantes que llegaba mas arriba del ombligo. La chica sale corriendo de la casa y luego se le lanza encima a la chica mientras pegaba su mejilla con la de ella y las estrujaba.
—¡MO! ¡Hina-chan te extrañe mucho! ¡Tu inocencia y tus lagrimas me hicieron mucha falta!—Decía la rubia aun abrazándola y estrujando sus cachetes.
—Ino-chan...yo también te extrañe y ¡no sabes cuanto!—Ella solo se dejaba abrazar por la rubia sonriendo, para que luego la chica dejara su cachete y luego la abrazara fuertemente sonriendo y Hinata solo corresponde al abrazo sintiendo ganas de llorar de nuevo pero solo se recoge a nariz.
—No llores Hina, tienes 24 años no 5—Decia divertida la chica alejándola mirándola a los ojos pero luego sus ojos se cristalizan y ambas chicas comienzan a llorar abrazándose. Sakura miraba la escena con un poco de pena y una gota en la cabeza.
—chicas…ya no lloren—Sakura trataba de calmarlas pero ambas chicas solo dejaron de llorar, miraron a Sakura un momento y luego ambas abrazaron a la oji-jade para empezar a llorar de nuevo, Sakura solo las mira como sorprendida para luego suspirar y sonreír.
—Creo que Hinata no es la única llorona del vecindario—dijo sonriente la peli-rosa, ambas chicas logran calmarse y ayudan a Hinata con su equipaje adentrándose en la casa, las dos se adelantan siendo seguidas de la oji-perla.
Dentro de la casa todo era muy elegante, las paredes eran de un color pastel, en la sala de estar los muebles eran marrones oscuros, había un televisor plasma, un equipo de sonido, una pequeña biblioteca y al lado del mueble había una mesita de vidrio, la cual era como doble, una arriba y abajo, adonde se encontraban muchas fotografías de las chicas, de cuando eran niñas, adolescentes, su primera misión, en la playa, comiendo helado en fin un montón de recuerdos grandiosos en esa mesita.
—¡Bienvenida a tu hogar Hina!—Dice una sonriente Ino volteando a verla—¿Te gusta? ¿verdad que es linda?.
—Es…Es Hermosa Ino-chan, Sakura-chan—Dice maravillada dirigiendo su vista a sus amigas las cuales la miraban con una sonrisa.
—Sabíamos que te gustaría, tardamos una semana en acomodarla para cuando vinieras—Sakura miraba a la chica sonriente, la oji-perla solo la miraba sonriente mientras pensaba que era muy afortunada por tener unas amigas como esas dos chicas.
—Gracias chicas…no se que haría sin ustedes—La ojiperla sin dejar de sonreír, deja escapar unas cuantas lagrimas de sus ojos y ambas chicas que estaban frente a ellas solo suspiran levemente sin dejar de sonreir mientras se le acercan para acariciarle la cabeza a la misma vez tranquilizándola un poco.
—Ven, vamos a tu habitación—Dice Sakura tomando una maleta dirigiéndose a las escaleras para empezar a subirlas seguida de Ino la cual llevaba otra maleta y por Ultimo de Hinata, la cual llevaba otra maleta.
Llegaron al pasillo de la segunda planta, había 4 puertas. Sakura pasa frente a cada una de ellas sin antes decirle a Hinata cual era la de Ino y la de ella para luego abrir la puerta que estaba el final del pasillo del lado derecho, la habitación quedaba mirando hacia la calle.
Hinata al entrar queda maravillada con la habitación, Algunas paredes estaban pintadas de morado oscuro y Blanco, la cama estaba en el medio de aquella habitación tamaño matrimonial con sabanas de color morado claro y muchas almohadas de diferentes todos morados y también blanco, habían dos mesitas cada una al otro extremo cerca de la cabecera de la cama, un tocador con un gran espejo, un closet y la cama estaba arriba de una gran alfombra de color morado claro; La ventana tenia unas Hermosas cortinas blancas de seda y otra arriba de color morado de seda. Todo estaba iluminado, simplemente esa alcoba era muy hermosa.
Sakura deja la maleta arriba de la cama de Hinata e Ino la imita, pero Hinata no salía de su asombro ¿Cómo podían haberse dado tanto lujo en esa casa? Simplemente con tan solo mirar la casa se podía dar cuenta de que todo lo que estaba allí no era muy barato que digamos.
—Se lo que estas pensando Hina-chan, te preguntas como pudimos comprar todo lo que hay en la casa ¿verdad?—Decía Ino sonriendo mirando a Hinata. La chica oji-perla solo mueve un cabeza en forma de afirmación y Sakura solo suspira.
—Bueno, digamos que Ino cerda y yo, le pedimos a Konan que nos ayudara un poco, ella hablo con el Jefe y el decidió darnos algo de dinero, con eso pudimos comprar todo esto—Explica la peli-rosa colocando sus manos en las caderas aun sin dejar de sonreír.
—si, la frentona y yo decidimos comprar cosas para la casa para mantenernos al margen, además…¡Cuando entramos a esas tiendas no pude resistirme! Con tan solo mirar esas cortinas de seda mi corazón de aceleraba y podía escuchar con claridad "Cómprame Ino, Cómprame"—la Rubia coloca sus manos en su pecho de forma dramáticas, sus amigas juraron que vieron estrellitas en sus ojos y solo suspiraron, definitivamente la próxima vez que saldrían de compras dejarían a Ino en casa o las convertiría en "muñecas de moda" tal y como ella decía cuando iban de compras e Ino las obligaba a probarse un montón de ropa.
—Nunca cambias Ino-chan—Murmuro sonriente la oji-perla dejando la maleta que tenia en sus manos en la cama.
Ino y Sakura ayudaron a Hinata a desempacar, aunque la chica sabia que sus mejores amigas lo hacían para poder confiscar todo aquello que era un insulto a la "moda". Mas de la mitad de su guardarropa fue lanzada a la basura, Hinata miraba horrorizada como sus amigas agarraban todo a aquello "inapropiado" y lo lanzaban a una bolsa negra para luego llevarlo al zotano.
—Hinata, mañana iremos de compras. Compraremos ropa "Adecuada" para ti—Decia Ino sonriendo malignamente mientras que a la chica oji-perla en tan solo verla sonreír sintió un escalofrió y trago un poco se saliva, ya sabia a que se refería Ino y eso no le gustaba.
Las tres chicas terminaron de desempacar su ropa y guardar los "Trapos inapropiados" que había empacado Hinata, Las tres chicas se fueron a la cocina a preparar la cena, se reían y charlaban mientras cocinaban, Tenían mucho que contarse después de no haberse visto en 1 mes, las distancia de verdad les había afectado ya que nunca habían estado separadas tanto tiempo, lo máximo que duraban separadas era una semana o 5 días a causas de su trabajo, y eso las mataba por dentro cada vez que se separaban sentían que les arrebataran un pedazo de su alma; se necesitaban, sentían que morirían si no estaban juntas, se criaron, lloraron, se alentaron, crecieron juntas y sobre todo tenían el mismo objetivo: Ser libres.
Esos 2 meses fueron un infierno para las tres, Sakura fue enviada a Canada e Ino a Hong Kong mientras Hinata la mandaron a Paris. Luego Sakura e Ino no lograron completar la misión y su Jefe les dio un castigo, las marcas en sus espaldas y piernas habían cicatrizado y no tenían marcas pero aun así al recordar esos 10 días en un cuarto oscuro solo comiendo pan duro, poco agua para tomar y los azotes en tu cuerpo les hacia palidecer, temblar y estremerse aunque hayan tenidos varios castigos a tal extremo de igual manera les daba miedo, Hinata no era castigada de esa manera desde hace 11 años, ya que ella era "Valiosa" para su jefe, o mejores dicho, su cuerpo era valioso para el ya que no la castigaba desde que vio como la oji-perla comenzaba a desarrollarse y su cuerpo comenzaba a tomar curvas, sus pechos, cabello y retaguardia crecieron de forma "Perfecta".
Sakura e Ino a veces sentían ganas de matar al desgraciado que tenían por jefe al ver las veces que trataba de propasarse con Hinata, cuando las tres tenían 11 años y habían entrado a la pubertad, notaron como ese depravado siempre la miraba con un brillo un tanto incomodo y como el se relamía los labios, lo cual notaron rápidamente y ambas se prometieron protegerla. El siempre las asechaba en silencio y en la oscuridad esperando una oportunidad perfecta para acercarse, pero por suerte no logro tocarla durante su adolescencia, después de que se hizo fuerte Sakura e Ino podían calmarse un poco ya que Hinata había dado inicios de no tener miedo a ese hombre y defenderse sola, y vaya que lo había hecho bien, ya que su "querido" Jefe a veces se le veía con cara de adolorido y no era para menos, una patada en su "amiguito" era muy doloroso.
Sakura e Ino luego de ese "pequeño" castigo fueron enviadas a Japon una semana después de que Hinata llegara y querían que la chica se sintiera en casa por primera vez asi que le dijeron a Konan que les diera un poco de dinero, aunque las chicas se sorprendieron al ver tantos ceros en un papel, y pensaron que Konan no sabia el significado de la palabra "poco", pero recibieron una llamada de ella diciéndoles que eran un regalo y que lo usaran bien y vaya que lo estaban usando de maravilla, se podia decir que tenían hasta un guardarropa nuevo.
Las tres chicas ya se encontraban sentadas en la mesa disfrutando su cena mientras contaban lo que habían hecho ese mes separadas, aunque la oji-jade y la oji-azul se guardaron lo del castigo, no querían preocupar a Hinata.
—Bien, yo creo que es hora de que vayan a bañarse y colocarse sus mejores pintas—Dice sonriente la rubia tomando los platos y colocándolas en el fregadero comenzando a limpiarlos.
—Yo no quiero ir… tengo un presentimiento extraño de que algo va a pasar y que va a marcar mi vida—Dice la oji-perla colocando una mano en su pecho, y no era mentira la chica presentía que algo iba a pasar esa noche, pero no sabia si iba a ser malo o no, solo sentía que algo iba a pasar
—Ash vamos Hina nada pasara, ven, vamos a bañarnos juntas—Decia la peli-rosa jalando a su amiga de la mano con una sonrisa maliciosa y la oji-perla logro notarla sintiendo escalofríos.
—Sa-sakura-chan, me-mejor báñate tu primero y luego yo—Decía la oji-perla muy nerviosa al ver esa sonrisa, cuando Sakura tenia esa sonrisa es porque le haría algo malo como siempre hacia cuando se bañaban juntas, Hina a veces se preguntaba si su amiga era bisexual por la forma en que le trababa cuando se bañaban juntas, pero cuando le pregunto a Sakura sobre sus gustos ella solo respondió con que "Lo hago porque me divierte verte sonrojada y avergonzada Hina-chan".
—¡Eso no! Debemos limpiarnos bien para quedar hermosas asi que nos ayudaremos mutuamente limpiándonos con el japon!—Decia la oji-jade divertida al ver el sonrojo de la oji-perla la cual comenzó a pedirle ayuda a Ino en vez de buscar soltarse, porque si lo hacia Sakura lograría cargarla como casi siempre hacia cuando intentaba escapar de ella, Sakura era de temer ya que era fuerte, pobre de aquel que se propasara o metiera con ella.
—¡Ayuda, Ino-chan!—Pedía auxilios la oji-perla siendo llevada al baño. Ino solo suspira sonriendo aun limpiando el fregadero, luego empezó oír los ruidos y voces que salían del baño.
—¡Sa-Sakura! ¡Kyaa! ¡Esta fría!—Se escucho el grito de Hinata por las escaleras ya que la puerta del baño estaba abierta.
—¡Ti-Tienes razón! ¡Que fría!—Dijo la oji-jade—Hina-Chan—dijo divertida y coquetamente—Ven, vamos a Lavarte la espalda.
—Y-Yo pu-puedo sola S-sakura-chan—Dijo Hinata nerviosa.
—¡No seas tontita! ¡Y ven aquí!—
—¡Kya! S-Sakura-chan, es-espera ¡Kya! ¡Ahi no! ¡De-Detente! ¡Sakura-chan! ¡Ah! —los gritos de la ojiperla se escuchaban haciendo sonrojar a Ino, a veces Sakura aprovechaba la inocencia y los atributos de la chica por diversión.
—Sakura es una completa pervertida, mira que tratar asi a la pobre de Hina-chan— pensó Ino.
—¡H-Hinata! ¡Pero que grandes! Y son suavecitas, ¡dime tu secreto!—Esta ves hablo Sakura haciendo que la rubia alzara una ceja aun sonrojada.
—N-No digas eso ¡Kya! ¡Sa-Sakura-chan! ¡p-para!—pedía la chica, ino hasta pudo jurar que escucho un gemido.
—¡Esperenme! ¡Yo también quiero bañarme con ustedes!—Decía la Rubia aun sonrojada y subió las escaleras entrando al baño, sumándose a la diversión, donde las risas no se hicieron presentes entre las tres chicas donde comenzaron a lanzarse agua y jugar como niñas pequeñas con el jabon haciendo burbujas, alfin y al cabo nunca perdían el tiempo para sentirse libres y divertirse un poco olvidando el tipo de vida que llevaban.
En las residencias "Gran valle de Oro" se encontraban las casas mas lujosas de todo Tokio, es un conjunto de residencias de las casas mas costosas, grandes y elegantes en la Mansion mas grande de ese lugar, justamente en una oficina se encontraba un hombre Rubio, ojos azules que mostraba cara de preocupación, estaba mirando unos papales que estaban en la mesa y por su cara se podía notar que no eran muy buenas noticias. El hombre escucho la puerta de la oficina abrirse, el desvio la mirada de aquel papel que se encontraban en sus manos para posarla en una mujer de cabello Rojizo que le llegaba hasta su trasero, ella estaba parada en la puerta mirando al hombre, la mujer cierra la puerta tras ella y se acerca al hombre.
—Mina-chan, la comida esta lista ¿no piensas ir a cenar?—Decia la peliroja quedando frente al escritorio para luego sonreírle a su esposo.
—si, claro ya voy—El hombre le sonríe a su amada, a veces se preguntaba que seria su vida sin ella, esa mujer lo había cambiado y le había enseñado que era ser amado, su corazón de piedra se volvió uno blando después de haberla conocido, desde la primera vez que la vio supo que era hermosa, y hasta el día de hoy todavía seguía siéndolo—Kushina...cada día estas mas Hermosa—Decía el hombre levantándose de la silla y camina hasta la mujer con una sonrisa, bajando su cabeza mirando como ella tenia un sonrojo en sus mejillas haciéndola ver adorable y hermosa
Minato se acerca al rostro de su mujer chocando sus labios con los de ella, Kushina no tardo en corresponde al beso de su marido ¡Ese hombre la tenia loca! Con cada beso y acaricia la llevaba al cielo, y vaya que la tenia loca, lo ama con todo su ser y su alma, ya hasta perdió la cuenta de las veces que hicieron el amor en esa semana.
La diferencia de alturas hizo que la peli-roja se colocara de puntas, pasando ambos brazos alrededor del cuello de Minato para profundizar el beso, ambos se besaban apasionadamente, donde sus lenguas jugaban y se enredaban entre si, querían quedarse así por toda la eternidad pero la falta de aire se hizo presente haciendo que ambos se separaran y juntaran sus frentes, Minato sonreía y Kushina hizo lo mismo pero con un pequeño rubor en sus mejillas.
—Te amo—dijo el rubio mirando a los ojos para darle un corto y rápido beso a su esposa.
—Yo también te amo Mina-chan—respondió la peli-roja, Minato rio levemente ante ese apodo, su esposa era un poquito infantil y por eso casi siempre lo llamaba asi, a el no le molestaba mas bien le encantaba que si esposa lo llamara de esa forma ya que saliendo de los labios de su mujer sonaba adorable.
—Vayamos a cenar, me muero de hambre pero ahora después de que todos duerman quiero mi postre—Dice muy divertido el rubio tomando la mano de su esposa saliendo de la oficina, sonriendo divertido al ver como su esposa se sonrojaba como un tomate y lo llamaba "Pervertido" recibiendo un pequeño golpecito en el hombro. Jamás se cansaría de hacer sonrojar a su esposa y tampoco se cansaría de tener su postre todas las noches
En una habitación de aquella mansión, había ropa regada por todos lados sin mencionar la montaña de pantalones, camisas, shorts y chaquetas que había en la cama, y de aquel closet todavía salía por el aire camisas y pantalones aunque a el no le importa ya que el nunca acomodaba ni planchaba su ropa, no tenia por que importarle y tampoco le importaba que aquella persona que arreglara su closet hubiera pasado mucho trabajo acomodando y planchando su ropa de todas formas para algo se le paga a esos criados y criados ¿no?
—Este no, este tampoco…¡Perfecto!—decía el rubio tomando la camisa que encontró "Perfecta" para la ocasión—Que zapatos me pondré—Dijo mientras abría la otra puerta de aquel closet, donde habían casi alrededor de 20 estantes de puro zapatos, de diferentes tipos y colores. Escucho la puerta abrirse y dirigió su mirada hacia esta encontrándose con la mirada de su madre la cual miro la habitación y luego lo miro molesto.
—Naruto, ¿Qué te eh dicho sobre desordenar tu habitación?—Decía la peli-roja colocando sus manos en sus caderas mirando a su hijo un poco molesta ¿hasta cuando aprenderia?.
—Vamos mama, una de las criadas puede acomodar el cierto después, ¿para eso están no? Para limpiar y acomodar y si no es así ¿entonces para que se les paga? Están aquí para trabajar para nosotros, si no quieren hacerlo entonces que se vayan en busca de otro trabajo—Dijo el rubio para luego recibir un golpe en la cabeza—¡Auch! ¿¡Porque me pegas si sabes que solo digo la verdad!—coloco las manos en la parte afectada mirando a su madre la cual lo veía con el ceño fruncido y los brazos cruzados, en sus ojos se notaba que estaba molesta; Trago grueso al ver a su madre en ese estado.
—No hables así jovencito, un poco mas de respeto ¿Cuántas veces te eh dicho que no trates a las criadas y criados de esa forma?—Decia la peli-roja aun mirando a su hijo seriamente, su hijo tenia casi el mismo comportamiento de Minato cuando lo conoció aunque su hijo no tuviera el corazón tan puro y vil como lo era Minato antes tenia casi la forma de pensar, se creía superior solo por tener dinero y que por ello podía insultar a cualquiera, además de que ella sabia perfectamente como su hijo se comportaba con las mujeres, sus "contactos" la tenían al tanto de todo lo que hacia su adorado retoño.
Aunque Kushina logro cambiar el comportamiento de Minato ella esperaba también cambiar el de su hijo pero sus intentos fueron en vanos. Ella debía encontrar a alguien que lo hiciera al igual que ella lo hizo con su ahora esposo y cuando encontrara a alguien indicado para el trabajo haría lo que fuera porque esa "persona" la ayudara, así fuera a la fuerza.
—Vamos mama, no es para tanto además, solo decía la verdad no verdad no debería enojarte por algo tan pequeño—dice Naruto tomando unos zapatos "perfectos" para la ocasión, luego camino hacia el baño y cerro la puerta pero no logro hacerlo ya que su madre impidió que la cerrara con su pie.
—Naruto, ya hemos hablado sobre el tema, sabes que no me gusta que trates de esa forma a los criados y criadas—Regaño la peli-roja al rubio, el cual solo suspiro y miro a su madre con cara de fastidio.
—Esta bien mama, lo siento no se volverá a repetir… ahora, ¿me dejarías cerrar la puerta para bañarme? Tengo que salir—dijo el rubio.
—¿Salir? ¿Ah donde vas tan tarde? Seguro vas a salir con el cubito de Hielo ¿no?—Pregunto kushina mirando a su hijo, eran las 7:30 y Naruto nunca salía de noche, pero cuando tenia planes con sus amigos el salía de noche, pero desde que algunos se fueron de viaje y solo quedo Sasuke de compañía solo salía con el, su madre siempre solía decirle "cubito de Hielo" lo cual a el se hacia gracia.
—Si, Vamos a celebrar que Gaara regresa mañana a Japon, va a arreglar unos asuntos aquí en Tokio—Decia Naruto para luego sonreir ampliamente, Gaara volvia y como era uno de sus amigos Sasuke y el tenían que celebrarlo además llevaban dos semanas de no salir a beber algo hasta que el piso de moviera.
—oh, con que Gaara vuelve, bueno solo espero que te diviertas y que no traigas a ninguna chica a esta casa jovencito—dijo su madre caminando fuera de la habitación cerrando la puerta, Naruto solo suspira y termina de cerrar la puerta del baño para poder tomar una ducha, mientras el sentía correr las gotas de agua caer por su cuerpo desnudo sonríe zorrunamente. El presentía que algo iba a pasar esa noche pensó que tal vez conocería a una chica nueva con que acostarse o pasar el rato como siempre, solo espera no encontrar a una de esas locas como la ultima vez que conoció a una chica en un bar, una tal Shion.
Shion era muy bonita, tenia un gran cuerpo, aunque se le notaba que su busto y su trasero era artificial, el era muy bueno sabiendo si el cuerpo de una chica había pasado por manos de un cirujano plástico y también podía descifrar si era o no era virgen. Se la llevo a un hotel donde disfruto de su cuerpo, solo acaricias y desenfreno, nada de besos el jamás besaba a una chica en medio de la pasión y el desenfreno era como si estuviera dando a conocer y entender a una chica que solo estaba con ella por puro placer y sexo, en otras palabras nada profundo ni romántico.
El pudo deleitarse con el cuerpo de Shion, unas tres veces luego se aburrió de ella y no volvió a llamarla, pero vaya que esa chica era persistente le llamaba llorando diciendo que lo amaba y que quería estar con el, Naruto fue muy duro con ella y le dijo "que no quería verla nunca en su vida y que solo estuvo con ella por puro sexo", nunca supo de ella lo cual Naruto agradeció al cielo, el no quería nada serio con una mujer, el no podía ser de una sola mujer en tan solo pensar ser de una sola chica lo atemorizaba y también en tan solo escuchar la palabra "Matrimonio" y "Juntos hasta que la muerte los separe" le daban ganas de gritar ¿Qué lunático iba a casarse?.
Naruto termino su baño y salió de este con una toalla envuelta en su cintura, se vistió lo mas rápido que pudo ya que debía de ir por Sasuke y ya eran las 8:30, el trayecto de su casa a la de Sasuke eran de 15 minutos en auto.
—Maldito Sasuke, a la próxima que se le dañe el auto que ande a pie—Dijo el rubio entre dientes vistiéndose, se miro en el espejo para peinarse aunque su cabello volvió a la misma posición y no siguió luchando por arreglarlo y ¿para que? El había intentado de todo y nunca tomaba forma, siempre se quedaba así, se hecho colonia y luego le sonrio al espejo. Tomo su chaqueta de cuero negro y salió de la habitación no sin antes tomar las llaves de su adorado bebe naranja y Salio a toda prisa a la casa de Sasuke.
—¡Estas Preciosa Hinata-chan! Ves ino-cerda, Te dije que el pantalón ajustado era mejor que esa mini-falda—la peli-roja se cruza de brazos sonriendo triunfante, Ino solo se cruza de brazos y ve hacia otro lado, y era cierto el pantalón era mejor que esa mini-falda de color fucsia, sabia que había perdido pero jamás se lo diría a Sakura.
—Ah..E-Etto…Creo que es muy ajustado…¿no puedo usar otra cosa? —Decia la oji-perla mirándose al espejo un poco sonrojada y avergonzada, jamás había usado un pantalón tan ajustado que se le pegara tanto a la piel.
—No, ¡iras asi y punto!—exclamo la rubia mirando a la chica y luego sonríe para colocar sus manos en los hombros de la peli-azul y juntar sus cachetes con los de la chica—Nuestra Hina se ah convertido en toda una mujer, seremos el centro de atención en esa fiesta ya veras.
Sakura estaba usando una falda de color negro y unas medias panty con agujeros de color negro, botas de tacon de color blanco y una blusa de strapples con rayas de color blanco y fucsia, su cabello iba suelto y le llegaba mas arriba de su trasero, estaba lo llevaba ondulado y no liso, tenia unas argollas de color negro; su maquillaje consistía en una sombra de color rosado, lápiz haciendo que sus hermosos ojos-jade resaltaran mas, rubor y lápiz labial rosado con un poco de brillo.
Ino estaba usando un pantalón ajustado de color blanco, un top de color azul el cual dejaba ver su abdomen y llevaba tacones de color azul y su cabello estaba suelto, le llegaba casi a las rodillas, tenia unos pendientes de color azul en forma de flor; su maquillaje consistía en una sombra azul y blanco, lápiz y delineador de ojos, rubor y en sus labios estaba usando un brillo con escarchas.
Hinata llevaba un pantalón ajustado de color negro, tenía una camisa de tirantes de color blanco y un pequeño chaleco de manga larga de color negro que se pegaba a sus brazos, el chaleco no era largo y llegaba hasta sus axilas y amarraba con un pequeño lazo enfrente mas debajo de sus pechos, tenia sandalias de plataforma con tacón de punta de color Negro, su cabello estaba recogido con una cola alta y unos pequeños mechones ondulados caían en sus hombros, estaba usando unas argollas de color blanco muy grandes para su gusto, pero sus amigas insistieron y no tuvo mas remedio que acceder; su maquillaje consistía en una sombra de color negro, sus pestañas estaban mas altas de lo normal gracias al rímel, estaba usando lápiz de ojos y delineador, su boca estaba un poco mas roja y tenia un poco brillo.
—Hoy, seremos la envidia de la fiesta—Decía Sakura muy sonriente, para luego salir de la casa junto a sus dos amigas, entrar al auto para luego ir a divertirse como nunca.
Un convertible de color Naranja se detenía frente a una casa, aunque casi iba a llamarse mansión, para ser una "Casa" era muy grande. El convertible Naruto abre la puerta de esta bajándose, llevaba unos mocasines de color negro. Estaba usando un pantalón de color negro, camisa de algodón gris que llegaba a los codos y un chaleco sin mangas de color negro, su cabello iba alborotado como siempre y por mas que quisiera peinarlo jamás tomaría forma. El camina hacia el enrejado y toca el timbre, luego una voz se escucha en el parlante que estaba a un lado de la puerta.
—¿Quién?—se escucho la voz de Sasuke por el aparato.
—Soy yo teme—Dijo El rubio.
—No hay nadie, por favor pase más tarde—Se vio a escuchar por el aparatico la voz de Sasuke, el cual contenía las ganas de soltar una carcajada.
—hijo de….¡Solo sal cabron! Si serás…—decía el rubio con una venita palpitante en su frente, Sasuke si que lograba sacarlos de quicio.
—Ya voy Dobe, que mal genio—volvió a decir Sasuke divertido, a los segundos Sasuke abrió la puerta de su casa pero atrás de el venia dos personas mas.
Naruto parpadeo un par de veces y luego se estrujo los ojos sin poder creer lo que veía, luego se dio un pellizco para después maldecir por haberlo hecho ¡Si que le dolio!. Luego embozo una gran sonrisa mirando a las dos personas que se dirigían hacia el
—¡Shikamaru!, ¡Kiba ¿Cuándo llegaron? Nunca me avisaron son unos traidores, le avisan al teme en vez de ami—Decia el rubio mirando como Sasuke abría la puerta y los tres salian de la casa.
—Íbamos a hacerlo pero decidimos darte un sorpresa—Decía shikamaru mientras se acercaba al rubio, hicieron una clase de seña, chocaron sus puños y luego chocaron sus manos aprontándoles para después chocar sus hombros, se soltaron las manos y chocaron sus puños en su pecho aun sonriendo. Shikamaru estaba vestido con un pantalón de color gris, camisa de color gris y una chaqueta de color negro, estaba usando zapatos de color negro. Su cabello estaba amarrado a una cola y este estaba levantando dando forma como si fuera una piña.
—¡No as cambiado nada Naruto! ¡Sigues siendo el mismo idiota de siempre!-Dijo Kiba, el cual se acerco e hizo la misma seña que el y Shikamaru hicieron, de alguna forma ese era un saludo entre ellos que utilizaban desde que eran mejores amigos, Kiba es un chico con cabello de color marron, ojos negros y unas extrañas marcas en sus cachetes de color rojo, estaba vestido con un pantalón negro, camisa roja de botones y rayas blancas, la cual una mitad de la camisa estaba por dentro y la otra por fuera, dándole un atuendo rebelde y mocasines de color rojo.
—Shmp, tu tampoco as cambiado nada kiba, sigues siendo también el mismo idiota de siempre—Decía el rubio muy divertido aun sonriendo.
—Bien, ya que todos se saludaron y se dieron sus besitos de bienvenida, ¿Por qué no mejor nos vamos ya?—dijo El azabache mirando a sus amigos con la mano en sus bolsillos, estaba usando un pantalón de color blanco, zapatos converse de color negro, camisa de color azul y una chaqueta de cuero mangar larga de color negro que tenia varios bolsillos la cual estaba totalmente abierta dejando ver la camisa de color azul.
—¡Bien! Es hora de ir a mover el esqueleto y conquistar chicas!—Dijo kiba de forma eufórica alzando su puño sonriendo, haciendo Shikamaru soltara un "problemático" y que Sasuke y Naruto sonrieran de medio lado.
—Bien, ¡hoy celebraremos que estamos los 4 juntos y que mañana Gaara se unirá a nosotros!—Exclamo el rubio también de forma eufórica mientras caminaba hacia el convertible tomando su puesto como piloto mientras que sus amigos lo seguían, el enciende su auto y lo arranca dirigiéndose al club.
—Chicas, aquí vamos—Decían los cuatro de forma divertida mientras se miraban de forma cómplice.
En el centro de Tokio, un nueva discoteca abrió sus puestas, dentro de este había mucha gente bailando, bebiendo y pensándola en grande, en una mesa de aquel club, tres chicas estaban sentadas tomando, la peli-rosa y la rubia hablaban animadamente y se burlaban de las personas que hacían cosas ridículas o simplemente miraban.
—Chi-Chicas no me siento muy a gusto aquí…no dejan de mirarnos—Decia la oji-perla un poco incomoda por las miradas de algunas personas y no solo de chicos, algunas chicas miraban envidiosas. Desde que las tres habían llegado a aquel lugar las miradas se posaban en ellas, y eso no le gustaba mucho a la peli-azul no estaba acostumbrada a llamar la atención pero cuando dejaba que sus amigas le eligieran la ropa, maquillaran y peinaran siempre sentía las miradas hacia ellas y escuchaba uno que otro silbido o piropo hacia ella.
—Vamos, no te preocupes Hina-chan es normal, algunas nos tienen envidia por lo hermosa que nos vemos y los chicos por que se dieron cuenta de lo espectaculares y bellas que somos—la peli-roja trata de calmar a su amiga dándole una sonrisa y tomando un poco de su bebida.
—E-Esta bien, creo que aguantare—Dijo la oji-perla para luego sonreír, ella toma la bebida entre que estaba frente a ella entre sus manos y toma un poco, sintiendo el ardor por su garganta y cierra los ojos acostumbrándose al sabor, no estaba acostumbrada a tomar licor deja el baso en la mesa aun con los ojos cerrados y luego al abrirlos su mirada paseaba por el club hasta detenerse en la puerta del club, donde estaba mucha gente, detuvo su mirada en la entrada a ver a un chico de unos hermosos ojos azules, un cabello de hermosas hebras doradas, cuerpo muy bien formado y unas extrañas marcas en sus cachetes, sintió la sangre subir a sus mejillas y se preguntaba si era a causa del alcohol.
Hinata no quitaba la vista de aquel chico, le pareció muy apuesto luego vio como el chico caminaba hacia una mesa junto a 3 chicos mas, una mujer se acerco a ellos y les pregunto que querían de tomar, al momento se fue. La oji-perla miraba cada acción suya, hablaba animadamente con sus acompañantes y luego noto como el rubio comenzó a sonreír mostrando su perfecta dentadura ¡Por kami, que apuesto!.
—Hinata cálmate nisiquiera lo conoces, tal vez sea un patán o algo peor…un pervertido—Se regaño mentalmente la peli-azul, pero luego una voz llamándola le hizo salir de su burbuja.
—¿Estas bien Hinata? Te pregunte algo y no contestabas—Decía la peli-rosa preocupada por su amiga, ella se veía como ida y pensativa.
—Ah, si…Estoy bien Sakura-chan y ¿Qué querías preguntar?—Respondió la chica sonriendo.
—¿Que si creías que ese chico es todo un bombón?, a que si lo es Hinata—la oji-jade disimuladamente señalo hacia la mesa donde estaba el chico que le había robado el aliento a la oji-perla—el que tiene el cabello negro con chaquete de cuero, ¡por kami! Es todo un bombón provoca comérselo—Decia con voz soñadora.
—Si, la verdad es que es muy apuesto. Aunque no tanto como el rubio…—Decía la oji-perla murmurando lo ultimo para que su amiga no escuchara.
—Eh? Dijiste algo no te escuche—Pregunto la peli-rosa girando a ver a su amiga ya que escucho que había susurrado algo.
—¡ah! ¡Nada, nada no dije nada!—negó nerviosa la oji-perla con sus manos con un ligero sonrojo en sus mejillas.
—uhm, para mi el pelo castaño es mas guapo, tiene un aire de rebeldía como me gusta. Justo como me lo receto el doctor—Decía la rubia sonriendo coqueta al Castaño, el cual nota la mirada de la chica y voltea a verla para luego darle también con una sonrisa un tanto seductora.
—Oigan chicos, este guapo va a ir hacer de las suyas—Decía el castaño parándose de la mesa ante la mirada confundida de todos.
Kiba se levanta de la mesa y se dirige con una gran sonrisa hacia la rubia que lo miraba coquetamente, sus amigos lo seguían con la mirada y las otras tres chicas que estaban en esa mesa también miraban al chico acercarse, este se coloco al lado de Ino aun sin borrar su sonrisa de su rostro.
—No pude evitar fijarme en tu belleza, me harías el honor de bailar conmigo—el castaño sonríe mas coquetamente mientras le extendía la mano a la chica rubia que tenia en frente. La chica solo suelta una risita coquetamente mientras toma su mano.
—Claro, porque no—Decía Ino levantándose de la mesa dejando mas que embobado al chico al notar que no solo era hermosa si no que tenia un cuerpo jodidamente perfecto—chicas, ya regreso diviértanse—le decía la rubia a sus amigas volteando a verlas para luego caminar junto al chico a la pista de baile, donde una música muy movida se escuchaba.
—Que problemático, Kiba no pierde el tiempo—Decía Shikamaru con una media sonrisa divertido dando un sorbo a su bebida, luego fija su mirada en cierto rubio imperativo que miraba fijamente hacia el frente con la sonrisa zorruna que siempre mostraba cuando veía algo "interesante" o algo con que "divertirse". El chico al notar esa sonrisa dirige su mirada hacia la persona que el chico rubio dirigía la mirada y sonrisa y nota que la chica de cabello azulado y ojos perlados que acompañaba a la pareja de kiba estaba un poco sonrojada y se mordía el labio inferior al parecer se había dado canto de la mirada que le dirigía su amigo a ella—Naruto, es mucho para ti, parece mas bien una chica como para Sasuke—dijo divertido el chico sonriendo mirando como el rubio lo fulminaba con la mirada y luego entrecerraba sus ojos para levantarse de la silla.
—Ya veras, caerá ante mis encantos dattebayo—Respondió el rubio sonriéndole zorrunamente a Shikamaru y Sasuke los cuales lo miraban divertido.
—Te apuesto 50 mil a que lo rechaza y lo abofetea—Decía el azabache tranquilamente dándole un sorbo a su bebida.
—Hecho, y yo apuesto 50 Mil a que lo rechaza y le pega en los huevos—Decia shikamaru también de lo más tranquilo también dándole un sorbo a su bebida.
—Hecho—Termino de decir el azabache para luego levantarse de la mesa ante la mirada de shikamaru—Yo también voy a divertirme, la chica peli-rosa no esta nada mal—termino por decir el azabache colocando ambas manos en sus bolsillos del pantalón para caminar tranquilamente y con media sonrisa hacia donde estaba también su rubio amigo.
En la otra mesa donde se encontraban una chica de cabello azulado y una peli-rosa que aun no ocultaban su asombro de cómo Ino se había ido con un chico realmente apuesto. La oji-perla pudo sentir una mirada sobre ella y volteo al frente para luego sonrojarse violentamente y morder su labio inferior notando como el chico que había visto muy apuesto la estaba mirando con una mirada zorruna ¡la misma sonrisa que le había robado el aliento!. Ella muy avergonzada y nerviosa agacha un poco su cabeza
—Me esta mirando…y también me estaba sonriendo—pensó la oji-perla pero luego un pequeño codazo en sus costillas la hizo salir de nuevo de sus pensamientos y dirigir su mirada a su amiga que le había golpeado levemente.
—Mira Hinata, ese chico se dirige para acá, y no deja de mirarte, debo decir que es muy guapo—Le susurro la oji-jade a su amiga sonriente y divertida al ver que la oji-perla se sonrojaba y volteaba a ver al chico que se colocaba al lado de la silla de donde antes estaba sentada Ino la cual estaba al lado de ella.
—Hola, no pude evitar ver a tan hermosas chicas así que decidí acercarme a saludar… ¿esta ocupado lindura?—Decía al rubio sonriendo zorrunamente mirando a la oji-perla.
—ah…ah bu-bueno l-la ver-verdad…—Trataba de decir la peli-azul muy nerviosa pero su amiga sakura al verla tan nerviosa y que estaba tartamudeando decide responder.
—No, no esta ocupado puedes sentarte si gustas—Decía la peli-rosa sonriente dándole una leve patada a Hinata en la pierna.
—Genial, y díganme ¿Cómo se llaman?—Decía el rubio sonriente aun sin dejar de mirar a la oji-perla, el pensaba que ese sonrojo que tenia la chica era muy adorable, y al verla tan nerviosa le encantaba mas. El sabía que ese tipo de chicas eran más fáciles de conquistar y por supuesto llevárselas a la cama, su sonrisa se amplio mas ante tal pensamiento; definitivamente hoy tendría sexo con esa chica.
—Me-Me llamo Hi-Hinata y ella es mi m-mejor amiga Sa-Sakura—presentaba la chica oji-perla muy nerviosa mientras tartamudeaba, la sonrisa de ese chico le dio un poco de escalofríos y ni pensar la corriente eléctrica que recorrió su espalda al ver un brillo extraño en los ojos del rubio, lo cual comenzaba a inquietarle. Ella solo había visto ese brillo en los ojos de su jefe cuando el trataba de tocarla, gracias al cielo que sabia defenderse era lo único que agradecía de haber aprendido en su trabajo.
—Que lindo nombre, para una bella mujer. Mi nombres es Naruto, Naruto Uzumaki es un placer conocerte bella dama—el rubio tomaba la mano de la oji-perla para depositar un beso en esta y luego mirarla a los ojos y sonreírle coquetamente.
Hinata al sentir el beso en su mano se pone mas nerviosa y siente su cuerpo estremecerse, aun podía ver ese brillo en los ojos del rubio lo cual la tenia un poco inquieta y ella rápidamente quita su mano dejando al rubio y a la peli-rosa un poco sorprendido, ella solo desvía la mirada un poco incomoda por la mirada que le otorgaba el chico.
—El pl-placer es mio U-Uzumaki-san—la peli-rosa mira mas sorprendida a la chica ya que Hinata solo llamaba por el apellido a alguien que le inquietara o simplemente no veía como alguien de confianza. Ella iba abrió sus labios para decir algo pero pudo sentir como alguien se coloca atrás suyo y le decía algo.
—Disculpa, tal vez no me conozcas y tampoco quieras conocerme pero yo si estoy interesado en conocerte. ¿Me harías el honor de también conocerte mientras bailamos?—La peli-rosa miraba la mano extendida frente a ella de esa persona que le decía esas palabras un poco suaves y a la vez coquetas, ella subía su mirada hasta posarse en unos ojos negros muy profundos que la miraban fijamente, ella solo se sonroja al ver que el chico que había visto desde que llego y que había tachado como guapo la estaba invitando a bailar, ese chico no solo era guapo. ¡También era endemoniadamente sexy! ¿Quién le diría que no a semejante tipazo? ¡Si con esa sonrisa que le estaba dirigiendo ya le estaba robando el aliento!.
—C-C-Claro…se-seria un placer—Respondió un poco nerviosa la chica tomando la mano del chico aun sonrojada—Calmate Sakura solo es sexy y apuesto…¡eso no me consuela!—peleaba la chica consigo misma en sus pensamientos siendo llevada a la pista de baile, sin acordarse de que había dejado sola a su amiga.
—Sakura-chan…no me dejes sola con este chico—Pensaba la oji-perla mirando asustada como su amiga se iba a bailar con el chico de cabello negro.
—…al parecer tendre que usar mi técnica secreta con esta chica—Pensó el rubio aun un poco asombrado por la reacción de la chica cuando beso su mano—Hinata-san ¿te gustaría bailar conmigo?—extendia su mano frente a la oji-perla que dirigía su mirada a su mano con un poco de desconfianza lo cual el rubio pudo notar.
—Ahm…y-yo no se bailar Uzumaki-san—decía la chica para luego mirar al chico junto a ella, la chicalé había tomado un poco de desconfianza y lo menos que quería era bailar con el además de que ella se decía había nacido prácticamente con dos pies izquierdos porque ella vivía casi siempre en el suelo y también porque no sabia bailar muy bien.
—vamos, si no sabes bailar yo te enseño. Ven—el rubio tomo la mano de la chica levantándose. Hinata por no decir que fue jalada a la pista de baile se sentía nerviosa, ella había pensado que el chico era realmente apuesto pero había algo en su mirada y esa sonrisa que le dio hace unos minutos que no le gusto para nada.
—Uzumaki-san, no creo que…—iba a hablar pero el rubio coloca su dedo índice en los labios de esta sorprendiéndola.
—Shh, no te preocupes solo sigue mis pasos—Respondió el rubio para luego sonreírle a la chica zorrunamente.
Hinata siente como el rubio agarra sus manos colocándolas en sus hombros y el deposita las suyas en sus caderas. Hinata ante tal acto solo logra sonrojarse y temblar levemente acto que no es desapercibido por el rubio que sonríe más ampliamente. Naruto comienza a mover sus pies al sonido de la música, era una música suave y romántica. Miraba todas las facciones de la chica que tenia como pareja, su nariz, sus ojos, su cabello y luego se detuvo en esos labios carnosos, rojos y con brillo que lo llamaban a probarlos, se veían apetitosos y el tenia ganas de probarlos. Hinata abre sus ojos de par en par al ver como el rubio se acercaba a su rostro, podía sentir su respiración, sus piernas comenzaron a temblarle un poco y su cuerpo se tenso ¡el estaba muy cerca!, ella sentía que iba a desmayarse aunque el chico era muy apuesto ella no pudo evitar mostrar un poco de terror al ver como el brillo de lujuria volvía a esos ojos azules.
—Eres hermosa…Hinata—susurro el rubio muy cerca de sus labios para luego unirlos con los de ella. Hinata no pudo aguantar para dejar escapar un suspiro de sorpresa entre el beso. ¡La estaba besando! ¡Un desconocido jodidamente apuesto la estaba besando!.
La oji-perla estaba shock, sus ojos estaban completamente abiertos y podía sentir su sangre subir a sus mejillas, ella jamás había besado a un hombre, luego sus ojos de abrieron mas al sentir como el chico deslizaba uno de sus manos hasta uno de sus traseros lo cual la hizo reaccionar colocando ambas manos en el pecho del rubio y lo empuja rompiendo el beso.
—Entonces, creo que es una cita—Decía la rubia sonriente mirando al castaño el cual también el sonreía, la música en ese momento se detiene y ella cierra sus ojos para acercarlos para besar al chico el cual también cierra los ojos acercando sus labios a la rubia.
¡SPLAF!
La rubia se detiene a centímetros de la cara del castaño al igual que el a escuchar el sonido de lo que parecía ser una abofeteada, el sonido hizo eco en todo el lugar ya que la música había parado. Ambos jóvenes al igual que todos lo que estaban en aquella discoteca voltean a ver a donde provenía ese sonido
—Hi-Hinata—murmura la rubia sorprendida mirando a su amiga.
—shmp…eh ganado la apuesta—murmuro una azabache para que su acompañante no escuchara la cual no logro oír porque la peli-rosa que veía la escena perpleja, confundida y sorprendida.
Hinata miraba al chico que ya hacia en el suelo con rabia y molestia, se podía notar en sus ojos, su mano estaba alzada la cual se estaba poniendo un poco roja ¿Cómo se atrevía a tocarla?
—Eres…Eres un completo patan…¿Cómo te atreves? ¡No tenias el derecho a tocarme de esa manera!—Decia la oji-perla molesta, estaba tan furiosa que no noto cuando la música se paro y que mucha gente miraba la escena.
El rubio se encontraba en el suelo, en su mejilla podía notarse claramente la abofetada que aquella chica de pelo azulado le había dado. En su mejilla podía notarse claramente la mano y los 5 dedos se notaba que le había dado con mucho fuerza, el golpe logro lanzarlo al suelo. El miraba con cierta sorpresa a la chica, era la primera vez que una mujer le pegaba, esa táctica siempre había funcionado con todas las chicas con que estuvo
La oji-perla baja su mano lentamente y mirando aun al rubio muy molesta, para luego volver sus manos en puños y apretarlos. Ella sabia que no debía haber aceptado, ella podia ser un poco timida con los hombres, pero siempre se daba a respetar, cuando ella se molestaba era también de temer, dejaba a un lado su timidez cuando estaba furiosa.
—Eres un completo idiota—Termino de decir la oji-perla dando media vuelta caminando hacia la salida ante la mirada atónita de los presentes que la miraban irse.
El rubio fijo su mirada en las personas que lo miraban y comenzaban a cuchichear entre si. Se maldijo en su mente y coloca una mano en su mejilla ¡joder como dolía!
—Esa mujer me las pagara—Dijo muy molesto entre dientes, su orgullo había sido pisoteado frente a mucha gente por esa chica— Maldición—Gruñía el rubio levantándose del suelo, su rostro mostraba molestia y rabia, jamás había pasado tanto vergüenza en su vida.
—Tengo que irme, adiós—se despedía una peli-rosa alejándose del chico azabache dirigiéndose a la salida.
—Nos vemos luego kiba-kun, llámame—decía la rubia dándole un beso en la mejilla cerca de los labios al peli-castaño, siguiendo a la peli-rosa para luego salir del lugar a buscar a su amiga y preguntarle porque había hecho eso.
—Creo que le dieron en el orgullo al dobe—Decía el azabache acercándose a Kiba mientras miraba como el rubio caminaba a la mesa donde estaba shikamaru junto a una chica mientras tenia los puños apretados, su mandíbula tensa y sus ojos mostraban rabia.
—Es la primera vez que veo que lo golpea una mujer—Respondía el castaño mirando el estado de su amigo.
Shikamaru miraba a su amigo como tomaba el vaso que estaba frente a el y tomarse el contenido de un solo trago, vaya que estaba molesto, el jamás lo había visto de esa manera.
—Cálmate Naruto, no creo que sea para tanto—Decía shikamaru mirando al rubio el cual lo miraba con rabia y sonríe irónicamente.
—¿Qué no es para tanto? ¿¡QUE NO ES PARA TANTO! ¡CON UN DEMONIO SHIKAMARU! ¡NO ME JODAS!—Grito el rubio lanzando el baso al suelo fuertemente asustando a la chica que estaba al lado del chico con peinado de piña, gracias a la música el grito y el vaso rompiéndose no pudo escucharse en todo el lugar, solo los que estaba cerca lograron hacerlo—Esa mujer, jamás me habían humillado de esa manera, mi maldito orgullo quedo pisoteado por esa….por esa… ¡AHG!—termino de decir para colocar sus manos en sus cabellos frustrado, jamás le había pasado semejante atrocidad.
—Calmate Dobe, creo que es mejor que nos vayamos. La gente esta empezando a tornarse molesta—El azabache se acercaba a ellos con las manos en sus bolsillos y junto a el estaba el peli-castaño.
—Esa estúpida arruino mi noche—dijo frustrado el rubio comenzando a caminar a la salida sin antes fulminar a unas cuantas personas lo miraban y susurraban cosas entre si por lo ocurrido—¡JODANSE CABRONES!—Grito el rubio caminando hacia la salida no sin antes ver a un grupo de personas que lo miraban- ¿¡QUE MIRAN!—les grito saliendo del lugar.
—Se volvió loco—murmuro el peli-castaño dando un suspira dirigiéndose a la salida seguido de sus otros dos amigos, el rubio si que estaba molesto.
—Ten—Decía shikamaru sacando unos billetes de su bolsillo muy tranquilamente entregándoselos a Sasuke el cual los tomaba con una sonrisa de lado.
—Fue un placer hacer negocios contigo shikamaru—Respondió el azabache saliendo de la discoteca junto a kiba y Shikamaru.
El convertible naranja iba a toda velocidad por la ciudad de Tokio después de salir de aquella discoteca, el chico rubio que conducía miraba al frente muy serio, aun estaba molesto ignoraba todo tipo de alto y sus amigos podrían jurar que si el auto seguía a esa velocidad comenzaría a volar.
—Oye dobe, se que estas molesto y toda la cosa. Pero aun soy joven no quiero morir ¿sabias?—el azabache miraba al rubio el cual al escucharlo solo frunce el seño y chasquea la lengua para bajar un poco la velocidad.
—La encontrare dattebayo—dijo el rubio captando las miradas de sus confundidas amigos—De que me llamo Naruto Namikaze Uzumaki la encontrare, y la hare pagar—terminaba de decir el rubio mientras aprietaba el volante con sus manos y apretaba sus dientes tensando su mandibula.
Los otros 3 pasajeros se miraron entre si compadeciéndose de la pobre chica que había golpeado Naruto, el cuando prometía algo lo cumplía así buscara bajo el océano y tierra. Sasuke no pudo evitar sonreír, eso si que seria divertido muy divertido.
Fin cap. 3
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En el próximo capitulo:
"—Ino y tu trabajaran en las empresas Namikaze, yo trabajare en las empresas de los Uchiha para sacar la información que necesitamos para salir de este infierno—Decia seria una peli-rosa mirando a la oji-perla que estaba frente a ella, las tres estaban sentadas en una mesa"
"—Me llamo Hinata Haruno—"
"—¡TU!—Gritaron al mismo tiempo la oji-perla y el oji-azul señalándose con el dedo mientras se miraban con rabia."
"—Estas contratada—Decían al mismo tiempo un hombre de cabello rubio ojos azules y un azabache ambos con una sonria mientras miraban a la chica oji-perla."
"—¿Esa no es la chica que te golpeo en la discoteca Naruto—Decia un peli-castaño señalando a la oji-perla?"
"—Me preocupa Hinata, Konan —Decia un chico de cabello naranja mirando a la chica de cabello azul."
"¡L-Lo lamento!—Se disculpaba la oji-perla mirando al chico con quien había chocado, ambos estaban en el piso ella sobre el"
"No te preocupes, no paso nada—respondió el chico de mirando a la oji-perla, este al notar su sonrojo solo se cruzo un pensamiento por la mente—Linda—"
"—Soy tu jefe, y debes obedecerme en lo que yo te pida…y si quiero yo diga que serás mía, lo serás quieras o no—Dijo el rubio cerca de los labios de la oji-perla, esta tenía un sonrojo en sus mejillas y miraba al chica fijamente el rubio la tenia acorralada a la pared con su pierna entre la de chica y una mano aprisionando la muñeca de esta al lado de su cabeza y su otra mano estaba en su mentón obligándolo a verlo a los ojos. Ambas miradas no se despegaban de una de la otra."
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Lamento haber tardado en traer la conti -_-U
Trate de hacerlo lo mas largo que pude para compensar esa semana de tardanza, estaba de viaje como ya eh terminado la secundaria me toca ir a la universidad y como verán estaba de viaje averiguando lo de la uni y todo eso. Sorry :$
Espero que les haya gustado, no soy muy buena en los insultos y en describir ropa, creo que se dieron cuenta xD, la verdad que es no me gusto mucho mi narración, espero mejorar con el tiempo. :$
¿les gusto?
¡Dejen reviews no sean malito(a)s! xD
Nos vemos
Zayo!
