Holas!! como tan?? bn aquí les dejo el sig cap aver q tal les parece... así q espero mxs reviews d antemano grax por todos los q ust me han enviado grax!! y (grax por apoyarme tbn)
Mi sentir, mi porqué.
No hablamos nada. Las palabras no salían de mi boca, mis sentimientos no podían ser expresados. Sabía que Sasuke-kun quería resolver sus dudas, seguro yo para él era la chica más tonta del mundo, pero ni siquiera él dijo nada. El trayecto hacia mi casa fue lento. Comencé a buscar una excusa para justificar la llegada tan tarde, si es que a Neji se le ocurría preguntar. Cuando me dí cuenta ya estaba enfrente del portón de mi casa. Sasuke-kun había apagado ya las luces de los faros del carro y este.
-Arigatou.-murmuré apenas con pena. Quería agradecerle por estar ahí y por haber sido una molestia. El estaba con su gesto impacible y serio. Entonces se bajó del coche y fue a abrir mi puerta de manera tan galante que me quedé sin palabras.
-Vamos-dijo tendiéndome su mano. La acepté con gran sorpresa y en el instante me vi cargada en sus brazos. Estoy segura que me sonrojé demasiado. La cercanía con su cuerpo era tal que podía sentir su respiración y sus latidos, tan descontrolados, y el olor de su loción… irresistible…
Entramos en silencio sin prender una sola luz. Me imaginé en la noche de bodas siendo cargada por él dirigiéndonos a nuestra habitación… ¡¿Qué tonterías estaba pensando?!
-¿Dónde queda tu cuarto?-preguntó fríamente rompiendo mi sueño en cachitos.
-En esa puerta-señalé con el dedo mientras el se dirigía hacia allá.
Abrió la puerta lentamente y al ver la cama me depositó dulcemente sobre ella. Yo estaba totalmente asombrada…
-Descansa-dijo mientras comenzaba a entrecerrar mis ojos inconscientemente.
-Arigatou…Sasuke…
Sasuke
Su respiración se volvió lenta mientras la cubría con la manta. El reflejo de su expresión me hizo sentir algo que nunca antes había logrado entender, ni sentir siquiera.
-Uchiha, ¿verdad?-dijo una voz en el fondo de la habitación. Me volteé y encontré a un Hyuga que me miraba sin expresión alguna con los brazos cruzados y cuerpo recargado en el umbral. Dejé de acomodarla para salir del cuarto pero al pasar a lado de él me detuvo del brazo. No intenté safarme.
-Vamos-dije yo entendiendo ese gesto.
-¿Hinata-sama aceptó tratarse?-preguntó después de haber cerrado la puerta. Se suponía que ninguno de su familia sabía lo que le ocurría a Hinata…¿quién era él?
-No… aún-dije fríamente observando el jardín. Ni una sola flor había en aquel lugar, en vez de eso un pequeño lago y césped lo cubrían.
-Así que aún no logras ser lo suficientemente importante como para aceptar curarse-dijo cruelmente mientras sentía como sus palabras me herían lentamente mi corazón.
-Seguramente.-dije más frío aun. Sí, eso había dolido y mucho. Empecé a encaminarme a la salida cuando de nuevo su voz hizo que me detuviera.
-Haz que quiera vivir… onegai.
-¡Tío!-exclamó Zora mientras corría y se abalanzaba sobre mí. Mi tristeza logró desaparecer por un momento.
-Hola-dije secamente mientras le acariciaba el cabello distraídamente. La mañana era bastante sombría, la niebla aún no terminaba de disiparse y le daba un aire fantasmal a la casa. Itachi había salido temprano ya que tenía que ver algunos negocios dejándome campo para que yo no tuviera que ir a trabajar. Eso me hizo sentir mal puesto que no me gustaba que mi hermano se preocupara por mí, sin embargo se lo agradecí casi inconscientemente.
-¿Porqué tas triste?-preguntó la pequeña mientras dejaba de abrazarme para mirarme fijamente. Mi expresión seria y fría pareció disgustarle puesto que cerró sus ojitos con fuerza y cerró sus puños con fuerza mientras se iba sin decir nada. Siempre era así, en lugar de hacer berrinche se iba.
-Es una niña bastante lista-dijo una voz detrás de mí haciendo que mi seriedad cambiara a sorpresa inmediatamente.
--Hinata
Lo había decidido. Era una cobarde, si eso era. No creía que merecía vivir, no sentía esa chispa que mueve cualquier cosa viviente… debía arriesgarme, ¿qué importaba si había una negativa?, ¿qué perdía? ¡Nada!, absolutamente nada…
-¿Qué haces aquí?-dijo Sasuke volteando a verme con una ceja levantada. Se veía tan bien en pants con las manos metidas en los bolsillos. Sí, ese Uchiha me estaba enamorando…
-Vine porque creo que necesitas una explicación-dije en voz más alta de lo normal. Necesitaba seguridad, necesitaba dejar de lado el nerviosismo y hacerle frente a la situación para obtener lo que quería. Si, quería a Sasuke Uchiha ¿y? si él no, no me importaba… pero tenía que agradecerle tanto…
-Entonces dala-respondió el mientras su expresión seguía igual, tan sorprendida. El efecto de mi voz sobre él era lo suficiente como para sentirme segura, estaba dominando a un Uchiha, ¿qué podía detenerme?
-Nunca he sido la mejor y la soledad siempre ha estado a mi lado, esa era mi realidad. Vivir bajo presión, sentirse inútil, no son de las mejores cosas que pueden pasarle a alguien. Es fácil que me resigne y que no luche por lo que quiero… sin embargo hubo un momento en mi vida que no fue así. Mi padre quería que estudiara Finanzas y yo me sentía de nuevo insegura y dudé sobre ello, ¿eso era lo que quería? Desde niña una persona siempre aparecía en mis sueños, un hombre que me tendía la mano y me daba paz y seguridad, ese sueño se materializó en realidad. Lo conocí el día en que fui a la preenscripción en la Universidad. Era muy parecido, creía que él era, con palabras amables me hizo contarle lo que sentía y en el último momento logró que tomara una decisión por mi cuenta. Con el tiempo esa persona se volvió muy importante en mi vida; por fin tenía a alguien que había logrado hacerme entender un poquito que era la vida… pero eso no duró…
Me detuve, tomé aire. Estaba siendo tan difícil y a la vez tan fácil. Las palabras salían sin predeterminarlas. Volví a tomar aire y continué.
-No duró lo que yo creí que tenía que durar. Su hermana enfermó de gravedad y aunque era gente poderosa no podían hacer nada para salvarle, ella necesitaba un nuevo corazón y ya le habían practicado dos operaciones y nada funcionaba. El estaba estudiando medicina y se sentía impotente, no tenía idea de que podía hacer para ayudarle. Adoraba los carros… decía que en cuanto terminara la carrera de médico que era la que más le apasionaba seguiría con la de ingeniería automotriz. Manejaba excelente, y mínimo una vez por semana corría en carreras oficiales, su hermana siempre le había apoyado incondicionalmente al igual que sus padres…entonces un día tuvo un accidente y quedó… quedó en coma.
Cuando despertó del coma un mes después supo que su hermana había empeorado y que él había quedado paralizado de la mitad de su cuerpo por el impacto del choque, además… además le habían descubierto un coágulo en el cerebro que no era operable con lo cual le quedaba poco tiempo de vida. Ni siquiera lo pensó dos veces… eso ocurrió hace un año…
Comencé a balbucear frases que para mí formaban un todo.
Hace seis meses supe lo de mi enfermedad y no sentí nada. Ni siquiera decepción o tristeza, una simple resignación llegó a mí… inútil de nuevo… su valentía me había herido profundamente, su decisión era la correcta sin embargo había causado en mí tanto dolor…
Sasuke estaba más que sorprendido. Todo lo había dicho demasiado rápido… necesitaba un consuelo, algo que me diera una esperanza…
-Él día en que tomó la decisión habló conmigo y dijo que era seguro que él no era ese chico que tantas veces había soñado… que lo perdonara… que había sido un tiempo muy bonito… "cuando nos volvamos a ver, acuérdame de darte un fuerte abrazo…" me dijo…
--Sasuke
Angustia en sus palabras… dolor… su herida se estaba sembrando también en mi cuerpo lentamente. No sabía como actuar, que hacer. Hinata no lloraba. No era una chica débil como ella pensaba, no… ella era hermosísima… bella…
-Todas las noches a partir de que supe que tenía me hice una ilusión, pronto estaría con él, ¿Qué más importaba?… sin embargo te conocí y…
Las palabras le fallaron y bajo su mirada por fin rendida. Respiraba agitadamente y el miedo de que le diera crisis se acentuó en mí.
-Cálmate.-dije fríamente. El miedo me paralizaba, me hacía parecer tan distante.
--Hinata
-Cálmate.
Esa palabra me hizo reaccionar y sentí vergüenza. Baje mi mirada lo más que pude y comencé a jugar con mis dedos nerviosamente… era una ilusión la que se había roto y dejado un lugar que dolía demasiado.
-Gomene…-dije yo sintiéndome estúpida. ¿a el que demonios le iba a interesar mi vida? ¡qué tonta era!-No quería molestar, con permiso… voy a ver al perro…
Salí corriendo sin mirar atrás…
--Sasuke
Se iba apresurada y yo me sentía como un idiota… "la has dañado dios de la amargura e insensibilidad…" me decía mi conciencia…
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Merezco reviews?? q dicen?? q tn muy bn un bso grax!!
