¡Hola a todos! Espero hayan pasado una linda semana, aquí traigo el capítulo 2 x3

~~Respuestas de reviews~~

yurikohato89: ¡Gracias por comentar! En este capi se sabrá un poco más de esta relación inesperada :3

Kaori Akabashi: Jsjakjsk, lo sé siento que el tiempo ha pasado muy rápido ;_; pero pronto tenía que llegar jeje, espero te guste este cap *3*

ElizabethJaeger: ¡Gracias por comentar! Me siento de la misma manera x3 espero te agrade este cap *-*

TheTranslator001: Ciertamente, mientras escribía me costó un poco adaptarme después de tanto tiempo, pero en este capi ya me acostumbré x3 en este capi no aparecerá su tío, pero pronto se sabrá más de él! espero te guste este capi x3

Kaori Komori: Gracias :3 espero también te guste mucho este cap x3

Daira Sakamaki: Me gusta saber diferentes puntos de vista *w*, ciertamente también pasó por mi cabeza un SubaruxCathleen, aun asi me alegra mucho que te haya gustado este fic y lo siguieras leyendo *w* espero siga así! x3

Elinash1: jskajks x3 me alegra que te haya gustado tanto como para derretir tu corazón (?) xD! jskajsk espero también te guste este cap *w*

Seshru: ¡Hola nuevamente! Extrañaba tus comentarios :3 espero no te pierdas nuevamente x3, me alegra que no hayas dejado de leerlo *w* me gustó saber tu diferente punto de vista, siempre lo tomo mucho en cuenta x3 ¡Espero disfrutes este cap!

Sin más que decir, disfruten el capítulo!


Capítulo 2

Te quiero

-flashback-

Una tarde, Cathleen se encontraba acostada en su cama, ya había regresado a la mansión Sakamaki. Veía su celular perdidamente, exactamente en el nombre de un contacto que tenía: Ruki Mukami. Ella tenía muchos sentimientos que no había dejado en claro con él y es que, aún no lo había comprendido hasta que lo dijo en voz alta al frente de Laito Sakamaki.

Quería hablar muchas cosas con Ruki, desde sus sentimientos hasta el recuerdo de su verdadero nombre, esto dejaba aún más en claro que realmente lo quería, lo quería y no pudo impedir tal hecho. Quería ver a Ruki.

¿Por qué le gustaba aquél vampiro? ¿Por qué era guapo? No, no era por eso. Ella ve en él misterios y soledad, un chico que no le gusta ser tratado amablemente, pero que podía ser amable con ella. Ella no puede evitar lo que siente aunque lo intente, ya era demasiado tarde, se había acercado demasiado.

¿Él realmente sentiría lo mismo por ella? Es decir, ¿cabe la posibilidad? Después de todo, él la trataba de una manera diferente. Y aunque al principio no era así, no podía evitar sentir curiosidad por el Vampiro.

Algo, algo simplemente la llevaba a eso, no podía explicarlo pero era así.

Decidida, Cathleen marcó el número de Ruki y lo llamó.

-¿Sí? – Al escuchar la voz de Ruki la chica tembló de nervios, su corazón latía a mil.

-Ruki-san – Respondió ella como pudo.

-Ah, eres tú, Haruka – Cathleen pudo sentir alegría en su voz, provocando que sus mejillas se coloraran.

-S-sí, quería hablar contigo.

-¿Pasó algo con los Sakamaki?

-Quisiera hablarlo contigo en persona ¿podemos vernos?

-Sí, está bien. Nos vemos en el parque, salgo para allá ahora mismo.

-De acuerdo – Ambos colgaron, ella al ya estar arreglada sólo tenía que salir de allí, Reiji le dio el permiso para irse, pero la obligó a que al menos uno de los Sakamaki los acompañara, ella eligió a Laito.

-¿Por qué me ha escogido a mí, Katty-chan~? – Le dijo sonriéndole el chico.

-Porque en este momento con el único que me siento cómoda en la mansión es contigo, Laito – Le admitió ella sorprendiendo al chico del sombrero.

-Que sorpresa nfufu~ Y pensar que yo era el que menos soportabas – Le dijo divertido.

-Siento que los demás no se lo han tomado muy bien, al menos en ti siento que lo aceptas, de algún modo – Explicó Cathleen.

-Tienes razón, pero sabes que no me voy a dar por vencido con respecto a lo que siento hacia ti, Cathleen – Le dijo seriamente, ella lo miró y se sonrojó un poco por lo dicho pero se mantuvo en silencio. Ambos se detuvieron al llegar a su destino, el parque – Hasta aquí llego yo, debes tener mucho de que hablar con tu personita especial~ – Cathleen lo miró sorprendida, después de todo ella no le había dicho que se reuniría con él.

-¿Cómo lo…?

-Sé lo que es ir a ver a la persona que quieres, ese hermoso rostro tuyo no me engañaba – El guiñó el ojo y se fue de allí.

Cathleen prosiguió por adentrarse al parque, encontrándose a Ruki sentado, observando a los niños jugar en el parque frente a él, la chica se le acercó y observó a los niños.

-Se ven felices – Mencionó ella sonriendo.

-Sí… – Respondió él algo frío, pero luego la miró con ternura, provocando mil sensaciones en la chica ¿cómo podía hacer eso con tan sólo mirarla? – ¿De qué querías hablar, Haruka?

Ella se sentó a su lado – Um, pues, muchas cosas. Pero principalmente quería decirte que recordé mi verdadero nombre – Ruki la miró con atención – Es Cathleen Nic Doyle.

-Cathleen Nic Doyle… – Repitió él con sorpresa – Eso quiere decir que no eres de aquí, es un apellido irlandés – Mencionó él captando la atención de la chica – Realmente traes muchos misterios y sorpresas, es muy curioso – Sonrió.

-Claramente no soy de aquí… no puedo recordar más nada – Dijo ella con tristeza – No he… tenido más sueños desde que he recordado mi nombre – Decir esas palabras era muy doloroso para ella. Ruki podía notarlo, sorprende. No sabía el por qué, nunca había notado tales sentimientos en una persona, pero ella… ella era diferente ¿cómo alguien podía hacerle sentir eso? Verla así le provocaba dolor ¿Qué podía hacer? Lo dudó durante varios segundos que para él fueron infinitos, él lo decidió y ya nadie pudo detenerlo, abrazó a la chica sin más dudas, ésta se sorprendió por su acción pero no podía negar que le hacía sentir mejor, lo miró a la cara y pudo notar que él miraba hacia otro lugar esquivando la mirada de la chica algo sonrojado.

-Pronto recuperarás tus recuerdos – Le dijo él dándole esperanzas a la chica.

-Ruki-san… – Susurró ella – ¿Por qué eres así conmigo? – Se atrevió a preguntar, ambos se separaron un poco y se miraron fijamente.

-Porque te quiero – Los ojos de Cathleen se abrieron como platos al escuchar eso, sus mejillas sonrojadas era inevitable de ver – Te quiero, Cathleen.

Lo había dicho, se le había confesado. Cathleen estaba muy sorprendida, cuando era ella la que se le declararía a él, terminó siendo al revés.

Se separaron y él miró hacia el suelo – Sé que es difícil de creer, pero lo que te digo es muy sincero, cuando llevas tanto rencor y frialdad dentro de ti, no es fácil identificar cuando algo así sientes, y al principio no quería admitirlo, pero así es. Cuando estoy contigo, siento una paz en mi interior que no puedo explicar – Él suspiró y cerró sus ojos, para luego abrirlos y dirigir su mirada nuevamente a la chica – Cathleen yo… – Él fue interrumpido por los labios de la chica que se posaron sobre los suyos, él chico estaba sorprendido, pero le correspondió a ése beso tierno que se habían dado, se separaron en poco tiempo y se miraron nuevamente.

-Yo también te quiero, Ruki-san – Le dijo ella muy feliz, su sonrisa no podía ser apartada de ella tan fácil en ése momento. Él chico le sonrió también, debía admitirlo, estaba feliz también.

-¡Que romántico! – Dijo una niña haciendo saltar a ambos.

-Puag, que asco jamás haré eso – Dijo otro niño quien había observado todo.

-Jejeje – Ambos rieron nerviosamente y se fueron de allí apenados.

Ahora ambos caminaban hacia la mansión Sakamaki tomados de la mano.

-¿Cómo estás con ellos? – Le preguntó Ruki.

-No muy bien, especialmente con Ayato – Le respondió algo triste – No sé si vuelva a ser el mismo de siempre.

-¿Sientes algo por él? – Se atrevió a preguntar sorprendiendo a la chica.

-¡No! – Lo negó enseguida – Sabes que te quiero a ti – Dijo sonrojada – Pero lo aprecio de cierto modo, al igual que a los demás. Ellos nunca me dejaron tirada en la calle, a pesar de ser ordenes de su padre, sé que aunque no lo haya ordenado no lo harían – Le admitió la chica sorprendiendo a Ruki.

-Vaya, al parecer si tienen sentimientos.

-Tú también los tienes – Le sonrió ella haciendo sonrojar un poco al pelinegro.

-fin flashback-

Haruka POV

-¿Cathleen? – Escuché la voz de Ruki la cual me terminó de levantar, abriendo mis ojos lentamente fui encontrándome con los suyos, él sonrió – Vaya, te has quedado dormida por mucho tiempo, sólo te dejé dormir porque sé que no has dormido bien en estos días, pero no hemos pasado casi tiempo juntos hoy que no tenemos clases.

-L-lo siento – Dije apenada levantándome de su cama. Así es, estaba en la mansión Mukami, específicamente en la habitación de Ruki. Al no tener clases hoy Reiji me otorgó el permiso de poder estar con Ruki – De verdad no quería arruinarlo, p-pero… Fui cayada con un beso que me sorprendió, duró apenas un segundo cuando él se separó.

-No te preocupes, necesitabas descansar – Me dijo sonriente, yo le sonreí también agradecida de que podía entenderlo.

-Soñé con el día en el que confesamos nuestros sentimientos – Le dije sin dejar mi sonrisa, el rostro de Ruki se puso algo colorada, reí un poco por su expresión.

Él se acercó a mí y me tiró a la cama, yo aún reía, me miró fijamente – No debiste burlarte, ahora te castigaré – Dijo sonriente.

-¿Ah, sí? – Lo miré desafiante ¿Cómo? – Antes de poder hablar más, él me cayó con un beso muy apasionado el cual correspondí gemí al sentir que mordió mi labio.

-Ru-Ruki – Le dije sonrojada, él lamió mi sangre que salía de mi labio herido haciéndome subir más la temperatura.

-¿Recuerdas cuando probé tu sangre por primera vez? – Me dijo terminando de lamer mi sangre.

-Tú no querías – Le dije burlona.

-Así es, y por tu culpa ahora debo controlarme por no beberla toda – Dijo llevando sus dedo hacia mis labios acariciándolos.

-Estabas muy mal, sólo eso podía recuperarte en ése momento – Me defendí – Lo hice por ti, pero no me molesta que lo hagas tú… Le admití avergonzada, él sonrió ante mis palabras – T-tú eres amable y no me duele – Desvié mi mirada con vergüenza.

Él empezó a acariciar mi cabello ¿Qué te parece si compensamos el tiempo que perdimos cuando estabas dormida? – Preguntó él dejándome confundida.

-¿Cómo? – Él se acercó a mí, quien yacía acostada sobre la cama dónde me hacía empujado.

-Sólo déjate llevar, pero si no quieres continuar no dudes en decirme – Me miró seriamente yo asentí con algo de pena. Él se acercó a mí y me besó de nuevo con mucha pasión, muchas cosas sentía en ese momento, y más cuando empezó a acariciar mi cuerpo al principio me sorprendió pero me gustaban sus caricias así que lo dejé continuar, sentí que debía hacer lo mismo así que levanté mis manos y empecé a acariciar su espalda.

A la mañana siguiente, me desperté por los rayos de sol que pegaban, pude ver el rostro de Ruki dormido muy pacíficamente, sonreí ante eso y le acaricié el rostro. Me sonrojé al notar que aún estábamos sin ropa. Me di vuelta avergonzada, escuché el quejido de Ruki al despertarse, lo observé de nuevo y este se estiraba.

-Buenos días – Me dijo él sonriendo y dándome un beso.

-Buenos días – Le dije sonrojada.

-¿Qué pasa? Pareces nerviosa – Me dijo él sin dejar su sonrisa sentándose en la cama.

-Para nada – Le dije sentándome también – Estoy muy feliz – Le dije sincera – Me da gusto que seas mi primera vez – Sonreí y vi cómo se sorprendió un poco.

-¿Cómo lo sabes si no tienes recuerdos? – Preguntó curioso.

-Es una corazonada – Le dije segura – A-Además ¿e-eso duele cuando es tu primera vez, no? – Le pregunté nerviosa.

El rio un poco por mis nervios seguramente – De acuerdo, te creeré – Dijo besando mi frente.

-Ruki yo…

-¿Qué sucede?

Mi corazón latía mucho con él a mi lado, era algo más fuerte lo que sentía hacia él estaba segura de eso.

-Te amo – Le dije mirándolo a los ojos con mucho sonrojo – Te amo, Ruki – Él se sorprendió por mi confesión, yo lo miraba sin ninguna duda en mi mirar.

-Yo también te amo – Respondió él con una sonrisa, ¿mi felicidad podría aumentar con Ruki a mi lado? Cuando pienso que no podía ser más, él siempre viene a traerme más felicidad.

Después de eso, nos duchamos juntos.

-Ruki ¿esa cicatriz de que es? – Pregunté al verla más claramente.

-¿Recuerdas que conocí a los demás en un orfanato? – Asentí – al intentar escapar de allí salí herido.

-Que horrible – Le dije colocando mi mano sobre su cicatriz.

-Ya no te apiades de mí ahora por algo que pasó hace mucho tiempo – Dijo con algo de fastidio – Mejor ven – Él se giró y me abrazó posesivo, feliz correspondí.

-HORAS MÁS TARDE, ESCUELA-

Normal POV

-Oye, Cathleen – Hikari llamó la atención de la pelinegro – Sí eres novia de Ruki, ¿por qué no vives con él en vez de los Sakamaki? – Preguntó ella de repente, haciendo enrojecer a la Cathleen.

-Porque son órdenes de Tougo-san – Respondió – Pero, no es problema, estoy bien – Dijo sonriendo.

Hikari suspiró – Si tú lo dices, te creo – Dijo retomando su sonrisa de nuevo – Cathleen, quiero que sepas que sea lo que sea estaré allí para ti.

Cathleen sonrió por tener una amiga tan encantadora como Hikari, se sentía feliz de tenerla – Gracias, Hikari. Tú también sabes que siempre estaré para ti.

-Oww~ esto es hermoso – Daryl llegó interrumpiendo, logrando sólo escuchar la última parte, abrazó a ambas chicas – Yo también estoy aquí para ustedes, y Yoru-kun también, ¿no? – Él miró al pelinegro quien vino después de él.

-Sí – Respondió él sin más.

-Ay que serio, ven y danos un abrazo – Se quejó Daryl jalando su brazo y atrayéndolo al grupo. Hikari y Cathleen reían por como actuaban los chicos.

Cathleen a pesar de haber perdido sus recuerdos, ella estaba agradecida, porque si no tal vez nunca hubiera conocido a tan estupendos amigos, a los Sakamaki ni a los Mukami, mucho menos a la persona a quien amaba, Ruki.

La pelinegro de ojos grises salió del salón ya que las clases habían culminado.

-Neko-chan – La voz de Kou fue oída por ella quien giró a verlo.

-Kou, ¿cómo estás? – Le preguntó.

-No muy bien, ya no he pasado tiempo con Neko-chan desde hace mucho~ – Dijo él algo triste, Cathleen lo miró extrañada, pero luego pensó en las palabras de Laito aquél día de confesiones.

¿Será que él…?

-¿Podemos hablar un rato? – Preguntó él.

-Está bien – Le sonrió ella como respuesta, aún faltaba un poco antes de irse en la limusina con los Sakamaki. Ambos se encontraban en el solitario pasillo.

-Neko-chan ¿Cómo vas con Ruki-kun?

-Bien, me siento feliz de estar con él – Respondió con sinceridad la chica.

-Ya veo… ¿lo amas? – Sus palabras sonaban cortantes.

-K-Kou… – Ella sonaba preocupada.

-¿Lo amas? – Insistió el rubio.

-Sí – Le respondió ella rápidamente con mucha sinceridad.

-¿Qué se siente amar? – Dijo él desviando su mirada hacia arriba.

Cathleen lo miró pensativa, pero respondió – Cuando lo sientes es algo difícil de explicar, pero te hace sentir realmente feliz y mucho más cuando la persona te corresponde, es algo muy cálido lo que sientes. Por lo menos eso me sucede a mí en este momento, quieres estar allí para esa persona en las buenas y en las malas.

-Ya veo… – La voz de Kou estaba algo apagada – Nee, Neko-chan… No, Cathleen-chan – Dijo serio, la chica lo veía atentamente, él la miró a los ojos – ¿Qué pasa si digo que te amo? – Ella lo miró sorprendida, sus ojos se abrieron como platos al escuchar eso ¿realmente era eso?

-Te diría que lo siento, pero no puedo corresponderte, sabes lo que siento por Ruki – Le dijo segura.

-Ya veo – Él sonrió y la tomó del mentón delicadamente – Por alguna razón me hace sentir feliz lo que siento por ti, pero tristeza al saber que tú no sientes eso por mí – Le dijo sin dejar su sonrisa – Pero, cuando haya alguna oportunidad no dudaré más – Él besó su mejilla y se fue de allí, dejando a Cathleen sorprendida, llevó su mano hasta su mejilla mientras pensaba en lo ocurrido.

¿Era cierto lo que había dicho Laito, todos los vampiros la querían?


Fin del capítulo 2! Espero haya sido de su agrado, en este capítulo quería que supieran como es que ellos dos se confesaron por fin... Creo que me ha salido muy romántico xD no sé, pero espero les haya gustado de verdad ;3; ¿Qué les pareció la confesión de Kou? x3 Y como siempre, pido un poco de paciencia para los acontecimientos que pasarán *3* pronto aparecerán más escenas de su tío y los demás...

¡Sin más que decir, nos leemos en el próximo capítulo!