¡Hola a todos! Espero estén muy bien queridos lectores :3 como siempre agradezco sus lindos comentarios que me animan mucho en este fic x3 espero como siempre también que les agrade este capítulo!
~~Respuestas de comentarios~~
yurikohato89: Que bueno que te haya gustado, espero este también sea de tu agrado :3!
TheTranslator001: Ow así es, todos le han agarrado cariño (a su modo, intento que sea lo más parecido y lento posible xD) eso es lo que quería lograr en Laito, me alegra que haya sido así :3! ¡Muchas gracias por comentar y espero te guste este cap!
ElizabethJaeger: ¡Gracias por comentar y me alegra que te gustara el cap! Espero este también te guste :3
Daira-Sakamaki: Yo también la amo *-* le he tomado mucho cariño x3 y me alegra que te agrade Cathleen :'3 también que te haya gustado el cap *w* ¡Espero disfrutes este capítulo también! :3
Kaori Komori: ¡Muchas gracias por comentar! Espero te guste este capítulo x3
Elinash1: haha suele pasar mucho la friend zone es incontrolable xD! ¡Espero te guste este cap!:3
ShelenyPrice: *u* ¡Me alegra mucho que hayas llegado hasta aquí! Espero sigas y no te decepcione en este fic :3
Sin más que decir, disfruten el capítulo~
Capítulo 4
Misterios
Normal POV
-En un lugar lejano-
Una terrible guerra asechaba aquél lugar que alguna vez tuvo paz por varios años, lo que era luz se tornaba oscuro debido al gran humo esparcido, muchos hogares se quemaban y muchas personas habían muerto, varios huían aun por sus vidas, niños lloraban por no encontrar a sus madres. En el castillo había una gran batalla por dos personas quienes estaban totalmente tapados por una armadura, una roja y otra azul. El de armadura azul atravesó con su espada al de armadura roja provocando que éste callera, quitó el yelmo de su cabeza logrando ver su rostro ya reconocido, cabello negro y ojos rojos.
–Aarón, eres patético – Dijo el de armadura azul – Pudiste ser mucho más que esto, pero lo dejaste todo por una idiotez.
–Nunca me arrepentí de la decisión que tomé, Septimus – Le dijo con dificultad pero sonriendo, algo que molesto a Septimus – Tengo que admitir… alguna vez dudé de ti, hermano, pero no quería creer que algo así llegaría a pasar – Admitió mientras su herida dolía y sangraba cada vez más.
–Yo te admiraba – Admitió Septimus mientras se quitaba su yelmo logrando ver así sus ojos amarillos y largo cabello negro – Pero desde que tomaste la decisión de ser niño bueno me decepcioné de ti – Le dijo mirándolo con seriedad – Decidí formar mi propio ejército así como lo hiciste antes, pero mucho mejor y con más poder – Dijo con una sonrisa victoriosa y orgullosa.
–Sabes que aun así no podrás derrotarla a ella – Le dijo él mientras tocía y salía sangre de su boca.
–Cierto, lo único bueno que hiciste al pasarte al otro bando, tu querida hija y mi sobrina – Sonrió mostrando sus enormes colmillos – Su poder será mío.
–Nunca lograrás hacerle daño – Aarón intentó levantarse pero el dolor era inmenso.
–¡Cállate! – Septimus clavó más su espada en su estómago hiriéndolo más.
–¡Papá! – Una voz fue oída mientras el sonido de vidrios rotos caía por el lugar, Septimus se giró para ver a quien esperaba.
–Cathleen, sobrina, bienvenida a casa – Le dijo él con una sonrisa.
Septimus POV
Abrí mis ojos de aquél sueño que ya había vivido antes, cuando mi querida sobrina había llegado por fin a mí para apoderarme de ella, de su majestuoso poder, objetivo que obviamente había fallado, por una interrupción que no pude prevenir al momento de mi ataque en el reino. Han pasado 8 semanas desde su escape, aunque ahora gobierne este lugar, necesito más poder. Poder que Cathleen Nic Doyle me otorgará. Pronto gobernaré, no solo este reino, no solo este mundo.
Me destiné a arreglarme para mi reunión con aquéllos únicos seres de mi lado que podían ser capaces de viajar hacia allá en su búsqueda, me ponía de los nervios tener solamente que confiarle tal trabajo importante a alguien más, pero yo no podía, mi hermano Aarón había logrado sellar mi poder para viajar a otros mundos.
No me arrepiento de haber traicionado a mi hermano, mi hermano mayor al cual admiré alguna vez, cuando estuvo a punto de gobernar este lugar mediante esplendidas guerras hasta qué, aquélla entrometida llegó a arruinar nuestros planes, Bianca.
Mi hermano mayor, Aarón tenía el máximo poder, el orbe con un poder ilimitado y muy poderoso, esa era nuestra victoria. Ningún ser podía llegar a nosotros, él era el supremo, todo aquél que intentó derrotarlo terminó muerto. Todos le temían, hasta yo, lo admito. Pero ahora es él quien deberá temerme.
Bianca llegó y de alguna forma sobrevivió a todo ataque de Aarón, intentó apoderarse del orbe, pero en esa situación y en mi presencia el orbe empezó a brillar extrañamente, nunca lo había visto en ese estado, había cerrado mis ojos con fuerza por tanta luz y cuando los abrí ni Aarón ni Bianca estaban, mucho menos el orbe.
Se habían ido, el orbe los llevó a otra dimensión, otro mundo, no supe de ellos por un buen tiempo, sólo sé… que al encontrarlos por fin, Aarón había cambiado, Bianca había cambiado, ambos ya no eran enemigos, eran aún más que simples "aliados", habían llegado con una cría, con Cathleen recién nacida. Mi furia en ese momento era indescriptible, la persona a quien más admiraba terminó defraudándome por repugnantes e inútiles sentimientos, pero en ese momento tuve un plan, hacer que confiara que estaba a su lado, mientras reunía a mis propias tropas para una nueva guerra, en todo ese tiempo ellos gobernaban. Y aun así, aun me preguntaba ¿Dónde había quedado el orbe? Nadie lo sabía.
Antes de irme hacia mi destino, decidí visitar el calabozo donde mi invitado recibiría mi diaria visita, lo vi ahí encerrado en aquélla prisión dónde no podría salir al menos que sea abierta por fuera por alguien como yo, estaba encadenado y muy agotado – Hermano, vine a darte tu visita diaria, debes sentirte solo – Le dije con una voz altanera.
–Cállate – Me respondió apenas pudiendo hablar, ciertamente no dejaría que muriera, no hasta que viera por última vez a su hija.
–No luces muy alegre – Dije con ironía – Yo que como buen hermano viene a visitarte – Mi comentario hizo que se alterara y viniera a mí como bestia depredadora, pero las cadenas impidieron que se acercara tanto – Ah, ah, ah – Negué con mi cabeza – Tus poderes no pueden ser utilizados en este lugar ¿lo recuerdas?
–Muere, maldito – Dijo mientras lo observaba rechinando sus dientes de rabia.
–¿Cómo puedes mandar a morir a tu hermano? – Le pregunté con sadismo.
–Desde hace un buen tiempo dejaste de ser mi hermano, aunque para comenzar nunca estuvimos mezclados por la misma sangre – Se detuvo un momento por lo débil que se sentía – ¿No es así? – Preguntó – Falso Rey de los Demonios – Vi como sus ojos rojos me miraban y su maldita sonrisa arrogante volvió a él.
–Quisiera matarte, pero primero quiero que veas por última vez a tu hija mientras me apodero de la última gota de ella, seré superior a toda cosa que se me presente – Sentencié largándome de allí.
Normal POV
En la escuela, Cathleen y Ruki charlaban en su rato libre de las clases en la azotea – ¿Entonces aquél Sakamaki te volvió a hablar? – Preguntó Ruki mientras la observaba.
–Sí – Respondió ella con una sonrisa, se notaba alegre, Ruki hizo una mueca un poco incomoda que ella notó – ¿Sucede algo? – Preguntó ella mirándolo preocupada.
–No es nada – Dijo desviando su mirada, ella infló sus cachetes un poco enojada – Sabes que sé cuándo mientes – Le dijo acercándose a él para que la mirara – ¿Es por Ayato? – Ruki se limitó a responder – ¿Estás celoso? – Aquélla pregunta provocó que Ruki se sorprendiera un poco pero no lo demostró ante ella.
–Sabes que cosas como los "celos" son imposibles de sentir por mí – Respondió él con seriedad en su voz.
–¿Y sentir algo por mí que no era también "imposible"? – Se atrevió a preguntar haciendo sobresaltar al pelinegro, Cathleen le sonrió victoriosa.
–Es diferente – Dijo con un algo de sonrojo en sus mejillas.
–¡Ahh, Ruki puedes ser tan frío y serio algunas veces! – Se quejó ella con un toque muy tierno para Ruki ya que podía ver sus mejillas algo rojas por el enojo y vergüenza a la vez, Cathleen lo abrazó – Eres malo – Le dijo en un puchero.
Ruki sonrió ante eso – Y tú eres tierna – Le susurró mientras llevaba su mano hacia su cabello acariciándolo provocando que Cathleen se aferrara más a él.
El momento fue interrumpido por el timbre de la escuela para volver a clases, provocando que ambos se separaran casi obligados.
–Bueno, es hora de ir a clases – Le dijo Cathleen a su novio quien suspiró con fastidio
– Sí – Le respondió sonriendo. Así ambos se fueron hacia su respectivo salón.
Cathleen POV
Caminaba por los pasillos después de separarme de Ruki ya que nuestras clases estaban en direcciones contrarias.
– ¡Aquí estás chibi! – La voz de la única persona quien me llamaba por ese apodo fue escuchada por mí quien giró a verlo.
– Yuma, ¿qué sucede? – Pregunté al fijarme que me buscaba-
– Ruki nos informó que ayer no te sentías bien – Mencionó él – Te he traído algo para eso – Él me mostró una cesta llena de frutas y vegetales – Con esto crecerás y te harás más fuerte – Dijo sonriendo.
– ¡Vaya, se ven muy bien cosechadas! – Le dije con los ojos brillosos.
–Así es, después de todo esto viene de mi jardín – Respondió orgulloso.
–Gracias por preocuparte por mí y ser tan detallista, Yuma – Le dije con una sonrisa muy agradecida,
–De nada, es lo más que puedo hacer por una chibi como tú, ten – Se acercó a mí con la cesta para así poder tomarla lo cual hice – Espero Ruki no se ponga celoso – Mencionó burlón haciéndome reír un poco.
–Quién sabe – Respondí.
– Bien, no te retraso más que llegarás tarde a tu clase – Me dijo él.
–Oh, es cierto, hasta luego Yuma – Me despedí para dirigirme hacia el salón. Por suerte había llegado justo a tiempo, el sensei entró segundos después de mí, nos ordenó a formarnos en grupo y me he colocado con Subaru.
– ¿Cathleen-chan y esa cesta? – Preguntó Daryl quien estaba a nuestro lado.
–Oh, Yuma me la ha regalado, dice que me harán más fuerte por cómo me sentí ayer – Le respondí.
–Vaya, sí que tienes muchos admiradores locos por ti – Me dijo Daryl provocando que me pusiera algo nerviosa.
–N-no digas ese tipo de cosas – Le dije desviando mi mirada.
– ¡Pero es la verdad! – Expresó un poco alto, el sensei lo miraba fijamente.
–Daryl-kun el sensei te ve – Le avisé.
–Sí, es mejor que nos dejes en paz – Habló Subaru impresionantemente, nunca le dirigía la palabra a los licántropos ya que los odiaba y no podía hacer que cambiara de opinión así de simple.
– ¡Subaru-kun me ha dirigido la palabra, que felicidad! – Dijo Daryl sorprendiéndome más.
–Murasaki, le voy a pedir que por favor deje al grupo de Ishida y Sakamaki hacer su trabajo solos, si quiere ayuda háblelo con su compañero – Le llamó la atención el sensei.
– Sí, sensei~ – Daryl siguió con su compañero dejándonos trabajar.
– ¿Qué fue eso? – Le pregunté a Subaru en un susurro.
– Estaba molestando – Respondió sin más él.
– No me refiero a eso, aunque molesten tú no les hablas, me dejas a mi encargarme – Subaru hizo una mueca de disgusto ante mis palabras.
– Sólo me hizo enojar más que otras veces – Dijo mientras apretaba sus dientes con enojo – Y no preguntes más, sigamos con este molesto trabajo – Dijo mientras seguía escribiendo, no me quedó de otra que seguirlo ya que podría hacerlo romper cualquier cosa si insistía en el tema.
Las clases concluyeron, Subaru se había adelantado a la limusina ya que me había tocado limpieza junto con Daryl.
–Subaru-kun actuó muy extraño hace un momento, ¿no lo crees? – Preguntó Daryl mientras barría.
– Así es – Respondí mientras borraba lo escrito en el pizarrón.
– Sé que sonará extraño, pero me siento feliz de que lo hiciera aunque fueron palabras "crueles" – Admitió él con una débil sonrisa provocando que lo mirara con curiosidad – Es que me recuerda un poco a Yoru-kun cuando lo conocí, un chico solitario a quien provocaba hablarle pero nadie lo hacía, hasta que un día mi curiosidad me ganó y le hablé.
– ¿Y qué pasó? – Pregunté con curiosidad.
– Prácticamente rechazó mi amistad a la primera, me quería lejos de él, decía que era una persona muy molesta, pero no me rendía y seguía insistiéndole, hasta que un día se acostumbró. Su manera de mirarme y expresarse cambió – Me contó Daryl con una sonrisa al recordar aquello.
– ¿Entonces Yoru-kun es como Subaru-kun? – Le pregunté.
–Jaja no, son diferentes sé que Subaru me odia por lo que soy, un licántropo – Aceptó, bajé mi mirada ante eso ya que lo había olvidado por unos segundos, seguí limpiando mientras tanto – Aunque creo que sé porque me habló de esa manera – Mencionó Daryl de la nada captando mi atención – Pero no te lo diré – Dijo él sacándome la lengua divertido.
–Eso es muy cruel – Le dije haciendo puchero.
– Jajajaja, eres muy tierna cuando haces eso – Dijo él sin dejar de reír.
–Tonto.
–Yoru-kun es tan lindo, podría decirse que me gusta – Admitió dejándome en shock.
– ¿P-Pero qué dices? – Pregunté sorprendida – ¿Te gustan los chicos?
–Jajaja, pero tú también me gustas – Dijo con una gran sonrisa.
– ¿Eh? – No supe que más decir, tampoco él dijo nada más, sólo siguió limpiando mientras tarareaba una canción. Mientras que yo concluí que sólo estaba bromeando.
Al terminar de limpiar salimos del salón encontrándome con Reiji quien me había estado esperando.
–Bueno Cathleen-chan, nos vemos mañana – Se despidió Daryl – Buenas noches, Reiji-kun – Él se fue de allí dejándonos solos.
– ¿Qué es eso que llevas en las manos? – Preguntó Reiji mirando la cesta de fruta y vegetales.
– Ah, Yuma me los ha regalado por lo de ayer que no me sentía bien – Le respondí.
– ¿Yuma? – Lo miré un poco confundida ante eso.
– Sí, Yuma Mukami ¿lo conoces, no? – Reiji llevó su mano a su barbilla pensativo.
– Yuma… ahora que lo pienso ese Mukami me recuerda a alguien – Susurró él un poco bajo pero lo suficiente como para ser oído por mí.
– ¿Reiji-san…? – Él dejó sus pensamientos y me observó.
– No es nada – Respondió – Vamos, la limusina ya ha esperado suficiente – Sin más que decir nos dirigimos hacia la mansión, preguntándome si lo que había dicho Reiji sería realmente de importancia.
-MANSIÓN SAKAMAKI, HABITACIÓN DE CATHLEEN-
–Por fin, necesito descansar me siento agotada – Dije mientras me quitaba el uniforme y quedaba en ropa interior, saqué mi piyama para ponérmela cuando me fijé que Kanato estaba allí – ¡Kyaa, K-Kanato-kun! – Grité tapándome con la piyama – ¿Q-qué haces aquí? N-no estoy presentable…
–Cathleen-san, no puedo dormir – Me dijo él con una voz adorablemente tranquila – ¿Puedo dormir contigo? – Preguntó sorprendiéndome un poco.
-K-Kanato-kun, n-no podemos – Le respondí algo temblorosa desviando mi mirada sintiéndome incomoda.
– ¿Por qué? – Su voz se notaba algo desilusionada – No debes sentir vergüenza, Teddy y yo ya te hemos visto así antes ¿recuerdas? – Dijo con una sonrisa, en tan solo 1 segundo estaba al frente de mí provocando que soltara mi piyama por la sorpresa, intenté recordarla de nuevo para taparme pero Kanato no me lo permitió – ¿Dormiremos juntos Cathleen-san? – Preguntó él nuevamente.
–Kanato-kun… no – Lo negué con valor – Tengo novio – Le recordé, sus ojos se notaban enojadas y me preparé para lo peor.
–Ese tipo… desde que ese tipo llegó a tu vida todo ha cambiado – Susurró el con rabia – ¡Tú me pertenecías hasta que él te arrebató de mí y de Teddy! – Temblé ante sus gritos cerrando mis ojos con fuerza – Ya no he probado más tu sangre ¿sabes lo difícil que es? No, no lo sabes. Sólo piensas en ti misma – Abrí mis ojos observando como lágrimas caían de sus ojos – Si mato a ese tipo, ¿volverás a ser mía y sólo mía?
–Kanato-kun, por favor no digas esas cosas, no lo hagas, no quieres hacerlo – Le imploré con algo de temor.
–Quiero y no quiero hacerlo ¿qué me sucede? – Preguntó él con voz temblorosa – Cathleen-san ¿por qué me haces sentir de esta manera? Sé que si hago lo que quiero no serás feliz y yo no quiero eso – Dijo él aún con lágrimas en los ojos – Pero quiero que sonrías sólo para mí, porque… porque…
–Kanato-kun… – Su voz era muy temblorosa, él abrazaba con mucha fuerza a su osito Teddy.
–Te quiero – Me dijo él mirándome a los ojos seriamente, abrí mis ojos como platos ante esa confesión inesperada, él me empujó hacia la cama haciendo caer a su oso de peluche Teddy y se colocó encima de mí con una pequeña sonrisa que parecía inocente – Esa es la respuesta a todo, ¿no? Te quiero y sólo para mí – Dijo con una sonrisa, yo estaba en shock, no podía moverme, cuando reaccioné me fijé que él se acercaba a mí lentamente con sus ojos cerrados.
–Kanato-kun, n-no… ¡Detente! – Grité fuertemente mientras intenté alegarme.
– ¿¡Qué sucede aquí!? – La puerta fue abierta por Ayato quien me había escuchado – K-Kanato… – Él miró la posición en la que estábamos más que recordé que estaba en ropa interior sintiéndome enormemente avergonzada, me tapé con mis manos sonrojándome.
– ¿Qué pasa? Escuche un grito de Katty-chan~ – Laito entró también a la habitación y observó la misma escena abriendo sus ojos como platos – Vaya, nuestro querido hermano se ha adelantado – Mencionó burlón.
– ¿Podrías dejar tus estúpidas bromas? Esto es serio – Le regañó Ayato – ¿Qué se supone estás haciendo, Kanato? – Le preguntó a su hermano quien los observó con enojo.
–Sólo reconozco y comprendo por fin lo que me sucede y lo que quiero – Dijo él mientras se separaba de mí pudiendo así levantarme y buscar mi piyama. Vi como Kanato tomaba a su Teddy y se iba de la habitación cuando Ayato y Laito lo detuvieron.
–Quiero una mejor explicación – Le exigió Ayato.
–Ayato-kun tiene razón, no podemos dejarte ir así como así cuando observamos tan comprometedora escena – Laito me vio con una sonrisa pervertida, rápidamente me coloqué mi piyama avergonzada.
– ¡Cállense, no me digan que hacer! – Les desobedeció Kanato – Ustedes también la desean, ¿no es así? Porque me culpan por hacer lo que por sus mentes pasa – Les dijo él con enojo, ambos se mantuvieron callados ¿eso qué significaría? – Me lo imaginé – Él sonrió y siguió su camino, pero antes se detuvo y me miró con una sonrisa – Cathleen-san lo que te confesé hoy es verdad – Dijo antes de desaparecer, dejándome con aquéllos dos vampiros.
– ¿Estás bien? – Preguntó Ayato – ¿No te hizo nada?
–Estoy bien – Respondí sin más.
–Katty-chan podemos quedarnos por si Kanato-kun viene de nuevo – Me ofreció Laito con una sonrisa.
–No, él no vendrá – Dije muy segura – Pueden irse, de verdad quiero descansar – Les dije con la mayor amabilidad posible.
–Oww, vale, vale Katty-chan, buenas noches – Se despidió Laito – Vámonos, Ayato-kun~
–Sí, buenas noches – Me dijo Ayato mirándome.
–Buenas noches – Dije con una pequeña sonrisa despreocupante.
-EN ALGÚN LUGAR LEJANO-
Normal POV
Edward suspiró agotado – Entonces, ¿eso es lo que haremos, no? – Preguntó él observando a Thomas quien cargaba unas navajas.
–Así es, nos desharemos de nuestro problema para conseguir nuestro objetivo, Cathleen – Respondió Thomas con seriedad, mientras guardaba las navajas.
– ¿Las brujas le colocaron el veneno mata vampiros y licántropos a esas navajas? – Preguntó Li.
–Así es, Septimus me ha encargado a mí este trabajo – Respondió Thomas refiriéndose a su jefe, el tío de Cathleen.
–Ja, esto será divertido – Mencionó Edward con una sonrisa.
–Hablando de "diversión" espero que esta vez no se te suba a la cabeza la pelea con ella, Li – Le dijo el de cabello marrón al peli negro observándolo.
–No hay problema, sé lo que hago – Dijo él desviando su mirada.
–Eso espero – Le dijo Thomas.
Edward tenía una expresión algo tensa, pero no fue notada, algo que él agradecía.
La puerta fue abierta y todos observaron a su jefe, Septimus.
–Ya es hora – Les dijo con una sonrisa.
–Sí, señor – Los tres se fueron de allí para irse hacia dónde se encontraba su objetivo, Cathleen.
Li fue el primero en caminar junto con Septimus, Edward iba más atrás.
–Thomas – Lo llamó el rubio, Thomas se detuvo y lo miró, se fijó en su expresión y ahí lo entendió.
–No le pasará nada, lo evitaremos – Le dijo él haciendo que Edward sonriera un poco.
–Así es – Respondió Edward.
–Inútiles, ¿qué esperan? – La voz de Septimus los hizo reaccionar y se fueron para dar comienzo a su misión.
¡Fin del capítulo! Kanato es un loquillo (?) Pero lo adoro ;w; Y ya se reveló el nombre de su "tío" :O creo que se ha descubierto mucho aquí :3 ¡Y para lo que falta por descubrir!
¡Espero les haya gustado este capítulo, nos leemos en el siguiente! :3
