¡Buenas a todos! :P me siento extraña publicando de noche un capítulo XD! Pero ahora es que vengo terminandolo :P ¡Espero estén muy bien y disfruten este capítulo el cual me gustó bastante!

~~Respuestas de reviews~~

yurikohato89: ¡Gracias! Lo sé, al escribirlo también me iba a dar algo D:

TheTranslator001: *o* me alegra que así fuera, espero este capítulo también te guste mucho :3 habrá mucha información.

Elinash1: ¡Que bueno que así te pareciera! Espero este también te guste ;)

Ailyn Sakamaki: jskajks ¡Por favor no me mates! Dx haré más largo el fic si algo así llega a suceder (?) xD jaja en este capítulo ya sabrás que pasará con Ruki D:

Daira-Sakamaki: Genial *3* eso es lo que buscaba, que fuera inesperado ~ Espero te guste mucho este capítulo también :3

¡Sin más que decir espero les guste!


Capítulo 7

Información

Normal POV

–¿¡Y qué demonios haremos!? – La voz de Ayato resonaban por los pasillos de la mansión Sakamaki.

–Ayato-kun mantén la calma– Intentó calmarlo su hermano Laito.

–¿¡Cómo quieres eso!? – Reclamó Ayato – Tenemos en nuestro hogar a un Mukami con sentencia de muerte y Cathleen aún no despierta ¿Cómo carajos le diremos que su novio morirá?

–No te apresures, idiota – Le dijo Subaru logrando que Ayato lo mirara sumamente enojado.

–Subaru tiene razón – Dijo calmadamente Kanato – No tenemos la certeza de que no haya una cura.

–Si tan solo nos hubiéramos dado cuenta antes… – Dijo Ayato un poco más calmado – Y ese "hombre" apareció de la nada después de tanto tiempo intentando contactarlo.

–Ese "hombre" es tu padre – Dijo Tougo mientras entraba a la sala de estar donde los hermanos estaban reunidos – Y lo más probable en vez de Ruki alguno de ustedes hubiera terminado sentenciado de muerte, y no me sorprendería que fueras el primero en caer, Ayato – el pelirrojo lo miró enojado, pero no podía defenderse al menos que quisiera terminar en un calabozo o algo parecido.

–Que fastidio, me voy de aquí – Ayato salió rápidamente de allí, siendo seguido por Subaru quien tampoco soportaba estar en la misma habitación que su padre.

–¿Vas a la habitación de ella? – Preguntó Subaru al ver que subía las escaleras.

–Sí, quiero saber si ya despertó – Respondió con calma, pero su rostro aun lucía algo enojado.

Cathleen POV

Desperté con desesperación, terror y con problemas en la respiración, aun mi cabeza dolía un poco, una que otra imagen se representaba en mi cabeza de lo que había pasado, pero lo único que me importaba en este momento era saber dónde estaba Ruki.

Sin detenerme a pensar el porqué estaba en mi habitación y quien me había traído salí de la cama con el objetivo de buscar a Ruki, al abrir la puerta me encontré con Ayato quien estaba a punto de abrir la puerta y Subaru atrás de él.

–A-Ayato… Subaru – Los nombré con sorpresa – N-no tengo tiempo, debo ir hacia Ruki – Intenté irme pero tanto Ayato como Subaru me detuvieron haciéndome entrar nuevamente en la habitación y cerrando la puerta – ¡Déjenme ir!

–Calmate – Pidió Subaru quien me impedía el paso.

–¿Cómo quieres que me calme? Ruki fue herido, dijeron que moriría – Dije entre lágrimas – Yo… necesito verlo – Apreté mis manos contra la camisa de Subaru desesperadamente.

–Déjenla ir a la habitación dónde está Ruki – Ordenó su padre quien había aparecido como si nada.

–Tougo-san… – Lo miré con sorpresa.

–Pero… – Subaru intentó hablar.

–¿Estás desobedeciéndome? – Su mirada de veía autoritaria, mucho más que la de Reiji.

Subaru hizo una mueca de molestia, pero no le quedo de otra que obedecer – Vamos – Dijo él abriendo la puerta y dirigiéndome hacia Ruki.

Al llegar a la habitación y abrir la puerta, estaban los 3 Mukami alrededor de Ruki quien estaba acostado aun inconsciente. Sin pensarlo dos veces me acerqué a él y toqué su rostro.

–Ruki… – Lo llamé con una voz adolorida, pero Ruki lo estaba aún más, su rostro mostraba que aguantaba mucho dolor interno, se movía mientras hacía sonidos de dolor, lo sentía caliente, tenía varias vendas en su pecho desnudo haciéndome notar que han intentado al menos detener la sangre que salía por las heridas que provocó la pelea anterior – ¿Por qué…? ¿Por qué tuvo que pasar esto? – Intentaba mantenerme fuerte por él, pero al verlo así no podía.

–Deberíamos dejarla a solas con él – Escuché a Tougo decir, los Mukami se levantaron y obedecieron, al igual que Subaru y Ayato se iban, Tougo me miró con una sonrisa y cerró la puerta.

Normal POV

Al ser el último en salir, se encontró con Reiji quien lo miraba con seriedad, Tougo sin embargo le sonrió.

–Puedes quitar esa falsa sonrisa de tu rostro, al igual que ese falso cuerpo – Se atrevió a decir Reiji.

–Aun no veo porque mostrar mi verdadera forma – Respondió su padre – Tampoco veo porque debas darme ordenes, después de todo yo soy tu padre ¿no? – Le dijo sin dejar su sonrisa, provocando que Reiji lo mirara con disgusto – Bien, si estás aquí es porque tienes algo que decirme – Dijo desviando su mirada.

–¿Existe alguna cura para Ruki Mukami? – Preguntó él sorprendiendo un poco a su padre.

–Vaya, no creía que llegaras a preocuparte por alguien como él – Dijo con ironía – Oh, claro… después de todo: ¿no quieres ver a la pequeña Cathleen sufrir, cierto? – Le preguntó mirándolo nuevamente a los ojos, observando la mueca de Reiji afirmándole que estaba en lo correcto – No, no existe cura alguna, sólo hay un lugar donde podríamos conseguirla y no podemos ir allí como ya lo sabrás – Le respondió Tougo.

–El mundo de los demonios – Acotó Reiji.

–Así es – Afirmó Tougo – Tendremos que dejar a Cathleen en sus últimos momentos con su amado – Sentenció para luego irse.

Reiji lo miró irse con seriedad mientras pensaba, con decisión se marchó empezando a caminar por los pasillos hasta encontrarse a Shu recostado de la pared, al llegar Reiji a una distancia considerable, Shu dejó de recostarse de la pared y lo miró.

–¿Vas a buscar una cura, verdad? – Le preguntó con interés.

–Sí – Respondió el pelinegro empezando a caminar hacia su laboratorio, Shu lo siguió sin decir nada más, Reiji no le negó el paso, sus diferencias y el odio de Reiji no podían interferir esta vez.

Cathleen POV

No sé cuánto tiempo habría pasado, no le prestaba atención, no podía siquiera mirar a Ruki bien, al verlo aguantar tanto dolor… era demasiado. Iba a morir, no habría una cura para esto, ellos muy bien lo dijeron. Lo peor de todo es que no podía despedirme de él.

–Todo esto es mi culpa – Susurré con dolor, sentí la puerta abrirse y sequé mis lágrimas observando quien había entrado, no era nadie más que el padre de los Sakamaki, Tougo.

–¿Cómo se encuentra? – Me preguntó cerrando la puerta.

–Cada vez peor, a veces susurra cosas y su rostro se ve más adolorido, su temperatura no baja – Respondí en voz baja.

–Ya veo – Dijo él mientras se acercaba a Ruki.

–¿Por qué no habías venido hasta ahora, Tougo-san? – Le pregunté aun en voz baja, pero fue lo suficiente como para que el oyera.

–No podía hasta estar seguro de que o quién eras tú, Cathleen – Lo miré con confusión – Te conozco y a la vez no lo hago – Mencionó confundiéndome más – Sé de dónde eres, quienes son tus padres, pero no sé en que situación se encuentren en este momento si tú aun estás aquí.

–No entiendo, si usted conoce a mis padres y sabe de dónde soy ¿Por qué no me lleva hacia allá? – Le pregunté con confusión.

–Porque no podemos ir allí, desde que tus padres llegaron a este mundo no podemos – Respondió tomando asiento.

–¿Este mundo? Tougo-san, cada vez me confunde más…

–No eres de este país, Cathleen, mucho menos de este mundo – Mis ojos se abrieron como platos al escuchar eso, no podía simplemente creerlo. Tougo dio un largo suspiro para luego continuar – Cathleen, lo que oirás ahora puede que no lo creas, o quizá después de todo lo que has pasado, lo hagas – Lo miré con confusión e interés ante eso – Pero encontrarás varias respuestas después de lo que te diré – Hizo una pequeña pausa – Tu padre es un demonio, no cualquier demonio es el verdadero Rey de los demonios. Tu madre es un Ángel el cual luchó contra él para acabar su tiranía en el mundo de los demonios, porque él tenía planeado también gobernar este mundo y quien sabe cuántos más con el gran poder que tenía – Tragué saliva ante esas palabras, aunque quisiera no creerlo, era cierto. Concordaba con lo que había soñado hace meses, por alguna razón tenía poderes y esa era mi respuesta, yo soy…

–Eres una híbrida, mitad Ángel y mitad Demonio – Sentenció.

–E-eso es… – No podía sacar más palabras de mi boca por la impresión que tenía.

–Hace mucho tiempo, tus padres llegaron a este mundo, en Irlanda para ser exactos, es la razón por la que tienes ese nombre – Empezó a contar – Pero, no tenían sus poderes sólo podían hipnotizar para poder sobrevivir aquí, no podían irse. Las razones es algo que no sé, pero desde que llegaron no podemos acceder al mundo de los Demonios como antes lo hacíamos – Hizo una pequeña pausa – En ese tiempo que pasaron en Irlanda, dos importantes clanes de licántropos se encontraban allí, al igual que yo. Conocí primero a tu madre, la cual desde el primer momento en que la vi pude sentir un gran poder en su interior, pero no tanto como para lograr vencerme. Después conocí a tu padre, quien al ser el Rey de los demonios me di cuenta del por qué mis hijos no nacieron con gran poder.

–¿Qué tienen que ver ellos? – Apenas logré preguntar.

–Ayato, Laito y Kanato son hijos de la supuesta hija del Rey de los demonios – Explicó él – Pero, tu padre el cual ahora se hace llamar "Aarón" no había tenido hijos, nunca. No sé quién ha sido el que se hizo pasar por el Rey de los demonios al tener esa hija – Él suspiro nuevamente, me intrigo realmente esa pequeña parte de historia que no sabía de los trillizos – En fin, tus padres pasaron 1 año entero en este mundo. Tiempo suficiente para que tu madre, Bianca y tu padre, Aarón dejaran sus diferencias imprevistamente y te tuvieran, pero a los días de tu nacimiento un gran poder se desató, y ustedes desaparecieron, no sé dónde habrán terminado, siempre pensé que habían muerto. El rostro de Bianca nunca pude olvidarlo, te pareces mucho a ella, tu mirada en especial – Dijo él mientras miraba la ventana perdidamente – Cuando te vi en aquél callejón pude ver a Bianca en ti, decidí llevarte hasta estar seguro de que eras su hija o algo que tuviera que ver con ella, pero como no tenías recuerdos ni de tu propio nombre no podía estar seguro, mientras intentaba buscar información decidí que vivirías con mis hijos esperando a que un día recuperaras tus recuerdos lo más pronto posible.

Yo escuchaba atentamente, no quería interrumpir ni un pedazo de toda la información que Tougo me estaba otorgando la cual era muy valiosa. Realmente no podía recordar nada, pero le creía, realmente lo hacía.

–Estaba tan pendiente de ti, que había olvidado mis ocupaciones, así que esa fue la razón por la que mandé a mis hijos a que se ocuparan, es la razón por la que viviste todo ese tiempo con los Mukami y lo que te llevó a que te enamoraras de este joven – Miré nuevamente a Ruki quien a pesar de casi no moverse ya, aún tenía su rostro mostrando dolor – Cathleen, tienes algo que atrae a cualquier ente sobrenatural, es difícil saber cuándo alguien así te quiere de verdad, tu aura hasta a mí me atrae – Dijo de repente con una sonrisa.

–¿Qué intenta decir con eso? – Le pregunté con confusión.

–Que eres encantadora – Dijo sin más – ¿Realmente crees que el joven Ruki te quiera? – Me preguntó imprevistamente.

–Sí, lo estoy – Le respondí seriamente.

–Ya veo – dijo con una sonrisa – Hay mucha juventud por delante, tanto mis hijos como el resto de los Mukami están preocupados por ti – Dijo provocando que mirara hacia el suelo.

–C-Cathlen… – La voz de Ruki provocó que me levantara y me acercara a él.

–Ruki… – Coloqué mis manos sobre la suya esperanzada. Él imprevistamente tomó las mías con fuerza, observé como su rostro se calmaba sacándome una sonrisa. Estaba luchando, realmente lo hacía.

–Eso responde mi pregunta – Escuché decir a Tougo.

–Debo buscar una cura, no sé dónde pero debo hacerlo – Dije con decisión.

–Quizá no debas ni empezar a buscar – Reiji apareció junto con Shu en la habitación.

–¿R-Reiji-san? ¿Shu-san? – Los nombré interrogante observando que Reiji cargaba en sus manos una poción – ¿Eso…es… lo que creo…?

–Una posible cura para Mukami, Ruki – Terminó de aclarar, mis ojos se iluminaron ante eso – Me acerqué a él con felicidad.

–Reiji-san… muchas gracias – Le dije con una sonrisa.

–No sólo fui yo – Suspiró agitado – El vago de Shu, también ayudó – Aclaró provocando que lo mirara con sorpresa, me acerqué a él quien estaba recostado de la pared.

–Gracias a ti también, Shu-san – Le sonreí también.

–Solo dale la poción – Dijo con un tono de voz menos fastidiado. Obedecí y me acerqué nuevamente de Ruki.

–Cathleen – Fui llamada por Reiji antes de poder darle la cura – Realmente no estamos seguros de que pueda pasar una vez se cure, es decir, algún efecto secundario así que puedes esperar cualquier cosa… – Explicó Reiji con seriedad. Tragué saliva algo insegura.

–Le queda poco tiempo, así que es mejor eso a no intentarlo – Mencionó Tougo.

Afirmé con mi cabeza y le di la medicina a Ruki, unos pequeños minutos pasaron para luego ver el resultado, su temperatura había bajado, y ya no se veía adolorido, él abrió sus ojos lentamente y me miró.

–Cathleen – Me llamó en un susurró.

–Oh, Ruki – Le dije con lágrimas en los ojos, me lancé a abrazarlo sin pensarlo dos veces.

Normal POV

Todos veían la escena, los Mukami entraron y sus ojos se iluminaron al ver a Ruki despierto y a Cathleen feliz, los demás Sakamaki habían entrado también mirando la escena con sorpresa pero con una sonrisa, su padre Tougo los miraba con impresión.

–Esto se pone cada vez más interesante – Susurró Tougo para él mismo.

-EN ALGÚN LUGAR LEJANO-

-¡No puede ser! – Septimus lucía muy enojado por la noticia que acababa de recibir, golpeó la pared ante eso agrietándola, su informador lucía muy atemorizado ante eso, después de todo le habían fallado nuevamente sus 3 subordinados y no solo eso, no habían siquiera logrado llegar nuevamente con él para matarlos, se habían quedado en dónde aún estaba Cathleen.

–Pudieron pasar tres cosas: Una, murieron. Dos, no lograron llegar a tiempo. Tres, huyeron de ti – Le dijo Aarón con una sonrisa – Mi hija no es cualquier reto, Septimus – Lo miró victorioso.

–¡Cállate! – Le ordenó gritando – Ya verás Aarón, sufrirás, sufrirás como nunca cuando la tenga – Le dijo apretando sus dientes de la rabia.

–Te ves más decidido que cuando dijiste que eras el Rey de los demonios y tuviste una hija, ¿cómo se llamaba? ¿Cordelia? La que luego abandonaste.

–¡Tch, no metas a Cordelia en esto! – Le dijo enfadado.

–Me pregunto si mi hija la habrá conocido, el tiempo que estuve en ese mundo solo la logre ver una vez, y quería conquistarme – Dijo suspirando – Al no ser mi verdadero hermano no soy su tío, pero me repugno. Supe que era tu hija porque su olor era igual al tuyo, ahora que lo pienso, es igual que tú. Nunca logrando obtener lo que quieren, el poder supremo.

–¡Qué te calles, maldición! – Nuevamente golpeó la pared agrietándola más.

–S-Señor… – Fue llamado por su informador.

–¿¡Qué!? – Le dijo con enojo.

–Destruirá la pared si la golpea así…

–¿Ah, sí? Entonces debería romper otra cosa – Dijo acercándose a él con una sonrisa, su informador empezaba a irse hacia atrás.

–¡No por favor, señor Septimus!

–Cállate – De una sola movida con sus garras cortó su cabeza. Aarón miró la escena sin sorpresa alguna – Ya verás, ella recuperará sus recuerdos y sin pensarlo volverá aquí, en ese momento será mía – Dijo con decisión.

-MANSIÓN SAKAMAKI-

–Al parecer la poción de Reiji si funcionó – Le dijo Ayato a su hermano Laito.

–Así es – Dijo para después suspirar.

–No puedo creer que deseaba que no muriera, cuando antes lo quería muerto – Mencionó Ayato cruzando sus brazos.

–Es porque no querías ver a nuestra querida Katty-chan sufrir – Dijo con una sonrisa – También paso por mi mente: "un obstáculo menos, pero la chica que amo sufriendo" – Suspiró nuevamente para luego sonreír – Katty-chan es tan encantadora, ¿cómo pudo lograr que sintiera esto? Siempre he dicho que el amor es placer, pero estoy sufriendo – Dijo sin dejar su sonrisa de un lado.

–Sí, que mierda – Dijo Ayato riéndose ante eso.

En otro lugar, exactamente dónde estaban las muñecas de cera Kanato se encontraba cantando aquélla nostálgica canción, la cual se escuchaba por todo el salón, luego se detuvo y abrazó más a su oso Teddy.

–Qué bueno que Cathleen-san se encuentre bien ¿verdad, Teddy? – Dijo en un susurro mientras fijaba la mirada en su oso.

En la sala de estar se encontraba Shu dormido en el sofá, Reiji entró en silencio hacia allí, pero Shu lo había sentido abriendo sus ojos para mirarlo con su cara llena de seriedad.

–Después de esto, no volveremos a unirnos más – Le dijo Reiji.

–Lo sé – Respondió Shu con la misma seriedad.

Mientras tanto, Tougo estaba en su oficina abandonada ya que casi no venía a esta mansión, arreglaba un poco sus libros mientras pensaba en todo lo ocurrido hasta ahora.

–Cathleen-chan es una chica realmente interesante repleta de misterios – Susurró con una sonrisa – Me pregunto: ¿Qué verdades descubriremos a partir de ahora? – Se preguntó mientras veía la por la ventana aquellas nubes que tapaban la luna.


¡Fin del capítulo! :) Yuujo, Ruki está a salvo *3* ¿Qué les pareció la información que otorgo Papamaki? :3

Bueno, espero sus comentarios x3 ¡nos leemos en el siguiente capítulo!