Yay~ estoy feliz porque hoy tuve tiempo de escribir x3 jskasjk ¡Espero todos estén muy bien y con ánimo de seguir leyendo de este amado fic! *w* Como siempre estoy realmente agradecida por todos lo comentarios que me han dejado, a los que siguen leyendo este fic y han aguantado mis maldades y suspensos :P! Mientras más avanzo menos quiero desprenderme de este fic TwT
~~respuestas de reviews~~
Elinash1: ¡Gracias por comentar! no revientes a Ruki el pobre no tiene la culpa D: xDD! Espero te guste este capítulo :'3
TheTranslator001: Sí, muchas más sorpresas están en este capítulo! :3 Muchas gracias por comentar y espero también te guste este cap!
Ailyn Sakamaki: T.T no te preocupes, a pesar de lo que sucederá es por el bien de la información que se proporcionará D: me alegro que este sea tu fic favorito *w* espero siga siendo así~ x3
Ai Buff: Lo sé, soy cruel xD ¡Pero hago todo lo posible por continuar cada semana! :') Espero te guste este cap!
Capítulo 9
Ayuda imprevista
Normal POV
– ¿Tougo-san? – Lo nombró sorprendida al mismo tiempo que se despegaba de los brazos de Ruki – ¿Qué hace aquí? – Lo miró interrogante.
–¡Rápido! – Tougo dijo con rapidez y desespero en que ella obedeciera, pero no captaba la situación por completo, hasta qué lo sintió, unos brazos apoderándose de ella por atrás ella sorprendida volteó y observó a Ruki con una expresión despiadada hacia Tougo, la chica tembló ante eso sin darse cuenta. El chico se veía con actitud de hacer su próximo acto, pero Tougo se lo impidió rápidamente noqueándolo y sacando a Cathleen de sus brazos, Ruki termino en el suelo por la muy visible diferencia de fuerza.
–¡Suélteme! – Pidió Cathleen intentando salir de los brazos del vampiro pero éste se lo impidió.
–Debí haber pensado antes que eras tú el de los ataques, Ruki – La chica paró de insistir en salir de sus brazos sorprendiéndose ante lo que había dicho, sin poder creerlo aún.
Él se levantó mientras lo miraba con una sonrisa – Después de todo el Rey vampiro no es tan inteligente – Dijo intentando molestar a Tougo, pero fue un intento fallido ya que éste lo miraba con seriedad.
–¿De qué hablan? ¿Ruki? ¿Tougo-san? – la chica quien era aprisionada por los brazos de Tougo aun no podía o no quería captar la situación.
–Él es quien ha provocado los ataques anteriores, la cura de Reiji provocó algo extraño en su sistema vampírico – Tougo le explicó de manera resumida a la chica, la cual lo miraba con temor ante esas palabras, simplemente no quería creerlo.
–N-no es cierto, ¿verdad Ruki? – Ella lo miró con esperanza de que así fuese.
–Por supuesto que no he sido yo – Negó el pelinegro enseguida.
–Obviamente negará todo – Habló Tougo antes que Cathleen lo hiciera – Y por eso hay que atraparlo, será el culpable hasta que se pruebe lo contrario – Tougo dejó a Cathleen o más bien la tiró al piso para que no interrumpiera su movimiento rápido en capturar a Ruki, quien voló escapando de él, Tougo lo imitó y voló hacia él.
–¡Deténgase Tougo-san! – Imploraba varias veces Cathleen desde arriba.
Mientras tanto, con aquéllos dos vampiros, Ruki había aumentado considerablemente su fuerza. Aun así no podía compararse con el Rey de los Vampiros. Había una lucha entre ellos en el cual Ruki estaba casi agotado.
–¿Eso es todo lo que tiene el Rey vampiro? – Preguntó Ruki algo burlón. Tougo no respondía a cosas infantiles como esas, sólo seguía con su misión. Ruki iba a continuar sin vacilar, pero algo imprevisto pasó, un vampiro del cual no había calculado su llegada, lo había noqueado dejándolo inconsciente y en los brazos del atacante.
–Bien hecho, Shu – Dijo su padre al rubio quien había escuchado toda la conversación, dónde obviamente el único en darse cuenta de ello fue Tougo.
Ambos empezaron a marchar junto con Ruki a quien sabe dónde, Cathleen rápidamente empezó a bajar las escaleras intentando seguirlos, pero algo la interrumpió o más bien, alguien.
–¡Reiji-san por favor déjame ir! – Imploró Cathleen intentando quitar al pelinegro de su camino, el cual obviamente no se lo otorgó.
–No irás a ninguna parte hasta que te controles y analices mejor la situación – Respondió Reiji con calma y autoridad.
–¡Lo único que debo entender es que Ruki ha sido capturado por algo que no ha hecho! – Exclamó Cathleen con defensoría.
–Eso es justamente lo que no entiendes, Cathleen – Reiji sostuvo el mentón de la chica haciendo que lo mirara fijamente – Ruki pudo tener un efecto secundario por la cura que le di. Ciertamente, aun no se ha comprobado si es así en realidad, pero hasta no tener otro culpable que demuestre lo contrario no estará libre de ésta situación – Explicó Reiji aclarando la mente de la chica, quien se rindió y empezaron a salir sin poder aguantarlo más, lágrimas de sus ojos. Reiji sostuvo sus hombros para darle apoyo de alguna manera.
-En otro lugar-
Tougo trajo a Ruki a una especie de calabozo en la mansión Sakamaki, le colocó unas cadenas para que no escapara.
–Así no saldrá, todo el poder que tomó se irá yendo por la deshidratación, este calabozo es especial para ello – Dijo Tougo mientras terminaba de encadenarlo. Shu estaba detrás de él viendo la situación con seriedad. Tougo se volteó y lo miro con una sonrisa – Tú y tu hermano han estado trabajando juntos últimamente ¿será por esa chica? – Su hijo mayor mostró una mueca de molestia ante el entrometimiento de su padre quien no necesitaba de una respuesta ante su pregunta vacilante.
Mientras tanto, Cathleen junto con los demás vampiros y acompañados de los licántropos habían llegado de la escuela, obviamente temprano por la situación que se había presentado.
Hikari obviamente no iba a dejar a su amiga Cathleen sola en una situación en dónde necesitaba mucho apoyo, más que todo también debía protegerla junto con Yoruishi y Daryl.
–Han llegado – Tougo apareció en la sala de estar dónde estaban todos, lo miraron algunos con sorpresa, otros con seriedad. Shu estaba detrás de él, Cathleen no pudo evitar expresar una mueca algo enojada.
–¿Dónde está Ruki? – Preguntó directo al grano.
–Lo he dejado en el calabozo – Respondió Tougo para la sorpresa de todos, especialmente para Shu quien no esperaba que le dijera a la chica quien obviamente iría a verlo. Ella sin más que decir, empezó a caminar hacia el calabozo.
–¡Espera Cathleen! – Le dijo Hikari, pero obviamente la pelinegro de ojos grises no le hizo caso, esta fue detenida por Shu quien la tomó del brazo, esta se sorprendió pero lo miró con reto.
–Suéltame – Le ordenó Cathleen.
–No irás allí – Le dijo sin más, sin soltarla.
–¿Y qué quieres que haga? ¿Qué espere aquí sin hacer nada? ¿Hasta que aparezca el culpable que obviamente no vendrá a declarar? – Le dijo a Shu dando la cara con enojo.
–¡Maldita sea Cathleen entiende! – Shu la soltó y la tomó de los hombros mirándola de frente, obviamente se había alterado. Todos a excepción de Tougo, Reiji, Kanato, Subaru y Yoruishi veían la situación con sorpresa – Puedes estar en peligro, deja la maldita terquedad – Eso fue respondido por una cachetada que ni Cathleen había previsto ya que lo había hecho casi sin conciencia alguna, fue tan fuerte que la cara de Shu quedó viendo hacia el lado contrario de la cachetada.
–¡Deja de intentar darme órdenes! – Exclamó Cathleen en voz alta yéndose de allí dejando a Shu aun sin voltearse a verla, quizá sorprendido pero no lo demostraba.
–Cathleen… – Hikari vio cómo se iba con algo de tristeza.
–De verdad que es muy terca – Mencionó Ayato.
–Mira quien habla… – Dijo Subaru casi en un susurro.
–Cállate – Le respondió Ayato con enojo.
–Debo irme, cuiden de la chica mientras tanto, regresaré lo más pronto posible – Dijo mientras se iba Tougo.
-En el calabozo-
–¡Ruki! – Cathleen exclamó su nombre al abrir la puerta y dirigiéndose hacia él, le dio dolor ver cómo estaba encadenado él al escuchar como lo nombró dirigió su mirada hacia ella.
–Cathleen… – La nombró él con una voz apagada, ella lo abrazó para su sorpresa.
–Te sacaré de aquí – Le prometió a su novio quien empezó a delirar escuchando el sonido del corazón de la chica, como bombeaba deliciosa sangre, como iban por sus venas, como la deseaba...
Cathleen rápidamente fue apartada de Ruki por Ayato quien la sostuvo – Realmente eres una terca, este calabozo lo está deshidratando y puede atacarte en cualquier momento sin importar quien sea – Le dijo el pelirrojo con enojo, Cathleen miró a Ruki quien tenía una expresión que ella misma no conocía, una que deseaba chupar toda su sangre.
–Ruki… – Lo nombró con tristeza.
–Cathleen, por favor – Ella escuchó a Hikari quien había llegado, la miró y ella traía una expresión preocupada – Al menos espera, no dejarán que Ruki muera – Ella la convenció y se alejó de los brazos de Ayato quien la sostenían y salió del calabozo, no sin antes mirar a Ruki por última vez, Ayato salió y cerró la puerta.
Se sentaron en el suelo ya que no había asientos para estar más cómodos, Cathleen miraba hacia el suelo con tristeza, Ayato y Hikari quienes estaban en cada lado de ella no sabían cómo animarla realmente. Había pasado mucho tiempo pero no se movían de allí.
–¿Ustedes si creen que lo haya hecho? – Preguntó Cathleen para sorpresa de ambos quienes se miraron con duda.
–No lo sé – Respondió Hikari – Esperemos que no…
–¡No lo hizo, sé que no! – Exclamó Cathleen con certeza.
–Cathleen, deja que nuestro padre resuelva esto, no podemos simplemente oponernos y dejarlo ir – Le dijo Ayato, ésta lo miró con sorpresa y a la vez tranquila.
–Ayato…
–Al menos puedes sacar algo inteligente de vez en cuando – Tougo quien había llegado habló haciendo que los tres se levantaran. Iban hacia él pero vieron algo que los sorprendió aún más, Thomas y Edward estaban detrás de él mirándolos con seriedad.
–¿Qué es esto? ¿Por qué has traído al enemigo aquí? – Preguntó Ayato con enojo.
–No son exactamente el "enemigo" – Mencionó Tougo dejando confundidos a todos – Y nos traen información acerca de Ruki.
–¿Qué información? – Preguntó Cathleen.
–Ese vampiro es quien ha hecho esos ataques – Habló Edward haciendo que Cathleen abriera sus ojos como platos.
–¿Cómo lo sabes? ¡No es cierto! – Lo negó todo Cathleen con algo de nervios.
–Fuimos testigos de ello – Dijo Thomas con seriedad.
Cathleen no podía creerlo, pero ya era un hecho, una realidad. Casi cae al suelo sino es por Hikari y Ayato quienes la sostuvieron, sus ojos se veían perdidos, temblaba ante la situación, Tougo tenía razón, siempre la tuvo y ella fue terca al no aceptarlo.
–¿Qué es esto? – Preguntó Kou quien había llegado junto con Yuma y Azusa, estos no habían sido avisados del estado de Ruki quien al no aparecer más en la escuela, y al ver que no estaban los demás por lógica llegaron allí como conclusión sacada por ellos. Miraron a Cathleen en ese estado desesperándolos más por la situación.
–¿Qué le pasó? – Preguntó Yuma – ¡Respondan! – Dijo alterado.
–Su hermano mayor Ruki es quien provocó los ataques anteriores aparecidos y no aparecidos en el periódico y noticias – Explicó rápidamente Tougo, ellos tampoco podían creerlo a la primera obviamente.
–¿¡Qué pruebas tienen!? – Preguntó Yuma gritando.
–Estos testigos pueden responderte – Dijo señalando a Thomas y Edward quienes estaban detrás de él.
–Es cierto, lo vimos hacerlo – Respondió Edward.
–¿¡Y cómo podemos creer en el enemigo!? – Exclamó Kou mirándolos con desprecio.
–Como mencioné antes, no son exactamente el "enemigo" – Repitió Tougo provocando muecas de desagrados en los Mukami. Si bien podían patear a esos tipos pero no podían contradecir las palabras de Tougo así como así.
–¿Dónde está Ruki? – Preguntó Azusa.
–Así es, queremos verlo – insistió Kou.
–Allí dentro – Tougo señaló la prisión donde estaba Ruki, todos lo miraron desde la ventanilla de la puerta con dolor y preocupación, encadenado sin poder moverse.
–No podemos dejarlo allí, morirá – Dijo Kou.
–Obviamente no lo dejaremos morir, pasará tiempo pero puede que el efecto se vaya por si solo – Dijo Reiji quien había entrado – O puede que no.
–Como Reiji dijo, no lo dejaremos morir, le daremos cierta porción de sangre para que no muera – Dijo Tougo.
–¡Si serán…! – Yuma habló con desafío.
–Yuma… tenemos que aceptarlo y obedecer lo que ha dicho Tougo-san – Habló Cathleen sorprendiendo a todos.
–¿¡Pero qué dices, chibi!? ¡Acaso no has visto como tienen a Ruki…!
–¡Claro que lo he visto! – Interrumpió Cathleen en un grito – Lo vi y me dolió – Dijo más calmada, sin decir más los Mukami entendieron.
–¿Cómo sabemos que es cierto que no lo dejaran morir? – Preguntó Kou a Tougo.
–¿Alguna vez les he mentido? – Tougo sonrió, Kou hizo frunció el ceño y su ojo derecho se volvió de color rojo, luego desvió su mirada observando a Cathleen quien aun con la tristeza que tenía se veía decidida, el rubio se calmó.
–Aun así nuestra presencia estará aquí a menudo por tenerlo aquí, no se les olvide, no abandonaremos a nuestro hermano – Dijo Kou con decisión – Vamos, chicos – Él empezó a caminar con Azusa detrás de él, Yuma quien fue el más tardío en aceptar la realidad lo siguió a paso lento, pasando por al lado de Reiji quien lo miraba.
–Nos vemos, Edgar – Susurró éste siendo oído solo por Yuma.
–¿Cómo me has llamado? ¿Por qué…? – Preguntó mirándolo con confusión.
–¡Yuma, apresúrate! – El peli marrón al fijarse que Reiji no le respondería se fue de allí confundido.
Cathleen POV
Pasó el tiempo y yo me encontraba adentro acompañando un poco a Ruki, quizá sea masoquismo porque me dolía verlo en ese estado, pero no podía simplemente dejarlo solo.
–¿Por qué aun sigues aquí? – Preguntó Ruki en voz baja.
–¿Por qué te dejaría solo? – Regresé la pregunta– Después de todo lo que hemos pasado, sabes que no lo haría. Soy terca. No sé qué hacer además de acompañarte.
–Podemos escapar – Me dijo Ruki sorprendiendo a la chica.
–¿Cómo? – Pregunté curiosa.
–Dame de beber tu sangre – Dijo provocando que sobresaltara un poco – Tu sangre tiene el poder para darme fuerza y romper estas cadenas, después de todo tienes sangre de demonio y Ángel – Era cierto, yo soy una híbrida, me lo había dicho Tougo, todos estaban informados de dónde provenía mi sangre.
–Ruki… – Miré esos ojos adoloridos pero los veía sinceros, realmente podríamos hacerlo, podíamos escapar juntos de este lugar, empecé a acercarme a él viendo mi brazo el cual él podía morder rápidamente y deshacer esas cadenas, luego lo miré a él, la persona que amaba. Acerqué mi brazo para que mordiera y así poder irnos de aquí juntos.
–¡Detente! – Así como dijo, me detuvo rápidamente echándome para atrás antes de que Ruki lograra su cometido, Ruki cambió su rostro a una realmente despiadada.
–¡Maldito Sakamaki déjame salir de aquí! –Le dijo Ruki a quien me había impedido darle de mi sangre, miré a Ayato quien me tenía entre sus brazos.
–¡Es obvio que no te dejaré! En este momento eres capaz de matar a Cathleen e irte – Le dijo Ayato.
Ruki rio provocándome temor – Obviamente lo haría y así tendría el poder suficiente para matarlos a todos – Esto no podía estar pasando, simplemente no podía, ése no era Ruki.
–¡Ruki detente! ¡Tú no quieres hacerlo! – Intente acercarme pero Ayato me lo impedía. Por un momento el empezó a quejarse de dolor y volvió a su mirada de siempre.
–Cathleen, aléjate de mí – Fueron las palabras dolorosas que me dijo – No vuelvas a venir aquí – Dijo totalmente consiente.
–¡No, no lo haré, no te dejaré sólo! – Fue lo que le dije mientras más lágrimas salían de mis ojos.
–Cathleen, se acabó, no quiero hacerte daño, por favor vete – Ruki seguía insistiendo pero yo no quería, no lo haría.
–¡Que no!
–¡Cathleen entiende! – Exclamó él dejándome muda – ¡Lo nuestro se acabó, vete, no vuelvas, no me verás más de esta manera, no lo deseo, mi conciencia puede acabarse en cualquier momento y volverte a incitar a que me des tu sangre! – Yo quería seguir luchando por eso, quería hacerlo, pero de alguna manera él tenía razón. No sabíamos cómo y cuándo se podía curar y volver a ser él mismo por siempre.
–Esa no es cuestión para separarnos – Intente no rendirme.
–¿Y si digo que no quiero volverte a ver? – Una puñalada en mi corazón sentí al escuchar esas palabras, miré su seriedad – Vete.
No fui yo quien se movió, fue Ayato quien me movió de allí y me hizo salir de esa prisión cerrándola nuevamente.
No sabía ni que pensar ¿era esto lo correcto?
–Cathleen – Mis pensamientos fueron interrumpidos por Ayato – Tienes que resistir, mantente de pie, Reiji encontrará una cura…
–No más Ayato, me siento destrozada ¿lo entiendes? Quiero estar sola – Le dije con frialdad y tristeza, necesitaba tiempo para pensar y comprender, intenté alejarme pero él me lo impidió atrayéndome hacia él y abrazándome.
Normal POV
Su mirada se veía perdida, Ayato la abrazaba con necesidad – No te dejaré sola, ¿lo entiendes? – Desafió Ayato las palabras de la chica.
–¿Por qué…? – Preguntó con voz quebradiza empezando a apretar su camisa con su manos – ¿Por qué no me dejas sola…?
–Te deje el tiempo suficiente sola como para hacerlo de nuevo – Le dijo sorprendiendo a la chica.
–Nosotros tampoco te dejaremos sola – Ambos se voltearon observando a Thomas y Edward.
–¿Por qué están aquí? Han intentado secuestrar a Cathleen varias veces ¿Y ahora nos vienen con esto? – Les dijo Ayato con una cara enojada.
–Nosotros no somos su enemigo, quizá Li lo era – Dijo Edward – pero, nosotros en realidad somos…
–Tus guardianes – Dijeron ambos al mismo tiempo sorprendiendo a Cathleen y Ayato.
¡Fin del capítulo! Perdóname Ruki, te prometo que te curaré pronto TwT hazlo por el bien de la información que proporcionará el fic para hacerlo más largo por algo te pago DX okno xD
¡Espero les haya gustado el capítulo! Nuevamente dejé el suspenso ¿qué les pareció la nueva sorpresa? Hasta a mí me pareció inesperado porque hace pocos capítulos lo pensé :P Por lo que hubo cambio de planes jejeje
¡Cómo siempre, nos leemos en el siguiente capítulo!
