¡hola a todos! Espero estén muy bien y hayan pasado una linda semana, aquí por fin les traigo el capítulo 10 :'3

Como siempre agradezco a todas las personas que han llegado hasta aquí leyendo de mi fic *w*

~~Respuestas de reviews~~

Elinash1: ¡Que bueno que te haya gustado! Espero también disfrutes este capítulo :3!

Ai Buff: Me alegra que te haya gustado así como los cambios de planes jeje, ¡espero este capítulo también te guste mucho!

Yuri Mukami: Kyaa, cuanto sentimiento me hace sentir mucha emoción tu comentario :'3 muchas gracias! espero te guste mucho este cap y la información que contrae :3

¡Sin más que decir, disfruten el capítulo!


Capítulo 10

Respuestas

–¿Mis… guardianes? Pe-pero… – Intentó procesar lo que decían aquellos dos chicos, pero era algo que nunca vio venir.

–¿¡De qué están hablando ustedes!? ¿Acaso es algún tipo de persuasión? – Les preguntó Ayato de mala gana con ojos rabiosos.

–No, no es nada de eso – Thomas lo negó con su cabeza y dirigió su mirada a Cathleen – Señorita Cathleen, debe creernos.

–¿Cómo podría creerles después de cómo casi matan a Ruki? ¿Después de intentar secuestrarme de una manera tan violenta? ¿Cómo se supone podría creer algo como eso? – Cathleen en definitiva no podría creerles.

–¡Porque haríamos lo que fuera por traerte de regreso! – Exclamó Edward sorprendiendo a ambos chicos. Thomas dio un paso adelante para poder tomar la palabra.

–Estábamos al tanto de que había perdido su memoria – Aclaró el chico mientras soltaba un gran suspiro – Es cierto que nuestra manera siempre fue la equivocada, unirnos al lado enemigo como único método para llegar aquí y traerla de regreso, también es cierto que atacamos a sus aliados, pero eso no nos importaba con tal de traerla. Porque nuestro deber es protegerla y siempre ha sido así – Thomas se inclinó ante ella siendo seguido por Edward – Princesa Cathleen Dic Doyle, nunca hemos dejados de ser fiel a usted.

Cathleen POV

No sabía que decir, la sorpresa no se escapaba de mi mirada, ¿realmente podía confiar en aquéllas palabras? No lo sé, pero algo de lo que puedo estar segura es que en este momento los únicos que saben algo de mis recuerdos son ellos y nada más que ellos.

–¿Han dicho… princesa? – Les pregunté viendo cómo se levantaban.

–Así es, su padre es el Rey demonio Aarón y su madre es la Reina Bianca, un ángel – Me respondió Thomas con serenidad.

Así que es cierto lo que había dicho Tougo, soy una híbrida cuyos padres son un demonio y un ángel.

–¿Y de dónde soy? ¿Ustedes qué son realmente? – Pregunté acercándome un poco sin fijarme en la cara que tendría Ayato en este momento de toda la información que me pudieran otorgar.

–Somos del mundo de los demonios – Respondió Thomas deteniéndome sorprendida – Y nosotros somos, por supuesto, demonios.

Debo mantenerme tranquila, debo saber más – ¿Y por qué estoy aquí y no en el mundo de los demonios? ¿Cómo llegue aquí? ¿Por qué ustedes aún están aquí?

–Nosotros realmente no sabemos como ha llegado aquí – Respondió nuevamente Thomas – Pero, puedo suponer que el que aún no sepa controlar sus poderes realmente tiene algo que ver.

–¿Q-qué? ¿Eso… es cierto?

–Así es, señorita Cathleen, lastimosamente después de tantos años aún no ha logrado controlar por completo su poder, por lo menos no su parte demoniaca – Explicó Edward quien tomó la palabra – De verdad no queremos sobrecargarla diciéndole toda esta información – El rubio bajo su mirada algo apenado – No podemos decirle más.

–¿¡Por qué!? Yo… necesito saberlo…. ¡Necesito saber más! – Sentí como tomaron mi hombro provocando que levantara mi mirada y observara a Ayato, su rostro mostraba preocupación, él sólo negó con su cabeza que no siguiera insistiendo.

Escuché como aplaudieron provocando que todos volteáramos a ver a Tougo quien había llegado – Exactamente, ellos no pueden sobrecargarte de cosas que aún no puedes recordar, pequeña Cathleen – Dijo él mientras se acercaba a nosotros.

–¡Pero podría recordar algo si me lo dicen! – Desafié – ¡Tougo-san, he esperado mucho para algo como esto!

–¿Acaso has recordado si quiera algo de lo que te han dicho? – Él preguntó logrando callarme por completo – Lo supuse – Fue su respuesta – Ayato, ¿puedes llevarla a su habitación? Necesita calmarse un poco de todo lo que le ha estado pasando – Ayato afirmó y me llevó junto con él, sólo pude dar una pequeña mirada hacia Thomas y Edward antes de irme. Ellos lucían, realmente sinceros.

Al llegar a mi habitación Ayato me sentó sobre la cama – ¿Necesitas algo? – Me preguntó mientras miraba hacia el suelo.

–Necesito hablar con Ruki – Solté sin pensar, él me tomó de los hombros y se me miró fijamente a los ojos profundamente, dejándome sin sentidos.

–Entiende que no puedes hablar con él en este momento – Me dijo son seriedad.

–Lo sé – Respondí – Pero eso no evita que quiera estar con él ¿Cuándo volverá a la normalidad? ¿Por qué tiene que pasar todo esto? Todo es mi culpa… por venir aquí…yo…yo… – Las palabras que no salían de mi boca, sentía las lágrimas salir de mis ojos – Estoy sola…

–¡Cállate! – Enseguida sentí los brazos de Ayato abrazándome, sorprendiéndome.

–Ayato…. – Lo nombré en un susurro.

–Deja de estar culpándote por todo lo malo que pasa, hay muchas cosas buenas que has traído con tu llegada y no importa lo que pase, me seguirás teniendo a mí – Abrí mis ojos como platos mientras estaba recostada del pecho de Ayato quien me hacía sentir protegida en sus brazos por alguna razón yo me sentía a salvo – También están mis hermanos, aquéllos licántropos y Mukami, así que deja de decir tonterías como que estás sola – Sonreí ligeramente al oír palabras que jamás pensé oír de Ayato.

–Gracias, Ayato – Dije mientras él se separaba un poco y secaba la última lágrima que sobresalía de mis ojos y sonrió.

–Deberías dormir, casi amanece – Asentí ante eso, él salió de la habitación y yo me levanté de la cama viendo por la ventana como el sol salía, preguntándome que es lo que me estaría guardando el futuro.

Varios días pasaron, yo visitaba a Ruki diariamente para verificar que estuviera bien, a pesar de todo lo que me haya dicho aún no dejo de sentir lo que siento por él, tengo la esperanza de que se cure. Por el momento solo he tenido pequeñas y muy cortas conversaciones con él, sólo el momento en el que puede ser "él mismo". Los Mukami como habían dicho, venían más a menudo para visitar a su hermano, cosa que obviamente los Sakamaki no estaban de acuerdo, pero tenían que aceptarlo ya que Tougo les permitió poder venir. Thomas y Edward me explicaron porque no podía volver, pero seguían sin decirme nada sobre mis recuerdos, no importaba todo lo que insistía, sus rostros siempre lucían tristes haciéndome pensar que serían cosas realmente malas. Ellos también venían muy a menudo para estar conmigo, pudiendo conocerlos un poco mejor.

Edward era realmente directo, decía lo que pensaba sin importar lo que fuera, se avergonzaba con facilidad y pude notar que era algo sentimental, pero no era quien demostraba eso en público.

Thomas era más callado y sereno, le gustaba mucho jugar ajedrez y la ciencia, razón por la cual se había juntado varias veces con Reiji.

Algo que no pude evitar notar es que, a su manera, ambos eran realmente sobreprotectores conmigo, como guardianes que me habían dicho que eran. Si notaban algún movimiento sospechoso de los vampiros me alejaban de ellos. Motivo por el cual Kanato les gritaba que los mataría por alejarme de él, siendo yo la que lo terminaba calmando.

El tiempo pasó y cuando me di cuenta, faltaba poco para que Shu y Reiji se graduaran. Al igual que Ruki…

–¡Te he dicho que me respondas! – Me detuve al oír cierta voz por el pasillo, no era nadie más que Yuma quien hablaba con Reiji para mi sorpresa.

–No tengo nada que responder, quizá tu respuesta debas buscarla en Shu – Le respondió Reiji ¿A qué se refería?

–¿Y qué tiene que ver Shu? – Preguntó Yuma furioso.

–Quizá llegues a recordar algo si tienes una conversación con él – Yuma se quedó en silencio por unos segundos, yo no podía ver su rostro ya que estaba escondida – Bueno, si me disculpas, tengo cosas que hacer – Reiji empezó a dar marcha atrás sintiendo que se acercaba, me fui de ahí rápidamente intentando no ser descubierta.

-EN LA ESCUELA-

–Cathleen, pareces distraída – me dijo Hikari quien había acertado.

–Ah, lo siento, es que tengo muchas cosas que pensar – Le respondí apenada.

–Comprendo, esta situación con Ruki y con tus "guardianes" no es nada sencillo – Dijo la pelirroja en un tono triste.

–Así es… – Además del asunto que vi hoy entre Reiji y Yuma. No podía evitar pensar en ello ¿acaso se conocían mejor de lo que pensaba? O quizá Yuma no lo recuerde por su amnesia… – Iré a comprar algo para beber – Le dije a Hikari quien asintió, me levanté y me dirigí hacia la cafetería.

Ahí pude observar a Yuma quien veía al parecer que comprar.

–Buenas noches, Yuma – Lo saludé mientras me acercaba a él.

–Ah, Chibi, hola – Respondió normalmente – Es extraño verte por aquí siempre traes tu comida.

–Hm, bueno solo quería algo de beber – Respondí con una sonrisa.

–Ya veo – noté lo extraño que estaba hablando pero intenté no decir nada presintiendo que sería por lo que había pasado con Reiji.

–Cathleen… – La voz de Azusa me había sorprendido un poco, después de comprar mi café estaba a punto de irme de la cafetería, él había aparecido justo en el lugar dónde había estado Yuma hace unos minutos atrás.

–Azusa-kun, ¿sucede algo? – Le pregunté al ver su rostro.

–¿Cómo sigue Ruki…? – Preguntó con su débil voz.

–No te sabría decir… – Dije un poco triste bajando mi mirada.

–Ya veo… – Sentí como la voz de Azusa se volvía más apagada de lo normal. Lo vi de nuevo con una cara muy triste.

–Azusa-kun, estoy segura que Ruki se curará y volverá a ser el mismo – Le dije dándole esperanza – No abandonaremos a Ruki – Él me miró y sonrió por mis palabras, asintiendo por ello.

–Ruki… es un buen hermano… – Dijo él sonriendo – Cuando yo estaba muy indeciso de escapar del orfanato… él me hizo entrar en razón…Ruki, Kou y Yuma son mis amigos y hermanos…. – Él se acercó un poco a mí y tomó mi mano libre ya que con la otra sostenía el café – Tú eres… también mi amiga… ¿verdad?... – me preguntó a lo cual sonreí.

–Sí, lo soy, tú no estás solo – Le respondí con sinceridad, él sonrió como respuesta.

Después de eso, empecé a bajar las escaleras para regresar al salón, pero me encontré a Yuma nuevamente.

–Oye, ¿no has visto a Shu? – Me preguntó sorprendiéndome un poco.

–No, quizá esté en su salón ¿Por qué?

–Um, no es nada – Respondió vagamente – Pensé que él no entraba a las clases – Dijo confundido.

–Ah, así era hasta que lo convencí de asistir, jeje.

–Ya veo, debes ser muy especial para él como para obedecerte – Respondió con una sonrisa nostálgica.

–Yuma… – Él me miró y rápidamente me acorraló en la pared provocando que mi café se cayera quemando mis manos – ¿¡Por qué hiciste eso!? – Le exclamé mirándolo enojada, algo que se me pasó rápidamente al notar la manera en la que me miraba él, tan… confundida.

–¡No lo sé! – Respondió vagamente en voz alta, pude notar como los salones estaban vacíos ya que, pudieron salir alumnos de lo alto que había hablado – No lo sé… yo sólo… necesito calmarme – Él se empezó a acercar a mí tomándome fuertemente de la cintura, sentía su aliento en mi cuello.

–¡Detente, por favor! – Le imploré mientras intentaba quitármelo de encima, pero como él decía, yo era muy pequeña comparada con él.

Él no me hizo caso.

–Ha dicho que te detengas – Yuma se separó de mí y observó a Shu quien lo había detenido, a pesar de Yuma haber estado buscándolo, parecía que no sabía realmente que decirle.

–Esto no tiene caso, no me pareces familiar – Hablo Yuma logrando que Shu mostrara una cara algo sorprendida.

–¿A qué te refieres? – Le preguntó.

–No es nada, me voy – Yuma dio vuelta atrás y se fue sin siquiera mirarme.

–¿Qué ha sido eso? – Pregunté acercándome un poco a Shu.

–Eso no importa, ¿estás bien? – Me dijo Shu mirándome seriamente.

–Sí, no me hizo nada, gracias Shu – Le dije con una sonrisa.

–Debes tener más cuidado, mujer, no sabes cuando algún vampiro sediento te ataque – Me dijo colocando su mano sobre mi cabeza para luego seguir su camino.

–Pero, confío en ustedes – Le dije antes de que se fuera por completo, él se paró y se giró a verme seriamente.

–Recuerda que seguimos siendo vampiros – Sentenció para terminar de irse. De algún modo no me gustó lo que había dicho, pero sabía que tenía razón. Al quedar sola no hice más nada que regresar al salón.

–Te has tardado mucho – Me dijo Hikari.

–Lo siendo, pasaron muchas cosas, me encontré con Yuma – Aclaré mientras me sentaba, observé como Daryl bromeaba unos asientos más adelante junto con Yoru quien tenía su típica cara seria, pero prestaba atención a lo que decía.

–¿Yuma, eh? ¿Y qué pasó? – Me preguntó Hikari curiosa.

–Por su culpa mi café se cayó – Mencioné enojada recordando tal suceso – Ah, también está actuado muy extraño, intentó atacarme para beber mi sangre – Susurré para que sólo ella oyera.

–¿De verdad? – Dijo impresionada Hikari – Debía estar muy sediento…

–No creo que sea por eso, mencionó que necesitaba calmarse – Aclaré – Hoy escuché una conversación que tuvo con Reiji, me pareció muy extraño, y hoy Yuma buscaba a Shu, quien sabe que es lo que signifique esto – le dije mientras recostaba mi cara sobre mi mano algo preocupada por la situación.

Sentí como Hikari golpeó mi frente con su dedo, logrando que me quejara por eso, la vi como cargaba una sonrisa – Tonta, no te preocupes tanto tienes muchos problemas como para agregar otro nuevo.

–Jeje, tienes razón – Sonreí.

-DESPUÉS DE LA ESCUELA, MANSIÓN SAKAMAKI-

Aquí me encontraba yo, junto a Ruki en el calabozo.

–¿Te han alimentado hoy?

–Sí – Me dijo sonriendo como podía, él era el Ruki con el que podía hablar muy poco ahora y me dolía.

–Lo siento, por no poder hacer nada – Le dije con tristeza.

–No tienes porque disculparte… debes dejar de venir y lo sabes – Me dijo con seriedad.

–¡Eso lo sé! Me duele verte así, pero me duele más no acompañarte, es horrible estar aquí sólo – Él sonrió ante eso.

–Eres muy terca ¿lo sabes? – Ahora yo sonreí ante eso.

–Lo sé – Respondí.

Él ya sabía acerca de mi situación, sobre mis inesperados guardianes los cuales no me quieren decir nada más acerca de mí, cosa en la que Ruki también estuvo de acuerdo, ya que recibir tanto podría serme mal. Que quizá ellos tendrían sus razones para no hacerlo. Le comenté hoy sobre lo ocurrido con Shu, Reiji y Yuma, cosa que también obviamente le pareció extraño.

–¿Crees que haya una razón por la que Reiji dijera eso? – Me preguntó Ruki.

–Hmm, ahora que recuerdo, Reiji odia a Shu, me lo dijo hace muchos meses – Mencioné algo nostálgica – Pero no sé porque tendría que meter a Yuma en esto, y que mal le haría a Shu.

–Yuma tiene amnesia, quizá los haya conocido antes, no sé… es sólo una posibilidad – Analizó Ruki.

–Es algo que no sabremos al menos que Yuma recuerde algo, hoy vio a Shu pero dijo que no le parecía familiar.

–Que problema.

–Ah, ya debo irme, pronto vendrán a ver que estás aquí – Le dije acercándome a él un poco juntando mis labios con los suyos como siempre lo hacía cuando me iba, me separé rápidamente y le sonreí.

–Eres realmente terca, no sabes cuándo podría morderte el labio – Me dijo con una sonrisa.

–Tú tampoco te alejas, pensé que lo querrías – Le dije para luego salir de allí sin que nadie me descubriera.

Me adentré a mi habitación, al encender la luz me asusté al ver a Ayato sentado sobre la silla de la peinadora.

–¡Ayato! – Lo nombré – ¿Qué haces aquí?

–Pasaba a saludar, pero no estabas, decidí esperarte – Explicó – Aunque te has tardado mucho, aun sigues con el uniforme así que no has ido a bañarte – Dijo mientras se levantaba de la silla.

–Sólo… salí a caminar un poco – En tan solo un segundo, Ayato estaba al frente mío.

–No me mientas, ¿estás viendo a Ruki a escondidas, verdad? – Me preguntó desafiante logrando ponerme nerviosa – Lo sabía.

–Ayato, lo siento… Yo solo no quiero dejarlo solo – Expliqué en voz baja.

–Sí, comprendo, yo tampoco quería hacerte sentir que estabas sola y por eso vine a verte antes de irte a dormir – Me admitió sorprendiéndome – Pero veo que estás bien, buenas noches – Él intentó salir de la habitación pero yo lo abracé por atrás.

–Lo siento – Susurré aferrándome más a él sin pensar.

Normal POV

Ayato se sorprendió ante eso que no esperaba, tomó una de sus manos con fuerza, y sin pensarlo se giró y la llevó hacia la cama colocándose encima de ella, no pudiendo aguantarlo más, ella lo miraba con los ojos muy abiertos.

–¿Qué pasa? – Preguntó ella con nerviosismo, él no le prestó atención, empezó a acariciar su cabello y a acercarse a su rostro – N-no… – Él logró escuchar eso salir de sus labios antes de poder llegar a ellos, logrando que se detuviera y lograra pensar, que él no lo quería de esta manera, esta vez, realmente no quería obligarla.

Él se levantó enseguida, midió sus aptos y salió de allí rápidamente dejando a Cathleen en la confusión, llevando su mano hacia sus labios.

–Él quería besarme… – Susurró para sí misma.


¡fin del capítulo! espero les haya gustado. Cuantas cosas han pasado :'3 Y por lo que falta Dx! siento que he tardado un poco y me disculpo por eso, es que he estado realmente ocupada, este capítulo me llevó 3 días terminarlo ;w; aun así hice lo posible publicarlo como siempre 1 vez a la semana :'3 agradezco sus reviews :D

¡Sin más que decir... Nos leemos en el siguiente capítulo!