¡Hola a todos! xD La verdad estoy super rendida, tengo mucho pero mucho sueño (y eso que es realmente temprano en este momento) Pero la imaginación vino, terminé este capítulo y quise publicarlo ya! :3

~~Respuestas de reviews~~

Elinash1: ¡Aquí está la nueva actualización, espero te guste y gracias por comentar!

TheTranslator001: Me alegra que te encante, espero este capítulo también lo haga! a mi me gustó mucho escribirlo :3 y bueno que puedo decir, soy una amante del drama xD ¡disfruta el capítulo!

Yuri Mukami: ;_; tranqui, intentaré pronto colocar el resultado, pero no será en este capítulo :3 ¡en el próximo! muchas gracias por comentar nwn

Ai Buff: ¡Muchas gracias por comentar! Me alegra mucho que así sea :3 En este capítulo está dedicado a Shu, Reiji y Yuma ¡Espero te guste!

P M Merkins : *o* muchas gracias, me alegra mucho que digas eso x3, ¡Me anima mucho a continuar! Espero te guste este capítulo :D

¡Sin más que decir, disfruten el capi!


Capítulo 11

Reconciliación

Cathleen POV

Con pasos ligeros y calmados caminaba por los pasillos de la escuela dirigiéndome para comprar algún dulce de mi antojo, todo estaba tranquilo hasta que escuché ciertas voces conocidas.

—Escúchame bien porque no lo voy a repetir, no quiero tener más problemas innecesarios contigo — Me quedé parada escuchando la voz de Shu la cual me detuvo, se oía enojado, me pregunto quién sería el que lo ha enojado de esa manera.

—¿Y quién te has creído tú para darme ordenes? — Aquella otra voz era de Yuma.

—tsk — Escuché como chasquearon la lengua y lo último que oí fue un fuerte golpe el cual me asustó.

—¡Maldito! — había sido Yuma el que había sido golpeado, ahora lo más probable respondería ante eso, y antes de que eso pasara me hice notar.

—¡Deténganse! — Vi como Yuma tenía sus manos en la camisa de Shu arrugándola un poco, ambos se me quedaron mirando petrificados. Yuma apretando un poco los dientes por la molestia soltó a Shu de mala manera y se volteó. Por un momento me calmé, pero pronto Yuma actuó nuevamente y golpeó a Shu con un fuerte puñetazo en la cara provocando que cayera al piso.

—¡Shu! —Fui con él arrodillándome para poder ver como estaba, viendo la marca del golpe que había dejado Yuma.

—Tú te lo buscaste—Dijo de mala manera Yuma para luego irse. Shu se levantó con mi ayuda.

—No necesito de tu ayuda—Dijo él con cansancio en su voz.

—Ese golpe fue muy fuerte.

—No es nada, soy un vampiro sanará antes de que te des cuenta — Me dijo con desinterés para luego empezar a caminar, pero antes de que se fuera le mostré mi brazo, él me miró confundido.

—¿Qué estás haciendo? — Preguntó él con incredulidad.

—Sanará más rápido si tienes aunque sea un poco de sangre, ¿no? — Le dije en voz baja pero preocupada.

—Ciertamente, y mucho más ahora que sabemos de dónde proviene esa sangre — Aclaró con una sonrisa — Pero no es necesario, fue solo un golpe — Él intentó irse pero nuevamente lo detuve sorprendiéndolo, lo miré a los ojos con determinación, él sonrió y antes de poder notarlo estaba contra la pared — Eres terca y problemática — Susurró mientras me miraba fijamente.

—Quizá tengas razón —Dije en voz baja—Pero supongo que si te dejo hacerlo no sería algo malo ¿verdad? — Dije nuevamente mostrando mi brazo.

—Eres una humana idiota — Él con delicadeza tomó mi brazo y lo mordió, succionando de mi sangre un poco, él se separó y relamió la sangre que quedaba en sus labios — Deliciosa—Dijo sonriendo, mientras apartaba mi brazo pude notar como rápidamente se iba la marca que había dejado Yuma — Bueno, eso fue más rápido de lo que pensé — Dijo separándose de mí.

—Así es — Dije con una sonrisa.

—Gracias — Dijo él dándose la vuelta no permitiéndome ver su rostro, sonreí ante esas palabras que no esperaba escuchar — Pero no me vuelvas a ofrecer de tu sangre, es muy tentadora — Fue lo último que dijo antes de desaparecer.

Me quedé pensativa por unos segundos, y tenía razón, quizá fui algo mala con esa insistencia, pero no lo pensé antes. Me volteé para seguir mi camino cuando noté que ciertos ojos rojos estaban viendo hacia aquí, era Reiji. Cuando estaba a punto de decirle algo, él frunció el ceño y se fue de allí rápidamente.

¿Cuánto tiempo estuvo allí?

-HORAS DESPUÉS, MANSIÓN SAKAMAKI-

Se me había hecho un poco difícil hablar con Reiji de lo sucedido en la limusina, así que decidí guardar silencio hasta llegar a la mansión, dónde lo encontré en su laboratorio.

—¿Qué se te ofrece? — Preguntó él mientras paraba de hacer lo que estaba haciendo con sus pociones.

—Sólo quería aclarar ciertas dudas —Le dije mientras cerraba la puerta, él me miró con recelo para luego suspirar.

—Muy bien, permíteme preparar un poco de té para poder hablar más ajusto — Asentí mientras se dirigía a preparar el dichoso té.

Y así nos sentamos con calma y empezamos a beber té.

—¿Qué quieres aclarar exactamente? — Me preguntó mientras dejaba su té en su respectivo plato y me miraba fijamente.

—En estos días Yuma ha actuado muy extraño, quiero saber qué relación tiene eso contigo y Shu.

—¿Qué te hace pensar que esa situación tiene que ver conmigo? — me preguntó con seriedad.

—Escuché la conversación que tuviste con Yuma hace días, cuando le dijiste que hablara con Shu, a mi parecer sabes mucho —Le dije con algo de nervios que intentaba no demostrar.

—Con que estabas de curiosa —Dijo él en un tono que podría decirse divertido para él — Muy bien, te contaré su respectiva historia. Lo miré un poco sorprendida de que aceptara contarme, lo miré con seriedad mientras él tomaba un sorbo de su té y lo dejaba sobre el plato.

—Los Mukami tienen tiempo en este lugar, pero hasta ahora es que me di cuenta de la gran similitud que tiene Yuma con el amigo de infancia de Shu, Edgar — Empezó a contar dándome más curiosidad y sorpresa — No cabe duda que él sobrevivió.

—¿Sobrevivió? — Pregunté confundida.

—Hace mucho tiempo se supone que él murió en un incendio junto con su familia, ese incendio fue provocado por mí.

—¿¡Q-Qué!? ¿¡Por qué harías algo como eso!? — Exclamé levantándome del asiento.

—Por la misma razón por la que maté a mi madre — Respondió sin vacilar — Por odio — Petrificada y sin saber que decir me quedé callada, tragando un poco de saliva nerviosa — Y hoy acabaré con esto de una vez por todas— Dijo mientras se levantaba del asiento también y se iba acercando a mí.

—¿A qué te refieres? — Le pregunté mientras lo miraba hasta que se detuvo muy cerca de mí y me tomó de la cintura echándome un poco para atrás e iba tomando mi mano.

—A que acabaré con la vida de Edgar y Shu — Sentenció mientras me miraba con sus ojos penetrantes, extrañamente empecé a sentir los ojos pesados.

—¿Q-qué me pasa? — Me pregunté mientras iba cerrando los ojos observando borrosamente la cara de Reiji — Reiji-san… — Fue lo último que dije antes de caer dormida.

Normal POV

Al cerrar sus ojos y no dar respuesta alguna, Reiji la cargó como princesa y la llevó a su habitación, no sin antes ver el efectivo ingrediente que la había hecho dormir, había dudado un poco de que ese medicamento funcionara en ella, un mitad demonio y mitad ángel.

Al abrir sus ojos se levantó rápidamente recordando lo que había pasado con Reiji.

—No puede ser — Ella miró el reloj y se fijó que ya eran las 3 de la mañana — Espero no sea demasiado tarde — Dijo mientras se largaba rápidamente de allí en busca de Reiji.

El chico de los anteojos cargaba a Yuma con mucha incomodes al ser él tan alto—Ciertamente, hubiera tardado menos si no vivieras tan lejos de esta mansión — Dijo mientras lo dejaba junto con Shu, en este momento se encontraban en una iglesia cercana a la mansión Sakamaki.

El rubio fue quien se levantó primero, al ser el primero a quien atacaron, él observó a su hermano quien sonreía descaradamente — ¿Qué es lo que quieres? — Él se giró observando a Yuma quien aún estaba inconsciente, Shu abrió sus ojos como platos al ver eso — ¿De qué se trata todo esto?

—Vine a acabar lo que empezó hace muchos años atrás — Respondió su hermano menor.

—Ya veo, después de todo él siempre fue Edgar — susurró mientras observaba a Yuma – ¿Cómo pudo sobrevivir y volverse vampiro después?

—Lo mismo me pregunto, no sé cómo pudo sobrevivir a ese incendio el cual yo provoqué – Admitió para la sorpresa de Shu quien lo miró con sorpresa y luego con enojo.

—Así que fuiste tú —Dijo con rabia.

—Así es — Rio un poco — ¿Qué harás ahora que lo sabes? — Le preguntó con cinismo.

—Nada — Respondió vagamente para la sorpresa de su hermano menor —Ciertamente, si Edgar aun siguiera muerto tendría ganas de matarte, pero él está aquí ahora, no por ti, pero lo está — Dijo con una sonrisa lo cual molestó a Reiji.

—¡Siempre tan arrogante y flojo! — Exclamó Reiji perdiendo la paciencia — ¡Personas como tú no deberían existir!

Yuma empezó a despertar observando la situación confundido — ¿Cómo llegué aquí? — Preguntó mientras observaba a todos.

—Edgar — Fue llamado por Shu, siendo observando por Yuma confundido.

—¿Me hablas a mí? — Preguntó intentando moverse pero algo se lo impedía —¿Por qué no puedo moverme? — Shu también intentó moverse dándose cuenta que no podía.

—En todo este tiempo no he querido moverme, pero ahora que me doy cuenta tampoco puedo — Acotó.

Reiji rio ante eso — Es por la droga que les he insertado — Informó siendo mirando por ambos chicos.

—¿¡Y por qué hiciste eso!? — Exclamó Yuma con enojo.

—Para poder insertar otro tipo de droga que los confundirá por completo y se maten entre ustedes dos con toda la conciencia del mundo — Ambos abrieron sus ojos como platos ante eso.

—¿¡Ah!? ¿Este Sakamaki no puede estar más loco? — Dijo Yuma con vulgaridad — Y yo que pensaba que el shota Sakamaki del osito estaba trastornado.

—Ah, siempre fuiste alguien muy vulgar, desde que te vi por primera vez, Edgar — Yuma lo miró nuevamente confundido.

—¿¡Por qué todos me llaman Edgar!? ¡Estoy cansado de esto! — Dijo Yuma con mucho enojo.

—Edgar… tú… eres Edgar — Escuchó decir de Shu quien lo miraba con tranquilidad y una cálida sonrisa, él aun confundido no sabía que decir — Nos conocimos hace mucho tiempo, cuando éramos niños, pensé que habías muerto en ese incendio ¿Cómo sobreviviste? — Yuma abrió sus ojos como platos.

—Incendio… — Repitió él recordando aquéllos sueños que tenía antes.

Reiji aplaudió para callarlos —Muy bien, basta de charlas — Dijo mientras sacaba una inyectadora — Ya se reencontraron, es hora de terminar con esto de una vez por todas — Él se iba acercando a Shu quien sería el primero en ser drogado.

—¡Detente! — Cathleen quien había llegado por fin, lo detuvo.

Reiji chasqueó la lengua enojado — Después de todo, esa droga no funcionó lo suficiente como para mantenerte dormida por más tiempo del que estaba determinado — Mencionó inconforme.

—Reiji-san por favor, no les haga nada —Intentó convencerlo pero él no mostraba ninguna emoción de querer dejar de hacer eso.

—¿Quién te has creído? Dándome ordenes de esa manera — Le respondió con orgullo.

—Quizá no sea nada para Reiji-san, pero para mí tanto tú como Shu-san y Yuma-kun lo son, y no quiero que pasen por algo como esto — Dijo mientras empezaba a acercarse a todos.

—Silencio — Ordenó — Desde hace mucho tiempo yo debí terminar con esto — Dijo apretando los dientes de rabia.

—Pero después de tanto tiempo, nunca terminaste con lo que te provocaba sentir eso, que es Shu ¿no es así? —Preguntó sorprendiendo al pelinegro — Tuviste muchos años en donde pudiste deshacerte de él, pero no lo hacías — Acotó mientras se acercaba más a él, Shu y Yuma guardaba silencio aun sin poder moverse — Reiji-san… ¿no puedes hacerlo, verdad?

—¡He dicho que cierres la boca! — Exclamó hacia ella quien ya estaba lo suficientemente cerca de él — ¡No sabes lo que dices! ¡Yo acabaré con esto hoy! ¡Te mataré a ti también si interfieres! – Cathleen acercó su mano en donde él tenía la jeringa llena de la droga que le insertaría a Shu y Yuma.

—No lo harás, porque… desde muy dentro de ti sabes que quieres a tu hermano — Reiji abrió sus ojos como platos, quizá fue su punto débil, algo que nunca nadie le había dicho lo cual provocó que lo dejara en Shock.

Él empezó a recordar aquéllos buenos momentos en dónde podían pasar tiempo de hermanos juntos, cuando las responsabilidades no los habían consumido tanto, cuando su madre no estaba aturdida por los acosos de Cordelia, cuando podían jugar sin problemas. Cuando Reiji hacía algo mal su hermano mayor Shu siempre lo protegía y se culpaba a él, siendo quien recibía los reproches, volviendo a él luego con una sonrisa diciéndole que no importaba, que son hermanos y los hermanos debían estar juntos. Cuando realmente Shu hizo algo mal, él se culpó a él mismo siendo él regañado y castigado, Shu se sorprendió ante eso, pero luego fue respondido de la misma manera. Quizá si su madre no hubiera estado tan aturdida por Cordelia olvidando a Reiji y ocupándose más de Shu, ellos dos hubieran tenido una mejor relación.

Reiji dejó caer la jeringa, Cathleen lo miró con una sonrisa mientras Reiji reaccionaba.

Shu y Yuma ya podían moverse, levantándose Shu tenía una cara seria mientras que en Yuma aun había confusión pero no se atrevía a decir una palabra después de casi morir si no es por Cathleen quien llegó.

Shu se quedó mirando a su hermano Reiji, quien también lo miró. Cathleen entendió que necesitaban privacidad así que se llevó a Yuma con él.

Cathleen POV

—Gracias por salvarnos — Me dijo Yuma un poco más tranquilo.

—Menos mal esa medicina falló un poco y desperté antes, sino no hubiera llegado a tiempo —Dije un poco cansada de tanto correr mientras los buscaba.

—Yo no los recuerdo, ellos dicen que me conocen pero yo no recuerdo nada — Mencionó él con la mirada baja.

—Te entiendo —Le dije acercándome un poco a él tocando su mejilla provocando que él me mirara — Edward y Thomas a pesar de haberme dicho toda esa información, yo realmente no los recuerdo en lo más mínimo — Hice una pequeña pausa — Pero, hay esperanzas ¿no? – Le dije con una sonrisa, en la cual el me miró son los ojos muy abiertos.

Shu y Reiji quienes venían hacia acá se veían realmente calmados.

—Chicos — Los llamé mientras se acercaban — ¿C-Cómo les fue? — Pregunté un poco nerviosa.

—Hemos hecho las paces—Respondió Reiji con una sonrisa.

—¿De verdad? — Pregunté con entusiasmo, Shu se veía realmente agotado.

—Sí — Respondió sin más el rubio.

—Que felicidad — Dije con una sonrisa. Me fijé como ahora Shu observaba a Yuma.

—¿Tienes una cicatriz no es cierto? — Le preguntó Shu sorprendiendo a Yuma.

—Así es… —Respondió algo confundido.

—Cuanto tiempo ha pasado, Edgar — Respondió con una sonrisa — Tenemos muchas cosas de que hablar.

—Supongo… pero aun yo no los recuerdo — Dijo en voz baja.

—Algún día lo harás ¿no? Lo importante es que estás aquí ahora — Le dijo Shu dejando aún más sorprendido a Yuma, después de todo ¿Quién diría que alguien con quien se peleaba por ser un Sakamaki sería en verdad su amigo de la infancia? Yuma me miró y yo lo miré con una sonrisa, dándole una buena afirmación.

Hoy fue una larga madrugada.

Casi no había dormido, así que me dirigí hacia el jardín, ya había amanecido y eran las 7 de la mañana. Caminaba por el jardín de rosas mientras tanto.

—Por fin te encuentro, mi hermosa princesa — Escuché una voz desconocida para mí, me giré al ver quien era esa persona, pude fijarme de un chico, no sabría decir su edad pero era muy apuesto, su cabello era largo y blanco, con ciertos mechones negros muy peculiares en su flequillo, sus ojos eran amarillos y lucían amables al igual que su sonrisa, sus ropas eran extrañas.

—¿Quién eres? — Le pregunté al darme cuenta que se había referido a mí como "hermosa princesa".

—¿um? ¿Cómo? ¿No me recuerdas? — Dijo acercándose a mí con lentitud.

—No… yo tengo amnesia — Le informé a él quien me miró con sorpresa.

—Vaya, eso explica muchas preguntas, pero hacen surgir muchas más — Dijo él con una sonrisa, ya estaba lo suficientemente cerca de mí, él sorpresivamente me tomó de la cintura y me acercó aún más a él — Haré que me recuerdes.

—¿Q-Qué haces? — Intenté alejarme pero él no me lo permitía, se acercaba más a mí hasta que me besó.

Al besarme sorpresivamente empecé a ver muchas imágenes confusas, las cuales se fueron aclarando cada vez más, yo a esa persona la conocía, sabía lo que era y de dónde provenía. Al separarse de mis labios lo supe todo.

—Steve — Susurré su nombre.


¡Fin del capítulo! ¡Espero les haya gustado!

¿Quién creen que sea Steve? ¿Cómo hizo para que lo recordara? ¿Habrá recordado algo más nuestra protagonista? A mi de verdad me gustó mucho escribir este capítulo, uno de mis favoritos a mi parecer :'3

Y bueno nos leemos en el siguiente capítulo, como siempre aquí dejando el suspenso XD ~