¡Hola a todos! Por fin pude sentarme a escribir tranquila :), sólo en las mañanas es que tengo tiempo de escribir pero esta semana me han ocupado demasiado xD ¡Espero no les moleste mi tardanza! Aún así pude lograr escribir esta semana :') Como siempre estoy muy agradecida por sus reviews y para las personas que sigue leyendo de este fic!
~~Respuestas de reviews~~
Elinash1: ¡Gracias por comentar! Espero te guste este capítulo :D
Ailyn Sakamaki: ¡Que bueno que te gustara! Espero este también te guste... ya que trae cierta sorpresa más en el pasado de Cathleen :3
TheTranslador001: ¡Muchas gracia! En este capítulo se sabrá otro pedazo más de su pasado que no pude colocar en el capítulo anterior :D ¡Espero te guste!
Yuri Mukami: jeje, pronto se sabrá que planea Karl :3 espero te guste este capi!
Ai Buff: *u* muchas gracias por comentar! Karl ha confundido mucho con sus acciones pero pronto se sabrá que es lo que quiere :'3! ¡Espero te guste este cap!
¡Sin más que decir, disfruten el capítulo!
Capítulo 14
Cruel realidad
Normal POV
La chica se veía realmente agitada, respiraba con dificultad mientras temblaba y sostenía su cabeza con una mirada aterrada, sudaba como nunca lo había hecho en su vida. Steve miraba la situación sin hacer nada, porque sabía lo que estaba pasando. Él sabía el tipo de situación por la que estaba pasando Cathleen. Ayato por el contrario se veía preocupado, se acercó ella y la tomó de los hombros.
—¡Oye! ¿Qué te sucede? — Le preguntó mientras miraba su situación crítica.
—Lo… recuerdo… todo… — Dijo lentamente con dificultad — Todo… El mundo de los demonios… mis padres… Anael… — Todo era confuso y a la vez claro, tanta información había causado en ella un gran impacto provocando que cayera desmayada en los brazos de Ayato.
—¡Hey! — Intentó levantarla sin éxito — ¿Qué le hiciste? — Le preguntó a Steve observándolo con enojo.
—Recuperé sus recuerdos, como ella quería que lo hiciera — Le dijo mientras cerraba sus ojos con tranquilidad — Sabía que tantos acontecimientos de ése tipo provocarían esto.
—¿Acontecimientos de ése tipo? — Preguntó confuso Ayato.
—La señorita Cathleen está pasando por una situación realmente crítica, no solo ella, el mundo de los demonios de dónde ella proviene, está en caos — Explicó con suavidad mientras giraba a ver la luna.
—Y esa es la razón por la que ella llegó aquí — Habló el papá de los Sakamaki quien había llegado sorpresivamente. Steve lo miró con algo de prevención.
—Así es — Respondió Steve sin más.
Cathleen POV
Abrí mis ojos encontrándome con la oscuridad de mi habitación, realmente estaba agradecida de que el sol no molestara. Pero no podía estar cómoda en este momento, debía levantarme, debía irme de aquí en este momento, debía ir a salvar el mundo de los demonios.
Anael estaba muerta, no sabía si mi madre quien me había traído a este lugar también lo estaba, no podía simplemente quedarme de brazos cruzados mientras el lugar donde me críe estaba sufriendo siendo gobernado por el traidor de mi tío, Septimus.
No podía darme el lujo de seguir aquí, tenía que luchar, ya había perdido mucho tiempo con la perdida de mi memoria.
Me coloqué los zapatos ya que aún tenía una ropa adecuada no vi e porque cambiármela. Abrí la puerta hacia el balcón dónde me subí y salté de ése segundo piso logrando caer de pie a la perfección. Me iría, sin decir adiós.
Tenía que buscar a Edward y Thomas primeramente para poder irnos de éste lugar, no puedo creer que ésos tontos no me dijeran todo lo que estaba pasando ¿Acaso esto era un juego? No, era totalmente serio, era mi batalla.
Empecé a correr buscando la presencia de Edward y Thomas la cual ya no se sentía en la mansión, esto iba a tardar y no me gustaba para nada por la situación en la que estaban las cosas.
—¿A dónde crees que vas? — Una identificable voz me preguntó por detrás y me volteé sólo para ver a Subaru con una cara interrogante y a la vez tranquila.
—¿Te enteraste de que he recuperado todos mis recuerdos? — Le pregunté con seriedad mirándolo a los ojos, el asintió — Bueno, buscaré a Edward y Thomas y regresaré al mundo de los demonios — Le expliqué sin más.
—¿Así sin más? — Preguntó aun guardando la calma.
—Subaru… el mundo de los demonios está pasando por una guerra la cual no debo dejar pasar, no sé cómo esté mi familia, mi mejor amiga ha muerto ¿crees que sólo puedo dejar las cosas así? — Le pregunté observando como él ponía una cara de disgusto.
—¿Y sabes cómo regresar? — Me preguntó – Hasta dónde tengo entendido, desde hace muchos años no se ha podido ir nuevamente al mundo de los demonios.
—Eso es… — Tenía razón, ni yo ni Edward y Thomas sabían cómo regresar al mundo de los demonios.
—No debes hacer movimientos tan descuidados, Cathleen — Escuché a Tougo decir mientras aparecía de la nada. Lo miré sin sorpresa de su presencia. Acababa de llegar y atrás de él estaban Edward y Thomas.
—Tiene razón — Dijo Thomas — Debe mantener la calma.
—¿¡Cómo puedo tenerla en esta situación!? — Grité mientras vi como Edward se acercaba a mí — ¿¡Acaso no les importa!? — Miré a Edward que tenía una cara muy calmada — ¡Deja de mirarme así! — Intenté golpearlo pero él sostuvo mi brazo.
—Mantén la calma — Me dijo tranquilizante, él siempre… ha sabido como tranquilizarme, desvié mi mirada apenada por la situación.
—De acuerdo.
Después de esa situación, nos regresamos a la sala de estar junto con los demás residentes de la mansión Sakamaki.
—Entonces… primero debes decirnos exactamente la situación en la que se encuentra el mundo de los demonios — Me dijo Tougo, desde que recuperé mis recuerdos de alguna manera siento la presencia de Tougo más misteriosa de lo normal, y muy similar a otra esencia que no podía localizar en este momento.
—Mi tío, Septimus traicionó a mi padre, Aarón, el Rey demonio — Empecé a explicar — Durante todos estos años él estuvo organizando sus tropas para atacar y poder gobernar, yo llegué cuando había derrotado a mi padre, el cual por alguna razón había perdido algo de su poder siendo Septimus capaz de igualarlo — Suspiré un poco agitada — Yo luché contra él, pero… — Hice una pequeña pausa — Yo aún no sé controlar todo mi poder de demonio por lo tanto él casi logra vencerme — Obvie la parte de Anael ya que sabía que no les interesaría — Mi madre… logró noquearlo por cierto tiempo, en ese tiempo ella… hizo algo… mi frente se sentía caliente — Dije mientras llevaba mi mano a mi frente — Vi una luz y fui transportada a este mundo.
—¿Qué le pasó a tu madre? — Preguntó Tougo con un tono de voz algo extraño para mí, sonaba de alguna manera, preocupado o muy interesado en la respuesta.
—No sé… no sé si este viva, cuando empecé a ser absorbida por ese agujero, mi tío la atacó… — Dije con tristeza, esperando que ella estuviera bien.
—Ya veo… — Respondió Tougo con seriedad.
—¿Sabes cómo volver al mundo de los demonios? — Preguntó Laito.
—Me temo que no — Admití con seriedad.
—¿Y pensabas volver sin siquiera saber cómo? — Preguntó Subaru con una cara de disgusto y enojado.
—Aunque no lo sepa lo averiguaré, tengo que regresar a toda costa — Le desafié con una mirada seria, el chasqueo la lengua ante eso.
—¡Haz lo que quieras! — Dijo mientras se iba con enojo. Suspiré ante eso, realmente no podía hacer nada para evitar querer volver.
—Tu madre hizo algo para que pudieras llegar aquí — Recordó Shu quien estaba sentado en la esquina de uno de los sillones.
—Así es… ella mencionó antes de irme que debía aprender a usar mis poderes — Informé — si no lo hago… jamás venceré a mi tío sin causar alguna desgracia.
—Esto es realmente un problema~ — Dijo Laito quien hablaba de una manera difícil de descifrar.
—Es decir, hasta que no controles por completo tus poderes, no podrás regresar — Analizó Reiji, esa era la verdad no podía regresar hasta saber controlar mi poder, cuando sepa al menos como regresar al mundo de los demonios, un lugar donde no se ha podido ir más.
—Así es… — Le di la razón con algo de frustración la cual no demostré.
Pasó el tiempo y cada quien regresó a su habitación, unos más preocupados que otros por la situación que aberraba todo esto. Ya era de día, yo aún estaba acostumbrada a dormir más en el día que en la noche por la costumbre que empecé a llevar en esta mansión, la cual ahora que lo vivo ahora, no me parece nada molesto, la luz del sol a veces era algo molesta, prefiero los días nublosos.
Suspiré agotada mientras pensaba en la manera de poder entrenar ahora, no debía perder tiempo, cada minuto perdido es algo atroz que estaría pasando en el mundo de los demonios.
—Cathleen — La voz de Edward interrumpió mis pensamientos, no volteé a verlo, sólo espere a que él llegara a mí.
—¿Sucede algo? — Le pregunté cuando se paró al lado mío mientras observaba el jardín.
—De que sucede algo pues… suceden muchas cosas — Dijo provocando que riera un poco, solo un poco.
—Tienes razón, no sé por qué pregunto eso — Le dije mirándolo con una pequeña sonrisa.
—Tu madre… no he sabido de ella… pero tu padre está vivo — Me dijo Edward provocando que mi sonrisa se borrara — Después de que desaparecieras, nosotros, Edward y Thomas decidimos por nuestra propia cuenta ir a por ti — Empezó a explicar — Por esa razón nos unimos a Septimus en cubierto ya que sólo así podríamos llegar a ti.
—Pero fueron unos idiotas al hablar de ésa manera ¿"nuestro sacrificio"? ¿A qué te referías? — Le pregunté provocando que el riera un poco.
—Ciertamente, solo queríamos dar algo de ambiente, ya que estabas con personas desconocidas para nosotros, no sabíamos si eran malos o buenos — Explicó con claridad — Además, así sería más dramático.
—Idiota — Le dije sin más, el sólo sonrió.
—Sabes que soy capaz de matar a quien sea por ti — Me recordó con una voz fría y decidida.
—Lo sé — Le dije desviando mi mirada recordando todo lo que había pasado con Edward, mi primer amor.
-flashback-
Normal POV
—Señorita Cathleen no corra tan rápido y descuidadamente, podría tropezarse — Le dijo Edward con suma preocupación a la joven de 10 años.
—¡No hay de qué preocuparse! Mis heridas se curan rápidamente, no es nada — Dijo ella despreocupada de la situación mientras seguía corriendo.
—Y… se caerá en 3…2…1… — Cathleen tropezó con una piedra que Thomas había visto desde la lejanía, su vista era buena, muy buena.
—Ahh — Se quejó Cathleen mientras observaba la herida de su rodilla.
—¡Señorita Cathleen! ¿Cómo se encuentra? — Preguntó Edward con preocupación, él era muy dedicado en su trabajo.
—¡Me duele! — Dijo entre lágrimas Cathleen.
—Por eso le dije que no corriera tan descuidadamente — Dijo mientras rompía parte de su ropa para colocárselo en la herida de Cathleen, quien se sonrojó por tal hecho amable — Así no le dolerá tanto mientras se cura, tampoco seguirás botando sangre.
—Gracias — Le dijo con una sonrisa para luego abrazarlo, el chico se sonrojó por la sorpresa.
—¡Aun no he terminado de amarrar la tela! — Le avisó con nerviosismo.
—¡Lo siento! — Se disculpó y dejó de abrazarlo, él la miró como su rostro se mostraba algo triste y apenado.
—No me molestaría si después de que termine lo hiciera — Le dijo mientras seguía amarrando la tela de la ropa de él en la rodilla de Cathleen.
—¡Sí! — Respondió con su sonrisa que contagió a Edward.
Thomas los miraba seriamente pensando en la relación que tenían esos dos.
-3 AÑOS DESPUÉS-
Cathleen ya era una chica de 13 años que, aunque no era tan alta, era muy linda tanto de cara como de cuerpo, una chica positiva y energética siempre pendiente de sus responsabilidades.
Aunque claro, eso no evitaba que la chica pudiera divertirse con su amiga Anael quien siempre la acompañaba a dónde quisiera que fuera. En este momento ella estaba a punto de salir para encontrarse con su amiga.
—¿A dónde crees que vas? — Le preguntó Edward con los brazos cruzados, la chica estaba de puntillas para que no la escucharan irse, pero el rubio la había descubierto.
—Iré con mi amiga Anael — Le dijo en un puchero de molestia.
—Sabes que no puedes salir sin nosotros — Le dijo acercándose a ella.
—¡Oh, vamos! No pasará nada… — Le dijo mientras lo miraba a los ojos los cuales eran rojos.
—Tonta eso dijiste la última vez y terminaste acorralada por ogros, si no es porque Thomas y yo nos dimos cuenta a tiempo…
—Lo tenía bajo control — Le dijo haciendo puchero aun enojada.
Edward golpeó la frente de la chica con su dedo la cual se quejó — Tonta, no lo tenías bajo control —Le dijo con seriedad.
—Cuándo tenías 15 años eras más adorable — Se quejó provocando que Edward se sonrojara, a pesar de tener ya 18 años seguía avergonzándose por la más mínima cosa.
Él desvió su mirada para que no viera su sonrojo — ¡eres una…! — Cuando volteó a verla ella ya no estaba — Tramposa…
Cathleen corría victoriosa lejos del castillo, seguramente él la estaría persiguiendo ahora mismo pero no la atraparía.
—Bien, ya estoy lo suficientemente lejos— Dijo victoriosa, a pesar de que quería escapar también quería que Edward la siguiera, jugar con él de esa manera le parecía lindo y divertido, de alguna manera le gustaba que Edward se preocupara por ella.
—Oh, pero que linda jovencita tenemos aquí — Una vieja apareció de la nada con una capucha, la vieja era realmente fea.
—¿Eres una bruja? — Le preguntó Cathleen con precaución.
—Ciertamente, aunque ahorita solo estoy vendiendo frutas ¿le apetece una? — Dijo mientras le enseñaba una canasta.
—No confío en brujas no identificadas — Le dijo con seriedad.
—Pero sólo será una probadita… — Insistió.
—No.
—Bueno, si así lo quieres — De la nada, atrás de Cathleen salió otra bruja y le inyecto con una jeringa una especie de veneno el cual provocó que Cathleen se paralizara.
—Jejeje, serás nuestra comida de hoy —Dijo la bruja lamiendo sus labios — Te vez tan deliciosa y bien alimentada — La bruja empezó a manosear el cuerpo de Cathleen quien no podía moverse, maldecía a sus adentros por estar en esa situación.
Ella ahora se encontraba en la guarida de aquéllas brujas sádicas que comían personas.
—hmm ¿cuál sería el mejor instrumento para cortarte en pedacitos? — Preguntó una de las brujas, Cathleen estaba aterrada.
—¡La oz, la oz! — Dijo una con emoción.
—Buena elección, aunque también me gusta el hacha — Respondió la bruja mientras buscaba las armas blancas.
—¡A ver qué les parece esta hacha entonces! — En ese mismo momento entró rompiendo la puerta Edward con su hacha la cual portaba de arma, las brujas lo miraron con impresión y miedo, pero luego les regreso la valentía.
—¡No podrás derrotas a unas brujas! — Ambas empezaron a lanzar hechizos una de fuego y otra de viento.
Edward no se le dificulto llegar hasta a ellas y cortar la cabeza de una, la otra miró aterrada la escena y tembló.
—¡No te acerques! — Advirtió mientras tomaba a Cathleen, Edward tenía una cara que provocaba mucho temor, se fue acercando a la bruja quien sostuvo dejando a Cathleen en paz.
—¿Cuál es la cura? — Preguntó a la bruja.
—La poción sobre la mesa de color verde — Dijo con dificultad, él la soltó y tomó la poción la cual le dio a Cathleen dando resultados positivos ya pudiendo moverse.
—¿Qué eres? — Le preguntó la bruja mientras Edward se acercaba a ella de nuevo con su hacha.
—Un demonio — Fue lo último que dijo para luego cortar su cabeza.
Él volteó para ver a Cathleen nuevamente quien por fin se movía.
—Lo tenía controlado — Le dijo en un tono de broma, ella esperaba un golpe de parte de Edward, un regaño de preocupación, cualquier cosa menos lo que hizo, abrazarla — ¿Edward…?
—No vuelvas a marcharte así, no vuelvas a preocuparme de este modo, ¡joder! ¿Qué pasaría si no te hubiera encontrado? — Le dijo con un tono de voz quebrado.
—Estaría en el estómago de esas brujas — Le dijo mientras acariciaba su cabello.
—Idiota.
—Lo siento — Le dijo sorprendiendo al joven Edward — Fui muy infantil, es que casi no tengo tiempo para mí misma. Además, es divertido no seguir ordenes tuyas — Le dijo sonriendo, Edward la miró con algo de sonrojo.
—De verdad eres una idiota — Él golpeó su cabeza provocando que ella se quejara.
—¡Pegas duro! — Le dijo Cathleen.
En ese mismo momento empezó a llover, ambos decidieron esperar a que escampara.
—Hace mucho frío — Dijo Cathleen mientras se abrazaba a ella misma, en ese mismo momento sintió a Edward acercarse a ella con un sonrojo en su rostro.
—Así no sentirás tanto frio — Cathleen sonrió ante eso, aún quedaba amabilidad dentro de él a pesar de ahora ser más serio y enojón.
—Gracias — Ella recostó su cabeza sobre su hombro, él se avergonzó más por eso, pero no hizo nada para evitarlo.
Pasaron los minutos y aun llovía, ellos seguían en esa misma posición, charlaban un poco pero luego se quedaron en silencio.
—Edward — Lo llamó de repente.
—¿Qué pasa?
—Te quiero –—Le susurró aun recostada sobre su hombro.
—¿Eh? ¿Qué quieres decir con eso? — Le preguntó mientras la miraba con sorpresa y sonrojo después de todo él no esperaba que tales palabras salieran de la chica.
—¡No arruines el momento! — Le regañó ella mirándolo a la cara — Ya sabes, en este lugar repleto de brujas muertas... lloviendo… — Dijo mientras recordaba el olor a sangre que había en el lugar.
—No arruino el momento, sólo exijo una explicación convincente — Le aclaró mientras desviaba su mirada frunciendo el ceño.
—Lo que dije, es lo que es… — Dijo ella en voz baja algo que preocupó un poco a Edward.
—¿Qué te sucede? — Le preguntó notando su extraño tono de voz.
—N-nada en especial — Dijo ella mientras se apartaba de Edward, dejando más confundido al chico rubio.
—Sabes que no puedes mentirme — Le recordó Edward mientras se acercaba de nuevo a ella tomándola del mentón — Dime — Le ordenó con autoridad, ella abrió su boca un poco intentando decir algo, pero las palabras no le salían, sentía un nudo en la garganta. Ella se sonrojó por la gran cercanía que tenía Edward. Él enseguida lo notó y también se apenó, pero no dejó de mirarla.
—Edward… me estás agarrando muy fuerte — Le dijo con una voz baja, él abrió sus ojos sorprendido porque tenía razón, había usado más fuerza de lo necesaria.
—Lo siento — Aflojó sus dedos y quitó su mano del mentón pero no se alejó de su rostro.
—¿Qué estamos haciendo? — Le preguntó Cathleen quien tampoco quería alejarse de Edward.
—No lo sé — Admitió — Pero no quiero alejarme más — Mencionó con una voz calmada, algo que le pareció indicado a Cathleen.
Ellos empezaron a entrecerrar sus ojos mientras se acercaron cada vez más hasta terminar en un beso el cual fue aumentando de a poco por Edward, quien ya tenía experiencia en ello. Él llevaba su mano hasta el rostro de Cathleen quien colocó sus manos abrazando su cuello mientras se dejaba llevar. Al contrario de Edward, este era el primer beso de Cathleen sin contar el que se habían dado por accidente cuando tenían 1 año de conocerse, pero ese beso no fue contado por ambos así que ella no tenía mucha experiencia, Edward lo sabía, por eso no aumentó más de lo necesario.
Se detuvieron y se miraron sonrojados por lo que acababan de hacer.
—Lo siento, no debí hacerle eso — Le dijo Edward sorprendiendo a la chica — Soy tu guardián nada más que eso… — Dijo levantándose de allí ya que había dejado de llover hace ya unos minutos.
—¡Edward! — Lo llamó Cathleen levantándose también, sabía que estaba mal, pero ella realmente quería a Edward, desde hace ya mucho tiempo él le gustaba pero no sabía cómo demostrarlo después de todo era solo una niña. La personalidad amable y preocupada de Edward, como había madurado aunque fuera más serio él seguía siendo el mismo chico amable y preocupado.
—Sólo quiero que sepas — Él detuvo a Cathleen quien iba detrás del rubio quien se volteó a verla — Yo también te quiero — Le dijo con una sonrisa y mirada sincera. Los ojos de Cathleen brillaron ante eso.
Después de eso había pasado mucho tiempo antes de que ellos dos formaran una relación la cual era ocultada ante todos, excepto de Thomas quien se enteró por su propia cuenta y deducción de los hechos.
-fin flashback-
Cathleen POV
Lancé un gran suspiro ante esos recuerdos que aunque hayan tenido un mal final, no estaba arrepentida de nada, era algo que había superado con el tiempo, Edward seguía a mi lado, pero sólo como un guardián.
—¿Por qué esa cara? — Me preguntó con una sonrisa burlona, yo lo miré con una sonrisa la cual le extrañó.
—Sólo recordaba cuando estábamos juntos — Le dije provocando que él se sonrojara, aun él era un chico que se apenaba rápidamente.
—¿¡Por qué tienes que recordar algo como eso!? — Se quejó — ¡No me hagas borrar tu memoria de nuevo! — Dijo avergonzado.
—No quiero que lo hagas, son cosas que no quiero volver a olvidar — Le dije con una sonrisa.
—Ya veo… — Dijo él desviando su mirada hacia el jardín de la mansión.
—¿Y cómo te sientes por eso? — Le pregunté para estar segura de que todo estaba bien.
—¿Hablas de cómo descubrieron que tenías una relación con uno de tus guardianes y al final Thomas se culpó a él sin mi consentimiento recibiendo el castigo de Aarón y aun así tú y yo decidimos separarnos y seguir siendo sólo tu guardián? — Preguntó a lo cual yo asentí y él suspiró, no sabía la respuesta que daría — Estoy bien — Respondió sin más — Siempre lo estaré mientras pueda protegerte, no importa el camino que escojas yo te seguiré, no importa si te enamoras de otra persona, mientras tú estés bien con eso.
—Edward… — Susurré.
—Por eso, estoy bien — Dijo mirándome con una sonrisa sincera la cual respondí con otra sonrisa.
—Daré todo mi esfuerzo por controlar todo mi poder demoniaco — Le dije con decisión.
—Sé que lo lograrás — Me apoyó Edward — Debemos regresar pronto a nuestro mundo para poder salvarlo.
—Nunca entendí por qué no puedo controlar mi poder — Admití con seriedad — Es decir, ¿no es tan malo ser híbrida verdad? Escuché que muchas otras especies de híbridos controlan a la perfección su poder, sé que soy la primera híbrida Ángel/Demonio, pero no debería ser para tanto — Analicé con detalle en el cual Edward prestaba suma atención.
—Tus padres analizaron lo mismo — Admitió Edward provocándome curiosidad — Ellos volvieron al mundo de los demonios el día en el que naciste, no sé qué habrá ocurrido pero seguramente tienes otro misterio que descubrir de ti misma — Me aclaró Edward mirándome con seriedad.
—Eso parece…
¡Fin del capítulo! ¿Qué les pareció? He ahí porque Edward siempre lucía más preocupado que Thomas... :c Aunque es una etapa de sus vidas ya superadas, me gusto mucho agregar esta ocurrencia en la vida de Cathleen ya que no estaba planeada desde el inicio, pero me gustó la idea!
¡Espero les haya gustado el capítulo! Pronto nos acercamos al final y no quiero :'(
¡Nos leemos en el siguiente capítulo!
