¡Kyaa~! Hola, ¿cómo están todos?:3 espero que bien! Vengo pasando rápido ya que debo de hacer varias cosas y antes de irme quería dejar este capítulo el cual espero les guste ;3 agradezco a todos por sus reviews! disfruten el capítulo!


El capítulo 16

El mundo de los demonios

—¡No hay tiempo que perder, debo avisarle a Edward y Thomas! — Avisó Cathleen con impaciencia — Debemos regresar al mundo de los demonios — Cathleen dio media vuelta para regresar con sus guardianes, pero algo la detuvo, fue Ayato quien sostuvo su brazo para que no se fuera. Antes de desafiarlo para que la dejase ir observó su rostro el cual se veía lleno de decisión.

—¡No irás sola! — Exclamó el peli rojo sin ganas de ser contradicho.

En la sala de estar de la mansión Sakamaki, se encontraban todos los residentes de ese hogar, junto con Edward y Thomas. Cathleen había informado lo sucedido con sus poderes y que ya tenía la atribución para poder regresar al mundo de los Demonios.

—No es necesario que vayas sola, sabes que a pesar de que hayas controlado tus poderes no tenemos totalmente la certeza de que no se complicarán las cosas con la guerra que está surgiendo en el mundo de los Demonios — Explicó el señor Sakamaki mientras aun mostraba su incierta forma — Tú sólo debes de pedírnoslo.

Cathleen analizó por completo la situación, era cierto que necesitaba de su ayuda, no podía solo con Edward y Thomas enfrentar la situación. Además de que su tío no le daría las cosas fácilmente, aunque no lo quisiera, necesitaba de su ayuda.

—Yo… quiero que me ayuden a recuperar el mundo de los demonios — Dijo Cathleen con determinación, los vampiros sonrieron complacidos ante eso.

—Llamaré a los Mukami, mientras más aliados tengamos para enfrentar la guerra será mejor — Informó Tougo dirigiéndose a su oficina.

—Nosotros también ayudaremos — Cathleen se levantó del sofá y observó a Hikari, Yoruishi y Daryl con decisión en su mirada.

—Hikari… Yoru… Daryl… — Los nombró con impresión, sus amigos licántropos los cuales también estuvieron al tanto de su situación y la recuperación de sus recuerdos, la amistad que tenían realmente no produjo cambios alguno. Cathleen sabía que podía confiar en ellos, los licántropos ayudarían sin aceptar un "no" como respuesta — Está bien — Aceptó con una sonrisa.

—¡Y pensar que nuestra linda Cathleen sería todo un personaje! — Exclamó Daryl con emoción — Bueno, al menos nunca nos aburriremos — Mencionó con entusiasmo.

—Debemos armar un plan estratégico antes de ir al mundo de los demonios — Acotó Yoru.

—Lo haremos, justo cuando lleguen los Mukami — Informó Tougo llegando nuevamente a la sala de estar.

Al llegar los Mukami, todos empezaron a preparar la estrategia que usarían para poder enfrentar la guerra en el mundo de los Demonios.

—Existen varios tipos de demonios — Empezó a explicar Cathleen — Algunos son invulnerables a los ataques de un licántropo, sin embargo son débiles ante ataques vampíricos y viceversa — Ella empezó a dirigirle órdenes a los vampiros y licántropos sobre los demonios que podían y no atacar, la manera en que lo harían, entre otro tipo de información — Edward y Thomas se encargaran de buscar a mis padres los cuales estoy segura que los tienen en el calabozo del castillo — Les ordenó con determinación — Mientras yo me encargaré de mi tío.

—También necesitaremos una bruja que nos ayude — Informó Tougo, todos lo miraron con atención — Hace mucho tiempo cuando se podía viajar al mundo de los demonios conocí a una bruja excepcional, podría ser de ayuda. Su ubicación es algo que ni los mismos demonios pueden averiguar porque con su magia ha hecho que no la localicen, pero yo sé dónde se ubica, puedo buscarla — Se ofreció Sakamaki, todos estuvieron de acuerdo en que necesitarían una bruja.

—Como ultima acotación, les daré de mi sangre para que tengan más poder — Ofreció Cathleen con decisión — También a ustedes, chicos — Dijo observando a los licántropos — Después de todo aunque no necesiten de sangre para sobrevivir, les dará más poder viniendo de una híbrida — Informó — Puedo regenerar la sangre perdida con facilidad, no hay de qué preocuparse — Todos creyeron en las palabras dichas por la chica y aceptaron su proposición.

16 copas llenas de sangre de híbrida fueron llenadas por Cathleen, todo lo bebieron y automáticamente sintieron el poder que esta les ofrecía.

—Impresionante… nunca he… sentido tanto poder — Dijo Ayato con impresión — ¿Por qué no lo sentimos antes?

—Porque al no tener mis recuerdos mis poderes estaban sellados ya que no sabía del poder que era capaz de tener — Explicó Cathleen.

—Este poder, es inigualable — Susurró Tougo para sí mismo, nadie oyó lo que él dijo. Observó a Cathleen con una sonrisa.

Mientras Cathleen recuperaba sus fuerzas, fue llamada por Tougo, quien tenía algo que entregarle

—Este traje, fue uno de los que tu madre dejó después de inesperadamente regresar al mundo de los demonios — Le dijo Tougo dándole una caja dónde se encontraba el traje — Ella mencionó que quería regalártelo cuando tuvieras edad o cuando te quedara — Dijo con una sonrisa.

Cathleen abrió la caja y sacó el traje el cual era una combinación de blanco, negro y rojo. Le pareció bastante bonito y cómodo para emprender la guerra que se avecinaba.

—Lo usaré, mis padres verán mi victoria con este traje — Dijo ella con sentimiento. Tougo la miró con una sonrisa sincera.

—Quisiera preguntarle algo… — Dijo Cathleen con algo de educación, Tougo la miró curioso, pero con sospecha de que sería lo que preguntaría.

—¿Qué quieres preguntarme?

—¿Por qué haces todo esto por mí? ¿Hay algo que yo o mis padres te darán a cambio? — Le preguntó Cathleen, Tougo la miró sin sorpresa alguna sólo sonrió.

—Aun no es momento de que lo sepas — Informó — Cuando termine todo esto, te lo haré saber.

—Así será — Le dijo con decisión y se dirigió hacia la habitación para cambiarse y ponerse el traje que le había dejado su madre, se miró en el espejo y quedaba perfecto en ella — Es hora.

Al Cathleen recuperar todas sus fuerzas lo cual se hizo más rápido gracias al poder del orbe que estaba dentro de ella, lo cual aún no podía explicar con exactitud porque lo tenía… Se dirigieron hacia afuera para Cathleen tener más espacio e invocar el portal que los llevaría al mundo de los demonios.

Con concentración cambió a su verdadera forma demoniaca y angelical, canalizó el poder que le otorgaba el orbe e invocó el portal, los primeros en pasar fueron los vampiros, seguidos de los licántropos. Edward y Thomas miraron a Cathleen y asintieron con confianza en su mirar, Cathleen también asintió con su cabeza, ellos se fueron y Cathleen fue la última en ingresar, no sin antes decir: —Espérenme, padres, mundo de los demonios ¡Iré por ustedes y los salvaré! — Dijo con decisión y se adentró al portal el cual se cerró luego de ella ingresar, cerró sus ojos y espero pronto su llegada, abrió sus ojos al sentir que ya estaba sobre el suelo. Todos estaban allí, la miraron con decisión, ahora mismo emprenderían su misión.

Se encontraban en un lugar algo lejano de dónde yacían las tropas de Septimus desde ese lugar podían ver que el reino se veía lleno de oscuridad, con su vista podía ver de lejos alguna de las situaciones que emprendían, demonios ordenando a aldeanos inocentes a trabajar, siendo torturados, otros estaban en celdas. Era un hecho Septimus se había apoderado por completo del reino.

—La mayoría de los demonios quienes son débiles ante hombres lobos se encuentran al este — Informó Thomas quien antes había tomado nota de como Septimus organizaba a su tropas — Los que enfrentaran los vampiros se encuentran hacia el oeste — Siguió informando.

—No tenemos tiempo que perder — Dijo Cathleen con decisión — ¡vamos! — Cathleen empezó a volar con sus alas de Ángel hacia la guerra que proclamarían para devolver el mundo de los demonios al lugar que era antes.

Tougo se dirigió hacia el lugar donde encontraría a la bruja, los licántropos tomaron su forma de lobo y corrieron a toda velocidad hacia el este. Los vampiros se dirigieron hacia el oeste.

Y como había ordenado Cathleen, Edward y Thomas tomaron se verdadera forma demoniaca y se dirigieron volando al castillo para liberar a Aarón y Bianca.

Los primeros en atacar fueron los licántropos.

—¿¡Pero de qué se trata esto!? — Dijo uno de los demonios — No puede ser… son… hombres lobo — Dijo con suspenso.

—Así es — Dijo Hikari regresando a su forma humana — Y les daremos una lección por meterse con el mundo de los demonios así que, están a tiempo para rendirse — Los demonios la miraron intimidados, pero no se dejarían vencer.

—¡Vamos, seguro son unos novatos! ¡Podemos venderlos! — El Demonio alfa de todos los que estaban allí siguieron su orden y se dirigieron hacia ellos.

—Veo que quieren las cosas por las malas — Antes de ser atacada por uno de los demonios Yoru en forma de lobo negro intervino y masacró con sus colmillos el cuello de ése demonio — ¡Vamos! — Hikari regresó a su forma de lobo de color rojo y empezó a atacar a varios demonios.

—¡Yuuju, tenía tiempo sin divertirme! — Daryl en su forma de hombre lobo marrón también empezó a atacar.

Los segundos en atacar fueron los vampiros, los cuales eran casi imposible de ver por los demonios por la rapidez en la que los mataban o debilitaban con una mordida, no mentían cuando decían lo débiles que eran ante un vampiro. Esa era la razón por la que la mayoría (si es que aún quedaba alguno por allí) fueron exterminados.

—¿¡Qué es esto!? — El demonio alfa de ellos miró con impresión como varios de sus mini tropas estaban en el piso.

—Nfufu~ — Escuchó una risa desde arriba lo cual lo obligó a ver de quien se trataba.

—Vampiros… — Dijo con certeza, los Sakamaki se encontraban en ese techo dónde había dirigido su mirada.

—Hemos venido a proclamar una nueva guerra — Les dijo Ayato con una sonrisa.

—No podrán con nosotros — Escuchó otra voz del otro lado y dirigió su mirada hacia allí y observó a los Mukami. Ruki lo miraba con determinación.

—¿¡Qué se han creído!? ¡Demonios como nosotros no tendrán miedo de ustedes! ¡Tropas, vamos! — Enseguida aparecieron muchos demonios los cuales estaban decididos a destruirlos.

—Ustedes lo pidieron, ¡Kanato! — Reiji le dio la orden a Kanato quien los miró con una sonrisa traumatizante.

—Ya es hora de que todos entren en llamas — Kanato invocó fuego empezando a quemar a varios demonios, el peli lila rio ante eso.

Todos los vampiros se dirigieron hacia los demonios y empezaron a atacar.

—Esta guerra… ¿están rebelándose ante mí? — Septimus dijo mientras yacía sentado en el trono del Rey.

—Cathleen ha regresado — Le informó el chico de su lado el cual tenía los ojos rosas y su cabello era negro. Septimus sonrió ante eso.

—Entonces debemos darle una cálida bienvenida, Louis — Él chico quien le informó sonrió ante eso.

—Como ordene, su majestad.

Era una gran guerra, por cada demonio que mataban salían más y más, era una gran tropa la que tenía Septimus.

—¡Son demasiados! — Exclamó Hikari en su forma de lobo terminando de matar a un demonio y enfrentándose a otro.

—¡Jamás pensé que sería tan divertido! — Exclamó Daryl matando a varios demonios.

—No se distraigan — Informó Yoru cuando se fijó que un nuevo demonio había aparecido, lo atacó pero pareció no haber funcionado — No puede ser… ese demonio es invulnerable a los licántropos.

El demonio río y ataco a Yoru quien chilló de dolor — Ya verás lobo, esto te pasa por meterte con los demonios… — Yoru por el golpe fuerte que había recibido no podía moverte y había regresado a su forma humana, pensó que esa sería su sentencia de muerte.

—¡Yoru!

—¡Yoru-kun!

—¡Maldito! — Subaru exclamó atacando al demonio el cual era débil ante los vampiros, pero aun así no fue suficiente para venderlo, solo cayó lejos de allí — Levántate, débil, tenemos una misión que completar — Le dijo Subaru ofreciendo su mano para levantarse, él miró su acción con algo de duda, pero terminó por tomar su mano y levantarse.

—Gracias — Le dijo con seriedad.

—Después de que ganemos puedes decir lo que quieras — Le dijo con cara de enojo, Yoru sólo sonrió un poco.

—¡Yoru, ¿estás bien?! — Le preguntó Hikari regresando a él en forma humana.

—Estoy bien, no te distraigas, tenemos que vencer a todos estos… — Yoru antes de terminar fue abrazado por Hikari.

—No seas idiota — Le dijo con lágrimas en sus ojos, Yoru sonrió ante eso y acarició su cabeza.

—Está bien.

El demonio se levantó del golpe que había recibido de Subaru y empezó a reír.

—Eso jamás será suficiente para vencerme — Dijo con certeza el demonio.

—Eres tan ruidoso, te haré tragarte tus palabras — Le dijo Subaru dirigiéndose hacia él para derrotarlo de una vez por todas.

—Vamos — Le dijo Yoru.

—¿De verdad estás bien? — Le preguntó Hikari.

—La sangre de Cathleen me ha recuperado rápidamente — Le dijo sonriendo, Hikari asintió y regresaron a su forma lobo para seguir atacando a los demonios.

Edward y Thomas mientras tanto descendieron y se dirigieron sigilosamente en donde se encontraba el calabozo subterráneo que tenían en el castillo, entraron por la entrada secreta que tenía ésta aprovechando que no había demonios vigilando porque se habían ido a ayudar a los demás en la guerra que había afuera.

Mientras tanto, Cathleen antes de poder llegar al castillo volando tenía que enfrentarse a varios demonios quienes la atacaron en el aire, con astucia ella los derrotaba pero aparecían muchos más.

—Veo que te diviertes — Una voz conocida fue escuchada por ella quien volteó y observó a ese peli negro ojos rosas.

—¡Louis! — Exclamó ella observando a su amigo/rival el cual tenía — ¿Pero cómo…? Pensé que estabas…

—¿Muerto? — Preguntó este con una sonrisa — Podría decirse, después de ese ataque imprevisto por ése dragón podría decirse que estuve muerto, pero… Septimus me salvó — Informó él provocando que Cathleen lo mirara con sorpresa — Me convirtió en su aliado más fuerte, aprendí del verdadero poder con él. Ahora, Cathleen, esta vez te venceré. No como rivales amistosos, sino como enemigos.

—No seas idiota — Le dijo riendo la chica, Louis la miró con confusión y molestia — No podrás vencerme, ni tú ni Septimus, mucho menos cuando liberen a mis padres de ese calabozo — Dijo con determinación, Louis sonrió.

—¿Tus padres? Oh, Cathleen, no querrás decir solamente: ¿tu padre? — Cathleen lo miró con confusión — Después de todo, tu madre murió cuando escapaste de nosotros — Dijo con una sonrisa sádica, Cathleen lo miró con los ojos como platos.

—Mentira — Le dijo automáticamente — ¡Lo que dices es una mentira para descontrolarme!

—Piensa lo que quieras, eso no cambia el hecho de que te venceré — Le dijo con una sonrisa confiada empezando a reír malévolamente.

—¡Es mentira! — Ella se dirigió hacia él y lo golpeó en la cara para que dejase de reírse.

Edward y Thomas llegaron al calabozo y empezaron a caminar con despacio observando cada celda las cuales estaban vacías, no fue sino en la última celda donde estaba Aarón con cadenas.

—¡Su majestad, Aarón! — Exclamaron ambos, el demonio dirigió su mirada hacia ellos con sorpresa.

—Chicos… ¿pero cómo…? — Se preguntó Aarón mientras los demonios de Edward y Thomas abrían la celda.

—No hay tiempo de explicar, ¿dónde está la reina Bianca? La señorita Cathleen se encuentra en este momento lo más probable luchando contra Septimus — Dijo Edward mientras quitaba las cadenas.

—Bianca está muerta… — Edward al terminar de quitar las cadenas se paralizó.

—¿Bianca… muerta? — Preguntó sin poder creerlo, Thomas también estaba impresionado sin saber exactamente que decir.

—Sí… sucedió cuando Bianca hizo que Cathleen se fuera de este mundo y poder salvarla, cuando estaba débil intenté moverme hacia el lugar dónde estaban luchando, cuando llegue…. Septimus había clavado su espada en el pecho de Bianca… — Intentó contar el dolor que había sufrido Aarón ante eso, los demonios no sabían que decir ante eso… — Por eso… debo yo luchar contra Septimus… — Dijo con decisión en su mirar.

—Pero… está demasiado débil… — Acotó Edward.

—No se preocupen por eso — La voz del más viejo de los Sakamaki fue oída por todos.

—Karl Heinz… — Mencionó Aarón con sorpresa, atrás de él se encontraban 3 chicas, una la cual tenía los ojos verdes y el cabello color zanahoria, una rubia de ojos azules y una con el cabello negro y ojos marrones.

—Cuanto tiempo ha pasado, Aarón — Dijo Karl ahora mostrando su verdadera forma — He traído estas brujas las cuales te ayudaran a recuperar tu poder, ¿Dónde está Bianca? — Preguntó con interés, todos guardaron silencio, siendo Aarón el que le dijo que estaba muerda, el con los ojos como platos no supo que decir — Tenemos que vencer a Septimus — Dijo con decisión — No permitiré que el ser que ha matado a Bianca se salga con la suya.


¡Fin del capítulo! Espero les haya gustado, como dije estoy un poco apurada así que nos leemos en el próximo capítulo :3! *w*