Disclaimer: Naruto, todos sus personajes y lo referente al mundo shinobi es propiedad intelectual de Masashi Kishimoto. Sólo la historia es de mi inspiración con influencia de varios animes y de uno en particular. En lo que consiga el nombre del anime en que se inspira, colocaré el mismo.
Advertencias: Presencia de OOc en ciertos personajes y Universo Alterno…
Capítulo 1
*— Yo soy tu hermana menor, y he venido preparada para acompañarte en esta nueva etapa de tu vida, no como tu hermana, sino como tu mujer… Yo… He venido a casarme contigo, mi Onii-sama amado, Naruto-kun…*
— Naruto… Naruto… ¡Naruto! — se escuchó dentro del lujoso Cadillac STS-V donde se desplazaban el rubio y su señora madre, además de Mabui, la asistente de Minato.
Naruto aún tenía aquellas palabras en su mente, muchas dudas y preguntas surgieron en su cabeza. ¿Quién era aquella chica misteriosa, que de la nada se proclamaba su hermana? ¿Por qué lo hacía? ¿De dónde salió? Esas y muchas más interrogantes tenían en vela al Rubio desde el día del funeral.
— ¡Aye! — exclamó Naruto al voltear y salir de su trance.
— Cielos, te escabulles en tu mundo y no pones atención a lo que te dice Mabui… En fin, continúa querida…
— Gracias, Yugito-sama… Como le iba relatando, Minato-sama fue muy estricto con su testamento. Para que Naruto-sama pueda ser el heredero oficial, debe tener un firme compromiso de realizar una familia estable con alguna buena muchacha que escoja. Minato-sama cree que con la responsabilidad de una carga familiar, llámese esposa e hijos, Naruto-sama evolucionará su modo de pensar y actuar, y le ayudará a gerenciar la empresa con mejor aptitud que en este instante… – Terminó la chica de piel castaña.
— ¿Y eso que quiere decir? — preguntó Naruto inocente.
— Eso quiere decir hijo mío, que hasta que no consigas un compromiso formal con intenciones de que la chica que escojas sea tu esposa, no recibirás un solo centavo de la herencia de tu padre. Esa es la condición que impone Minato. Para que recibas el 79% de las Acciones mayoritarias del Grupo GM, tendrás que asistir a la Escuela donde iba tu padre, terminar tus estudios allí, elegir a una chica para que sea tu novia y luego tu esposa, y así recibirás tu herencia… ¿Está claro? — terminó de explicar Yugito.
— Fuerte y claro, hehee… Espera, ¿tengo que conseguir novia?
En el auto a todos excepto a Naruto les bajó una gota de sudor por la sien, y un viento paso frente a ellos.
— Obviando el hecho de que no estás prestando atención, si Naruto, debes conseguir una novia antes de que termines la Escuela, ¡O no tendrás un centavo! — dijo la rubia fúrica.
— ¡Aye! — gimoteó Naruto blanco como un papel después de escucharlo.
Más tarde ese día, Naruto fue enviado junto con el Chofer a lo que sería su nueva residencia, un pequeño apartamento donde viviría solo.
Naruto abría la puerta de su apartamento recordando las palabras de Mabui:
*– Son órdenes de Minato-sama, dice que fomentará en usted el valor del orden y la responsabilidad en sí mismo, cuidando de su vida en solitario… Y si llega a necesitarlo, están en la segunda gaveta de su mesa de noche…*
— ¿Qué se supone que voy a necesitar...? Si tan sólo Mabui me lo hubiese dicho…
Al final Naruto se instaló en el pequeño departamento. Rápidamente acomodó todas sus cosas en orden y luego de darle un toque algo personal a la habitación, resolvió que un tazón de ramen sería bueno para celebrar el primer día como un adolescente independiente.
Colocó la olla en la estufa y esperó a que el agua entrase en estado de ebullición. Mientras tanto, fue al cuarto y vio que aún faltaban sus calcetines por ser guardados. Mirando la mesita de noche, recordó la última frase de Mabui:
*— Y si llega a necesitarlo, están en la segunda gaveta de su mesa de noche…*
Naruto tragó seco, en aquella gaveta podía haber cualquier cosa, quizás un kit de salvamento, o quizás un arma. El no sabía que esperar ya que su familia era un poco, digamos que mucho, excéntrica.
Al final abrió la gaveta, y cuando miró el contenido, sus ojos quedaron en blanco, la sangre se le subió al rostro colorándole por completo y las orejas le echaban humo. En la gaveta habían revistas pornográficas, DVD's para adultos, y por si fuera poco, una tira enorme con muchos preservativos.
— ¡Me lleva la…! — Pero el sonido de su celular en la mesa le hizo detener el grito de maldiciones que iba a vociferar. Notó que era un número desconocido. Algo dudoso tomo el mismo, y contestó:
— ¿Alo?
"— ¿Cómo estás? Esta noche quiero hacer maldades, esta noche quiero hacértelo, y que no acabes, hacer que te pegues a mi…."
Naruto quedó en blanco, con los ojos blancos escuchando la canción que sonaba. Tres puntos suspensivos se veían a su lado y sonaba el viento, incluso una rama rodante pasó después de aquella llamada extraña.
— ¿Eh? Creo que te has equivocado… ¡No vuelvas a llamar! — colgó. *Música de locos*, pensó Naruto.
Al final caminó hasta la cocina y terminó de preparar su ramen, lo comió con avidez y al poco rato se encontraba en la tina disfrutando su baño. Pensaba en tantas cosas a la vez que su cabeza estaba hecha un lío. Tantas cosas en menos de cuatro días lo tenían exasperado.
*¿Por qué tuviste que morir tan pronto, viejo?* era lo que pasaba por la mente de Naruto.
De nuevo en la cama, estaba sentado en el costado izquierdo de ella, al lado de la mesita de noche. La gaveta aún abierta y él, sonrojado, tentado a tomar una de las revistas. Al final pudo más su morbo y tomó la primera que consiguió. Una a una pasaba las páginas mientras su respiración se volvía pesada y su sonrojo era evidente, además del humo que echaba su cabeza. Un hilillo de sangre recorría su nariz al ver las guapas muchachas que adornaban las páginas en cortita ropa interior, muy sexy. Concentradísimo estaba, cuando el celular vuelve a sonar, lo toma sin pensar y contesta con la voz ronca.
— ¿Alo?
"— Onii-sama… ¿Aún despierto? Se te escucha raro…"
Naruto soltó la revista de lleno al escuchar eso. Tragó saliva y contestó.
— ¿Qu-qu-quién eres, necesito saber quién o qué eres?
Una pequeña y dulce risa sonó a través del auricular.
"— Hihihi… Eres tan predecible Onii-sama, aunque creo que eso es natural para tu edad, todos los chicos tienen esas necesidades… Pero debes guardar un poco de esa energía para cuando nos casemos, recuerda que seré toda tuya, Onii-sama…"
A Naruto se le subieron los colores al rostro de pensar en lo que esa chica desconocida acababa de decirle. Nervioso a morir contesta:
— N-No es lo que crees, ni siquiera estaba leyendo revistas de esas ni nada… — se tapó la boca, acababa de confesar su delito.
"—Hihihi, como te dije, eres muy predecible, Onii-sama, en fin, supe que te inscribieron en mi Instituto… Estaré muy feliz de verte mañana en la escuela… Adiós, Onii-sama"
– O-oye, espera… — el sonido de la llamada finalizada fue lo que se quedó en el auricular — Rayos, espera, ¿Cómo supo que me inscribieron en otro Instituto…?
Naruto se quedó helado. Esa chica misteriosa y desconocida, ¿Lo estaba espiando?
A la mañana siguiente, Naruto caminaba rumbo al Instituto. Iba con los audífonos puestos escuchando electrodance, su melena rubia algo alborotada, pues por más que intente peinarle, ella no se deja acomodar. Llevaba el uniforme reglamentario que consistía en pantalones negros, camisa de seda blanca con corbata azul y saco negro. Iba distraído pues pensaba en la llamada de su "Hermana Misteriosa" y la posibilidad de que estuviese en la misma Institución que él.
De pronto lo asaltó una idea algo perturbante. Si su "hermanita" estudiaba en este mismo instituto, cabía la posibilidad de que pudiese conocerla. Eso estaba bien, pero, ¿y si se enamoraba de ella sin saber que es su hermana? Eso no sería nada bueno, y el escándalo que se formaría en las cadenas de TV's y Revistas de farándulas, especializadas en rajarles el pellejo a sus víctimas de turno. Sería el escándalo del año, mermaría la productividad de la empresa de su padre y caerían las ventas de los coches, las acciones cotizadas en la Bolsa de Nueva York bajarían hasta los suelos y no valdrían un centavo. Era imperativo averiguar quién es su hermana, y evitarla a toda costa. Si no, todo su mundo podría venirse abajo con sólo… Enamorarse por equivocación.
Con todas esas dudas en la cabeza, Naruto no se fijó por donde iba cuando de pronto tropieza con una chica más baja que él, cayendo ambos al suelo. La caída fue estrepitosa y le hizo botar a la otra persona su bebida, la cual terminó regada en el suelo.
— Lo siento lo siento, no quise… — Al Naru se le fue el habla, miraba con la boca abierta a la chica.
Ella, de cabello negro, se quejaba del golpe en sus pompis, mientras tenía restos del batido sobre su cara y cabello, dándole una vista nada agradable y muy pervertida para los de mente lasciva. Y para colmo de males, Naruto tenía una de sus manos sobre uno de sus senos.
La chica abrió los ojos y se miro toda, su carita se sonrojó completamente y su expresión cambió a una de horror mientras Naruto retiraba su mano y sonreía nerviosamente.
— ¡KYYAAA! ¡Pervertido! — y el sonoro golpe en la mejilla no se hizo esperar.
Fin del Capítulo 1: Hola! Aquí estoy –de nuevo- con la conti, aprovechando mi ataque de inspiración les he traído recién sacado del horno después de haberla terminado hoy mismo, hehee. ¡Les agradezco infinito a mi favorita Kannaby, Master DeadPool, KAAS' Riko y mi Onee-chan Hitomis! A ustedes les agradezco por ser los primeros en dejarles review a este singular proyecto n.n por MP's les responderé sus geniales reviews. Espero que este nuevo capítulo les haya encantado, hehee
De nuevo la inspiración me viene para otras cosas y no para lo que quiero, pero les digo la verdad cuando les hablo de que estoy trabajando en las contis de "Pain Rikkudou" y "Relaciones Peligrosas". De "Deshonrado" he detenido la conti pues mi Xbox se daño y necesito leer mucho de las cosas del juego para ir armando los capis, nada haría con sólo contarles como se pasan los niveles, ¿no?, y en cuanto a "Vuelve a Sonreir", en esa tengo un dilema existencial, pero en lo que lo solucione, estará en marcha nuevamente.
Saludos a todos los que me apoyan y me leen, espero quieran leer esta pequeña historia que les voy a relatar.
Hasta una nueva entrega, se me cuidan ¡Dattebayoo!
De Pie, Reverencia, ¡Aye Sir!
